Alto impacto: La producción porcina creció 15,7% durante el primer trimestre de 2026

Alto impacto: La producción porcina creció 15,7% durante el primer trimestre de 2026

Impulsado por iniciativas que brindan herramientas para su desarrollo productivo, el sector porcino argentino continúa transitando un crecimiento sostenido que se consolida tanto en producción como en faena.

 

 

Buenos Aires, martes 28 abril (PR/26) — La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación confirmó que el sector porcino argentino consolidó su expansión durante el primer trimestre del 2026, con un 15,7% de aumento en la producción y 12,6% en la faena de cabezas respecto a igual período de 2025, según datos de la Dirección Nacional de Producción Porcina.

Los números de los primeros meses del año apuntalan este crecimiento.

En marzo se faenaron 807.258 cabezas, un 18,4% más que el mes anterior, mientras que la producción alcanzó las 76.582 toneladas, un 20% superior a febrero.

El consumo interno, en tanto, ya supera los 19 kg por habitante al año.

Además, desde el punto de vista genético se aprecia un potencial que acompaña estas expectativas, con granjas que alcanzan las 41 crías por cerda por año, dato que sitúa al sector entre los estándares globales más elevados. En esa dirección, la cartera agropecuaria acompaña con iniciativas articuladas para el desarrollo productivo.

Sanidad y Financiamiento: Claves del sector

Bajo esa premisa, el 22 de abril entró en vigencia la Resolución N°810/2026 del SENASA para monitorear, controlar y erradicar la enfermedad de Aujeszky. Este trabajo conjunto permitirá una mayor eficiencia y abordaje sanitario.

Por otro lado, en materia de financiamiento, además de los créditos del BICE (pagaderos en valor producto), se lanzó una nueva línea crediticia para la industria agroalimentaria. Este financiamiento es de largo plazo, con un monto máximo de $6.500 millones a un plazo de 10 años para inversiones y 5 años para leasing.

Capacitación y Mercado

Por último, el 20 de abril comenzó el Curso de Capacitación Básica en Producción Porcina 2026 a través de la plataforma del INTA. Esta formación busca profesionalizar a los operarios de granjas, tras el éxito de los 970 inscriptos del año pasado.

En un mundo que demanda proteínas animales de alta calidad, el cerdo se posiciona como una alternativa sólida, incorporando nuevos cortes y destacando por su versatilidad y beneficios nutricionales.

Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

Primicias Rurales

La amenaza silenciosa en las granjas porcinas: cómo la ileítis impacta en la productividad

La amenaza silenciosa en las granjas porcinas: cómo la ileítis impacta en la productividad

 

Esta enfermedad puede causar pérdidas de hasta US$17 por cerdo en la producción, un estudio en granjas porcinas reveló que más de la mitad de los establecimientos detectó la bacteria responsable de la enfermedad mediante análisis de laboratorio. La prevención y la vacunación emergen como herramientas clave para sostener la productividad y disminuir el uso de antibióticos.

 

Buenos Aires, jueves 16 de marzo (PR/26) .- En la producción porcina moderna, la sanidad intestinal se volvió un factor decisivo para sostener la eficiencia productiva. Entre los desafíos que enfrentan los establecimientos, la ileítis ocupa un lugar central por su impacto silencioso en el crecimiento de los animales, la conversión alimenticia y la uniformidad de los lotes. Un problema sanitario que, muchas veces, solo se vuelve evidente cuando los números productivos empiezan a deteriorarse.

La enteropatía proliferativa porcina (EPP), conocida en el campo como ileítis, es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Lawsonia intracellularis que afecta directamente el intestino de los cerdos[1]. Su presencia en los sistemas productivos es más frecuente de lo que muchas veces se percibe. Un estudio realizado en 22 granjas de una de las principales zonas porcinas del país mostró que el 90,9 % de los establecimientos tenía animales que habían estado en contacto con la bacteria, mientras que en el 57 % se detectó su presencia activa mediante análisis de laboratorio[2]. Un dato que confirma la amplia circulación de este patógeno en los rodeos y permite dimensionar la magnitud del problema, incluso en sistemas bien manejados.

“Uno de los mayores desafíos de la ileítis es que muchas veces pasa desapercibida en el campo”, señala Eugenia Proclemer, Directora de la Unidad de Porcicultura para MSD Salud Animal en Argentina. “Si bien puede presentarse con diarrea y signos clínicos evidentes, lo más frecuente es la forma subclínica, es decir, animales que aparentemente están sanos, pero que tienen alteraciones en el intestino que afectan la absorción de nutrientes y terminan impactando en el desempeño productivo”.

El resultado se traduce en pérdidas de ganancia: menor ganancia diaria de peso, peor eficiencia de conversión alimenticia y mayor variabilidad dentro de los lotes, aún sin manifestaciones clínicas visibles[3]. Esto hace que la enfermedad pueda pasar inadvertida durante largos períodos, mientras la pérdida productiva se acumula silenciosamente.

Desde el punto de vista económico, el impacto de la ileítis va mucho más allá del costo de un tratamiento puntual. La disminución de la eficiencia productiva se traduce en más días a faena o menor peso final en sistemas a tiempo fijo, mayor consumo de alimento por kilo producido y menor uniformidad de los animales al momento de la venta. Distintas revisiones sistemáticas y análisis económicos internacionales estiman que las pérdidas asociadas a ileítis pueden ubicarse en un rango aproximado de 5,98 a 17,34 dólares por cerdo comercializado, dependiendo de la severidad de la enfermedad y del sistema productivo[4].

En establecimientos porcinos de tamaño medio o grande, este impacto puede traducirse en pérdidas económicas relevantes a lo largo del año, incluso en situaciones donde no se observan brotes clínicos claros de la enfermedad.

“En este escenario, la prevención cumple un rol clave dentro de los programas sanitarios. La evidencia muestra que las estrategias basadas en vacunación permiten reducir la presión de infección en las granjas, estabilizar la performance productiva y disminuir la necesidad de tratamientos antimicrobianos. Estudios de campo realizados con vacunas contra Lawsonia intracellularis demostraron mejoras en parámetros productivos y una reducción significativa en el uso de antibióticos, lo que confirma que prevenir no solo es una decisión sanitaria, sino también económica y estratégica para el productor”, comenta Eugenia Proclemer.

En línea con este enfoque, distintos organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Europea de Medicamentos y la Organización Mundial de Sanidad Animal, coinciden en la necesidad de avanzar hacia un uso más responsable de los antibióticos en la producción animal. En ese contexto, las estrategias preventivas como la vacunación adquieren un rol cada vez más relevante para mejorar la sanidad de los rodeos y contribuir a la reducción del uso de antimicrobianos[5][6]. La resistencia a los antibióticos es una de las 10 principales amenazas de salud pública a las que se enfrenta la humanidad[7].

Así, en un escenario donde la eficiencia productiva es cada vez más determinante, la sanidad intestinal se consolida como una pieza clave para sostener el desempeño de los sistemas porcinos y prevenir pérdidas que muchas veces pasan inadvertidas hasta que impactan en los resultados.

Acerca de MSD Salud Animal

A lo largo de más de un siglo, MSD, empresa biofarmacéutica líder en el mundo, ha desarrollado medicamentos y vacunas para una gran cantidad de enfermedades desafiantes a nivel mundial. MSD Salud Animal, una división de Merck & Co., Inc., Kenilworth, N.J., USA, es la unidad de negocio de salud animal global de MSD. A través de su compromiso con Science of Healthier Animals® “La Ciencia de los Animales Más Sanos”, MSD Salud Animal ofrece a Médicos Veterinarios, productores, propietarios de mascotas y gobiernos una gran cantidad de soluciones y servicios relacionados con productos farmacéuticos veterinarios, vacunas y manejo de la salud. MSD Salud Animal se dedica a preservar y mejorar la salud, el bienestar y el desempeño de los animales. La empresa invierte de forma intensiva en Investigación y Desarrollo, así como en una cadena de distribución moderna y global. MSD Salud Animal tiene presencia en más de 50 países y sus productos se encuentran disponibles en alrededor de 150 mercados. Para mayor información, favor de visitar la página https://www.msd-salud-animal.com.ar/ o establecer contacto con nosotros a través de las redes LinkedIn y Instagram .

 

Sobre ONE HEALTH

En sintonía con nuestra misión “La Ciencia de los Animales más Sanos”, MSD Salud Animal apoya la adopción de un enfoque “One Health” para mejorar la salud y el bienestar de los animales, las personas y el medio ambiente que nos rodea. Mediante la colaboración con las partes interesadas, la compañía trabaja para desarrollar nuevas estrategias, productos innovadores y soluciones tecnológicas para los principales desafíos sanitarios que afectan tanto a los animales como a las personas, incluyendo la resistencia antimicrobiana, las enfermedades zoonóticas y las enfermedades transmitidas por vectores, con el objetivo de garantizar un suministro de alimentos seguro y sostenible. Para más información, lee nuestro posicionamiento sobre One Health que se encuentra en msd-animal-health.com.  Además, visita la página www.msd-salud-animal.com.ar o ponte en contacto con nosotros a través de nuestros canales de LinkedIn e Instagram

Para mayor información de prensa:

Ketchum Argentina

Primicias Rurales

El sector porcino cerró el 2025 con récord de faena y consumo

El sector porcino cerró el 2025 con récord de faena y consumo

Fue un año de crecimiento que desde sus números ratifica el rumbo transitado.

Buenos Aires, martes 3 febrero (PR/26) — De acuerdo con  datos relevados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación, durante el año pasado el sector porcino alcanzó récord de faena y producción, con 8.517.433 cabezas y 812.272 toneladas, respectivamente, resultado que implicó un aumento de 2,5% para el primer rubro y de 3,4% para el segundo, en comparación al 2024.

Por otro lado, el consumo interno de carne de cerdo también registró durante el 2025 un valor récord de 18,9 kg/hab/año, representando un incremento de 8,7% respecto al año anterior.

Este presente fortalece la inserción en el ámbito local de diferentes cortes de carne de cerdo, como alternativa probada de consumo e instalando definitivamente, por versatilidad, costo y beneficios, sus bondades dentro del menú alimenticio argentino.

Otro dato para destacar refiere a los 54 mercados de exportación abiertos que actualmente posee nuestro país, tanto para carne como para subproductos.

El valor total de las exportaciones del sector aumentó 3% en dólares durante el 2025 respecto del año anterior, alcanzando un monto de u$s15.354.761.

Estos argumentos validan el trabajo que se lleva adelante por el Gobierno Nacional, donde las distintas medidas tomadas otorgaron certidumbre a largo plazo y permitieron apuntalar el crecimiento.

 

 

 

Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca

Primicias Rurales

 

 

Carne de cerdo: una opción saludable para iniciar el año

Carne de cerdo: una opción saludable para iniciar el año

Las claves detrás del crecimiento de una proteína cada vez más elegida por los argentinos

Buenos Aires, martes 3 febrero (PR/26) — Con el inicio de un nuevo año, muchas personas buscan adoptar hábitos de alimentación más equilibrados y conscientes. En ese contexto, la carne de cerdo se consolida como una alternativa saludable, nutritiva y versátil, que explica su creciente presencia en la mesa de los argentinos.

En 2025, el consumo per cápita de carne porcina alcanzó los 17,92 kilos por habitante, lo que representa un crecimiento interanual del 7,7 % respecto de 2024.

Esta tendencia positiva se apoya, además, en un récord de producción nacional: durante los primeros meses del año se registraron niveles históricos de faena y elaboración, con más de 5,5 millones de cerdos faenados y una producción cercana a las 526 mil toneladas de carne porcina.

En conjunto, estos indicadores reflejan la expansión sostenida del sector porcino y su consolidación como una proteína eficiente, confiable y cada vez más valorada por los consumidores.

Un alimento nutritivo y alineado con una dieta equilibrada

El mayor protagonismo de la carne de cerdo también responde a sus atributos nutricionales, que la convierten en una opción adecuada para una alimentación saludable. Se trata de una proteína de alto valor biológico, con una composición equilibrada de aminoácidos esenciales y fácil digestión, fundamental para el mantenimiento de la masa muscular y la recuperación física.

“Gracias a las mejoras en la alimentación y en los sistemas de cría, en las últimas décadas se logró reducir cerca de un 30 % el contenido graso, incrementando la proporción de carne magra. Además, más de la mitad de sus grasas son insaturadas, principalmente omega 9, asociadas a un mejor perfil lipídico”, explica Guillermo Racca, médico veterinario y gerente técnico del área de Porcicultura de MSD Salud Animal.

“La carne de cerdo aporta también vitaminas del complejo B —con especial presencia de tiamina (B1)— y minerales como hierro, zinc, fósforo y selenio, con niveles de colesterol similares, e incluso en algunos casos inferiores, a los de otras carnes de consumo habitual”, agrega.

Versatilidad culinaria para todos los días

Otro de los factores que impulsan su consumo es su versatilidad en la cocina. La amplia variedad de cortes disponibles —desde opciones magras como lomo, carré o solomillo, hasta preparaciones más tradicionales— permite adaptarla a distintos estilos de cocina y métodos de cocción. Esto facilita su incorporación en menús cotidianos, desde platos livianos y rápidos hasta recetas al horno o a la parrilla, alineadas con las recomendaciones actuales de una dieta variada y moderada.

La salud animal, un pilar de la calidad alimentaria

Detrás de este crecimiento sostenido, existe un trabajo clave en materia de sanidad y bienestar animal. La aplicación de programas sanitarios integrales, el monitoreo permanente de la salud de los animales y la incorporación de innovación en medicina veterinaria han contribuido a mejorar la eficiencia productiva y a fortalecer la calidad de los alimentos que llegan al consumidor.

“La sanidad animal es un eslabón central para garantizar alimentos seguros y sistemas productivos responsables. Hoy, la prevención —a través de programas sanitarios bien planificados y tecnologías innovadoras como la vacunación sin agujas— permite proteger a los animales de manera más eficiente, reducir el estrés y mejorar su bienestar. Cuidar la salud de los animales forma parte de una mirada integral de Una Sola Salud, donde la salud animal, la salud humana y el ambiente están profundamente conectados”, concluye Racca.

De este modo, el crecimiento de la carne de cerdo no responde únicamente a una tendencia de consumo, sino a un proceso integral que combina nutrición, prevención y sanidad animal, y que resulta clave para asegurar alimentos seguros, de calidad y alineados con los hábitos de una alimentación saludable desde el comienzo del año.

 

 

 

 

Fuente: MSD Salud Animal

Primicias Rurales

– – –

Acerca de MSD Salud Animal

A lo largo de más de un siglo, MSD, empresa biofarmacéutica líder en el mundo, ha desarrollado medicamentos y vacunas para una gran cantidad de enfermedades desafiantes a nivel mundial. MSD Salud Animal, una división de Merck & Co., Inc., Kenilworth, N.J., USA, es la unidad de negocio de salud animal global de MSD.

El sorgo, aliado de la producción porcina: demuestran que su inclusión maximiza la rentabilidad

El sorgo, aliado de la producción porcina: demuestran que su inclusión maximiza la rentabilidad

Un ensayo conjunto de Advanta Semillas y Biofarma SA demostró que incluir sorgo bajo en taninos en dietas de terminación porcina no solo mantiene el desempeño productivo, sino que también mejora el margen económico por animal cuando se lo compara con dietas basadas en maíz.

Foto: Julián Siri,Gerente de Desarrollo de Producto de Advanta.

Buenos Aires, sábado 13 diciembre (PR/25) — En un contexto de costos crecientes y alta volatilidad de los precios de los granos, la búsqueda de alternativas energéticas al maíz gana relevancia en la producción porcina. Entre ellas, el sorgo de bajo contenido de taninos emerge como una opción sólida, respaldada por evidencia técnica, no sólo por sus aportes nutricionales, sino también, por su estabilidad de rendimiento frente a desafíos climáticos.

Un estudio desarrollado por Advanta Semillas y Biofarma SA en el Centro Experimental de Nutrición Animal (CENAB), en Carnerillo (Córdoba), evaluó el desempeño productivo de 288 cerdos en fase de terminación alimentados con cuatro tratamientos, cada uno formulado como dieta isoproteica e isoenergética, con distintos niveles de inclusión de sorgo bajo tanino y/o su reemplazo con maíz.

Además, las dietas incluyeron entre un 23 y 27% de otros ingredientes como fuentes proteicas, minerales y aminoácidos, asegurando un balance nutricional adecuado. Los tratamientos fueron: el primero (T1), dieta a base de maíz (con ~75% de inclusión de maíz en la dieta, sin inclusión de sorgo); el segundo (T2) con un 25% de inclusión de sorgo bajo tanino en la dieta en reemplazo de maíz; el tercero (T3) con un 50% de inclusión de sorgo bajo tanino en la dieta en reemplazo de maíz; y el cuarto (T4) con un 75% de inclusión de sorgo bajo tanino en la dieta, prácticamente sin inclusión de maíz.

 

 

Los resultados fueron concluyentes. Los animales que recibieron dietas con 75% de sorgo (T4) alcanzaron el mayor peso final promedio (125,9 kg por capón), superando al grupo alimentado exclusivamente con maíz (T1) (123,7 kg). La ganancia diaria de peso también fue superior (1.020 g/día frente a 0.990 g/día en el control), sin diferencias en calidad de canal ni en características de la carne.

Si bien la conversión alimenticia de la dieta basada en sorgo (kilogramos de materia seca necesarios para producir 1kg de carne) fue levemente inferior a la basada en maíz (2,38 vs 2,24 kg/kg), el mayor peso de faena de la de sorgo compensó esa diferencia, confirmando que este cultivo puede sustituir al maíz sin pérdidas de eficiencia ni impacto en el producto final.

Desde el punto de vista de la nutrición animal, la primera conclusión es contundente. “Los híbridos modernos de sorgo bajo tanino eliminan los problemas históricos asociados a la digestibilidad y palatabilidad. Hoy el sorgo ofrece un perfil energético y proteico comparable al maíz, con ventajas agronómicas y económicas claras”, explicó Julián Siri, Gerente de Desarrollo de Producto de Advanta.

De acuerdo con un estudio del National Research Council de 2022, el sorgo aporta un nivel de energía metabolizable apenas inferior al del maíz (3,09 kcal/kg MS vs 3,27 kcal/kg MS respectivamente), aunque ofrece un contenido de proteína cruda (PC) mayor (10% vs 8.5% respectivamente). Este diferencial lo posiciona como una herramienta estratégica para dietas balanceadas.

Más rentabilidad

 

El análisis económico confirmó que incluir sorgo bajo tanino en un 75% de la dieta es la estrategia que maximiza el margen.

Con un precio estimado de AR$1.800 por kg de capón, la dieta con 75% de inclusión de sorgo alcanzó un Ingreso Sobre Costo de Alimentación (ISCA) de $119.485 por capón, superando al tratamiento testigo (T1) a base de maíz (basado en una dieta con un 75% de maíz) que alcanzó $118.650.

En cuanto a los tratamientos intermedios (25% y 50% de inclusión de sorgo en la dieta) no mostraron ventajas económicas claras, lo que indica que el beneficio se consolida recién con niveles altos de inclusión.

El mayor consumo de alimento registrado en el grupo con 75% de sorgo (222 kg frente a 207 kg en promedio en los otros tratamientos) elevó el costo de alimentación en unos $3.000 por capón. Sin embargo, los ingresos adicionales por mayor peso de canal compensaron ampliamente esa diferencia, asegurando el mejor resultado económico neto.

En tanto, “si se considera que el precio del sorgo suele representar entre el 80% y 90% del valor del maíz, la rentabilidad potencial se amplía aún más, posicionándolo como una herramienta clave para diversificar las dietas y reducir riesgos frente a la volatilidad del mercado de granos”, confirmó Siri.

Una alternativa estratégica

Más allá de los beneficios productivos y económicos, desde Advanta destacan que la incorporación de sorgo en la dieta porcina también tiene relevancia agronómica y ambiental por el menor consumo de agua por kilo de materia seca, mejor aporte de rastrojo al suelo y mayor estabilidad de rendimiento en ambientes restrictivos.

“Este trabajo pone en relevancia el rol del sorgo como ingrediente estratégico en la nutrición porcina moderna, al maximizar el margen económico, mantener la eficiencia zootécnica y sumar ventajas agronómicas que fortalecen la sustentabilidad de los sistemas productivos”, consideró.

En definitiva, “el sorgo no sólo es una alternativa nutricional competitiva para la producción porcina, sino también una herramienta integral que potencia la resiliencia y sustentabilidad de los sistemas agropecuarios argentinos”, finalizó Siri.

Fuente: Advanta

Primicias Rurales