El clima seco lleva al ritmo de siembra más lento de la historia en Argentina, y pone en jaque el cumplimiento de las exportaciones ya aprobadas

El clima seco lleva al ritmo de siembra más lento de la historia en Argentina, y pone en jaque el cumplimiento de las exportaciones ya aprobadas

Rosario, Santa Fe, 3 octubre (PR/22) — Finalizado el dólar soja, Dante Romano, profesor del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, pone foco en lo que se viene en cuanto a los precios y la preocupación por el clima.

“El clima seco lleva al ritmo de siembra más lento de la historia en Argentina. Esto hace pensar que tendremos poco maíz temprano y sus cotizaciones se disparan”, comienza Romano y agrega: “Al mismo tiempo, el fin del dólar soja genera un reacomodamiento de precios. Muchos vendieron disponible para recomprar en el término, y ahora están dando vuelta las posiciones”.

A nivel internacional, el trigo está atrapado por mayor producción y demanda a la baja por la situación macro, mientras que en Argentina el clima seco reduce la producción y sus precios se disparan.

Romano profundiza: “Las condiciones secas están poniendo en jaque al trigo local, donde la producción amenaza con no ser suficiente para las exportaciones ya autorizadas y el consumo interno”.

Sin embargo, el académico de la Universidad Austral plantea una alternativa como solución: “Las dificultades para originar trigo pueden hacer que a los exportadores les convenga negociar con el gobierno la anulación de los permisos de exportación tomados”.

Por otro lado, la seca también atrasa la siembra de maíz temprano, donde se espera gran paso a tardío y soja. “Esto apuntala precios disponibles y de abril 2023, mientras que julio se debilita”, explica Romano.

Sobre el dólar soja, que terminó la semana pasada, Romano lo califica de “exitoso”, ya que se estiman más de 14.000 mill.tt. de soja vendidas, con ingreso de divisas por casi 7.000 millones de dólares asociados a estos negocios. “Aunque el BCRA sólo logró capturar la mitad de las mismas en reservas”, señala el profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales y añade: “El lado negativo de esto es que el productor quedó con una gran liquidez que aprovechó para pagar insumos y cuentas pendientes, y en menor medida para dólar MEP mientras pudo hacerlo. Pero ahora no necesita financiamiento, por lo que las nuevas ventas podrían ser esquivas”.

 

 

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Fuente: Universidad Austral

Una por una, las mentiras de Alberto Fernández al hablar de lechería

Una por una, las mentiras de Alberto Fernández al hablar de lechería

Al Presidente de la Nación ya le había pasado hace algunos meses que, al hablar de lechería, aportaba datos que no tenían nada que ver con la realidad. No conforme con equivocarse una vez, este domingo lo volvió a hacer.

Vayamos hacia atrás en el tiempo. En la campaña de 2019 Alberto Fernández habló por primera vez del campo en julio, al visitar la ciudad de Rafaela junto al candidato a la Gobernación de Santa Fe, Omar Perotti. En ese momento recordó que se habían conocido cuando uno era Jefe de Gabinete de Ministros y el otro Intendente, cuando a la par del conflicto de la 125 por derechos de exportación el sector lechero entraba en una de sus mayores crisis, la que desencadenó el inicio de pagos de compensaciones, cuyo desenlace obviamente no fue bueno por diferentes motivos.

En aquella, su única visita a Rafaela, Alberto además de haber expuesto que “el mayor productor de dólares que tenemos hoy en día es lo que exporta el campo, así que lo que nosotros tenemos que hacer es tratar de ver el modo en que ellos puedan ver favorecida la producción y las condiciones para exportar”, al mismo tiempo reconocía que no sabía nada del sector lechero, que debió ponerse al tanto en aquel momento convulsionado para poder gestionar ayudas a los tamberos, que se cerraron varios dirigentes un domingo frío y gris en la Quinta de Olivos y que se oficializaron días después en la Casa Rosada.

Parece que en estos 14 años, el ahora titular del Ejecutivo Nacional no aprendió nada de uno de los segmentos productivos más característicos de nuestro país, teniendo en cuenta las declaraciones que volvió a hacer este fin de semana en el diario Página 12.

Este es el textual sobre lechería, que agregó en una nota donde hace referencia a la situación de Vicentin con errores ya ligados a la legislación sobre concursos y quiebras. “Que en Argentina haya una gran empresa láctea, que concentra muchísimo el mercado lácteo, es la consecuencia de que hubo una época en que se cerraron 27 mil tambos en Argentina. El resultado es la concentración. Y que la leche se traslade irracionalmente cientos de kilómetros desde donde se produce, hasta donde se pasteuriza y luego hasta donde se consume, es irracional. Lo que tendríamos que estar trabajando, y lo estamos intentando, es en un proceso que empiece a romper esas lógicas oligopólicas”.

Dato por dato

Hoy el que no sabe es porque no quiere, no hace falta tener una enciclopedia en casa, ir a una biblioteca y disponer de mucho tiempo para investigar un dato, porque desde cualquier dispositivo con Google en sólo unos minutos se pueden contrastar los aspectos fundamentales de cualquier tema.

Lo primero que hay que decir es que a diferencia de otros sectores productivos en nuestro país, la lechería no tiene monopolios. Quizá muchos confundan eso con marcas conocidas y muy bien consideradas por los consumidores, pero nada tiene que ver con el real reparto del mercado.

El Presidente debe creer que tener el 12,1 por ciento (3,7 millones de litros procesados por día) de participación total hace a Mastellone Hermanos ser un gigante, sin embargo está Saputo por detrás con 11,8 por ciento (3,6 millones) compartiendo un liderazgo que no los hace abarcar todas las heladeras. Williner en el tercer lugar con 4,4 por ciento y 1,3 millones de litros diarios cubre el podio para luego dar lugar a una seguidilla de firmas que se reparten algo más de dos puntos porcentuales del mercado hasta llegar al décimo lugar, incluyedo a Noal, Nestlé, Verónica, Tregar, Adecoagro, Milkaut y Corlasa, de una tabla que entre 24 industrias abarcan sólo al 59,4 por ciento del total del procesamiento y venta de lácteos en el país.

El listado contiene a las grandes, pero también a muchísimas pymes de diferentes localidad y provincias del país, que no sólo venden en sus regiones directas de influencia, sino que trasladan sus productos por grandes distancias.

El siguiente punto sobre el cual aporta un dato muy errado es sobre el cierre de tambos. Dice el Presidente sin sonrojarse que fueron 27 mil tambos tambos cerrados “en una época”, que no define. Lo llamativo es que si hubiesen cerrado tantas unidades productivas en el país la actividad ya casi no existiría. Cierto es que la política ha hecho mucho para deteriorla, pero teniendo en cuenta los datos oficiales que destacan que en el año 1988 había 30.500 tambos, que en 1996 eran 22 mil, que en el año 2000 quedaban 16 mil, dos años después 13 mil, que en 2017 había 11.326 tambos y que a diciembre de 2021 se contabilizaron 10.125 tambos, claramente la cifra expuesta por Fernández no tiene asidero alguno.

Si no sabe cuántos lugares en Argentina ordeñan vacas, mucho menos podemos pedir que sepa el mandatario sobre el aumento de la productividad, la influencia de las inversiones en genética, genómica o infraestructura y tecnología.

Luego vuelve el Presidente a relatar algo falso, porque no recorrer el país hace que no sepa que hay plantas industriales lecheras en todo el país, con más concentración en las zonas de más productividad, pero claramente no sabe que leche, queso, dulce de leche, manteca y tantas cosas más se producen en todo el país, que eso precisa de mano de obra, aunque sostenga que “hay un empresariado que se desentiende de la situación de la gente”

Cree Alberto que la materia prima se translada “irracionalmente cientos de kilómetros desde donde se produce, hasta donde se pasteuriza y luego hasta donde se consume”. Debe pensar entonces que la leche de un tambo en Arroyo Algodón en Córdoba, de Suardi en Santa Fe, de Nogoyá en Entre Ríos, o de Henderson en Buenos Aires viaja sólo a General Rodríguez para convertirse en un queso untable que después se vende en todo el país.

El señor que vive en la Quinta de Olivos empieza hablando de monopolio y termina su referencia respecto a “lógicas oligopólicas”.

La confusión es mucha para alguien que no tomó ninguna decisión por ejemplo para evitar que en los últimos años unos cuatro millones de litros que procesaban las tres principales empresas se hayan volcado al mercado negro, que sea la informalidad la única parte de la economía que crece y que perjudica a un sector formal que sostiene a muchísimos puestos de trabajo y a uno de los gremios más poderosos económicamente del país.

Algo que se superó hace años es debatir los números de la lechería, porque existe a partir de datos oficiales el procesamiento e interpretación de los mismos en el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), que se pueden consultar abiertamente y por cualquiera que tenga inquietudes de este tipo.

Del mismo modo, es dable esperar que un Presidente hable de los temas consultando los informes internos que elabora su propio Gobierno, sus funcionarios, pero sobre todo cuando ya se cometieron graves errores discursivos hace algunos meses y ahora se cae en los mismos desaciertos y se le agrega una decoración que profundiza más la falsedad de los mismos.

Que Alberto Fernández reitera equivocaciones está a la vista, con la puesta en marcha de medidas que no funcionaron antes y siguen sin hacerlo, pero lo que demuestra esta entrevista del domingo en Página 12 es que hay algo que claramente no hace el Presidente.

Decir que en la lechería hay un monopolio habla de una persona que no entra a un supermercado hace años, que no compra hace décadas nada en un mercadito de barrio, en un almacen, para ver que la oferta es variada, que se compone de muchas marcas regionales según el lugar del país donde cada uno esté, pero sobre todo que no le permite entender el motivo por el que la gente se ve cada vez más afectada por la inflación, por lo cual compran cada vez menos y productos más baratos.

La falta de contacto con la realidad no le ofrece al Presidente la oportunidad de ver cómo desde la gestión de su vicepresendente actual, pero en el cargo de primera mandataria, el sector lechero argentino no deja de sumar litros a la oferta del Programa Precios Cuidados, de padecer los precios máximos, de intentar sostener exportaciones, pero sobre todo de tener un deterioro año tras año en los balances de las empresas, esas que son acusadas de especular y tener ganancias extraordinarias, esas que son las que siguen apostando todos los días a seguir dando trabajo, a aportar alimentos a la vapuleada mesa de los argentinos, a enfrentar las sopresas negativas que la política les ofrece todos los días.

Es mucho pedirle al Presidente que se ensucie de bosta los zapatos y que visite un ordeño de madrugada en un tambo, es demasiado invitarlo a ponerse cofia, casco y guardapolvo para entender el proceso de la leche en una industria láctea, pero lo mínimo que como sociedad podemos solicitar es que quienes gobiernan entiendan de lo que hablan, se comuniquen con las personas que tienen a cargo de cada sector y no crispen más el vínculo con quienes supuestamente representan.

 

 

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Fuente: Agrofy News

La Argentina no ejerce soberanía en el Atlántico Sur

La Argentina no ejerce soberanía en el Atlántico Sur

Por Augusto César Lerena
Buenos Aires, 27 septiembre(PR/22) — La soberanía política. De resulta del siguiente análisis y, de los temas que abordaremos, podemos lastimosamente afirmar, que la Argentina no ejerce soberanía plena sobre el Atlántico Sudoccidental, además de en las islas Malvinas, San Pedro (Georgias del Sur) y Sándwich del Sur que no se encuentran en nuestro poder y, como claramente indica la Disposición Transitoria Primera de la Constitución, «la recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía (…) constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino» y, en los hechos, desde los Acuerdos de Madrid I (1989) y II (1990) la Argentina ha quedado congelada, mientras el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (Reino Unido) ha avanzado con prisa y sin pausa hasta la fecha y, la Cancillería Argentina y su Secretaría de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur se han limitado a la acción inconducente de propiciar el diálogo con el Reino Unido; cooperar en forma unilateral y, buscar el apoyo de países para la promoción del referido diálogo.
El Consejo Nacional de Malvinas creado en el año 2020 por Ley 27.558 está integrado por varios miembros que intervinieron en la política de sumisión de los años 90; autores intelectuales de los ruinosos acuerdos con el Reino Unido y, entre ellos, Marcelo Kohen, quien en 2018 les propuso a los isleños un referéndum para determinar si querían ser británicos o argentinos, manteniendo el régimen migratorio actual de las islas; lo que hace suponer que poco hay que esperar de este cuerpo respecto a la recuperación de Malvinas y la administración de las aguas y archipiélagos argentinos.
Mientras ello ocurre, el control de la parte meridional del Atlántico Sudoccidental se encuentra en manos del Reino Unido, quien viola sistemáticamente la Res. 31/49 del 1 de diciembre de 1976 de las Naciones Unidas que “Insta a las dos partes a que se abstengan de adoptar decisiones que entrañen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación, mientras las Islas están atravesando por el proceso recomendado en las resoluciones arriba mencionadas (1514/60, 2065/65, 1965/73, 3160/73)”, podemos ver, que entre otras cosas, construyó una pista aérea para grandes aviones de guerra y carga; una base naval y misilística; modernizó el sistema de radares; llevó adelante obras de infraestructura logística, comunicación y transporte; emplazó un nuevo puerto en la Isla San Pedro y licitó para la construcción de otro en Malvinas que, concentrará todo el tráfico pesquero, mercante, comercial, científico y turístico de la región, controlando de esta manera la región y el acceso a los Océanos Pacífico e Índico y fortaleciendo su acceso a la Antártida.
El gobierno ilegal de Malvinas otorga licencias ilegales de pesca a buques extranjeros y a partir del 1 de enero de 2023 lo hará por 25 años. Estos buques extraen unas 250.000 toneladas por año (más los descartes) de especies pesqueras argentinas, poniendo en riesgo la sostenibilidad del ecosistema, en una clara demostración del desinterés por el dominio y cuidado de los recursos migratorios originarios de la ZEE Argentina, su sostenibilidad y desprecio por la contaminación del medio marino.
Por otra parte, vuelos de la RAF hacen escala en Brasil y Uruguay previo a su descenso en Malvinas y, vuelos comerciales de LATAM, con la autorización del uso del espacio aéreo argentino, facilitan el tráfico de trabajadores y tripulantes, intercambio de materias primas frescas y otros insumos y, el Puerto de Montevideo recibe más de 700 buques por año que realizan pesca ilegal en el Atlántico Sur y Malvinas.
Podemos afirmar que, mal que nos pese, las aguas y recursos argentinos del Atlántico Sudoccidental no son administrados por el gobierno argentino e, incluso, organizaciones extrañas, por acción u omisión de los responsables del gobierno argentino, intervienen en el diseño de la política de administración de los territorios marítimos y sus recursos.
Por ejemplo, ¿porqué la norteamericana Wildlife Conservation Society (WCS) diseñó el Área Marina Protegida Bentónica de 164.000 Km2 enclavada en un sector aledaño al área marina ocupada y disputada por el Reino Unido? dando lugar a un proyecto de ley que ya tuvo media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación y contó con el apoyo de la Cancillería y la Secretaría de Malvinas, a pesar de todos los argumentos en contrario de científicos, pesqueros, medioambientales, económicos, territoriales y estratégicos de los expertos que se opusieron al aparente “infundado” proyecto.
La citada Fundación WCS, cuenta con el apoyo, entre otros, de OCEANS 5; organización que, sus «primeras subvenciones apoyaron el trabajo en los territorios de ultramar del Reino Unido, la Antártida, el Ártico y varias grandes Zonas Económicas Exclusivas (ZEE), entre ellas, la de Estados Unidos» (sic) incluyendo entre sus socios y miembros, a trece fundaciones de los Estados Unidos, el Reino Unido y los Países Bajos, y esto, que podría pasarse por alto, adquiere suma importancia, ya que la citada “Área Marina Protegida” completaría el “blue belt” (cinturón azul) que ya en 2017 los ingleses anunciaron que rodearían a Malvinas (entre otros territorios de ultramar) asegurándose el control y la explotación de los recursos pesqueros en las Islas; que se inició en 1990 con el Acuerdo de Conservación (FOCZ) al este de Malvinas firmado por Cavallo y, el Santuario Ecológico al sur de Malvinas, establecido en forma unilateral por el Reino Unido alrededor de la Isla San Pedro y Sándwich en 2011.
Pero, además de ello, la referida WCS es propietaria de dos Islas (Grand Jason y Steeple Jason o las Islas Sebaldes o Sebaldinas para la Argentina) desde 2001 en el Archipiélago de Malvinas y, entonces entendemos  el interés de esta Fundación por el Agujero Azul, que pasaría a cerrar el “cinturón azul” al norte de Malvinas y, también, su especial preocupación, por el cuidado de los albatros de ceja negra que se encuentra en las islas de “su propiedad” y, estando esta especie, según el informe de la filial local de WCS, relacionada al Agujero Azul-ZEE.
La Fundación WCS no solo administra estas islas, sino que «está trabajando con el gobierno local para proteger aún más todo el archipiélago de las Islas Jason y el área marina circundante» (Christopher J. Mckenzie, Wildview, WCS, agosto 15 de 2017). Es obvio que este solo hecho impide toda participación de esta organización en el territorio argentino, por cuanto sería violatorio de la DTP de la Constitución Nacional.
Además, pareciera que el CONICET actividades de la WCS para trabajos de investigación en Malvinas: “…Ian publicó extensamente sobre las aves de New Island (Isla de Goicoechea en Malvinas), y fue autor de trabajos de investigación con los investigadores asociados de WCS P. Dee Boersma, Juan Masello y Andrea Raya Rey”, siendo esta “Investigadora Principal del CADIC, cuya especialidad es la Ecología y Conservación de Aves y mamíferos marinos de Tierra del Fuego y el Atlántico Sudoccidental con implicancias en la conservación, manejo y sustentabilidad regional y global”.
Por otra parte, el pasado 20 de septiembre de 2022 en Washington, la Argentina habría firmado una “Declaración Conjunta sobre la Cooperación Atlántica” junto a Brasil, Canadá, Irlanda, Países Bajos, Noruega, Portugal, España, el Reino Unido y los Estados Unidos, entre otros; varios de ellos pescadores ilegales; con el compromiso de tener “una región atlántica pacífica, próspera, abierta y cooperativa, preservando al mismo tiempo el océano como una región saludable, recurso sostenible, (evitando) la piratería; la delincuencia organizada transnacional; la pesca ilegal; el cambio climático; la contaminación y degradación ambiental (…) la cooperación en la región (…) y la gobernanza marítima a través del Atlántico (…) desarrollar un enfoque compartido de las cuestiones del Océano Atlántico (…) comprometidos a ver el Atlántico Sur como una zona de paz y cooperación que contribuya significativamente al fortalecimiento de la paz internacional (…) asociarnos con otras organizaciones apropiadas, incluidos los organismos regionales de pesca…”. “región abierta”; “cooperación regional”; “gobernanza marítima”; “organismos regionales de pesca” (léase OROP), etc. una serie de decisiones absolutamente contrarias al interés nacional y, la sola firma del Reino Unido que ha incumplido con todas consignas que en esta Declaración se citan, manteniendo una base naval y misilística; depredando los recursos pesqueros argentinos y, pretendiendo constituir las OROP que le permitirían, ya no seguir explotando los 1.639.900 Km2 que le usurpa de territorio marítimo a Argentina, sino administrar los recursos de todo el Atlántico Sur, incluso la ZEE Argentina, junto a sus principales socios en Malvinas, los españoles.
Pero llama la atención, que con el mismo objeto de “Gobernanza Marítima” dos Fundaciones cuyos integrantes no tienen ninguna experiencia en materia marítima y mucho menos pesquera: la Fundación Argentina Global y la Konrad Adenauer Argentina, el día 20 de septiembre convoquen a participar siete días después en forma presencial (¿?) en Pto. Madryn del “primer taller federal del ciclo de conversatorios titulados “Gobernanza Marítima: de las ideas a la acción”, de 10 a 13 horas (este tiempo no alcanzaría ni siquiera para tratar la pesca incidental y mucho menos para proponer acciones) para dialogar “acerca de la relevancia estratégica del mar y en la necesidad de mantener el buen orden en los espacios marítimos (…) contribuyendo a la elaboración de un documento conjunto de conclusiones (…) sobre la base de un seminario previo realizado en Buenos Aires (¿?) y, además, el lugar de convocatoria, que podría ser cualquiera de los puertos del litoral marítimo, parecería desconocer que la provincia de Tierra del Fuego, es la principal responsable junto al Estado Nacional, de las cuestiones de la Antártida e islas y mares del Atlántico Sur.
Nada es casual, revisando los integrantes de las Fundación Global que presidiría Fulvio Pompeo, apreciamos, que entre otras cosas, provienen de una alianza de gobierno que entre otras cosas otorgó concesiones petroleras offshore en el área austral a empresas británicas violando la ley 26.659; firmó el pacto de Foradori-Duncan que hubiera facilitado la logística de Malvinas con vuelos a San Pablo y, desde ahí, la inserción al mundo post-Brexit y ratificó las investigaciones conjuntas pesqueras con el Reino Unido que le permitían a este otorgar licencias ilegales en Malvinas para la captura de los recursos pesqueros argentinos y compró patrulleros oceánicos a Francia que pudieron fabricarse en Argentina, entre otras cosas y, la Fundación Konrad Adenauer en Argentina, presidida por Susanne Kass, que no entendemos que puede aportar sobre la materia esta organización alemana.
Políticas extrañas; intereses externos e internos; incapacidades; dependencias económicas; falta de cultura marítima y alimentaria pesquera, son el motivo, entre otros, de la administración laxa del mar argentino y de su consecuente intromisión, ocupación, apropiación, depredación y pérdida de soberanía política.
La soberanía territorial. La Argentina tiene, entre la superficie marítima e insular 6.247.842 Km2, mientras que la superficie bicontinental alcanza solo a los 3.757.407 km2. La Zona Económica Exclusiva (ZEE) Argentina es de 3.146.345 Km2 y la superficie continental (sin la Antártida) llega a los 2.791.810 Km2. Es decir que la acreditada “Pampa Húmeda”, la de los granos y el bife de chorizo, tiene una superficie menor al mar argentino; pero, “no todo lo que reluce es oro”, el Reino Unido no ocupa solo 11.410 Km de Malvinas, como se suele divulgar, sino 1.639.900 Km2 de territorio marino e insular argentino y, nos disputa, 1.430.367 Km2 de la plataforma continental argentina extendida y 2.426.911 Km2 del Continente Antártico y sus aguas correspondientes. Es decir, tenemos invadido -proporcionalmente- un 52% de la ZEE Argentina; el equivalente a toda la Patagonia, las provincias de Cuyo, Salta, Jujuy y Formosa y, junto a los territorios disputados, unos 5.497.178 Km2; es decir, dos (2) continentes argentinos (sin contar la Antártida). Seguramente, muchos lectores recién se están anoticiando que no son solo los 11.410 Km2 de Malvinas los que están ocupados o en disputa. Y es que, ningún gobierno argentino quiere pagar el costo político de contarnos que el problema no se limita a unas pequeñas (aunque dolorosas) islas del Atlántico Sur. Es un relato. Pero eso no es todo. Cuando se aprobó la Ley 27.557 y nos mostraron un mapa bicontinental a todo color y lo exhibieron como un maravilloso triunfo de la diplomacia argentina por el cual, nuestro país incorporaba 1.782.000 Km2 de Plataforma Continental extendida, se olvidaron contarnos que los técnicos de la Comisión de Límites que funciona en la oficina de las Naciones Unidas solo recomendaron 351.633 Km2 y no trataron 1.430.367 Km2 por encontrarse en disputa con el Reino Unido. Fue un mensaje para la tribuna. Nos siguen mostrando como los eternos campeones morales y, mientras tanto, el Reino Unido, pese a la “Fórmula del Paraguas”, ha seguido avanzando territorialmente: en 1982 tenía ocupados unos 20.000 Km2 insulares (Malvinas, más San Pedro y Sándwich del Sur) más tres millas alrededor y hoy, como dije, ocupa y/o disputa 5.497.178 Km2.
En contraste con ello, la Patagonia, que es la región más extensa de la Argentina continental, tiene la densidad más baja poblacional con 2,5 habitantes por km2 y, la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur una densidad poblacional de 0,1 habitantes por Km2 y, evidentemente, es una debilidad importante frente a un Atlántico Sur ocupado por potencias extranjeras y, misiles en Malvinas apuntando al continente.
La soberanía económica y laboral. La extracción de los recursos pesqueros en el Atlántico Sudoccidental, son del orden de las 2.250.000 toneladas/año (incluidos los descartes), donde operan entre 350 y 500 buques chinos, españoles, coreanos, taiwaneses, británicos, portugueses y otros (rusos, polacos, noruegos en su momento). Ello supone una extracción de recursos pesqueros por unos 4.500 millones de dólares/año (FOB); lo que equivale a decir, que en los últimos 40 años se han extraído unos 180.000 Millones de dólares (FOB); de los cuales, 26.000 millones de dólares (FOB) son divisas producto de las licencias británicas de Malvinas otorgadas a buques extranjeros.
En este escenario, los gobiernos argentinos no han colocado una sola sanción desde 1998 (Leyes 24.922 y 26.386) a los buques extranjeros que pescan en Malvinas, ni con posterioridad al 2020 donde se aumentaron las sanciones (Ley 27.564) y, en los últimos 40 años, se apresaron un promedio de dos buques por año por pesca ilegal en la ZEE Argentina, con una población de pesqueros ilegales de entre 350 a 500 buques.
La extracción de hidrocarburos offshore por parte del Reino Unido en el área de Malvinas, por el momento, no puede ponderarse, pero se estima que, de subir los valores del petróleo, las Malvinas se habrán de consolidar económicamente con solo este recurso (Hoy el PBI per cápita de los isleños es de 100.000 U$S). A ello se agrega la licitación de áreas (100.000 Km2) para la explotación offshore por parte del gobierno argentino en 2019, donde se adjudicaron a empresas británicas vinculadas a Malvinas, pese a la Ley 26.659 (Solanas) de 2011 que lo prohibía. No se han ponderado tampoco los recursos minerales.
Gustavo Baruj y Sergio Drucaroff del Centro Interdisciplinario de Estudios de la Ciencia, la Tecnología e Innovación (CIECTI, Informe Nº 10, 2018) entendieron que el potencial económico del mar de 2016-2035 es de los 669.598 M de U$S y generaría unos 568.751 empleos directos, sin evaluar los recursos mineros. Potencial, que entendemos muy conservador, en atención al avance en explotaciones petroleras offshore; las potencialidades y acuerdos pesqueros sobre los recursos migratorios originarios de la ZEE; los derivados de los fletes marítimos donde la Argentina ha perdido la bandera; la administración de la logística portuaria a miles de buques de gran porte que comienzan a transitar por el Estrecho de Magallanes; la construcción y reparación naval, etc.
Se estima que la Argentina está perdiendo unos 50.000 empleos directos por no administrar y/o acordar y/o capturar los recursos migratorios originarios de la ZEE Argentina.
La debilidad en el aprovechamiento del Atlántico Sur también se ve, cuando la Argentina importa buques navales y pesqueros, a pesar de tener suficiente capacidad pública y privada para la construcción de embarcaciones y, como contrapartida exporta productos pesqueros con bajo valor agregado transfiriendo el trabajo a los países más desarrollados, en un comportamiento retrógrado, después de etapas, donde la Argentina, tuvo una importante producción industrial naval nacional. Esta política, es seguramente un plan, destinado a desocupar el mar y depender de terceros en el comercio.
Complementariamente a ello, el Paraná, «entre el puerto de Santa Fe y las aguas profundas del Río de la Plata exterior (1.477 km) es el principal curso de agua argentino, donde ingresan y egresan 4.000 buques de bandera extranjera que en el año 2020 transportaron 74 millones de toneladas de carga, más del 90% del comercio exterior argentino» (Lugarini, Fabian. Informe Marítimo, 8/9/2022), lo que demuestra la debilidad argentina respecto a la autonomía en el comercio y las dificultades de control e integración entre los cursos fluviales y el mar argentino, además de dejar en manos extranjeras la administración de esas vías navegables fluviales y el desarrollo regional consecuente en manos extranjeras, que el 20 de noviembre de 1845 motivaron la recordada Batalla de la Vuelta de Obligado, en defensa de nuestra soberanía nacional.
La soberanía alimentaria. La Argentina carece de política de consumo interno de productos pesqueros. A pesar de estar entre los que más captura de Latinoamérica y el Caribe, después de Perú, Chile y México y, es, de los países que menos consumen sus habitantes con 4,8 Kg de consumo per cápita/año, estando por debajo de El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Uruguay, entre otros. Por cierto, muy por debajo del consumo promedio de Latinoamérica con 9,8 Kg., de África con 10,1 Kg. o del mundo con 20,2 Kg. No es casual que no se promueva en la Argentina el consumo interno: se evita que los argentinos miren el mar y cuiden a este y sus recursos.
Si no se descartasen pescados en el mar (en la ZEE, en alta mar y en Malvinas) se podrían disponer de unas 750.000 toneladas/año de productos pesqueros aptos para el consumo. Con 300 mil toneladas de los descartes que se industrialicen se podría proveer raciones a 3 millones de niños y adolescentes por día de proteína de la mejor calidad, todos los días, todo el año, en un país con 37,3% de pobreza y 8,2% de indigencia (INDEC, 30/3/22).
Pobreza, indigencia, subalimentación y descuido de los recursos naturales es parte de la colonización.
La defensa del territorio. No hay política de disuasión. Los distintos gobiernos han declarado que la Argentina no tiene hipótesis de conflicto, una llamativa calificación ante semejante escenario, mientras la Ley General de Pesca de México (DOF 24/4/2018, Art. 17º) indica: «El Estado reconoce que la pesca es una actividad que fortalece la soberanía alimentaria y territorial de la Nación. Un asunto de seguridad nacional y prioridad para el desarrollo nacional». La Argentina debería cuadruplicar su capacidad existente naval y aérea para controlar solo la ZEE Argentina y, asignarle un presupuesto a la Armada Argentina y a la Prefectura Naval que, en la actualidad, está dentro de los más bajos de Latinoamérica. En el hipotético caso de aprobarse el Área Marina Protegida Agujero Azul, la Argentina para controlar esos espacios marinos, necesitaría unos 15 millones de dólares anuales, lo que da una idea de la falta de presupuesto para vigilar y gobernar nuestros mares.
Desculturalización y relaciones con el Reino Unido. El 2 de febrero de 1825 las Provincias Unidas del Río de la Plata firmaban el Tratado de Amistad, Libre Comercio y Navegación con el Reino Unido. El mismo reconocía, entre otras cosas, la independencia de nuestro país, no obstante «para la obtención de dicho reconocimiento la Corona británica requirió que Buenos Aires contrajera un empréstito de la banca inglesa Baring Brothers por 1 millón de libras esterlinas (llegaron solo £ 550 mil) y dicho monto fue devuelto 81 años más tarde, pagándose 5 veces la cifra inicial». En 1831 Luis Vernet apresó tres goletas norteamericanas que pescaban en forma ilegal. En 1833 y, pese al Tratado de Paz citado, el Reino Unido destruyó la población argentina en Malvinas. Desde entonces, los gobiernos han mantenido relaciones diplomáticas con el fin de obtener la restitución de las Islas y, desde 1982, se inició un proceso de desmalvinización y desculturalización que, se profundizó en 1989, con la aceptación de la ocupación del territorio marítimo y los recursos pesqueros argentinos, cuando en los prolegómenos de la firma de los Acuerdos de Madrid el diplomático negociador argentino indicó: “No nos preocupa la exclusión pesquera sino la militar”. Esa desmalvinización sigue hasta nuestros días.

Necesitamos la determinación del Gral. Manuel Belgrano (“un Estado sin pesca nada puede sobre la mar”); la preclaridad del Almirante Segundo Storni (“el Mar será el vehículo y el sostén de su fortuna y de su gloria”); el esfuerzo del Almirante Guillermo Brown (“El honor nacional requiere un esfuerzo”) y de todos los combatientes que mantienen viva la llama de Malvinas.

“Nada esta hecho mientras quede algo por hacer” (Romain Rolland)  

Dr. César Augusto Lerena
Experto en Atlántico Sur y Pesca – Ex Secretario de Estado
Presidente de la Fundación Agustina Lerena1
Presidente Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL)2.
Autor de “Malvinas 1982-2022. Una gesta heroica y 40 años de entrega” (2021) y de “Pesca Ilegal y Recursos Pesqueros Migratorios Originarios de los Estados Ribereños de Latinoamérica y El Caribe” (2022)

La actualidad del productor y el Dólar Soja

La actualidad del productor y el Dólar Soja

Por Eduardo Lombardo – Director de Aipsa+

Buenos Aires, 26 septiembre (PR/22) — Entramos en el último tramo del período durante el que tiene vigencia la resolución que permite liquidar ventas de soja a un tipo de cambio especial de $200/usd y todavía no hay siquiera rumores de una probable prórroga. No obstante y como las diferentes interpretaciones generaron operatorias disímiles por parte de los operadores del mercado y en especial por parte de los compradores, decidimos conocer cómo atravesó estas semanas del mes de setiembre nuestro productor Antonio, que representa el pensamiento y accionar promedio de una gran cantidad de productores que podríamos encuadrar en el nivel intermedio de una segmentación basada en la cantidad de hectáreas trabajadas.

Por eso y mientras compartimos unos mates (aunque cada uno con el suyo), le preguntamos:

-P- Hola Antonio, que piensa y cómo le fue con esta ventana que abrió el gobierno para poder liquidar la soja almacenada con un tipo de cambio superior al que establece la ley 21453, y lograr así la generación de más dólares para las arcas del estado?

Antonio, mientras cebaba su mate de cuero y seguramente, ordenaba algunas ideas, hizo una pequeña pausa antes de responder.

-A- Lo que pienso no sé si es importante, sobre todo porque la confusión que generó la comunicación no me permitió analizarla en profundidad, en especial al comienzo, donde no se sabía con certeza cómo, cuándo y dónde se aplicaba la norma, excepto que se tratara de una venta nueva con entrega rápida, ahí creo que no hubo dudas, igual yo soy bastante reacio a tirarme a la pileta antes de saber si hay algo de agua.

Pero Joana, mi hija, que como es más joven suele convencerme de asumir un poco más de riesgo, me dijo que lo había llamado Ignacio de Aipsa para que aprovechara una oportunidad. Pero… (pausa).. contale vos Joana, al Señor.

Joana apartó la tablet donde seguramente estaba relojeando los precios del Chicago nocturno y se dispuso para el comentario.

-J- Sí, es cierto, Ignacio me llamó el mismo lunes o quizás el martes para decirme que si quería seguir posicionada en soja, podía vender el stock a $70mil y recomprar a mejor precio a través de contratos de soja Noviembre en el Matba Rofex y colocando los pesos de la venta en algún instrumento que acompañara el ritmo devaluatorio.

Que podía capturar un spread de más de usd100 menos gastos y dependiendo del precio de salida. Además me alertó que no iba a permanecer mucho tiempo esa oportunidad disponible, ya que los mercados se arbitran enseguida.

Asi que lo llamé a Patricio de Nasini y me confirmó que las colocaciones en cauciones tenían tasas bastante altas y que superaban la tasa de devaluación.

Yo estaba convencida que un 50% de lo que teníamos, lo podía comprometer en esa estrategia pero a él -refiriéndose a su padre- solo lo pude convencer de un 20%.

Después, en las semanas siguientes, y a pesar de las dudas que se generaron sobre dónde aplicar ese tipo de cambio y dónde no, y entre medio de algún mil o mil quinientos que bajaba y volvia a subir, seguimos vendiendo algunos lotes, pero ya sin la recompra en el término y sólo para quedarme con pesos en lugar de soja. Pesos que todavía hoy tenemos colocados a tasas verdaderamente muy altas

Antonio la interrumpe, recordando su preocupación de como calcular el pago del alquiler del campo, hasta que, resolución mediante, se aclaró que la pizarra no iba a ser utilizada para determinadas cuestiones, entre ellas, los alquileres.

Después, la prohibición de adquirir dólar MEP, y aunque nunca estuvo entre sus intereses, también le generó cierto malestar y cuando se corrigieron, para decir que la prohibición no alcanzaba a la Personas Humanas, también le pareció inoportuno que tuvieran que corregir disposiciones apenas eran comunicadas.

Joana agrega que como la resolución inicial está dirigida a los exportadores que presenten las Declaraciones, quedaron varios huecos o «vacíos» en la operatoria global de la comercialización de granos.

De todas maneras, sigue comentando, y a pesar de lo polémico de la medida y de acuerdo a lo que publicó AGROCLAVE en referencia a lo que dijo el secretario de Agricultura Juan José Bahillo que participó del seminario Acsoja en Rosario:

«Es un balance muy bueno, superamos los 5.000 millones de dólares en apenas 20 días y las 10 millones de toneladas liquidadas, lo cual cubre nuestras expectativas”. Hoy lunes 26/9 esas cifras son aún superiores.

Antonio dice haber acompañado, ya que finalmente vendió todo su stock y cree que la baja en el precio que se produjo en los últimos días de la semana le indica que no se equivocó en la decisión. Él cree que el dólar soja empieza a despedirse, a pesar de que en el último audio de Salvador del viernes, escuchó que todavía quedan 15M de toneladas de soja sin vender de esta cosecha y unas 10M de toneladas de cosechas anteriores.

Joana comenta que el viernes, Carla de Aipsa, la llamó para preguntarle de que campo va a enviar los 10 camiones que aún no entregó del último contrato con dólar soja, ya que necesita la procedencia porque los compradores le pidieron que emita la liquidación primaria aunque la mercadería aún no se haya entregado. Después ajustarán kilos, pero pasaron instrucciones expresas de liquidar antes del 30/9 para quedar encuadrados en la resolución.

En resumen quedan los, hasta ahora, últimos 5 días de una oportunidad concreta de mejorar los ingresos de productores que tuvieran soja almacenada, y si bien la medida fue muy polémica y generó ciertas distorsiones en el mercado, como la del precio del aceite de soja destinado al biodiesel, que prácticamente durante lo que va del mes no se pudo comercializar, al estado le dio resultado. Estaremos atentos, en especial a una prórroga de la resolución, ya que a pesar del beneficio para el estado que provocó el dólar soja, las reservas al 23/9 son inferiores al las del 31/8.

Primicias Rurales

Fuente: Agroeducación

“Prevención es un área clave para mejorar la salud de los trabajadores”

“Prevención es un área clave para mejorar la salud de los trabajadores”

Buenos Aires, 23 septiembre (PR/22) — En la cuarta edición de Café con Expertos, entrevistamos al encargado del área de Prevención, Lic. Marcelo Manes. Dialogamos sobre la importancia de la Prevención y qué desafíos enfrenta en el ámbito rural.

¿Cómo fue tu llegada a la nueva ART?
Mi llegada está ligada a una labor anterior en otra ART donde tuve la oportunidad de realizar una gestión de seguridad e higiene, basada en la salud de los trabajadores, trabajando muy estrechamente con el Área Médica y Siniestros, y por contactos en común con la los directivos.

¿Qué es un área de Prevención de una ART Mutual?
Es el Área clave para elaborar propuestas que mejoren la salud de los trabajadores, a través de la realización de una tarea segura, basada en el cumplimiento de las normas y los procedimientos de trabajo, la presencia de la ART en las empresas clientes es fundamental para que tanto el empleador como el trabajador se sienta contenidos y acompañados.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan?
Yo creo que el mayor desafío es poder comulgar las herramientas tecnológicas para que sea un sustento en la gestión de prevención de riesgos, desde ART MUTUAL RURAL, estamos trabajando fuertemente en ello y una muestra es la plataforma e-learning que ha permitido que los trabajadores de los establecimientos más remotos del país estén en conocimiento de contenidos al mismo tiempo que todos los trabajadores. Tenemos un proyecto en carpeta que es la utilización del dron para poder visualizar las extensiones de los establecimientos rurales vinculada a una planilla de carga de datos que arrojen estadísticas sobre el estado de las instalaciones, que podría ser entregada en comodato, está en la primer fase de análisis.

¿Cuáles son las funciones del área de Prevención y cómo está integrada?
La principal función es estar al lado del trabajador y empleador para acompañarlo en la realización de un tarea segura, para eso desde ART MUTUAL RURAL, nos comunicamos de manera fluida con cada uno de los clientes y ellos tienen nuestro número de telefonía celular, nosotros visitamos los establecimientos por sobre lo que nos exige la legislación, evaluamos la tarea del trabajador y elaboramos el mapa de riesgo que nos permite la realización de los Exámenes Médicos Periódicos, que son la base de la evolución de la salud del trabajador a través de los años de tarea. Analizamos puestos de trabajo y proponemos mejoras, siempre al alcance del empleador, ayudándolo en lo que necesite para que no se accidenten sus empleados. Está integrada con personal propio, y con una red de preventores que cubren todo el país.

¿Cuál es la importancia del área de Prevención en una ART?
El Área de Prevención es transversal en una ART, participa del análisis de la propuesta del Área Comercial, una vez que nos consultan acerca de cómo vemos la empresa, luego contactamos y visitamos la empresa verificando y asesorando acerca de las medidas de prevención, coordinando con el Área Médica los exámenes médicos periódicos. Realizamos investigaciones de accidentes cuando lo requiere el Área de Siniestros, realizamos el seguimiento de las mejoras propuestas, trabajamos con el Área Legal en cuanto a los requerimientos que nos envía la SRT. Participamos en la realización de módulos de comunicación a la SRT sobre Programas específicos, con el Área de Sistemas. También trabajamos en la contratación de preventores externos con el Área Contable.

¿Por qué elegir la ART Mutual Rural?
La experiencia de trabajar hace más de 20 años en prevención, me otorga la posibilidad de opinar acerca de porque elegir ART MUTUAL RURAL, desde el origen de su gestación está enfocada en el servicio, tiene un contrato moral con sus clientes desde el momento mismo de su ingreso, el compromiso en Salud es innegociable. Nos importa tanto una empresa con una trabajador rural como una con cientos de trabajadores rurales, la atención personalizada es un diferencial que nos propusimos mantener más allá del crecimiento en pólizas, y lo estamos cumpliendo, nuestro objetivo es poder acompañar en el desarrollo de un tarea segura no solo al trabajador rural sino a todos los que trabajan, de una otra manera fuera del ámbito rural, y está a nuestro alcance asegurar. Por último, destacar que todos los que trabajamos en ART MUTUAL RURAL, hemos elegido trabajar acá y estamos orgullosos de ello.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: ART MUTUAL RURAL

Maquinaria agrícola: una bola de cristal para 2023

Maquinaria agrícola: una bola de cristal para 2023

Por Alejandro Rollán

Córdoba, 22 septiembre (PR/22) — Mientras la pandemia no termina de alejarse en forma definitiva de la economía a nivel mundial, los efectos de la guerra de Rusia y Ucrania fortalecieron los indicadores de inflación a nivel mundial.

Con este aumento generalizado en los precios, la industria de la maquinaria agrícola ha tenido que convivir en los últimos 18 meses y -según las proyecciones- deberá seguir desempeñándose en un escenario de suba de los costos y falta de insumos.

Es por estas condiciones, que la industria de la maquinaria agrícola augura un año 2023 sin muchos cambios respecto al actual.

En Europa, por ejemplo, el índice de clima empresarial general continúa con un desempeño positivo después de las fuertes caídas en el curso de la guerra en el mar Negro.

En septiembre, según una medición entre las principales fábricas que operan en ese mercado, el indicador de ventas retrocedió ligeramente hasta el nivel de junio.

Similar a 2022

En este contexto, representantes de la industria europea han mantenido su perspectiva de facturación para todo el año 2022 casi sin cambios en un plus de alrededor del 5% y pronostican un ligero crecimiento adicional de la facturación en promedio para 2023, aunque solo en el rango bajo de un solo dígito.

Ya en marzo de este año, las previsiones eran similares. Con respecto a todo 2022, las fábricas globales con presencia en los 27 países de la Unión Europea auguraban en promedio un aumento del 5% en la facturación de su empresa.

Es que los aumentos de precios y los cuellos de botella en el lado de los proveedores continúan desafiando a la industria, advierten desde las cámaras que agrupan a las empresas europeas.

Actualmente, el 31 % de las empresas tiene previsto un paro temporal de la producción por escasez en las próximas cuatro semanas, según el último reporte de la Asociación Europea de Maquinaria Agrícola (CEMA).

Al hablar con especificidad del mercado de la Unión, el desglose regional muestra niveles de confianza decrecientes para algunos mercados europeos, principalmente los más grandes, tales como Francia y Alemania

Además, según los participantes de la encuesta, la necesidad de inversión en casi todos los mercados de clientes finales, excepto en Rumanía y Europa del Este, parece haberse agotado un poco.

Riesgos de recesión mundial

El Banco Mundial (BM) sostiene que los responsables de políticas gubernamentales deberían implementar medidas que generen inversión, que ayudarían también a bajar los precios, en vez de apostarlo todo a que los bancos centrales suban los tipos de interés para controlar la inflación.

«Para lograr bajas tasas de inflación, estabilidad de la moneda y un crecimiento más rápido, los responsables de políticas podrían cambiar su enfoque de reducir el consumo a impulsar la producción», apuntó en un comunicado el presidente del BMDavid Malpass.

En su informe “¿Es la recesión global algo inminente?», el BM plantea tres escenarios futuros posibles y alerta que, si los bancos centrales continúan con la suba sistemática de los tipos de interés y esto no se contrarresta con otro tipo de medidas, el resultado sea una recesión global para el año que viene.

Para reducir la inflación global a un porcentaje consistente con sus objetivos, el BM admite que los bancos centrales deberían aumentar las tasas de interés en 2 puntos porcentuales adicionales, con fuertes efectos para la economía.

Según la visión de la entidad monetaria, la consecuencia probable sería un «estrés en los mercados financieros» y el producto interno bruto (PIB) se desaceleraría al 0,5 % en 2023, llegando al temido escenario de la recesión global.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Maquinac