May 22, 2026 | Actualidad, Agricultura, Agua
En el Simposio Regional Fertilidad 2026, el especialista Martín Díaz Zorita destacó que la clave para sostener rindes en ambientes difíciles está en las raíces, la nutrición balanceada y una mirada de largo plazo sobre el sistema productivo.
Buenos Aires, viernes 22 de mayo (PR/26) .- “No hay que hacer producir solo el cultivo, hay que hacer producir el agua”. Con esa frase, el especialista Martín Díaz Zorita sintetizó uno de los conceptos más fuertes que dejó el cierre del Simposio Regional FERTILIDAD 2026, realizado en Santa Rosa, La Pampa, ante más de 350 asistentes vinculados al sector agropecuario.
El investigador de la UNLPam y CONICET puso el foco en un tema cada vez más determinante para la producción agrícola: cómo lograr cultivos más eficientes en el uso del agua en regiones semiáridas y subhúmedas, donde las lluvias son variables y las condiciones climáticas suelen ser extremas.
Lejos de hablar únicamente de fertilizantes o de mayores rindes, Díaz Zorita propuso mirar el sistema productivo de manera integral. “El manejo de la nutrición no puede pensarse solo desde una planilla de Excel o desde el resultado inmediato de una campaña”, sostuvo.

Más raíces, más agua disponible
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el rol del sistema radicular. Según explicó, muchas veces las mejoras productivas no provienen de cambios espectaculares en la planta, sino de pequeñas diferencias que terminan teniendo gran impacto.
“No cambió mucho la fisiología de la planta. Lo que tenemos son más raíces”, afirmó. Y ejemplificó: “Medio centímetro más de exploración radicular puede aportar medio milímetro más de reserva de agua, suficiente para sostener medio día adicional de crecimiento”.
En otras palabras, lograr raíces más activas y profundas permite que el cultivo aproveche mejor cada milímetro de lluvia, algo fundamental en zonas donde el agua es el principal factor limitante.
Pensar el campo a mediano plazo
El especialista también llamó a cambiar la lógica de las decisiones agronómicas de corto plazo. Advirtió que ahorrar hoy en nutrición o manejo puede convertirse en un problema productivo mañana.
“La visión tiene que ser de mediano plazo. Muchas veces, por ahorrar hoy, me doy un tiro en los pies para el año que viene”, expresó.
Incluso en sistemas agrícolas con campos alquilados, remarcó que cuidar el suelo y el funcionamiento del sistema termina beneficiando al propio productor. “No estamos cuidando solo el suelo del vecino: estamos cuidando el sistema”, señaló.
Diversificar para reducir riesgos
Otro concepto fuerte fue el de diversificación. Pero aclaró que no se trata solamente de cambiar cultivos.
“Diversificar también es modificar estrategias: fechas de siembra, densidades, ambientes y manejo”, explicó.
Para Díaz Zorita, en escenarios climáticos inciertos la clave es distribuir riesgos y evitar depender de una única receta productiva.
El lote no se entiende desde una computador

Durante la charla también cuestionó la excesiva dependencia de herramientas de escritorio para tomar decisiones agronómicas.
“El ambiente no se ve en un Excel. Se ve caminando, conversando y entendiendo qué queremos hacer en cada rincón del lote”, afirmó.
En ese sentido, insistió en la necesidad de combinar tecnología, diagnóstico y conocimiento práctico del campo para ajustar mejor cada manejo.
Anticiparse al clima
Otro de los ejes abordados fue la relación entre fertilización y dinámica del agua. Según explicó, en ambientes semiáridos muchas veces fertilizar tarde reduce la eficiencia porque el nutriente no llega a incorporarse correctamente al cultivo.
“Anticiparse no es un pecado”, resumió.
Por eso, planteó que el manejo agronómico debe diseñarse pensando en probabilidades climáticas y en cómo desacoplar las necesidades de la planta de las limitaciones ambientales.
“Todo empieza en las raíces”
En el cierre de su exposición, Díaz Zorita dejó una reflexión que resumió el espíritu del encuentro:
“Las decisiones que tomamos hoy sobre nutrición repercuten en el mañana. Todo empieza en las raíces, se sostiene en la cobertura del suelo y se consolida en la producción final”.
El Simposio Regional FERTILIDAD 2026 se realizó en el Hotel Mercure de Santa Rosa y reunió a técnicos, productores, empresas e instituciones vinculadas al desarrollo de sistemas agrícolas más eficientes y sustentables.
Primicias Rurales
Fuente: Paula Vázquez
May 22, 2026 | Actualidad, Especial
Una donación inédita de última generación convierte a la Ciudad en el faro de la restauración conservativa de América Latina. La ciencia médica y el arte se dan la mano para devolverle el brillo al patrimonio sin tocarlo.
Buenos Aires, Quienes nos dedicamos a la restauración de obras de arte sabemos que el tiempo es un enemigo silencioso, pero a veces, los métodos tradicionales para combatirlo también pueden ser una amenaza. Cada vez que nos enfrentamos a un óleo sobre lienzo con siglos de historia, la fragilidad de sus capas nos hace contener la respiración. Un solvente mal calculado o un bisturí demasiado entusiasta pueden ser fatales.
Por eso, la noticia que sacudió al Palacio Ceci este miércoles 20 de mayo no es solo un hito institucional; es un verdadero cambio en las reglas del juego para los que vivimos entre lienzos, esculturas y polvo histórico.
La Ciudad de Buenos Aires acaba de incorporar un sistema láser italiano de última generación para la restauración conservativa, una tecnología inédita en América Latina donada por el prestigioso Grupo El.En. y su división Light for Art, en colaboración con la firma local Tecnoimagen S.A.
El bisturí de luz: ¿Por qué este láser es una revolución?

Para el público general, la palabra «láser» suele evocar ciencia ficción o cirugías estéticas. Curiosamente, no están tan errados: esta tecnología deriva directamente de las innovaciones médicas (desarrolladas por la firma DEKA). Pero, ¿qué hace exactamente en una pintura antigua?
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Máxima selectividad: El láser permite retirar capas de suciedad, barnices oxidados o intervenciones burdas del pasado con una precisión micrométrica.
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Intervención no invasiva: Actúa mediante pulsos de luz. Limpia la obra sin necesidad de contacto físico ni fricción, protegiendo la materia original como ningún solvente químico podría hacerlo.
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Respeto por la fragilidad: Como bien señaló Pedro Aparicio, director general de Patrimonio, Museos y Casco Histórico, el tratamiento de óleos sobre lienzo siempre ha sido uno de nuestros mayores retos. Este sistema borra ese miedo de la ecuación.
«Dedicarse a conservar el patrimonio no es solamente cuidarlo o restaurarlo, sino también ponerlo a disposición de la comunidad, traerlo al presente y preservarlo para el futuro», afirmó Gabriela Ricardes, ministra de Cultura de la Ciudad.
Argentina como el «Hub» cultural de la región

La llegada de este equipo no es un hecho aislado ni un simple obsequio corporativo. El Ingeniero Paolo Salvadeo, director general de El.En. S.p.A., fue categórico al definirlo como «una semilla destinada a generar un impacto duradero».
La elección de Buenos Aires como la primera ciudad de América del Sur en implementar esta tecnología responde a una estrategia clara: convertir al país en un polo de capacitación regional. El proyecto no solo contempla encender la máquina y limpiar obras de los museos públicos porteños, sino también abrir instancias de formación destinadas a restauradores locales.
| El Impacto de la Nueva Tecnología |
| Para las obras: Limpieza ultra-precisa sin químicos agresivos ni desgaste mecánico. |
| Para los profesionales: Acceso a capacitación internacional en tecnologías láser aplicadas. |
| Para el público: La garantía de que el patrimonio de los museos de la Ciudad se preservará intacto para las próximas generaciones. |
A partir de ahora, los restauradores locales sumaremos a nuestra paciencia artesanal y al ojo clínico el poder de la física cuántica. Los lazos históricos entre Italia y Argentina se consolidan una vez más, esta vez unidos por un rayo de luz que promete mantener vivo nuestro pasado. El arte de la Ciudad ya no solo se cuida; ahora, se ilumina.
Primicias Rurales
Fuente: Gobierno de la Ciudad
May 20, 2026 | Actualidad, Especial
Walter Giaccaglia transformó una empresa de congelados en crisis en un negocio rentable. Con una inversión inicial de US$ 250.000, apostó por locales propios y un modelo de «corners» que proyecta llegar a los 100 puntos de venta este año.
Buenos Aires, 20 de mayo (PR/26) .– En un contexto donde el consumo de alimentos congelados todavía generaba desconfianza en Argentina, Walter Giaccaglia vio una oportunidad de negocio. Hoy, lidera Qüem, una empresa que factura aproximadamente US$ 6 millones anuales, consolidando un modelo que supo capitalizar los cambios en los hábitos de consumo acelerados por la pandemia.
La historia de Giaccaglia no es la típica trayectoria corporativa. Criado en Del Carril, un pueblo de mil habitantes en el partido bonaerense de Saladillo, sus primeros ingresos provenían de juntar choclos en el campo durante su adolescencia. Esa cultura del esfuerzo temprano se tradujo, décadas después, en una resiliencia empresarial puesta a prueba no solo por los vaivenes económicos del país, sino por desafíos personales extremos.
Tras mudarse a Buenos Aires a los 22 años para estudiar Marketing, Giaccaglia incursionó en diversos rubros. Comenzó en agencias de autos, donde dormía en un sillón de la oficina, y luego en el taller de acolchados de una tía, donde convertía el espacio de trabajo en su dormitorio improvisado. El punto de inflexión llegó cuando entró en el negocio de la publicidad en vía pública, donde escaló rápidamente hasta manejar unos 4.000 carteles. En 1999, vendió la compañía de publicidad. Sin embargo, ese éxito empresarial se vio interrumpido por un evento que redefiniría su vida.
En 1994, mientras su negocio de publicidad crecía, Giaccaglia recibió un diagnóstico médico, “me enfrenté cara a cara con la finitud y tomé la decisión de vender la empresa para vivir de una manera más relajada», explicó años después sobre ese momento crítico. Sin embargo, esa búsqueda de tranquilidad chocó con su propia naturaleza emprendedora. «Los que emprendemos no sabemos cómo vivir tranquilos. Nacimos para construir, para hacer cosas”, reflexiona. Después de vender la compañía de publicidad y firmar un acuerdo de no competencia, exploró otros negocios sin buenos resultados durante años. El impulso empresarial seguía latente.
La oportunidad en el sector alimenticio surgió en 2018. Giaccaglia identificó una empresa de alimentos congelados que enfrentaba severos problemas financieros y estructurales. La compañía había sido diseñada para operar mediante franquicias, pero carecía de los
cimientos logísticos, de stock y de infraestructura de frío necesarios para sostener ese modelo. «Primero tuvimos que poner todo en orden», resume Giaccaglia sobre su diagnóstico inicial. Para reestructurar la operación, inyectó una inversión de US$ 250.000. Su primera decisión estratégica fue contraintuitiva para el modelo original: frenar las franquicias y abrir locales propios en Vicente López, La Lucila y Olivos. El objetivo era construir un modelo de negocio probado y replicable antes de volver a expandirse.
La pandemia aceleró ese cambio hacia el consumo de alimentos listos o fáciles de preparar. Fue entonces cuando decidió invertir en ampliar la planta de producción, apostando a que la demanda seguiría creciendo.
El segundo quiebre: 2021 y la redefinición del negocio
En 2021, cuando Qüem estaba en plena expansión, Giaccaglia volvió a enfrentarse a un diagnóstico grave que requirió quimioterapia y una operación compleja. «Pensé que ahora sí había llegado al final de la historia», dijo sobre ese momento. Ese proceso tuvo también un costado personal decisivo. Conoció a su actual esposa un mes antes de la operación y fue ella quien lo acompañó durante el tratamiento. La experiencia lo transformó profundamente.
En 2022, tras recibir el alta, tomó una decisión que volvió a cambiar el rumbo del negocio: «Decidímos comprarle a mi socio su parte y empezar este proyecto como una estructura familiar». Su hijo Matías volvió de Colombia y se hizo cargo de la gestión operativa de la empresa. Esta redefinición no fue solo corporativa; fue existencial. «Ahora el dinero ya no era lo importante. Lo que importa realmente es formar parte de un grupo de personas que pasamos por cosas duras y que podemos aportar valor por todo lo aprendido”, reflexiona el empresario. Esta visión redefinió completamente su estrategia empresarial.
El modelo Qüem: escalabilidad y eficiencia
Hoy, Qüem ha superado la etapa de prueba de concepto. La empresa cuenta con siete locales propios y diez franquicias. Sin embargo, el principal motor de crecimiento actual es su sistema de «corners», que representa la materialización de esa nueva filosofía empresarial.
Este modelo consiste en la instalación de freezers en comercios de cercanía, entregando la mercadería, en muchos casos, en consignación. Con un costo aproximado de US$ 1.000 por unidad, este formato permite a Qüem escalar rápidamente su presencia a nivel nacional eludiendo los altos costos fijos asociados a alquileres, personal y servicios de un local tradicional. La proyección de la empresa es alcanzar los 100 «corners» operativos durante este año.
La oferta de productos también ha evolucionado para responder a la demanda. El portafolio actual supera los 350 artículos, aunque la estrategia en el punto de venta se concentra en alrededor de 50 productos de alta rotación. La mitad de la oferta corresponde a marca propia (frutas, verduras, rebozados, guarniciones, chipas, pizzas y tartas), mientras que el resto se complementa con marcas distribuidas oficialmente, como Franuí.
La incorporación de tortillas, milanesas y viandas responde a cambios en los hábitos de consumo, con una demanda creciente de soluciones prácticas, aunque el producto más vendido sigue siendo el mix de frutos rojos.
Los proyectos a futuro incluyen la robotización de la planta de producción, la integración de inteligencia artificial en los procesos y el desarrollo de tiendas inteligentes sin personal, actualmente en fase piloto en barrios cerrados. Además, la empresa avanza con «Orígenes», una línea gourmet diseñada específicamente para integrar a la cadena de valor a productores regionales que habitualmente no tienen acceso a las grandes superficies de comercialización.
Esta visión de innovación con propósito social refleja cómo los desafíos personales de Giaccaglia transformaron no solo su mentalidad, sino la estrategia misma de su empresa. La resiliencia dejó de ser una característica personal para convertirse en el ADN corporativo.
Primicias Rurales
Fuente : Qüem
May 19, 2026 | Actualidad, Especial
Un equipo de estudiantes de secundaria fundó una startup tecnológica que procesa datos en tiempo real y optimiza la respuesta ante emergencias climáticas.
Buenos Aires, martes 19 mayo (PR/26) — Satellites on Fire es una startup argentina que utiliza inteligencia artificial y datos satelitales para detectar incendios forestales en tiempo real. Su tecnología, desarrollada por jóvenes emprendedores, logra alertar sobre focos ígneos hasta 35 minutos antes que la NASA y actualmente opera en 21 países
En el último año de la escuela secundaria, mientras la mayoría de sus compañeros debate qué carrera seguir o planifica el viaje de egresados, este grupo de adolescentes alteró por completo el orden de las cosas.
Lo que comenzó como un proyecto de aula se transformó en Satellites, una startup de base tecnológica capaz de procesar información geoespacial con una velocidad que desafía a los sistemas de monitoreo más avanzados del planeta.
En el último año de la escuela secundaria, mientras la mayoría de sus compañeros debatía qué carrera seguir o planificaba el viaje de egresados, este grupo de adolescentes alteró por completo el orden de las cosas.
Lo que comenzó como un proyecto de aula se transformó en Satellites, una startup de base tecnológica capaz de procesar información geoespacial con una velocidad que desafía a los sistemas de monitoreo más avanzados del planeta.
La iniciativa nació al detectar las limitaciones de tiempo que tienen las alertas internacionales tradicionales.
Al notar que las imágenes de los satélites públicos suelen procesarse con un margen de retraso que resulta crítico durante una emergencia forestal, estos estudiantes desarrollaron un algoritmo propio que refina los datos térmicos disponibles y genera alertas tempranas locales de manera casi inmediata.
El ecosistema de desarrollo: proyectos en marcha
El corazón de Satellites se divide en tres unidades operativas concretas, diseñadas para dar respuesta rápida a problemáticas ambientales y comerciales reales:
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Algoritmo de Alerta Temprana Anti-Incendios: Es el desarrollo estrella de la firma. El software procesa de forma constante las emisiones de calor en zonas de riesgo y cruza los datos con variables de viento y humedad local. Este sistema permite identificar columnas de humo y anomalías térmicas críticas mucho antes de que los reportes de agencias internacionales como la NASA actualicen sus plataformas públicas, ganando horas clave para los bomberos y brigadistas.
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Fábrica de Software e Identidad Digital: Esta es la unidad de negocios con la que el equipo de Satellites financia su estructura operativa. Los propios estudiantes desarrollan páginas web, optimizan tiendas virtuales y gestionan bases de datos para pymes y comercios locales que necesitan actualizar su infraestructura en la nube.
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Laboratorio de Capacitación entre Pares: Un programa de talleres prácticos dictado por los fundadores en distintas escuelas de su comunidad. El objetivo es democratizar el aprendizaje de la programación y el análisis de datos masivos (Big Data), bajo la premisa de que las herramientas del futuro se asimilan mejor cuando las explica alguien de la misma edad.
El modelo rompe con las dinámicas habituales de las ferias de ciencias escolares al constituirse como una entidad operativa real. Mientras el sistema educativo debate cómo vincular la teoría con la práctica profesional, estos jóvenes demuestran desde sus bancos de escuela que la tecnología de frontera ya no es patrimonio exclusivo de los grandes laboratorios del mundo.
La iniciativa nació al detectar las limitaciones de tiempo que tienen las alertas internacionales tradicionales.
Al notar que las imágenes de los satélites públicos suelen procesarse con un margen de retraso que resulta crítico durante una emergencia forestal, estos estudiantes desarrollaron un algoritmo propio que refina los datos térmicos disponibles y genera alertas tempranas locales de manera casi inmediata.
¿Qué es y cómo funciona?
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- Tecnología: Combina información de más de 8 satélites (incluyendo los de la NASA y la ESA) con cámaras terrestres y modelos propios de inteligencia artificial.
- Velocidad: Detecta firmas térmicas y actualiza las imágenes cada 5 a 10 minutos.
- Alertas tempranas: Logra advertir sobre incendios, en promedio, media hora antes que el sistema oficial de la NASA, llegando a registrar casos de alertas hasta con 7 horas de anticipación.
- Notificaciones: Envía alertas automatizadas a través de WhatsApp, correo electrónico y notificaciones push.
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- Creadores: La empresa fue fundada por Franco Rodríguez Viau (CEO) junto a sus compañeros Joaquín Chamo y Ulises López Pacholczak. Comenzó en 2021 como un proyecto escolar de estudiantes de ORT en Buenos Aires, inspirados por los devastadores incendios en la provincia de Córdoba.
- Inversión y Expansión: Recaudó 2,7 millones de dólares en inversiones de capital internacional para expandir su tecnología de prevención a los Estados Unidos y otros mercados globales.
- Alcance Actual: Está presente en 21 países de 4 continentes, cuenta con más de 55.000 usuarios y es utilizada por más de 40 organizaciones (incluyendo gobiernos, aseguradoras y empresas forestales).
Lo que los diferencia es su Inteligencia Artificial
Según su página web están constantemente innovando y lanzando nuevos productos, entre los cuales se encuentra la predicción de la propagación de los incendios.
La consultoría es gratuita. Ayudan a elegir la mejor estrategia de protección de incendios para una zona. Analizan. Identifican el área quemada en los últimos 10 años, cuántos incendios hubo y cuántas hectáreas se podrían haber salvado con su alerta temprana.

Los rayos son la principal causa natural de los incendios forestales. Brindan detecciones cada 20 segundos.
En su equipo cuentan con olímpicos internacionales en informática, personas reconocidas entre los mejores 40 innovadores del mundo, profesionales que trabajaron en proyectos con NASA, y expertos que lideraron equipos de incendios en Parques Nacionales.
Poseen la base de datos de incendios validada más grande de Latinoamérica, con más de 90,000 eventos de 15 países.
Sus algoritmos combinan datos históricos, meteorológicos y reportes de usuarios detectando incendios 20 minutos antes que cualquier sistema satelital público.
Con su modelo para la detección ultra temprana con cámaras ópticas y térmicas en torres, detectan columnas de humo en los primeros 5 minutos.
Primicias Rurales
Fuente: Satelittes On Fire/IA/IInfobae