Abr 16, 2026 | Especial, Salud
Esta enfermedad puede causar pérdidas de hasta US$17 por cerdo en la producción, un estudio en granjas porcinas reveló que más de la mitad de los establecimientos detectó la bacteria responsable de la enfermedad mediante análisis de laboratorio. La prevención y la vacunación emergen como herramientas clave para sostener la productividad y disminuir el uso de antibióticos.
Buenos Aires, jueves 16 de marzo (PR/26) .- En la producción porcina moderna, la sanidad intestinal se volvió un factor decisivo para sostener la eficiencia productiva. Entre los desafíos que enfrentan los establecimientos, la ileítis ocupa un lugar central por su impacto silencioso en el crecimiento de los animales, la conversión alimenticia y la uniformidad de los lotes. Un problema sanitario que, muchas veces, solo se vuelve evidente cuando los números productivos empiezan a deteriorarse.
La enteropatía proliferativa porcina (EPP), conocida en el campo como ileítis, es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Lawsonia intracellularis que afecta directamente el intestino de los cerdos[1]. Su presencia en los sistemas productivos es más frecuente de lo que muchas veces se percibe. Un estudio realizado en 22 granjas de una de las principales zonas porcinas del país mostró que el 90,9 % de los establecimientos tenía animales que habían estado en contacto con la bacteria, mientras que en el 57 % se detectó su presencia activa mediante análisis de laboratorio[2]. Un dato que confirma la amplia circulación de este patógeno en los rodeos y permite dimensionar la magnitud del problema, incluso en sistemas bien manejados.
“Uno de los mayores desafíos de la ileítis es que muchas veces pasa desapercibida en el campo”, señala Eugenia Proclemer, Directora de la Unidad de Porcicultura para MSD Salud Animal en Argentina. “Si bien puede presentarse con diarrea y signos clínicos evidentes, lo más frecuente es la forma subclínica, es decir, animales que aparentemente están sanos, pero que tienen alteraciones en el intestino que afectan la absorción de nutrientes y terminan impactando en el desempeño productivo”.
El resultado se traduce en pérdidas de ganancia: menor ganancia diaria de peso, peor eficiencia de conversión alimenticia y mayor variabilidad dentro de los lotes, aún sin manifestaciones clínicas visibles[3]. Esto hace que la enfermedad pueda pasar inadvertida durante largos períodos, mientras la pérdida productiva se acumula silenciosamente.
Desde el punto de vista económico, el impacto de la ileítis va mucho más allá del costo de un tratamiento puntual. La disminución de la eficiencia productiva se traduce en más días a faena o menor peso final en sistemas a tiempo fijo, mayor consumo de alimento por kilo producido y menor uniformidad de los animales al momento de la venta. Distintas revisiones sistemáticas y análisis económicos internacionales estiman que las pérdidas asociadas a ileítis pueden ubicarse en un rango aproximado de 5,98 a 17,34 dólares por cerdo comercializado, dependiendo de la severidad de la enfermedad y del sistema productivo[4].
En establecimientos porcinos de tamaño medio o grande, este impacto puede traducirse en pérdidas económicas relevantes a lo largo del año, incluso en situaciones donde no se observan brotes clínicos claros de la enfermedad.
“En este escenario, la prevención cumple un rol clave dentro de los programas sanitarios. La evidencia muestra que las estrategias basadas en vacunación permiten reducir la presión de infección en las granjas, estabilizar la performance productiva y disminuir la necesidad de tratamientos antimicrobianos. Estudios de campo realizados con vacunas contra Lawsonia intracellularis demostraron mejoras en parámetros productivos y una reducción significativa en el uso de antibióticos, lo que confirma que prevenir no solo es una decisión sanitaria, sino también económica y estratégica para el productor”, comenta Eugenia Proclemer.
En línea con este enfoque, distintos organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Europea de Medicamentos y la Organización Mundial de Sanidad Animal, coinciden en la necesidad de avanzar hacia un uso más responsable de los antibióticos en la producción animal. En ese contexto, las estrategias preventivas como la vacunación adquieren un rol cada vez más relevante para mejorar la sanidad de los rodeos y contribuir a la reducción del uso de antimicrobianos[5]–[6]. La resistencia a los antibióticos es una de las 10 principales amenazas de salud pública a las que se enfrenta la humanidad[7].
Así, en un escenario donde la eficiencia productiva es cada vez más determinante, la sanidad intestinal se consolida como una pieza clave para sostener el desempeño de los sistemas porcinos y prevenir pérdidas que muchas veces pasan inadvertidas hasta que impactan en los resultados.
Acerca de MSD Salud Animal
A lo largo de más de un siglo, MSD, empresa biofarmacéutica líder en el mundo, ha desarrollado medicamentos y vacunas para una gran cantidad de enfermedades desafiantes a nivel mundial. MSD Salud Animal, una división de Merck & Co., Inc., Kenilworth, N.J., USA, es la unidad de negocio de salud animal global de MSD. A través de su compromiso con Science of Healthier Animals® “La Ciencia de los Animales Más Sanos”, MSD Salud Animal ofrece a Médicos Veterinarios, productores, propietarios de mascotas y gobiernos una gran cantidad de soluciones y servicios relacionados con productos farmacéuticos veterinarios, vacunas y manejo de la salud. MSD Salud Animal se dedica a preservar y mejorar la salud, el bienestar y el desempeño de los animales. La empresa invierte de forma intensiva en Investigación y Desarrollo, así como en una cadena de distribución moderna y global. MSD Salud Animal tiene presencia en más de 50 países y sus productos se encuentran disponibles en alrededor de 150 mercados. Para mayor información, favor de visitar la página https://www.msd-salud-animal.com.ar/ o establecer contacto con nosotros a través de las redes LinkedIn y Instagram .
Sobre ONE HEALTH
En sintonía con nuestra misión “La Ciencia de los Animales más Sanos”, MSD Salud Animal apoya la adopción de un enfoque “One Health” para mejorar la salud y el bienestar de los animales, las personas y el medio ambiente que nos rodea. Mediante la colaboración con las partes interesadas, la compañía trabaja para desarrollar nuevas estrategias, productos innovadores y soluciones tecnológicas para los principales desafíos sanitarios que afectan tanto a los animales como a las personas, incluyendo la resistencia antimicrobiana, las enfermedades zoonóticas y las enfermedades transmitidas por vectores, con el objetivo de garantizar un suministro de alimentos seguro y sostenible. Para más información, lee nuestro posicionamiento sobre One Health que se encuentra en msd-animal-health.com. Además, visita la página www.msd-salud-animal.com.ar o ponte en contacto con nosotros a través de nuestros canales de LinkedIn e Instagram
Para mayor información de prensa:
Ketchum Argentina
Primicias Rurales
Abr 14, 2026 | Especial, Nutricion vegetal y animal, Salud, Sin categoría
Por: Pablo Formaggini, Agroagencia
La última edición de EnBio, celebrada en Junin (Buenos Aires, Argentina), dejó en claro que el problema de las brechas en Argentina tiene un culpable principal: el estrés abiótico. Técnicos de todo el país y del exterior coincidieron que se debe poner a esta problemática en un primer plano si queremos mejorar los rindes y el suelo.
Buenos Aire, 14 abril (PR/26) .- problemas de rindes estancados y de compactación y degradación de suelos se repiten en todos los campos del país son básicamente un problema de estrés abiótico, o sea aquellos factores climáticos y mecánicos que están afectando gravemente a las plantas de soja y maíz y que no se ven y mucho menos se miden.
La jornada comenzó con una recorrida a campo para ver ensayos de manejo de estrés en soja y maíz tratados con diferentes tecnologías e insumos. Participaron de la misma el Director Nacional de Agricultura Jorge Gambale, el Ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires Javier Rodríguez y el Intendente de Junin Juan Fiorini quienes recorrieron los ensayos como un más y coincidieron en la importancia de comenzar a hablar de estrés en los cultivos que hoy se lleva cerca del 50% de los potenciales de rinde.

“Hacemos entradas exclusivas a los lotes para el control de estreses bióticos, pero no para estreses abióticos y perdemos mucho rendimiento”, la frase le pertenece al Ing. Sebastián Zuil quien abordó el tema durante el segundo día y además agregó: “La frecuencia de estreses abióticos, ya sea en duración como en intensidad, fue mayor en los últimos 7 años en comparación con la base de datos climática histórica. Para futuras campañas, hay que seleccionar cultivares e híbridos de mejor comportamiento a estreses ambientales, con alta capacidad de compensación, alta tasa de crecimiento durante el PC y más sincrónicos en su producción de estructuras reproductivas. Debemos recordar que las adversidades bióticas no siguen los mismos patrones que los cultivos, por lo que podemos estar con estrés ambiental intenso sin saberlo. Aún nos queda mucho camino por recorrer con bioestimulantes / hormonales / antiestresantes / etc. en cuanto a mejorar los balances hormonales (reducir dominancias) y “predecir o anticipar” la ocurrencia de estreses en cultivos agrícolas”.
ILos microbios son nuevo NPK:
Para el Asesor Wenceslao Tejerina director de Agroestrategias sostuvo que la pérdida por estrés abiótico llega al 65% de los rindes. “Los responsables son las altas temperaturas, exceso de radiación UV, exceso de Luminosidad, ozono, sequía, asfixia radicular, bajas temperaturas, heladas, viento, deficiencias de nutrientes, salinidad, déficit lumínico y hasta metales pesados en el suelo”. “Durante décadas, nos han entrenado para preguntar: «¿Cuántas bolsas de NPK necesito?» Pero en 2025, la pregunta más inteligente es: «¿Cómo puedo liberar los nutrientes que ya tengo en mi suelo?» Esta es la verdad que la mayoría de los consultores agrónomos todavía no dicen en voz alta: A tu suelo no le faltan nutrientes, le falta vida”, dispara.
A su turno el Ing Rodolfo Rossi, Presidente de Acsoja, explicó que la revista Nature, estima que, a mediados de siglo, los dramáticos efectos del cambio climático a nivel mundial podrán causar daños valorados en US$38 Mil Millones por año, lo que subraya la magnitud del problema y la urgencia de encontrar soluciones efectivas y justas desde el punto de vista económico. “Se viene un aumento de las temperaturas que provocará una gran caída en la producción” sostuvo. Llego la hora de apoyar prácticas agrícolas basadas en cultivos tolerantes al calor y la sequía entre otras variables”, sostuvo.
Entre las visitas destacadas se presentó el Dr. Prometeo Sánchez García es Profesor e investigador del Colegio Post graduados de México, quien no sólo deslumbró a los presentes con sus tecnologías para diagnosticar a campo, sino que dejó en claro que el estrés abiótico es el responsable de los problemas de brechas que hay en Argentina. Durante la visita a campo Sanchez García explicó y midió como una planta “linda a la vista” está estresada y perdiendo rindes en el mismo momento en que la están monitoreando. “No hay que quedarse con la profundidad de las raíces ni con que hay agua en el perfil. Puede la planta tener buenas raíces pero su tiene estomas cerrados la planta no toma agua, los estomas son las bocas de la planta y hoy existen una gran cantidad de equipos para medir cómo están. Un estrés por radiación puede estar afectando seriamente un cultivo que se ve bien a la vista. Una planta que durante 8 horas del día sufre estrés no puede rendir al máximo”, disparó.
Compactación de suelos y estrés:
Durante la segunda jornada el Dr Sánchez García se refirió al problema de suelos compactados y degradados que vio en los campos que le tocó visitar y explicó que la compactación de suelos que puede ser de origen químico, de origen físico o de origen biológico. “La compactación física tiene que ver con el tipo de suelo y con el uso de este sobre todo con lo generado por el tránsito reiterado de las maquinarias. La compactación química tiene que ver con una amplia concentración de calcio en algunos suelos y eso genera que, cuando se fertiliza campaña tras campaña, se forma un sarro y un tipo de yeso que comienza a generar taponamiento de los poros del suelo y eso comienza a generar un problema de mala infiltración y disminución de las raíces. El uso de fertilizantes a base de azufres o fósforo como los fosfatos eso empieza a generar esa formación de sarro” sostuvo.
Y lo que es más impactante, el agua de lluvia compacta. Parece que no pero el agua genera una compactación natural, para lo cual la recomendación es simple: aplicar ácidos orgánicos al suelo y luego micronutrientes para mejorar la microbiología, en ese orden, porque los micronutrientes no crecen en suelo compactado, necesitan un mejor sustrato.
FuenteEngormix
Pablo Formaggini, Agroagencia
Primicias Rurales
Abr 11, 2026 | Actualidad, Ganadería, Salud
El SENASA informó el hallazgo en ejemplares reproductores pertenecientes a establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos.
Buenos Aires, sábado 11 abril (PR/26) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó el resultado positivo a scrapie clásico en ovinos reproductores importados, luego de registrarse la muerte natural sin sintomatología asociada de tres animales en establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos.
El scrapie clásico tiene sintomatología parecida al de la «vaca loca» en vacunos.
Los ovinos involucrados habían sido importados en 2021 y 2022 desde Paraguay, conforme a los requisitos sanitarios y el modelo de Certificado Veterinario Internacional vigente, superando los controles postingreso requeridos.
En cumplimiento con la Resolución N° 733/2019, se encontraban inscriptos en el Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y, desde su ingreso al país, habían cumplido con las inspecciones clínicas anuales realizadas por veterinarios oficiales del SENASA, sin presentar novedades sanitarias ni signos clínicos.
Los ovinos en los que se detectó scrapie clásico en Argentina, según la información más reciente de abril de 2026, corresponden a animales de raza Dorper, importados desde Paraguay, alimentados con una dieta que no ha sido especificada en los primeros reportes, pero que provocó el contagio y la alerta del SENASA.
En el marco de esta vigilancia activa, el Organismo detectó la enfermedad por prueba de tamizaje (ELISA).
Manteniendo protocolos específicos para respetar los tiempos diagnósticos, las muestras fueron remitidas a un laboratorio de referencia en España, que mediante la técnica Western Blot confirmó la presencia de scrapie clásico, ausente hasta la fecha en la Argentina.
Ante el primer resultado, el Servicio Nacional incorporó a los establecimientos en un programa oficial de control y seguimiento, que contempla la restricción de movimientos de las unidades productivas afectadas, junto con una vigilancia intensificada y la implementación de medidas sanitarias de contención, destinadas a evitar la diseminación de la enfermedad.
Todas estas medidas siguen en curso luego de la reconfirmación del segundo análisis.
En línea con los protocolos internacionales, se notificó oficialmente la detección a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) de Paraguay, con el que se acordó ahondar en la investigación epidemiológica.

A partir del cambio en la situación sanitaria de nuestro país, el SENASA se encuentra trabajando en la adecuación de los certificados de exportación, a fin de garantizar la continuidad de los mercados internacionales y evitar disrupciones en los envíos.
Para esta adecuación, se tendrán en cuenta las recomendaciones internacionales previstas por la OMSA para la exportación de mercancías de origen ovino y caprino procedentes de socios comerciales con distinta condición a país libre.
Argentina manifestará a los países su intención de continuar exportando productos seguros, a fin de sostener los mercados internacionales bajo condiciones sanitarias adecuadas, como embriones, cueros y pieles, gelatina, colágeno, sebo y sus derivados, así como lana y fibra ovina.
En cuanto a la carne ovina y caprina, también se las considera mercancías seguras siempre que se retiren previamente los tejidos de riesgo, conforme a los estándares sanitarios internacionales.
Para el resto de los productos, como ovinos y caprinos en pie, harinas proteicas y lácteos de estas especies, se propondrá la aplicación de medidas de mitigación específicas, de acuerdo con las recomendaciones de la OMSA para cada tipo de mercancía.
¿Qué es el scrapie y cuáles son sus síntomas?
El scrapie —también conocido como tembladera o prúrigo lumbar— es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y fatal que afecta a ovinos y caprinos, con presencia en Brasil, Estados Unidos, Canadá, países de la Unión Europea y África.
Está incluida dentro de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) y es causada por proteínas anormales (priones) que inducen la transformación de proteínas normales del sistema nervioso central.
La patología se transmite de manera vertical, principalmente durante el parto, y se caracteriza por la aparición de signos clínicos como prurito intenso (rascado), ataxia (alteraciones de la marcha), temblores, pérdida de peso, aislamiento y cambios de comportamiento.
Cabe destacar que no se trata de una enfermedad zoonótica, por lo que no representa riesgo para la salud pública, ya sea por contacto directo con animales infectados o por el consumo de productos de origen animal. Tampoco afecta a bovinos ni se transmite por su carne o leche.
Al tratarse de una enfermedad de notificación obligatoria, es fundamental dar aviso inmediato ante la observación de síntomas compatibles.
Cualquier persona puede notificar al Organismo en su oficina más cercana; por WhatsApp, al (11) 5700 5704; escribiendo un correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar; o través del Formulario “Avisá al SENASA”, disponible en el sitio web oficial.
Primicias Rurales
Fuente: SENASA
Mar 13, 2026 | Actualidad, Especial, Salud
La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) emitió un llamado urgente al Gobierno para implementar un plan de vacunación estratégica contra la Influenza Aviar. La entidad advirtió que la actual política sanitaria pone en riesgo el 95% de la producción nacional y podría llevar a la quiebra a numerosos productores.
Buenos Aires, viernes 13 marzo (PR/26) — La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) emitió un llamado urgente a las autoridades nacionales para avanzar de inmediato en un plan de vacunación estratégica contra la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP), tras la pérdida —por tercera vez— del estatus sanitario de Argentina ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la detección de nuevos brotes en establecimientos comerciales de Buenos Aires y Córdoba.
La entidad advirtió que la estrategia actual de “no vacunar” quedó obsoleta frente al escenario sanitario global y que su continuidad solo conduce a un mayor riesgo productivo y económico para el sector avícola.
Según CAPIA, la política sanitaria vigente genera una asimetría alarmante: se está poniendo en riesgo el 94,75% de la producción avícola nacional, destinada al consumo interno, para preservar mercados de exportación de productos frescos que representan apenas el 5,25% del total producido en el país.
En este contexto, la Cámara señaló que el 95% de la producción avícola está expuesta a las consecuencias de la enfermedad y a las restricciones sanitarias derivadas de los brotes. Además, remarcó que numerosos países —entre ellos integrantes de la Unión Europea, varias naciones de América y potencias como China— ya aplican estrategias de vacunación para proteger sus rodeos.
Desde la entidad sostienen que mantener la política actual deja al productor “desnudo frente al virus”, en un contexto de creciente circulación de la enfermedad a nivel mundial.

El impacto en el sector de huevos
CAPIA remarcó que la producción de huevos presenta una estructura de riesgo más concentrada que otros segmentos de la avicultura. A diferencia del pollo de engorde, un brote en una granja de postura implica, bajo los protocolos vigentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), el sacrificio total de las aves del establecimiento.
Esto implica la pérdida inmediata del capital productivo, la interrupción de la actividad y la ausencia de mecanismos de compensación económica para los productores afectados, además de la posible pérdida de puestos de trabajo.

El presidente ejecutivo de CAPIA, Javier Prida, cuestionó la situación actual y describió la paradoja que enfrenta el sector frente a los mercados internacionales.
“No estamos vacunando, y al tener influenza aviar nos cierran los mercados. Y si vacunamos, nos cierran los mercados por vacunar. ¿No vale la pena vacunar y listo? Hoy el productor y los trabajadores de una granja con influenza aviar quedan en la calle. El Estado viene, cumple con la normativa de la OMSA, mata los animales y encima no hay indemnizaciones. Estamos desnudos”, afirmó.

La propuesta del sector
Ante este escenario, CAPIA propuso que el Estado nacional avance con una estrategia sanitaria basada en vacunar a las aves de ciclo largo, particularmente a las gallinas ponedoras.
El esquema técnico planteado por la entidad incluye dos ejes principales:
-
Vacunación masiva para proteger el rodeo nacional de gallinas ponedoras y garantizar el abastecimiento de huevos en el mercado interno.
-
Regionalización y compartimentación sanitaria, con protocolos diferenciados que permitan exportar desde granjas certificadas como no vacunadas hacia mercados que así lo requieran.
Según la Cámara, este modelo permitiría compatibilizar la protección sanitaria del sistema productivo con la continuidad del comercio exterior.
Finalmente, Prida advirtió que la situación requiere decisiones urgentes para evitar un deterioro mayor del sector.
“La sanidad animal debe ser la prioridad. Seguir esperando es aceptar la desaparición sistemática de productores que hoy no tienen ninguna red de contención frente a la enfermedad y arriesgar el acceso de la principal proteína animal que consumen los argentinos”, concluyó.
Primicias Rurales
Fuente: CAPIA
Mar 12, 2026 | Especial, Salud
En el Día Mundial del Sueño, Arredo invita a repensar el descanso y a transformar el dormitorio en un verdadero refugio de bienestar.
Buenos Aires, jueves 12 de marzo de 2026. – En promedio, las personas pasan un tercio de su vida durmiendo*. Llevado a números concretos, eso equivale a más de 25 años destinados al descanso. Sin embargo, distintos estudios indican que más de la mitad de los argentinos no duerme bien.
En el marco del Día Mundial del Sueño, Arredo invita a los hogaristas a cambiar esa mirada y a hacer una pausa real. No para hacer menos, sino para vivir mejor, entendiendo que ocho horas de descanso continuo se han vuelto un verdadero lujo contemporáneo: una fuente de energía, claridad mental y bienestar.
El sueño, un pilar del bienestar
En un mundo que vibra, notifica y exige constantemente, descansar también es decisión. Es dejar el celular lejos de la almohada, es transformar la habitación es un refugio, no una prolongación del día. Es elegir ropa de cama cómoda, texturas suaves, una luz tranquila. El hogarista no solo diseña sus espacios, diseña su descanso, y piensa cómo se siente vivirlos.
Lejos de ser tiempo “perdido”, el sueño es uno de los pilares fundamentales del bienestar físico y emocional. Durante la noche, el cuerpo regula funciones esenciales, fortalece el sistema inmunológico, consolida la memoria y equilibra las emociones. Dormir bien impacta directamente en la energía, la productividad y el estado de ánimo con el que atravesamos el día. Por el contrario, descansar mal o poco puede generar irritabilidad, dificultades de concentración y mayor sensación de cansancio acumulado.
Textiles que acompañan el sueño
La calidad de descanso, además, no depende únicamente de la cantidad de horas, sino también del entorno. Los textiles y materiales que acompañan el sueño cumplen un rol clave: telas poco transpirables, almohadas inadecuadas o productos que no se adaptan a la postura pueden interferir en la profundidad del descanso y provocar micro despertares durante la noche.
Por eso, elegir sábanas suaves y respirables, acolchados que ayuden a regular la temperatura y almohadas que acompañen la forma de dormir no es un detalle menor. Los materiales de calidad favorecen la circulación del aire, reducen la acumulación de humedad y contribuyen a crear un entorno más saludable y confortable, favoreciendo un descanso más profundo y reparador.
En línea con esta mirada, Arredo propone revalorizar el dormitorio como un verdadero refugio de bienestar, invitando a descubrir propuestas pensadas para transformar la experiencia de dormir. A través de una amplia variedad de sábanas, almohadas, acolchados, fundas de acolchado, cubrecamas, mantas y más, la marca acompaña cada momento de descanso con productos que combinan diseño, funcionalidad y confort, diseñados para crear el entorno ideal y potenciar el bienestar noche tras noche.
Porque si pasamos un tercio de la vida durmiendo, elegir cómo hacerlo mejor no es un detalle: es una decisión que impacta todos los días.
Fuente: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21056174/
Primicias Rurales
Mar 2, 2026 | Agricultura, Columnas, Desarrollo Humano, Especial, Salud
Hemos olvidado que el suelo es un organismo vivo, un diseño perfecto del Creador que no necesita de venenos para prosperar. Al tratar la tierra como una fábrica inerte, hemos desconectado nuestra nutrición de su fuente de vida. Es hora de entender que la verdadera agronomía no es una guerra contra las plagas, sino un acto de mayordomía que reconoce que nuestra salud comienza en el respeto sagrado por la microbiología del suelo.
Por Ing. Agr. Pedro A. Lobos, director de Primicias Rurales
Para tener en cuenta: La salud del alma y la salud del suelo están íntimamente ligadas
Buenos Aires, lunes 2 marzo (PR/26) — En las últimas décadas, los campos del mundo se han transformado en escenarios de una guerra silenciosa.
Agrónomos, técnicos y productores, armados con el arsenal de la química moderna, batallan contra «malezas», insectos y hongos.
Sin embargo, tras años de «victorias» tecnológicas, el balance es alarmante: el suelo está más agotado, las plagas son más resistentes y, lo más grave, la humanidad padece una crisis sanitaria sin precedentes.
¿Qué estamos haciendo mal?
La Trofobiosis: El pecado de la sobrealimentación
La ciencia moderna nos ha llevado a olvidar un principio básico: la Trofobiosis. Al forzar el crecimiento de las plantas con fertilizantes sintéticos —especialmente el Nitrógeno soluble—, creamos organismos con una savia «dulce», llena de aminoácidos libres que son el banquete perfecto para las plagas.
En nuestra soberbia por controlar los tiempos de la naturaleza, hemos creado plantas metabólicamente desequilibradas. Una planta sana, nutrida por la compleja red de micorrizas y minerales traza del suelo, produce proteínas complejas que los insectos simplemente no pueden digerir. La plaga no es el enemigo; es el mensajero de un desequilibrio que nosotros mismos provocamos.
Suelo muerto, comida hueca, cuerpo enfermo
El suelo no es un soporte inerte; es un organismo vivo. Al tratarlo como una factoría de extracción, hemos roto la cadena de la vida.
- La pérdida de vitalidad: Una planta que crece en un suelo tratado con biocidas carece de metabolitos secundarios (antioxidantes y polifenoles).
- El impacto en la salud: Consumimos comida «hueca». Esta carencia nutricional, sumada a los residuos químicos, desregula nuestro sistema endocrino y daña nuestro microbioma intestinal, donde reside el 80% de nuestra inmunidad. La explosión de cánceres, alergias y enfermedades autoinmunes no es casualidad: es el reflejo de una biología interna que ya no reconoce lo que ingiere como «alimento vivo».

La solución a gran escala: Agricultura Regenerativa y Sintrópica
¿Es posible alimentar al mundo sin venenos? La respuesta es un rotundo sí, pero requiere un cambio de paradigma: de la extracción a la regeneración.
- Agricultura Sintrópica: Propuesta por Ernst Götsch, busca imitar la dinámica de los bosques. Se basa en la sucesión natural y la alta densidad de especies que cooperan en lugar de competir. En estos sistemas, la poda se convierte en el motor que fertiliza el suelo de forma gratuita y constante.
- Remineralización y Microbiología: Sustituir el NPK químico por harina de rocas y microorganismos eficientes. Esto devuelve al suelo la «memoria mineral» necesaria para que las plantas recuperen su sistema inmunológico.
- Manejo Holístico: Integrar animales y cultivos para cerrar los ciclos de nutrientes, devolviendo al suelo la materia orgánica que el sol y la fotosíntesis generan.
Una visión espiritual: El Creador y la Mayordomía
Más allá de la técnica, hay una verdad que hemos ignorado: la tierra no nos pertenece. En nuestra carrera por el rendimiento máximo, hemos olvidado el rostro del Creador en la creación. Existe un diseño inteligente en cada raíz y en cada filamento de hongo.
La salud del alma y la salud del suelo están íntimamente ligadas. Un suelo enfermo es el síntoma de un espíritu desconectado de su origen. Al envenenar la tierra, estamos profanando el sustento que nos fue dado para nuestra vitalidad y propósito.
Recuperar la agricultura es, en última instancia, un acto de humildad: es reconocer que no somos los dueños de la vida, sino sus guardianes o «mayordomos».
En un suelo sano, la vida florece sin esfuerzo. En un corazón conectado, la sabiduría de la naturaleza se vuelve evidente. Es hora de dejar de luchar contra la creación y empezar a danzar con ella.
Reflexión final: El cambio comienza en el suelo de nuestras propias decisiones. Cada vez que elegimos cómo producir o qué consumir, estamos votando por el mundo que queremos habitar.
Por Ing. Agr. Pedro A. Lobos, director de Primicias Rurales
Primicias Rurales
Fuentes : Life & Energy in Agriculture – Arden B. Andersen
Agroecología – Miguel Altieri
La Vida Secreta de las plantas