Por Gustavo Picolla – Consultor | Director Agromanagement Agroeducación
Tras una masiva convocatoria en Agroactiva, reflexiono sobre el verdadero motor del sector: la urgencia de poner el desarrollo humano y el liderazgo en el centro de la escena productiva.
Buenos Aires, lunes 15 junio (PR/26) — Hace unos días participé de Agroactiva. Como ocurre cada año, miles de personas recorrieron los stands, observaron maquinaria, analizaron tecnologías, conversaron sobre financiamiento y buscaron oportunidades de negocios.
Nada fuera de lo habitual. Después de todo, estamos hablando de una de las exposiciones agropecuarias más importantes del país. Sin embargo, hubo algo que me llamó profundamente la atención. Y no tuvo que ver con una máquina, ni con una tecnología, tampoco un nuevo producto.
Me tocó brindar una conferencia titulada El futuro del agro son las personas. Confieso que no sabía qué esperar. El agro suele asociarse con producción, tecnología, eficiencia, innovación, genética, rindes y mercados. Son temas centrales y absolutamente necesarios. Por eso me preguntaba cuánto interés podría despertar una charla centrada en las personas.
El despertar de un interés postergado
La respuesta llegó rápidamente. De entrada, la sala estaba bastante vacía, pero se fue colmando a medida que avanzaba la conferencia. Y lo más interesante ocurrió después, las preguntas parecían no terminar. Pregunta tras pregunta, comentario tras comentario, reflexión tras reflexión. De hecho me pidieron cortar por una cuestión de tiempo.
Mientras escuchaba a quienes participaban, comencé a percibir algo que me dejó pensando. Tal vez estamos empezando a hablar de un tema que durante mucho tiempo permaneció en segundo plano. Porque cuando observamos el desarrollo del agro durante las últimas décadas encontramos avances extraordinarios.
Las máquinas son más eficientes, la genética evolucionó, la tecnología transformó la manera de producir, la información está disponible en tiempo real, los procesos mejoraron enormemente.
Sin embargo, detrás de todos esos avances sigue existiendo una pregunta fundamental. ¿Quién hará posible el futuro? La respuesta parece obvia, las personas. Y, sin embargo, durante mucho tiempo actuamos como si el futuro dependiera exclusivamente de la tecnología.
No me malinterpreten, la tecnología seguirá siendo clave. La innovación seguirá siendo indispensable, la inteligencia artificial seguirá transformando industrias completas. Pero ninguna de esas herramientas toma decisiones, ninguna construye confianza, ninguna desarrolla equipos, ninguna inspira a otros, ninguna reemplaza el liderazgo. Todo eso sigue siendo profundamente humano.
Los nuevos desafíos humanos del sector
Quizás por eso la charla generó tanto interés. Porque muchos de los desafíos que hoy enfrentan las organizaciones del agro ya no son solamente técnicos, son humanos.
¿Cómo atraer a las nuevas generaciones?
¿Cómo desarrollar líderes?
¿Cómo generar compromiso?
¿Cómo trabajar entre distintas generaciones?
¿Cómo construir culturas que permitan crecer?
¿Cómo prepararnos para un mundo que cambia cada vez más rápido?
Son preguntas que no se resuelven comprando una máquina nueva, son preguntas que exigen desarrollar personas. Y mientras escuchaba las intervenciones del público apareció otro pensamiento: durante décadas los países compitieron por recursos naturales, petróleo, minerales, grandes extensiones de tierra fértil.
Pero cuando observamos a las naciones que lograron transformaciones extraordinarias encontramos algo interesante. Su principal inversión estuvo en las personas. La educación, la formación, la cultura, el desarrollo del talento, la capacidad de aprender, de innovar, de trabajar juntos. Y eso también vale para las empresas.
El valor incalculable de una cultura sólida
Muchas organizaciones siguen preguntándose qué tecnología necesitan incorporar para ser competitivas. Tal vez la pregunta complementaria debería ser otra: ¿Qué tipo de personas necesitamos desarrollar para aprovechar esa tecnología?
Porque una organización puede comprar las mismas máquinas que su competencia, puede acceder a los mismos sistemas, puede contratar los mismos servicios. Lo que resulta mucho más difícil de copiar es una cultura sólida. Un equipo comprometido, un liderazgo consistente, una organización donde las personas crecen.
Quizás por eso me fui de Agroactiva con una sensación muy positiva. No por la cantidad de asistentes, no por la cantidad de preguntas, sino porque percibí que existe una inquietud genuina, un interés creciente por poner a las personas en el centro de la conversación. Y eso me parece una excelente noticia.
Porque el agro seguirá necesitando tecnología, de innovación, de inversión. Pero el verdadero diferencial seguirá estando donde siempre estuvo, en las personas capaces de transformar todo eso en resultados.
Por eso, después de Agroactiva, estoy más convencido que antes. El futuro del agro no será tecnológico o humano, será tecnológico y humano. Pero entre ambos, hay uno que seguirá siendo irremplazable: Las personas.
Por Gustavo Picolla – Consultor | Director Agromanagement Agroeducación
Un análisis de Dante Romano de la Universidad Austral advierte que la mejora climática en EE. UU. y el retiro de la prima bélica provocaron ventas masivas de los especuladores, llevando al maíz a mínimos de ocho meses y golpeando las cotizaciones del trigo y la soja.
Factores políticos y financieros arrastran al mercado
Rosario, martes 9 junio (PR/26) — Los mercados agrícolas atravesaron una de las semanas más negativas de los últimos meses, caracterizada por una fuerte corrección de precios en soja, maíz y trigo.
La ruptura de niveles técnicos clave desencadenó una ola de ventas masivas por parte de los fondos especuladores, profundizando las bajas generales.
Dante Romano, especialista de la Universidad Austral, señaló que se alinearon factores políticos y fundamentales bajistas que quebraron los soportes del mercado.
Se reduce la prima bélica y caen los insumos
Entre los factores bajistas se destaca la reducción de la denominada «prima bélica» en los mercados energéticos globales.
Aunque el conflicto en Medio Oriente continúa y el estrecho de Ormuz sigue cerrado, las expectativas de acuerdos hicieron retroceder al petróleo Brent al rango de 90 a 100 dólares.
En paralelo, se registró una fuerte caída en la urea, que cotiza en torno a 728 dólares por tonelada, mejorando la relación insumo-producto para los productores.
Decepción comercial con China y el clima en EE. UU.
Los operadores recibieron con decepción la falta de negocios concretos tras los anuncios de la cumbre entre Estados Unidos y China.
A esto se sumaron temores por potenciales aumentos de aranceles estadounidenses y cuestionamientos de la industria petrolera a las normas de biodiésel.
Sin embargo, el factor de mayor peso fue el cambio en la evolución climática dentro de las principales regiones productoras norteamericanas.
Las lluvias llegaron a tiempo para la campaña norteamericana
La sequía de abril y mayo facilitó la siembra pero dejó casi un 30% del área productiva estadounidense con humedad insuficiente.
El panorama cambió por completo con la llegada de lluvias oportunas y pronósticos que anticipan nuevas precipitaciones para las próximas semanas.
En soja, Estados Unidos ya implantó el 87% del área, con una condición inicial del 66% bueno a excelente que relajó las tensiones del mercado.
Competitividad sudamericana en el bloque de la soja
La presión sobre la oleaginosa también proviene de Brasil, que mantiene un fuerte ritmo exportador hacia China con 55,1 millones de toneladas embarcadas.
En Argentina, la cosecha de soja alcanza el 91,7% del área, reportando rendimientos un 2% superiores al promedio histórico.
Hasta el momento, los productores locales fijaron precio sobre el 19% de la producción, manteniéndose levemente retrasados respecto al promedio del 20,5%.
Maíz: cotizaciones en mínimos de ocho meses
El maíz se posicionó como uno de los cultivos más afectados, tocando los valores más bajos de los últimos ocho meses en Chicago.
EE. UU. avanzó con el 93% de la siembra, y las expectativas de una excelente cosecha pesaron más que la condición inicial del cultivo (67% bueno/excelente).
La oferta internacional se incrementará con el inicio de la recolección del maíz safrinha en la región de Mato Grosso, Brasil.
Lenta comercialización del maíz en el plano local
En Argentina, la trilla de maíz avanza sobre el 40,6% del área, mostrando retrasos debido a la prioridad otorgada a la soja.
Los productores locales ya comercializaron 21 millones de toneladas, lo que representa el 32,9% de la producción total estimada.
El ritmo de ventas internas comenzó a desacelerarse de manera notable como respuesta directa a la caída reciente de los precios internacionales.
El trigo retrocede a pesar del avance de la siembra
En trigo, los valores en el mercado disponible retrocedieron con fuerza, cayendo de 235 a 210 dólares por tonelada de forma repentina.
La presión bajista responde al ingreso de la cosecha del hemisferio norte, donde Rusia elevó su estimación de producción a 91,5 millones de toneladas.
En contraposición, Australia proyecta apenas 26,7 millones de toneladas debido al impacto negativo del evento climático de El Niño.
Advertencia por el comportamiento comercial del trigo
A nivel local, la siembra avanza a ritmo récord y cubre el 32,4% del área, impulsada por la óptima humedad en los perfiles.
Se han comercializado 1,4 millones de toneladas (6,4% de la producción esperada), un nivel que se ubica por debajo del promedio histórico del 8%.
Romano advirtió que el escenario repite el patrón de la campaña pasada, arriesgando que el productor llegue a la cosecha con poca mercadería comprometida.
Hoy Día del Periodista argentino, a 216 años de la fundación del primer periódico patrio, el oficio se debate entre el mandato histórico de informar y el asedio oficial que busca disciplinar las voces críticas.
La chispa de Mayo
Por Matilde Fierro, editora de Primicias Rurales
Buenos Aires, domingo 7 junio (PR/26) — El Día del Periodista que se celebra los 7 de junio en la Argentina no nace de una celebración azarosa, sino de una profunda necesidad política y emancipadora, clave en los albores de la patria.
El 7 de junio de 1810, Mariano Moreno fundó la «Gaceta de Buenos Ayres», el primer bando que rompió el monopolio informativo de la corona española.
Moreno entendió, con una lucidez adelantada a su tiempo, que un pueblo sin acceso a la verdad es un pueblo fácilmente gobernable por el despotismo.
Para el prócer, la libre expresión era el pilar invisible sobre el cual debía edificarse una sociedad democrática, soberana, genuinamente republicana.
El periodismo como trinchera
Aquel legado transformó al oficio en un contrapoder indispensable, una herramienta diseñada para incomodar a los poderosos, para fiscalizar el ejercicio de la gestión pública.
A lo largo de la historia local, la prensa argentina pagó costos altísimos, sufriendo censura, persecuciones, desapariciones durante los procesos más oscuros del país. A Mariano Moreno lo fueron envenenando lentamente en un viaje en barco a Europa, pero no lograron acallar su voz ni destruir su legado.
Sin embargo, la premisa fundamental de buscar la verdad y contrastar los datos frente al discurso oficial, se mantuvo como un faro ético innegociable.
El rol del editor y del cronista no es agradar al funcionario de turno, sino garantizar el derecho a la información que asiste a toda la ciudadanía.
La era del hostigamiento
En la actualidad, ese histórico mandato morenista choca de frente con la retórica de Javier Milei, quien implementó una estrategia sistemática de descalificación hacia la prensa.
Desde la cúspide del Estado, se fustiga diariamente a los profesionales de los medios, tildándolos de «ensobrados», «mentirosos», «corruptos», sin aportar pruebas ni matices.
Este asedio digital, potenciado en redes sociales, busca anular la intermediación periodística, para imponer un relato único, directo, libre de preguntas incómodas.
La asfixia económica, el cierre de agencias estatales y el ataque personalizado a cronistas, configuran un escenario de altísima vulnerabilidad para la libertad de expresión.
El valor del oficio
Frente al insulto y la descalificación que bajan desde los atriles oficiales, la respuesta del periodismo sigue siendo la misma: rigor profesional, investigación, memoria.
La confrontación actual demuestra que la palabra independiente sigue teniendo peso, y que el poder económico o político aún teme a la verdad documentada.
Celebrar este día exige hoy, más que nunca, defender el espacio de la crítica, resistir la agresión burda, y honrar el compromiso de informar con libertad.
La inacción comercial de China y una posible distensión en el Estrecho de Ormuz imponen una tendencia bajista en los mercados agrícolas internacionales. En el plano local, la cosecha de soja supera el 84% y la reducción de retenciones al trigo busca apuntalar la rentabilidad.
Rosario, martes 2 junio (PR/26) — La falta de compras efectivas de China y la posible reapertura del Estrecho de Ormuz generan presión sobre los mercados agrícolas internacionales.
Así lo advierte Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Mientras tanto, en Argentina la cosecha de soja supera el 84%, la siembra de trigo avanza con fuerza y la reciente baja de retenciones busca apuntalar la rentabilidad del sector.
La posibilidad de un acuerdo temporal entre Estados Unidos e Irán para garantizar la libre circulación comercial en el Estrecho de Ormuz y la falta de compras efectivas de productos agrícolas estadounidenses por parte de China configuran un escenario bajista para los mercados agrícolas internacionales.
Según el último análisis de Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, los operadores comienzan a mostrar impaciencia ante la falta de concreción de los compromisos comerciales anunciados tras la reunión entre los presidentes de Estados Unidos y China a principios de mayo.
«El mercado esperaba que los anuncios de China se tradujeran rápidamente en compras físicas de productos agrícolas estadounidenses. Como eso todavía no ocurre, los fondos especulativos podrían acelerar una toma de ganancias que genere presión bajista sobre los precios«, señala Romano.
Actualmente, los fondos mantienen posiciones compradas por más de 12,5 millones de toneladas de soja y más de 11 millones de toneladas de maíz en Chicago, un volumen que amplifica cualquier movimiento de corrección.
Fertilizantes, Medio Oriente e India: factores que siguen de cerca los mercados
A nivel global, las tensiones geopolíticas continúan impactando sobre los costos de producción. China habilitó cuotas de exportación de urea para moderar los precios internacionales, mientras que la Unión Europea suspendió durante doce meses los aranceles a la importación de fertilizantes nitrogenados. Paralelamente, Estados Unidos investiga aumentos considerados excesivos luego de que el valor de la urea registrara subas de hasta 55%.
Otro foco de atención es India. Las perspectivas de lluvias monzónicas se ubican en su nivel más bajo de los últimos once años debido al fenómeno de El Niño, lo que amenaza la producción agrícola del país.
«India normalmente no es un actor que mueva por sí solo los mercados globales, pero una caída importante en su producción de oleaginosas y trigo podría generar impactos relevantes en la oferta mundial«, explica Romano.
Soja: preocupación por China y señales alcistas desde Asia
En soja, los factores bajistas vinculados a China conviven con elementos de sostén provenientes de Asia. India canceló exportaciones de harina de soja por 25.000 toneladas y comenzó a importar materia prima tras registrar fuertes aumentos de precios internos provocados por una menor producción.
Al mismo tiempo, Indonesia decidió centralizar las exportaciones de aceite de palma mediante una agencia estatal, medida que genera incertidumbre respecto de la continuidad y fluidez de los embarques.
En Estados Unidos, la siembra ya alcanza el 79% del área proyectada y el 49% de los cultivos emergió, ambos indicadores por encima del promedio histórico. Sin embargo, el 27% de la superficie presenta algún grado de sequía, diez puntos más que un año atrás.
En Argentina, la cosecha cubre el 84,6% del área sembrada y la Bolsa de Cereales elevó la estimación de producción a 50,1 millones de toneladas. La mayor parte de la superficie pendiente de cosecha se encuentra en el NEA, NOA y el extremo sur bonaerense, regiones con menor influencia sobre el flujo de mercadería hacia Rosario.
«La presión de cosecha sobre los puertos del Gran Rosario comienza a reducirse. Eso permitió que los compradores mejoraran su capacidad de pago y aparecieran nuevamente mayores volúmenes de venta por parte de los productores«, indica Romano.
El especialista también destaca que el anuncio oficial de una eventual reducción gradual de retenciones a partir de enero próximo tuvo un efecto limitado sobre los precios actuales.
«Estamos hablando de una mejora teórica cercana a los 5 dólares por tonelada para mayo de 2027, un diferencial que fácilmente puede quedar absorbido por la volatilidad diaria del mercado», afirma.
Como factor de riesgo adicional, el conflicto gremial en la industria aceitera permanece bajo conciliación obligatoria por 15 días luego de la declaración de una huelga por tiempo indeterminado.
Maíz: buenas exportaciones de EE.UU. y lenta cosecha local
La siembra estadounidense de maíz alcanza el 86% del área prevista y el 60% de los cultivos ya emergió. Aunque el 25% del área presenta condiciones de sequía, el mercado recuerda que el año pasado los rindes finales fueron muy buenos pese a una situación similar.
Las exportaciones norteamericanas continúan mostrando firmeza tanto para la campaña actual como para la próxima, reflejando una demanda internacional sostenida.
En Argentina, la cosecha avanza lentamente y cubre el 34,7% del área, debido a la prioridad que los productores otorgan a la soja y a la elevada humedad de los lotes tardíos.
Los primeros rendimientos informados en el norte del país rondan los 59 quintales por hectárea, considerados muy positivos para el inicio de la recolección.
«La mayor presión de cosecha del maíz tardío recién debería sentirse hacia fines de junio. Mientras tanto, el flujo de mercadería a los puertos sigue siendo suficiente y eso redujo los premios que pagaban los exportadores por el disponible», sostiene Romano.
Como consecuencia, las ventas semanales de productores descendieron a 600.000 toneladas, un nivel más alineado con los promedios históricos.
Trigo: baja de retenciones y buen ritmo de siembra en Argentina
En trigo, el mercado internacional continúa atento a la evolución de la cosecha del hemisferio norte. En Estados Unidos, la condición de los cultivos cayó al 26% entre buena y excelente, por debajo de las expectativas privadas. Sin embargo, los operadores consideran que este deterioro ya fue incorporado a los precios.
A esto se suma una reducción de la estimación de producción mundial por parte del Consejo Internacional de Cereales, que la ubicó en 820 millones de toneladas. No obstante, Rusia elevó su proyección de cosecha hasta 90,3 millones de toneladas, mejorando las perspectivas de abastecimiento desde el Mar Negro.
En Argentina, la siembra avanza a muy buen ritmo y ya cubre el 14,2% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas, favorecida por las adecuadas condiciones de humedad.
La reciente reducción de los derechos de exportación del 7,5% al 5,5% mejoró la capacidad teórica de pago de los exportadores en aproximadamente 5 dólares por tonelada.
«El impacto de la baja de retenciones fue positivo, pero quedó parcialmente neutralizado por la caída de los precios internacionales. De todos modos, el mercado logró estabilizarse cerca de los 230 dólares por tonelada», concluye Romano.
El economista Ricardo Delgado planteó que la industria y el comercio generan el 40% del empleo y sufren un fuerte atraso cambiario.
Buenos Aires, sábado 30 mayo (PR/26) – El economista Ricardo Delgado aseguró que el Gobierno de Javier Milei logró corregir desequilibrios históricos que arrastraba la economía argentina, aunque advirtió que el ajuste está generando fuertes dificultades en actividades que concentran gran parte del empleo y la recaudación.
Según señaló, mientras el petróleo, la minería y el agro sostienen la llegada de dólares y la estabilidad financiera, la industria, el comercio y la construcción continúan atravesando una situación delicada que podría convertirse en uno de los principales desafíos del modelo económico.
“Hay dos realidades distintas. Una economía que está en la cordillera con el petróleo, el gas y la minería, y otra que está en los grandes centros urbanos, donde predominan la industria, el comercio y la construcción, que son claramente los sectores más castigados”, explicó por Splendid AM 990.
Según Delgado, esta diferencia explica por qué los indicadores macroeconómicos muestran cierta estabilidad mientras buena parte de la población sigue percibiendo dificultades económicas. “El promedio muestra una economía que está creciendo muy poquito, prácticamente cero en el acumulado del año, pero con enormes heterogeneidades adentro”, señaló.
Ricardo Delgado, economista.
El especialista, titular de la consultora Analytica, destacó que el aporte de los sectores exportadores resulta fundamental para resolver uno de los problemas estructurales de la economía argentina: la falta de dólares. En particular, remarcó el papel de Vaca Muerta y de la minería como motores de una transformación de largo plazo.
“El sector petrolero está ayudando a tener una balanza comercial extraordinaria. Son sectores que van a resolver un capítulo muy crítico de cualquier política económica argentina, que es la escasez de divisas”, afirmó.
A su juicio, el ingreso sostenido de dólares provenientes de las exportaciones energéticas permitirá reducir significativamente los riesgos financieros que históricamente afectaron al país. “Nadie está previendo este año una corrida cambiaria ni bancaria. Los dólares van a seguir entrando y eso le da una tranquilidad importante al frente cambiario”, sostuvo.
No obstante, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, Delgado advirtió que el crecimiento de esos sectores no alcanza para compensar completamente el deterioro de actividades que generan mucho más empleo. “La industria, el comercio y la construcción explican cerca del 40% del empleo total. Son sectores que también generan gran parte de la recaudación tributaria y por eso es importante que el Gobierno los tenga en el radar”, indicó.
El FMI lanzó una dura advertencia al Gobierno por la corrupción y la falta de transparencia
En ese sentido, consideró que la administración libertaria prioriza una visión de mercado que deja en segundo plano los costos de la transición económica. “Hay una cuestión casi filosófica de cómo debe funcionar la economía y no se están atendiendo suficientemente los costos de la reconversión”, afirmó.
El economista sostuvo que la apertura económica y la competencia son necesarias para corregir distorsiones acumuladas durante años, aunque señaló que el proceso podría haberse desarrollado de manera más gradual. “Los argentinos pagamos durante mucho tiempo bienes y servicios muy caros. Había que corregir eso, pero quizás la transición podría haber sido menos abrupta”, explicó.
Pese a esas observaciones, Delgado también resaltó aspectos pragmáticos de la gestión económica. Entre ellos mencionó la decisión de sostener subsidios energéticos durante el invierno, la política de precios de los combustibles y el fortalecimiento de la asistencia social directa.
“La motosierra llegó prácticamente a todos los sectores del Estado menos a la Asignación Universal por Hijo. Es el único gasto público que creció en términos reales y eso le dio al Gobierno un colchón social importante”, destacó.
Para el economista, esa combinación entre disciplina fiscal y contención social explica en parte por qué el oficialismo logró sostener niveles de apoyo político pese a la magnitud del ajuste implementado.
Asimismo, consideró que la oposición tampoco ha logrado construir una alternativa económica convincente frente al rumbo actual. “El ordenamiento fiscal que hizo el Gobierno es un activo absolutamente central. Ordenó a las trompadas un descalabro de décadas en la Argentina y eso es algo muy difícil de desconocer”, sostuvo.
Respecto de la evolución de los precios, Delgado prevé que la desaceleración inflacionaria continúe durante los próximos meses, aunque descartó una convergencia inmediata hacia niveles internacionales.
“Probablemente la inflación se mantenga en torno al 2% mensual, con alguna variación hacia arriba o hacia abajo, y cierre el año entre el 30% y el 32%”, proyectó.__IP__
Aun así, advirtió que la consolidación del nuevo esquema económico dependerá de que la recuperación alcance también a los sectores urbanos más afectados por la caída del consumo y la actividad. Según planteó, el desafío ya no pasa únicamente por estabilizar las variables macroeconómicas, sino por garantizar que el crecimiento impulsado por las exportaciones pueda traducirse en más empleo y dinamismo para el conjunto de la economía.
Por Susana Merlo. El Gobierno avanza con el recorte de retenciones y la derogación de la Ley de Octógonos ante el escepticismo del campo. En paralelo, inversiones millonarias en gas prometen desplomar el precio de la urea y potenciar la Hidrovía.
Buenos Aires, jueves 28 mayo (PR/26) — Damos a conocer el último análisis de Susana Merlo: Retenciones en debate, fin de los octógonos y el millonario futuro de la urea local
Los octógonos a los que se refiere la nota son los sellos negros de advertencia que llevan los alimentos procesados y las bebidas en sus envases.
Es el sistema visual que implementó la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable (conocida popularmente como la «Ley de Etiquetado Frontal»). Esos «manchones negros» alertan a los consumidores cuando un producto tiene cantidades excesivas de componentes que, en exceso, pueden ser perjudiciales para la salud.
Específicamente, advierten sobre:
Exceso en azúcares
Exceso en sodio
Exceso en grasas
Exceso en grasas totales
Exceso en calorías
También incluyen leyendas rectangulares menores si el producto contiene cafeína o edulcorantes, desaconsejando su consumo en niños.
El eje del debate en la nota
La columna de Susana Merlo explica que el Gobierno planea enviar un proyecto al Congreso para derogar o modificar esta ley. La queja principal de la industria alimentaria —que menciona el texto— es que este sistema «por la negativa» estigmatiza los productos y genera un fuerte dolor de cabeza para la exportación, ya que muy pocos países del mundo utilizan advertencias con un impacto visual tan agresivo, lo que traba los nuevos acuerdos comerciales (como con la Unión Europea o Estados Unidos).
Vaivenes en Chicago
Mientras en Chicago las cotizaciones, aunque con altibajos, mantienen cierta firmeza, en la plaza local siguen los ajustes de las cuentas con el nuevo recorte de retenciones.
La inesperada noticia, que se conoció la semana pasada de la boca del propio Presidente Javier Milei, que la anunció en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, logró una amplia aprobación pública de los asistentes, aunque en los corrillos el entusiasmo era mucho más acotado, entre otras cosas, por el incremento extra que tendrá este año el Gobierno por la cosecha récord, que cubre con creces el “sacrificio fiscal” al que aluden en los alrededores de la Plaza de Mayo; pero también, porque no se cumpliría la palabra presidencial de eliminar las retenciones durante este mandato.
También volvió a causar cierto “escozor” que otros rubros, como petroquímica y automotriz, lleguen a cero (0%) a mediados del año próximo, mientras que algunos productos del campo seguirían con algún porcentaje de retención, más allá de ese lapso.
Por supuesto que el mayor temor es que se llegue a fines del ´27 sin una Ley que ancle siquiera este cronograma y, peor todavía, que se cambie de signo político para el ´28 y todo pueda volver atrás.
Según la Fundación Mediterránea, “el costo fiscal directo de la baja de DEX en los cereales de invierno sería relativamente acotado en 2026. Dado que la medida alcanzaría solo a los granos remanentes del ciclo 25/26 que aún no fijaron precio, y que serán exportados bajo el nuevo esquema, el costo para este año no superaría los U$D 30 millones”.
Sin embargo, “las estimaciones preliminares ubican la menor recaudación de 2027 entre U$D 390 y 690 millones, equivalente a 0,06% – 0,10% del PIB. El costo luce manejable si se sostiene el orden fiscal, y parte se compensa con mayor actividad económica”, afirma la entidad que preside Pía Astori.
De mantenerse también la disminución para el 2028, la rebaja agrícola sería de U$S 1.200 millones, según calculó el propio Ministerio de Economía, cifra que ascendería a U$S 1.340 millones, si se suman las quitas de retenciones al sector automotriz y petroquímico de U$S 25 millones este año, y U$S 115 millones durante 2027, cuando ambos rubros llegaron a cero (0%) de DEX.
Al margen de esto, también algunos sectores agroindustriales temen el impacto negativo sobre la oferta que puede causar el cronograma, lo que podría afectar el abastecimiento de materias primas en algunos momentos. De hecho, la molinera ya se resignó a que ahora, hasta junio, no aparezca mayor oferta concreta. Igual, sobre todo para la soja que sigue siendo la más golpeada, algunos especulaban con que “todavía” queda la Rural de julio para que se produzcan más anuncios, como es tradicional, y/o que se puedan hacer algunos ajustes de forma (¿y de fondo?) con Economía en los meses siguientes.
(Muy) Previsible
El anuncio, también hecho el mismo día, acerca del envío al Congreso de la controvertida Ley de los Octógonos negros para los alimentos, no fue más que la “crónica de una muerte anunciada”, igual que la Ley de Tierras, o la del Fuego, entre otras.
Además del hecho de que nunca debieron ser aprobadas por su inconstitucionalidad (ya que varias de ellas van directamente contra la Constitución Nacional), la pregunta que surge es: ¿quienes fueron los legisladores que las votaron??.
En todo caso queda clara la superficialidad con que muchos legisladores hacen su trabajo…, pero también sería interesante buscar los nombres de los firmantes, tanto por el daño causado, como por el tiempo perdido.
En el caso de los tristemente famosos octógonos, una de las cuestiones de fondo es que son muy pocos los países que tienen un etiquetado “por la negativa” y, menos aún, en semejante magnitud.
Pero lo peor, y comenzará a quedar expuesto con los nuevos acuerdos comerciales (con la Unión Europea, EE.UU., etc.), es que será imposible exportar un producto procesado con esos manchones negros sentenciado que tiene “Exceso de grasa”, “Exceso de Azúcar”, “Exceso de sodio”, “Exceso de grasas saturadas”, “Exceso de grasas totales”,”Exceso de calorías”, y hasta “Exceso en el contenido de edulcorantes”, o “de cafeína”; ya que sería equivalente a decir: “este jabón no lava blanco”, o directamente, “no compre esto”, se quejan en la industria alimentaria que ya está recibiendo las quejas.
Otro tema que volverá al Congreso, ahora en forma de Proyecto de Ley, es el de Desregulación de las Vías Navegables, aunque parece que podría salir sin alcanzar al tema de trabajo que si estaba contenido en el DNU, por lo que perdería buena parte de los beneficios que incluía la propuesta original vetada el año pasado.
De hecho, con la nueva concesión de la Hidrovía, que se espera para los próximos días (ya se está analizando el sobre 3), y cuya “Mesa” se constituyó con 7 provincias, 7 entidades empresarias, y un representante sindical, se prevé una reactivación importante del sistema de barcazas, que irá creciendo en la medida en que se vayan sumando nuevos puertos, especialmente al norte de Rosario.
Sin embargo, los especialistas sostienen que el servicio local es demasiado caro, justamente por los costos y regulaciones de la mano de obra. Sería difícil, entonces, que las barcazas cambien de bandera, o que se pueda contratar mano de obra local.(MDZ)
¡Por las buenas si!
Pero también hubo varias noticias que pasaron más desapercibidas en la vorágine de la Bolsa de Cereales, donde también se confirmaron oficialmente, sendas inversiones de U$S 5.000 millones cada una, en materia de gas, proyectos que ya habrían sido aprobados.
El anuncio no sólo convertiría a la Argentina en un gran productor de urea, sino también en un fuerte competidor internacional ya que el país está creciendo mucho en la producción de gas, y el costo de inyectarlo es de U$S 2,5/BTU mientras que en Brasil se eleva a U$S 10/BTU.
El tema no es menor, porque no solo garantizará el abastecimiento local (que hoy es solo parcial), sino que también abaratará el costo de un insumo clave, como es el fertilizante nitrogenado.
En ese sentido, los valores internacionales comienzan a “ordenarse” un poco, aunque todavía perdure el conflicto en Medio Oriente. Aún así, ayer distintos mercados si bien todavía aparecen con precios superiores a los que se registraron durante el año pasado, mostraban valores CIF de urea boliviana a 694 dólares en abril, vs US$467 en enero y 437 en abril 2025. Mientras que la Urea de Omán se registró a US$664, o la nigeriana a US$783, exhibiendo un aumento de 73% respecto de enero.
Según la Consultora RIA, Argentina importó casi 150.000 tn durante el primer cuatrimestre.