Jun 10, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
Un ranking de desempeño revela que las provincias volvieron al déficit fiscal en 2025: Santiago del Estero y CABA lideran el podio por su eficiencia, mientras que Chaco y la Patagonia caen en la zona roja.
Buenos Aires, miércoles 10 junio (PR/26) — En el año 2025 el conjunto de provincias habría finalizado con un déficit financiero de alrededor de 0,4% del PIB, cuando en 2024 se había observado un superávit del 0,1%.
Debe advertirse que, en el año 2023, previo al actual período de gobierno, se produjo un déficit financiero en el consolidado de provincias equivalente a 0,3% del PIB.
Tras una caída real de ingresos del 12,8% en 2024, y un ajuste en el gasto de 14,9%, en dicho año las provincias pudieron exhibir un superávit financiero de 0,1% del PIB. En cambio, en 2025 revirtieron el ajuste, pues subieron más las erogaciones (6,5%) que los ingresos (2,9%), de modo que volvieron al déficit financiero.
Si se considera la evolución acumulada entre 2023 y 2025, los ingresos totales de provincias cayeron 10,3%, en valores constantes, cuando sus erogaciones bajaron un 9,4%.
En cambio, a nivel del sector público nacional, los ingresos totales disminuyeron un 8,1% con un ajuste del gasto total equivalente a 27,6% Resulta claro que, tras el baja en el gasto provincial observada en 2024, siguió un desajuste fiscal que ahora pone a la mayoría de las provincias nuevamente en el déficit fiscal.
En el acumulado entre 2023 y 2025, el gasto total en provincias habría caído un 9%, en valores constantes, con una reducción del 6% en el gasto corriente y del 30% en el gasto de capital.
Se puede construir un ranking de indicadores fiscales en provincias, a los efectos de evaluar su posición relativa y la evolución en el tiempo. Con ese fin, se construye un ranking de desempeño fiscal en provincias a partir de la ubicación de cada provincia en 10 indicadores fiscales seleccionados.
El procedimiento consiste en ordenar los valores de cada indicador fiscal provincial desde el mejor al peor desempeño, considerando como mejor desempeño los ubicados en las primeras posiciones y como peor desempeño aquellos situados en las últimas. Luego se computa la posición promedio de cada provincia en los 10 indicadores seleccionados, con lo que se tiene un ranking de provincias para el conjunto de indicadores, promedio que exhibe información relevante sobre el desempeño fiscal provincial.
A fin de facilitar la interpretación, los resultados fueron agrupados en tres categorías de desempeño y representados mediante los siguientes colores:
Color Verde: Primer tercio de provincias con mejor desempeño fiscal, entre las posiciones 1° al 8°.
Color Amarillo: Segundo tercio de provincias, entre las posiciones 9° y 16°, correspondientes a desempeños intermedios.
Color Rojo: Tercer y último tercio de provincias, en las posiciones 17° a 24°, que evidencian los desempeños más deficitarios.
Los indicadores considerados son los siguientes:
- Superávit corriente en % del gasto corriente: Mientras mayor, mejor posición en el ranking;
- Superávit financiero en % del gasto total: Mientras mayor, mejor posición;
- Ingresos propios en % de ingresos totales: Mayor es mejor (correspondencia fiscal);
- Ingresos por regalías en % de Ingresos Totales: Mayor es mejor;
- Gasto corriente en % del PBG: Mientras menor, mejor posición;
- Gasto en personal en % de ingresos corrientes: Menor es mejor;
- Cantidad de personal cada 1000 habitantes: Menor es mejor;
- Inversión Real Directa y Transferencias de capital en % del gasto total: Mayor es mejor;
- Deuda en % de ingresos corrientes: Menor es mejor;
- Servicios Deuda en % de ingresos corrientes: Menor es mejor.
En definitiva, se considera como mejor desempeño mientras mayor superávit fiscal exhiban, con mayor grado de correspondencia fiscal (financiamiento con recursos propios), con menor peso del gasto corriente y más inflexible, con mayor inversión pública y menor peso de la deuda y sus servicios.
En la última página del informe puede observarse la posición de cada provincia en cada indicador. A continuación, se exhiben algunos de ellos.
La provincia con mayor superávit corriente en 2025 fue Santiago del Estero, equivalente a 42% de su gasto corriente. Le siguieron Jujuy y CABA con 25% y 21%, respectivamente. Cinco provincias exhibieron déficit corriente, que debieron buscar financiamiento o ingresos de capital para cubrir sus erogaciones corrientes: Tierra del Fuego (-13%), Santa Cruz (-6%), Chaco (-4%), Chubut (-2%) y Río Negro (-1%).
Considerando los 10 indicadores fiscales, la posición de cada provincia en cada uno de ellos, y su posición promedio en el total, se tiene que en 2025 las provincias en la “Zona Verde”, con el mejor desempeño fiscal, son Santiago del Estero, CABA, San Luis, Santa Fe, San Juan, Córdoba, Mendoza y Formosa. Se trata de las 3 provincias de Cuyo, 3 provincias pampeanas, 1 de NOA y 1 de NEA, sin patagónicas en los primeros 8 lugares.
En cambio, el tercio de provincias en “Zona Roja” en 2025 fueron las siguientes: Chaco, Tierra del Fuego, La Rioja, Entre Ríos, Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Jujuy. Se trata de 4 provincias patagónicas, 2 provincias de NOA, 1 de NEA y 1 pampeana.
Santa Fe y Formosa, que en 2023 estaban en Zona Amarilla, pasaron a Zona Verde en 2025. En cambio, La Pampa y Misiones pasaron de Zona Verde a Amarilla en esos dos años. Neuquén salió de la Zona Roja en 2023 para pasar a la Amarilla en 2024 y 2025. Chubut pasó de Zona Amarilla en 2023 a Zona Roja en 2025.
Chaco, Tierra del Fuego, La Rioja, Entre Ríos, Santa Cruz y Río Negro se mantuvieron en Zona Roja en los tres años medidos.
Fuente: Novedades Económicas
Primicias Rurales
Jun 9, 2026 | Actualidad, Agricultura, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
La cosecha récord de Brasil presiona los precios a la baja, pero la escasez en otros orígenes, el comportamiento cauteloso de los productores y la amenaza de El Niño mantienen al mercado global del café en un equilibrio frágil y volátil.
Buenos Aires, martes 9 de junio (PR/26)–El mercado global del café enfrenta un momento de tensión contradictoria: por un lado, Brasil se encamina hacia una cosecha histórica en 2026/27; por el otro, una serie de factores —climáticos, financieros y geopolíticos— impiden que los precios cedan del todo.
El resultado es un mercado que convive con presión bajista pero sin terminar de ceder.
Así lo revela un análisis reciente de Hedgepoint Global Markets, que traza un panorama donde los fundamentos propios del café se entrecruzan con un entorno macroeconómico cargado de incertidumbre: inflación persistente, tasas de interés elevadas y tensiones geopolíticas que no terminan de disiparse.

Macro que pesa, café que resiste
La economía global no facilita las cosas. Si bien las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán aportaron cierta estabilidad al precio del petróleo, la crisis energética sigue golpeando a las economías.
En Estados Unidos, el IPC y el PCE registraron nuevos aumentos en abril —incluidos los indicadores base—, y la Reserva Federal mantiene las tasas sin señales claras de cuándo aflojará.
Este clima de altos costos financieros impacta directamente en el mercado del café: encarece el financiamiento, complica la reposición de inventarios y genera cautela en todos los eslabones de la cadena.

Brasil produce más, pero vende menos
Las estimaciones de Hedgepoint ubican la producción brasileña en 75,6 millones de bolsas entre arábica y conilon, un nuevo récord histórico. Sin embargo, la cosecha arrancó con retraso —por la floración tardía de 2025, el volumen inusualmente alto esperado y las lluvias en algunas zonas— y recién debería acelerar después de junio.
Los primeros reportes son alentadores en calidad: granos más grandes y buena calidad de bebida. Pero las evaluaciones definitivas llegarán con la cosecha avanzada.
Lo que sí está claro es que los productores brasileños no están apurados por vender. Las negociaciones se mantienen por debajo de los niveles históricos y los contratos a futuro de la nueva cosecha muestran un ritmo reducido.
La razón es simple: los precios futuros siguen siendo inferiores a los del mercado físico. Esta lógica también se reflejó en las exportaciones, que tuvieron un inicio lento tras la cosecha 2025/26.
El real fuerte complica el negocio del productor
Un factor adicional pesa sobre el sector: la apreciación del real brasileño en 2026. La moneda opera en niveles más fuertes, lo que reduce los ingresos que reciben los productores por sus exportaciones.
El carry trade y los flujos de inversión extranjera sostienen esta dinámica, y aunque cambios en la política monetaria estadounidense podrían achicar la brecha de tasas, el impacto sobre la rentabilidad exportadora es real y presente.
Cuando el mundo produce menos, los diferenciales se sostienen
Mientras Brasil se prepara para su cosecha récord, el resto del mundo va en sentido contrario. La mayoría de los productores de arábica están en temporada baja, con stocks reducidos y una postura comercial conservadora.
En Colombia, la menor producción se combina con una moneda local apreciada que desincentiva las exportaciones y mantiene los diferenciales elevados.
En el mercado del robusta, Vietnam atraviesa su temporada baja con oferta limitada, mientras que en Indonesia las lluvias intensas retrasan la cosecha y reducen la disponibilidad global.
Los diferenciales de arábica entre julio y septiembre siguen mostrando un mercado invertido —aunque menos extremo que antes—, lo que encarece la acumulación de stocks en los países de destino.
Los fondos se vuelven más cautelosos
Los fondos de cobertura, que aún mantienen posiciones largas netas en café, han ido recortando su exposición en los últimos meses.
La expectativa de mayor oferta brasileña en 2026/27 explica buena parte de este movimiento. Al mismo tiempo, el aumento en el número de contratos abiertos sugiere una tendencia moderadamente bajista, aunque las apuestas a la baja dependen de que el escenario de oferta efectivamente se consolide.
El Niño asoma y el clima vuelve al centro de la escena
Quizás el factor más inquietante es el climático. La NOAA elevó al 82% la probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio, con chances de que persista durante todo el invierno 2026/27 en el hemisferio norte —el verano austral, clave para la próxima campaña.
Laleska Moda, analista de Inteligencia de Mercado en Hedgepoint Global Markets, advierte que, si bien todavía hay incertidumbre sobre la intensidad y el momento pico del fenómeno, El Niño podría afectar la producción global de café en 2026 y 2027, convirtiendo al clima en uno de los principales factores de riesgo para el sector en los próximos ciclos.
Un mercado que no termina de definirse
El panorama del café global en 2026 es el de un mercado en tensión permanente.
La promesa de una producción récord en Brasil presiona hacia abajo, pero la escasez en otros orígenes, la cautela de los productores, los altos costos financieros y la amenaza climática impiden una caída libre de los precios.
En este equilibrio frágil y cargado de variables, la volatilidad no es la excepción: es la regla. Y quienes participan del mercado —productores, exportadores, fondos, torrefactores— lo saben bien.
Primicias Rurales
Fuente: Hedgepoint Global Markets
Jun 9, 2026 | Actualidad, Agricultura, Informes Técnicos
El INTA y fruticultores patagónicos avanzan juntos en un proyecto que cuida el suelo, reduce costos, mide la huella de carbono y prepara al sector para las exigencias de los mercados internacionales.
General Roca, martes 9 de junio (PR/26)–Hay algo poderoso en la idea de que una chacra de peras y manzanas pueda, al mismo tiempo, producir fruta de calidad, capturar carbono de la atmósfera y mejorar la vida del suelo.
Eso es exactamente lo que busca el proyecto \u201cTransición hacia la agricultura regenerativa\u201d, impulsado por el INTA Alto Valle junto a la Fundación Banco Credicoop y fruticultores de la Primera Cooperativa Frutícola de General Roca.
No es un experimento aislado: es un modelo que ya funciona, que se aprende con los pies en la tierra y que promete cambiar la lógica productiva de toda la región.
El profesional del INTA Sergio Romagnoli lo explica con claridad: la agricultura regenerativa no busca simplemente “hacer menos daño”. Su objetivo es más ambicioso: sanar, recuperar y mejorar el funcionamiento natural de la chacra.
Fortalecer la salud del suelo, estimular la vida microbiana, optimizar el aprovechamiento del agua y hacer que la planta sea más resistente al estrés. Aquí no se parte de cero: las chacras del Alto Valle tienen historia, conocimiento acumulado y un enorme potencial.
Por eso, algunos especialistas de la ecorregión prefieren hablar directamente de agricultura \u201cgenerativa\u201d: no se restaura algo destruido, sino que se potencia lo que ya existe.
La clave está en ordenar las prácticas, medir los resultados y tomar decisiones inteligentes para sostener la actividad de manera eficiente y duradera.

La huella de carbono: mucho más que una moda
Uno de los ejes del proyecto es la medición de la huella de carbono: un indicador que suma todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas a la producción de fruta, pero que también contabiliza los procesos que retiran carbono de la atmósfera
. En el caso de peras y manzanas, eso incluye el impacto de los fertilizantes, el gasoil de los tractores y las tareas cotidianas del campo.
Pero también cuenta lo positivo: el aumento de la materia orgánica en el suelo o el crecimiento de las alamedas que actúan como sumideros naturales de carbono.
Y acá aparece uno de los hallazgos más concretos del proyecto: el principal factor que engorda la huella en la región es el consumo de gasoil. Cada pasada del tractor implica combustible y emisiones. Reducirlas no solo es bueno para el ambiente: también es dinero que el productor deja de gastar.
En esa línea, el proyecto promueve el uso de herramientas biológicas para el manejo sanitario, como la avispa Goniozus legneri, criada por el INTA para combatir plagas como la carpocapsa y la grafolita.
Estas herramientas no reemplazan de un día para el otro a los tratamientos tradicionales, pero forman parte de una estrategia integral que, con tiempo y equilibrio del monte frutal, permite reducir gradualmente los fitosanitarios.

El suelo vivo: el capital invisible de la chacra
El otro gran pilar es el cuidado del suelo. Hugo Lorenzo, asesor independiente vinculado al proyecto, señala que mantener coberturas verdes en el interfilar e incorporar leguminosas permite capturar nitrógeno directamente del aire, mejorar la vida microbiana del suelo y reducir la dependencia de fertilizantes sintéticos.
El Alto Valle tiene además una ventaja natural que pocas regiones del mundo pueden presumir: un sistema de riego gravitacional que prácticamente no consume energía.
Combinado con un suelo vivo y bien estructurado, ese suelo se comporta como una esponja que retiene el agua con mayor eficiencia, reduciendo pérdidas y mejorando el aprovechamiento hídrico.
Y hay un emblema local que el proyecto también recupera: las tradicionales cortinas de álamos.
Su reposición aporta protección contra el viento, madera útil y una enorme capacidad para capturar carbono. Un círculo virtuoso que conecta identidad regional con sustentabilidad real.

Una oportunidad que ya no se puede ignorar
Los fruticultores de la región están respondiendo. Participan de las charlas y capacitaciones, incorporan nuevas prácticas en sus chacras y se comprometen con un proceso de largo plazo. Esa disposición no es casual: la realidad del mercado internacional lo exige.
Buena parte de las peras y manzanas del Alto Valle se exporta a destinos donde las certificaciones internacionales ya recomiendan medir la huella de carbono.
Y todo indica que, en el futuro cercano, esa recomendación se convertirá en una exigencia. Los productores que empiecen antes tendrán una ventaja competitiva real frente a los que esperen que el mercado los obligue.
La agricultura regenerativa no promete milagros de un día para el otro. La transición es gradual, hecha de aprendizajes y decisiones diarias.
Pero los números son claros: menos gasoil, suelos más sanos, menores costos y una fruta que llega al mundo con menos impacto ambiental y más historia detrás. En el Alto Valle, ese futuro sustentable ya no es una promesa. Ya está en marcha.
Primicias rurales
Fuente: INTA Alto Valle – Sergio Romagnoli (INTA) y Hugo Lorenzo (Asesor independiente).
Jun 9, 2026 | Agricultura, Informes Técnicos
El SENASA certificó los primeros barnices libres de una sustancia química prohibida por la Unión Europea. La medida protege el acceso de la miel argentina al mercado europeo y refuerza la confianza en la calidad del sector apícola.
Buenos Aires, martes 9 de junio (PR/26)–El sector apícola argentino tiene una buena noticia. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó la aptitud sanitaria de los primeros barnices libres de bisfenol A (BPA), una sustancia química cuyo uso en envases en contacto con alimentos acaba de ser prohibido por la Unión Europea.
Estos barnices están destinados al revestimiento interno de los tambores metálicos que se usan para exportar miel, y su autorización era una condición indispensable para seguir vendiendo al bloque europeo.

La urgencia de la medida no es menor: la Unión Europea puso en vigencia el Reglamento (UE) 2024/3190, que prohíbe expresamente el bisfenol A y otros bisfenoles en materiales que entran en contacto con alimentos.
Los tambores metálicos con barnices sanitarios que se usan para envasar miel argentina quedan directamente alcanzados por esta normativa, lo que convirtió a la certificación del SENASA en una necesidad concreta y urgente para el sector.
¿Por qué importa tanto el bisfenol A?
El BPA es un compuesto químico que se usa habitualmente en revestimientos de envases metálicos. Su problema: puede migrar hacia los alimentos y representar un riesgo para la salud del consumidor.
Por eso Europa decidió prohibirlo, y por eso los productores apícolas argentinos necesitaban con urgencia una alternativa habilitada para seguir operando en ese mercado.
La evaluación de aptitud sanitaria que llevó adelante el SENASA incluyó el análisis de las sustancias que componen los materiales, ensayos de migración, límites específicos y trazabilidad, garantizando que los nuevos barnices cumplan con todos los estándares exigidos.
Una puerta abierta para la miel argentina
La Unión Europea es uno de los destinos más importantes para las exportaciones de miel argentina. Contar con envases que cumplan sus exigencias sanitarias no es un detalle burocrático: es la llave que permite mantener abierta esa puerta comercial.
La disponibilidad de estos barnices certificados representa una herramienta concreta para que productores y exportadores puedan adaptarse sin perder mercado.

El SENASA acompaña así al sector en una transición que, de no haberse concretado a tiempo, podría haber complicado seriamente las exportaciones.
La adecuación a las nuevas normas no solo protege los negocios: también refuerza la imagen de calidad y seguridad que tiene la miel argentina en el mundo.
Los productores o empresas del sector que quieran ampliar información pueden escribir a: apicola@senasa.gob.ar
Primicias rurales
Fuente: SENASA – Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
Jun 8, 2026 | Actualidad, Informes Técnicos
La siembra de trigo en Argentina avanza a niveles récord, marcando el ritmo más rápido desde 1999. Sin embargo, el mercado local sufre la caída de precios del trigo y el maíz por el desarme de posiciones de los fondos en Chicago, mientras que la soja resiste apuntalada por el boom del aceite.
Por Ana Rubicondi – Franco Pennino – Matías Contardi – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, lunes 8 junio (PR/26) — El ritmo de siembra de trigo avanza a paso firme. Los precios se desploman en Chicago por oleada de ventas de los fondos. En el mercado local, cae el precio del trigo y el maíz, pero la soja resiste.
1. Trigo: Se completó el 32% del área de intención, un máximo desde que se tengan registros
La siembra de trigo puso quinta y alcanza su ritmo más alto desde por lo menos la 1998/99. Pese a la complejidad que imponía el panorama del mercado de insumos y los altos precios de los combustibles, los productores comenzaron sus labores y ya hicieron sus planteos sobre un 32% del área total proyectada a nivel país, según datos de la Secretaría de Agricultura y Pesca.
Este ritmo de siembra relativamente vertiginoso se explica por la necesidad de aprovechar el agua disponible en los primeros centímetros del suelo mientras esté disponible, explica GEA-BCR en su informe, aunque prevé un recorte del 12% interanual en el área sembrada de zona núcleo para la nueva campaña.
En términos comerciales, al miércoles de esta semana ya se acumulan negocios por aproximadamente 1,84 Mt de trigo correspondiente a la 2026/27; un 30% por detrás de del promedio de los últimos cinco años y el ciclo pasado. Los precios a cosecha estuvieron ajustando fuertemente en las últimas semanas, presionados por el mercado global y la inminente llegada de la oferta desde el hemisferio norte. La curva de futuros en A3 se desplazó un 4% hacia abajo en las últimas dos semanas, con la cotización a enero bajando US$ 11,5/t.
Estados Unidos comenzó la trilla de su tan golpeado trigo de invierno, para el cual se prevé la cosecha más baja desde la campaña 1972/73. Sin embargo, al mismo tiempo, el resto de los orígenes relevantes para el mercado global de trigo, como lo son Rusia, Ucrania, Canadá y la Unión Europea, se preparan para encarar la trilla con buenas expectativas productivas en términos generales. Agencias privadas rusas proyectan una cosecha de trigo por encima de las 90 Mt, de mínima 4 Mt más que las primeras estimaciones del WASDE de mayo.
En Francia las condiciones del trigo sembrado superan ampliamente las del año pasado a esta altura, mientras que en Ucrania esperan levantar una cosecha de granos que sería mejor que durante el año pasado.
En este escenario, el trigo norteamericano se presenta como el menos competitivo entre todos los orígenes relevantes, y esto se evidencia en un ritmo exportador reducido. Además, la presión de oferta por la cercanía de la entrada a la cancha de las cosechas del hemisferio norte también juega en el mismo sentido.
Como respuesta a estos hechos, los fondos especulativos comenzaron un fuerte desarme de posiciones compradas en el cereal, tras lo cual los precios comenzaron a caer sin parar en Chicago.
El contrato de futuro de trigo más cercano tocó los US$ 214/t durante esta semana, lejos del pico bianual alcanzado a mediados de mayo de US$ 249/t.
2- Se desplomaron los precios por maíz
En Chicago, el maíz se desplomó más de US$20/t en cuatro semanas, tendiendo a converger con los niveles anteriores a la implosión del conflicto en Medio Oriente.
El 5 de mayo pasado los contratos de futuro por maíz alcanzaban máximos de un año, llegando a US$ 191/t para el contrato más operado en Chicago. El cierre del estrecho de Ormuz, la suba en el petróleo y los fertilizantes y el rol de maíz como insumo para bioetanol aportaron los fundamentos para que las cotizaciones del cereal escalaran un 11% en el año.
El rally fue convalidado por los fondos especulativos, que en su apetito por commodities pasaron de estar vendidos en 2 Mt de maíz a principios de año, hasta alcanzar la posición comprada más importante desde febrero del 2025 con el equivalente a 43,6 Mt.
Sin embargo, desde entonces los fondos no hicieron más que vender y la cartera comprada se redujo en un 72% en solo veinte ruedas.
Aunque Ormuz haya sido un game changer para el mercado de commodities, la oferta de maíz global para esta campaña 2025/26 es récord: Estados Unidos consumaría la mayor cosecha de su historia, Argentina haría lo propio y Brasil levantaría la segunda más importante. A la vez, la siembra 2026/27 avanza sin problemas en Norteamérica, con el 67% de los cultivos ya implantados en condiciones buenas a excelentes y expectativas climáticas favorables.
Entre el aluvión de granos sudamericanos, las buenas perspectivas para la nueva campaña estadounidense, el peso de la oferta, los reacomodamientos del petróleo y las tomas de ganancias de los fondos, se explica el abrupto cambio de tendencia de las últimas semanas.
Bajo este escenario, el precio de exportación para la cosecha tardía en Argentina pasó de negociarse en US$ 220/t a caer por debajo de los US$ 200/t en el último mes, trasladándose al mercado interno y presionando sobre la curva de futuros en A3.
Los contratos de maíz, desde julio a diciembre cayeron entre un 3,6% y 2,4%, para volver a niveles de precios anteriores a la guerra. La cotización disponible con descarga en Rosario, ajustado por inflación, está al mismo nivel que a fines de marzo pasado cuando la pizarra se desplomaba con el ingreso del maíz temprano.
De la mano de las caídas en las cotizaciones por maíz, el ritmo comercial por el cereal ha ido mermando. Al mismo tiempo, el precio de la soja exhibió una relativa mejora, invirtiendo así la dinámica comercial del mercado: si durante el primer cuatrimestre del año, el maíz fue el protagonista de los negocios; desde mayo en adelante, de la mano de la entrada de la nueva cosecha y la mejora en precios, la soja se lleva el protagonismo.
Vale aclarar, sin embargo, que los compromisos de maíz en el mercado interno ya alcanzan las 26,7 Mt, el segundo registro más alto y con el 94% de esas compras en manos del sector exportador. Al mismo tiempo, las registraciones de DJVE a esta altura apenas superan las 18 Mt, por lo que el sector está más “calzado” que nunca en términos de ventas externas. Con un tipo de cambio estable durante todo el año, sin volúmenes de equilibrio por los que competir y con un cronograma de reducción arancelaria hacia delante, los incentivos a adelantar DJVE no son demasiado fuertes.

En materia de competitividad, Argentina sigue siendo el origen más atractivo para comprar en el mercado global, ganándole la pulseada en el mercado internacional al maíz safrinha que ya se está empezando a levantar. El ritmo de exportación para esta campaña viene siendo récord, con 14,2 Mt embarcadas a la fecha. Es de esperar, además, que las ventas al exterior vuelvan a acelerarse con la llegada del maíz tardío a partir de julio. El avance de cosecha a nivel nacional es del 53%, en línea con el promedio de los últimos años.
En Brasil la zafra de segunda apenas si está arrancando con 0,6% de la superficie objetivo ya cosechada, 1,2 p.p. por detrás del promedio. En términos generales las perspectivas son buenas, con excelentes condiciones para el centro del país, sobre todo en Mato Grosso, aunque algunas preocupaciones sobre el sur por las faltas de lluvias y altas temperaturas de mayo. El organismo oficial brasilero espera una cosecha total de 140 Mt, con 108 Mt de maíz safrinha, apenas por debajo del récord del año pasado.
3- El aceite de soja no para de subir en Chicago
El complejo soja fue el que menos padeció el desarme de posiciones por parte de los fondos especulativos, quienes llegaron a mantener la posición comprada más importante que se tengan registros hace tan solo unas semanas. Sin embargo, la soja no escapó a la tendencia bajista en granos y acumula pérdidas de un 4% en las últimas cuatro semanas, mientras que la harina retrocedió solo un 1%. Lo que más soporte le está aportando al mercado viene por el lado de los aceites, que ya superó los US$ 1.730/t, máximos desde junio del 2022, acumulando ganancias del 59% en el año y a tan solo un 15% de alcanzar el precio máximo histórico nominal en Chicago.
Debido a que buena parte de los fundamentos que impulsan las cotizaciones del aceite de soja en Chicago son propios de la coyuntura norteamericana (Estados Unidos consume internamente casi todo el aceite de soja que produce), el precio FOB del aceite argentino no copió con la misma intensidad el rally alcista de la plaza norteamericana.
Sin embargo, funcionó de sostén para los precios en plena presión de cosecha argentina. Esta dinámica viene manteniendo el poder de compra industrial y el precio disponible en el mercado interno.
Mientras los precios de compra ofertados por trigo y maíz en el mercado local vienen cayendo, los de soja se mantienen dentro de los AR$ 460.000 y AR$ 465.000/t. Con precios relativamente más atractivos, en la última semana se comprometieron 1,3 Mt de soja, el 67% con precio hecho. Con los últimos datos disponibles, los compromisos acumulados de la campaña llegan a las 18,5 Mt de soja para la 2025/26 de las cuáles un 32% se concertó en las últimas cinco semanas.
Jun 7, 2026 | Actualidad, Ganadería, Informes Técnicos
Cayó un 12% la remisión de vacunos a las plantas procesadoras en mayo. La baja se consolida por el menor stock de terneros y la decisión de los productores de retener hacienda en campos de recría.
Rosario, domingo 7 junio (PR/26) — Los números de mayo confirman una faena cada vez más reducida. Se trata del 13er mes consecutivo con caídas interanuales en las remisiones a faena, una tendencia que se consolida y comienza a evidenciar la restricción de oferta que se percibe en el mercado
De acuerdo con las estadísticas informadas por SENASA sobre la base de los Documentos de Tránsito Electrónico (DTe), durante mayo los productores remitieron a faena un total de 997.774 vacunos.
Comparado con igual mes del año pasado, este volumen representa una caída del 12%, equivalente a unas 136.000 cabezas menos.
De este modo, en los primeros cinco meses del año los envíos a faena acumulan una reducción del 11,3% respecto de igual período de 2025, con 4,9 millones de cabezas frente a los 5,5 millones registrados un año atrás.
Ahora bien, ¿cuáles son los factores que explican esta disminución sostenida de la actividad y cuál es el peso relativo de cada uno de ellos?
En primer lugar, es importante señalar que el nivel de faena siempre está condicionado por una combinación de factores asociados tanto a la oferta como a la demanda. Sin embargo, aun en un contexto en el que ni el consumo interno ni las exportaciones muestran una capacidad de tracción significativa, es la oferta la que actualmente impone la principal restricción sobre la producción de carne vacuna.
Al analizar esta menor disponibilidad de hacienda, es necesario distinguir entre factores estructurales y factores coyunturales.
Entre los primeros se encuentra la propia disponibilidad de animales dentro del stock ganadero, mientras que entre los segundos sobresale una mayor retención por parte de los productores, favorecida por un contexto de precios y expectativas que incentiva la prolongación de los ciclos productivos.
En lo que respecta al stock, luego de tres años consecutivos de caída en la producción de terneros, la capacidad de extracción que puede exigirse al rodeo sin comprometer su evolución futura resulta cada vez más limitada. En definitiva, se trata de una relación básica entre ingresos y egresos dentro de un mismo sistema.
A priori, si consideramos una producción de terneros de 14,4 millones de cabezas que se incorporan este año al stock nacional y asumimos una tasa de mortandad promedio del 3% para el conjunto del rodeo —equivalente a aproximadamente 1,5 millones de cabezas—, la faena máxima sostenible para este año sería del orden de los 12,9 millones de animales.
Esto implica una reducción cercana al 5% respecto de los 13,6 millones de cabezas faenadas durante el año pasado.
Sin embargo, al analizar la evolución de las faenas durante los primeros cinco meses del año, se observa una retracción aún mayor. Según las estadísticas de traslado a plantas de faena, la caída alcanza el 11% interanual.
Por lo tanto, resulta evidente que, además de la limitación estructural derivada del menor stock disponible, existe una retención de hacienda significativa por parte de los productores.
Una de las tendencias más claras observadas desde el año pasado, y que se ha profundizado durante la presente zafra, es la mayor permanencia de los animales en sistemas de recría pastoril.
Este comportamiento está siendo impulsado no sólo por los valores de la hacienda, sino también por la posibilidad de reducir costos de alimentación mediante un mayor aprovechamiento de los recursos forrajeros antes de la terminación a corral.
De acuerdo con los datos surgidos de las estadísticas de movimiento de hacienda, durante los primeros cinco meses del año se trasladaron 4,57 millones de terneros y terneras desde los establecimientos de origen con destino a cría e invernada, un 13% menos que en igual período de 2025.
Expresado en términos relativos al stock inicial disponible de esta categoría, dichos movimientos representan el 32% del total, frente al 36% registrado un año atrás.
En otras palabras, además de existir una menor cantidad de terneros disponibles, la proporción de esa oferta que efectivamente llega al mercado resulta actualmente más reducida.
No obstante, al desagregar la información por sexo, se observan comportamientos claramente diferenciados.
En el caso de las hembras, la retención se concentra principalmente en los establecimientos de cría.
Las estadísticas muestran que una proporción importante de terneras permanece en los campos de origen y no ingresa al circuito comercial habitual.
Mientras que, en años anteriores, para esta época del año, los criadores comercializaban en promedio cerca del 30% de las terneras disponibles, actualmente esa proporción se ubica en torno al 16%.
Por el contrario, en los machos la oferta relativa de terneros no muestra una reducción comparable. De hecho, los movimientos acumulados representan el 47% del stock inicial de la categoría, frente a niveles cercanos al 43% observados en años anteriores.
Sin embargo, ello no implica una menor retención. Lo que cambia es el eslabón de la cadena donde ésta se produce. En el caso de los machos, la retención parece estar ocurriendo principalmente en manos de los invernadores.
En efecto, los registros indican que del total de terneros machos que salieron de los establecimientos de cría, apenas el 14% tuvo como destino directo un feedlot, mientras que el 86% restante ingresó a otros sistemas de recría. En años anteriores, la participación de los corrales como primer destino de esta invernada liviana rondaba el 21%.

Este comportamiento confirma la creciente intensificación de los procesos de recría pastoril como etapa previa al engorde a corral. No obstante, a medida que avance el invierno, es posible que estos esquemas comiencen a enfrentar mayores limitaciones derivadas de la menor disponibilidad forrajera.
En el caso de las hembras, la retención observada a nivel de los establecimientos de cría podría constituir una señal temprana de recomposición del stock de vientres.
Por el momento, este proceso aún no se refleja con claridad en los registros de faena, dado que las categorías de vacas y vaquillonas muestran caídas menos pronunciadas que las observadas en otras categorías, manteniendo una participación relativamente elevada dentro de la faena total.
Sin embargo, la menor salida de terneras registrada durante esta zafra podría comenzar a reflejarse durante el segundo semestre del año.
En la medida en que una mayor proporción de hembras permanezca dentro del sistema productivo, se reducirá el ingreso de futuras vaquillonas a los circuitos de engorde, limitando posteriormente la disponibilidad de hacienda liviana para faena, lo que sentaría las bases para una eventual recomposición del stock reproductivo.
Fuente: Rosgan
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