Jujuy fortalece su identidad vitivinícola con una nueva Indicación Geográfica

Jujuy fortalece su identidad vitivinícola con una nueva Indicación Geográfica

Los vinos de los valles templados jujeños lograron un reconocimiento clave que busca potenciar su identidad, calidad y proyección comercial.


Buenos Aires, miércoles 18 marzo (PR/26) — El sector vitivinícola de la provincia de Jujuy dio un paso estratégico al obtener la Identificación Geográfica (IG) para los vinos de los valles templados, un reconocimiento que permite diferenciar su producción por origen y características propias, y que abre nuevas oportunidades para posicionarse en el mercado.

Según destacaron desde MAIZAR, este avance es el resultado de un trabajo articulado entre productores, bodegas y organismos técnicos, con el objetivo de visibilizar una región con identidad propia dentro del mapa vitivinícola argentino.

La Identificación Geográfica, contemplada en la legislación nacional, permite distinguir productos agroalimentarios en función de su procedencia y de las condiciones naturales y humanas que influyen en su elaboración. En este caso, reconoce a los vinos de los valles templados jujeños como una expresión singular, diferente de otras regiones del país.

El proceso para alcanzar esta distinción se apoyó en estudios técnicos impulsados por Corporación Vitivinícola Argentina y el Consejo Federal de Inversiones, que permitieron caracterizar en profundidad las condiciones edafoclimáticas de la zona. Estos análisis fueron clave para sustentar el pedido ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Desde el sector remarcaron que la IG no sólo aporta valor simbólico, sino también comercial. Al identificar el origen en la etiqueta, los vinos ganan una herramienta de diferenciación que mejora su posicionamiento en distintos mercados y refuerza su identidad territorial.

La región de valles templados, con epicentro en zonas como Perico y El Carmen, presenta condiciones particulares: un clima más cálido y húmedo que otras áreas vitivinícolas del NOA, con buena amplitud térmica y mayor nubosidad en época de maduración. Esto da lugar a vinos más frescos, frutados y de menor graduación alcohólica, con marcada acidez natural, cualidades especialmente valoradas para blancos, espumantes y líneas jóvenes.

Estas características contrastan con las de la Quebrada de Humahuaca, donde la mayor altura y radiación solar generan vinos más estructurados, intensos y con mayor concentración. Ambas regiones, sin embargo, se complementan y fortalecen la diversidad vitivinícola de la provincia.

Actualmente, los valles templados cuentan con un conjunto de emprendimientos en crecimiento, con variedades tintas como Malbec, Cabernet Sauvignon y Syrah, y blancas como Sauvignon Blanc, Chardonnay y Torrontés Riojano. Aunque se trata de una producción a pequeña escala en comparación con regiones tradicionales como Cuyo o Cafayate, el foco está puesto en la diferenciación y la calidad.

El desafío hacia adelante será consolidar esta identidad, garantizar el cumplimiento de los estándares asociados a la IG y profundizar la investigación sobre las variedades que mejor se adaptan a la región, con el objetivo de seguir posicionando a los vinos jujeños en el escenario nacional e internacional.

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MAIZAR 2026: del potencial a la acción para impulsar la cadena agroindustrial

MAIZAR 2026: del potencial a la acción para impulsar la cadena agroindustrial

El Congreso MAIZAR celebrará su 20ª edición el 27 de mayo en Buenos Aires con foco en decisiones concretas, inversión y valor agregado en la cadena del maíz y el sorgo.


Buenos Aires, miércoles 18 marzo (PR/26) — El próximo 27 de mayo de 2026, el Complejo Goldencenter de la Ciudad de Buenos Aires será sede de la 20ª edición del Congreso MAIZAR, que bajo el lema “Del potencial a los resultados” buscará consolidarse como el principal espacio de articulación estratégica de la cadena del maíz y del sorgo en la Argentina, según destacaron desde MAIZAR.

En un escenario global marcado por la volatilidad económica y geopolítica, desde MAIZAR señalaron que esta edición estará orientada a ordenar prioridades y acelerar decisiones.

La cadena ya ha demostrado su capacidad de adaptación, pero el desafío actual pasa por traducir ese potencial en mayor inversión, más agregado de valor en origen y generación de empleo de calidad en todo el país.

De acuerdo con la entidad, el Congreso se posiciona como un ámbito clave para alinear a los distintos actores del sector y transformar diagnósticos técnicos en decisiones estratégicas.

La agenda estará centrada en identificar los principales cuellos de botella, priorizar políticas públicas, fomentar nuevos liderazgos y generar condiciones que permitan destrabar inversiones y potenciar la transformación productiva.

Como parte de esta nueva etapa, desde MAIZAR anticiparon un rediseño integral del formato del evento. Se dejarán atrás los discursos tradicionales y los diagnósticos repetitivos para dar lugar a debates dinámicos, con moderadores activos que exigirán definiciones concretas y promoverán la “buena controversia”.

Además, se incorporarán instancias participativas que buscarán involucrar al público como protagonista del intercambio.

En ese marco, el Congreso 2026 estará presidido por Ramiro Costa, gerente general de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, quien tendrá la misión de orientar a la cadena hacia una etapa enfocada en resultados. Según MAIZAR, su perfil técnico, basado en el análisis de datos y el uso de herramientas como Big Data e inteligencia artificial, permitirá aportar claridad y rigor al debate estratégico.

Desde la organización destacaron que su liderazgo apunta a consolidar al Congreso como una plataforma de decisiones capaz de impulsar inversiones, acelerar la innovación y fortalecer el crecimiento de toda la cadena agroindustrial.

En las próximas semanas, MAIZAR dará a conocer los ejes temáticos y los disertantes de esta edición, que se proyecta como una cita clave para definir el futuro del sector.

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Fuente: MAIZAR

La guerra en Medio Oriente empuja los granos y dispara la volatilidad global

La guerra en Medio Oriente empuja los granos y dispara la volatilidad global

La escalada del conflicto en Medio Oriente impulsa subas en energía, fertilizantes y granos y aumenta la volatilidad financiera global. Según el analista Dante Romano, la geopolítica vuelve a dominar los mercados agrícolas y genera incertidumbre sobre siembra, comercio internacional y estrategias comerciales del agro.

 

Rosario, Santa Fe, martes 17 de marzo (PR/26) — La escalada del conflicto en Medio Oriente vuelve a dominar la dinámica de los mercados internacionales y desplaza a los fundamentos propios del agro. En la última semana, la guerra que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel impulsa subas generalizadas: la energía avanza 11%, el gas natural 9%, la urea 7% y los granos alrededor de 3%.

Al mismo tiempo, los fletes comienzan a encarecerse por el aumento del combustible y la creciente inestabilidad logística. En paralelo, el clima financiero refleja una búsqueda de refugio: el dólar se revalúa 2%, el oro sube 3%, las acciones caen cerca de 3% y el índice de volatilidad se dispara.

“El mercado está reaccionando con una clara huida hacia activos más líquidos y conservadores. En granos, los fondos financieros llevan su posición neta comprada a 90 millones de toneladas, el nivel más alto desde 2014”, explica Dante Romano.

Uno de los efectos más inmediatos del conflicto se observa en el mercado de fertilizantes. El aumento del gas —principal insumo para su producción—, las dificultades logísticas en regiones exportadoras clave y el encarecimiento de los fletes impulsan los precios al alza.

Este fenómeno impacta directamente en las decisiones productivas, especialmente en Estados Unidos. “Más que la siembra inicial, el problema podría aparecer en la re-fertilización de los cultivos. Esto lleva a pensar en una menor área de maíz y trigo y un mayor espacio para la soja”, señala Romano.

Esta tendencia ya aparece en el Outlook Forum del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), aunque el informe oficial de intención de siembra que se publicará el 31 de marzo podría no reflejar todavía el impacto completo de este nuevo factor.

Mientras tanto, en Sudamérica surgen factores inesperados que podrían modificar el comercio internacional. Brasil avanza con lentitud en la cosecha de soja y enfrenta un problema sanitario: China exige un protocolo fitosanitario que en la práctica dificulta los embarques.

“Algunos grandes exportadores suspenden cargas mientras se ajusta el protocolo, y varios barcos que estaban en camino podrían terminar redirigiéndose a Argentina. Eso abre una oportunidad inesperada para nuestras exportaciones”, indica Romano.

En el plano geopolítico, también se prepara una reunión clave entre Estados Unidos y China. Aunque el conflicto en Medio Oriente domina la agenda, también se discuten temas comerciales vinculados a la tregua en la guerra arancelaria. Washington señala que China podría comprar hasta 8 millones de toneladas adicionales de soja estadounidense, aunque por ahora no se registran operaciones concretas.

En Argentina, el clima ofrece una señal más favorable. Las lluvias se vuelven más regulares en la mayor parte de las regiones productivas y permiten estabilizar las perspectivas de producción, con excepción del sudeste de Buenos Aires. Los pronósticos, sin embargo, se mantienen optimistas.

En el frente de política económica, vuelven a circular rumores sobre una posible baja de los derechos de exportación. No obstante, desde el Gobierno reiteran que cualquier reducción depende del resultado fiscal y de la evolución del programa económico.

“La recaudación viene cayendo en términos reales desde fines del año pasado y hoy el agro, junto con la minería y la energía, son los sectores con mayor dinamismo. La industria y el comercio atraviesan una situación mucho más compleja”, explica Romano.

En este contexto, los productores muestran una estrategia clara: vender maíz y retener soja. Esta conducta genera tensiones logísticas en la cadena comercial.

“Muchos productores optan por no vender, lo que complica a acopios y cooperativas porque queda poco espacio de almacenamiento y todavía tenemos remanentes de un trigo muy grande, además de la nueva cosecha de maíz y soja”, señala.

En el caso del maíz, el escenario internacional muestra señales alcistas para los precios. Las exportaciones semanales de Estados Unidos se mantienen firmes pese a la suba de precios, Brasil avanza con demoras en la siembra de safrinha y en Argentina las lluvias ralentizan la cosecha, lo que limita la presión de oferta.

El trigo, en cambio, empieza a mirar la próxima campaña global. Las estimaciones de producción en Ucrania bajan por el exceso de frío, Estados Unidos mantiene condiciones secas y Francia logra estabilizar sus cultivos, aunque todavía sin una mejora clara en la calidad.

Además, el aumento de los fertilizantes afecta las decisiones productivas. Brasil ya anticipa una menor producción y una mayor dependencia del mercado internacional.

“En contextos bélicos, los países importadores suelen asegurarse stock de trigo para evitar riesgos de abastecimiento. Eso puede activar la demanda global en los próximos meses”, afirma Romano.

En el plano local, sin embargo, persiste un problema: queda mucho trigo sin vender, lo que presiona los precios disponibles frente a las posiciones de julio y genera complicaciones de almacenamiento para la cadena comercial.

Más allá de la coyuntura, los precios de la nueva cosecha alcanzan niveles que hasta hace poco parecían difíciles de imaginar: alrededor de 190 dólares para el maíz, 340 para la soja y 220 para el trigo.

“Son valores muy influenciados por la situación en Medio Oriente y el encarecimiento de los costos. En un escenario internacional más normalizado, estos precios serían muy altos, por lo que puede ser interesante ir asegurando parte de esos valores”, concluye Romano.

La gran incógnita es cuánto tiempo persiste este escenario de tensión global. Si el panorama geopolítico se estabiliza hacia la segunda mitad de 2026 y durante 2027, los mercados podrían volver a regirse por los fundamentos tradicionales del agro. Mientras tanto, la volatilidad sigue siendo un factor central para productores, exportadores y operadores financieros.

 

 

 

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Fuente: Universidad Austral

Mercado de granos: guerra, volatilidad y cautela de los productores marcan el pulso del agro

Mercado de granos: guerra, volatilidad y cautela de los productores marcan el pulso del agro

El mercado internacional de granos atraviesa semanas de fuerte volatilidad. El conflicto en Medio Oriente alteró la dinámica habitual de precios y desplazó temporalmente a los fundamentos tradicionales de oferta y demanda, generando movimientos bruscos en los valores de la soja, el maíz y el trigo.

 

Buenos Aires, martes 17 de marzo (PR/26) .- El último informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) mostró pocos cambios en las hojas de balance globales, pero el contexto geopolítico y los movimientos de los fondos de inversión amplifican las oscilaciones del mercado.

En soja, el foco sigue puesto en la relación comercial entre Estados Unidos y China, justo cuando el gigante asiático ingresa en su período de mayor demanda de importaciones. Sin embargo, la cosecha récord de Brasil presiona los precios y amplía la diferencia frente a la soja estadounidense.

En el caso del maíz, las exportaciones de Estados Unidos continúan firmes y sostienen el mercado, aunque la producción sudamericana y el desarrollo del maíz safrinha brasileño serán claves para definir el rumbo de los precios en los próximos meses.

El trigo, por su parte, enfrenta un escenario de oferta global abundante tras una campaña con buenos rendimientos en los principales países productores. No obstante, los analistas advierten que cualquier problema climático en el hemisferio norte podría generar un cambio en la tendencia.

En Argentina, el impacto de la volatilidad internacional se refleja en un ritmo de comercialización lento. En soja apenas se vendió cerca del 13% de la producción estimada, mientras que en maíz y trigo también queda un volumen importante sin precio fijado. La cautela de los productores responde a la incertidumbre sobre los precios, el tipo de cambio y la posibilidad de cambios en las retenciones.

Un mercado dominado por la incertidumbre

Con los fundamentos relativamente estables pero un contexto geopolítico tenso, el mercado de granos se mueve hoy más por expectativas que por datos concretos. En este escenario, los analistas recomiendan seguir de cerca tres variables clave: la evolución del conflicto internacional, el avance de las cosechas en Sudamérica y las decisiones de siembra en Estados Unidos para la próxima campaña.

Hasta que esos factores se definan, la volatilidad seguirá siendo la protagonista y el mercado continuará ofreciendo oportunidades, pero también riesgos, para productores y operadores.

Fuente: Kimei – Ciencias Agrarias UNLZ – Sandra Capocchi

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MAIZAR destacó en EE.UU el potencial del “Network del Maíz” para transformar la economía agroindustrial argentina

MAIZAR destacó en EE.UU el potencial del “Network del Maíz” para transformar la economía agroindustrial argentina

Durante la Argentina Week 2026 en Nueva York, MAIZAR informó sobre un estudio que plantea al maíz como una red productiva capaz de generar más valor agregado, atraer inversiones y crear empleo en la agroindustria argentina.

Buenos Aires, martes 17 marzo (PR/26) — La Asociación Maíz y Sorgo Argentino (MAIZAR) informó que el desarrollo del llamado “Network del Maíz” podría convertirse en una hoja de ruta para transformar la economía agroindustrial argentina, generando mayor valor agregado, empleo e inversiones a partir de la cadena del maíz.

El planteo fue presentado durante un bloque especial dedicado al agro argentino en el marco de Argentina Week 2026, realizado en Nueva York.

El encuentro se llevó a cabo en las oficinas de Bank of America, en pleno Wall Street, y formó parte de una agenda de presentaciones orientadas a mostrar oportunidades de inversión en sectores estratégicos de la economía argentina ante inversores globales.

El panel reunió a referentes de empresas líderes de la cadena agroindustrial argentina y regional, quienes analizaron el potencial del país para expandir su producción, desarrollar bioindustrias y consolidarse como proveedor global de alimentos, energía y biotecnología.

Participaron Paulo Sousa, presidente de Latinoamérica de Cargill; Martín Costantini, director del Frigorífico Rioplatense; Alejandro Elsztain, CEO de Cresud; Juan Farinati, CEO de Southern Cone de Bayer; e Ignacio Bartolomé, CEO de GDM. La moderación estuvo a cargo de Mariano Bosch, fundador de Adecoagro.

Durante el encuentro, Farinati presentó los resultados del estudio “Posibilidades técnicas y factibilidad económica de agregación de valor en el entramado del maíz en Argentina”, encargado por MAIZAR y realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA): Ricardo Negri, Roberto Bisang, Juan Cardini y Felipe Galia.

 

El trabajo, presentado originalmente en el Congreso MAIZAR, redefine al maíz como un “network productivo”: una red interconectada que integra industria, bioenergía, proteína animal y bioproductos, con alto potencial para generar empleo y atraer inversiones.

Entre las principales conclusiones del estudio se destaca que, si Argentina replicara la tasa de transformación de Estados Unidos —con 48% del maíz industrializado y 38% destinado a alimentación animal— la facturación total del entramado del maíz podría aumentar un 61%, alcanzando los 45.370 millones de dólares.

Asimismo, la expansión del “network del maíz” permitiría crear alrededor de 80.000 empleos directos vinculados a nuevas plantas industriales, proyectos de bioenergía, producción de proteínas animales y desarrollo de bioproductos.

El informe también plantea que reorientar los derechos de exportación recaudados en los últimos cuatro años —unos 3.330 millones de dólares— hacia inversiones en transformación productiva permitiría generar suficiente renta como para eliminar las retenciones a partir del quinto año sin afectar el equilibrio fiscal.

En términos territoriales, el estudio ejemplifica el potencial local con el caso del partido bonaerense de General Villegas. Allí, la instalación de una planta de bioetanol podría aumentar la facturación regional en un 17% y generar unos 400 nuevos puestos de trabajo.

Desde MAIZAR señalaron que para capturar este potencial resulta imprescindible contar con marcos regulatorios modernos y estables, incentivos a la inversión en investigación y desarrollo de semillas, y la incorporación continua de biotecnología y edición génica.

Según la entidad, estas condiciones permitirían ampliar las aplicaciones industriales del maíz argentino y consolidar al país como una plataforma de desarrollo bioindustrial, en un contexto internacional que demanda cada vez más sostenibilidad, trazabilidad y mayor sofisticación tecnológica.

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Fuente: MAIZAR

Nestlé® promueve la agricultura regenerativa para transformar la producción de alimentos para mascotas en Argentina

Nestlé® promueve la agricultura regenerativa para transformar la producción de alimentos para mascotas en Argentina

A través de la marca Nestlé® Purina®, y con foco en la eficiencia productiva y sustentabilidad, la compañía impulsa programas de agricultura regenerativa que apoyan su estrategia global y contribuyen a restaurar los ecosistemas y reducir el impacto ambiental.

Buenos Aires,  martes 17 de marzo (PR/26) .– Nestlé®, la compañía de alimentos y bebidas más grande del mundo, impulsa en Argentina programas de agricultura regenerativa orientados a transformar la producción de alimentos para mascotas desde el origen de sus ingredientes.

A través de su marca Nestlé® Purina®, la iniciativa busca fortalecer sistemas productivos más eficientes y resilientes, reducir el impacto ambiental y acompañar a los productores en la adopción de prácticas agrícolas sostenibles, en línea con los compromisos globales de NESTLÉ®.

La agricultura regenerativa como eje estratégico en Argentina

A través de este enfoque, la compañía impulsa la agricultura regenerativa en el país para garantizar ingredientes, producidos de manera responsable, con menor impacto ambiental y que contribuyan a una alimentación completa y balanceada para las mascotas.

En ese marco, la producción agrícola fue identificada como uno de los principales focos de impacto ambiental y un eje clave para transformar los sistemas productivos, cuidando la salud del suelo y asegurando su productividad a largo plazo.

Con foco inicial en el cultivo de soja y más reciente también en maíz, los programas de Nestlé® Purina® se desarrollan junto a productores locales e incorporan prácticas como cultivos de cobertura, rotación diversificada, manejo eficiente del suelo y medición de huella de carbono. A través de alianzas técnicas, la compañía acompaña a los productores en la transición hacia modelos productivos que combinan sustentabilidad y productividad. 

Cabe señalar que la compañía, además, ya viene impulsando el uso de prácticas de agricultura regenerativa para la producción de leche, siendo el negocio lácteo otro de los más relevantes a nivel local -además del de alimento para mascotas-. Nestlé tiene planeado alcanzar para el año 2030 el 50% de sus ingredientes clave obtenidos bajo prácticas de agricultura regenerativa.

Un compromiso global que potencia el trabajo local

El enfoque que la compañía impulsa en Argentina se integra a una visión global que entiende que la calidad de los alimentos depende directamente de cómo se producen sus ingredientes. En este marco, a fines de enero la compañía anunció dos nuevas colaboraciones internacionales orientadas a acelerar la adopción de la agricultura regenerativa y a fortalecer el futuro de la producción agrícola a largo plazo.

Por un lado, la alianza con The Nature Conservancy (TNC) tiene como objetivo escalar prácticas agrícolas que contribuyan a mejorar la salud del suelo, proteger la biodiversidad y reducir las emisiones asociadas a la producción de materias primas clave. Por otro lado, la colaboración con Goodwall busca involucrar a jóvenes agricultores y emprendedores rurales, promoviendo el recambio generacional y el acceso a conocimiento y herramientas para una agricultura más sostenible.

Ambas iniciativas refuerzan el compromiso de NESTLÉ® de avanzar hacia sistemas productivos más responsables, que contribuyan a la continuidad y disponibilidad futura de ingredientes y, en Nestlé® Purina®, que permitan seguir desarrollando alimentos que acompañen la salud, la nutrición y el bienestar de las mascotas en el largo plazo.

El Gran Chaco: resultados concretos de la alianza con The Nature Conservancy

La colaboración en Argentina con The Nature Conservancy, en la que se viene trabajando desde hace cinco años, tiene foco en la región del Gran Chaco, una de las zonas más afectadas por la reciente sequía que provocó importantes daños económicos y una marcada degradación ambiental debido a la pérdida de cultivos y vegetación.

Según el último reporte del proyecto, durante 2025 se trabajó junto a siete productores en las provincias de Chaco y Santiago del Estero, alcanzando un total de 16.472 hectáreas bajo acuerdos de manejo alineados con principios de agricultura regenerativa.

El acompañamiento técnico durante los años permitió avanzar en prácticas orientadas a mejorar la salud del suelo, optimizar el uso de recursos y sostener la productividad a largo plazo.

A pesar de un contexto climático adverso, como la sequía severa, los productores continuaron profundizando la adopción de estas prácticas.

El trabajo incluyó asistencia técnica permanente, análisis ambientales de los campos, incorporación de cultivos de cobertura, rotaciones intensificadas, ensayos junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y acciones de restauración de ecosistemas nativos.

Como resultado, el 62% del área del proyecto ya implementa prácticas regenerativas. Estos avances contribuyen a asegurar sistemas productivos más estables y sostenibles, fundamentales para garantizar una producción más responsable de los ingredientes que forman parte de la nutrición diaria de las mascotas.

Sustentabilidad, nutrición y visión a largo plazo

Además de este proyecto junto a The Nature Conservancy, recientemente Nestlé® Purina® se asoció con AAPRESID, una institución de referencia en investigación y desarrollo de prácticas agrícolas sustentables.

Este proyecto conjunto abarca unas 1.500 hectáreas en el norte y sur de Córdoba, donde ya se registran la adopción de prácticas como la agricultura sin labranza y la rotación diversificada de cultivos.

La implementación del programa implica transformaciones reales para los productores: adoptar prácticas que regeneran el suelo, diversificar cultivos, dejar atrás el uso intensivo de agroquímicos y reducir la huella de carbono.

De esta manera, la experiencia en Argentina refleja cómo las estrategias globales de Nestlé® se traducen en acciones locales con impacto real. A través del liderazgo de Nestlé® Purina® y del trabajo articulado con aliados estratégicos como The Nature Conservancy y AAPRESID, la compañía avanza en la transformación de su cadena de valor desde el origen de los ingredientes.

Este enfoque contribuye a enfrentar los desafíos del cambio climático y a fortalecer sistemas productivos más eficientes y resilientes.

Al promover prácticas agrícolas regenerativas, Nestlé® Purina® busca asegurar ingredientes que acompañen la salud, el bienestar y la calidad de vida de perros y gatos, reforzando su compromiso a largo plazo con las mascotas y con quienes las eligen como parte de su familia.

Acerca de Purina

Purina es la división de alimentos para mascotas de Nestlé. La marca está presente en 75 países con una amplia cartera de productos en las que se encuentran alimentos 100% balanceados (secos y húmedos) y snacks, enfocados en la nutrición de perros y gatos. 

Acerca de The Nature Conervancy (TNC)

The Nature Conservancy (TNC) es una organización global con más de 70 años de trayectoria dedicada a la conservación de la naturaleza y al desarrollo sustentable. Su misión es lograr que las personas y la naturaleza prosperen juntas, a través de alianzas con comunidades, empresas, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. En Argentina, TNC trabaja desde 2008 con foco en dos ecorregiones estratégicas: el Gran Chaco y la Patagonia. 

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Fuente: Nestle