La medida busca fortalecer la propiedad intelectual en el agro.
El Gobierno introdujo un nuevo marco normativo en el mercado de semillas.
Buenos Aires, lunes 8 junio (PR/26) — El Gobierno implementó un nuevo protocolo para la protección de la propiedad de semillas en el país y proyecta un incremento en las exportaciones de más de US$4.000 millones anuales.
La medida, que busca fortalecer la propiedad intelectual en el agro, está dirigida a controlar la identidad varietal de los granos en el primer punto de entrega, con el objetivo de garantizar los derechos de los obtentores de variedades vegetales.
La normativa introducida por el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, mediante la Resolución Conjunta 3/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, se ampara en la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas N° 20.247.
En los considerandos de la resolución, el Ejecutivo sostuvo que el control de la identidad varietal sobre el grano es un mecanismo fundamental para asegurar que se cumplan los derechos de propiedad intelectual de los desarrolladores de tecnología en especies de reproducción autógama.
En este sentido, explicó que “el significativo avance de la tecnología aplicada a la verificación de la identidad varietal de semillas permite actualmente determinar dicha identidad en plazos considerablemente reducidos”, asegurando que dota de mayor «solidez probatoria» a las actuaciones administrativas ante presuntas infracciones.
Al anunciar la implementación del nuevo protocolo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, destacó que “cada productor argentino va a tener la libertad de elegir este mecanismo y recuperar 30 años de atraso en la calidad de sus semillas”.
Asimismo, remarcó que “gracias a esta actualización, se estima un incremento en las exportaciones en más de 4.000 millones de dólares anuales”, en un posteo compartido en su cuenta de la red social X.
Claves del nuevo protocolo
La resolución detalla los pasos y requisitos para el funcionamiento de este sistema de control:
Puntos de entrega: todos los establecimientos que operen como primer punto de entrega de granos deben estar registrados en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA).
Toma de muestras: el procedimiento debe realizarse según las normas de calidad y muestreo vigentes. Además, los responsables de los establecimientos pueden suscribir acuerdos con entidades privadas para financiar y coordinar la entrega de las muestras.
Análisis privado: solo las Cámaras Arbitrales o entidades privadas que tengan convenios con el INASE estarán habilitadas para realizar los análisis de identidad, utilizando métodos oficialmente reconocidos.
Notificación simultánea: una vez realizado el análisis, los resultados deberán enviarse «inmediata y simultáneamente» tanto al titular de la variedad (el obtentor) como al titular de la muestra (el agricultor o remitente).
En cuanto a la gestión de las muestras, la norma dispuso que la porción analizada y una «muestra de respaldo» deben conservarse cerradas y rotuladas por 60 días corridos desde la emisión del certificado.
En dicho plazo, el titular de la variedad podrá presentar una denuncia ante el INASE si detecta irregularidades. En ese caso, se suspende la destrucción de la muestra y debe ser remitida al organismo oficial para dar curso a las acciones sumarias correspondientes.
El protocolo comenzará a aplicarse a los cultivares que se inscriban en los registros nacionales a partir de la publicación de esta resolución. Aquellos que no cumplan con lo dispuesto se enfrentarán a las sanciones previstas en el Artículo 38 de la Ley de Semillas, que incluyen multas y otras penalidades administrativas.
Con esta medida, el Gobierno busca optimizar la trazabilidad y transparencia en el mercado de semillas, incentivando la inversión en nuevas tecnologías que incrementen la productividad del sector agroindustrial.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario revela que la baja en el precio de la urea reavivó el interés por el maíz en la región núcleo, mientras que la siembra de trigo muestra un progreso superior al promedio y espera lluvias clave.
Rosario, lunes 8 junio (PR/26) — El maíz recupera terreno frente a la soja. La fuerte baja de la urea, que pasó de 1.000 u$s/tonelada a negociarse entre 810 y 850 u$s/t, modificó el escenario agrícola para la campaña gruesa 2026/27.
La relación urea/maíz descendió a 4,3 toneladas, marcando una tendencia a la baja que le devolvió competitividad al cereal frente a la oleaginosa.
El cultivo «salió del rincón» y los productores muestran intenciones de repetir el área sembrada del récord histórico alcanzado el año pasado.
Factores que impulsan la preferencia maicera
A pesar de la elevada inversión inicial que requiere el cultivo, los agricultores lo eligen por su altísimo potencial de rendimiento y su capacidad multiplicadora.
El negocio encuentra un fuerte respaldo en la demanda ganadera para consumo interno, sumado a los perfiles de suelo cargados de agua.
El clima jugará a favor con pronósticos de un Niño firme, lo que sostiene el optimismo para alcanzar nuevamente las 2,3 millones de hectáreas.
Alerta por costos y clima de cautela
El sector se maneja con extrema cautela debido a que la rentabilidad de la última campaña se achicó y se compensó solo por volumen.
El elevado costo de fertilización mantiene un ritmo pausado en la compra de insumos, obligando a revisar los números con lupa.
Una vez superado el rinde de indiferencia, la productividad del maíz impacta de manera muy positiva en los ingresos del productor.
Trigo: siembra acelerada a la espera de agua
La implantación de trigo registra un avance del 45% en la región núcleo, superando en 9 puntos porcentuales el promedio de los últimos cinco años.
El mayor progreso se observa en el centro-sur de Santa Fe, donde las sembradoras ya cubrieron el 70% de la superficie intencionada.
En contraste, el norte de Buenos Aires muestra los mayores retrasos, con avances de apenas entre el 15% y 20% del área prevista.
Pronóstico de lluvias clave para el sudoeste
Los especialistas anticiparon probabilidad de chaparrones y tormentas desde la mañana del viernes 5 hasta el martes 9 de junio, lo que está ocurriendo.
El consultor Alfredo Elorriaga señaló que un sistema frontal avanzó desde el sudoeste de la región pampeana generando precipitaciones.
El agua será fundamental para reactivar las labores de siembra en los lotes donde la humedad de la capa superficial comenzó a escasear.
Balance hídrico tras el déficit de mayo
El mes de mayo terminó seco y marcadamente deficitario, con un promedio de lluvias de apenas 15 milímetros en toda la red de estaciones.
Esta escasez resultó oportuna en su momento para destrabar la cosecha gruesa, que venía demorada por los excesos hídricos de abril.
Las tormentas previstas marcarían el inicio de una primera quincena de junio más activa, normalizando los volúmenes de agua estacionales.
El trigo acelera su implantación con un tercio del área cubierta, mientras la soja acaricia el segundo mejor registro de la historia y el maíz alcanza rindes récords en zonas clave.
🌾 Buenos Aires, sábado 6 junio (PR/26) — La siembra de trigo para el ciclo 2026/27 continúa avanzando con fuerza sobre prácticamente todo el centro y norte del área agrícola argentina.
Las labores alcanzaron un notable progreso intersemanal de 18,2 puntos porcentuales, logrando cubrir a la fecha el 32,4 % de la superficie proyectada.
La excelente oferta hídrica permite que los trabajos se lleven a cabo a velocidad acelerada, superando ampliamente el máximo de la curva histórica.
El avance se ubica 12,4 puntos porcentuales por encima del promedio del último quinquenio y unos 8,8 puntos porcentuales por sobre el ciclo previo.
La actividad de las sembradoras se concentró de forma prioritaria en las regiones agroecológicas del NEA, el Centro-Norte de Córdoba y el Núcleo Norte.
Estas tres zonas productivas registraron progresos regionales muy destacados de entre 27 y 41 puntos porcentuales durante la última semana.
A su vez, dentro de este panorama positivo, se destaca de manera especial el avance de la siembra en el sudoeste agrícola nacional.
En esta región, la implantación de los cuadros ya supera el 20 % a esta altura del año, repitiendo la tendencia del ciclo anterior.
🌱 Cosecha de soja con rindes que rozan el máximo histórico
Luego de registrar un progreso intersemanal de 7 puntos porcentuales, la cosecha de soja nacional alcanza el 91,7 % de la superficie apta.
El avance mantiene un adelantamiento de 11 puntos porcentuales respecto a la campaña previa y de 7,4 puntos frente al promedio de los últimos cinco ciclos.
A la fecha, el rendimiento medio se ubica en 3.200 Kg/Ha, superando en un 2 % el promedio de las cinco mejores campañas de la serie PAS.
Este excelente desempeño de las productividades por hectárea posiciona a la actual campaña de la oleaginosa como el segundo mejor registro histórico.
Las tareas de recolección se concentran actualmente sobre el sector sur del área agrícola, donde los rendimientos parciales se ubican por debajo de la media.
Por motivos climáticos las labores continúan demoradas en esa región, mientras que en la zona norte los resultados se mantienen sobre el promedio.
Con respecto a la soja de segunda, que presenta un avance de cosecha del 81 %, su rendimiento medio se ubica en 2.650 Kg/Ha.
Bajo este escenario productivo descripto, se mantiene firmemente la proyección de producción total nacional en 50,1 millones de toneladas.
🌽 El maíz sostiene su marcha con picos de productividad
La cosecha de maíz con destino a grano comercial avanza firmemente sobre el 40,6 % del área apta a nivel nacional en todo el país.
El cultivo consolida un rendimiento medio de 8.270 Kg/Ha, apuntalado por los excelentes resultados de las principales provincias productoras.
Los mayores rendimientos se registran en las regiones del Núcleo Norte, el Núcleo Sur y el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires.
En esos sectores los promedios locales oscilan de manera general entre los 9.400 Kg/Ha y los 10.000 Kg/Ha al cerrar los lotes.
Particularmente, el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires registra un promedio de 9.460 Kg/Ha, estableciendo un récord absoluto de la serie PAS.
En cuanto a los planteos de fechas tardías, el 96 % del área ya ha alcanzado de forma completa la madurez fisiológica.
Mientras tanto, continúa reduciéndose gradualmente el porcentaje de humedad de los granos para permitir el ingreso seguro de las cosechadoras.
De mantenerse las condiciones climáticas actuales, se espera una mayor incorporación de superficie a cosecha durante las próximas semanas de trabajo.
Frente a este escenario, los analistas mantienen la proyección de producción nacional de grano comercial en 64 millones de toneladas.
🌾 El sorgo define sus últimas hectáreas con buenos números
La cosecha de sorgo granífero continúa avanzando a paso firme en los campos y, luego de un progreso interquincenal de 14,5 puntos, alcanza el 49 %.
El rendimiento promedio para este cultivo se ubica actualmente en 4.460 Kg/Ha, sosteniendo con firmeza las estimaciones previas para la actual campaña.
A medida que se extiende la recolección sobre las principales regiones, los resultados obtenidos continúan respaldando la proyección final de producción.
En cuanto al desarrollo en los lotes, casi la totalidad del área remanente se encuentra ya en la etapa de madurez fisiológica.
Los productores aguardan por la llegada de condiciones adecuadas de humedad ambiental y del grano para avanzar con las labores finales de trilla.
Fuente: Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales
Los cultivos de servicios ampliaron las alternativas para salir de esquemas simplificados, pero también volvieron más compleja la toma de decisiones. La necesidad de caracterizar cada ambiente y adaptar los planteos gana peso frente a los desafíos productivos y climáticos.
Buenos Aires, jueves 4 de junio (PR/26) .- La agricultura deja atrás el recuerdo del monocultivo y, tras el “boom sojero” de la década pasada, el nuevo mapa productivo plantea nuevas rotaciones más intensificadas.
En la previa del Congreso Aapresid con la fuerza de Expoagro 2026, que se llevará a cabo los días 4, 5 y 6 de agosto en la ciudad de Rosario, especialistas del sector describieron el cambio de sentido de esta práctica tan extendida en la agricultura.
Frente a la incertidumbre climática, económica y productiva, las rotaciones abandonan las recetas únicas y los modelos ideales y se tornan decisiones estratégicas muy dispares, que deben ser diseñadas específicamente para cada lote y ambiente.
Hacia un modelo más complejo
“Las rotaciones son la base de cualquier planteo de agricultura sustentable y regenerativa”, evaluó el investigador Fernando Salvagiotti, coordinador del programa de ecofisiología y agroecosistemas del INTA, y especialista del Conicet que hará su paso por el próximo Congreso Aapresid, “Nuestro Suelo nuestra voz”, para hablar de las oportunidades en cada región en el diseño de rotaciones.
Si bien a lo largo de la historia productiva se han alternado cultivos para evitar el agotamiento del suelo y reducir la proliferación de plagas y enfermedades, el especialista asegura que la estrategia ha cobrado mayor relevancia en los últimos 15 años, cuando empezó a percibirse más claramente cómo la simplificación atenta contra la sustentabilidad de los sistemas productivos.
“Muchas veces las cuestiones coyunturales o económicas provocaron que se haya hecho un abuso de monocultivo de soja, como lo que se observó con fuerza hasta el 2015. Pero, casi en paralelo, surgieron nuevas propuestas para fortalecer la rotación y salir del esquema simplificado, como los cultivos de servicios”, especificó Salvagiotti.
Cuando se trata de cobertura, las especies elegidas tienen diferentes propósitos. En el caso de las leguminosas, como la vicia o los tréboles, permiten fijar nitrógeno de la atmósfera; las gramíneas, como el centeno y la avena, generan gran volumen de biomasa, y aportan carbono y estructura; y las crucíferas ayudan a descompactar el suelo y combatir enfermedades y plagas.
“En su mayoría, son cultivos que no se usan para granos sino solamente para el aporte de carbono y nutrientes, y esa es una novedad con respecto a las rotaciones típicas, entre soja, maíz y trigo, en las cuales solamente se buscaba la renta”, agregó el experto.
En otros casos, como el del girasol en verano, y las oleaginosas de invierno -colza, carinata y camelina- en invierno, también se les ha encontrado un valor económico muy relevante por fuera de su impacto positivo en términos ambientales.
Sin recetas únicas
“Alternativas hay varias, lo importante es planificar qué es lo queremos hacer”, explicó Salvagiotti, que asegura que los aspectos más destacados a evaluar al momento de elegir la rotación son la disponibilidad de agua en el suelo, la región geográfica y los cultivos de renta que allí se realizan.
“Se deben tomar decisiones en base a información certera”, observó, e hizo eco de la sobrada evidencia del efecto que tiene evaluar la lógica de la rotación de acuerdo al contexto: “La soja de primera que está en una adecuada rotación puede tener un rendimiento de hasta 400 kilos más por hectárea que la soja que viene de monocultivo”, ejemplificó.
Del mismo modo, el investigador se detuvo en los desafíos que abren algunas producciones en ciertas regiones, como el maní en Córdoba o la papa en el sur bonaerense; que muestran la importancia de estudiar cada esquema por separado. “Son cultivos que, por su forma de cosecharse y su demanda en nutrientes, pueden degradar el suelo si no se planifican estrategias que ayuden a recuperar y sostener el recurso. Allí también las rotaciones juegan un rol importante”, aseguró.
El aporte de la genética
Las rotaciones ya no son ideales, rígidas ni sencillas, pero sí demuestran ser fundamentales en términos productivos y, cada vez más, una decisión irreemplazable. Eso tiene efectos sobre la propia industria semillera, que tiene ante sí el desafío de adaptar su genética a un contexto de mayor cantidad de cultivos y menos tiempo de barbechos.
“En el caso de los cultivos de servicios como nuevos actores dentro de las rotaciones, son una práctica que llegó para quedarse. En general todos los híbridos de maíz, girasol y cultivares de trigo y soja se han adaptado muy bien a funcionar con cultivos de servicios como antecesores”, evaluó Fernando Mrozek, jefe de Desarrollo de Semillas de ACA.
En ese sentido, Mrozek destacó la importancia de contar con una buena genética para aprovechar el perfil sanitario y los nutrientes generados en la rotación, de modo tal que esas ventajas obtenidas se expresen en una mejora productiva.
“En general, los distintos materiales responden de manera positiva aumentando o manteniendo sus rendimientos luego de la siembra de un cultivo de servicios”, señalaron, por su parte, desde Bayer. Esta respuesta, aseguraron, se explica por una mayor eficiencia en el uso de nutrientes y del agua, junto con una mayor exploración radical, que permite aprovechar las mejoras generadas en las propiedades del suelo.
Con una propuesta enfocada en simplificar la operatoria y acompañar las decisiones productivas, Galicia participa en Agroactiva 2026 con soluciones de financiación para maquinaria, insumos, hacienda y capital de trabajo, además de iniciativas que impulsan prácticas más sostenibles.
Buenos Aires, miércoles 3 junio (PR/26) — En un contexto en el que el productor combina necesidades de corto plazo con decisiones de inversión de más largo alcance, la entidad busca ofrecer herramientas adaptadas a cada etapa del negocio.
“Hoy vemos una demanda que combina financiamiento para el ciclo productivo, como insumos, hacienda y capital de trabajo, con decisiones de inversión en maquinaria cuando aparece una oportunidad concreta de ganar eficiencia y productividad. En ese proceso, cobra relevancia contar con plazos acordes al ciclo productivo, la posibilidad de elegir la moneda adecuada y acceder a una operatoria simple y ágil. Por eso buscamos ofrecer herramientas digitales y soluciones alineadas con la realidad de cada cliente”, señaló Hernan Busch, Gerente de Agronegocios de Galicia.
La propuesta incluye financiación para maquinaria nueva y usada, tanto en pesos como en dólares, con acuerdos con marcas líderes como John Deere, PLA, CASE, New Holland, Massey Ferguson, Valtra, Mercedes Benz, Volkswagen, IVECO y Scania.
En términos de demanda, hoy conviven ambas monedas, aunque con una mayor incidencia de las operaciones en dólares, especialmente cuando se trata de inversiones vinculadas a eficiencia y productividad.
Para insumos y hacienda, Galicia canaliza alternativas a través de Nera, con líneas en pesos y dólares y una operatoria 100% digital. En este marco, presentará nuevas opciones de crédito basadas en activos reales digitalizados, que permiten convertir granos, hacienda y contratos forwards en financiamiento a través de la tecnología de SiloReal integrada a la plataforma Nera
Esta alianza permite al productor ampliar su financiación con líneas adaptadas a su actividad comercial, mejorar la planificación financiera y optimizar la gestión de sus activos productivos.
Además, contará con un espacio dedicado al sector ganadero con alternativas personalizadas para financiar la compra de reproductores, la retención de vientres, instalaciones y otras inversiones clave del proceso productivo, así como los remates de la exposición, con líneas exclusivas y financiamiento de largo plazo con garantía sobre hacienda.
En materia de capital de trabajo, pone a disposición herramientas como el descuento de cheques con plazos de hasta 360 días, el préstamo inmediato y financiaciones con aval de SGR, para resolver necesidades del día a día.
En paralelo, Galicia continúa mejorando la experiencia crediticia de los productores a través de iniciativas como el Plan Productivo Agropecuario y el Legajo Único Financiero y Económico.
En la práctica, estas herramientas aportan más previsibilidad y agilidad al proceso de calificación, al integrar información productiva y financiera actualizada para tomar decisiones con mayor claridad. En el caso del Plan Productivo, la incorporación de datos de SISA (IP1 e IP2) y del SIGSA de SENASA permite contar con información relevante del cliente y evaluar cada caso con base en su realidad productiva.
La digitalización es otro eje central de la propuesta: con la App Galicia Office, abrir una Cuenta Rural es más simple y rápido, en minutos y 100% online, facilitando el acceso inmediato a financiaciones exclusivas y una gestión más ordenada del proceso crediticio.
En línea con su estrategia de sustentabilidad, Galicia suma acuerdos para impulsar prácticas productivas responsables. A través de Nera, cuenta con alianzas orientadas a facilitar el acceso a insumos biológicos con condiciones preferenciales y, además, ofrece una Línea de Financiamiento Sostenible para PyMEs destinada a proyectos de impacto ambiental y/o social (energías renovables, eficiencia energética, gestión de residuos, certificación de buenas prácticas), reforzando su compromiso de acompañar la transición hacia modelos de negocio más sostenibles.
Agroactiva pone en evidencia una dinámica en la que conviven las necesidades de la campaña con proyectos de inversión orientados a ganar eficiencia y productividad. De cara a lo que resta del año, se prevé que el productor seguirá priorizando herramientas que aporten previsibilidad, tanto para sostener la producción como para encarar nuevas inversiones.
Mientras el mundo enfrenta tensiones geopolíticas, desafíos energéticos y una creciente demanda de alimentos, Argentina y Brasil tienen en sus manos una oportunidad única. Sin embargo, para transformarse en una potencia exportadora global deberán resolver problemas internos que llevan décadas frenando su desarrollo.
Buenos Aires, miércoles 3 de junio (PR/26) — Durante años, Argentina y Brasil fueron presentados como rivales naturales en el negocio agropecuario. Soja, maíz, carne, lácteos y biocombustibles parecían ubicar a ambos países en una competencia permanente por los mismos mercados.
Sin embargo, la discusión planteada en el CAMBRAS Business Day dejó una idea mucho más interesante: el verdadero potencial de la región no está en competir, sino en complementarse.
La oportunidad es enorme. Juntos, Argentina y Brasil reúnen algunas de las tierras agrícolas más productivas del planeta, abundancia de agua dulce, capacidad tecnológica creciente y recursos energéticos estratégicos.
A ello se suma un contexto internacional favorable: una población mundial que superará los 9.700 millones de habitantes hacia mediados de siglo y una demanda creciente de alimentos, energía y materias primas sostenibles.
Pero los datos revelan que el potencial no siempre se traduce en resultados.
Uno de los ejemplos más contundentes surgió durante el panel agroindustrial. Argentina produce prácticamente el mismo volumen de leche que hace tres décadas. En ese mismo período, Brasil logró triplicar su producción.
La diferencia no radica únicamente en las condiciones naturales o en la productividad de los productores. Según los empresarios del sector, la clave estuvo en la previsibilidad de las políticas y en una visión estratégica orientada a la exportación.
La lección es simple: ningún comprador internacional construye relaciones comerciales de largo plazo con proveedores que pueden cerrar exportaciones cada vez que los precios internacionales suben. La confianza también es una ventaja competitiva.
Otro dato que expone una brecha significativa está relacionado con la innovación. Mientras en Brasil ocho de cada diez productores pagan por la tecnología que utilizan en sus cultivos, en Argentina apenas tres de cada diez lo hacen.
Esta diferencia impacta directamente sobre la capacidad de las empresas para reinvertir en investigación y desarrollar nuevas semillas, herramientas biotecnológicas y mejoras productivas.
Y la tecnología será cada vez más determinante. Los avances en análisis genómico, inteligencia artificial, robótica y edición génica están reduciendo drásticamente los tiempos necesarios para desarrollar nuevas variedades vegetales.
Lo que antes demandaba entre ocho y doce años hoy puede lograrse en apenas dos a cuatro años. En un mercado global donde la productividad define la competitividad, quedarse atrás ya no es una opción.
A este escenario se suma un factor que pocos países poseen: la energía. La expansión de Vaca Muerta puede convertirse en un complemento estratégico para el agro regional, reduciendo costos, fortaleciendo la competitividad exportadora y generando nuevas cadenas de valor.
La trazabilidad aparece como otro de los grandes desafíos y oportunidades. Los consumidores internacionales ya no solo compran alimentos; también exigen conocer su origen, su impacto ambiental y las condiciones bajo las cuales fueron producidos. En este terreno, Argentina y Brasil podrían construir estándares comunes que transformen la transparencia en una ventaja competitiva regional.
Además, el contexto geopolítico agrega un elemento inesperado. La creciente disputa tecnológica entre Estados Unidos y China abre espacios para que Sudamérica actúe como un socio confiable y estable para ambos bloques.
En un mundo fragmentado, la región puede convertirse en un puente para el desarrollo tecnológico aplicado al agro.
La conclusión es tan simple como desafiante. Argentina y Brasil ya tienen recursos naturales, conocimiento, empresas competitivas y mercados para abastecer. Lo que aún falta es construir reglas estables, incentivos adecuados y una visión compartida de largo plazo.
El mundo demanda más alimentos y más energía. La pregunta ya no es si la región tiene condiciones para convertirse en una potencia exportadora global. La verdadera pregunta es si será capaz de aprovechar una oportunidad que quizás no vuelva a repetirse con la misma magnitud.