Llega la política a economía, dólar a prueba

Llega la política a economía, dólar a prueba

Por Salvador Di Stefano | Analista Económico y Director de AgroEducación

Buenos Aires, 3 de agosto (PR/22) .- La llegada de un político a economía es una novedad. A los economistas le pican el boleto. El dólar a $ 276 es un regalo si no consiguen fortalecer reservas.

¿Qué pasó desde la salida de Guzmán a la fecha?

. – El día que renunció Martín Guzmán versus el viernes pasado nos muestra diferencias muy importantes.

Diferencias muy grandes

. – Desde que se fue Martín Guzmán las reservas cayeron en U$S 4.000 millones y los pasivos monetarios crecieron $ 500.000 millones. El dólar de equilibrio pasó de $ 249 a $ 289, esto implica que el viernes el dólar MEP, que cerró en $ 276,60, tiene un precio de oferta, aún no es ganga como cuando estaba en $ 200.

¿Cómo hacer para volver al escenario del 1 de julio?

. – Hay que conseguir un crédito por U$S 4.000 millones, dicen que se estaría tramitando, sería un verdadero milagro que se consiga. Si eso sucede el dólar de equilibrio caería a la zona de $ 249.

¿Podrían bajar los pasivos monetarios?

. – Difícil, no creemos que puedan bajar los pasivos en $ 500.000 millones, salvo que el Banco Central se desprenda de los bonos que compró para sostener su cotización, el mercado los compre y se esterilice el dinero que el Banco Central recibe.

Todo es posible

. – Pero tiene sus consecuencias. Lo menos doloroso sería conseguir un crédito externo por U$S 5.000 millones, presentar un presupuesto base cero y conseguir que el mercado demande los bonos en pesos.

¿Cuáles fueron los primeros pasos del nuevo ministro?

. – Aunque aún no asumió, los pasos fueron 3, a saber:
En la licitación de la Tesorería el día miércoles se colocaron letras a 90 días a una tasa del 70% anual, el viernes esas letras rendían el 85,22% anual.

El día jueves el Banco Central República Argentina subió las tasas, la tasa de plazo fijo a 30 días se ubica en el 61% anual.

El día viernes el mercado de dólar futuro mostró una nueva curva de rendimientos. A 90 días la tasa implícita del dólar futuro se ubica en el 122,7% anual.

¿Qué estás viendo?

. – Estamos viendo una tasa muy atractiva en las letras de Tesorería, de esta forma hay un incentivo a colocarse a 90 días en letras y no a 30 días en plazo fijo. El Banco Central desincentiva la colocación en bancos e incentiva la colocación en letras de Tesorería. El pequeño gran problema es que el mercado no le cree.

¿Qué pasa con las letras en pesos que ajustan por CER?

. – Una letra a 80 días de plazo que ajusta por CER está pagando una tasa negativa del 14,5% anual, esto implica que el mercado está esperando una inflación igual al rendimiento de un bono a tasa variable más la tasa negativa del bono que ajusta por inflación, el mercado asume que la inflación futura estaría en torno del 100% anual.

¿Por eso el dólar futuro descuenta una tasa superior al 100%?

. – Correcto, el mercado futuro te dice que vamos a una aceleración en la tasa de devaluación, tratando de copiar a la tasa de inflación. Esa tasa de devaluación aumentaría mensualmente, copiando los niveles de inflación de nuestra economía, tratando de no perder competitividad.

¿Cómo recuperamos lo que perdimos?

. – Eso no parece estar en la nueva partitura que Sergio Massa tocará de ahora en adelante.

¿Cómo queda el cuadro?

. – De la siguiente manera, son todos rendimientos a 90 días:

¿Vamos a los bifes?

. – Como no.

¿Devaluación de agosto?

. – Definimos la lógica de mercado, el Banco Central nunca pierde en el mercado de futuro. Por como se posicionó el viernes último, la tasa de devaluación del peso no sería superior al 8,0%. Creemos que estaría entre el 7,0% y 8,0%.

¿Seguiremos con atraso cambiario?

. – Correcto, la información mensual del mercado de cambios nos indica que, en los últimos 12 meses, tomados al 30 de junio, la salida de dólares fue de U$S 3.601 millones.

¿Algunos datos interesantes?

. – Como no:

Para poder ilustrarnos mejor, la balanza de bienes es lo cobrado y pagado por exportaciones e importaciones, el saldo es muy positivo porque hay adelantos de exportadores, sin embargo, no alcanzó para mostrar un número general positivo, ya que el déficit de dólares es de U$S 3.601 millones.

El déficit de la balanza de turismo es muy elevado, ya que supera lo que pagamos en concepto de intereses, dividendos y remuneraciones al exterior. Claramente hay retraso cambiario y el déficit de turismo se va a espiralizar en la medida que nos acercamos al mundial Qatar 2022. Para los mal pensados, no hay que poner restricciones a viajes al exterior, hay que tener un tipo de cambio alto que aliente exportaciones y turismo interno, desaliente importaciones y turismo al exterior. El que se ganó el dinero honestamente que viaje a donde se le vengan en ganas, pero le saldrá caro.

En concepto de inversión extranjera directa en el último año ingresaron solo U$S 687 millones. En pagos de préstamos al exterior se fueron U$S 5.422 millones. En cualquier momento tendremos más déficit de turismo que pago de préstamos al exterior. Esto nos muestra que el tipo de cambio es muy bajo.

¿Estos números son muy malos?

. – Argentina es un país dormitorio, vivimos aquí, pero no invertimos y si tenemos que veranear lo hacemos afuera. No hay incentivos a invertir en el país y el tipo de cambio está tan atrasado que hay claros incentivos a importar y viajar.

Conclusiones

. – Creemos que Sergio Massa, para tener éxito en su gestión, tendría que hacer eje en tres aspectos:

1. Fortalecer las reservas y tener un tipo de cambio competitivo, con un dólar mayorista que se ubique lo más cercano posible al dólar de equilibrio entre pasivos monetarios y reservas.

2. Tener un presupuesto base cero, de modo tal de erradicar el déficit fiscal primario. El déficit fiscal financiero se debería ir llevando a cero con el paso del tiempo.

3. El Banco Central República Argentina debería comprometerse a no emitir más pesos sin respaldo.

. – Si los anuncios no tienen en cuenta estos aspectos, creemos que tendremos por delante grandes problemas. No se detendrá la volatilidad de los dólares alternativos, no habrá una liquidación de exportaciones potente y las importaciones seguirán siendo elevadas.

. – Se necesita mayor confianza para que lleguen inversiones, si eso no ocurre, lograr déficit cero y no emitir será complejo, por ende, se mantendrá la volatilidad entre los dólares alternativos, alta inflación y tasas de interés en niveles más elevados.

El campo

¿Cómo ves los precios?

. – El precio de la soja en U$S 363,50 oficiales para mayo del año 2023 es un muy buen precio, se ubica por encima de la media de 50 ruedas y el máximo fue de U$S 395 oficiales en abril. Me parece que es un precio para ir haciendo cobertura. Para la campaña 2023 hay muy pocas coberturas en soja, apenas un millón de toneladas vendidas.

¿Cómo ves el precio hoy?

. – Muy bajo, la soja vale U$S 390 oficiales, en pesos te queda en $ 51.178, si con ese producido comprás dólar MEP te queda en U$S 185. Para nosotros un buen precio de venta es que en dólar MEP nos deje un precio por encima de U$S 220 la tonelada.

Tienen una visión transversal

. – Correcto, miramos el precio en dólar oficial, en pesos y en dólar MEP, me parece que lo más importante es la cotización de la soja en dólares alternativos como es el caso del MEP. En nuestros informes privados mostramos los gráficos históricos de la soja, trigo y maíz a dólar MEP.

¿Con los precios futuros la soja es rentable?

. – Estos precios de soja nos dejan cero rentabilidades, pero a los precios futuros mayo 2023 habría que ir cerrando algo, ya que es probable que para esa fecha tengamos que convivir con otro precio del tipo de cambio mayorista, y tal vez en ese escenario seamos rentables, es una apuesta a futuro.

¿Cómo están los precios del maíz?

. – Los precios del maíz a futuro son muy bajos, a abril de 2023 está en U$S 212,40 oficiales, los precios máximos que vimos fueron de U$S 253,50 oficiales. Si medimos el precio a abril 2023 y le cargamos los costos, tendremos que el maíz en el Excel está a perdida. Deberíamos esperar para vender maíz a futuro, estos precios son muy bajos.

¿En el corto plazo?

. – El precio del maíz es un regalo para los que compran, y un dólar de cabeza para el que vende. El precio del maíz disponible esta en U$S 227 oficiales y en pesos $ 29.788, si medimos este precio en dólar MEP se ubica en U$S 107,7, todavía está bajo, pero los que compraron una semana atrás a U$S 88 MEP la tonelada ya están ganando dinero.

¿Recomendación?

. – No vendería maíz a estos precios, si estoy del lado del ganadero o tambero trataría de comprar lo que más pueda.

¿Cómo ves el trigo?

. – Te digo que en nuestra última recorrida podemos ver que hay poco trigo sembrado, y la sequía está dañando los cultivos. No creo que lleguemos a 17,7 millones de toneladas de trigo proyectadas.

Conclusión

. – El hombre de campo si no tiene necesidad no va a vender soja, trigo y maíz, ya que los precios no son buenos, y en argentina los costos son muy elevados.

. – El clima no acompaña, por ende, hay expectativa que el maíz de primera sea menor al de un año atrás, el que guarde maíz tendrá su recompensa. Lo mismo sucederá con trigo.

. – Hay vendido 20,9 millones de toneladas de soja, 33,2 millones de toneladas de maíz y 21 millones de toneladas de trigo. Si el gobierno no tiene dólares, es porque no se sabe administrar.

. – El dólar soja no alentaría mayores ventas. Para realizar esta operatoria el productor debe abrir una cuenta especial en el banco, y desde allí podrá obtener el 30% del producido de la venta en dólar ahorro y el 70% restante se lo puede llevar a su casa o bien colocar en un depósito a la vista que se actualiza a la evolución del dólar oficial.

Conclusión general

. – El futuro de Sergio Massa está en sus propias manos. El mercado le pico el boleto a Guzmán y Batakis. La política es una trituradora de ministros de economía. Si no llegan dólares frescos y no trabaja con un presupuesto base cero, los precios del dólar MEP del viernes último son un regalo.

Por Salvador Di Stefano | Analista Económico y Director de AgroEducación

Primicias Rurales

Dólar agro: por poco claro y engorroso, el productor podría no recurrir a él

Dólar agro: por poco claro y engorroso, el productor podría no recurrir a él

Rosario, Santa Fe, 1 agosto (PR/22)- – El profesor del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, Dante Romano, analiza los últimos movimientos, perspectivas y proyecciones en el mercado local e internacional.

A lo largo de esta semana que pasó y sobre la nueva que comienza, han habido nuevos cambios en el gabinete económico y se espera el anuncio de nuevas medidas. El sector agroexportador ha estado en el foco y, en esta edición, Romano lo analiza especialmente.

Sobre el dólar soja, la primera cuestión es la desconfianza en el proceso. “Es cierto que se le brinda una herramienta que antes no tenía, y la posibilidad de que por hasta un 30% se puedan comprar billetes a un tipo de cambio más bajo que el libre, y se les permite tener depósitos especiales que “copian” al dólar oficial y son a la vista”, comienza el profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral.

“Pero para hacerlo -advierte- tiene que conseguir papelería (liquidaciones parciales), hacer trámites bancarios que no están disponibles, y quedan muchas dudas importantes por evacuar: ¿Cómo y hasta cuándo se podrá tener el depósito que copia al dólar? ¿Esas cuentas tendrán costos? ¿Tomar esta opción no nos dejará fuera de algún beneficio futuro?”.

Con eso en mente, Romano recuerda que “el productor tuvo durante un tiempo a disposición una herramienta que le solucionó esta cuestión: entregarles el grano a los acopios, cooperativas y exportadores, ponerle precio en dólares, pero sin pesificarlo. Estos actores que tienen especialistas en finanzas más sofisticados buscaban las herramientas para generar esto. Actualmente, en el mundo financiero esas herramientas son costosas, por lo que esto se cortó. Si el Gobierno le permitiera a los exportadores acceder a herramientas financieras que les permitan dolarizar los pesos, serían los primeros interesados en ofrecerles a los productores comprarles la soja, venderla al exterior, y colocar los pesos que el producto no quiere recibir en instrumentos financieros que sigan al dólar, y que el Gobierno de garantías de que se van a respetar, incluso permitiendo con los mismos cancelar importaciones en el futuro”.

“El ánimo de la decisión de generar estos instrumentos es correcto. El error radica en apuntar instrumentos con cierta complejidad a los productores, quienes todavía recuerdan cuando no pudieron retirar sus depósitos y nadie les daba una explicación”, manifiesta.

Algunas cuestiones por aclarar
Sobre todos los mitos que recaen sobre el campo, Romano destaca es que es falso que los dólares del agro no aparecen. “Si se observan los datos de CIARA, la liquidación de los exportadores de granos acumulada hasta junio 2022 fue récord histórico, y el año récord anterior fue el pasado”.

“Mucho se ha dicho sobre lo que “queda sin vender”. Es cierto que quedan sin vender unas 20 mill.tt. de soja, que es más que otros años. La forma en la que medimos esto es como porcentaje de la producción. Históricamente al 30/6 el agro le pone precio al 40% de la soja, en los últimos años estuvimos por debajo del 35%, y este año no llegamos al 30%. Sin embargo, el trigo se vendió muy rápido y generó un ingreso de divisas más importante que lo habitual en el primer trimestre, y se vendió mucho más maíz que el habitual. Esto compensó las cuentas, y medido en dólares, el sector generó una liquidez mayor a otros años”, comienza Romano.

Y aclara un punto importante: “Es importante entender que el productor no es el que liquida las exportaciones. El productor vende sus granos a la industria o la exportación (el consumo interno en Argentina es 40% en cereales y casi nulo en soja), muchas veces por intermedio de acopios y cooperativas. Los exportadores para pagar por esos granos que compran son quienes liquidan los dólares. De hecho, como lo normal es que reciban los granos antes de embarcarlos, los exportadores toman créditos de prefinanciación de exportaciones, e ingresan las divisas antes de que se embarquen los granos.

Entonces, ¿por qué los productores no venden los granos que les quedan? Romano lo contesta claramente: “Porque cosecha una vez al año, pero tiene gastos todo el tiempo”.

Y enumera una lista de posibles explicaciones: “La primera es que al productor le entran todos los granos juntos en pocos meses, cuando cosecha. Pero con la venta de esos granos, tiene que vivir todo el año, así que va vendiendo a medida que lo necesita. Si sos empleado, imagina que tu empresa te pagara todos los sueldos del año juntos en mayo. ¿Gastarías ese dinero todo junto? Lo que puedas pagar todo junto quizás sí, pero sería imposible que compres todo lo que necesitas en un solo momento”.

“Por otro lado, las inversiones que el chacarero hace para producir se concentran en dos o tres momentos del año, que no coinciden con el momento de cosecha. Para agravar la situación, los insumos que hay que comprar para producir son, en su mayor parte, importados y cotizan en dólares”, continúa y agrega: “Lo bueno es que, hasta el momento, no hubo problemas para que las empresas de insumos dispusieran de dólares para importar, por lo que tanto las ventas de granos, como las compras de insumo, están a dólar oficial. Sin embargo, si este año en abril hubiese vendido su soja, el tipo de cambio que le hubiesen aplicado habría sido de 110 $/USD. Hoy el tipo de cambio oficial está en 130, por lo que habría quedado 18% atrasado en sólo tres meses (72% anual), pero como va a sembrar recién en octubre o noviembre, no es claro cuanto más podría quedarse desfasado”.

El alquiler y la incertidumbre, dos factores en uno. Romano indica que también, una parte importante del costo de producción es el alquiler: 70% de la siembra en Argentina se hace en campos alquilados. “Lo normal es que se pacte el pago de los alquileres para el mes de mayo, cuando ya estamos seguros de haber cosechado. Pero muchos dueños de la tierra piden que les vayan pagando paulatinamente, ya que están en la misma situación que el productor: tienen un ingreso al año, pero gastos todo el año”, explica.

“La actividad de producción es muy competitiva. Hay mucha gente queriendo alquilar campos para producir, por lo que el margen de ganancia que se calcula al momento de entrar al negocio es muy bajo, y siempre está el riesgo de que el clima te juegue una mala pasada. Por eso, y dado que los alquileres se pactan en cantidad de soja, quienes arriendan campo siempre guardan una reserva por si viene un mal año y no pueden pagar los alquileres, o bien les aparece la oportunidad de alquilar un nuevo campo y quieren pagar por anticipado para quedarse con el nuevo lote. En años que pintan secos como este, esas reservas de grano se agrandan porque el riesgo de perder y tener que recurrir a los ahorros es mayor”, afirma.

¿Qué hace falta para que el productor venda algo más de granos? “El productor vende generalmente por una de estas tres razones: Primero, porque está trillando y tiene que ver que hace con sus granos, y a veces no le queda otra que vender para conseguir espacio de almacenaje. Esto es cada vez menos común gracias al silo bolsa. Pero tampoco es una solución mágica. Son costosos, existe riesgo de perder calidad, que se rompan por animales, granizo, o incluso que sean vandalizados o robados”, comienza enumerando el profesor del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

“La segunda razón más frecuente -continúa- es que necesite pagar algo. En muchas ocasiones las compras de insumos se financian a cosecha. También se suelen realizar compras de maquinarias o equipos de alta tecnología, que son cada vez más caros. Generalmente las cuotas y decisiones de inversión suelen tomarse una vez que se tiene certeza del resultado productivo, es por eso que previo a cosecha se vende poco, y luego en cosecha se hacen todos estos pagos”.

“Las ventas para conseguir espacio se programan para que coincidan con los pagos, y esa es la razón por la que entre marzo y junio se vende la mayor parte de la producción. Tanto para las decisiones de inversión como para la compra de insumos, se suele usar mucho la relación de insumo/producto: Cuánta soja hace falta para pagar los agroquímicos y fertilizantes, cuánta para los alquileres, cuánta soja hay que comprometer para una cosechadora. Lo mismo para una camioneta. Por ello la soja es también una unidad de cuenta para el productor”, expresa.

Por último, sobre la tercera razón Romano asegura que vende porque le parece que el precio es muy bueno. “¿Pero cómo saber si el precio es muy bueno? Cuando supera los costos de producción más un margen, o cuando están más altos de lo que se esperaba al momento en que se tomó la decisión de sembrar. Sin embargo, al capturar precios se cobra, y si en ese momento el dinero no es necesario, genera una liquidez excesiva. Más allá de la cuestión de que hoy no está claro cómo invertir esos pesos no solo para ganar, sino para evitar que se desvaloricen, al ser la soja moneda de cuenta, el común de los productores se siente más confiado teniendo el grano que dinero en el banco. Y prefieren tener el grano en su patio, antes que entregado en un acopio o a un exportador, por más que les tenga confianza”.

Un freno más que se pone el mismo productor
Romano asegura que el productor argentino es pionero en adopción de tecnología. “En EEUU y Europa todavía hay quienes no adoptan la siembra directa, mientras que en nuestro país Argentina no sólo que hace años está instalada, sino que el concepto fue evolucionando para incorporar distintas mejoras: para controlar malezas e insectos sin dañar al medio ambiente, se busca la forma de tener los campos cubiertos aún cuando no se produzca un cultivo comercial en invierno, y la maquinaria que se emplea tiene instrumental de precisión y permite decidir que sembrar, cuanto fertilizar o utilizar de agroquimicos, centímetro por centímetro del lote”, sostiene y añade: “Pero todo ese conocimiento e inversión en maquinarias es “tranqueras adentro”. Si bien se está avanzando mucho en este sentido, al productor le cuesta la administración del negocio, la comercialización tanto para comprar insumos como para vender sus granos, y sobre todo el aspecto financiero. No se siente cómodo en los bancos, casas de cambio e incluso le cueste utilizar derivados agrícolas”.

El último interrogante que responde Romano es: ¿y qué es lo que debería suceder para que liquiden más? “Si nos remontamos a momentos donde se permitía al productor comprar dólares libremente, de todas formas nunca vende el 100% de sus granos por todo lo que comentamos antes. Pero es cierto que hoy tiene más granos que de costumbre. Con estos precios podríamos ver más ventas, si tuviera una herramienta ágil para dejar los saldo en dólares”.

Sobre el mercado internacional
En un contexto en el que el precio de los granos sube fuerte, después de un inicio de julio con bajas, Romano destaca que la volatilidad “es enorme”. La pregunta entonces es ¿qué hacer? “Ir a lo básico -responde- cerrar márgenes de ganancia, y si querés seguir la suba, CALL”.

A pesar del aumento de tasas de la FED, el mercado financiero dio un respiro y los granos se concentraron en sus fundamentos alcistas. En EEUU, el maíz y soja vienen bien, pero se necesita una cosecha óptima, y no tienen humedad y hay pronósticos cálidos y secos cuando en dos semanas se definen rindes.

Con respecto a la situación en Ucrania, el académico de la Universidad Austral explica que el mundo sigue de cerca a si se reanudan los embarques en el Mar Nagro. “Más allá de que el conflicto sigue, en caso de que el cereal fluya, girasol, maíz y trigo podrían sufrir mucho”, indica.

Por otro lado, resalta que los márgenes de cerdos en China mejoran y se espera más demanda de harina de soja y maíz para engorde.

Sobre la situación local, Romano recuerda que Argentina entra en fases finales de cosecha de maíz, pero no se dio el temido cuello de botella logístico. “La falta de gasoil llevó a que se desviara mercadería a lugares más próximos, y esto lentifica la llegada a puerto”, agrega.

Además, el profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales sostiene que sigue preocupando la situación de trigo, aunque llovió en centro y sur de Buenos Aires.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral

Maquinaria agrícola: La falta de insumos podría paralizar algunas fábricas en agosto

Maquinaria agrícola: La falta de insumos podría paralizar algunas fábricas en agosto

Por Alejandro Rollán

Es debido a las restricciones a las importaciones. El sector negocia con el Gobierno la disponibilidad de divisas para la compra de materia prima considerada clave.

Buenos Aires, 28 de julio (PR/22) .- Septiembre fue el mes que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Ministerio de Economía de la Nación se fijaron como plazo para que la escasez de reservas comience a revertirse.

Para esa fecha se estima que la necesidad de dólares para comprar energía se reducirá y habría más disponibilidad de divisas para las importaciones de insumos y bienes de capital, hoy reducidas a su mínima expresión.

El problema es que llegar al noveno mes del año para muchas pymes no será fácil, si no pueden acceder a los insumos importados necesarios para la producción.

Esta situación es la que atraviesan las empresas de maquinaria agrícola, muchas de las cuales han advertido que en los próximos días se quedarán sin stocks de materias primas y de componentes fabricados en el exterior.

“En el Gobierno aseguran que la disponibilidad de divisas para importar comenzaría a normalizarse en septiembre; el problema es que hay Pymes que no van a llegar a esa fecha con los insumos necesarios y se van a ver obligadas a paralizar la producción”, reconoció un industrial del sector.

En este escenario, las negociaciones de las cámaras empresarias que agrupan al sector con el Gobierno buscan destrabar la situación para evitar que la actividad se paralice en las fábricas.

Identificar los insumos más críticos y darles prioridad para el abastecimiento aparece como una salida transitoria.

Desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA), aseguraron que si bien la actividad del sector de la maquinaria agrícola “se mantiene por encima de los niveles de 2019, el principal desafío para sostener el crecimiento es poder acceder a las divisas para la adquisición de insumos, partes y piezas críticas que no se fabrican en el país”.

En sintonía con esta evaluación, la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC) aseguró que la imposibilidad de acceder a dólares al tipo de cambio oficial para el pago de importaciones ha puesto a las Pymes en una “situación insostenible” que las obligará “en pocos días” a frenar la producción por la falta de insumos “fundamentales para la producción”.

Bajo estas condiciones restrictivas, el nivel de actividad comenzó en los últimos meses a dar síntomas de fatiga. Durante mayo, el sector de la  maquinaria agrícola creció 9,2%, un incremento por debajo del promedio que registró la actividad metalúrgica, pero que se mantiene por encima del nivel de producción registrado en 2018.

El escenario plantea interrogantes de cara al futuro de la actividad. Por eso, y en relación a las expectativas en la industria metalúrgica, el informe de ADIMRA prevé que sólo el 43% de los empresarios prevé un aumento en la producción en los próximos tres meses.

A comienzos de año, ese universo superaba el 50%.

Primicias Rurales

Fuente: MAQUINAC

CRA: El dólar soja, para especuladores, no para productores 

CRA: El dólar soja, para especuladores, no para productores 

     Comunicado de CRA

Buenos Aires, 28 de julio (PR/22) .- Desde el presidente hasta algunos de sus más obsecuentes seguidores, culpan al campo, pretendiendo ignorar, la realidad, la forma de producción, las estadísticas y hasta los más elementales derechos constitucionales.

El gobierno luce desorientado, errático y no se sabe quién conduce, en su propia crisis, busca culpables, ahora pretende, que sea nuevamente el campo.

Hace unos días el ministro de Agricultura, indicó que no habría ni devaluación ni quita de retenciones; por la noche el Banco Central, formuló un engendro, destinado a incentivar la venta de soja; Mismo Gobierno, mismo día, señal clara del desconcierto.

El Gobierno ignora el funcionamiento de comercialización y financiamiento del sector agropecuario.

No se puede ignorar la falta de confianza en el Gobierno, los muchos rumores que se alientan, aún, desde el propio oficialismo, todos coincidimos en que la crisis es producto de la pésima gestión del Gobierno, la incapacidad de su Gabinete, la ruptura de su alianza política y el atraso ideológico de sus posturas económicas y políticas.

El anuncio de un dólar “soja” por treinta días, pretende convertir al productor sojero, del interior del país en un timbero profesional; Bajo la mirada atenta de la medida, se esconde un proceso de gestiones múltiples, engorrosas, cuestiones impositivas provinciales y plena confianza en el Gobierno, demasiado engorro para gente que solo está acostumbrada a trabajar, producir y ahorrar en la moneda que produce (sus granos) para ir comerciando en la medida de sus necesidades.

La multiplicidad de tipos de cambio, solo muestra el descontrol económico en el que estamos, donde a cada día y a cada problema se crea un nuevo tipo de cambio. Los turistas la semana pasada; quienes liquiden soja, esta semana, solo activan la desconfianza, la sensación profunda, que con tanta inconsistencia no saldremos nunca del pantano en el que estamos.

El presidente y su violencia verbal, contrastan con su pasividad y pésima gestión, unos pocos confundidos que pretenden seguir viviendo del Estado, amenazan marchar contra los productores, sí, marchan contra los que posibilitan que ingresen los dólares con los que se sostiene el frente externo y el pago de importaciones.

Gobierno confundido, ministros que se contradicen, medidas mal tomadas, inconsultas y nulas en sus resultados, culpas a terceros, violencia en las palabras y los gestos, decadencia y mentiras, agobio de los ciudadanos, récord de inflación, sin crédito externo, ni interno, solo auguran más decadencia, aunque a los gritos se nos pretenda engañar con un presente tan promisorio, como inexistente. 

Primicias Rurales

Fuente: CRA

Alberto: no hay tanta soja, se te va a escapar el dólar

Alberto: no hay tanta soja, se te va a escapar el dólar

Buenos Aires, 27 de julio (PR/22) .- El presidente quiere que los empresarios agropecuarios vendan lo que no tienen. Si no cambia de relato, el dólar trepara a niveles muy altos.

Los empresarios agropecuarios, tienen la difícil tarea de convivir con un negocio a cielo abierto, esto implica que entre todas las variables que maneja un empresario tradicional, en el campo hay que agregar una variable incontrolable que es el clima.

El gobierno poco hace para que el clima se torne una variable controlable, ya que no ha podido instrumentar un seguro multiriesgo para el sector, para dar previsibilidad a este problema grave. No voy a ahondar en que debería realizar desde el Estado para facilitarle a las aseguradoras este tipo de cobertura, pero deberían ocuparse como sucede en otros países.

El 70% de los empresarios agropecuarios no trabajan en campo propio, por ende, alquilan campo a terceros para desarrollar su negocio. Lo que un empresario paga por el alquiler de la tierra es una suma fija, que equivale a un 40% de los ingresos brutos de lo que produce el campo, en condiciones normales. Si tiene buena cosecha paga esa suma fija, si tiene mala cosecha paga esa suma fija.

En el año 2022/23 la cosecha de soja se ubicó en 43,3 millones de hectáreas, esto implica que un 70% de dicha producción se realizó sobre campo alquilado. Esto implica que quienes realizan esta operación como previsión guardan un 40% de lo que cosechan, para pagar los alquileres de esta campaña o la entrante, ya que, si no pueden cosechar por problemas climáticos, el alquiler se paga igual.

El 70% de la producción de 43,3 millones de toneladas, son 30,3 millones de toneladas, de ese total 12 millones de toneladas quedan guardadas como reaseguro de los alquileres a pagar en la próxima campaña.

Esto implica que, sobre 43,3 millones de toneladas producidas, si le restamos los 12 millones de toneladas para pagos de alquileres futuros, nos quedan 31,3 millones de toneladas.

En la actualidad segunda datos del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca, los productores han vendido un total de 20 millones de toneladas, esto implica que vendieron el 46% del total cosechado.

Es muy importante resaltar que la soja se cosecho en el mes de mayo, y que aún no pasaron 60 días del momento en que recolecto la oleaginosa, esto quiere decir que el nivel de ventas es muy importante. Para agregar más claridad al análisis, en los últimos 8 años las ventas a esta fecha, tomadas sobre la cantidad cosechada, siempre se ubicaron en torno del 50%, por ende, no hay nada que acusar y sospechar por la cantidad de soja vendida.

Los exportadores compran la soja, pero no exportan mayoritariamente soja, producen harina y aceite de soja, en lo que va del año solo se exportaron 1,5 millones de toneladas de soja, mientras que el resto fueron subproductos como aceite y harina. Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior sumarían aproximadamente 16,5 millones de toneladas.

Como el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca no brinda información del stock de soja guardada de años anteriores, no nos parece apropiado hacer especulaciones del stock de soja que provienen de otros años, sin embargo, las estimaciones de mercado indicarían que habría un total de 10 millones de toneladas que se acarrean de años anteriores.

Vamos a las cuentas de la verdad. La cantidad de soja cosechada en la campaña 2021/22 asciende a 43,3 millones de toneladas, a las que le deberíamos sumar unos 10 millones de toneladas guardadas de campañas anteriores, esto nos daría un total de 53,3 millones de toneladas.

Del total de soja disponible, pasan de un año a otro un stock de 12 millones de toneladas, que es la previsión para pagos de alquiler futuro. Esto implica que hay un stock de 41,3 millones de toneladas.

Del total de 41,3 millones de toneladas, el productor vendió 20 millones de toneladas. Esto implica quedarían por vender 21,3 millones de toneladas. Esta mercadería se liquida entre los meses de agosto 2022 y abril de 2023, ya que se va vendiendo en la medida que el productor las necesita para pagar deudas, comprar insumos o para los gastos de estructura de la empresa. En los próximos 9 meses se van a liquidar unos 21,3 millones de toneladas, lo que implicaría una venta mensual promedio de 2,37 millones de toneladas.

Si la soja vale hoy aproximadamente U$S 510 la tonelada, esto implica que, si en los próximos 9 meses se pueden vender 21,3 millones de toneladas aproximadamente, esto implica que el dólar a ingresar ascendería a U$S 10.863 millones.

Si lo mediríamos por mes, esto implica que podrían ingresar unos U$S 1.207 millones por mes.

El presidente debería buscar otras herramientas para controlar el presupuesto público e incrementar las reservas del Banco Central, gritándole y acusando al campo, no va a lograr más reservas, más bien tendrá más problemas con el precio de los dólares alternativos.

Conclusiones

El presidente está en busca de un enemigo, y apunto al sector del campo. Hay muchos sectores económicos que tienen más stock de mercadería que el campo. Por ejemplo, una mayoría silenciosa de argentinos acopian dólares en argentina o en el exterior y sumarían la friolera de U$S 200.000 millones. Claro que dicha acusación apuntaría a una inmensa mayoría que lo dejaría sin votos a futuro.

. – Las empresas en su gran mayoría, se sienten más cómodas constituyendo stock, que acopiando pesos. El peso es un helado que te lo dan a las 14 horas de un día de verano con 40 grados y lo tenes que comer a las 20 horas.

. – No hay empresarios que ahorren mayoritariamente en pesos, el total de depósitos del sistema son 13 billones de pesos, y en plazo fijo hay 5,5 billones, si lo medimos al dólar MEP representarían U$S 17.028 millones de dólares. Los plazos fijos en dólares suman U$S 4.377 millones. Claramente la gente en Argentina no ahorra en el sistema financiero, más bien compra dólares y se llevan al colchón o se queda con mercadería. La suma de los plazos fijos en pesos y en dólares asciende a U$S 21.405 millones, que representa el 4,5% del PBI, la nada misma.

. – La cosecha de maíz campaña 2022/23 ascendería a 51,1 millones de toneladas, y se llevan vendidos 32,1 millones de toneladas, esto representa el 63% del potencial a cosecharse (aún estamos trillando maíz). Cabe aclarar que las hectáreas destinadas al maíz, pagan alquiler y la moneda en que se fija es soja, con un precio similar al alquiler de un campo sojero.

. – La cosecha de trigo 2021/22 ascendió a 22 millones de toneladas, y se llevan vendidos 20,7 millones de toneladas, esto representa el 94% de la cosecha. Cabe aclarar que las hectáreas destinadas al trigo pagan alquiler y la moneda en que se fija es soja, con un precio que suele ser la mitad de lo que se paga por un campo sojero, la otra mitad se paga para un cultivo que se hace una vez cosechado el trigo que puede ser soja o maíz de segunda.

. – La soja se guarda porque es la moneda del campo. Los alquileres de todos los cultivos ya sean soja, maíz, trigo o le que se te ocurra se pagan en función de quintales de soja. Las empresas de insumos hacen planes de venta de sus productos con canjes de soja a cosecha o a un mes determinado, esto es muy beneficioso porque le deja un ahorro impositivo al empresario agropecuario.

. – Cuando un empresario agropecuario guarda soja de una campaña a otra, en el paso del tiempo, por la variación de precio paga impuesto a las ganancias, por ende, cuando el productor ahorra en soja le termina pagando más impuestos al Estado, que si ahorraría en dólares en cabeza de persona humana.

El presidente y buena parte de la clase política desconoce lo que sucede en el campo, en los lugares donde se trabaja la tierra no hay cuevas, financieras o caja de seguridad para guardar los ahorros, hay mucha tierra, pocos caminos asfaltados, escasa infraestructura, nada de servicios y la única que queda es embolsar y vender en la medida que sea necesario. Difícil encontrar muchos empresarios del agro en los Panamá Paperas, más bien hay representantes de muchos sectores, pero de gente viviendo en el campo no conozco.

. – Señor presidente, le sugiero que estudie lo que sucede en el campo, que no lo menosprecie, en el campo no hay productores o sojeros como los llama despectivamente, hay argentinos trabajando, empresarios como cualquier otro, con similares problemas y las mismas ganas de que Argentina crezca y sea un gran país.

Bonus track la propuesta del gobierno para liquidar más soja

La propuesta es muy engorrosa, y difícil de explicar, por lo tanto, no parece muy atractiva para el que está ahorrando de largo plazo, hace un mes atrás estos valores eran más elevados por un precio más alto de la soja a nivel internacional y menos brecha cambiaria.

Este cambio beneficia a los exportadores, los productores ganan un 12% adicional, pero tienen que tener en cuenta los costos de comisiones e impuesto a los débitos y créditos bancarios.

Se hubiera necesitado una fórmula más simple, y sin tantas complejidades. Por ejemplo, bajar la retención del 33% al 30% o 28% hubiera sido más entendible y atractivo. Las fronteras ideológicas complican lo sencillo, y dificultan los resultados positivos.

Por Salvador Di Stefano | Analista Económico y Director de AgroEducación

Primicias Rurales

De espaldas a la gente, que sufre por su responsabilidad

De espaldas a la gente, que sufre por su responsabilidad

Por Carlos Achetoni (*)
Buenos Aires, 26 de julio (PR/22) .-Hace varios días nos debatimos como entidad (y también yo mismo como dirigente) si responder o no las barbaridades que venimos escuchando de funcionarios, dirigentes, referentes del oficialismo, pero fundamental (y tristemente) también del mismo presidente de la Nación.
Luego de mucho pensarlo, la sensación es que buscan realizar declaraciones polémicas, sobre supuestos proyectos de medidas abiertamente inconstitucionales con el único interés de buscar un enemigo y generar una polémica que les permita sacar del foco la tremenda crisis que nos agobia y de la que ellos son responsables.
Y por eso no respondimos. Porque decidimos que a la locura hay que responderle con cordura y con responsabilidad democrática. Esa que ellos pareciera que no tienen. Porque como los músicos que seguían tocando en la cubierta del Titanic, siguen hablando de nimiedades, estornudos y pensando en sorteos hot mientras los argentinos sufrimos. Nadie sabe qué va a pasar mañana. Si va a poder tener los productos más básicos, si va a tener trabajo o si su magro salario alcanzará para algo, considerando que no muestran una sola política ni un solo plan para salir de esta crisis.
Los productores agropecuarios no somos ajenos a esta realidad. Nos pasa exactamente lo mismo que a todos los compatriotas, que vemos que ellos dirimen una lastimosa interna cuyas esquirlas nos pegan a todos, sin distinguir sectores o colores políticos.
Fui parte de la Mesa contra el Hambre, pensando que iban a trabajar en serio desde allí para lograr algo. Sólo sirvió para que algunos se sacaran algunas fotos, sin ningún resultado real para la gente. Y presentamos propuestas a los funcionarios, y nos pusimos a disposición para trabajar. Pero parece que éramos muy pocos los que queríamos hacerlo, porque al resto sólo le interesó el posicionamiento público, la foto, llegar al cargo y pasar a otro tema.
Por todo siento lástima y dolor. Porque se verifica que el presidente no tiene el coraje de gobernar y representar al pueblo que lo votó, de una manera adecuada. Da pena que siga mirando su interna mientras las familias hacemos malabares para mantenernos en pie, sin hablar de las que directamente ya cayeron en la pobreza o la indigencia, sin saber si podrán salir. Mientras la clase media desaparece, ellos siguen tocando en la cubierta del Titanic, lanzando frases rimbombantes y disparatadas, sin responder lo que a todos nos importa.
Y entonces me pregunto: ¿qué van a hacer para sacar al país de esta profecía autocumplida en la que nos sumieron?, ¿cómo van a frenar al dólar y la inflación?, ¿cómo van a bajar la pobreza? O, antes aún, ¿van a hacer algo o van a seguir dejándonos caer en picada mientras ellos brindan con champagne o vuelan en aviones privados con nuestros recursos? Ya no preocupa solo responder sobre la barbaridad de querer ir contra la propiedad privada, sino que antes está pensar en adónde nos llevan como país.
Si algo de dignidad y de respeto por los argentinos les queda, como dirigente, pero especialmente como ciudadano les pido que reaccionen. Que miren el sufrimiento de la gente, y lo mal que estamos viviendo. Que se pongan a la altura y terminen de jugar. Porque juegan con nuestras vidas y con nuestro futuro, sin ninguna responsabilidad. Queremos producir y vivir en un país normal. Y eso no es lo que pasa hoy, aunque ustedes no lo quieran ver.

(*) Productor agropecuario mendocino y presidente de Federación Agraria Argentina

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