El mercado internacional viene de una semana calma tras el feriado de Acción de Gracias en EE.UU., mientras que en Argentina los cultivos de soja y maíz muestran excelente estado y el trigo confirma una producción que podría rozar las 26 millones de toneladas. Así lo analiza Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, quien advierte sobre oportunidades y desafíos para los próximos meses.
Rosario, Santa Fe, miércoles 3 de diciembre (PR/25) – Tras una semana con escasa actividad en Chicago por el feriado del Día de Acción de Gracias, los mercados agrícolas globales mostraron pocas variaciones. En soja, la atención continúa puesta en el ritmo de compras de China luego del entendimiento alcanzado con Estados Unidos. En los últimos días se concretaron nuevos negocios que encaminan la posibilidad de llegar a las 12 millones de toneladas comprometidas.
Sin embargo, el contexto no deja de ser llamativo: la soja brasileña mantiene precios más competitivos, los stocks en puertos chinos siguen elevados y el margen de molienda permanece en terreno negativo. “Estamos claramente ante compras de carácter político, más que comercial”, sostuvo Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Aun así, las operaciones estarían pautadas para entregas a partir de enero, lo que podría quitarle espacio a la mercadería brasileña. En Brasil, el avance inicial de la siembra fue muy rápido, pero luego se desaceleró por falta de lluvias. Con las precipitaciones recientes, el ritmo parece haberse normalizado, aunque sin señales concluyentes. “Será clave seguir de cerca cómo evoluciona la campaña sudamericana en las próximas semanas”, advirtió el especialista.
Panorama argentino: soja y maíz en muy buen estado
En Argentina, la siembra de soja avanza con cierto retraso por los excesos de humedad: ya se implantó el 36% del área, lo que implica un atraso de 9 puntos respecto del ciclo previo. De todos modos, los cultivos muestran condiciones muy favorables. Romano remarca que este exceso de agua, lejos de ser un problema, está permitiendo un desarrollo inicial muy sólido: “La humedad disponible es excelente y los perfiles bien cargados nos permiten proyectar una producción muy buena, aun con demoras en las labores”.
A este escenario se suma la presión sobre los precios que generan los últimos embarques de soja poroto asociados al período de Derechos de Exportación del 0%. Aunque la cola de buques se redujo, aún se ubica cerca del millón de toneladas, un nivel muy elevado para esta época del año y que podría sostener el mercado en el corto plazo.
En maíz, tanto Estados Unidos como Brasil y Argentina muestran actividad comercial, lo que mantiene al cereal internacionalmente firme. La siembra del maíz temprano local cerró con cerca del 35% del área implantada y en excelente estado. Con la humedad actual, en algunas regiones ya comenzó la implantación de tardío. “Todo indica que podríamos alcanzar sin mayores dificultades las 58 millones de toneladas proyectadas”, explicó Romano.
La menor cola de buques en comparación con 2023 también sugiere que la demanda está activa, lo que favorece la mejora de los precios disponibles. Sin embargo, advierte que la fuerte oferta esperada para marzo/abril podría generar presión bajista, mientras que el maíz tardío tendría más chances hacia julio si se complica la safrinha brasileña.
Trigo: producción récord, pero con calidad comprometida
El trigo enfrenta un escenario dual. Por un lado, Australia ingresa con una cosecha grande y Estados Unidos muestra una mejora notable en las condiciones de su trigo de invierno antes de la hibernación. Por otro lado, en Argentina la cosecha avanza con rindes sobresalientes y llevó a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires a elevar su proyección a 25,5 millones de toneladas. “Estamos frente a una campaña excepcional en volumen, que ya toca niveles cercanos a los 26 millones de toneladas”, destacó Romano.
Sin embargo, la calidad preocupa: el nivel de proteína del trigo argentino se ubica entre 9% y 10% en base seca, lejos de los estándares habituales para exportación. “El bajo contenido de proteína complica seriamente la clasificación y fuerza descuentos comerciales muy importantes”, explicó el investigador. A esto se suma que las ventas con precio fijado siguen atrasadas: apenas se alcanzó el 18% de la producción, por debajo del 28% histórico.
Buenos Aires, martes 25 noviembre (PR/25) — El mercado argentino de fertilizantes continúa mostrando una demanda por debajo de lo esperado para esta época del año debido a factores tanto climáticos como económicos.
Las lluvias persistentes en el centro y oeste bonaerense generaron excesos hídricos, anegamientos y una fuerte heterogeneidad operativa, lo que sigue condicionando la siembra y frenando la compra y aplicación de insumos.
El flujo de liquidez proveniente del trigo está en duda a pesar de los rendimientos extraordinarios levantados en muchas regiones a causa tanto de los bajos precios como de los problemas de calidad panadera del cereal. Vale recordar, además, que el trigo, como el resto de los cereales, tienen un derecho de exportación del 9,5%.
En ese marco, el mercado de fertilizantes fosfatados sigue prácticamente sin reacción. “La conjunción de altos precios relativos –que se mantienen elevados pese a las bajas internacionales– y la imposibilidad de aplicar en tiempo y forma por condiciones climáticas adversas– profundiza la cautela del productor”, señala el último informe de la consultora IF Ingeniería de Mercado.
“La demanda en soja ha sido sensiblemente menor a la esperada y el retraso de siembra elimina presión inmediata. Sin embargo, podría darse un rebote puntual hacia fin de año, tanto por siembras atrasadas como por el inicio de maíz de segunda, donde las dosis son menores pero la superficie podría ser superior a la inicialmente prevista”, añade.
En nitrogenados, el negocio sigue siendo el de mayor dinamismo relativo. La abundante humedad sostiene la expectativa de alta respuesta agronómica y mantiene activas las compras ajustadas de urea y mezclas NPS, especialmente para maíces tempranos y los primeros planteos de maíz tardío.
Hacia diciembre y enero próximos, si el clima acompaña, la superficie de maíz de segunda podría crecer y generar un repunte en el consumo de nitrógeno, aunque el cultivo suele recibir dosis inferiores a las del maíz temprano.
“El cierre del período deja un mercado con fosfatados prácticamente paralizados y nitrogenados como único eje de movimiento, ambos altamente influenciados por la ventana climática y por la necesidad del productor de retomar ritmo operativo cuando las condiciones lo permitan”, resume el informe.
Esta semana el mercado global de nitrogenados transitó una fase marcada por expectativas en torno a una nueva licitación realizada en India, que terminó adjudicando los valores más bajos desde octubre y fijando un nuevo piso internacional de precios.
“La demanda fuera de India permaneció apagada. Europa detuvo compras por saturación logística y por la inminente entrada en vigor del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM por sus siglas en inglés) a partir del 1 de enero de 2026”, señala el informe.
“Brasil mantuvo escasa liquidez y EE.UU. asimiló la eliminación de tarifas a importaciones. La oferta en Medio Oriente y norte de África continuó buscando colocación para diciembre hacia India y Europa. El contexto general dejó a los productores orientados a India como destino casi exclusivo en el corto plazo”, apunta.
En lo que respecta al mercado global de fosfatados, transitó la semana con una tendencia nuevamente bajista. La eliminación de los aranceles de importación en EE.UU. aceleró la caída en barcazas de fosfato monoamónico y diamónico (DAP y MAP) y desincentivó nuevas ofertas.
“En paralelo, Brasil mantuvo una demanda mínima típica del fuera de temporada, con sentimiento débil salvo en súper fosfato simple (SSP), sostenido por los mayores costos de azufre. China continuó con escasa actividad exportadora y valores en retroceso ante la falta de compradores. En India, el mercado se mantuvo estable tras una compra puntual de DAP ruso. La presión bajista se extendió desde los principales orígenes –Rusia, Marruecos, Arabia Saudita y China– hacia la mayoría de los destinos globales”, resume.
La suba se produjo a pesar de que el sector está vendiendo menos volumen al exterior.
Buenos Aires, sábado 22 noviembre (PR/25) – Mientras se espera una mayor apertura por parte de Estados Unidos, según un informe del Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC), los embarques bajaron 4,5% en octubre, pero ingresaron USD 386,5 millones, lo que representó una suba interanuala del 38,3%.
En octubre se exportaron 66.600 toneladas peso producto de carne, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
De esta forma, se está embarcando menos que el año pasado, pero en valor se encuentran muy por encima de lo registrado durante todo 2024.
El fenómeno obedece a la mejora del precio internacional que se paga por la carne argentina en el mundo.
El valor promedio de octubre se ubicó en US$ 5.806 la tonelada, un 0,6% por encima de septiembre y 44,8% superior a lo registrado en el mismo del año pasado, cuando promediaba los US$ 4.011.
A pesar de que los despachos cayeron 8,5% en los primeros diez meses del año, ubicándose en 588.800 toneladas, los ingresos escalaron 26,3%, hasta los USD 3.155,1 millones.
“En los últimos años, se observa una persistente tendencia a la baja de los precios en los principales destinos desde mayo de 2022 en adelante, que se ha revertido parcialmente desde mediados del segundo trimestre de 2025; y los US$ 5.806 dólares promedio por tonelada obtenidos en el mes de octubre se ubican alrededor de US$ 495 por tonelada por debajo de los máximos registrados en abril de 2022”, señaló la entidad.
Respecto de septiembre, las exportaciones cerraron con signo negativo, con algunos datos con números significativos: retrocedió tanto en valor como en volumen un 7,4%, según ABC.
Por el lado de los destinos, China sigue siendo el gran comprador de carne argentina.
En octubre, se embarcaron con destino al gigante asiático unas 17.000 toneladas de carne con hueso y huesos bovinos producto de la despostada, por un valor de USD 35,7 millones y aproximadamente 31.400 toneladas de carne bovina deshuesada, por un valor de US$ 163,9 millones.
China representó el 72,8% de los volúmenes exportados en octubre de 2025; y el 70,0% del acumulado en los primeros diez meses del año.tQJ7Vg
El precio medio de las ventas al país asiático de carne sin hueso en octubre de 2025 se ubicó alrededor de los US$ 5.220 por tonelada.