Santa Cruz concentra la mayor red de áreas protegidas forestales del país, y un estudio demuestra su efectividad

Santa Cruz concentra la mayor red de áreas protegidas forestales del país, y un estudio demuestra su efectividad

Investigadores argentinos analizaron 103 bosques de Santa Cruz y comprobaron que los ubicados dentro de parques y reservas presentan una estructura más saludable, mejores suelos y menor impacto humano que los de campos privados. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Santa Cruz  tiene una red de protección que es modelo en el país

 

 

Buenos Aires miércoles 1 julio (PR/26)–Santa Cruz no es una provincia cualquiera cuando se habla de conservación. Es la que concentra la mayor cantidad de áreas protegidas sobre paisajes forestales de toda la Argentina, y ahora un estudio científico internacional viene a confirmar algo que muchos sospechaban: ese esfuerzo realmente vale la pena.

La investigación, publicada en la revista científica Land, comparó 103 sectores de bosques de ñire (Nothofagus antarctica) repartidos por toda la provincia, y llegó a una conclusión contundente: los bosques que están dentro de parques nacionales y reservas provinciales se encuentran en mejor estado de conservación que los que están en campos privados.

El trabajo fue desarrollado por especialistas del CONICET, el INTA, la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), entre otras instituciones.

Los bosques analizados forman parte de los parques nacionales Los Glaciares, Patagonia y Perito Moreno, además de las reservas provinciales Lago del Desierto, Península Magallanes, Punta Gruesa, San Lorenzo y Tucu-Tucu.

Los propios autores recuerdan un dato clave: Santa Cruz tiene 52 áreas protegidas, la mayor cantidad del país dentro de paisajes forestales. Sin embargo, advierten que solo el 16% de la superficie ocupada por bosques de ñire está efectivamente protegida, lo que deja todavía un enorme margen de vulnerabilidad.

El estudio le pone, así, números y rigor científico a algo que la comunidad ambiental venía sosteniendo desde hace años: los parques y reservas son herramientas eficaces para conservar los ecosistemas, aunque su éxito depende también de lo que pasa más allá de sus límites administrativos.

 

 

Figura . Mapa del área de estudio que identifica las parcelas de muestreo (puntos) clasificadas según la tenencia de la tierra (puntos violetas: áreas protegidas; puntos naranjas: zonas de amortiguamiento en tierras privadas; puntos rojos: tierras privadas). También se muestran las áreas con bosques (verde claro: bosques de Nothofagus antarctica o ñire; verde oscuro: otros tipos de bosque), las áreas protegidas (violeta), la franja de amortiguamiento de 15 kilómetros (naranja) y los lagos (celeste). A: norte de Santa Cruz; B: centro de Santa Cruz; C: sur de Santa Cruz.

 

 

 

 

El ñire, un árbol clave para la Patagonia

 

 

El ñire es una de las especies arbóreas más representativas de la Patagonia austral, y en Santa Cruz ocupa cerca de 1.700 kilómetros cuadrados. No es solo un árbol más del paisaje: estos bosques son hábitat de numerosas especies y cumplen funciones ambientales esenciales, como proteger los suelos, almacenar carbono y regular el ciclo del agua. Además, sostienen actividades productivas, sobre todo la ganadería y el aprovechamiento forestal.

 

 

nire

 

Esa doble función -ambiental y productiva- es justamente lo que vuelve tan importante saber si las áreas protegidas cumplen de verdad el objetivo para el que fueron creadas.

 

Bosques más altos, más sanos y con mejores suelos

 

 

Para llegar a sus conclusiones, los investigadores compararon bosques en tres situaciones distintas: dentro de áreas protegidas, en una franja de 15 kilómetros alrededor de ellas, y en campos privados alejados de los parques.

En total evaluaron 38 variables, entre ellas la estructura del bosque, la regeneración natural, la calidad del suelo, la presencia de ganado, los efectos del fuego y las intervenciones forestales.

 

 

Bosque ñire

 

 

Los resultados fueron contundentes. Los bosques dentro de áreas protegidas mostraron árboles más altos, mayor cobertura de copas, más volumen de madera y mejor vigor, con una estructura mucho más parecida a la de un bosque natural maduro.

También presentaron suelos menos compactados, con mayor humedad y mejores niveles de carbono orgánico, condiciones clave para sostener la biodiversidad y resistir mejor los efectos del cambio climático.

Como resumen, los propios investigadores señalan que las áreas protegidas fueron claramente diferentes de las tierras privadas.

 

Menos ganado, más posibilidades de regenerarse

 

 

Uno de los puntos que más pesa en los resultados es el impacto del uso ganadero. Dentro de parques y reservas, el estudio detectó menor presión del ganado doméstico sobre la vegetación, lo que permite un mejor desarrollo del sotobosque y de los renovales de ñire.

 

 

Ganado Bosque

 

 

En los campos privados, en cambio, se registró mayor compactación del suelo y una presión más fuerte derivada del uso productivo, dos factores que terminan afectando la capacidad natural del bosque para regenerarse.

 

Los incendios, una amenaza que no respeta límites

 

 

Pese a los buenos resultados, los científicos son claros en una cosa: tener un parque o una reserva no elimina todos los riesgos. El estudio encontró evidencias de incendios, aprovechamiento forestal y presencia de ganado incluso dentro de algunas áreas protegidas, aunque en muchos casos esos impactos ocurrieron antes de la creación de los parques y todavía se notan en el paisaje.

A esto se suma otro dato relevante: numerosos incendios se originan fuera de los límites de las áreas protegidas, lo que demuestra que también es clave manejar bien los campos vecinos.

Proteger un bosque no termina en el cartel de entrada

 

 

La conclusión principal del trabajo es alentadora: las áreas protegidas funcionan y cumplen un papel esencial para conservar los bosques de ñire de Santa Cruz.

Pero los investigadores son enfáticos en que la protección no puede limitarse únicamente al interior de parques y reservas. Como ellos mismos sostienen, siguen siendo necesarias acciones sostenidas para excluir el ganado, regular el aprovechamiento forestal y mejorar el manejo del fuego, como parte de una planificación sustentable de todo el paisaje, dentro y fuera de los límites administrativos de cada área protegida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente:ahoracalafate

 

 

 

Búfalos fuera de control en la Amazonia brasileña: el desafío ecológico que enfrenta Rondônia

Búfalos fuera de control en la Amazonia brasileña: el desafío ecológico que enfrenta Rondônia

 Introducidos hace más de siete décadas para impulsar la producción rural, los búfalos salvajes de Rondônia se transformaron en una de las especies invasoras más problemáticas de Brasil. Con una población que podría superar los 50.000 ejemplares en pocos años, el debate enfrenta distintas estrategias de control: desde el sacrificio técnico impulsado por el gobierno hasta programas de caza regulada y manejo sustentable financiado por el turismo cinegético.

 

Buenos Aires, jueves 4 de junio (PR/26) .- Lo que comenzó en 1952 como un proyecto de desarrollo agropecuario terminó convirtiéndose en una crisis ambiental de gran magnitud. Ese año fueron introducidos en Rondônia, en la Amazonia brasileña, 36 búfalos —30 hembras y 6 machos— con el objetivo de producir carne, leche y servir como fuerza de trabajo en áreas inundables.

La iniciativa fracasó y los animales quedaron en libertad. Sin depredadores naturales, rodeados de abundante agua y pasturas, encontraron condiciones ideales para reproducirse. Durante las décadas siguientes la población creció de forma exponencial hasta alcanzar decenas de miles de ejemplares.

Aunque antiguos informes oficiales estimaban unos 5.000 animales, investigadores y especialistas que trabajan en la región sostienen que la cifra real sería muy superior. Algunas estimaciones hablan de más de 35.000 búfalos y advierten que la población podría acercarse a los 50.000 individuos en pocos años si no se implementan medidas de control efectivas.

Un impacto ecológico cada vez más grave

Los daños provocados por los búfalos afectan prácticamente todos los componentes del ecosistema.

Cada animal puede pesar cerca de media tonelada. Al desplazarse en grupos, abren senderos de varios metros de ancho que terminan convirtiéndose en canales permanentes de drenaje. Estudios técnicos citados por especialistas indican que en algunas áreas la superficie de agua se habría reducido hasta un 48%, alterando humedales fundamentales para la biodiversidad amazónica.

La compactación del suelo por el pisoteo dificulta la infiltración de agua y afecta las raíces de árboles y palmeras. Uno de los casos más emblemáticos es el deterioro de los palmares de buriti, característicos de zonas inundadas, que en algunos sectores han quedado reducidos a verdaderos «cementerios vegetales».

La fauna nativa también sufre las consecuencias. Especies vulnerables como el ciervo de los pantanos ven reducido su hábitat, mientras que numerosas aves acuáticas encuentran cada vez menos áreas aptas para reproducirse.

A ello se suma un riesgo sanitario significativo. Al tratarse de animales que nunca formaron parte de sistemas de control veterinario, existe preocupación por la posible transmisión de enfermedades como fiebre aftosa, tuberculosis o brucelosis al ganado doméstico y, potencialmente, a las poblaciones humanas cercanas.

La respuesta oficial: sacrificio técnico controlado

Ante la gravedad del problema, el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio) lanzó a fines de 2025 un proyecto piloto para eliminar 500 búfalos salvajes.

La iniciativa cuenta con la participación de organismos científicos y empresas especializadas. Además del sacrificio, contempla monitoreos sanitarios y estudios sobre los efectos ecológicos de la intervención.

Desde el gobierno sostienen que la geografía de la región dificulta cualquier otra alternativa. Las áreas afectadas son remotas, inundables y prácticamente inaccesibles por vía terrestre. Experiencias anteriores de captura demostraron costos muy elevados y resultados limitados.

Sin embargo, los críticos consideran que la medida es insuficiente. Eliminar 500 ejemplares en una población que podría superar ampliamente los 30.000 individuos tendría un impacto reducido y no modificaría la tendencia de crecimiento a largo plazo.

La alternativa de la caza regulada

Frente a las limitaciones del sacrificio estatal, algunos especialistas proponen adoptar un modelo de manejo inspirado en experiencias desarrolladas en África y otras regiones del mundo.

El agrónomo y guía profesional Cristiano Furtado sostiene que la caza regulada podría transformar un problema ambiental en una fuente de recursos para la conservación.

Según esta propuesta, cazadores deportivos extranjeros pagarían sumas importantes por participar en programas autorizados de control poblacional. Los fondos obtenidos podrían financiar tareas de monitoreo, vigilancia ambiental, investigación científica y protección de especies nativas.

Los defensores de este sistema argumentan que una reducción anual del 15% al 25% de la población permitiría contener el crecimiento del rebaño sin depender exclusivamente de recursos públicos.

Además, plantean que parte de los ingresos debería destinarse directamente a comunidades indígenas y ribereñas para financiar infraestructura, salud y educación, generando incentivos locales para apoyar el manejo de la fauna.

Los desafíos de la caza como herramienta de conservación

La propuesta, sin embargo, también genera controversias.

Brasil mantiene desde 1967 una legislación restrictiva respecto de la caza deportiva, por lo que cualquier modificación requeriría cambios normativos y amplios consensos políticos y sociales.

Los críticos advierten que la implementación debería contar con controles extremadamente rigurosos para evitar abusos, fomentar la transparencia y garantizar que la actividad se limite exclusivamente al control de una especie invasora.

También señalan que la caza, por sí sola, no resolvería todos los problemas ecológicos ya generados por décadas de degradación ambiental.

Otras opciones complementarias

Además del sacrificio técnico y la caza regulada, especialistas mencionan otras herramientas que podrían formar parte de una estrategia integral:

  • Captura y traslado de animales hacia áreas productivas autorizadas.
  • Programas de esterilización o control reproductivo, aunque su aplicación resulta compleja y costosa en ambientes selváticos.
  • Cercados estratégicos para proteger zonas críticas de conservación.
  • Monitoreo mediante drones, cámaras y sensores remotos.
  • Participación activa de comunidades locales en el seguimiento y manejo de la población.

La mayoría de los expertos coincide en que ninguna medida aislada será suficiente para revertir décadas de crecimiento descontrolado.

Un problema que exige decisiones urgentes

La expansión del búfalo salvaje en Rondônia se ha convertido en uno de los mayores desafíos de conservación de la Amazonia brasileña. La degradación de humedales, la pérdida de biodiversidad, los riesgos sanitarios y los impactos sociales obligan a encontrar soluciones efectivas y sostenibles.

El debate actual enfrenta dos visiones principales: la intervención directa financiada por el Estado y los modelos de manejo que incorporan mecanismos de mercado como la caza regulada. Probablemente, la solución definitiva requiera una combinación de herramientas, respaldo científico y participación de las comunidades locales.

Lo que parece cada vez más claro es que la inacción ya no constituye una alternativa viable. Cada año sin control permite que la población siga creciendo y que los daños sobre uno de los ecosistemas más importantes del planeta se profundicen.

 

Primicias Rurales
Fuente: Gerardo Grosso 
Satellites on Fire, una empresa creada por jóvenes argentinos que detecta incendios 35 minutos antes que la NASA y es argentina

Satellites on Fire, una empresa creada por jóvenes argentinos que detecta incendios 35 minutos antes que la NASA y es argentina

Un equipo de estudiantes de secundaria fundó una startup tecnológica que procesa datos en tiempo real y optimiza la respuesta ante emergencias climáticas.

 

 

Buenos Aires, martes 19 mayo (PR/26) — Satellites on Fire es una startup argentina que utiliza inteligencia artificial y datos satelitales para detectar incendios forestales en tiempo real. Su tecnología, desarrollada por jóvenes emprendedores, logra alertar sobre focos ígneos hasta 35 minutos antes que la NASA y actualmente opera en 21 países

En el último año de la escuela secundaria, mientras la mayoría de sus compañeros debate qué carrera seguir o planifica el viaje de egresados, este grupo de adolescentes alteró por completo el orden de las cosas.

Lo que comenzó como un proyecto de aula se transformó en Satellites, una startup de base tecnológica capaz de procesar información geoespacial con una velocidad que desafía a los sistemas de monitoreo más avanzados del planeta.

En el último año de la escuela secundaria, mientras la mayoría de sus compañeros debatía qué carrera seguir o planificaba el viaje de egresados, este grupo de adolescentes alteró por completo el orden de las cosas.

Lo que comenzó como un proyecto de aula se transformó en Satellites, una startup de base tecnológica capaz de procesar información geoespacial con una velocidad que desafía a los sistemas de monitoreo más avanzados del planeta.

La iniciativa nació al detectar las limitaciones de tiempo que tienen las alertas internacionales tradicionales.

Al notar que las imágenes de los satélites públicos suelen procesarse con un margen de retraso que resulta crítico durante una emergencia forestal, estos estudiantes desarrollaron un algoritmo propio que refina los datos térmicos disponibles y genera alertas tempranas locales de manera casi inmediata.

El ecosistema de desarrollo: proyectos en marcha

El corazón de Satellites se divide en tres unidades operativas concretas, diseñadas para dar respuesta rápida a problemáticas ambientales y comerciales reales:

  • Algoritmo de Alerta Temprana Anti-Incendios: Es el desarrollo estrella de la firma. El software procesa de forma constante las emisiones de calor en zonas de riesgo y cruza los datos con variables de viento y humedad local. Este sistema permite identificar columnas de humo y anomalías térmicas críticas mucho antes de que los reportes de agencias internacionales como la NASA actualicen sus plataformas públicas, ganando horas clave para los bomberos y brigadistas.

  • Fábrica de Software e Identidad Digital: Esta es la unidad de negocios con la que el equipo de Satellites financia su estructura operativa. Los propios estudiantes desarrollan páginas web, optimizan tiendas virtuales y gestionan bases de datos para pymes y comercios locales que necesitan actualizar su infraestructura en la nube.

  • Laboratorio de Capacitación entre Pares: Un programa de talleres prácticos dictado por los fundadores en distintas escuelas de su comunidad. El objetivo es democratizar el aprendizaje de la programación y el análisis de datos masivos (Big Data), bajo la premisa de que las herramientas del futuro se asimilan mejor cuando las explica alguien de la misma edad.

El modelo rompe con las dinámicas habituales de las ferias de ciencias escolares al constituirse como una entidad operativa real. Mientras el sistema educativo debate cómo vincular la teoría con la práctica profesional, estos jóvenes demuestran desde sus bancos de escuela que la tecnología de frontera ya no es patrimonio exclusivo de los grandes laboratorios del mundo.

La iniciativa nació al detectar las limitaciones de tiempo que tienen las alertas internacionales tradicionales.

Al notar que las imágenes de los satélites públicos suelen procesarse con un margen de retraso que resulta crítico durante una emergencia forestal, estos estudiantes desarrollaron un algoritmo propio que refina los datos térmicos disponibles y genera alertas tempranas locales de manera casi inmediata.

¿Qué es y cómo funciona?

    • Tecnología: Combina información de más de 8 satélites (incluyendo los de la NASA y la ESA) con cámaras terrestres y modelos propios de inteligencia artificial.
    • Velocidad: Detecta firmas térmicas y actualiza las imágenes cada 5 a 10 minutos.
    • Alertas tempranas: Logra advertir sobre incendios, en promedio, media hora antes que el sistema oficial de la NASA, llegando a registrar casos de alertas hasta con 7 horas de anticipación.
    • Notificaciones: Envía alertas automatizadas a través de WhatsApp, correo electrónico y notificaciones push.

 

 Hitos y Crecimiento
    • Creadores: La empresa fue fundada por Franco Rodríguez Viau (CEO) junto a sus compañeros Joaquín Chamo y Ulises López Pacholczak. Comenzó en 2021 como un proyecto escolar de estudiantes de ORT en Buenos Aires, inspirados por los devastadores incendios en la provincia de Córdoba.
    • Inversión y Expansión: Recaudó 2,7 millones de dólares en inversiones de capital internacional para expandir su tecnología de prevención a los Estados Unidos y otros mercados globales.
    • Alcance Actual: Está presente en 21 países de 4 continentes, cuenta con más de 55.000 usuarios y es utilizada por más de 40 organizaciones (incluyendo gobiernos, aseguradoras y empresas forestales). 

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Lo que los  diferencia es su Inteligencia Artificial

Según su página web están constantemente innovando y lanzando nuevos productos, entre los cuales se encuentra la predicción de la propagación de los incendios.

 

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En su equipo cuentan con olímpicos internacionales en informática, personas reconocidas entre los mejores 40 innovadores del mundo, profesionales que trabajaron en proyectos con NASA, y expertos que lideraron equipos de incendios en Parques Nacionales.

Poseen la base de datos de incendios validada más grande de Latinoamérica, con más de 90,000 eventos de 15 países.

Sus algoritmos combinan datos históricos, meteorológicos y reportes de usuarios detectando incendios 20 minutos antes que cualquier sistema satelital público.

Con su modelo para la detección ultra temprana con cámaras ópticas y térmicas en torres, detectan columnas de humo en los primeros 5 minutos.

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Primicias Rurales
Fuente: Satelittes On Fire/IA/IInfobae
Celebramos el Día Internacional de los bosques, la esperanza de vida

Celebramos el Día Internacional de los bosques, la esperanza de vida

En el Día Internacional de los Bosques, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se destaca la importancia de estos ecosistemas para la vida, la economía y el equilibrio ambiental, así como la urgencia de su conservación.

 

La Rioja, sábado 21 marzo (PR/26) — Cada 21 de marzo se conmemora el Día Internacional de los Bosques, una fecha proclamada en 2012 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de concientizar sobre la importancia de su cuidado, restauración y conservación. Este año el lema es «Bosques y Economía».

Esta efeméride invita no sólo a reflexionar sobre el valor de los ecosistemas forestales, sino también a visibilizar las graves consecuencias de su pérdida.

En este marco, por ejemplo, el Instituto de Ambiente de Montaña y Regiones Áridas (IAMRA)promueve esta jornada como una instancia clave para la educación ambiental, la sensibilización y la puesta en valor de los bosques, en especial los bosques nativos. Entre ellos, los algarrobales ocupan un lugar fundamental como patrimonio natural y cultural de muchas regiones áridas de Argentina.

IAMRA tiene su sede principal en la provincia de La Rioja, donde desarrolla actividades de investigación y docencia vinculadas a los ecosistemas de montaña y regiones áridas.

Algarrobal

Bosques y economía: mucho más que recursos

El lema de este año, “Bosques y economías”, destaca el rol esencial que cumplen los bosques en la prosperidad económica a nivel local, nacional e internacional. Sin embargo, su valor trasciende ampliamente la producción de bienes como miel, frutos o madera.

Los bosques sostienen la agricultura familiar, mejoran la productividad de los suelos y garantizan el equilibrio de los ecosistemas. Además, brindan servicios ecosistémicos indispensables: protegen el suelo de la erosión, regulan el ciclo del agua, capturan carbono —contribuyendo a mitigar el cambio climático— y albergan una enorme biodiversidad de especies vegetales, animales y microorganismos.

A nivel global, se estima que los bosques cubren aproximadamente el 31% de la superficie terrestre y albergan más del 80% de la biodiversidad terrestre del planeta. También son fuente de sustento directo para más de 1.600 millones de personas, especialmente en comunidades rurales.

La amenaza de la deforestación

 

 

A pesar de su importancia, los bosques están desapareciendo a un ritmo alarmante. La expansión de la frontera agropecuaria, el crecimiento urbano y el desarrollo de infraestructura son algunas de las principales causas de la deforestación.

Sus consecuencias son profundas: pérdida de biodiversidad, degradación del suelo, alteraciones en los ciclos hídricos y una mayor intensificación del cambio climático. Además, los bosques degradados son más vulnerables a incendios, lo que agrava aún más estos procesos.

La forestación

La conservación de los bosques no solo implica proteger los remanentes existentes, sino también promover activamente la forestación y reforestación con especies nativas, una estrategia clave para recuperar ecosistemas degradados y fortalecer la resiliencia ambiental.

En Argentina, distintas iniciativas han demostrado que la restauración forestal puede mejorar la calidad del suelo, favorecer la biodiversidad y generar oportunidades económicas sostenibles para las comunidades locales.

       

Por ejemplo, en la provincia de Misiones se desarrollan programas de reforestación con especies nativas como el lapacho y el guatambú, orientados a recuperar la selva paranaense y reducir la fragmentación del hábitat.

En regiones áridas, como La Rioja y San Juan, la forestación con algarrobos (Neltuma spp.) cumple un rol fundamental en la lucha contra la desertificación. Estas especies, adaptadas a condiciones extremas, ayudan a fijar el suelo, mejorar la infiltración del agua y proporcionar sombra, alimento y recursos a las comunidades rurales.

Asimismo, en la Patagonia, provincias como Chubut impulsan proyectos de restauración de bosques andino-patagónicos afectados por incendios, reintroduciendo especies como la lenga y el ñire.

Estas acciones evidencian que la forestación, cuando se planifica con criterios ecológicos y participación local, no sólo contribuye a mitigar el cambio climático mediante la captura de carbono, sino que también fortalece los vínculos entre sociedad y naturaleza, garantizando la sostenibilidad de los territorios a largo plazo.

Bosques invisibles: el caso de las regiones áridas

En los ecosistemas áridos, esta problemática suele pasar desapercibida. Muchas veces, estos bosques son subestimados debido a que sus recursos no generan las mismas rentabilidades económicas que otros sistemas forestales más densos.

Un ejemplo claro es el valle Antinaco–Los Colorados, en la provincia de La Rioja. Hacia mediados del siglo XIX, esta región albergaba una de las mayores masas de algarrobales de la ecorregión del Monte, con unas 309.000 hectáreas. Sin embargo, actividades como la minería, la expansión del ferrocarril y la explotación forestal redujeron estos bosques a fragmentos aislados.

Hoy, estos ecosistemas relictos —dominados por especies como Neltuma flexuosa (algarrobo negro) y Neltuma chilensis— siguen siendo fundamentales para las comunidades locales, ya que proveen alimentos, forraje, madera y energía.

Una mirada desde la investigación

 

La licenciada Sofía Valentina Lizárraga, docente investigadora del IAMRA – UNdeC,  (Instituto de Ambiente de Montaña y Regiones Áridas de la Universidad Nacional de Chilecito, La Rioja) destaca que:

“Reconocer el valor ecológico, social y económico de estos bosques —especialmente en regiones áridas— es un paso fundamental para promover su conservación. Es urgente avanzar hacia un ordenamiento forestal que combine conservación, restauración y uso sustentable, garantizando que estos ecosistemas continúen brindando sus beneficios a las generaciones presentes y futuras.”

Un compromiso con el futuro

 

Bosque nativo

La conservación de los bosques no es sólo una cuestión ambiental, sino también social y económica. Avanzar hacia modelos de desarrollo que integren la protección de estos ecosistemas es clave para enfrentar los desafíos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

En este Día Internacional de los Bosques, el mensaje es claro: cuidar los bosques es cuidar la vida. Porque allí donde crece un bosque, también florece la esperanza.

 

Primicias Rurales

Fuentes: Varias

Incendios en el sur: el Gobierno destinará más de $100 mil millones a Bomberos Voluntarios

Incendios en el sur: el Gobierno destinará más de $100 mil millones a Bomberos Voluntarios

En plena crisis por los incendios en la Patagonia, el Gobierno nacional anunció una inversión histórica de más de $100 mil millones para fortalecer a las asociaciones de Bomberos Voluntarios de todo el país, con foco en equipamiento, capacitación y capacidad de respuesta ante emergencias.

Buenos Aires, jueves 29 enero (PR/26) — En medio de la crisis por los incendios forestales que azotan a la Patagonia, el Gobierno nacional anunció una fuerte inyección de recursos para el sistema de Bomberos Voluntarios: más de $100 mil millones serán distribuidos entre asociaciones de todo el país para fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias.

La medida fue oficializada a través de la Resolución 91/2026, publicada en el Boletín Oficial, y se enmarca —según expresó el Poder Ejecutivo— en los “desastres de gran magnitud acaecidos en diferentes provincias durante el último año” y los escenarios de riesgo previstos para 2026.

Cómo se repartirán los fondos

El grueso de la partida estará destinado a la compra de equipamiento, materiales, indumentaria y herramientas clave para la lucha contra el fuego y tareas de protección civil.

  • Las 1062 asociaciones de Bomberos Voluntarios recibirán en conjunto más de $100 mil millones, lo que representa casi $95 millones para cada entidad.

  • Además, se asignarán $7.754 millones a federaciones y asociaciones para cubrir gastos de funcionamiento, representación y obligaciones institucionales.

  • La Agencia Federal de Emergencias, a través de la Dirección Nacional de Bomberos Voluntarios, contará con $2.500 millones para tareas de fiscalización, creación de centros regionales de control y adquisición de equipamiento.

  • El Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios recibirá otros $7.754 millones para funcionamiento y desarrollo de la Academia Nacional de Capacitación, y $2.584 millones adicionales para representación institucional.

Desde el Gobierno también informaron que las entidades estarán eximidas del pago de impuestos nacionales, derechos y tasas aduaneras para importar equipamiento desde el exterior, con el objetivo de agilizar la modernización del material de trabajo. La distribución de los fondos estará sujeta a mecanismos de control que garanticen que la inversión se destine a los fines previstos.

Contexto: incendios fuera de control

El anuncio llega en un momento crítico. En la Patagonia —especialmente en Chubut— los incendios forestales llevan semanas activos, con focos que afectan al Parque Nacional Los Alerces y zonas cercanas a localidades como El Hoyo.

Ya se registran más de 45 mil hectáreas afectadas, en un escenario agravado por altas temperaturas, vientos intensos y una sequía prolongada. La falta de nevadas en invierno y de lluvias significativas fue señalada por brigadistas como uno de los factores clave en la rápida propagación del fuego.

Bomberos y brigadistas trabajan para proteger viviendas, animales y áreas productivas, mientras que en algunas zonas se dispusieron autoevacuaciones preventivas.

Emergencia Ígnea en análisis

En paralelo, el Gobierno analiza prorrogar por decreto la Ley de Emergencia Ígnea, ante el pedido de gobernadores patagónicos de contar con más herramientas y recursos para enfrentar la crisis y asistir a las comunidades afectadas.

La decisión se evaluó en una reunión de la mesa política en la Casa Rosada, en medio de la presión de las provincias del sur, que reclaman tratamiento “urgente” del tema en el Congreso.

Con este paquete de fondos, la administración nacional busca reforzar el sistema federal de respuesta ante desastres, en un contexto donde los Bomberos Voluntarios vuelven a estar en la primera línea frente a una de las peores temporadas de incendios de los últimos años.

Primicias Rurales

Fuente: La Nación/Noticias Argentina/IA