Incendios en la Patagonia: no es el clima, es la desidia

Incendios en la Patagonia: no es el clima, es la desidia

Cada verano la escena se repite en la Patagonia: bosques en llamas, poblaciones evacuadas, brigadistas exhaustos y funcionarios sorprendidos. El relato oficial suele apelar al cambio climático, a la “imprevisibilidad” del fuego o a causas difusas. Pero la realidad es más incómoda: los incendios que arrasan Chubut, Neuquén y otras provincias del sur no son inevitables; son consecuencia directa de decisiones políticas.

 

Por el director Ejecutivo de Primicias Rurales.

            Ing. Agr. Pedro Adolfo Lobos

Buenos Aires, domingo 1 febrero (PR/26) La evidencia es clara. Más del 90 % de los incendios forestales tienen origen humano. No se trata de rayos ni de fenómenos espontáneos. Se trata de negligencia, falta de control, infraestructura mal mantenida y, en algunos casos, acciones intencionales que prosperan en un territorio abandonado por el Estado.

El cambio climático existe y agrava el problema, nadie lo niega. Sequías prolongadas, temperaturas extremas y vientos intensos convierten cualquier chispa en un incendio descontrolado. Pero el clima no prende el fuego. Lo que hace es exponer brutalmente la falta de prevención y planificación.

Prevención: la política que nunca llega

Argentina tiene leyes, organismos y técnicos capacitados para prevenir incendios. Lo que no tiene es voluntad política sostenida. Los presupuestos destinados al manejo del fuego y al ambiente han sufrido recortes reales significativos y, lo que es aún más grave, una subejecución crónica. El dinero que debería usarse para prevenir simplemente no se usa.

La prevención no da fotos espectaculares ni titulares urgentes. No genera rédito electoral inmediato. Por eso se posterga. Se desfinancia el manejo del combustible vegetal, se abandonan cortafuegos, se debilita la vigilancia temprana y se deja a los territorios librados a la suerte. Luego, cuando el fuego avanza, se declara la emergencia y se improvisa.

Infraestructura eléctrica y riesgo ignorado

Un aspecto casi ausente del debate público es el mantenimiento del tendido eléctrico que atraviesa bosques y zonas rurales. Las normas obligan a despejar vegetación, revisar líneas y transformadores, y evitar fallas que puedan generar chispas. Sin embargo, el control es débil, fragmentado y poco transparente.

En un contexto de sequía extrema, una línea mal mantenida puede ser el disparador de un incendio devastador. No es una hipótesis: es un riesgo conocido. Pero fiscalizar cuesta, y prevenir no vende.

Brigadistas y guardaparques: héroes precarizados

 

Mientras tanto, quienes sostienen el territorio —brigadistas y guardaparques— trabajan en condiciones inaceptables. Contratos temporarios, salarios bajos, falta de equipamiento y escaso reconocimiento institucional. Se los convoca como héroes cuando el fuego avanza, pero se los abandona el resto del año.

No hay política ambiental seria sin trabajadores ambientales protegidos y jerarquizados. Todo lo demás es discurso.

Minería vs. preservación: el conflicto de fondo

El desinterés por la protección ambiental no es casual. En muchas provincias, la preservación de bosques, reservas y parques nacionales choca con intereses extractivos, especialmente mineros. Para los gobiernos de turno, el ambiente suele ser visto como un obstáculo al “desarrollo”, nunca como una condición básica para la vida y la economía futura.

Mientras se discute flexibilizar controles ambientales y habilitar proyectos extractivos, los organismos de protección pierden presupuesto, personal y poder de control. El mensaje es inequívoco: la naturaleza es negociable.

El fuego como síntoma

 

Los incendios no son la causa del problema, son el síntoma. El síntoma de un Estado que llega tarde, que no ejecuta lo que promete y que considera al ambiente una variable secundaria. Pero los bosques no esperan, el fuego no negocia y las pérdidas son irreversibles.

¿Se podrían minimizar los incendios? Sí, de manera contundente. Con prevención real, ejecución total del presupuesto, control efectivo de la infraestructura, fortalecimiento de brigadistas y guardaparques, y una política ambiental que no se subordine a intereses de corto plazo.

El fuego no es inevitable.
Lo inevitable, hasta ahora, ha sido la falta de decisión política para evitarlo.

Primicias Rurales – Director de PR Ing. Agr. Pedro A. Lobos

Fuentes. varias

Opinión: Canibalismo mileísta

Opinión: Canibalismo mileísta

Es difícil enmarcar la reciente visita de Javier Milei a Mar del Plata, la capital del verano argentino, fuera de la dimensión electoral, aún cuando restan casi dos años para que ponga en juego su deseo reeleccionista.

Foto: El presidente Javier Milei participó de la Derecha Fest en Mar del Plata | Presidencia

Buenos Aires, domingo 1 febrero (PR/26) — Es difícil enmarcar la reciente visita de Javier Milei a Mar del Plata, la capital del verano argentino, fuera de la dimensión electoral, aun cuando restan casi dos años para que ponga en juego su deseo reeleccionista.

Es cierto que el mileísmo escenifica estos viajes presidenciales inhabituales por la geografía de nuestro país como parte de un “tour de la gratitud”, en referencia al apoyo recibido en las legislativas de octubre.

Esa idea resulta en la excusa perfecta para sostener la clásica estrategia de la campaña permanente, según la cual los gobiernos mantienen durante la gestión tácticas electoralistas para nutrir su capital político. Máxime si se exponen ante la opinión pública con medidas polémicas. En el fondo, hay que decirlo, Milei y su asesor en la materia, el cabizbajo Santiago Caputo, no inventaron demasiado al respecto.

Acaso lo más curioso, tampoco novedoso, sea que estos primeros pasos de proselitismo inocultable se desarrollen en territorios amigables, por llamarlos de alguna manera. Antes Córdoba, ahora Mar del Plata y próximamente Mendoza, son destinos nacionales donde LLA arrasó en los comicios de hace tres meses.

Más allá de que esa decisión intenta evitar en esta etapa conflictos callejeros con el amplio sector social crítico del Presidente (las pocas encuestas serias que hay divide por mitades la imagen de Milei), lo llamativo es que el oficialismo avanza sobre jurisdicciones gobernadas por aliados.

En Mar del Plata, como en el resto de Buenos Aires y otras provincias, consiguió que el PRO gobernante se sometiera a LLA. Lucen desagradecidos con Guillermo Montenegro, el intendente con licencia por asumir como senador bonaerense, a quien funcionarios nacionales sindican como “desesperado” por llegar al Gabinete libertario.

La cooptación del PRO es un ensayo de clínica política interesante. Sobre todo por la tensión en la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri buscará ser reelecto y la hermanísima presidencial tiene definido plantarle batalla.

En esa partida de ajedrez también se exhibirá la elasticidad de la aparente “pureza” violeta, que tanto promociona la gente de Karina Milei. ¿Eso inhabilitaría a Patricia Bullrich para que enfrente a Macri en CABA? ¿O a Diego Santilli en la carrera hacia la gobernación bonaerense? Ya está presente ese debate en el oficialismo.

La UCR gobierna Mendoza, el próximo destino de Milei, desde hace mucho tiempo. Pero Alfredo Cornejo debió calzarse la peluca para mantenerse como interlocutor privilegiado de la Casa Rosada. Eso de poco sirvió para que, contra su voluntad, el ex ministro Luis Petri haya encabezado la boleta conjunta -violeta- y se encarame para sucederlo.

Otros radicales con peluca también se sienten mal pagos, como los cordobeses. Tanto cuando hace unas semanas giró por Córdoba capital o recientemente por el Festival de Jesús María, Milei los ignoró.

Idéntica actitud tuvo con Martín Llaryora, el mandatario del peronismo cordobesista. Otro de los que le brinda respaldo en el Congreso y hasta lo asistió con los dólares que la provincia consiguió con la emisión de deuda en el exterior.

En esta suerte de Plan Caníbal, en el que Milei se alimenta de los que más lo ayudan, habrá que ver cómo el Gobierno administra los platos del menú. No sea cosa que algunos ingredientes lo indigesten a la hora de las leyes que quiere aprobar en el Congreso. Acá, nunca se sabe.

 

Primicias Rurales

Fuente: Perfil

Sequía en el centro del país y cosecha récord en juego: el clima empieza a sostener los precios

Sequía en el centro del país y cosecha récord en juego: el clima empieza a sostener los precios

 

 La falta de lluvias en las principales zonas productivas de Argentina empieza a introducir una prima climática en los precios de los granos, en un contexto global todavía dominado por altos stocks y fuertes movimientos comerciales. Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, analiza cómo la incertidumbre climática local y la dinámica internacional están redefiniendo las oportunidades de comercialización.

Rosario, Santa Fe; 27 de enero  (PR/26) .-– El mercado agrícola argentino volvió a mirar al cielo. Tras dos semanas de clima cálido y seco, la preocupación por la evolución de los cultivos comenzó a ganar protagonismo y a darle mayor firmeza a los precios, especialmente en soja.

El impacto del déficit hídrico se hace sentir, sobre todo, en la soja de segunda y en zonas como el sur de Córdoba y el oeste bonaerense. Aunque los maíces tempranos están bastante avanzados y los tardíos aún tienen margen de recuperación, la soja enfrenta un escenario más ajustado, con los modelos climáticos mostrando señales contradictorias sobre el regreso de las lluvias en febrero.

“El mercado empezó a incorporar una prima climática porque la falta de agua ya dejó de ser un riesgo teórico y pasó a ser un factor concreto en algunas regiones clave”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

En este contexto, quienes vienen retrasados en su estrategia de ventas encuentran una ventana de oportunidad. Sin embargo, la incertidumbre productiva también puede ralentizar las decisiones comerciales.

“Los precios actuales ya fueron recorridos varias veces. Por eso, aun con algo más de firmeza, el productor duda en vender porque el clima seco deja un signo de pregunta sobre cuánto va a terminar cosechando”, agrega Romano.

En maíz, la condición de los cultivos también se deterioró por la falta de lluvias en el centro y sur del país, aunque el norte recibió precipitaciones justo a tiempo para la cosecha. A esto se suma la amenaza de la chicharrita en Santa Fe, que está forzando a pasar lotes a soja y podría encender alertas en el mercado.

En trigo, la dinámica es distinta: los embarques están muy activos, con casi 1,9 millones de toneladas nominadas, el doble del promedio histórico. Sin embargo, la producción récord y los problemas de calidad, con bajos niveles de proteína, presionan los precios a la baja, aun cuando la demanda externa se mantiene firme.

 

El escenario internacional: abundancia, comercio y energía

A nivel global, los precios siguen condicionados por una oferta abundante y por el reacomodamiento de los flujos comerciales, en especial en soja.

China ya cumplió su compromiso de comprar 12 millones de toneladas de soja estadounidense y ahora se espera que vuelva a volcarse a Sudamérica, donde Brasil concentra casi el 74% de sus importaciones. Sin embargo, la logística brasileña y el volumen de soja ya comprometido desde Estados Unidos podrían presionar los precios del poroto sudamericano en los próximos meses.

“Estados Unidos ya colocó mucho volumen con destino a China para los próximos meses, y eso puede quitarle espacio a Brasil justo en plena cosecha, generando presión bajista sobre los precios”, señala Romano.

Brasil, por su parte, comenzó la trilla de soja con buenos rindes, mientras que el maíz de segunda apenas inicia su siembra. Aunque todavía no se habla de retrasos significativos, el mercado sigue de cerca la evolución de la safrinha.

En maíz, las exportaciones estadounidenses sorprendieron al duplicar lo esperado, con más de 4 millones de toneladas vendidas en una sola semana, impulsadas también por una mayor demanda de forraje en China. Este dinamismo refuerza la competencia global para los exportadores sudamericanos.

El trigo, en tanto, encontró sostén en los riesgos climáticos del hemisferio norte. Las olas de frío extremo en Estados Unidos y Rusia ponen en duda parte de la cosecha de invierno, mientras que grandes compras de países como Arabia Saudita y Argelia sostienen la demanda. En este último caso, Argentina aparece bien posicionada por sus precios competitivos.

A esto se suma un factor macro relevante: el petróleo subió cerca de 3% por sanciones a Irán y problemas de oferta, lo que da respaldo a los aceites vegetales y los biocombustibles, y el fortalecimiento del real brasileño encarece la mercadería de ese país, mejorando la competitividad estadounidense.

Con precios internacionales todavía presionados por la abundancia de oferta, el clima volvió a convertirse en el principal sostén del mercado argentino. “Hoy el clima es el factor que puede torcer la historia de una campaña que, en lo productivo, venía muy bien. Esa incertidumbre es la que está poniendo un piso a los precios y reabriendo oportunidades de venta”, concluye Dante Romano.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

Síndrome 1200 a. C.

Síndrome 1200 a. C.

VIVEN. Aún hoy, tanto Maquiavelo como Homero permiten comprender los mecanismos de lo real. | cedoc

Buenos Aires, domingo 25 enero (PR/26) — 1.Alrededor del 1250 antes de Cristo –la fecha puede ser un tanto arbitraria– el mundo que rodeaba al Mediterráneo era muy pujante. Los primeros griegos, los aqueos de los que hablan La Ilíada y La Odisea eran solo una parte de un conjunto particularmente activo.

De hecho, su organización política no era la que conocimos después, en la época de la democracia. Más bien, era un grupo guerrero, que algunos definieron como los “vikingos del Mediterráneo”. Pero no eran los únicos: eran tiempos de esplendor en Egipto y la Mesopotamia.

A eso se sumaba, en lo que hoy es Turquía, la civilización Hitita, que, entre otras cosas, dejó un testimonio escrito de la última etapa de la Edad de Bronce. El comercio –la globalización, diríamos en términos actuales– permitía que llegaran del Lejano Oriente perfumes, especias, marihuana.

Regiones más lejanas, como la actual España o el Danubio, llevaban minerales que servían para hacer herramientas y armas. La cultura micénica tenía palacios gigantes, reyes guerreros.

Cerca, existían ciudades como Troya, que era un enclave estratégico entre dos regiones (hacer una analogía con Groenlandia no es arbitrario).

La globalización en esa red de redes que era el Mediterráneo hacía que dioses, conocimientos, tradiciones se influenciaran mutuamente. Un mundo que avanzaba.

La humanidad avanza hacia lo que parece un muro cada vez más rapidamente

2. Pero en el 1200 a. C. ese mundo dejó de existir. Entre el 1200 a. C. y el 800 a. C. (momento en el que se escribieron La Ilíada y La Odisea, según los especialistas), el mundo del Mediterráneo entró en lo que los mismos expertos denominan Edad Oscura. El nivel de colapso fue tal que desaparecieron las grandes ciudades de Grecia y todo el imperio Hitita. Ya no hubo palacios, ni templos.

La escritura –que marca el límite entre la prehistoria y la historia, entre otras cosas– desapareció por completo de esa región. Lo que era esplendor se transformó en pobreza.

3. ¿La causa? Es uno de los grandes misterios entre los especialistas en la antigüedad. Pero se saben algunas cosas: a) fue un momento de cambio climático. b) Hubo un colapso en la búsqueda de materias primas, especialmente en materia de minería. c) La guerra (lo que se sabe de la historicidad real de Troya, más allá del mito, que involucra a griegos e hititas).

Y un evento que aún no es muy explicable: las invasiones sorpresivas de lo que los faraones de entonces llamaron “los pueblos del mar”. Venidos seguramente del norte de Europa, estos invasores terminaron de acabar con una cultura.

Las resonancias con el principio de 2026 son inevitables.

4. Después del 1200 a. C. hasta el 900 a. C. aproximadamente todo se redujo hasta la consolidación del hierro, mucho tiempo más tarde.

5. En noviembre de 2024 apareció la primera edición argentina de lo que podríamos llamar un “libro señal”: Síndrome 1933, de Siegmund Ginzberg fue ese texto entre tantos otros: el recuerdo de los tiempos del huevo de la serpiente nazi pudo funcionar como una suerte de llamado de atención.

Obviamente, no fue el único. Solo dos años más tarde, cuando mucho de lo que se señaló por entonces parece apropiarse de la realidad, lo que el historiador Emilio Gentile llamó el “instante huidizo” en el que una tragedia se torna posible, el 2026 comienza con otro tipo de señal: la proximidad de la guerra, el aumento de la desigualdad, sumados a la situación de la riqueza y del clima nos hablan de una humanidad que va cada vez más rápido hacia un muro.

Los últimos días nos hablan de una aceleración que resulta difícil imaginar cómo se detendrá.

6. ¿Qué hicieron los griegos, los de la cultura griega de la que habló un tanto superficialmente el presidente Javier Milei en Davos cuando finalmente se restableció su cultura, o nació una nueva, que incluía democracia, ciudades estado, una nueva estética? Transformaron ese pasado en un mito: lo llenaron de dioses, de héroes, de educación y de cultura.

7. Desde La Ilíada y La Odisea los humanos no cesamos de inventarnos Grecias. De hacer mitología con un pasado que nos problematiza, nos lleva a un lugar (mythos, en griego, alude a camino). La estetización de la política acompañó a uno de los intentos más dolorosos de recuperar un pasado, el nazismo.

8. En 1966, Martin Heidegger, una de las mentes más brillantes del siglo XX que nunca devolvió por otra parte su carnet de afiliación al partido nazi, intentó justificar su postura y su pasado en un reportaje cuya lectura hoy resulta indispensable en Der Spiegel. Todo el texto es una clase de periodismo y un documento de cómo un pensador puede extraviarse, aun a través de un camino iluminado por su propia lucidez (una especie de quijotada, en algún sentido).

En el reportaje, Heidegger habla también del futuro. Y anuncia algo que debe escucharse hoy: “A lo largo de los últimos treinta años, se ha hecho cada vez más claro que el movimiento planetario de la técnica moderna es un poder cuya capacidad de determinar la historia apenas puede apreciarse.

Hoy es para mí una cuestión decisiva cómo podría coordinarse un sistema político con la época técnica actual y cuál podría ser. No conozco respuesta a esta pregunta. No estoy convencido de que sea la democracia”.

Jorge Alemán: «Hay que preguntarse por qué hay un mundo que reclama un poder como este»

9. Sorprende la pasividad del progresismo ante las alertas. Es cierto que no faltan los que hablan del fin del Antropoceno y el nacimiento de una era más oscura, el Chthuluceno, como llama a la época que se avecina la filósofa Donna Haraway, por ejemplo. Pero cuesta ver una conciencia del peligro. Y, mucho más, estrategias para detenerlo. Hay, sin embargo, algunas lucecitas.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, habló de un nuevo eje de potencias medias que contrarreste al eje que parecen conformar las grandes potencias. O Lula, que parece ir contracorriente de los gobiernos del nuevo elitismo global.

10. La pregunta más profunda la realizó en su cuenta de Facebook el psicoanalista y escritor Jorge Alemán: “No es que Trump se imponga al mundo, es el mundo el que reclamaba un poder así y es muy importante saber por qué”. Para saberlo, la ciencia política sirve. Y mucho. No, Maquiavelo no ha muerto. Tampoco Homero. Ambos aclaran en lo oscuro.

 

 

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Fuente: Perfil

El cupo de carne que dispuso China genera incertidumbre y podría impactar negativamente en las empresas

El cupo de carne que dispuso China genera incertidumbre y podría impactar negativamente en las empresas

Por. Dr Daniel Urcía – Presidente de Fifra y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina
Mercado internacional. La Cuota para la importación de carne vacuna establecida por la República Popular China como culminación del proceso de salvaguardia ha sido sin dudas la noticia del verano en el sector.

Buenos Aires, 23 de enero (PR/26) .- El mercado chino representó para las exportaciones de Argentina en el año 2025 el 70% en volumen (años anteriores llego casi a tocar el 80%) y representó el 50% en valor.

Claramente es el mercado que tiene peso propio en la categoría “vacas” desde el 2018 y que también se integra muy bien con los otros mercados. Por otro lado, a diferencia de otros destinos como el europeo o el norteamericano, la habilitación de plantas depende de la voluntad de China.

En virtud de esta situación, la posición de FIFRA ante el uso del criterio único de past perfomance por valor para la distribución de las otras cuotas fue disonante. Incluso en la actualidad con la decisión de China y ante la posibilidad de una nueva cuota por parte de Estados Unidos, quedarían muy pocas toneladas de exportación genuina, por ponerle un nombre, poniendo en duda los criterios históricamente utilizados.

Como venimos diciendo, el mercado chino es diferente al resto, y de poca participación de cortes de alto valor, al menos como se definen en la Cuota Hilton. Si bien se ha crecido -y es un objetivo el crecimiento de la participación de cortes de calidad en ese destino-, en el total exportado su peso es bajo.

Algo similar ocurre con el mercado de Estados Unidos, donde si bien hay intención de promover el abastecimiento del canal HORECA (hoteles, restaurantes y catering) los productos para industrialización siguen teniendo una importante participación.

La cuota dispuesta por China es de un volumen de 511 mil toneladas. En función de lo efectivamente exportado en el 2025 y las previsiones de producción para el corriente año no debiera ser un problema. Pero el criterio de “primero llegado primero servido” genera incertidumbre para planificar la producción de los establecimientos que necesitan tener actividad durante todo el año.

Por otra parte, aun no hay novedades del cupo de carne que prometió el gobierno de los Estados Unidos. Además, el parlamento europeo demora la entrada en vigencia del acuerdo UE-Mercosur lo que tiñe de un manto de dudas la posibilidad de crecer en esos mercados.

Retención. Los muy buenos precios de la hacienda en todas sus categorías hacen presumir que se inicia un ciclo de retención y por ende podríamos proyectar un año con una disminución de faena del orden de 1 millón de cabezas, lo que implicaría una caída en la producción de 230 mil toneladas si proyectamos lo que fue la producción de cada animal/res con hueso promedio el año pasado (231 kilos). Para equiparar esa disminución el promedio en casi 20 kilos por animal faenado, lo que es difícil de alcanzar en un año.

Situación industrial. En contraposición a los muy buenos precios de la hacienda, como lo adelantamos en ediciones anteriores, la situación de la Industria es complicada. Pese a los mejores precios internacionales no se logra obtener rentabilidad. Los subproductos tienen precios muy bajos y por lo tanto no generan ingresos. Crecen los costos salariales y energéticos. Y la oferta de hacienda se viene achicando. Con las consideraciones hechas, es posible que el mercado termine segregando a algunos operadores.

En paralelo, la realidad del mercado doméstico también complica a la industria. A la competencia desleal en lo sanitario, comercio, impositivo y laboral que venimos destacando hace mucho tiempo se agrega ahora el crecimiento de las importaciones de carne.

Desde FIFRA consideramos que es necesario e indispensable dar una pelea directa contra la marginalidad para cuidar de los frigoríficos que cumplen con sus obligaciones sanitarias y fiscales, cuidando en definitiva el empleo formal y, a la par, avanzar con la reforma laboral e impositiva.

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Fuente: La Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA)

 

FOEVA desmiente versiones de crisis en el sector vitivinícola.

FOEVA desmiente versiones de crisis en el sector vitivinícola.

Frente a la circulación de versiones que hablan de una “crisis profunda” en la vitivinicultura, la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines desmiente que el sector atraviese una situación de colapso y advierte sobre operaciones especulativas en la previa de paritarias

Buenos Aires, 23 de enero (PR/26) .- En los últimos días crecieron las noticias que dan por sentado que la vitivinicultura argentina está “en rojo” y atravesando una crisis profunda. Si bien la actividad enfrenta desafíos derivados de la caída del consumo interno y de un contexto económico complejo, la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) expresa su total desacuerdo y entiende que estos factores no constituyen una crisis terminal, sino condiciones que vienen siendo gestionadas y analizadas por los actores del sector.

En este sentido, el reconocido referente de la industria Walter Bressia – presidente de Bodegas de Argentina – afirmó recientemente que “el 2026 va a ser un año de crecimiento mesurado, hay que ser cautos y no perder el foco”, subrayando que la vitivinicultura no está en situación de colapso, sino transitando un proceso en el que se observan señales de repunte y estabilidad relativa tras un período difícil.

Desde FOEVA también se destaca que la caída del consumo no implica necesariamente quiebras generalizadas ni pérdida de empleos, y que situaciones empresariales particulares —como la de algunas bodegas que están en reestructuración o negociación de deudas— deben analizarse como casos aislados y no como diagnóstico de la industria en su conjunto.

“Hasta el momento ni FOEVA ni los sindicatos de base hemos recibido comunicaciones formales de crisis por parte de las empresas, ni ningún informe oficial que demuestre una caída estructural de la actividad que amerite tal nivel de alarma”, afirma Daniel Romero, secretario  de Prensa de FOEVA

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Desde FOEVA reconocen que la baja del consumo interno y el contexto económico general generan dificultades, pero remarcan que esto no puede ser presentado como una crisis estructural del sector.

“No nos resulta llamativo que en esta instancia del año el sector empresario instale discursos de crisis profunda. Es parte del folclore de la cosecha, en la previa de la paritaria y del inicio del año productivo propiamente dicho”, señala Romero.

En ese sentido, el gremio advierte que la instalación de escenarios alarmistas suele coincidir con el inicio de las negociaciones salariales, con el objetivo de condicionar las discusiones y limitar los reclamos de recomposición salarial.

“Cuando se habla livianamente de crisis, lo que muchas veces se busca es justificar la falta de voluntad para pagar salarios dignos a los trabajadores y trabajadoras del sector”, agregaron desde la Federación.

Respecto a casos puntuales de grandes bodegas, FOEVA aclaró que no pueden extrapolarse situaciones empresariales individuales a toda la vitivinicultura.

“La situación de Bodegas Bianchi es el resultado de una administración basada en la especulación y con escasa proyección al momento de endeudarse. Incluso la propia empresa ha manifestado que existe una propuesta de regularización de sus deudas, lo que demuestra que no se trata de un escenario de derrumbe generalizado, sino de un problema puntual”, explicó Romero.

Asimismo, desde FOEVA manifestaron su preocupación por la falta de un abordaje integral por parte de las autoridades provinciales. “Nos llama la atención que el ministro de Producción de Mendoza, con pleno conocimiento de la realidad del sector, no presente un plan de contingencia ante estas situaciones, más allá de amplificar diagnósticos alarmistas que no reflejan la totalidad de la actividad”, señalaron.

Finalmente, FOEVA ratificó su compromiso con la defensa del empleo, los salarios y la sustentabilidad real del sector vitivinícola: “estamos atentos y en estado de alerta permanente, pero hasta el momento no hemos sido notificados oficialmente de ninguna crisis que justifique el clima que se intenta instalar”, concluyó Romero, y llamó a dar discusiones responsables, basadas en datos concretos y no en operaciones coyunturales que terminan generando incertidumbre innecesaria entre los trabajadores y la sociedad.

 

Fuente: FOEVA

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