Esta semana, compartió una noticia en su cuenta de X que inmediatamente se hizo viral: después de 16 años como protestante, junto a su esposa decidieron regresar a la Iglesia Católica. El estudio de los santos hizo a Kevin iniciar el regreso a Casa con su mujer también protestante.
En una entrevista con ACI Prensa, Kevin compartió parte de ese camino, que le ha obligado a derramar lágrimas y ha puesto a prueba su fe, pero que al final le llevó a encontrarse con la belleza del catolicismo.
Casi pastor protestante
Kevin fue bautizado en la Iglesia Católica por sus padres, que no eran muy devotos. Hizo la primera comunión, pero asegura que son pocos los recuerdos que le quedan de ese momento. Su infancia y su juventud transcurrieron en medio de un catolicismo cultural, sin convicciones sólidas sobre la fe.
Uno de sus primos llegó de Estados Unidos y le introdujo en el pensamiento protestante. “Ahí abracé al menos de manera intelectual el cristianismo y la verdad del Evangelio, de que Cristo había resucitado”, comentó. Dos años después, dejaría Venezuela para mudarse a Florida.
Es entonces que comienza a involucrarse más seriamente con los bautistas reformados, convirtiéndose con el tiempo en un líder de su comunidad. Eventualmente, decidió entrar en el seminario bautista para hacerse pastor, pero a pesar de los cuatro años de estudio no terminaría de dar ese paso.
En este tiempo conoció a Patricia, la mujer con la que se casaría al dejar el seminario y con la que hoy tiene tres hijas.
“Siempre había algo en mí que me frenaba, que me decía que hay algo que todavía me faltaba, que no estaba totalmente convencido. Quizás eso no lo decía intelectualmente, pero sí subconscientemente”, explicó
Se despertó en él una fascinación y un aprecio por la liturgia católica, que asegura fue crucial en su largo proceso de conversión. En ninguna comunidad protestante encontró una reverencia litúrgica que llenara su corazón.
Sin embargo, la piedra angular de su conversión fue la presencia real del Señor en la Eucaristía: “yo pensaba que los protestantes la teníamos. Sin embargo, nadie más a mi alrededor creía en eso. Era solamente yo”, dijo.
Los héroes católicos parecen “brillar con más intensidad”
“Somos nosotros los evangélicos los que cambiamos. Me pareció extremadamente claro que no sólo no estaba en continuidad con la fe de ellos, sino que la Iglesia Católica sí está en total continuidad con ellos”, añadió.
Su conversión no fue fácil. Kevin explica que su orgullo le impedía al inicio admitir que estaba equivocado. Además, asegura que las decisiones de este tipo implican “un cambio de identidad”, es desechar todas las convicciones alimentadas por años.
“Eso es un cambio difícil de hacer porque es un cambio epistémico. Es un cambio de mentalidad muy profundo. Es decir, el fundamento de lo que yo creo está en ruinas”, dijo.
Las cosas en su hogar no fueron menos complicadas. Patricia también era protestante, pero Kevin le pidió al Señor con insistencia: “Si tú quieres que yo me haga católico, haz que mi esposa también lo acepte”. Al final, Dios obró y le dio a Patricia “la disposición de aprender”, volviendo ella también al catolicismo. El matrimonio ahora reside en Raleigh, Carolina del Norte.
Kevin aún recuerda la primera vez que fue a Misa después de tantos años. Escuchando el pasaje evangélico de la pesca milagrosa, se identificó con San Pedro, que había estado pescando toda la noche sin atrapar nada. “Ese soy yo —pensó—, yo soy el que está discutiendo con el Señor. He estado investigando y trabajando por tantos años, con tanto esfuerzo y el Señor me dice: ‘Sí, pero confía en mí’».
El camino recorrido le ha confirmado que la Iglesia Católica es la que fundó Jesús. En otra publicación en X, Kevin remarca que “algo en la vida de los héroes de la fe católica parecía brillar con más intensidad que en la de los héroes de mi propia tradición, las personas a quienes admiraba”. El testimonio de los santos le ha sostenido en su proceso.
“Al considerar las vidas de tantas personas que han moldeado el protestantismo, tanto contemporánea como históricamente, no pude evitar sentir que muchos de mis héroes se quedaron cortos. Especialmente comparados con las vidas de tantos santos católicos. No puedo expresarlo con palabras, pero algo en ellos simplemente decía ‘Cristo’», añade.
Ser amigos de los protestantes
Kevin considera que gran parte del diálogo entre católicos y protestantes, especialmente en internet, es tóxico. El joven venezolano lamenta el orgullo de ambas partes, e invita a los católicos a ser pacientes y volverse amigos de los protestantes, porque la conversión “es un cambio que no es fácil, que toma mucho tiempo y persistencia”.
“Hacer relaciones, mostrar el amor de Cristo y quizá compartir con ellos. Creo que los protestantes aman a Dios y a Cristo. Aman la las Sagradas Escrituras y podemos aprender de ellos e incluso imitar mucho de sus vidas”, comentó.
“La fe católica tiene la plenitud de la belleza y de la hermosura de Cristo y de su Iglesia. Entonces, sí hay algo todavía que compartir y creo que es bueno que lo compartamos. No creo que tengamos que esconder eso. Solamente que hay que hacerlo con un espíritu de mansedumbre, como lo haría Cristo, en vez de un espíritu de fariseísmo y de superioridad”, agregó.
Primicias Rurales
Fuente: ACI Prensa