Cuánto dinero necesita una familia para llegar a fin de mes en Argentina en 2026

Cuánto dinero necesita una familia para llegar a fin de mes en Argentina en 2026

Los gastos en alimentos, vivienda, transporte y servicios obligan a los hogares a destinar cada vez más recursos para mantener su nivel de vida.

 

Buenos Aires, martes 16 junio (PR/26) . — La economía argentina transita un escenario donde la desaceleración de los precios empieza a dar cierto respiro en los porcentajes mensuales, pero el impacto real en el bolsillo cotidiano sigue imponiendo pisos muy altos.

Hoy en día, la respuesta a cuánto dinero se necesita para subsistir o mantener un estilo de vida de clase media varía según el techo bajo el que se viva y la cantidad de integrantes del hogar, configurando una brecha cada vez más marcada entre el interior del país y los grandes centros urbanos.

De acuerdo con las mediciones oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y los organismos de estadística de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), a los que accedió la Agencia Noticias Argentinas, los números trazan tres realidades muy claras sobre el costo de vida actual:

 

1. El límite de la pobreza: El piso nacional

 

Para una familia tipo constituida por dos adultos (de 31 y 35 años) y dos hijos en edad escolar (de 6 y 8 años), el INDEC determinó que el costo de la Canasta Básica Total (CBT) se ubicó en $1.469.768.

  • ¿Qué significa este número? Representa el ingreso mínimo e indispensable que requiere ese hogar para cubrir el 100% de sus necesidades de alimentación, vestimenta, transporte, salud y educación. Un peso por debajo de esa cifra posiciona técnicamente a la familia bajo la línea de pobreza.
  • La línea del hambre: Si solo se contabilizan los alimentos esenciales para subsistir (Canasta Básica Alimentaria), ese mismo grupo requirió $665.053 mensuales para esquivar la indigencia.

El dato clave: Es vital tener en cuenta que la medición del INDEC toma un promedio nacional y no contempla el costo del alquiler de vivienda. Para las millones de familias que no tienen casa propia, a este piso de casi 1,5 millones de pesos hay que sumarle el valor locativo del mercado inmobiliario actual.

 

2. El costo de ser «clase media» en la Ciudad de Buenos Aires

 

Vivir en las grandes metrópolis encarece notablemente los requerimientos de ingresos. Según los últimos datos de la Dirección de Estadística y Censos porteña, el costo de vida se dispara cuando se analiza el acceso al sector medio.

Para que un hogar de cuatro personas en el territorio porteño sea considerado de clase media, sus ingresos mensuales debieron superar la barrera de los $2.450.044. El informe distingue con precisión las distintas realidades socioeconómicas del distrito:

Nivel de ingresos familiares Rango socioeconómico (CABA) ¿Qué cubre?
Menos de $844.146 Indigencia No alcanzan a cubrir las necesidades alimentarias mínimas.
Entre $844.146 y $1.549.225 Pobreza no indigente Cubren alimentos pero no el resto de los bienes y servicios básicos.
Entre $1.549.225 y $1.960.035 No pobres vulnerables Superan la canasta básica pero están a un paso de caer ante cualquier imprevisto.
Entre $1.960.035 y $2.450.044 Sector medio frágil Familias en el límite que restringen consumos recreativos para llegar a fin de mes.
De $2.450.044 a $7.840.142 Clase media Acceso pleno a bienes, servicios, salud prepaga, educación y esparcimiento.

 

3. El costo oculto: Criar hijos en Argentina

 

 

 

Más allá de los gastos generales del hogar, el INDEC comenzó a ponderar un indicador que refleja de manera fiel la presión sobre la economía familiar: la Canasta de Crianza. Este índice mide de manera integral lo que cuesta sostener a niños y adolescentes, desglosado tanto en bienes materiales como en el valor económico del tiempo destinado a su cuidado.

El costo varía fuertemente según las distintas etapas de crecimiento:

  • Menores de 1 año: $515.236 por mes.
  • Niños de 1 a 3 años: $616.046 por mes.
  • Niños de 4 a 5 años: $538.587 por mes.
  • Niños de 6 a 12 años: $676.431 por mes.

En los más chicos, el impacto económico está fuertemente marcado por las horas de cuidado directo necesarias, mientras que en la franja de 6 a 12 años, la balanza se inclina hacia la indumentaria, los útiles, el transporte y las actividades escolares y extracurriculares.

 

Los gastos que más pesan en el presupuesto

 

Entre los rubros que más impactan en la economía familiar se encuentran:

  • Alimentos y bebidas.
  • Alquiler y vivienda.
  • Servicios públicos.
  • Transporte.
  • Educación.
  • Salud.
  • Internet y telefonía.
  • Indumentaria.

En muchos casos, estos gastos representan más del 80% de los ingresos del grupo familiar.

 

La situación de la clase media

 

Diversos estudios muestran que la clase media enfrenta actualmente el desafío de sostener su nivel de consumo.

Aunque muchos hogares logran cubrir sus necesidades básicas, el acceso al ahorro, las vacaciones, la renovación de bienes durables o ciertos gastos recreativos se vuelve cada vez más limitado.

Esto genera una sensación de pérdida de poder adquisitivo incluso entre familias que no se encuentran bajo la línea de pobreza.

 

Qué ocurre con los ingresos

 

La evolución de los salarios, jubilaciones y prestaciones sociales continúa siendo determinante para la capacidad de compra de los hogares.

Cada aumento de precios en alimentos, transporte o servicios impacta directamente en el presupuesto familiar, especialmente en aquellos sectores con ingresos fijos.

Una economía que obliga a planificar

 

En este contexto, elaborar presupuestos, comparar precios y controlar gastos se ha convertido en una práctica habitual para millones de argentinos.

Mientras los ingresos intentan acompañar la evolución de los precios, llegar a fin de mes sigue siendo una preocupación central para gran parte de la población.

Los especialistas coinciden en que el costo de vida continúa siendo uno de los indicadores más observados por las familias, ya que refleja de manera concreta cuánto dinero se necesita para sostener el día a día en la Argentina actual.

 

Primicias Rurales
Fuente : Noticias Argentinas 
De la enfermedad a la música: sobrevivió a la leucemia y ofreció su vida a Dios

De la enfermedad a la música: sobrevivió a la leucemia y ofreció su vida a Dios

La conmovedora historia de Jesús Cabello, el músico español que venció un diagnóstico terminal en su infancia gracias a un milagro y hoy transforma su milagrosa supervivencia en canciones de fe y gratitud a Dios.

España, martes 16 junio (PR/26) — Diagnosticado con leucemia desde bebé, su historia estuvo marcada por una promesa y un encuentro con Dios que transformó su vocación hacía la música

Hay historias que permiten percibir el amor de Dios de forma casi tangible, especialmente cuando, en medio del dolor, aparece una luz que transforma todo alrededor.

Así sucedió en la vida de Jesús Cabello, un músico español que apenas con 18 meses de nacido le detectaron una leucemia linfoblástica y un linfoma leucemizado. Esta noticia marcaría un antes y un después.

En 1985, se sometió a un tratamiento en Europa que, en ese momento, era experimental y no había sido probado en niños. Él mismo relata que varios de sus compañeros sufrieron reacciones severas e incluso algunos fallecieron años después. Sin embargo, aunque recibió el mismo medicamento, no perdió el cabello ni la vitalidad.

 

 

A pesar de ello, el tratamiento no era suficiente para su condición, por lo que los médicos sugirieron un trasplante de médula. Su hermano era el único posible donante, pero tenía apenas 10 años, así que la familia decidió no asumir ese riesgo.

El milagro que cambió su historia

 

“A los 4 años ocurrió el milagro. En julio me hicieron una analítica de rutina y nos fuimos de vacaciones a la playa. Dos días después, el hospital llamó a mis padres diciendo que los resultados habían salido muy mal y que debían regresar de inmediato

. Mi madre cuenta que, hasta ese momento, su oración había sido de reproche. Pero en ese instante de desesperación, cambió su forma de orar y dijo: ‘Mira, Señor, acepto tu voluntad, pero si sobrevive, te lo entrego’. De camino a Córdoba, pasaron por la aldea de Almonte, donde está la Virgen del Rocío. Allí mi madre se puso de rodillas ante el sagrario y la Virgen, y repitió su promesa”.

Cuando llegaron al hospital, tres horas más tarde, le repitieron los estudios. Esta vez, el resultado fue sorprendente: la enfermedad prácticamente había desaparecido.

Años después, cuando tenía ocho años, su madre notó una protuberancia en su cuello mientras lo peinaba. Acudieron al médico de inmediato, donde le extirparon un linfoma del tamaño de una cereza que había permanecido enquistado durante todo ese tiempo. A partir de ahí, su recuperación fue inmediata.

Jesús confiesa que, al haber vivido con esta enfermedad desde tan pequeño, nunca percibió algo fuera de lo normal. Incluso llegó a pensar que todos los niños pasaban por estudios médicos similares. No fue sino hasta que su hermana mayor le contó la verdad que comenzó a cuestionarse su propia historia:

“¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué otros compañeros del hospital han muerto? Al hacerte esas preguntas, terminas encontrándote con Dios”.

 

El encuentro que le dio sentido a todo

 

Por esos mismos años, comenzó a tocar la guitarra mientras su hermano le enseñaba algunas canciones. Aunque reconoce que al inicio no cantaba bien, la música despertó en él una alegría profunda.

Asistía a Misa con regularidad y, a los 17 años, participó en unos ejercicios espirituales que marcarían su vida.

El 18 de agosto de 2001, mientras oraba en un jardín, rompió en llanto al experimentar un abrazo, un calor y un amor que nunca antes había sentido. En ese momento comprendió el rumbo de su vida: no quería nada que no fuera Jesucristo.

Durante esos mismos ejercicios, recibió el don de la inspiración y comenzó a escribir canciones que expresaban lo que llevaba dentro. Grababa estas composiciones en CDs para amigos y familiares, pero pronto notó que comenzaban a difundirse con rapidez.

 

 

Al año siguiente, regresó planteándose la vocación sacerdotal, influido también por el camino de su hermano, que se había ido al sacerdocio. Sin embargo, fue ahí donde conoció a Paloma, quien se convertiría en su esposa.

Tras siete años de noviazgo, se casaron en esa misma casa de espiritualidad en La Zubia (Granada), porque —como él mismo dice— “allí conocimos a Dios y nos conocimos nosotros”.

 

Una fe sostenida por la Virgen

 

Jesús también compartió un momento especialmente doloroso en su vida matrimonial. En 2010, él y su esposa atravesaron un aborto. Tiempo después, su esposa comenzó a acudir con frecuencia a una iglesia con adoración al Santísimo, donde solía detenerse ante la imagen de la Virgen de Guadalupe para rezarle “de madre a madre”.

Poco tiempo después, quedó embarazada nuevamente. Su hijo nació el 12 de diciembre de 2012, justamente el día de la Virgen de Guadalupe. Desde entonces, esta advocación ocupa un lugar muy especial en su familia.

Una vocación que se vive en lo cotidiano

 

La música es una parte esencial de su vocación, aunque no la única. También es maestro de literatura para jóvenes y padre de familia. Aunque ha tenido la oportunidad de presentarse en países como Panamá, Estados Unidos, Italia o Polonia, compartiendo escenario con músicos de talla internacional, ha comprendido que el don recibido implica también una responsabilidad.

“En 2017 me propusieron mudarme a Estados Unidos para vivir de la música, con todas las facilidades, pero dije que no. Por mi forma de ser, no podría vivir solo de los focos, los aplausos y los viajes, desarraigándome de mi familia. Necesito tener los pies en el suelo, y la rutina del día a día con mis alumnos me aporta muchísimo”.

 

 

Jesús vive tres vocaciones que se integran y dan forma a la persona que es hoy. Busca compartir aquello que ha recibido:

“Cuando canto o pongo al servicio mis talentos, siento una profunda misericordia. Siento que tengo una deuda con Dios, porque me ha regalado dos vidas (al nacer y al sanarme), algo que otros compañeros no tuvieron. La música y los conciertos son solo una forma de corresponder, aunque sea mínimamente, a lo que Dios ha hecho por mí”.

Así, testimonios como este muestran cómo Dios toca el corazón de quienes se abren a Él y los acompaña en sus dones. Jesús adelantó que su nuevo disco saldrá el 17 de junio, en el que busca narrar todo lo que Dios ha hecho en su vida, convirtiéndolo en alabanza.

Jesús Cabello

Para escuchar y ver: https://www.youtube.com/watch?v=AtO0JiFLkNI
Primicias Rurales
Fuente: Aleteia
El futuro del agro son las personas

El futuro del agro son las personas

Por Gustavo Picolla – Consultor | Director Agromanagement Agroeducación

 

Tras una masiva convocatoria en Agroactiva, reflexiono sobre el verdadero motor del sector: la urgencia de poner el desarrollo humano y el liderazgo en el centro de la escena productiva.

Buenos Aires, lunes 15 junio (PR/26) — Hace unos días participé de Agroactiva. Como ocurre cada año, miles de personas recorrieron los stands, observaron maquinaria, analizaron tecnologías, conversaron sobre financiamiento y buscaron oportunidades de negocios.

Nada fuera de lo habitual. Después de todo, estamos hablando de una de las exposiciones agropecuarias más importantes del país. Sin embargo, hubo algo que me llamó profundamente la atención. Y no tuvo que ver con una máquina, ni con una tecnología, tampoco un nuevo producto.

Me tocó brindar una conferencia titulada El futuro del agro son las personas. Confieso que no sabía qué esperar. El agro suele asociarse con producción, tecnología, eficiencia, innovación, genética, rindes y mercados. Son temas centrales y absolutamente necesarios. Por eso me preguntaba cuánto interés podría despertar una charla centrada en las personas.

El despertar de un interés postergado

 

La respuesta llegó rápidamente. De entrada, la sala estaba bastante vacía, pero se fue colmando a medida que avanzaba la conferencia. Y lo más interesante ocurrió después, las preguntas parecían no terminar. Pregunta tras pregunta, comentario tras comentario, reflexión tras reflexión. De hecho me pidieron cortar por una cuestión de tiempo.

Mientras escuchaba a quienes participaban, comencé a percibir algo que me dejó pensando. Tal vez estamos empezando a hablar de un tema que durante mucho tiempo permaneció en segundo plano. Porque cuando observamos el desarrollo del agro durante las últimas décadas encontramos avances extraordinarios.

Las máquinas son más eficientes, la genética evolucionó, la tecnología transformó la manera de producir, la información está disponible en tiempo real, los procesos mejoraron enormemente.

Sin embargo, detrás de todos esos avances sigue existiendo una pregunta fundamental. ¿Quién hará posible el futuro? La respuesta parece obvia, las personas. Y, sin embargo, durante mucho tiempo actuamos como si el futuro dependiera exclusivamente de la tecnología.

No me malinterpreten, la tecnología seguirá siendo clave. La innovación seguirá siendo indispensable, la inteligencia artificial seguirá transformando industrias completas. Pero ninguna de esas herramientas toma decisiones, ninguna construye confianza, ninguna desarrolla equipos, ninguna inspira a otros, ninguna reemplaza el liderazgo. Todo eso sigue siendo profundamente humano.

Los nuevos desafíos humanos del sector

 

Quizás por eso la charla generó tanto interés. Porque muchos de los desafíos que hoy enfrentan las organizaciones del agro ya no son solamente técnicos, son humanos.

  • ¿Cómo atraer a las nuevas generaciones?

  • ¿Cómo desarrollar líderes?

  • ¿Cómo generar compromiso?

  • ¿Cómo trabajar entre distintas generaciones?

  • ¿Cómo construir culturas que permitan crecer?

  • ¿Cómo prepararnos para un mundo que cambia cada vez más rápido?

 

Son preguntas que no se resuelven comprando una máquina nueva, son preguntas que exigen desarrollar personas. Y mientras escuchaba las intervenciones del público apareció otro pensamiento: durante décadas los países compitieron por recursos naturales, petróleo, minerales, grandes extensiones de tierra fértil.

Pero cuando observamos a las naciones que lograron transformaciones extraordinarias encontramos algo interesante. Su principal inversión estuvo en las personas. La educación, la formación, la cultura, el desarrollo del talento, la capacidad de aprender, de innovar, de trabajar juntos. Y eso también vale para las empresas.

El valor incalculable de una cultura sólida

 

Muchas organizaciones siguen preguntándose qué tecnología necesitan incorporar para ser competitivas. Tal vez la pregunta complementaria debería ser otra: ¿Qué tipo de personas necesitamos desarrollar para aprovechar esa tecnología?

Porque una organización puede comprar las mismas máquinas que su competencia, puede acceder a los mismos sistemas, puede contratar los mismos servicios. Lo que resulta mucho más difícil de copiar es una cultura sólida. Un equipo comprometido, un liderazgo consistente, una organización donde las personas crecen.

Quizás por eso me fui de Agroactiva con una sensación muy positiva. No por la cantidad de asistentes, no por la cantidad de preguntas, sino porque percibí que existe una inquietud genuina, un interés creciente por poner a las personas en el centro de la conversación. Y eso me parece una excelente noticia.

Porque el agro seguirá necesitando tecnología, de innovación, de inversión. Pero el verdadero diferencial seguirá estando donde siempre estuvo, en las personas capaces de transformar todo eso en resultados.

Por eso, después de Agroactiva, estoy más convencido que antes. El futuro del agro no será tecnológico o humano, será tecnológico y humano. Pero entre ambos, hay uno que seguirá siendo irremplazable: Las personas.

Por Gustavo Picolla – Consultor | Director Agromanagement Agroeducación

Primer cuatrimestre 2026: agro, minería y energía liquidaron USD 17.605 millones netos por comercio exterior de bienes

Primer cuatrimestre 2026: agro, minería y energía liquidaron USD 17.605 millones netos por comercio exterior de bienes

Por Bruno Ferrari – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
La agroindustria registró un ingreso neto de dólares por comercio exterior de bienes por USD 12.037 millones en el primer cuatrimestre de 2026. En el caso de minería y energía, alcanzan un récord de USD 5.568 millones.

 

 

Rosario, lunes 15 junio (PR/26) — El ritmo exportador de Argentina está mostrando un gran dinamismo y es claro que se están agregando nuevos motores a las exportaciones argentinas además del tradicional aporte del sector agroindustrial.

En este sentido, es claro cómo el sector minero y energético, concentran saldos positivos crecientes y fortalecen el frente de la cuenta corriente cambiaria.

Siguiendo la clasificación sectorial del BCRA, las únicas actividades con saldo positivo en la liquidación “neta” de divisas por comercio exterior de bienes en el primer cuatrimestre de 2026 son: agroindustria, minería y energía.

Estos sectores en su conjunto muestran un ingreso neto de dólares por comercio exterior de bienes por USD 17.605 millones, un récord y una suba interanual del 20,9%.

Si bien el sector agroindustrial no marca niveles máximos históricos en este primer cuatrimestre del año, al estar por debajo de lo alcanzado en 2021 y 2022 cuando los precios internacionales eran históricamente altos, el ritmo de liquidación neta récord de minería y energía está más que compensando dicha situación.

 

Por su parte, el resto de los sectores registran un saldo neto negativo al considerar la liquidación neta de dólares por cobros de exportaciones y pagos de importaciones de bienes en el primer cuatrimestre de 2026, salvo personas humanas con un saldo positivo relativamente bajo de USD 102 millones y, turismo y hotelería con USD 0,5 millones. Igualmente, tal como se ve en el siguiente gráfico, los principales sectores con déficit por comercio exterior de bienes muestran una reducción en dicho saldo al comparar con igual período de 2025.

En el caso de maquinaria y equipo se alcanza un saldo negativo de – USD 1.411 millones (↓20%), industria química, caucho y plástico – USD 1.670 millones (↓12%), industria automotriz USD 1.815 millones (↓52%), comercio – USD 1.820 millones (↓7%) y resto sectores – USD 2.232 millones (↓29%).

En general, una situación explicada por una mayor liquidación de dólares por cobros de exportaciones y menos pagos de importaciones.

 

La agroindustria continúa liderando la liquidación neta de dólares por comercio exterior de bienes

Por el lado específicamente del sector agroindustrial, los cobros netos por comercio exterior de bienes de los principales complejos agroindustriales totalizan USD 12.037 millones en el primer cuatrimestre de 2026. El registro se ubica USD 948 millones por encima de 2025, lo que implica un crecimiento interanual del 8,6%, y resulta el cuarto mayor valor desde al menos 2003 para igual período.

Dentro del agregado, el mayor aporte corresponde al complejo oleaginoso y cerealeros, con USD 7.590 millones. Si bien este rubro se ubica 3,6% por debajo de 2025, continúa explicando cerca de dos tercios del saldo agroindustrial.

En sentido contrario, alimentos, bebidas y tabaco alcanza USD 3.236 millones, con una mejora interanual de USD 902 millones, mientras que agricultura, ganadería y otros sectores primarios suman USD 1.211 millones, el valor más elevado de la serie considerada.

 

El sector minero y energético en su conjunto se perfilan a batir un récord de liquidación de dólares por comercio exterior de bienes en 2026

Por último, se observa un fuerte crecimiento del saldo positivo de minería y energía. En el primer cuatrimestre de 2026, estos sectores registran ingresos netos por comercio exterior de bienes por USD 5.568 millones, el máximo valor desde al menos 2003.

La cifra supera en USD 2.098 millones al registro de 2025 y más que duplica el resultado observado en 2024.

Es decir, entre el crecimiento productivo del sector energético que aumenta exportaciones y disminuye necesidades de importación y, los buenos precios internacionales de los productos mineros, se configura un escenario positivo en los saldos sectoriales.

En términos numéricos, la minería aporta USD 2.927 millones, USD 1.372 millones más que en 2025 (↑88%). Mientras que, en el caso de petróleo, alcanza USD 2.877 millones y un aumento interanual de USD 786 millones (↑38%).

En contraste, electricidad y gas mantienen saldos levemente negativos, aunque de magnitud reducida frente al aporte positivo de los otros dos rubros y de lo visto entre 2022 y 2023.

 

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal
La Justicia chaqueña frenó las fumigaciones de empresas de Eurnekian que enfermaban a comunidades campesinas e indígenas Qom

La Justicia chaqueña frenó las fumigaciones de empresas de Eurnekian que enfermaban a comunidades campesinas e indígenas Qom

 

Un fallo histórico obliga al gobierno de Chaco a rediseñar las zonas de exclusión de agroquímicos y crea el primer Registro Epidemiológico para comunidades rurales expuestas a pesticidas.

 

 

 

 

 

Buenos Aires, lunes 15 de junio (PR/26)–Dos juezas de la Cámara Contencioso Administrativa del Chaco acaban de dictar una sentencia que sacude los cimientos del negocio agroindustrial en el norte argentino.

El fallo condena al Estado provincial y a las empresas MARFRA SA y Unitec Bio SA —ambas del holding de Eduardo Eurnekian— por las fumigaciones sistemáticas en el establecimiento Don Panos, ubicado entre Pampa del Indio y Presidencia Roca.

Durante años, esos campos recibieron aplicaciones de agroquímicos que terminaron cayendo sobre los hogares, los pozos de agua y los cuerpos de las familias que vivían al costado.

 

 

 

Niños internados y huertas destruidas: cuando el campo avanza sobre la gente

 

Las comunidades de Campo Medina, Campo Nuevo y Colonia San Francisco llevan más de veinte años alertando que las avionetas y los equipos terrestres de fumigación no respetan ningún límite.

Desde mediados de los 2000, los vecinos denunciaron ante las autoridades que los agroquímicos llegaban hasta sus casas, sus escuelas y sus fuentes de agua. Nadie los escuchó.

 

 

 

El punto de quiebre llegó en octubre de 2021, cuando una serie de pulverizaciones aéreas sobre lotes de MARFRA SA arrasó con huertas familiares y escolares, dañó la vegetación nativa y provocó una intoxicación masiva que terminó con dos niños internados.

Esa imagen, dos chicos en una cama de hospital por culpa de un campo de soja, se convirtió en el centro del expediente judicial.

 

La ciencia habló: glifosato en la sangre y el agua de familias enteras

 

El fallo no se apoya solo en testimonios. Investigadores del CONICET y la UBA analizaron los pozos domiciliarios, los aljibes, las lagunas y los cursos de agua de la zona.

 

 

 

 

El resultado fue demoledor: el 90% de las muestras no cumplía con los estándares del Código Alimentario Argentino para el consumo humano. Además, estudios biomédicos hallaron residuos de plaguicidas directamente en sangre y orina de los pobladores. Esa agua, esa tierra, ese aire: todo contaminado.

 

El Estado chaqueño dibujó los límites para que las casas quedaran afuera de la protección

 

Las juezas Natalia Prato Stoffel y Silvia Geraldine Varas fueron contundentes: la provincia no solo incumplió sus obligaciones constitucionales, sino que actuó activamente en perjuicio de las comunidades.

La denominada «línea agronómica» —la franja de exclusión que marca hasta dónde se puede fumigar— fue trazada deliberadamente para excluir las viviendas rurales y los reservorios de agua.

En otras palabras: el Estado diseñó la norma para dejarlos desprotegidos. Y como si fuera poco, nunca creó el Registro Epidemiológico que la propia Ley de Biocidas exige para monitorear la salud de las poblaciones expuestas.

 

48 horas para actuar: lo que ordena el fallo

 

La sentencia no se queda en la condena moral: impone plazos concretos e ineludibles. El gobierno del gobernador Leandro Zdero tiene 48 horas para rediseñar las zonas de exclusión de fumigaciones, incorporando obligatoriamente las viviendas, los pozos de agua, los aljibes y los reservorios de las comunidades vecinas.

Una vez que esos nuevos límites estén definidos, MARFRA SA y Unitec Bio SA no podrán aplicar ningún fitosanitario dentro de ese perímetro. Además, el Estado deberá crear e implementar de forma inmediata el Registro Epidemiológico provincial, con informes periódicos al tribunal sobre sus avances.

 

 

 

 

El fallo representa un precedente inédito en la Argentina: por primera vez, un tribunal declara ilegítima la aplicación de la Ley de Biocidas y pone en el centro de la escena a las personas que viven y trabajan al lado de los campos productivos.

Para las comunidades Qom y los campesinos del Chaco, es el inicio de una reparación que llega veinte años tarde. Para el modelo agroindustrial, es una señal de que los límites existen, y que la Justicia puede hacerlos cumplir.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Agencia NA
La tierra que habla: el cine rural francés y su mirada social a través de las décadas

La tierra que habla: el cine rural francés y su mirada social a través de las décadas

 

Desde la Provenza inmortalizada por Marcel Pagnol hasta las crisis agrícolas del siglo XXI, el cine rural francés ha retratado como pocos la relación entre el hombre, la tierra y el paso del tiempo. Un recorrido por las películas que convirtieron al campo en protagonista de algunas de las historias más profundas y conmovedoras del cine europeo.

 

 

 

 

 

Autor: Gonzalo Fierro, médico, especialista en cine

 

 

 

 

Buenos Aires, lunes 15 de Junio (PR/26)–El cine francés mantiene desde sus orígenes una relación íntima con la tierra. Los viñedos, las colinas, los campos de cultivo y los pequeños pueblos rurales nunca fueron simples escenarios: se transformaron en protagonistas capaces de contar historias de pertenencia, conflictos familiares, desigualdades sociales y cambios culturales.

A lo largo de más de un siglo, el cine rural francés construyó un extraordinario retrato de la Francia profunda, esa que vive lejos de París y de los grandes centros urbanos, donde los ritmos siguen marcados por las estaciones, las cosechas y las tradiciones heredadas de generación en generación.

 

Los primeros años: la tierra como destino

 

Ya en la década de 1930, el cine francés comenzó a descubrir la enorme fuerza narrativa del mundo rural.

Uno de los pioneros fue Jean Renoir, quien en Toni (1935) filmó en escenarios naturales de la Provenza y ofreció una mirada innovadora para su época. La vida de los trabajadores agrícolas, la inmigración y las tensiones sociales aparecían retratadas con una autenticidad cercana al documental.

 

 

 

Tras la Segunda Guerra Mundial, el campo ocupó un lugar central en la reconstrucción simbólica del país. Mientras Francia intentaba sanar sus heridas, las películas mostraban una doble realidad: por un lado, la nostalgia por una vida campesina idealizada; por otro, la creciente amenaza del éxodo rural que comenzaba a vaciar pueblos enteros.

 

La Nouvelle Vague y una Francia rural relegada

 

Durante los años sesenta, la célebre Nouvelle Vague revolucionó el lenguaje cinematográfico. Sin embargo, la mayoría de sus figuras emblemáticas, Godard, Truffaut o Chabrol, dirigieron su mirada hacia las ciudades.

 

 

El campo quedó en un segundo plano, aunque algunos realizadores continuaron explorando la vida provincial y sus silencios. Allí empezó a consolidarse una oposición que reaparecería una y otra vez en el cine francés: la tensión entre el París moderno, dinámico y cambiante, y la llamada France profonde, aferrada a sus costumbres, sus ciclos naturales y sus viejas disputas.

 

Los años setenta: cuando el campo se volvió político

 

La década de 1970 trajo consigo una mirada más crítica y comprometida.

La mecanización agrícola, la desaparición de pequeñas explotaciones familiares, la concentración económica y las luchas de los productores rurales comenzaron a ocupar un lugar destacado en las historias.

El campesino dejó de ser una figura pintoresca para convertirse en el símbolo de una clase social amenazada por los cambios económicos y tecnológicos.

En ese contexto surgiría una de las obras más importantes de la historia del cine francés.

 

Jean de Florette y Manon des Sources: la epopeya moral de la Provenza

 

En 1986, el director Claude Berri estrenó Jean de Florette y Manon des Sources, adaptaciones de las novelas de Marcel Pagnol que rápidamente se transformaron en clásicos universales.

 

 

La trama parece sencilla: Ugolin Soubeyran y su tío César bloquean secretamente el manantial de una propiedad vecina para apropiarse de ella y desarrollar un rentable cultivo de claveles.

Cuando el nuevo propietario, Jean de Florette, llega desde la ciudad dispuesto a trabajar la tierra que heredó, ignora que su destino ya ha sido sellado por la ambición de quienes lo rodean.

 

Una tragedia griega bajo el sol de Provenza

 

Lo extraordinario de estas películas va mucho más allá de sus espectaculares paisajes.

Las colinas áridas, los caminos de piedra y la vegetación mediterránea forman parte de una tragedia donde la tierra parece observar en silencio los errores humanos.

Jean es trabajador, honesto y perseverante. Sin embargo, es un extranjero. Un hombre de ciudad que intenta integrarse a una comunidad cerrada sobre sí misma.

 

 

La indiferencia colectiva termina siendo tan devastadora como la propia conspiración.

La Provenza que muestran estas películas está muy lejos de las postales turísticas. Es una tierra donde los rencores se heredan, donde la posesión de una parcela puede definir una vida y donde el silencio pesa más que las palabras.

 

Marcel Pagnol y la memoria de la tierra

 

La fuerza de la historia nace de la experiencia personal de Marcel Pagnol, nacido en Aubagne y profundamente ligado al paisaje provenzal.

Al escribir L’eau des collines, la obra que reúne ambas novelas, Pagnol construyó mucho más que una historia rural: elaboró una profunda reflexión sobre la memoria, la identidad, la pertenencia y la justicia.

La adaptación de Claude Berri estuvo respaldada por interpretaciones memorables.

Yves Montand compone un César Soubeyran tan manipulador como humano. Daniel Auteuil entrega uno de los mejores trabajos de su carrera como Ugolin. Y Emmanuelle Béart, en la segunda parte, encarna a una Manon convertida en símbolo de la verdad y la reparación.

 

Emmanuelle Béart

 

 

El agua como metáfora universal

 

En ambas películas, el agua es mucho más que un recurso natural. Es vida, supervivencia y poder. Controlar un manantial significa controlar el destino de una familia. Pero también representa algo más profundo: la verdad.

Tal como ocurre con el agua subterránea, la memoria permanece oculta durante años, hasta encontrar finalmente el camino para salir a la superficie.

 

 

Por eso el desenlace de Manon des Sources (Manón del manantial) posee una potencia emocional tan extraordinaria: revela que algunas verdades pueden tardar décadas en emerger, pero nunca desaparecen por completo.

 

Después de Berri: entre la melancolía y la resistencia

 

El enorme éxito internacional de las películas inspiradas en Pagnol revitalizó el interés por el mundo rural.Sin embargo, las nuevas generaciones de cineastas abandonaron la mirada épica para explorar aspectos más duros y contemporáneos.

Directores como Bruno Dumont comenzaron a retratar una Francia rural marcada por el aislamiento, la falta de oportunidades y el desencanto.

 

 

En películas como La vie de Jésus (1997), el campo aparece como un espacio donde la juventud parece atrapada entre el aburrimiento, la violencia latente y la ausencia de perspectivas. La belleza del paisaje ya no alcanza para ocultar las heridas sociales.

 

El siglo XXI y las nuevas crisis del mundo rural

 

En las últimas décadas, el cine francés volvió a mirar hacia el campo impulsado por problemáticas urgentes.

La presión de los mercados, el endeudamiento de los productores, la concentración agroindustrial y las consecuencias del cambio climático se transformaron en temas centrales.

Una de las películas más representativas de esta etapa es Au nom de la terre (2019), dirigida por Édouard Bergeon, que aborda con enorme crudeza el drama de los agricultores atrapados por las deudas y la imposibilidad de sostener sus explotaciones.

 

 

En esta nueva etapa, el cine rural francés perdió parte de la nostalgia que caracterizaba a las obras de Pagnol, pero ganó una poderosa dimensión política.

El campo ya no es solamente un escenario de historias humanas universales: es también un territorio donde se manifiestan algunas de las tensiones más profundas de nuestro tiempo.

 

La tierra no olvida

 

 

Si existe un hilo conductor que atraviesa toda la historia del cine rural francés, es la convicción de que la tierra conserva memoria.

Desde las películas pioneras de Jean Renoir hasta las denuncias contemporáneas sobre la crisis agrícola, el campo ha funcionado como un gran archivo emocional de Francia. En ese recorrido, Jean de Florette y Manon des Sources ocupan un lugar privilegiado.

No solo representan una de las cumbres artísticas del cine francés, sino que transformaron un drama rural en una auténtica epopeya moral.

La imagen final de César Soubeyran enfrentando las consecuencias de sus actos permanece entre las más conmovedoras del cine europeo: la de un hombre que comprende demasiado tarde que la tierra puede ocultar secretos durante años, pero que ninguna verdad permanece enterrada para siempre.

Porque, al igual que el agua, la verdad siempre encuentra su camino.

 

 

 

 

Primicias Rurales

 

 

Autor: Gonzalo Fierro, médico, especialista en cine