Safari de Invierno 2026: una invitación abierta para descubrir y registrar la naturaleza argentina

Safari de Invierno 2026: una invitación abierta para descubrir y registrar la naturaleza argentina

Del 31 de julio al 3 de agosto, personas de todo el país podrán participar de una nueva edición de esta experiencia de ciencia ciudadana impulsada por Fundación Vida Silvestre Argentina y ArgentiNat.

 

 

Buenos Aires, lunes 27 de julio (PR/26) — Fundación Vida Silvestre Argentina invita a participar del Safari de Invierno 2026, un evento de ciencia ciudadana que se desarrollará entre el 31 de julio y el 3 de agosto y que convoca a personas de todo el país a observar, fotografiar y registrar la biodiversidad que las rodea a través de la plataforma ArgentiNat.

Esta edición celebra el quinto año consecutivo del inicio de un ciclo de Safaris, una iniciativa que comenzó en 2022, y que desde entonces viene promoviendo el conocimiento de la naturaleza y la generación colaborativa de información sobre la biodiversidad argentina.

Durante cuatro días, cualquier persona que se encuentre en Argentina puede sumarse al desafío de registrar plantas, animales, hongos y otros organismos silvestres en plazas, parques, reservas naturales, jardines, barrios o espacios rurales.

No es necesario contar con conocimientos previos, ya que la comunidad de ArgentiNat colabora en la identificación de las especies observadas.

 

 

 

 

“Los Safaris de Vida Silvestre se basan en un concepto simple: muchas personas observando la naturaleza al mismo tiempo pueden generar una cantidad de información imposible de obtener de manera individual. Cada registro compartido aporta datos sobre la distribución y presencia de especies en distintas regiones del país, que estación tras estación y año tras año permiten comparar los resultados” sostiene Martín Font, director de comunicación y educación ambiental de Fundación Vida Silvestre ARgentina.

Además de generar conocimiento científico, la propuesta busca fomentar el aprendizaje y el intercambio.

Familias, docentes, estudiantes, grupos de amigos, clubes de observación de aves, organizaciones sociales e instituciones educativas pueden participar juntos, utilizando el Safari como una herramienta para enseñar y aprender sobre biodiversidad.

La información generada durante el evento queda disponible como dato abierto y puede ser utilizada en investigaciones científicas, proyectos de conservación y actividades de educación ambiental.

 

¿Cómo participar?

Participar es gratuito y muy sencillo:

  • Salir a explorar la naturaleza entre el 31 de julio y el 3 de agosto.
  • Fotografiar o grabar sonidos de plantas, animales, hongos u otros organismos silvestres.
  • Subir las observaciones a través de ArgentiNat.org o la aplicación iNaturalist.
  • Colaborar identificando especies observadas por otras personas.
  • Cada observación incluye información sobre el lugar y la fecha del registro, permitiendo construir una gran fotografía colectiva de la biodiversidad argentina durante el invierno.
  • La participación es totalmente gratuita y abierta.

Cinco años observando la naturaleza argentina

 

Los cuatro ciclos de Safaris de Vida Silvestre convocaron a unas 5000 personas en todas las regiones del país, generando más de 150.000 observaciones y el registro de cerca de 9000 especies.

La iniciativa demuestra que cualquier persona puede contribuir al conocimiento científico y que la participación ciudadana es fundamental para comprender y conservar nuestro patrimonio natural.

 

Más información

Fecha: 31 de julio al 3 de agosto de 2026
Plataforma: www.argentinat.org
Organiza: Fundación Vida Silvestre Argentina

 

 

Primicias Rurales
Fuente:  Fundación Vida Silvestre Argentina
Cristina Giménez, de martillera a cultivar hongos gourmet, el cambio de 180°: abrió un nuevo mundo de sabores en San Juan

Cristina Giménez, de martillera a cultivar hongos gourmet, el cambio de 180°: abrió un nuevo mundo de sabores en San Juan

La sanjuanina desarrolló Reserva Orgánica, un emprendimiento que produce variedades comestibles y medicinales poco habituales en la provincia. Conócela.

 

San Juan, miércoles 8 julio (PR/26) — Años atrás, María Cristina Giménez decidió cambiar por completo el rumbo de su vida. Dejó de lado su carrera como martillera pública, el trabajo en desarrollos inmobiliarios y como perito judicial para dedicarse de lleno a un universo tan fascinante como poco conocido en San Juan: el cultivo de hongos orgánicos comestibles y medicinales.

Hoy, al frente de Reserva Orgánica, produce variedades de hongos cuyas genéticas son difíciles de conseguir en la provincia y las transforma en una amplia línea de productos que va desde conservas y escabeches hasta hongos deshidratados y en polvo.

 

«Lo comenzamos de manera formal entre 2022 y 2023, pero veníamos trabajando desde varios años antes para consumo personal. Cuando decidimos tomarlo en serio empezamos a planificar la producción», comentó la emprendedora en contacto con DIARIO DE CUYO.

 

Detrás de cada cosecha hay un proceso mucho más complejo de lo que muchos imaginan. El cultivo demanda conocimientos específicos, control de múltiples variables ambientales y varios meses de trabajo antes de obtener los primeros frutos. Sobre cómo es la previa a la venta al público, la sanjuanina detalla que todo depende del momento del año, el clima y hasta de la luna, un ciclo completo puede demorar entre 120 y 160 días desde la preparación del sustrato hasta la cosecha.

«Físicamente pueden parecerse a una planta, pero fisiológicamente se comportan más como animales. Son organismos muy particulares y por eso requieren procesos de producción muy específicos”, puntualiza Giménez.

Educar al consumidor, el gran desafío de Cristina Giménez y Reserva Orgánica

 

Aunque el interés por la gastronomía gourmet crece año tras año, Cristina reconoce que todavía existe un gran desconocimiento sobre los hongos comestibles en San Juan.

Al respecto comenta: «Acá cuesta mucho. Hace años que venimos educando al público porque la mayoría no sabe cómo utilizarlos, cómo hidratarlos o cómo cocinarlos”.

Sucede mucho cuando Reserva Orgánica forma parte de distintos emprendimientos y llama la atención de quienes se detienen a preguntar, indagar y llevarse algunos de los productos para probar luego en casa.

 

Si bien no cuentan con un gran margen de clientes en San Juan, mucha de la producción es demandada fuera de la provincia. «Nuestra mayor producción sale fuera de San Juan. Es una pena porque acá todavía no se aprovechan demasiado, pero los eventos y las ferias nos ayudan muchísimo a mostrar todo lo que se puede hacer con este producto.»

Además de comercializar los hongos frescos, Reserva Orgánica ofrece escabeches, conservas, productos deshidratados y preparados que facilitan su incorporación a distintas recetas.

 

Un cambio de vida y la apuesta por lo propio

Antes de dedicarse al cultivo, Jiménez desarrolló una extensa carrera vinculada al sector inmobiliario como martillera pública de profesión. Sin embargo, al cumplir 40 años decidió ordenar sus prioridades y pasiones.

«Sentía que había cumplido una etapa. No quería más estrés y elegí dedicarme a algo que realmente me apasionara”, confesó.

Ese cambio fue posible gracias al acompañamiento de su familia, particularmente de su esposo e hijos que son quienes participan de manera activa en la producción y cosecha, siendo un proyecto familiar.

 «Cuando hacés lo que amás, trabajás desde otro lugar. Conocés gente maravillosa, aprendés todos los días y cada logro se disfruta muchísimo. No volvería atrás.»

 

Cómo adquirir las propuestas de Cristina Giménez

Reserva Orgánica maneja un sistema de comercialización en base a pedidos directos de clientes particulares y en comercios que revenden sus productos.

 

Los interesados pueden contactarse a través de Instagram @reservaorganicasj, o mediante el contacto 2646268063, donde además de tomar pedidos brindan recetas, recomendaciones de uso y asesoramiento sobre las distintas variedades de hongos disponibles.

 

 

Fuente: Diario de Cuyo

Primicias Rurales

 

 

La revolución digital de la botánica: cómo la inteligencia artificial y los archivos abiertos están salvando a las plantas y hongos del planeta

La revolución digital de la botánica: cómo la inteligencia artificial y los archivos abiertos están salvando a las plantas y hongos del planeta

 

A través de la digitalización masiva de millones de especímenes y el uso estratégico de sistemas de aprendizaje automátdico, la ciencia global acelera la conservación de la biodiversidad, de plantas y hongos, que dejan de estar aislados en las colecciones científicas y se abren a más expertos.

 

 

 

 

Buenos Aires martes 7 julio(PR/26)–La crisis climática y el desarrollo acelerado imponen un reto contrarreloj para la ciencia. Frente a estas amenazas, expertos globales señalan que la digitalización de las colecciones biológicas se ha convertido en una herramienta indispensable.

 

 

Experiencias en Brasil y Honduras demuestre que el acceso virtual a estos archivos permite identificar con precisión qué especies requieren mayor prioridad de conservación y documentar de forma rigurosa la pérdida de biodiversidad derivada del avance urbano e industrial.

Durante siglos, millones de especímenes de plantas y hongos recolectados en todos los rincones de la Tierra permanecieron resguardados en herbarios físicos, accesibles únicamente para un reducido grupo de especialistas.

 

Los investigadores advierten que todavía existe un enorme vacío de conocimiento sobre cuántas especies existen realmente, dónde se encuentran y cuáles son las amenazas que enfrentan. Foto: cortesía Kew Gardens

 

Hoy, la transformación digital está convirtiendo estos históricos almacenes en recursos abiertos y globales para investigadores de todo el planeta, democratizando el conocimiento científico en favor de la vida silvestre.

 

El valor de estandarizar la información

 

Uno de los pilares fundamentales de esta transición es la capacidad de generar información estandarizada, comparable y de alta calidad.

Esto permite a las naciones optimizar y rediseñar sus estrategias de monitoreo y conservación. La magnitud de la crisis actual demuestra que ningún país ni institución puede enfrentar este desafío de manera aislada, volviendo la colaboración internacional un requisito obligatorio.

 

 

La inteligencia artificial como aliada y desafío

 

En este nuevo panorama, la inteligencia artificial (IA) emerge como un motor de aceleración sin precedentes, permitiendo integrar enormes volúmenes de datos y proyectar modelos ecológicos a velocidades asombrosas.

Herramientas como los sistemas de aprendizaje automático facilitan la identificación de grupos botánicos difíciles de distinguir, agilizan las tareas taxonómicas y liberan tiempo para que los expertos se concentren en el descubrimiento de especies completamente nuevas.

 

 

Sin embargo, los científicos advierten que la tecnología no es una solución mágica por sí sola. La conservación real de la inmensa mayoría de las especies silvestres depende directamente de los acuerdos y el tejido sociocultural de las comunidades locales y sus gobernantes, quienes deben validar e implementar los soportes técnicos en territorio.

 

Resultados tangibles a escala global

 

Instituciones de prestigio mundial, como el jardín botánico Kew Gardens, han completado hitos históricos al digitalizar más de 7.4 millones de especímenes micológicos y botánicos.

Este esfuerzo monumental ya rinde frutos concretos: en Costa Rica, la combinación de registros físicos y digitales incrementó en casi un 20 % la diversidad de hongos conocida, mientras que en Honduras reveló que el 33 % de las plantas identificadas en áreas protegidas no estaban incluidas en los planes oficiales de manejo.

 

Los sistemas de aprendizaje automático pueden ayudar a identificar grupos de plantas difíciles de distinguir. Foto: cortesía Kew Gardens

 

La era digital abre las puertas a datos y herramientas sin precedentes, ofreciendo una visión rica y emocionante para el futuro de la biodiversidad y permitiendo que la comunidad científica global actúe con un impacto más rápido y certero que nunca.

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Mongabay Latam

 

 

Reciente informe de Kew Gardens logra digitalizar más de 7 millones de plantas y hongos del mundo

Reciente informe de Kew Gardens logra digitalizar más de 7 millones de plantas y hongos del mundo

El Sexto Informe sobre el Estado de las Plantas y los Hongos del Mundo, elaborado por Kew Gardens con participación chilena, advierte que la magnitud real de la crisis de biodiversidad aún es desconocida. El documento destaca además cómo la inteligencia artificial y la digitalización están transformando el estudio y la conservación de especies a nivel global.

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 24 de junio (PR/26)–La biodiversidad mundial enfrenta una crisis más profunda de lo que se pensaba. Sin embargo, una nueva generación de herramientas digitales está ofreciendo oportunidades inéditas para comprender y proteger plantas y hongos antes de que desaparezcan.

 

 

Reciente informe de Kew Gardens logra digitalizar más de 7 millones de plantas y hongos del mundo | Ladera Sur

 

 

Esa es una de las principales conclusiones del informe State of the World’s Plants and Fungi 2026, elaborado por Kew Gardens (Reino Unido), junto a más de 400 científicas y científicos de 40 países, incluyendo investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB).

El reporte analiza cómo la inteligencia artificial (IA), la digitalización de colecciones biológicas y el intercambio global de datos están transformando la investigación sobre biodiversidad y las estrategias de conservación.

El informe es desarrollado por Royal Botanic Gardens Kew, una de las instituciones científicas más influyentes del mundo en investigación botánica, micología y conservación de la biodiversidad.

Con sede en el Reino Unido y más de 260 años de historia, alberga algunas de las colecciones biológicas más importantes del planeta y lidera iniciativas internacionales destinadas a documentar, estudiar y proteger la diversidad de plantas y hongos.

Las plantas y los hongos sostienen la vida en la Tierra: regulan el clima, almacenan carbono y proporcionan alimentos, medicamentos y materias primas.

Sin embargo, las y los investigadores advierten que aún existe un enorme vacío de conocimiento sobre cuántas especies existen realmente, dónde se encuentran y cuáles son las amenazas que enfrentan.

 

Reciente informe de Kew Gardens logra digitalizar más de 7 millones de plantas y hongos del mundo | Ladera Sur

 

 

Actualmente, 29.748 especies de plantas y 411 especies de hongos están catalogadas como amenazadas de extinción. No obstante, solo una pequeña proporción de las especies conocidas ha sido evaluada formalmente, lo que sugiere que la verdadera magnitud de la crisis podría ser mucho mayor.

Además, el informe estima que más de 100 mil especies de plantas y más de 2 millones de especies de hongos aún no han sido descritas por la ciencia y que muchas de ellas podrían extinguirse antes siquiera de ser descubiertas.

 

 

Reciente informe de Kew Gardens logra digitalizar más de 7 millones de plantas y hongos del mundo | Ladera Sur

 

 

 

Chile aporta datos clave para enfrentar la crisis de biodiversidad

 

Frente a este escenario, el informe destaca que la digitalización de colecciones biológicas y la integración de datos se han convertido en herramientas fundamentales para mejorar el conocimiento sobre la biodiversidad y orientar acciones de conservación.

En ese contexto, Chile aparece como uno de los casos destacados de América Latina por sus avances en la construcción de información digital sobre plantas.

 

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Estos esfuerzos fueron documentados en uno de los capítulos del informe, elaborado por Ricardo Segovia y Pablo Guerrero, investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y del Programa BIODATA.

El capítulo destaca la integración de más de 120 mil registros digitalizados de plantas provenientes de herbarios chilenos (cifra que continúa creciendo de manera sostenida), los que representan más de 3.900 especies y han permitido construir un inventario estandarizado de la biodiversidad nacional y avanzar hacia un catálogo actualizado de las especies presentes en el país.

Los investigadores destacan que estas herramientas son fundamentales para enfrentar la crisis de biodiversidad, ya que facilitan la investigación, el monitoreo y la toma de decisiones para la conservación.

 

 

Biodiversidad: la IA rescata 7,4 millones de especímenes

 

 

Una revolución digital para la biodiversidad

 

Para Ricardo Segovia, uno de los principales aportes del informe es que entrega información estandarizada y de alta calidad para fortalecer la conservación de la biodiversidad.

«Este informe reúne información transparente y comparable a nivel mundial, permitiendo a los países mejorar sus estrategias de monitoreo y conservación. Al mismo tiempo, muestra que enfrentar la crisis de biodiversidad requiere colaboración internacional, porque ningún país ni institución puede abordar este desafío por sí solo», señala.

 

Reciente informe de Kew Gardens logra digitalizar más de 7 millones de plantas y hongos del mundo | Ladera Sur

 

 

Todo esto es particularmente relevante si se considera que, durante siglos, millones de especímenes de plantas y hongos recolectados en todo el mundo permanecieron almacenados en herbarios y colecciones científicas, accesibles solo para un reducido
grupo de especialistas.

Hoy, gracias a la digitalización, estas colecciones están siendo transformadas en recursos abiertos para investigadores de todo el planeta.

Como parte de este esfuerzo, Kew completó recientemente la digitalización de sus 7,4 millones de especímenes botánicos y micológicos, una de las mayores iniciativas de este tipo a nivel mundial. La disponibilidad de estas colecciones está permitiendo descubrir especies nuevas, corregir errores de identificación, reconstruir cambios históricos en la biodiversidad y mejorar las decisiones de conservación.

La inteligencia artificial también está comenzando a desempeñar un papel clave. Los sistemas de aprendizaje automático pueden ayudar a identificar grupos de plantas difíciles de distinguir, acelerar el trabajo taxonómico y permitir que los especialistas concentren esfuerzos en especies potencialmente nuevas para la ciencia.

 

Extinción subestimada

 

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que los métodos tradicionales para determinar si una especie está extinta podrían estar dejando fuera una parte importante de la realidad.

Muchas especies son extremadamente raras o habitan zonas poco exploradas, por lo que su ausencia en los registros no necesariamente significa que hayan desaparecido. Por otro lado, también es posible que numerosas especies se hayan extinguido sin que su pérdida haya sido documentada.

Por ello, el informe propone incorporar modelos probabilísticos y herramientas estadísticas que permitan estimar con mayor precisión la probabilidad de extinción utilizando registros históricos, observaciones recientes y colecciones digitalizadas.

La digitalización también está proporcionando nuevas evidencias sobre los impactos del cambio climático. Gracias al análisis de millones de especímenes digitalizados mediante inteligencia artificial, investigadores han demostrado que los tiempos de floración de numerosas especies están cambiando a escala global, alterando relaciones ecológicas fundamentales entre plantas y polinizadores.

 

Reciente informe de Kew Gardens logra digitalizar más de 7 millones de plantas y hongos del mundo | Ladera Sur

 

 

Hongos: una nueva frontera científica

 

Otro de los avances destacados por el informe es la capacidad de obtener ADN de alta calidad a partir de especímenes de hongos recolectados hace hasta 180 años.

Este logro abre nuevas posibilidades para estudiar especies históricas y aprovechar la enorme información contenida en colecciones científicas de todo el mundo.

Las y los autores destacan que los estudios podrían contribuir al descubrimiento de nuevos medicamentos, al desarrollo de herramientas para proteger cultivos y a una mejor comprensión de enfermedades emergentes.

 

 

Para impulsar esta área, Kew y sus socios están trabajando en la creación de la mayor biblioteca genómica de hongos del mundo, con miles de especies secuenciadas digitalmente.

 

Un esfuerzo global para proteger la vida

 

El informe concluye que mejorar el acceso a los datos sobre biodiversidad y fortalecer la colaboración internacional son medidas fundamentales para enfrentar la crisis de extinción.

Los autores advierten que herramientas como la IA y la digitalización sólo
podrán desplegar todo su potencial si se acompañan de inversiones sostenidas en investigación, colecciones biológicas, formación de especialistas e intercambio equitativo de información entre países.

En un contexto de acelerada pérdida de biodiversidad, la revolución digital aparece como una herramienta decisiva para comprender mejor la vida en la Tierra y actuar a tiempo para protegerla.

 

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: laderasur

 

El cultivo que no descansa: 38.000 kilos de hongos por semana, todo el año

El cultivo que no descansa: 38.000 kilos de hongos por semana, todo el año

Una planta en Pilar cuadruplicó su rendimiento con tecnología, produce sin interrupciones climáticas y abastece a la mitad del país.

 

Buenos Aires, domingo 21 junio (PR/26) — En Argentina, cuando se cosecha trigo se espera el verano. Cuando se cosecha uva, se espera el otoño. Cuando se cosecha champignon en Pilar, se espera el día siguiente.

A diferencia de casi cualquier otro cultivo del país, la producción de hongos funciona de manera continua. Mientras algunas cámaras están en plena cosecha, otras atraviesan la etapa de incubación.

Otras cámaras se preparan para recibir un nuevo ciclo de cultivo. El resultado es un flujo constante de producción: más de 38.000 kilos semanales cosechados a la mañana, empacados a la tarde y en góndola al día siguiente.

Con una producción que supera los 2 millones de kilos anuales, Hongos del Pilar abastece entre el 45% y el 50% del mercado nacional de champignones y portobellos.

Un modelo que combina tecnología, planificación y trabajo manual especializado para sostener altos niveles de productividad y calidad. Cuando la actividad arrancó en los años 80, el rendimiento esperado era de alrededor de 7 kilos por metro cuadrado.

Reciente informe de Kew Gardens logra digitalizar más de 7 millones de plantas y hongos del mundo

Hoy llega a entre 25 y 30. Cuatro veces más producción en el mismo espacio físico, gracias a la incorporación de sistemas de estanterías y controles automatizados de temperatura, humedad y ventilación.

Estos sistemas automatizados permiten recrear con precisión las condiciones que cada especie necesita para desarrollarse. El proceso comienza con la elaboración del sustrato a partir del compostaje de material orgánico.

Una vez pasteurizado, se inocula el hongo y se traslada a las cámaras de cultivo. La cosecha, al final del ciclo, se realiza de forma manual: uno por uno, los hongos que alcanzan su tamaño óptimo son recolectados por el equipo de producción.

«Una de las particularidades del cultivo de hongos es que trabajamos con organismos vivos que reaccionan a cada cambio de temperatura, humedad o ventilación», explica Laura Márquez, jefa de cultivo de Hongos del Pilar.

«Por eso, gran parte de nuestro trabajo consiste en monitorear permanentemente las condiciones de cultivo para que cada cámara tenga el ambiente que necesita en cada etapa del proceso», detalla la especialista.

El crecimiento de la productividad no ocurrió de manera espontánea. Detrás de esa evolución hubo un proceso sostenido de inversión y modernización tecnológica.

Desde 2019, la planta lleva invertidos más de USD 7 millones en tecnificación y expansión. El objetivo es pasar de los 2 millones de kilos anuales actuales a 3 millones para 2030.

En un contexto donde gran parte de la producción agropecuaria depende de los ciclos estacionales, el cultivo de hongos muestra otra lógica posible: producir alimentos frescos de manera continua.

Esto se logra con altos niveles de eficiencia y un proceso que combina tecnología, conocimiento y trabajo manual especializado.

Primicias Rurales
Fuente: Hongos del PIlar