Abr 14, 2026 | Especial, Nutricion vegetal y animal, Salud, Sin categoría
Por: Pablo Formaggini, Agroagencia
La última edición de EnBio, celebrada en Junin (Buenos Aires, Argentina), dejó en claro que el problema de las brechas en Argentina tiene un culpable principal: el estrés abiótico. Técnicos de todo el país y del exterior coincidieron que se debe poner a esta problemática en un primer plano si queremos mejorar los rindes y el suelo.
Buenos Aire, 14 abril (PR/26) .- problemas de rindes estancados y de compactación y degradación de suelos se repiten en todos los campos del país son básicamente un problema de estrés abiótico, o sea aquellos factores climáticos y mecánicos que están afectando gravemente a las plantas de soja y maíz y que no se ven y mucho menos se miden.
La jornada comenzó con una recorrida a campo para ver ensayos de manejo de estrés en soja y maíz tratados con diferentes tecnologías e insumos. Participaron de la misma el Director Nacional de Agricultura Jorge Gambale, el Ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires Javier Rodríguez y el Intendente de Junin Juan Fiorini quienes recorrieron los ensayos como un más y coincidieron en la importancia de comenzar a hablar de estrés en los cultivos que hoy se lleva cerca del 50% de los potenciales de rinde.

“Hacemos entradas exclusivas a los lotes para el control de estreses bióticos, pero no para estreses abióticos y perdemos mucho rendimiento”, la frase le pertenece al Ing. Sebastián Zuil quien abordó el tema durante el segundo día y además agregó: “La frecuencia de estreses abióticos, ya sea en duración como en intensidad, fue mayor en los últimos 7 años en comparación con la base de datos climática histórica. Para futuras campañas, hay que seleccionar cultivares e híbridos de mejor comportamiento a estreses ambientales, con alta capacidad de compensación, alta tasa de crecimiento durante el PC y más sincrónicos en su producción de estructuras reproductivas. Debemos recordar que las adversidades bióticas no siguen los mismos patrones que los cultivos, por lo que podemos estar con estrés ambiental intenso sin saberlo. Aún nos queda mucho camino por recorrer con bioestimulantes / hormonales / antiestresantes / etc. en cuanto a mejorar los balances hormonales (reducir dominancias) y “predecir o anticipar” la ocurrencia de estreses en cultivos agrícolas”.
ILos microbios son nuevo NPK:
Para el Asesor Wenceslao Tejerina director de Agroestrategias sostuvo que la pérdida por estrés abiótico llega al 65% de los rindes. “Los responsables son las altas temperaturas, exceso de radiación UV, exceso de Luminosidad, ozono, sequía, asfixia radicular, bajas temperaturas, heladas, viento, deficiencias de nutrientes, salinidad, déficit lumínico y hasta metales pesados en el suelo”. “Durante décadas, nos han entrenado para preguntar: «¿Cuántas bolsas de NPK necesito?» Pero en 2025, la pregunta más inteligente es: «¿Cómo puedo liberar los nutrientes que ya tengo en mi suelo?» Esta es la verdad que la mayoría de los consultores agrónomos todavía no dicen en voz alta: A tu suelo no le faltan nutrientes, le falta vida”, dispara.
A su turno el Ing Rodolfo Rossi, Presidente de Acsoja, explicó que la revista Nature, estima que, a mediados de siglo, los dramáticos efectos del cambio climático a nivel mundial podrán causar daños valorados en US$38 Mil Millones por año, lo que subraya la magnitud del problema y la urgencia de encontrar soluciones efectivas y justas desde el punto de vista económico. “Se viene un aumento de las temperaturas que provocará una gran caída en la producción” sostuvo. Llego la hora de apoyar prácticas agrícolas basadas en cultivos tolerantes al calor y la sequía entre otras variables”, sostuvo.
Entre las visitas destacadas se presentó el Dr. Prometeo Sánchez García es Profesor e investigador del Colegio Post graduados de México, quien no sólo deslumbró a los presentes con sus tecnologías para diagnosticar a campo, sino que dejó en claro que el estrés abiótico es el responsable de los problemas de brechas que hay en Argentina. Durante la visita a campo Sanchez García explicó y midió como una planta “linda a la vista” está estresada y perdiendo rindes en el mismo momento en que la están monitoreando. “No hay que quedarse con la profundidad de las raíces ni con que hay agua en el perfil. Puede la planta tener buenas raíces pero su tiene estomas cerrados la planta no toma agua, los estomas son las bocas de la planta y hoy existen una gran cantidad de equipos para medir cómo están. Un estrés por radiación puede estar afectando seriamente un cultivo que se ve bien a la vista. Una planta que durante 8 horas del día sufre estrés no puede rendir al máximo”, disparó.
Compactación de suelos y estrés:
Durante la segunda jornada el Dr Sánchez García se refirió al problema de suelos compactados y degradados que vio en los campos que le tocó visitar y explicó que la compactación de suelos que puede ser de origen químico, de origen físico o de origen biológico. “La compactación física tiene que ver con el tipo de suelo y con el uso de este sobre todo con lo generado por el tránsito reiterado de las maquinarias. La compactación química tiene que ver con una amplia concentración de calcio en algunos suelos y eso genera que, cuando se fertiliza campaña tras campaña, se forma un sarro y un tipo de yeso que comienza a generar taponamiento de los poros del suelo y eso comienza a generar un problema de mala infiltración y disminución de las raíces. El uso de fertilizantes a base de azufres o fósforo como los fosfatos eso empieza a generar esa formación de sarro” sostuvo.
Y lo que es más impactante, el agua de lluvia compacta. Parece que no pero el agua genera una compactación natural, para lo cual la recomendación es simple: aplicar ácidos orgánicos al suelo y luego micronutrientes para mejorar la microbiología, en ese orden, porque los micronutrientes no crecen en suelo compactado, necesitan un mejor sustrato.
FuenteEngormix
Pablo Formaggini, Agroagencia
Primicias Rurales
Abr 7, 2026 | Especial, Nutricion vegetal y animal
Rakesh Bhukal forma parte del proyecto de la Mosca Soldado Negra, que introduce la producción de insectos como una fuente local, sostenible y de alta calidad de proteína para la alimentación animal.
Con el apoyo de la FAO, Rakesh Bhukal está impulsando la cría de mosca soldado negra en Trinidad y Tobago para reducir residuos, disminuir los costos de alimentación animal y fortalecer sistemas agroalimentarios sostenibles.
Trinidad y Tobago, martes 7 de abril – (PR/26) . Rakesh Bhukal imaginó un futuro en ámbitos tan diversos como la contabilidad, la aviación o la industria petrolera. Sin embargo, al crecer en una comunidad rural, rodeado de naturaleza, fue otra pasión la que se abrió camino: las ciencias, en particular los estudios ambientales, comenzaron a cautivarlo. Observó cómo ambientalistas de todo el mundo generaban cambios reales, y supo que quería ser uno de ellos.
“Creo que cuando tienes una fuerte motivación y pasión por algo, también necesitas contar con el conocimiento técnico y la experiencia”, afirma.
Convencido de que cualquier sueño puede hacerse realidad, decidió estudiar Gestión de Recursos Naturales y Ambientales, con especializaciones en Biología Marina y Zoología en la Universidad de las Indias Occidentales (UWI). Su objetivo era claro: generar un impacto positivo en el mundo.
El camino para lograrlo dio un giro inesperado cuando se integró al proyecto de la Mosca Soldado Negra, una iniciativa innovadora financiada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en alianza con la UWI y el Ministerio de Agricultura y Pesca de Trinidad y Tobago.

El objetivo del proyecto es introducir la producción de insectos como una fuente local, sostenible y de alta calidad de proteína para la alimentación animal.
Esta necesidad es clave, considerando que los costos de alimentación pueden representar hasta el 70 % de los costos de producción pecuaria, y que la región del Caribe destina millones de dólares cada año a la importación de insumos como la torta de soya.
Las larvas de la Mosca Soldado Negra tienen una capacidad extraordinaria: pueden transformar residuos orgánicos en dos productos valiosos, alimento animal rico en proteínas y biofertilizante lleno de nutrientes.
Para un país como Trinidad y Tobago —que consume más de 1,3 millones de kilogramos de pollo cada semana, lo que requiere 6,8 millones de kilogramos de alimento— esto representa un cambio potencialmente transformador. La producción local de harina de insectos podría sustituir insumos importados costosos, fortalecer la seguridad alimentaria y reducir los residuos.
Descubriendo soluciones locales
El proyecto enfrentó un gran desafío inicial: ¿cómo obtener las larvas de Mosca Soldado Negra? La idea original era importarlas desde el Reino Unido, pero el equipo identificó dos riesgos importantes.
En primer lugar, estas moscas podrían convertirse en una especie invasora y alterar el ecosistema local. En segundo lugar, no existía garantía de que se adaptaran a las condiciones climáticas del Caribe.
Gracias a su formación en zoología y experiencia en trabajo de campo, Bhukal fue seleccionado para encontrar una solución local. El joven científico salió al terreno, “buscando entre frutos de pan en descomposición” y explorando hábitats naturales en busca de larvas.
“¿Por qué traer moscas extranjeras cuando tenemos las nuestras?”, recuerda haber planteado. “Si usamos poblaciones locales, evitamos el riesgo de invasión y además sabemos que ya están adaptadas a nuestro clima”.
Así comenzó una aventura poco convencional. Mientras la instalación oficial aún estaba en construcción, Rakesh transformó el único espacio disponible —una habitación extra en su departamento arrendado— en un bioreactor de insectos improvisado para iniciar rápidamente el proyecto.
Recorrió granjas avícolas, instaló trampas con vegetales en descomposición y examinó cuidadosamente miles de larvas para identificar las de Mosca Soldado Negra, entre otras especies. “Estamos hablando de miles de larvas”, comenta entre risas.

Su determinación dio frutos. Prácticamente por sí solo, Bhukal desarrolló el bioreactor de insectos, una instalación en la UWI donde hoy se estudia, investiga y reproduce la Mosca Soldado Negra.
Estas larvas se han convertido en una herramienta clave para la sostenibilidad, gracias a su capacidad de transformar residuos orgánicos en proteína de alta calidad y biofertilizantes en cuestión de días. Su alimentación, basada en desechos de alimentos como restos de frutas y verduras, evita que estos terminen en vertederos o sean arrojados al mar.
La FAO estima que aprovechar apenas el 50 % de los residuos orgánicos disponibles podría generar suficientes insectos para alimentar entre el 50 % y el 100 % de los pollos de engorde producidos en el Caribe. Se trata de un avance significativo hacia la transformación de los sistemas alimentarios y la construcción de una economía circular.
Para actores nacionales y organismos financiadores, este proyecto representa una oportunidad concreta de inversión en soluciones que promueven sistemas alimentarios más resilientes y sostenibles en la región.
La visión de la FAO es que, para 2026, la cría de insectos sea una industria viable en el Caribe, adoptada por productores, empresas de alimentos balanceados y gobiernos como parte de una economía más sostenible y circular.
La instalación de la UWI funcionará como un centro regional de conocimiento, promoviendo capacitación, intercambio de experiencias y el desarrollo de nuevos emprendimientos.
Rakesh tiene un mensaje para quienes aún dudan: “No dejen que la palabra ‘larva’ los asuste. Cuando vean lo que estas moscas pueden hacer —señala— se darán cuenta de que no son plagas, sino aliadas”.
Primicias Rurales
Fuente: FAO
Mar 24, 2026 | Informes Técnicos, Nutricion vegetal y animal
Por Franco Pennino – Guido D’Angelo – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Las importaciones de fertilizantes en Argentina alcanzaron en 2025 su segundo mayor nivel histórico, impulsadas por una fuerte demanda agrícola y una menor producción local, en un contexto internacional tensionado por el conflicto en Medio Oriente.
Rosario, martes 24 marzo (PR/26) — Creció la participación del componente importado sobre el consumo. El conflicto en Medio Oriente impacta en la cadena de suministros. El 39% de los fertilizantes nitrogenados importados provienen de esa región. Los precios de la urea más altos desde 2022.
En 2025 la importación de fertilizantes en Argentina alcanzó su segundo nivel más alto del siglo, sólo por detrás del récord registrado en 2021. Según datos del INDEC, el país importó 4,1 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 28% frente a 2024, cuando se habían importado 3,2 Mt.
Si se desagrega por tipo de producto, los fertilizantes nitrogenados —entre los que se destaca la urea— fueron los más importados, con 2,10 millones de toneladas, equivalentes al 52% del total. Les siguieron los fosfatados —siendo MAP y DAP los principales—, con 1,87 millones de toneladas (46%), mientras que los potásicos sumaron 85.000 toneladas (2%).
En comparación con el año anterior, las importaciones crecieron 24% en los nitrogenados, 33% en los fosfatados y cayeron 1% en los potásicos.
Una superficie récord de trigo y el segundo máximo de hectáreas sembradas de maíz funcionaron como drivers del impulso a la demanda de fertilizantes. Los récords productivos para el trigo y la proyección del mismo estatus para el maíz 2025/26 dan cuenta de este crecimiento de la demanda, en un contexto climático favorable para gran parte de las regiones del país.
Otra fuente adicional de demanda de importación durante el año pasado fue que la planta de Profertil —principal productora nacional de urea granulada— atravesó dos paradas en su actividad. La empresa debió suspender operaciones primero por el temporal que afectó a Bahía Blanca en marzo, frenando las operaciones por una semana, y luego por una parada técnica de varias semanas (tal como ya había sucedido en 2021). Como resultado, la producción local se vio parcialmente resentida, contribuyendo a una mayor necesidad de importaciones.

Siguiendo datos preliminares de Fertilizar y CIAFA, el 2025 registraría el tercer mayor consumo doméstico de fertilizantes del que se tenga registro. El dato estimado por las entidades arroja que el sector consumió 5,1 millones de toneladas de fertilizantes, lo que representa un 3% más que en 2024. A la vez, esto marcó un tercer año consecutivo de recuperación del consumo. Sin embargo, a pesar de un crecimiento en el consumo, la intensidad de la aplicación no le siguió el ritmo. En este sentido, desde Fertilizar destacan que la cosecha récord de trigo se produjo en paralelo a una caída en las dosis aplicadas por hectárea.
Por último, retomando el eje comercial, resulta clave indagar en el origen de las cifras de importación para 2025. Por el lado de los nitrogenados, Nigeria, Rusia y Argelia encabezan el podio, con 15%, 13% y 13% de participación, respectivamente. Les siguen Omán, Turkmenistán y Qatar, no muy lejanos. Para el otro conjunto mayoritario de fertilizantes —los del tipo fosfatado—, China, Marruecos y Rusia proveen el 28, 23 y 14% de las importaciones, respectivamente.
En lo referido a la diversificación relativa de los orígenes de las importaciones, se observa una marcada disparidad entre ambos tipos de fertilizantes. En general, existe una mayor concentración relativa del lado de los proveedores para los fosfatados, en comparación a los del tipo nitrogenado. En este sentido, la tríada de mayores proveedores de fosfatados acumula un 65%, mientras que en el caso de los nitrogenados éstos totalizan un 41%.
Por último, tendiendo un puente con el análisis coyuntural del sector, cabe mencionarse que el 39,3% de los fertilizantes nitrogenados que importa Argentina provienen de Medio Oriente, según datos de INDEC. Considerando los fertlizantes como un todo, el 18,3% tiene origen en esa zona.
Conflicto en Medio Oriente y el mercado de fertilizantes en alerta
La coyuntura en Medio Oriente tuvo impactos directos sobre el mercado de fertilizantes. Tras el estallido del conflicto en Irán, la paralización del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz pasó a tener el protagonismo en la dinámica del mercado de fertilizantes. Por este estrecho fluye un tercio de las exportaciones mundiales de fertilizantes. Tras la restricción a la movilidad del canal, se vieron comprometidas las entregas de los insumos a sus destinos.
La cadena de suministros de la urea fue sensiblemente afectada por la escalada del conflicto y sus repercusiones. Tras un ataque iraní a las instalaciones de Qatar Energy – el principal exportador de GNL del mundo –, la empresa estatal qatarí suspendió su actividad, y con ello sus exportaciones. Es decir, con o sin reapertura del estrecho de Ormuz, parte de la infraestructura energética del Golfo Pérsico ya sufre disrupciones que están afectando las cadenas de suministro.
A su vez, las exportaciones de gas de este país se concentraban en un 80% en Asia, sobre todo en India y China. Dos grandes productores -y a la vez demandantes- de urea ven condicionado su abastecimiento interno de gas natural, insumo clave a la hora de producir el fertilizante y abastecer sus necesidades internas, además de afrontar mayores precios del insumo. El impacto a través de la estructura de costos se evidencia en el hecho de que el gas representa más de la mitad de la estructura de costos de la urea, dependiendo del país importador.
Entre las consecuencias inmediatas en la producción de urea encontramos, por un lado, el cierre de tres grandes plantas productoras de urea en la India, que ya no podían contar con el abastecimiento del GNL qatarí, y por otro, la decisión de China de liberar sus reservas comerciales nacionales de fertilizantes.
El impacto sobre el vector de precios también fue visible: el precio FOB de la urea en orígenes con significativa participación en las exportaciones registró un incremento de hasta 42%. Apenas una semana después de iniciado el conflicto, el FOB del fertilizante nitrogenado en Medio Oriente había trepado desde US$ 483/t hasta US$ 685/t. Debemos remontarnos a fines de 2022 para encontrar niveles de precios similares. A tres semanas de iniciado el conflicto y sin vistas de una conclusión cercana, las cotizaciones se mantienen estables en esos valores superiores.
El salto en los precios FOB ya comenzó a trasladarse a los valores de importación en Sudamérica. Esta coyuntura obliga a seguir de cerca los acontecimientos en Medio Oriente. Dado el componente importado en el consumo nacional de fertilizantes, una continuidad del conflicto, con sus consiguientes efectos adversos sobre los fertilizantes y sus precios, impactaría negativamente en el agro argentino.
Mar 23, 2026 | Agricultura, Nutricion vegetal y animal
Investigadores del INTA presentaron avances en el XIII Congreso Internacional de Sistemas Silvopastoriles sobre el potencial forrajero de Neltuma alba, algarrobo blanco, en sistemas silvopastoriles juveniles.
Buenos Aires, lunes 23 marzo (PR/26) — Un estudio, realizado por Lorena Pernochi, Marcos Atanasio y Raúl Lértora, del INTA Sáenz Peña y Luis Colcombet, de INTA Montecarlo, analizó la producción, calidad forrajera y variabilidad morfológica de los frutos del algarrobo blanco en un sistema silvopastoril de ocho años de edad.
Los resultados muestran que las chauchas producidas por árboles de origen “Campo Durán” presentan altos niveles de proteína bruta (8–12%), buena digestibilidad y una producción estimada de hasta 821 kg/ha, lo que las convierte en un suplemento valioso para la alimentación bovina, especialmente en épocas críticas.
En el marco del XIII Congreso Internacional de Sistemas Silvopastoriles (SILVOPAT 2025), realizado del 20 al 24 de octubre en Varadero, Matanzas, Cuba, se presentó la investigación sobre el aporte forrajero del algarrobo blanco (Neltuma alba), desarrollada por los especialistas del INTA Sáenz Peña (Chaco) y Montecarlo (Misiones).
El evento, que reunió también al III Congreso de la Red Global de Sistemas Silvopastoriles y al VIII Congreso Internacional de Producción Animal Tropical, se centró en la innovación tecnológica para la sostenibilidad, resiliencia y equidad de los sistemas ganaderos en América Latina y el Caribe.
Recurso estratégico para la ganadería regional
Además de su reconocida calidad maderera y servicios ecosistémicos, el algarrobo blanco emerge como un recurso estratégico para la ganadería regional.
Su incorporación en sistemas silvopastoriles juveniles permite diversificar la oferta forrajera, mejorar la productividad animal y avanzar hacia modelos más sostenibles e integrados, donde los árboles ocupan un rol central en la provisión de sombra, alimento y resiliencia productiva.

El algarrobo blanco (Neltuma alba) se presenta como una especie clave en el desarrollo de sistemas silvopastoriles, especialmente en estadios juveniles donde comienza a definirse su interacción con el componente forrajero. Su adaptación a condiciones áridas y semiáridas lo convierte en un recurso estratégico para diversificar la producción.
Además, esta especie aporta beneficios ecológicos significativos: contribuye a la fijación de nitrógeno y mejora la estructura del suelo. Estas características generan un entorno más favorable para el crecimiento de pasturas, potenciando la productividad general del sistema.
En términos forrajeros, el potencial de Neltuma alba radica tanto en su follaje como en sus frutos, que pueden ser aprovechados como suplemento energético en la alimentación animal. Incluso en etapas tempranas de desarrollo, su aporte resulta relevante dentro del esquema productivo.
Sin embargo, en sistemas juveniles es fundamental un manejo adecuado. La densidad de plantación, el control de la competencia y el uso de pastoreo rotativo son claves para equilibrar la producción arbórea y herbácea, permitiendo aprovechar al máximo los beneficios productivos y ambientales del algarrobo blanco.
Primicias Rurales
Fuente: Gob.ar / Otras
Mar 4, 2026 | Agricultura, Nutricion vegetal y animal
Según estimaciones de FERTILIZAR AC, el consumo de fertilizantes alcanzó los 5,1 millones de toneladas en 2025. La recuperación del área maicera y un contexto climático favorable hacia el cierre del año fueron los ejes de la expansión.
Buenos Aires, miércoles 5 marzo (PR/26) — Los estudios preliminares de FERTILIZAR Asociación Civil, entidad cuyo propósito es difundir conocimiento sobre la nutrición y el cuidado del suelo para una producción sostenible, indican que el mercado de fertilizantes en 2025 cerró en 5,1 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 3 % respecto del año calendario anterior.
Este resultado ratifica la tendencia positiva iniciada en el año 2024, logrando que el sector recupere volumen tras los ajustes de años anteriores.
María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de la entidad, destaca que, si bien el año comenzó con un primer bimestre débil debido a una menor superficie de maíz tardío de la campaña 2024/25, se observó una recuperación del consumo por las condiciones climáticas propicias para la producción agrícola y a la recarga de humedad de los perfiles del suelo.
Este factor fue determinante para el aumento en la superficie de las gramíneas, el trigo y el maíz.
Sin embargo, el consumo de fertilizantes en trigo creció asociado a la mayor superficie sembrada, aunque con deterioros en las dosis de fertilizante por hectárea usadas.
La producción récord de trigo, sin un acompañamiento sólido en la fertilización provocó que la caída en la calidad de los granos sea clara. “En un contexto generalizado de suelos perdiendo fertilidad, debemos estar atentos a la nutrición para no resignar cantidad ni calidad de grano producido”, agregó González Sanjuan.
El crecimiento del consumo en marzo-abril estuvo impulsado por las pasturas, con aumentos interanuales del 11 % en nitrogenados y 52 % en fosfatados. Hacia el cierre del año, un contexto de clima favorable, la expansión del área maicera y una mejora relativa en las relaciones de precios incentivó la inversión tecnológica en las siembras de primavera-verano.
“Desde FERTILIZAR AC celebramos que el productor siga apostando por la eficiencia productiva. Sin embargo, ante la nueva campaña 2026/27, es vital profundizar los diagnósticos”. Luego de años de balances de nutrientes negativos, los suelos presentan mermas en su provisión natural. Ser certeros con las dosis es la única vía para no comprometer los rendimientos futuros.
Acerca de FERTILIZAR AC
Fundada hace más de 30 años, Fertilizar es una asociación civil sin fines de lucro formada por diferentes actores de la industria agropecuaria, cuyo objetivo es concientizar sobre la importancia del uso racional del fertilizante y la sustentabilidad del sistema productivo.
Primicias Rurales
Fuente: Paula Vázquez
Feb 10, 2026 | Agricultura, Nutricion vegetal y animal
Una estrategia de fertilización balanceada en pasturas permite capturar todo el potencial productivo del lote, estabilizar el volumen de forraje producido, mejorar su calidad nutricional y transformar los nutrientes en más kilos de carne y leche.
Buenos Aires, martes 10 febrero (PR/26) — Diagnóstico, reposición de nutrientes y manejo eficiente son claves para sostener sistemas ganaderos competitivos y de alta producción.
La nutrición de las pasturas es una de las decisiones de manejo con mayor impacto sobre la producción forrajera y, en definitiva, sobre los resultados de los sistemas ganaderos.
Un suelo bien nutrido permite no solo producir más pasto, sino hacerlo de manera más estable en el tiempo, con una adecuada composición de especies y mayor eficiencia en el uso de recursos clave como el agua y la radiación. Sin embargo, sigue siendo un aspecto subestimado en muchos planteos productivos.

izquierda: pastura fertilizada- derecha: pastura sin fertilizar
De acuerdo con una encuesta relevada por FERTILIZAR Asociación Civil, cerca del 25% de los productores manifiesta no fertilizar nunca sus pasturas perennes, mientras que alrededor del 50% sólo las fertiliza en el año de implantación.
“Esta falta de reposición de nutrientes conspira contra la persistencia y el potencial productivo de las pasturas, generando sistemas pastoriles que se degradan más rápido de lo esperado y que producen muy por debajo de su capacidad”, afirmó Esteban Ciarlo, coordinador técnico de la entidad.
Por otra parte, se observa una pérdida de nutrientes en las distintas regiones (Sainz Rosas et al., 2025) asociada a un desbalance entre extracción y reposición, que tiene impactos directos en estos sistemas de producción de forraje. Además, en sistemas de producción, corte y extracción de pasto, este desbalance de nutrientes es mayor teniendo impacto directo en otros nutrientes de baja inclusión como Ca, Mg y K.
La importancia de cada nutriente
El nitrógeno (N) es el nutriente que más directamente explica la producción de biomasa, especialmente en gramíneas. Su disponibilidad condiciona la tasa de crecimiento, la velocidad de rebrote luego del pastoreo y el contenido proteico del forraje.
En pasturas puras de gramíneas, verdeos o mezclas con baja participación de leguminosas, el manejo del nitrógeno es determinante para capturar altos niveles de producción de pasto.
El fósforo (P) es, en muchos casos, el principal nutriente limitante en pasturas templadas de la Región Pampeana. Un adecuado nivel de P favorece el arranque, el desarrollo radicular, el macollaje y la eficiencia en el uso de agua y radiación.
Además, resulta clave para sostener la presencia de leguminosas a lo largo del tiempo, cuyo aporte de nitrógeno constituye el principal aporte de proteínas en la dieta animal, representando un motor biológico de este sistema.
Cuando el fósforo escasea, la leguminosa suele resignar competitividad y la productividad y calidad del recurso forrajero cae de manera marcada. “Si, aunque suene complicado, el fósforo mejora la performance de las leguminosas que fijan el nitrógeno del aire, y se transforman en la fuente de proteínas de la dieta de los animales”, recalcó Ciarlo.
El azufre (S), muchas veces relegado, también cumple un rol central tanto en la cantidad como en la calidad del forraje producido. Está directamente vinculado a la síntesis de proteínas y a la eficiencia de uso del nitrógeno. Deficiencias de azufre limitan las respuestas a la fertilización nitrogenada y reducen el valor nutritivo del pasto, aun cuando otros nutrientes se encuentren en niveles adecuados.
El gran desafío pendiente en los pastizales naturales
Esta baja adopción de la fertilización contrasta con la importancia que tienen los pastizales naturales, una enorme fuente de recursos forrajeros en vastas zonas ganaderas del país: en más del 90% de los casos estos ambientes no reciben aplicaciones de nutrientes, desaprovechando una oportunidad concreta de mejorar su productividad, calidad y estabilidad mediante intervenciones estratégicas, de alto impacto y con gran margen de repago.
En el contexto actual, el incremento de los precios de la carne, mejora en la relación insumo/producto y un aumento en la inversión en genética de los rodeos, definen un escenario favorable para incrementar la tecnología y el uso de fertilizantes en las pasturas.
No diagnosticar correctamente la oferta de nutrientes del suelo y no ajustar las dosis de fertilización implica resignar, por lucro cesante, una parte importante de una rentabilidad potencial que muchas veces está «escondida» en el crecimiento de las pasturas y verdeos.
“Medir, diagnosticar y nutrir de manera balanceada son las rutas más directas para transformar recursos en forraje, y forraje en kilos de carne y litros de leche”, concluyó Ciarlo.
Para más información, ingresar en www.fertilizar.org.ar