Con un hongo del suelo y residuos de brócoli, logran reducir hasta 98% de gusanos microscópicos que atacan cultivos de tomates

Con un hongo del suelo y residuos de brócoli, logran reducir hasta 98% de gusanos microscópicos que atacan cultivos de tomates

Es un potente plaguicida biológico para un parásito silencioso que ataca las raíces y produce importantes pérdidas económicas en el cinturón verde de Río Cuarto. A partir de combinar hojas de brócoli y un hongo del suelo logran reducir hasta en un 98 por ciento los gusanos microscópicos que atacan las raíces de los tomates.

 

 

 

Río cuarto, Córdoba. viernes 22 de Mayo (PR/26). — Con un hongo del suelo y residuos de brócoli, logran reducir hasta 98% gusanos microscópicos que atacan tomates.

Los gusanos forman agallas —deformaciones— a nivel radicular que impiden el normal crecimiento de los vegetales. Se trata de los nematodos parásitos de plantas, diminutos e invisibles al ojo humano.

 

 

 

 

Un enemigo invisible que arruina cosechas enteras

 

Un equipo de científicos del Instituto de Ciencias de la Tierra, Biodiversidad y Ambiente (ICBIA), de doble dependencia UNRC-CONICET, desarrolló esta innovadora estrategia ecológica para controlar una de las plagas más dañinas y silenciosas que afecta tanto a cultivos hortícolas como extensivos.

Si bien los nematodos fitoparásitos atacan una gran diversidad de cultivos, esta investigación se focalizó en el tomate, cuya producción se ve severamente afectada por la presencia de estos patógenos, particularmente Nacobbus aberrans s.l., una de las especies más frecuentes y abundantes en la rizósfera, donde el tomate desarrolla su sistema radicular en asociación con una amplia diversidad de seres vivos micro y macroscópicos.

 

 

«Son unos enemigos invisibles. Los fitonematodos son organismos microscópicos de alta prioridad mundial que afectan más de 2.000 especies vegetales. Atacan las raíces, formando agallas o nudos que impiden a la planta absorber nutrientes», explicó la investigadora.

En Argentina, los del género Meloidogyne y Nacobbus son los más frecuentes. Causan pérdidas económicas millonarias, que hasta ahora se intentaban frenar con agroquímicos altamente tóxicos y costosos.

La solución: un ‘escudo natural’ de dos ingredientes

El estudio demuestra la efectividad de la aplicación integrada de estrategias biológicas y químicas biorracionales para el control efectivo del «falso nematodo del nudo» en plantas de tomate. Los investigadores realizaron con éxito ensayos de manejo mediante una estrategia combinada: una alternativa armónica con el medio ambiente, sostenible, sin químicos costosos, contaminantes y de eficiencia limitada. Un recurso que está al alcance de los productores.

La fórmula combina dos soluciones naturales que trabajan en equipo:
  • Un hongo protector: la cepa Purpureocillium lilacinum SR14, aislada de suelos de la región de Río Cuarto, que tiene la capacidad natural de nutrirse de huevos y larvas del nematodo.
  • Un extracto botánico: un concentrado natural de hojas de brócoli que actúa como un biofumigante seguro para el ambiente.

Resultados contundentes: más tomates, mejor cosecha

Los ensayos, realizados tanto en cámaras de cultivo como en invernaderos, arrojaron resultados contundentes. La aplicación conjunta de estas estrategias logró reducir la población de la plaga en un asombroso 98 por ciento.

 

 

El beneficio no fue sólo la eliminación de la plaga. Las plantas tratadas con esta fórmula ecológica mostraron una vitalidad superior:

  • Mayor cantidad de frutos: las plantas tratadas produjeron entre un 66% y un 184% más de tomates que las enfermas sin tratamiento.
  • Mayor peso de la cosecha: el tamaño de los frutos alcanzó niveles hasta nueve veces superiores a los de las plantas afectadas por el nematodo.

«Los resultados son alentadores, porque se logran más y mejores tomates«, destacó la doctora María Alejandra Passone, integrante del equipo de investigación del ICBIA.

 

Una herramienta real y de bajo costo para los productores

 

El uso integrado de P. lilacinum y extracto de brócoli no solo elimina casi por completo los nematodos parásitos de las plantas, sino que además genera un mayor crecimiento de las plantas y preserva la calidad del suelo, tratándose de una herramienta segura para el medio ambiente.

«Este avance de la UNRC representa una alternativa real y de bajo costo para que los productores hortícolas abandonen los químicos tóxicos, garantizando alimentos más sanos para la población y protegiendo la salud de quienes trabajan en estos sistemas productivos», subrayó Passone.

 

Próximos pasos: del laboratorio al campo

 

«Nuestro grupo continúa trabajando en esta línea de investigación, por un lado, realizando ensayos en quintas hortícolas con problemas de infestación con nematodos fitoparásitos y, por el otro, desarrollando la formulación comercial del producto«, informó la investigadora.

Los resultados de esta investigación fueron recientemente publicados en la revista científica Journal of Pest Science. La región de Río Cuarto, con su importante cinturón hortícola, es uno de los principales focos donde Nacobbus aberrans representa una amenaza constante para la producción de tomate.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente Diario Puntal

 

El Despertar de la Tierra: De la Alfombra de Concreto a la Esponja de Vida

El Despertar de la Tierra: De la Alfombra de Concreto a la Esponja de Vida

En apenas seis años, la transición del arado a la siembra directa biológica demuestra que la degradación del suelo no es una sentencia de muerte, sino un estado reversible cuando el agricultor deja de ser un operario de maquinaria para convertirse en un aliado de la biología. 

Buenos Aires, lunes 11 de mayo (PR/26) .- Como alguien que ha pasado décadas observando la microbiota a través del microscopio y sintiendo el olor de la tierra sana, la historia de esta granja —adquirida en 2020 con un historial de maltrato industrial, no es solo un caso de éxito; es un manifiesto de esperanza.

Cuando recibimos suelos con menos del 1% de materia orgánica, técnicamente estamos gestionando un cadáver geológico. Es un suelo compacto, asfixiado, donde el agua no penetra y la vida no late. Sin embargo, pasar del 1% al 3% en seis años no es solo una estadística: es una revolución biológica bajo nuestros pies.

El milagro de «dejar de hacer»

A menudo, en la agroecología, el éxito no reside en lo que aplicamos, sino en lo que dejamos de destruir. Al eliminar la labranza y los agroquímicos nocivos, el agricultor de esta historia rompió el ciclo de violencia contra el ecosistema.

La clave de esta transformación radical se resume en tres pilares:

  1. Labranza Cero: Permitir que las redes de micelios de micorrizas (hongos) y las galerías de las lombrices permanezcan intactas.

  2. Cobertura Permanente: La naturaleza aborrece el vacío. Los cultivos de cobertura y el retorno masivo de residuos actúan como una «piel» que protege al suelo del sol y alimenta a sus habitantes.

  3. Confianza en la Biología: La aparición masiva de lombrices en solo seis meses es el primer indicador de que el «departamento de mantenimiento» de la naturaleza ha vuelto al trabajo.

La sensación de caminar sobre una esponja

Hay un detalle en este relato que todo productor experimentado reconoce: la prueba del paso. Pasar de un suelo duro como el pavimento a sentir una «esponja» bajo las botas es la confirmación táctil de la porosidad. Un suelo poroso retiene agua, respira y permite que las raíces exploren sin resistencia.

«He visto lo rápido que puede recuperarse la tierra cuando empiezas a trabajar con la naturaleza en lugar de contra ella».

Esta frase debería estar grabada en cada escuela agraria. Existe el mito derrotista de que los suelos están «demasiado rotos». Mi experiencia coincide con la de este productor: la resiliencia de la tierra es asombrosa si le damos las herramientas adecuadas.

Un llamado a la responsabilidad compartida

No podemos permitir que estos éxitos queden aislados tras las cercas de una granja. La salud del suelo está directamente ligada a la calidad nutricional de los alimentos que llegan a nuestras mesas. Un suelo rico en materia orgánica no solo produce más; produce mejor, capturando carbono y combatiendo el cambio climático en el proceso.

Es nuestra responsabilidad, como productores que vemos el progreso año tras año, alzar la voz. Compartir estos aprendizajes no es alardear; es elevar el estándar de salud para comunidades enteras. La agricultura del futuro no se encuentra en un laboratorio de síntesis química, sino en el respeto profundo por los procesos que llevan millones de años perfeccionándose bajo nuestros pies.

La tierra no es una herencia de nuestros padres, es un préstamo de nuestros hijos. Y hoy, gracias a testimonios como este, sabemos que podemos devolvérselas mucho mejor de lo que la encontramos. 

Primicias Rurales
Fuente: NoTill Farmer
Corwin Heatwole  3er
Founder and CEO of Harmony with Nature, farmer,
Gírgolas: el hongo que transforma residuos en una oportunidad rentable

Gírgolas: el hongo que transforma residuos en una oportunidad rentable

Un cultivo sustentable, de bajo impacto ambiental y con creciente demanda que se posiciona como una alternativa productiva ideal para pequeños emprendedores y productores agroecológicos.

Buenos Aires, domingo 10 de mayo (PR/26) .- La producción de gírgolas, el hongo comestible conocido científicamente como Pleurotus ostreatus, atraviesa un momento de fuerte expansión gracias al interés de los consumidores por los alimentos saludables y a las ventajas económicas y ambientales que ofrece su cultivo.

Consideradas uno de los hongos más versátiles y fáciles de producir, las gírgolas pueden cultivarse sobre residuos agrícolas como paja, aserrín o restos de cultivos, convirtiendo materiales de descarte en alimentos de alto valor nutricional. Esta característica convierte a la actividad en una alternativa sustentable y de bajo impacto ambiental.

Especialistas destacan que el cultivo requiere una inversión inicial moderada y puede desarrollarse en pequeños espacios, lo que abre oportunidades tanto para emprendimientos familiares como para proyectos de producción agroecológica urbana y periurbana.

Además de su rentabilidad, las gírgolas poseen importantes propiedades nutricionales: son ricas en proteínas, vitaminas, minerales y fibra, y su consumo continúa creciendo en restaurantes, ferias y mercados especializados.

Con el objetivo de acercar conocimientos técnicos a nuevos productores, distintos espacios de capacitación impulsan microcursos que permiten conocer las características del cultivo, las técnicas de producción, las condiciones ambientales necesarias y recomendaciones para la conservación y comercialización del producto.

El interés creciente por las gírgolas refleja una tendencia global: producir alimentos de manera más sustentable, aprovechando recursos disponibles y generando nuevas oportunidades económicas a escala local.

Descargar PDF

Primicias Rurales

Fuente; PROCADIS – INTA

La Agroecología como evolución: El fin de la «Minería de Suelo» y la necesidad biofísica

La Agroecología como evolución: El fin de la «Minería de Suelo» y la necesidad biofísica

Por décadas, el éxito agrícola se ha medido bajo una métrica engañosa: el rendimiento por hectárea. Sin embargo, autores como Santiago Sarandón y pioneros como Bill Mollison o Alwin Seifert nos invitan a mirar debajo de la alfombra de los récords de cosecha. Lo que encontramos no es una industria eficiente, sino una minería de suelo que opera bajo una quiebra energética y biológica inminente.

 

Buenos Aires, lunes 27 de abril (PR26) .-  El agronegocio actual celebra los «kilos por hectárea» mientras ignora una verdad termodinámica: un sistema que consume más energía de la que produce es, por definición, insostenible. Para sostener esos volúmenes, se requiere una inyección masiva de energía externa en forma de combustibles, fertilizantes de síntesis y pesticidas. La Falacia del Rendimiento: Un Sistema en Quiebra Energética

En contraste, la agroecología propone un cambio de paradigma: pasar del insumo al diseño de procesos. Al aprovechar la fotosíntesis, la fijación natural de nitrógeno y los ciclos minerales, se produce biomasa sin dependencia externa. Como señala Sarandón, cuando el modelo es agroecológico, los alimentos sobran, porque el diseño aprovecha el nicho ecológico de forma tridimensional y no lineal.

 

1. El Diálogo de Saberes: Contra la Ciencia de Laboratorio

Uno de los errores más costosos del modelo extractivista ha sido intentar que el campo se adapte a la parcela de ensayo mediante la química. La crítica es profunda: no se puede entender la vitalidad de la tierra en el vacío de un laboratorio aislado.

La agroecología no es un retorno romántico al pasado; es ciencia de vanguardia que incorpora el conocimiento local y los saberes campesinos. Estos actores poseen la «información de sitio» —ese contexto histórico y biológico— que un paper académico jamás podrá replicar. La verdadera ciencia es la que se adapta a la realidad del productor, no la que intenta dominar la naturaleza con fórmulas estandarizadas.

2. La Contabilidad Real: El Mito de la Rentabilidad

Si aplicáramos una contabilidad real que incluya las externalidades, el agronegocio se revelaría como la actividad más deficitaria del planeta. Los costos ocultos —erosión de suelos, contaminación de napas, pérdida de polinizadores y crisis de salud pública— son subsidiados por la sociedad y las generaciones futuras.

La ventaja de la agroecología reside en su resiliencia. Mientras que un monocultivo de millones de hectáreas es una bomba de tiempo biológica, la diversificación mediante policultivos crea un sistema capaz de resistir plagas y crisis climáticas. La resiliencia no es un lujo; es la póliza de seguro de nuestra seguridad alimentaria.

3. De la Minoría al Estándar: La Transición es Obligatoria

Es hora de abandonar la idea de que la agroecología es un nicho para minorías o un mercado de «comida sana para ricos». No es una opción ética; es la única estrategia de supervivencia. El objetivo final es que la etiqueta «orgánico» o «agroecológico» desaparezca, simplemente porque lo natural y lógico sea producir sin venenos.

Hoy vemos cómo el «Círculo Rojo» del agronegocio empieza a adoptar términos como «cultivos de servicios» o «biológicos». No lo hacen por una epifanía moral, sino por el colapso del propio sistema: las malezas ya no mueren con glifosato y el costo de los fertilizantes químicos es hoy prohibitivo.

Diagnóstico y Horizonte

No existe la coexistencia posible entre un suelo sano y un territorio inundado de biocidas. La agroecología es la evolución lógica de la agronomía, mientras que el agronegocio quedará registrado en la historia como una etapa prehistórica, ruidosa y costosa que alcanzó su límite biológico.

El futuro no es una opción que podamos elegir en una góndola; es una necesidad biofísica para garantizar que el diseño permanente de la vida continúe sobre la tierra

Primicias Rurales
Fuente: Santiago Sarandón: «La agroecología siempre avanza»  Ingeniero agrónomo y profesor titular de la cátedra de Agroecología en la Universidad de La Plata, Santiago Sarandón desarma el relato del agronegocio y muestra las ventajas de producir alimentos sin venenos ni transgénicos. La importancia de la mirada social, integral y el rol campesino e indígena.  y otros
El Kiwal de Saladillo, la historia de una idea

El Kiwal de Saladillo, la historia de una idea

Nada mejor que homenajear al 8M con la historia de una mujer. Tal es el caso de María de los Angeles, quien junto a Oscar han creado un kiwal en Saladillo donde producen, hacen turismo rural y fabrican mermeladas de alta calidad.

Buenos Aires, 14 de marzo (PR/26) .- Uno a veces se pregunta cómo suceden las cosas. Qué o quién dicta el destino de lo que pasa, cómo será, en qué terminará una aventura o una apuesta por el futuro.

Oscar de Luca es de profesión kinesiólogo, pero el destino, lo transformó en productor de kiwis y hoy se dedica a la producción y al cuidado de las plantas. Su esposa, María de los Angeles Dellatorre, contadora, es además diplomada en Turismo Rural en la Uba lo cual la llevó a dedicarse a la comercialización, difusión y la organización de visitas guiadas en el kiwal.

Ambos nacieron en Saladillo, pero se fueron a vivir a Mar del Plata, que fue cuando comenzó a gestarse el proyecto. “En la chacra familiar había dos plantas que nunca dieron kiwis. Ahí fue cuando Oscar comenzó a investigar y un paciente le dijo que en la zona de Sierra de los Padres y Mar del Plata había un productor al cual podía consultar.

Tal vez fue ahí que nació la pasión, de un detalle, de una curiosidad como suele suceder. Fue entonces que partimos a visitar aquella plantación de la cual nos habían hablado y cuando él la vió se dijo “esto es lo que quiero para mi”.

Ahí comenzó a gestarse el proyecto de instalar una platación de este fruto sabroso y nutritivo.

“Comenzamos a estudiar e investigar dónde comprar las plantas en viveros especializados, sobre la necesidad de plantar una cortina de casuarinas para protegerlos del viento, cómo instalar el sistema de riego y la protección antigranizo. Era el año 2009 cuando empezamos.

Las plantas eran chiquitas hasta la rodilla tanto de kiwis como de las casuarinas que hoy son las cortinas naturales que nos protgen en invierno. Muy lentamente empezamos a comercializar.

Trajimos primero unas 20 plantas para probar porque teníamos claro que no es zona de kiwis, estábamos muy lejos de la zona costera de la Provincia donde se encuentra el cordón frutícola más grande, las ciudades de Mar del Plata, Miramar, Batán, Sierra de los Padres es donde hay más producción de kiwis”, cuenta María de los Angeles.

“En aquellos días realizamos un análisis del suelo y el agua, el clima benefició porque los inviernos son muy fríos y el kiwi necesita mucho mucho frío. Con unas buenas heladas la planta se duerme y junta toda la energía que después, cuando viene la primavera, explota. Hoy tenemos 500 plantas de kiwis entre plantasmachos y plantas hembras. La que da es la hembra, el macho sólo cumple la función de polinizar en el mes de noviembre.

Además de la flor se realiza una polinización manual como para reforzar la ue se realiza naturalmente. Se compra el polen, que te lo venden en un frasquito chiquito de 1 g y cuesta 500 USD, para asegurarnos la producción. Es muy caro en cuanto a insumos, pero con eso te aseguras que la flor cuaje y después salga el fruto.

Recién en el año 2015/2016 estuvimos listos para salir a vender los kiwis. Los primeros 2 años eran solamente para vender en Saladillo hasta que salimos del pueblo un par de años después y no paramos de crecer. Actualmente llegamos a muchas ciudades dentro de la Provincia de Buenos Aires e incluso entregamos pedidos al costado de la ruta en parajes donde la gente no tiene acceso a ir donde estamos vendiendo”, relata.

Como todos los negocios, hay una etapa inicial tras la cual uno comienza a crecer en todos los sentidos. María de los Angeles explica que hace 6 años comenzó a posicionar la marca, la registró y través del Ministerio de Desarrollo Agrario certificó los kiwis como agroecológicos. Esto permitió dar la seguridad al consumidor de que no utilizan agroquímicos.

“Puedo decir que KIWIS SALADILLO es un sello Saladillense reconocido y posicionado por la calidad, dulzor y trazabilidad de la fruta. Sumamos también un valor agregado con los kiwis, esperamos a que madure y comenzamos a prepararlos. Lo que hacemos es pelarlos, embolsarlos y finalmente se frisa, esa es la materia prima que vamos utilizando a medida que vamos produciendo y hoy estamos elaborando artesanalmente no solo mermeladas de kiwi sino también de naranja con producción propia. Somos productores adheridos al Programa Mercados Bonaerenses en la Provincia de Buenos Aires, este programa nos permite ir a todas las ciudades sin restricciones para vender nuestros productos y poder ofrecer el beneficio del 40% de descuento con la cuenta DNI. Eso ayuda muchísimo no sólo para nosotros sino a nuestros clientes”, explica.

Actualmente la plantación de cítricos que comenzó con 150 plantas de limones, naranjas y mandarinas creció.

“Junto con los kiwis yo lo llamo el camino de la vitamina C porque vos tenés marzo, abril, mayo kiwis y después de junio, Julio los cítricos en otoño. Ya tenemos 300 plantas de cítricos más las 500 de kiwis. Hace 3 años cuando empezamos a experimentar el turismo en la plantación recibimos gente de muchísimos lados, el 80% es de Capital y Gran Buenos Aires o La Plata. El resto es de otras provincias, ciudades vecinas y gente local. Ofrecemos un programa que invita a ser cosechero por un día, se interactúa respondiendo preguntas y dudas sobre cómo crecen las platas y ahí empezamos el circuito dentro de la plantación, mostramos nuestras variedades de kiwis y de ahí nos trasladamos a la parte de cítricos para terminar en la matera, donde pueden degustar las mermeladas. Cada uno puede llevar su mate, sentarse y disfrutar la paz y la naturaleza. Es un momento donde se interactúa y se comparte la experiencia. Está actividad es muy linda porque los turistas disfrutan de cortar y elegir su propia fruta. El recorrido turístico dura aproximadamente 2hs desde la charla introductoria, el recorrido y finalmente la cosecha individual. Todo en comunidad, lo hacen en familia, amigos y se divierten mucho. Vivir esta experiencia es despertar todos los sentidos con un único escenario, LA NATURALEZA”, finaliza.

El kiwi de producción bonaerense es un hecho. Esta fruta original de las zonas subtropicales de China, se denominó kiwi en Nueva Zelanda, uno de los principales países productores y el nombre deriva de su parecido con los kiwis, unas aves muy pequeñas y sin alas, de color marrón que proliferan en ese país.

Exótica y nutritiva, esta planta ha encontrado en el territorio de la Provincia de Buenos Aires un terreno ideal para su producción, que en gran mayoría se exporta.
Entre sus atributos se encuentran:

Favorecer la salud digestiva.

Aportar fibra y evitar el estreñimiento.

Fortalecer el sistema inmune.

Es Antioxidante.

Acelera el Proceso de coagulación

Es Fuente de ácido fólico

Protege contra el cáncer

Recorrer un kiwal a apenas 185 km de Caba es una oportunidad única que se suma a la posibilidad de disfrutar de un fin se semana en Saladillo, que no sólo tiene para ofrecer su entorno natural -que incluye el más grande Vivero de la Provincia-, sino una arquitectura histórica, una excelente gastronomía bonaerense y decenas de historias de vida de su gente, creativos e innovadores desde siempre.

Más info: @turismosaladillo @kiwissaladillo – Prensa Turismo Saladillo

Primicias Rurales