Revolución productiva: Cereales, ganado y naturaleza conviven en un paisaje idílico de la Patagonia

Revolución productiva: Cereales, ganado y naturaleza conviven en un paisaje idílico de la Patagonia

Fuente: Expoagro.com.ar

Hace siete años Alejandro Barcena decidió invertir en los suelos de su estancia en El Calafate. Tras una profunda limpieza comenzó a probar con distintos cereales y luego le sumó las pasturas. Hoy tiene 800 hectáreas en producción y le encontró una vueltita de tuerca al negocio ganadero.

Buenos Aires, martes 7 de abril (PR/26) .- Cuando se piensa en productivos sembrados de cereales, o grandes cantidades de cabezas de ganado, indefectiblemente aparece la imagen de llanuras o planicies con leves lomadas como las de la pampa húmeda.

Alejandro Barcena, logró trasladar este paisaje productivo a sus campos en la Patagonia, más precisamente a El Calafate, al pie del cerro Frías, en la provincia de Santa Cruz. Y la combinación fue fantástica.

Trigales, avenas, pasturas y vacas al pie de inmensas montañas y lagos maravillosos. 

 

“Hace siete u ocho años, con el tema del cambio climático se me estaba secando el campo”, relata Barcena, haciendo referencia a la Estancia Alice, ubicada a 23 kilómetros camino al glaciar por la ruta 11, un establecimiento de unas 4 mil hectáreas en el que siempre tuvo unas 300 vacas.

La inversión en cultivos comenzó cuando logró retirar la mata negra, un arbusto nativo de la Patagonia que predominaba en el campo. Dado este primer paso el productor se animó a comenzar a sembrar, y “le puse agropiro que me ayudó muchísimo, porque funcionó como un pulmón en el invierno. El problema acá es que tenemos campo de verano, pero no tenemos campo de invierno. Así, el estado de las vacas comenzó a cambiar, después también agregué melaza y mejoró muchísimo el suelo”.

Como dato extra, Barcena apuntó que la media de la zona es de 350mm de lluvia anual, sin embargo, a partir del buen resultado de esta primera experiencia de siembra, decidió incursionar de lleno en la agricultura, pero esta vez apostando a los cereales.

“Hice una prueba en un lote chico para ver qué salía, porque en la zona no es costumbre hacer cultivos intensivos. El primer año puse cebada y fue espectacular, porque tapaba a los novillos. Al año siguiente sembré festuca y pasto ovillo y también conseguí muy buenos rindes. Ese primer trabajo lo hice con el INTA, y después me compré el equipo básico para trabajar y empecé a aumentar la superficie”, describió el productor, que además es abogado y empresario turístico.

Decidido definitivamente a seguir produciendo en las fértiles tierras patagónicas, el empresario descubrió que, tras tres o cuatro años continuados de siembra de cereales, el suelo lograba una mejor estructura para retener humedad.

 

 

“Así empecé a trabajar unas 400 a 500 hectáreas, y el año pasado, en enero, junto a un grupo de ingenieros comencé a profesionalizar el proceso y los resultados fueron espectaculares”, aseguró Barcena.

Convenio con la provincia

El éxito de esta inversión productiva llamó la atención de las autoridades santacruceñas, interesadas en impulsar el proyecto de una planta de alimento balanceado para el cual iban a necesitar cereales.

Así, logró un convenio con el gobierno provincial que aportó maquinaria para ampliar la superficie sembrada, con 370 hectáreas que se sumaron a las 500 que ya venía trabajando, sembrando trigo, avena, ensayos con arvejas y lino, y “salió todo perfectamente, así que ahora tengo cerca de 800 hectáreas en producción y estamos ampliando, haciéndolo en forma extensiva, siempre con el objeto de hacer dos o tres años cereales, para después meter festuca y pasto ovillo”.

Como prueba de lo exitosa que es esta experiencia, el productor aseguró que este año lograron alrededor de 500 toneladas de cereales, entre trigo y avena, que fueron destinados a la planta de alimento balanceado provincial. En las avenas se consiguieron rindes de 3 mil a 3500 kilos.

Contar con una planta de alimento balanceado en la provincia implica un importante ahorro en los costos, porque el producto llevado desde provincias del norte tiene un 50% de componente extra de flete.

Ganancias en ganadería

Este crecimiento también tuvo su contraparte en la ganadería, pasando de tener 300 vacas, a contar con pasturas para alrededor de 1200. Además, aprovechan los rastrojos de los cereales para armar rollos y utilizarlo para engorde de los animales.

“Transformé un tercio de la estancia en pasturas que me permitieron subir muchísimo la cantidad y calidad de los animales. Estoy vendiendo los gordos en 260 a 270 kilos, que es un peso fantástico”, valoró el ganadero.

La experiencia conjunta con el gobierno santacruceño también le ofrece una alternativa productiva al establecimiento: “Nosotros vendemos el ternero al destete y lo mandamos a feedlots. Ahora podemos empezar a encarar el engorde aquí mismo, porque nos podremos quedar con el novillito de 260 kilos y llevarlo a 420 y venderlo terminado”.

Para diversificar la producción también están incursionando en la cría de ovinos, y producen ajos y papas, todo con increíbles resultados.

“Es mucho lo que se puede hacer en Santa Cruz, porque toda la franja de la cordillera tiene 350mm, y muy buena tierra, con un 9% de materia orgánica. Por eso todo esto está siendo una revolución y el gobierno provincial tiene la intención de aportar máquinas para sembrar y hacer algo intensivo en los campos que se pueda”, graficó Barcena.

Turismo patagónico

Como principal alternativa financiera, la estancia aprovecha los paisajes naturales de la Patagonia, con un emprendimiento turístico que incluye la excursión “Cerro Frías”, y dentro de sus 4 mil hectáreas está instalado el hotel “Eolo”.

“Todas las pasturas y sembrados que tenemos en el valle ayudan a reforzar el paisaje y nuestro proyecto turístico”, reconoció Barcena.

 

 

Por Pablo Salinas

Fuente: Expoagro.com.ar

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El desafío del agro argentino: cómo la innovación tecnológica emerge para cerrar la brecha histórica con Brasil

El desafío del agro argentino: cómo la innovación tecnológica emerge para cerrar la brecha histórica con Brasil

Durante las últimas tres décadas, el sector agropecuario argentino ha visto cómo su histórico liderazgo regional se veía opacado por el crecimiento exponencial de Brasil.

 

Buenos Aires, 7 de abril ( PR/26) . -Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) encendió las alarmas al evidenciar que las diferencias productivas entre ambos países se han profundizado de manera sostenida, configurando una brecha cada vez más amplia tanto en cultivos como en ganadería.

Sin embargo, frente a este escenario desafiante, la agrotecnología nacional comienza a ofrecer respuestas concretas. Empresas emergentes como Cycle F se posicionan hoy como alternativas estratégicas para recuperar el terreno perdido, apostando por la nanotecnología y la economía circular.

Los números detrás del desfasaje productivo

En la década de los noventa, las trayectorias de Argentina y Brasil mostraban cierta paridad. En aquel entonces, la producción brasileña de soja, maíz y trigo superaba a la argentina en un 53%, una diferencia que nuestro país logró reducir al 45% en los años 2000 gracias a una fuerte adopción tecnológica. No obstante, esa inercia innovadora no logró sostenerse en el tiempo.

Hoy, las proyecciones para la campaña 2025/26 estiman que Brasil alcanzará los 319 millones de toneladas de granos, mientras que Argentina proyecta unos moderados 140 millones. La divergencia es aún más dramática en el sector ganadero: Brasil pasó de producir 5,8 millones de toneladas de carne vacuna en los noventa a proyectar 12,4 millones, mientras que Argentina se mantuvo prácticamente estancada en torno a las 3 millones de toneladas.

El informe de la BCR identifica factores estructurales claros detrás de este fenómeno: políticas macroeconómicas desincentivadoras, el regreso de los derechos de exportación y, fundamentalmente, una asimetría abismal en el acceso al financiamiento. Mientras que en Brasil el crédito al sector privado representa cerca del 76% del PBI, en Argentina apenas alcanza el 15%.

La tecnología como puente hacia la competitividad

Frente a la falta de financiamiento masivo y las dificultades macroeconómicas, la adopción de nuevas tecnologías eficientes se vuelve no solo una opción, sino una necesidad de supervivencia para el productor argentino. Es en esta intersección donde la propuesta de Cycle F emerge de manera orgánica como una solución integral al problema de la competitividad.

Cycle F es una compañía agrotecnológica argentina que ha logrado traducir más de 20 años de conocimiento científico en soluciones rentables y sustentables para el campo. Su enfoque se basa en la integración de la biotecnología, la nanotecnología y la economía circular, revalorizando efluentes y residuos para convertirlos en fertilizantes regenerativos.

En un contexto donde el productor argentino necesita maximizar cada dólar invertido debido a las limitaciones de crédito, Cycle F ofrece una respuesta directa a la estructura de costos. Sus líneas de productos como los bioestimulantes y los fertilizantes organominerales permiten reducir hasta un 30% el uso de fertilizantes químicos tradicionales, logrando al mismo tiempo un mayor rendimiento en las cosechas.

Existen factores que los productores no pueden mejorar tales como la oferta de semillas con nueva genética, o reducir retenciones. Lo que es una realidad es que sí pueden mejorar su situación incorporando tecnología de punta en insumos como es el caso de los fertilizantes y bioestimulantes de alta performance, que mejoran los rindes y protegen los cultivos de eventos climáticos extremos.

Resultados que transforman la realidad del campo

La adopción tecnológica que permitió a Argentina acortar la brecha con Brasil en los años 2000 debe encontrar su equivalente en la década actual. Las soluciones de Cycle F no son meras promesas de laboratorio, sino realidades medidas en el campo.

En recientes ensayos realizados en cultivos de soja en Miramar, provincia de Buenos Aires, la aplicación de su línea OrganoMax demostró incrementos de rendimiento superiores al 21% en comparación con estrategias de fertilización mineral tradicional. Además de elevar la productividad, estos productos aumentan la resiliencia de los cultivos frente a sequías, heladas y estrés hídrico, factores climáticos que han golpeado duramente al agro argentino en los últimos años.

En protección contra el stress climático y por uso de fitosanitarios, factores de reducción de rendimiento que el productor NO puede contralar, Cycle F desarrollo una solución a tarevs de un bio estimulante nanotecnológico que se encuentra probado por el mercado con aumentos de rendimiento que van de 9% al 32 % en casos donde el clima golpea fuerte.

Este nivel de innovación no ha pasado desapercibido. Recientemente, en el marco de Expoagro 2026, Cycle F fue galardonada por ArgenINTA como un caso de éxito en nanotecnología argentina, y ha consolidado alianzas estratégicas con instituciones de prestigio como la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA).

“El verdadero salto cualitativo provendrá de la capacidad del agro argentino para integrar innovaciones disruptivas. Al reducir costos, mejorar rendimientos y promover una agricultura regenerativa, se demuestra que la tecnología nacional está lista para liderar el próximo capítulo del agro sudamericano. La brecha existe, pero las herramientas para cerrarla ya están dando resultados concretos”, comenta Rodrigo Pontiggia, director general y co-fundador de Cycle F.

 

 

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Fuente: Cycle F

En abril comienzan varios posgrados en la FCA-UNC y todavía te podes inscribir

En abril comienzan varios posgrados en la FCA-UNC y todavía te podes inscribir

 

Buenos Aires, 2 de abril (PR/26) . – La propuesta está diseñada para responder a las demandas actuales del sector agropecuario y potenciar el desarrollo profesional de Ingenieros Agrónomos y profesionales de carreras afines.

A través de especializaciones, maestrías y doctorados, la institución promueve una formación de excelencia, orientada a la innovación, la investigación y la aplicación práctica del conocimiento en contextos reales del sector. Varias de ellas gozan de prestigio nacional e internacional.

Toda la información se encuentra en el sitio oficial: https://agro.unc.edu.ar/escuela-para-graduados/

Las propuestas para este primer semestre del año 2026 con las siguientes:

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Fuente: Agroverdad

Brasil marcó el pulso de la innovación con DWX 2026

Brasil marcó el pulso de la innovación con DWX 2026

El DWX | Data World Xperience volvió a posicionarse como el epicentro de datos, IA y tecnología en la región. 

Buenos Aires, lunes 30 de marzo (PR/26) .- Durante dos días intensos en Florianópolis, más de 5.000 profesionales se reunieron para explorar cómo los datos están redefiniendo la forma en que las organizaciones compiten y crecen.

+30 horas de contenido,+40 speakers internacionales,  Networking de alto impacto

Desde inteligencia artificial aplicada hasta gobernanza, seguridad y ESG, el evento dejó algo claro: las decisiones basadas en datos ya no son una ventaja competitiva… son una necesidad.

Un espacio donde líderes, empresas y expertos no solo comparten conocimiento, sino que construyen el futuro de la transformación digital en Latinoamérica.

Gracias a ACATE y a todos los que hacen posible este tipo de encuentros que impulsan el ecosistema tecnológico.

#DWX2026 #Data #IA #TransformacionDigital #Innovacion #Tecnologia

Fuente DWX. Agradecemos invitación de Fabio Vitorino Antunes. Gerardo Grosso

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El sector agroindustrial y un paso clave: lanzan herramientas para medir y reducir la huella de carbono en crucíferas

El sector agroindustrial y un paso clave: lanzan herramientas para medir y reducir la huella de carbono en crucíferas

El Programa Argentino de Carbono Neutro (PACN) presentó un innovador sistema de cálculo y gestión ambiental para productos de crucíferas. La iniciativa busca mejorar la toma de decisiones y avanzar hacia una producción más sostenible y alineada a estándares internacionales.

Buenos Aires, viernes 27 marzo (PR/26) — En un contexto global donde la sostenibilidad dejó de ser una opción para convertirse en una exigencia, el sector agroindustrial argentino dio un paso significativo. Este 26 de marzo, el PACN, junto a las Bolsas de Cereales y Comercio fundadoras y diversas empresas del sector, lanzó oficialmente nuevas herramientas de cálculo y gestión de huella de carbono por producto para la Mesa de Crucíferas.

El evento, realizado de manera virtual, reunió a más de 60 participantes interesados en mejorar la medición y gestión del impacto ambiental en esta cadena productiva.

¿Qué es la Mesa de Crucíferas?

La Mesa de Crucíferas es un espacio sectorial de trabajo dentro del PACN que reúne a empresas y actores vinculados a la producción, industrialización y comercialización de cultivos como la colza (canola) y otras especies de la familia de las crucíferas.

Su objetivo es desarrollar herramientas, metodologías y buenas prácticas comunes que permitan medir, reducir y comunicar la huella de carbono de estos productos, fortaleciendo su posicionamiento en mercados internacionales cada vez más exigentes en materia ambiental.

 

Las crucíferas más utilizadas en cultivos extensivos y de gran importancia económica incluyen la colza o canola (Brassica napus), principal oleaginosa del grupo, junto con diversas variedades de coles, nabo, mostaza y rábano. Son cultivos de invierno, resistentes al frío y valorados por su alto rendimiento, versatilidad nutricional y manejo agronómico.

Ocho meses de trabajo y validación técnica

El desarrollo de estas herramientas fue el resultado de un proceso de ocho meses de trabajo colaborativo. Cinco empresas miembro —representando distintos eslabones como producción primaria, provisión de insumos e industria— participaron como casos testigo, validando tanto el calculador como los manuales técnicos.

El sistema fue diseñado por la consultora FIDA y coordinado por el PACN, garantizando rigurosidad metodológica y aplicabilidad real en el sector.

El sector agroindustrial y un paso clave: lanzan herramientas para medir y reducir la huella de carbono en crucíferas

Qué mide el calculador y cómo funciona

El corazón de esta iniciativa es un calculador de huella de carbono basado en el análisis de ciclo de vida, que permite evaluar emisiones en distintas etapas del proceso productivo. En concreto, contempla cuatro unidades funcionales:

  • 1 tonelada de grano en campo
  • 1 tonelada de grano en acopio intermedio
  • 1 tonelada de pellet (coproducto)
  • 1 tonelada de aceite (producto principal o coproducto)

 

El sistema está alineado con estándares internacionales como las normas ISO 14040, 14044 y 14067, el GHG Protocol y normas IRAM, lo que asegura comparabilidad y credibilidad global.

Además, fue diseñado para un uso autónomo, permitiendo que los usuarios carguen datos en tres instancias clave:
producción primaria, producción de alimento balanceado y producción animal.

Innovación: carbono en suelo y ahorro de emisiones

Una de las características más destacadas es la posibilidad de calcular remociones de carbono en el suelo, ya sea mediante mediciones propias o estimaciones basadas en metodologías de la FAO y el IPCC.

También incorpora el análisis de forestaciones de servicio, cada vez más relevantes en estrategias de captura de carbono.

A nivel internacional, la herramienta marca un hito: es la primera del PACN alineada con la EU RED, lo que permite estimar el ahorro de emisiones respecto del uso de combustibles fósiles, un dato clave para acceder a mercados internacionales exigentes.

Buenas prácticas y conexión global

Complementando el calculador, se presentó un Manual de Buenas Prácticas Ambientales, que reúne acciones concretas de mitigación relevadas tanto en empresas miembro como a nivel internacional.

Este manual vincula las prácticas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los indicadores del Global Reporting Initiative (GRI), facilitando la comunicación con inversores, clientes y organismos públicos.

Acceso gratuito y apuesta al cambio

Desde el PACN destacaron que el enfoque central es mejorar la calidad de la información para impulsar decisiones estratégicas que contribuyan a la mitigación del cambio climático.

Las herramientas ya están disponibles de manera gratuita para todos los actores productivos del país, mediante solicitud directa al programa.

Un paso hacia una agroindustria más sostenible

El lanzamiento posiciona al sector de crucíferas como un actor proactivo frente a los desafíos ambientales. Medir, gestionar y reducir la huella de carbono ya no es solo una ventaja competitiva, sino una condición clave para integrarse a los mercados del futuro.

Con esta iniciativa, Argentina refuerza su camino hacia una producción más transparente, eficiente y sustentable.

 

 

Vale la pena considerar que: medir la huella de carbono en la agricultura y en cultivos como las crucíferas sirve para cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de todo el proceso productivo, permitiendo identificar puntos críticos, optimizar insumos, reducir costos y mejorar la sostenibilidad, al tiempo que se cumple con exigencias comerciales.

También:

  • Acceso a mercados y valor agregado: Las empresas y los consumidores valoran cada vez más los productos con un menor impacto ambiental certificado.
  • Mitigación del cambio climático: El cálculo permite diseñar estrategias para alcanzar un «net zero» o balance neutro de emisiones.
  • Eficiencia económica: Al optimizar el uso de energía y fertilizantes para bajar la huella, también se reducen los costos de producción

 

 

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Fuente: PACN / Otras