Abr 25, 2026 | Actualidad, Agricultura, Clima
La intención de siembra para la campaña 2026/27 cae un 17% interanual debido a una relación insumo-producto asfixiante. Pese a las excelentes reservas de agua en los suelos, el número en campo alquilado arroja pérdidas de 128 US$/ha. En tanto, la cosecha de soja enfrenta un atraso histórico del 43% por los excesos hídricos.
Rosario, sábado 25 de abril (PR/26) .- La Guía Estratégica del Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) lanzó un informe contundente: la nueva campaña fina arranca con el pie izquierdo en términos financieros. Aunque el trigo cumple una década como protagonista de la rotación y el perfil de suelo está cargado de humedad, los costos mandan. Se estima una caída de 300.000 hectáreas en la región núcleo, motorizada por un insumo clave que hoy es un lujo: la urea.
El «muro» de los fertilizantes
El deseo de los productores por mantener el área choca de frente con la realidad del mercado. La relación urea/trigo pasó de 2,6 a 4,1 en apenas un año. Hoy, la urea cotiza cerca de los US$ 890 por tonelada, frente a los US$ 540 de abril de 2025.
Esta suba de costos dispara el rinde de indiferencia en campo alquilado hasta los 46 qq/ha, una cifra extremadamente alta que sube a más de 50 qq/ha en zonas alejadas de los puertos, como General Pinto, donde el flete termina de sentenciar el margen. Bajo régimen de arrendamiento (70% de los casos), la campaña inicia con una pérdida proyectada de 128 US$/ha.
Radiografía del recorte por zonas

El ajuste no es uniforme, pero es generalizado:
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Pergamino y Marcos Juárez: Lideran la caída con un 30% menos de área.
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Aldao: Proyecta bajas de entre el 20 y 30%.
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Rojas y General Pinto: Estiman un recorte del 20%.
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Carlos Pellegrini y San Gregorio: La caída sería más moderada, en torno al 10%.
Soja: Cosecha trabada y calidad en caída libre
La recolección de soja atraviesa el mayor atraso de los últimos 10 años, con solo un 43% de avance frente al 80% habitual para esta fecha. Las tres semanas consecutivas de «ciclogénesis» dejaron un promedio de 121 mm de lluvia, casi el doble de lo normal para abril.
El panorama en los lotes es crítico: hay reportes de granos brotados, presencia de hongos y hasta un 50% de daño en la calidad en zonas como Acebal. Los camiones llegan a las plantas con humedades de entre el 15 y 17%, lo que obliga a incurrir en gastos extras de secado y fuertes descuentos comerciales.
Clima: ¿Llega la tregua?
Para la última semana de abril, el consultor Elorriaga anticipa un cambio de escenario radical. Se espera el ingreso de una masa de aire frío y seco que frenará las lluvias, permitiendo retomar las tareas de cosecha. Sin embargo, este alivio vendrá acompañado de las primeras heladas del otoño, previstas para el lunes 27, principalmente en el sudoeste de la región.
Primicias Rurales
Fuente: BCR
Abr 25, 2026 | Actualidad, Agricultura, Economía / Economía del Agro
La nueva campaña triguera en Argentina se perfila como un ciclo de contrastes marcados. Mientras que el clima se presenta como el principal aliado gracias a perfiles de suelo cargados y la llegada de un «Año Niño», la economía le pone un techo a la euforia. Los altos costos de los insumos y márgenes ajustados obligan al productor a recalcular cada hectárea, configurando un mapa productivo heterogéneo donde la rentabilidad manda sobre la intención de siembra.
Buenos Aires, sábado 25 de abril (PR/26) .- El relevamiento de la red de la Bolsa de Cereales confirma una dicotomía técnica: hay agua en el suelo, pero faltan números en la planilla. A diferencia de años anteriores, donde la falta de lluvia era el freno, hoy el foco se desplaza hacia el precio de los fertilizantes, especialmente la urea, cuyo costo podría limitar no solo el área, sino también el nivel tecnológico a aplicar.
Pese a este contexto, se proyecta un área sembrada nacional de 6.500.000 hectáreas, lo que representa una leve caída interanual del 3%, aunque se mantiene un 2,8% por encima del promedio de las últimas cinco campañas.
Análisis regional: ¿Dónde crece y dónde cae?
La intención de siembra no es uniforme en el territorio nacional:

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NOA y NEA: Son las regiones con tendencia positiva. La abundante carga hídrica tras las lluvias de marzo y abril es el motor principal. En localidades como Anta y Santa Rosa, se respira optimismo, aunque en el NEA el girasol aparece como un competidor fuerte por sus buenos resultados previos.
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Centro-Oeste: Se observa un mantenimiento del área. En Córdoba, el interés es alto por la humedad, pero el costo de arrendamientos y fertilizantes genera dudas sobre si se mantendrá el paquete tecnológico.
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Zona Núcleo (Santa Fe, Entre Ríos y Norte de Bs. As.): Aquí la tendencia es negativa. El precio de la urea (con referencias de hasta USD 1000/tn) está desplazando al trigo hacia cultivos alternativos como colza, camelina o carinata, o directamente hacia la soja de primera.
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Sur Bonaerense y La Pampa: También con tendencia a la baja. La cebada forrajera gana terreno por menores requerimientos tecnológicos y una cosecha más anticipada frente a los márgenes negativos del cereal en campos alquilados.
El factor climático: Del frío seco al «Niño» salvador
El ciclo 2026/27 transitará por tres etapas climáticas bien definidas:
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Otoño: Influencia residual de «La Niña» con vientos polares que provocarán heladas localizadas y un déficit de humedad en el oeste.
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Invierno: Comienza a manifestarse «El Niño». Las heladas se moderan y la humedad del perfil actuará como un regulador térmico para el cultivo.
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Primavera: Se consolida el episodio «Niño» con lluvias superiores a lo normal. Esto garantiza una excelente disponibilidad hídrica para el llenado de grano, aunque se mantiene la alerta por heladas tardías en el sur de Buenos Aires.
El desafío económico y global
El mercado internacional muestra una recuperación con el trigo Kansas promediando los 226 USD/ton (+9,44% anual). Sin embargo, a nivel local, el deterioro de la relación insumo/producto es preocupante.
Actualmente, se necesita un 55% más de trigo para comprar la misma cantidad de urea que el año pasado y un 41% más de grano para adquirir gasoil. Con un precio local a cosecha de 217 USD/tn, la rentabilidad queda supeditada a alcanzar rindes excepcionales que compensen los costos de producción.
Primicias Rurales
Fuente: PAS – Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Abr 24, 2026 | Actualidad, Agricultura, Economía / Economía del Agro, Especial
El comercio de granos en Argentina atraviesa un momento crítico. En plena cosecha gruesa, un paro de transportistas que ya supera las dos semanas mantiene en jaque la logística agroindustrial y genera pérdidas crecientes en toda la cadena.
Buenos Aires, viernes 24 de abril (PR/26) .- La advertencia fue expresada con dureza por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, que denunció que la actividad está “rehén de una minoría” y reclamó la intervención urgente del Estado para garantizar la libre circulación. El impacto ya se siente en puertos clave como el Puerto de Quequén, donde la imposibilidad de completar cargas comenzó a desviar buques hacia otras terminales.
Sin embargo, detrás del conflicto hay un problema estructural que excede la coyuntura. Los transportistas —representados en parte por la Federación de Transportistas Argentinos— sostienen que las tarifas actuales no alcanzan para cubrir costos que vienen subiendo de forma sostenida, especialmente el combustible, los repuestos y el mantenimiento. A esto se suman demoras en los pagos y largos tiempos de espera para descargar, que reducen aún más la rentabilidad.
El resultado es un choque de intereses en el peor momento posible: mientras productores y exportadores necesitan fluidez para no perder mercados y cumplir contratos, los transportistas advierten que trabajar en estas condiciones implica operar a pérdida.
Un problema recurrente
No es la primera vez que ocurre. La dependencia casi total del camión para mover granos en Argentina vuelve al sistema especialmente vulnerable a este tipo de conflictos. La falta de mecanismos ágiles y consensuados para actualizar tarifas o absorber shocks de costos suele derivar en medidas de fuerza que paralizan la actividad.
La salida: acuerdo y reglas claras
Especialistas del sector coinciden en que la solución no pasa únicamente por garantizar la circulación, sino por atacar las causas del conflicto. Entre las medidas posibles, aparecen con fuerza:
- La actualización automática de la tarifa de referencia, vinculada a los costos reales del transporte.
- Un esquema que asegure el abastecimiento de combustible a precios previsibles.
- La reducción de tiempos muertos en puertos y acopios mediante mejoras logísticas y de coordinación.
- Mesas de negociación permanentes que incluyan a transportistas, productores, exportadores y al Estado.
En paralelo, el rol del Estado es clave para evitar bloqueos y hechos de violencia, pero también para mediar en un acuerdo que dé previsibilidad a todos los actores.
Un equilibrio necesario
El conflicto expone una tensión de fondo en la cadena agroindustrial: cómo distribuir costos y rentabilidad en un contexto económico inestable. Resolverlo requiere algo más que medidas de emergencia. Sin reglas claras y consensos duraderos, la amenaza de nuevos paros seguirá latente.
En un país donde el agro es una fuente central de divisas, cada interrupción logística no solo afecta a un sector, sino a toda la economía. La oportunidad, en este caso, es transformar una crisis recurrente en un punto de inflexión hacia un sistema más equilibrado y previsible.
Primicias Rurales
Fuente: Carbap – varios
Abr 23, 2026 | Actualidad, Agricultura, Economía / Economía del Agro
El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) mostró en marzo una caída mensual desestacionalizada del 2,4%, aunque se ubicó 17,9% por encima del nivel de igual mes del año anterior, según el informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario
Buenos Aires, 23 de abril (PR/26) .- El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, registró en marzo una variación mensual desestacionalizada del -2,4% respecto de febrero, mes en el que alcanzó su mayor valor histórico. En términos interanuales, el indicador se ubicó 17,9% por encima de marzo de 2025.
A pesar del retroceso mensual del índice general, diez de las doce series que lo componen registraron variaciones positivas, una se mantuvo sin cambios y sólo una mostró una caída. Precisamente, la incidencia negativa provino del avance mensual de labores agrícolas, que retrocedió 4,3% respecto de febrero, afectado por retrasos en las tareas de cosecha ante condiciones climáticas adversas.
Entre los componentes con variaciones positivas se observaron incrementos en la molienda de soja (0,9%) y de girasol (3,1%), así como en la molienda de trigo (1%) y de cebada (1,2%). La faena de porcinos registró una suba del 0,6%, mientras que la faena de bovinos mostró un incremento del 0,7% luego de las caídas observadas en meses previos.
Asimismo, la producción de leche creció 0,7% en marzo, mientras que las exportaciones de los principales complejos agropecuarios registraron una suba mensual del 1%, con siete de los nueve complejos analizados en alza. En el sector de biocombustibles, se estiman incrementos del 1,8% en biodiesel y del 3,1% en bioetanol, en tanto que la faena aviar se mantuvo sin cambios respecto del mes anterior.
En la comparación interanual, el desempeño de la cadena agropecuaria mostró un crecimiento generalizado. Once de las doce series se ubicaron por encima del nivel de marzo de 2025, con la única excepción de la faena de bovinos. La producción primaria registró un incremento del 22,1%, en el marco de una elevada cosecha de girasol y el avance de la campaña de maíz, que se prevé récord.
Por su parte, el subíndice IACA-Agroindustria se ubicó 3,9% por encima del nivel del año anterior, con aumentos en molienda, lechería, biocombustibles y en la faena de porcinos y aves. Únicamente la faena bovina se mantuvo por debajo del nivel de marzo de 2025.
Finalmente, el subíndice de agroexportación evidenció una suba interanual del 26,3%, impulsada por mayores volúmenes exportados de los complejos maíz y girasol, así como por el desempeño del complejo carne y cuero bovinos.
Primicias Rurales
Fuente: BCR
Abr 22, 2026 | Actualidad, Agricultura, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
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El nuevo reporte de CAF señala que el futuro del crecimiento de América Latina y el Caribe dependerá en gran medida del desarrollo de sus territorios rurales, que concentran recursos estratégicos para la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la transición energética. El informe plantea una nueva agenda de políticas para cerrar brechas históricas e impulsar la productividad, la conectividad y la diversificación económica.
Ciudad de México, miércoles 22 de abril (PR/26) — CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe-, en conjunto con la Secretaría de Economía de México y el Colegio de México (Colmex), presentó hoy en la Ciudad de México el Reporte de Economía y Desarrollo (RED) “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe”, una publicación que analiza las profundas transformaciones de los territorios rurales y plantea una nueva agenda de políticas para impulsar su desarrollo.
El informe sostiene que el crecimiento de la región está estrechamente vinculado al desarrollo de estos territorios, en un contexto global marcado por la creciente demanda de alimentos, la transición energética y la reconfiguración de las cadenas de valor.
En este escenario, el mundo rural de América Latina y el Caribe se consolida como un activo estratégico.
Con alrededor de 120 millones de habitantes, más de 18 millones de unidades productivas agropecuarias, el 22% de la superficie boscosa mundial, el 50% de la biodiversidad conocida y cerca del 60% de los recursos globales de litio, estos territorios son fundamentales para la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y la transición energética.

“América Latina y el Caribe es una región solución para muchos de los grandes desafíos globales, y el enorme potencial de sus zonas rurales es una muestra clara de ello. Estos territorios pueden contribuir decisivamente al crecimiento, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y la cohesión social de la región. Pero para aprovechar plenamente ese potencial debemos invertir en infraestructura, servicios, tecnología, conectividad y oportunidades que mejoren la calidad de vida de millones de personas en el mundo rural”, afirmó Sergio Díaz-Granados, Presidente Ejecutivo de CAF.
Oportunidades para la diversificación de las economías
El reporte subraya que el mundo rural ha experimentado profundas transformaciones en las últimas décadas. La creciente diversificación de las actividades económicas y su mayor articulación con los centros urbanos han dado lugar a una nueva realidad productiva y social.
Por ejemplo, menos de la mitad de los trabajadores rurales se desempeña actualmente en actividades agropecuarias, mientras que un número creciente de personas genera ingresos en sectores como servicios, turismo, logística, comercio, manufactura, minería y energía. Esta tendencia abre oportunidades para diversificar las economías rurales, impulsar empleos de mayor calidad y fortalecer el desarrollo territorial.
Sin embargo, este potencial convive con importantes desafíos estructurales. Las zonas rurales concentran algunos de los rezagos sociales y económicos más persistentes de la región. La pobreza extrema, la baja productividad, la informalidad laboral y las brechas en infraestructura, conectividad y acceso a servicios básicos continúan limitando las oportunidades de millones de personas.

El informe evidencia, además, brechas significativas en productividad. La productividad agropecuaria por trabajador es aproximadamente el doble en países de Europa y Asia, y hasta 12 veces mayor en Estados Unidos y Canadá, lo que refleja una baja adopción de capital, tecnología y prácticas productivas más eficientes en la región.
A esto se suman déficits importantes en acceso a servicios básicos: el 33% de la población rural no tiene cuenta bancaria ni utiliza dinero móvil; solo el 55% cuenta con acceso a agua gestionada de forma segura; apenas el 11% de los hogares dispone de saneamiento adecuado conectado a red; y únicamente el 40% de la población vive a menos de dos kilómetros de una vía pavimentada.
Frente a este panorama, CAF propone una hoja de ruta integral orientada a transformar el potencial del mundo rural en desarrollo sostenible e inclusivo. Esta agenda combina políticas productivas, sociales y de infraestructura.

En el ámbito productivo, promueve la adopción tecnológica, la digitalización, la diversificación y la agregación de valor, junto con el fortalecimiento de la gobernanza de los recursos naturales.
En el plano social, enfatiza la necesidad de ampliar la protección social y desarrollar capacidades para acceder a empleos de mayor calidad. En materia de servicios, subraya la urgencia de cerrar las brechas tanto en acceso como en calidad.
El reporte se puede descargar aquí: Raíces del futuro: El nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe
Fuente: FAO – Nahir Escobio Buono
Primicias Rurales
Abr 21, 2026 | Actualidad, Agricultura, Maquinarias
La segunda edición del encuentro puso el foco en la capacitación, la medición y el uso estratégico de la tecnología, en un contexto donde el desafío ya no es acceder a herramientas, sino utilizarlas correctamente.
Buenos Aires, martes 21 de abril (PR/26) .- Con una amplia convocatoria, el jueves 16 de abril se realizó la segunda edición de Pulverización Inteligente, un encuentro que volvió a posicionar en agenda la necesidad de profesionalizar las aplicaciones en el agro.
La jornada fue organizada por la Fundación Benet, la Mesa de BPA de Entre Ríos y el Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos, y reunió a más de 400 asistentes entre asesores técnicos, ingenieros agrónomos, aeroaplicadores, aplicadores y operadores de drones; y representantes de organismos públicos y privados. Participaron además instituciones como el SENASA, el INTA y la FAO, consolidando el evento como un espacio de articulación técnica e institucional.
Capacitación y conocimiento en el centro de la escena
Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en que mejorar la calidad de aplicación no depende solo de la tecnología, sino de incorporar herramientas de gestión, capacitación continua e información permanente. En ese sentido, se destacó la necesidad de una mirada integral que contemple a todos los actores involucrados, desde operarios hasta comunidades y organismos de control.
“El desafío es capacitarse, generar y compartir conocimiento”, sostuvo Ezequiel Baus, Presidente de la Fundación Benet, al remarcar el eje central de la jornada.
Nuevas herramientas y formación técnica

En el marco del evento se presentó Agroformar, una plataforma de capacitación abierta que permite acceder a contenidos técnicos de manera libre y gratuita, con el objetivo de mejorar las prácticas de aplicación.
Además, se anunció la creación del primer Centro de Instrucción de Drones en Urdinarrain, que estará a cargo de la Fundación Benet con el apoyo de Drones VIP, ampliando las posibilidades de formación presencial para operarios y empresas.
El problema de fondo: se mide poco y se aplica mal
Uno de los ejes más relevantes de la jornada fue la presentación del informe del Programa de Mejora del Grupo APC, que expuso una realidad preocupante: el 70% de los aplicadores no mide sus pulverizaciones.
Este dato explica gran parte de las fallas en la calidad de aplicación, ya que sin medición no es posible ajustar variables clave como cobertura, tamaño de gota o volumen aplicado.
Tecnología disponible, pero subutilizada
El informe también dejó en claro que el sector cuenta con tecnología avanzada, pero esto no se traduce necesariamente en mejores resultados. “Hoy el desafío ya no es acceder a la tecnología. El desafío es usarla con criterio”, fue una de las definiciones centrales que atravesó la jornada.
En el informe, se detectan grandes diferencias en los índices de calidad entre aplicaciones terrestres, aéreas y con drones, incluso con niveles bajos en tratamientos de herbicidas, fungicidas e insecticidas, lo que impacta directamente en la eficiencia productiva y los costos.
Tres pilares para mejorar las aplicaciones
Desde el Programa APC se planteó un enfoque basado en tres ejes fundamentales: el conocimiento, el estado del equipo y la medición a campo. Este último punto se vuelve clave, ya que herramientas como las tarjetas hidrosensibles permiten evaluar la calidad real de cada aplicación y tomar decisiones basadas en datos.
La jornada dejó una conclusión clara: no existe una única herramienta que garantice buenos resultados, sino una estrategia inteligente que combine tecnología, conocimiento y objetivos claros. Cuando estos elementos se aplican correctamente, los resultados pueden alcanzar niveles de calidad cercanos al 100%, demostrando que el problema no es la tecnología, sino su uso.
Acerca de la Fundación Benet
La Fundación Benet nace del espíritu de colaboración entre distintos actores del agro, con la misión de integrar innovación, conocimiento y sustentabilidad en los procesos productivos. Su propósito es fortalecer una agricultura más responsable, eficiente y colaborativa, generando soluciones colectivas para los desafíos actuales y futuros del sector.
https://www.fundacionbenet.org/
Fuente: Florencia Lucero Heguy
Primicias Rurales