La Agroecología como evolución: El fin de la «Minería de Suelo» y la necesidad biofísica

La Agroecología como evolución: El fin de la «Minería de Suelo» y la necesidad biofísica

Por décadas, el éxito agrícola se ha medido bajo una métrica engañosa: el rendimiento por hectárea. Sin embargo, autores como Santiago Sarandón y pioneros como Bill Mollison o Alwin Seifert nos invitan a mirar debajo de la alfombra de los récords de cosecha. Lo que encontramos no es una industria eficiente, sino una minería de suelo que opera bajo una quiebra energética y biológica inminente.

 

Buenos Aires, lunes 27 de abril (PR26) .-  El agronegocio actual celebra los «kilos por hectárea» mientras ignora una verdad termodinámica: un sistema que consume más energía de la que produce es, por definición, insostenible. Para sostener esos volúmenes, se requiere una inyección masiva de energía externa en forma de combustibles, fertilizantes de síntesis y pesticidas. La Falacia del Rendimiento: Un Sistema en Quiebra Energética

En contraste, la agroecología propone un cambio de paradigma: pasar del insumo al diseño de procesos. Al aprovechar la fotosíntesis, la fijación natural de nitrógeno y los ciclos minerales, se produce biomasa sin dependencia externa. Como señala Sarandón, cuando el modelo es agroecológico, los alimentos sobran, porque el diseño aprovecha el nicho ecológico de forma tridimensional y no lineal.

 

1. El Diálogo de Saberes: Contra la Ciencia de Laboratorio

Uno de los errores más costosos del modelo extractivista ha sido intentar que el campo se adapte a la parcela de ensayo mediante la química. La crítica es profunda: no se puede entender la vitalidad de la tierra en el vacío de un laboratorio aislado.

La agroecología no es un retorno romántico al pasado; es ciencia de vanguardia que incorpora el conocimiento local y los saberes campesinos. Estos actores poseen la «información de sitio» —ese contexto histórico y biológico— que un paper académico jamás podrá replicar. La verdadera ciencia es la que se adapta a la realidad del productor, no la que intenta dominar la naturaleza con fórmulas estandarizadas.

2. La Contabilidad Real: El Mito de la Rentabilidad

Si aplicáramos una contabilidad real que incluya las externalidades, el agronegocio se revelaría como la actividad más deficitaria del planeta. Los costos ocultos —erosión de suelos, contaminación de napas, pérdida de polinizadores y crisis de salud pública— son subsidiados por la sociedad y las generaciones futuras.

La ventaja de la agroecología reside en su resiliencia. Mientras que un monocultivo de millones de hectáreas es una bomba de tiempo biológica, la diversificación mediante policultivos crea un sistema capaz de resistir plagas y crisis climáticas. La resiliencia no es un lujo; es la póliza de seguro de nuestra seguridad alimentaria.

3. De la Minoría al Estándar: La Transición es Obligatoria

Es hora de abandonar la idea de que la agroecología es un nicho para minorías o un mercado de «comida sana para ricos». No es una opción ética; es la única estrategia de supervivencia. El objetivo final es que la etiqueta «orgánico» o «agroecológico» desaparezca, simplemente porque lo natural y lógico sea producir sin venenos.

Hoy vemos cómo el «Círculo Rojo» del agronegocio empieza a adoptar términos como «cultivos de servicios» o «biológicos». No lo hacen por una epifanía moral, sino por el colapso del propio sistema: las malezas ya no mueren con glifosato y el costo de los fertilizantes químicos es hoy prohibitivo.

Diagnóstico y Horizonte

No existe la coexistencia posible entre un suelo sano y un territorio inundado de biocidas. La agroecología es la evolución lógica de la agronomía, mientras que el agronegocio quedará registrado en la historia como una etapa prehistórica, ruidosa y costosa que alcanzó su límite biológico.

El futuro no es una opción que podamos elegir en una góndola; es una necesidad biofísica para garantizar que el diseño permanente de la vida continúe sobre la tierra

Primicias Rurales
Fuente: Santiago Sarandón: «La agroecología siempre avanza»  Ingeniero agrónomo y profesor titular de la cátedra de Agroecología en la Universidad de La Plata, Santiago Sarandón desarma el relato del agronegocio y muestra las ventajas de producir alimentos sin venenos ni transgénicos. La importancia de la mirada social, integral y el rol campesino e indígena.  y otros
Tregua en duda y Wall Street en verde: El petróleo supera los USD 100

Tregua en duda y Wall Street en verde: El petróleo supera los USD 100

Por Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.

La jornada de ayer miércoles estuvo marcada por una paradoja: mientras el conflicto en el Estrecho de Ormuz escalaba con ataques directos a buques mercantes, los mercados financieros globales reaccionaron al alza tras la decisión unilateral de Donald Trump de extender el cese al fuego.

En el plano local, el optimismo internacional se chocó con los datos del Indec, que mostraron una contracción en la actividad económica durante febrero, manteniendo al Merval en una senda lateral.

 

Petróleo: Máxima tensión tras el ataque a tres buques

A pesar de los esfuerzos diplomáticos, la seguridad en el Estrecho de Ormuz volvió a quebrarse, disparando nuevamente los precios de la energía.

Incidente en el Estrecho: La Guardia Revolucionaria de Irán atacó y confiscó dos buques mercantes, alegando falta de permisos, lo que elevó la prima de riesgo al instante.

Brent arriba de USD 101: Los precios reaccionaron con subas agresivas. El Brent escaló un 3,4% hasta los USD 101,82, mientras que el WTI saltó un 3,7% para ubicarse en USD 93,01.

La jugada de Trump: En un movimiento sorpresivo minutos después del cierre de ayer, el presidente Trump extendió indefinidamente el cese al fuego a pedido de Pakistán. No obstante, advirtió que el bloqueo naval sobre Irán se mantendrá hasta que Teherán presente una propuesta de paz unificada.

 

Wall Street: Optimismo por la tregua y rally en semiconductores

Nueva York ignoró el ruido bélico y se enfocó en la extensión de la tregua y en una temporada de balances que sigue sorprendiendo positivamente.

Récord en Chips: El sector tecnológico lideró el mercado. El ETF de semiconductores (SOXX) anotó su 16ª subida consecutiva, su racha más larga de la historia. Empresas como Micron Technology (MU) saltaron un 8%, impulsadas por la demanda de infraestructura de IA.

S&P 500 y Nasdaq al alza: El S&P 500 subió un 0,9%, mientras que el Nasdaq avanzó un 1,4%. El mercado parece haber comprado la tesis de que «lo peor del conflicto ya pasó» y que la economía de EE. UU. es lo suficientemente resiliente para soportar el bache energético.

United Airlines sufre el crudo: A contramano del rally, las aerolíneas sufrieron. United cayó un 6,9% tras presentar una guía de ganancias debilitada por el incremento en los costos del combustible.

 

Argentina: El bache de actividad y la pulseada por el Riesgo País

Para la plaza local, la jornada fue de cautela ante la publicación de datos macroeconómicos oficiales y la incertidumbre en el frente externo.

Caída en la actividad: El Indec informó que el EMAE retrocedió un 2,1% interanual en febrero (-2,6% desestacionalizado respecto a enero). Si bien sectores como Minería (+9,9%) y Agricultura (+8,4%) crecieron, la caída del 8,7% en la industria manufacturera arrastró el índice general.

Riesgo País y Bonos: Tras el rally de la semana pasada, el indicador de JPMorgan mostró una leve suba hasta los 535 puntos básicos. Los bonos operaron en su mayoría en terreno neutral. Mientras el Global 2029 subió un 0,5%, la mayoría apenas tuvo variaciones positivas.

Merval y ADRs en rojo: El índice líder cedió un 0,7%, afectado por la rotación de carteras hacia activos de mayor capitalización global. En Wall Street, los ADRs bancarios y energéticos mostraron mayoría de bajas, con Edenor y BBVA cayendo un 3,4%.

 

Primicias Rurales

Fuente IOL Inversiones

Entre Medio Oriente y la cosecha local: la soja mejora rindes pero se retrasa, el maíz apunta a un récord y el trigo queda bajo presión por costos

Entre Medio Oriente y la cosecha local: la soja mejora rindes pero se retrasa, el maíz apunta a un récord y el trigo queda bajo presión por costos

La soja argentina reporta rindes de 3750 kg / Ha pese al retraso por lluvias, mientras el maíz se perfila para una campaña récord de hasta 67 millones de toneladas. En contraste, el trigo enfrenta una fuerte incertidumbre por la duplicación en costos.

Rosario, lunes 20 abril (PR/26) — Con avances y retrocesos en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, los granos comienzan a enfocarse en sus fundamentos. En Argentina, la cosecha de soja avanza lenta pero con mejores rindes, el maíz muestra una producción en alza y fuerte demanda externa, y el trigo enfrenta incertidumbre por costos de fertilizantes, según Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

 El mercado internacional de granos transita un escenario de alta volatilidad, marcado por la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente.

La secuencia reciente de hechos (con altos el fuego parciales, negociaciones fallidas y anuncios cruzados sobre la reapertura del estrecho de Ormuz) configura un contexto ambivalente, que mantiene la tensión en los mercados energéticos. Sin embargo, el impacto sobre los granos comienza a diluirse frente al peso creciente de sus propios fundamentos.

“La situación en Medio Oriente sigue siendo confusa, con avances y retrocesos permanentes. Esto sostiene la volatilidad en energía, pero cada vez cuesta más trasladarlo directamente a los precios de los granos”, explica Dante Romano.

Soja: mejores rindes y cautela comercial

En el caso de la soja, el mercado global combina una oferta abundante —con Brasil incrementando producción y exportaciones— con una demanda que encuentra sostén en el avance de los biocombustibles. En Estados Unidos, la molienda alcanza un récord de 6,16 millones de toneladas en marzo, mientras los stocks de aceite bajan respecto del mes anterior, lo que da impulso a los precios. La siembra, además, avanza con rapidez y ya alcanza el 6%.

En Argentina, la cosecha de soja progresa con dificultades por las lluvias, con un avance del 6,2%, aunque muestra un dato clave: los rindes iniciales promedian 37,5 qq/ha, por encima de los 34,2 qq/ha de la campaña pasada.

“La cosecha viene demorada, pero con rindes mejores a lo esperado. Si el clima se estabiliza, podemos ver una presión de cosecha más concentrada y fuerte en el corto plazo”, señala Romano. En paralelo, el mercado evidencia una marcada cautela comercial, con ventas a precio que apenas alcanzan el 9% de la producción.

Maíz: hacia una campaña récord

Para el maíz, el escenario internacional aparece más débil por la falta de un impulso claro desde la demanda. Aun así, las exportaciones estadounidenses se mantienen a buen ritmo. En Argentina, el panorama es más sólido: la cosecha alcanza el 29%, con rindes promedio de 87,5 qq/ha, superiores a los del ciclo anterior, y proyecciones de producción que oscilan entre 61 y 67 millones de toneladas.

“El maíz en Argentina muestra muy buenos rindes y una producción que puede ser récord. A esto se suma una demanda externa activa que sostiene el mercado local”, afirma Romano. Este contexto se ve reforzado por un ritmo de ventas sostenido y por una elevada demanda de embarques, con una cola de buques que supera los niveles habituales.

Trigo: el dilema de los costos

En el caso del trigo, el foco en Argentina está puesto en la próxima campaña, donde el fuerte aumento en los costos de los fertilizantes —con valores que se duplican— pone en duda la intención de siembra.

“El trigo enfrenta un problema serio de costos. El encarecimiento de los fertilizantes puede reducir el área y condicionar la producción futura en Argentina”, advierte Romano. Esta situación ya se refleja en una desaceleración del ritmo comercial.

Logística y clima en el mercado interno

A nivel local, el mercado está atravesado por una combinación de factores climáticos, logísticos y de costos. Las lluvias continúan demorando la cosecha y generan incertidumbre sobre la magnitud de la oferta.

Al mismo tiempo, las protestas de transportistas y las restricciones en zonas clave como Bahía Blanca, Necochea y el sur de Córdoba complican el flujo de mercadería, en un contexto de fuerte aumento del costo del gasoil.

“La combinación de lluvias, problemas logísticos y costos crecientes genera un mercado muy sensible. Si la cosecha se dosifica, los compradores pueden verse obligados a convalidar precios más altos”, concluye Romano.

Primicias Rurales

Fuente: Universidad Austral

La recaudación viene lenta por más informalidad y mayor peso del comercio exterior, condicionando la evolución del gasto el resto del año

La recaudación viene lenta por más informalidad y mayor peso del comercio exterior, condicionando la evolución del gasto el resto del año

¿Por qué es malo el desempeño de la recaudación en los últimos meses?

En marzo último la recaudación nacional cayó un 4,8% real anual, con una disminución del -7,6% en el acumulado del primer trimestre del año. Aunque la evolución resulta muy disímil por tipo de tributos: en los extremos, en marzo cae un 26% en los derechos que recaen sobre el comercio exterior, en que se verificaron reducciones de alícuotas tanto en los que recaen sobre exportaciones como importaciones, y sube 35% en Combustibles, en que se actualizaron los valores nominales del impuesto. En ambos casos, la explicación está en los cambios en la presión tributaria legal: baja de alícuotas en los primeros y subas de montos fijos en los del impuesto en los segundos.

Más preocupante resulta lo que ocurre con los tributos que dependen en mayor medida de la actividad económica y el mercado laboral. En el primer caso, se advierte que la recaudación conjunta de IVA e impuesto a los débitos y créditos bancarios (IDCB) se redujo un 1,7% en marzo y un 8,7% en el primer trimestre del año. En el segundo, puede observarse que los aportes y contribuciones a la seguridad social se redujeron un 3,1% en marzo y un 4% en el primer trimestre.

Con el principal impuesto, el IVA total (antes de devoluciopnes), ocurre que desde mediados de 2025 su evolución se disoció, en buena medida, de lo que ocurre con la actividad económica general. Mientras el EMAE exhibió alguna recuperación, no ocurrió igual con la recaudación del IVA.

Una primera razón para tal comportamiento del IVA puede encontrarse en una mayor informalidad. Mientras el IVA representó 11,8% del consumo privado en el tercer trimestre de 2023, dicha relación bajó casi todos los meses hasta ubicarse en 9,6% en el cuarto trimestre de 2025, una de las relaciones más bajas desde el año 2015. Tal evolución podría estar reflejando menores tasas de cumpliento tributario, en especial en la segunda parte de 2025, cuando la fuerte suba en las tasas de interés puede haber desalentado el pago de impuestos.

Una razón adicional del pobre desempeño reciente del IVA puede encontrarse en la composición de la demanda agregada. Con el aumento en las exportaciones (no pagan IVA) y la desaceleración de las importaciones (pagan IVA con menores tasas de incumplimiento, dado que se recauda en Aduanas) que se observa en los últimos meses, tiende a impactar negativamente en la recaudación del IVA.

Ya en otros períodos pudo observarse que al mejorar el resultado de la balanza comercial, empeora la perfomance del IVA. Se trata de una tendencia a tener en cuenta a futuro, dado que podría no resultar coyuntural, si Argentina continúa expandiendo a largo plazo sus exportaciones en energía y minería, como se prevé habitualmente.

Por otro lado, la pobre perfomance en la recaudación de aportes y contribuciones debe buscarse tanto en la evolución de los salarios como el empleo. El salario formal (trabajadores privados y públicos), se encuentra un 8% por debajo de noviembre de 2023 -básicamente por lo ocurrido con los salarios públicos, porque los privados formales tuvieron un descenso de menos del 2% en el mismo período- , y casi 30% abajo que a fines de 2017.

Por su parte, el empleo asalariado formal (público y privado) cayó en 283 mil puestos de trabajo desde noviembre de 2023, con un aumento de 158 mil personas en la condición de Monotributo, que generan menores aportes y contribuciones que los asalariados formales.

¿Qué ajuste en el gasto se necesita en 2026 para cumplir meta de superávit?

En marzo último la recaudación nacional cayó alrededor del 4% anual, en valores constantes, y cerca del 9% si se considera el primer trimestre del año. Considerando las últimas proyecciones del REM y FMI para 2026 (crecimiento PBI del 3,5%, inflación cercana al 30%), aún siendo relativamente optimistas con la evolución de la recaudación el resto del año, ésta no aumentaría en términos reales al finalizar 2026 (-0,2%)

En este contexto, ¿qué debería ocurrir con el gasto para cumplir con la meta de un superávit primario de 1,5% del PIB este año? Para responder a la pregunta, primero se debe advertir que existen erogaciones que se ajustan automáticamente con la inflación (con un rezago de 2 meses), el denominado gasto automático (jubilaciones, AUH, etc.), y otras erogaciones que no cuentan con obligación de ajuste por inflación, que constituye el gasto no automático o con mayor grado de discrecionalidad (personal, planes sociales, subsidios en tarifas de energía y transporte, transferencias a provincias distintas a la coparticipación, inversión pública). Ante el stress de los recursos, el gasto discrecional se usa como variable de ajuste para cumplir la meta del superávit.

Respecto al gasto con ajuste automático, se debe hacer una aclaración previa, respecto a si finalmente se cumple con la Ley de Financiamiento Universitario aprobada en 2025, por la cual las transferencias a universidades pasarían a ser de ajuste automático con la inflación (además de tener una suba inicial para incorporar las diferencias de años previos), o si se aprueba el proyecto del Poder Ejecutivo presentado este año al Congreso, por el cual dichas transferencias siguen sin ajustarse automáticamente por inflación.

A este respecto, y con los supuestos de inflación antes enunciados, puede estimarse que los gastos automáticos totales aumentarían un 6,2% en 2026, en valores constantes, si se cumple la Ley de Financiamiento Universitario, o un 5,7% si se aprueba el proyecto del gobierno.

En consecuencia, con una recaudación que en 2026 podría tener una leve caída en valores reales, para obtener un superávit primario de 1,5% del PIB el gasto discrecional debería reducirse entre 12,8% y 14,6% respecto al año previo, en valores constantes, dependiendo de si las transferencias a universidades se mantienen como erogaciones discrecionales o pasan al grupo de las que ajustan automáticamente por inflación.

Así, para cumplir las metas fiscales el gasto primario total debería caer un 3% anual en 2026, que se suma a un ajuste del 0,7% en 2025 y del 26,9% en 2024. La disminución acumulada del gasto primario entre 2023 y 2026 resultaría así del -29,7%

En cambio, las erogaciones con ajuste automático por inflación tendrían una suba del 6,2% en 2026 y del 11,7% en 2025, con una caída del 10,7% en 2024, por ende, con una suba acumulada del 11,7% real entre 2023 y 2026.

Más complicada es la situación del gasto discrecional, con caídas reales del 37,2% en 2024, 11,8% en 2025 y podría tener un recorte extra del 14,6% en 2026, acumulando un ajuste del -55,6% desde el año 2023.

Primicias Rurales
Entre Medio Oriente y la cosecha local: la soja mejora rindes pero se retrasa, el maíz apunta a un récord y el trigo queda bajo presión por costos

Soja: la presión de cosecha se intensifica en medio de la tensión en Medio Oriente y un escenario global incierto

Mientras EE. UU. e Irán no logran un acuerdo y persisten los conflictos en la región, el mercado agrícola entra en una “tensa calma”: la soja enfrenta fundamentos bajistas, Brasil acelera ventas y en Argentina la cosecha avanza con demoras climáticas y tensiones logísticas. Según Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, el escenario dependerá de cómo evolucione el conflicto y la presión de cosecha.

Rosario, Santa Fe; jueves 16 abril (PR/26) – El mercado agrícola global atraviesa una etapa de alta volatilidad marcada por factores geopolíticos, productivos y comerciales. El conflicto en Medio Oriente, lejos de resolverse, suma incertidumbre: aunque Estados Unidos e Irán intentaron avanzar en negociaciones, no se alcanzaron acuerdos, mientras Israel mantiene ataques en el sur del Líbano, lo que pone en riesgo cualquier tregua y mantiene cerrado el estratégico estrecho de Ormuz.

En este contexto, la suba de la energía se desaceleró, pero el mercado sigue incorporando una “prima bélica”, especialmente en trigo y, en menor medida, en maíz y soja. “Entramos en un espacio de tensa calma, donde el mercado espera definiciones: si hay acuerdo podríamos ver bajas fuertes, pero si el conflicto escala, el escenario se vuelve aún más complejo”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Al mismo tiempo, los fondos especulativos redujeron posiciones vendidas en soja y maíz, lo que contribuyó a estabilizar momentáneamente los precios. Sin embargo, la expectativa de fondo sigue siendo bajista para la soja. “Con tantos factores negativos acumulados, la baja en soja parece difícil de evitar si se normaliza el contexto internacional”, agrega Romano.

Presión global: cosechas, clima y decisiones productivas

En Estados Unidos comenzó formalmente la siembra de maíz, aunque con un avance inicial de apenas 3% del área, por debajo del promedio histórico. Las condiciones climáticas generan preocupación: los suelos presentan falta de humedad y persiste incertidumbre sobre el área a sembrar debido al aumento en los costos de fertilizantes.

En paralelo, el USDA difundió el primer relevamiento del trigo de invierno tras la hibernación, con apenas 35% en condición buena a excelente, muy por debajo de lo esperado y del año pasado, lo que podría sostener precios más firmes en ese cultivo.

A nivel global, Brasil se posiciona como un actor clave: se espera que intensifique sus ventas de soja durante abril, presionando las primas a la baja. Además, el país avanza en ensayos para incrementar el uso de biodiésel B20.

Argentina: cosecha demorada y tensiones en el mercado

En Argentina, la campaña avanza con dificultades. Las lluvias excesivas del último fin semana frenaron las labores y la cosecha de soja muestra un avance inferior al 4%, aunque con rindes superiores a lo esperado: 40,4 qq/ha en el núcleo sur y 34,6 qq/ha en el norte.

“Cuando mejoren las condiciones de piso, veremos una aceleración de la cosecha que podría generar presión sobre los precios por cuestiones logísticas”, señala Romano.

El mercado local enfrenta además tensiones adicionales: una huelga de transportistas presiona los costos de flete (especialmente para productores alejados de los puertos) y la industria muestra una mayor capacidad de pago impulsada por la suba del aceite.

A pesar de ello, los productores se muestran reticentes a vender a precios bajos, con expectativas de una posible reducción en los derechos de exportación. “Si los productores retienen mercadería, la industria necesitará convalidar precios más altos para asegurarse volumen. Pero si los acopios se saturan, podrían verse forzados a vender, lo que terminaría moderando el mercado”, explica Romano.

Dinámica por cultivo

En cuanto a la soja, los fondos vendieron 3,2 millones de toneladas, aunque la posición comprada sigue siendo elevada (13,2 Mt). A nivel global, los stocks bajaron levemente y se mantienen por debajo de lo esperado. En Argentina, la condición del cultivo alcanza 81,5% entre normal y excelente.

En maíz, los fondos liquidaron 5,5 millones de toneladas, marcando la primera semana de reducción de posiciones. En el plano local, la cosecha supera el 21% con buena condición (84,5%). Sin embargo, podría haber menor ritmo de trilla mientras crece la demanda externa: hay 3,3 Mt en buques a la espera y declaraciones de exportación por 11,5 Mt (vs. 7,7 Mt el año pasado).

Finalmente, los stocks internacionales de trigo crecieron por encima de lo esperado, pero en EE. UU. el 71% del área presenta sequía, lo que introduce riesgos productivos hacia adelante.

Perspectivas

El escenario combina factores contrapuestos: por un lado, la presión de cosecha y fundamentos bajistas en soja; por otro, riesgos climáticos y geopolíticos que sostienen los precios en maíz y trigo.

“Hoy el mercado está en un equilibrio inestable. La clave será si el conflicto en Medio Oriente encuentra una vía de resolución o escala. De eso dependerá gran parte de la dinámica de precios en las próximas semanas”, concluye Romano.

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Fuente: Universidad Austral

¡Hay granos, faltan barcos y sobran misiles! El combo explosivo que define tu bolsillo hoy.

¡Hay granos, faltan barcos y sobran misiles! El combo explosivo que define tu bolsillo hoy.

La escalada bélica entre EE. UU. e Irán dispara los costos logísticos y de insumos, poniendo en jaque la rentabilidad del agro argentino. En un escenario de cosecha récord y saturación portuaria, el mercado de granos enfrenta el desafío de precios «pesados» y fletes en alza.
Por Sergio Juve | Consultor en Agronegocios

Buenos Aires, lunes 13 abril (PR/26) — El mercado global de commodities atraviesa uno de los momentos de mayor incertidumbre de la década. A la ya conocida guerra en Ucrania se le ha sumado, en este primer cuatrimestre de 2026, una escalada de hostilidades directas entre Estados Unidos e Irán.

Esta situación ha reconfigurado los flujos comerciales y los costos operativos de manera dramática.

El Factor Irán y el «Shock» de Costos

La tensión en el Estrecho de Ormuz ha dejado de ser una amenaza retórica para convertirse en un problema de suministro real. Con el bloqueo intermitente de esta vía, por donde circula el 20% del petróleo mundial, el barril de crudo ha perforado la barrera de los USD 100, si bien luego del un alto el fuego tuvimos una baja importante, los precios de los insumos son mucho mas lentos en recuperar, y en el caso del combustible en Argentina tiene un esquema de formación tanto productiva como impositiva diferente y hay que sumarle el termómetro de la petrolera estatal que modifico parte del corte y el suspenso de aumento.

Para el productor argentino, esto tiene un impacto de «doble pinza o los que tenemos algunos años la doble Nelson»:

Insumos Estratégicos: La producción de fertilizantes nitrogenados está íntimamente ligada al precio del gas natural. La crisis en Medio Oriente ha disparado las alertas de cara a la siembra de la cosecha fina (trigo y cebada) 2026/27. Comprar urea hoy es una apuesta de alto riesgo, pero la relación de precio de trigo es sumamente elevada, el problema inmediato es calzar ese precio de trigo, inclusive si lo hacemos con estrategias de A3 podemos incrementar su valor hasta 10 dólares por tonelada. SI vemos la relación con el precio a cosecha que fue de 170 dólares estamos en una relación adecuada más allá del precio de la Urea, que podemos utilizar algún otro arrancador y luego definir la compra.

Logística Interna: El costo por tonelada transportada desde la zona núcleo hasta los puertos del Gran Rosario se ha incrementado un 18% solo en el último mes debido al precio del gasoil, el costo a puertas de la cosecha parece complicar todo y todavía falta la presión de cosecha sobre los precios que si hacemos memoria podría darle presión bajista a la soja entre 10 y 15 dólares

Argentina: Una Cosecha Récord en un Embudo Logístico

La campaña 2025/26 será recordada por sus volúmenes históricos. Sin embargo, la paradoja argentina se hace presente: producir más no siempre significa ganar más si la infraestructura no acompaña.

Maíz: El desafío de la montaña de grano

El maíz es, actualmente, el protagonista de la saturación. Los stocks físicos en plantas de acopio y terminales portuarias han alcanzado un máximo histórico de 19,3 millones de toneladas.

  • Impacto en Precios: La presión de la mercadería física es tan alta que el mercado disponible está «pesado». Los exportadores, con sus programas de carga completos hasta junio, no tienen incentivos para subir los precios de compra.

Estamos a puertas a días de ver la presión de soja, y el maíz puede quedar relegado. Con lo cual es muy importante resolver las ventas del disponible el mercado está prácticamente flat no genera tasa en dólares y la oportunidad para el maíz podría estar recién a mediados del segundo semestre.  Revisamos estrategias para el enriquecimiento de maíz con lanzamiento de call con posiciones donde nos sentimos cómodos con los techos

Soja: La estrategia de la «fijación tardía»

La soja presenta una dinámica fascinante. A pesar de una producción sólida de 48 millones de toneladas, el ritmo de fijación de precios es inusualmente bajo.

  • Contratos a Fijar: Aproximadamente el 80% de los negocios se realizan bajo la modalidad «a fijar precio». El productor entrega el grano para cancelar deudas o liberar lotes, pero se niega a cerrar el valor.
  • ¿Por qué esperar?: Existe la expectativa de que el conflicto entre EE. UU. e Irán escale aún más, impulsando el precio de los aceites vegetales (biocombustibles). Además, la brecha cambiaria y los rumores sobre ajustes en el esquema de retenciones mantienen al vendedor en una postura de extrema cautela.

 

Finanzas y Margen Bruto: La Batalla por la Rentabilidad

A pesar de los precios internacionales sostenidos por la guerra, la rentabilidad del productor argentino está siendo erosionada por tres frentes:

  1. Fletes Marítimos: Las tarifas de los buques han subido un 25% anual. Las aseguradoras han incrementado las primas por «riesgo bélico» incluso para rutas fuera de la zona de conflicto, lo que termina descontándose del precio FAS que recibe el productor.
  2. Costo de Capital: Con tasas de interés volátiles, financiar la retención de grano se ha vuelto costoso. El dilema entre vender para financiarse o endeudarse para retener soja es la conversación principal en las cooperativas. Y aquí es donde quiero hacer una pequeña parada en este viaje, la financiación para el productor está teniendo oportunidades que hay que buscarlas, obviamente tasas en dólares que para el común de los mortales son caras, pueden ser convenientes comparadas con la tasa de pases en la generación de precios futuros. Es decir, carriar Mercaderia a posiciones futuras para cubrir crédito puede ser interesante ejemplo soja Noviembre.
  3. Brecha de Insumos: Históricamente, se necesitaban X toneladas de maíz para comprar una tonelada de urea. Hoy, esa relación se ha deteriorado un 15% en contra del grano, obligando a una eficiencia extrema en la aplicación de tecnología, pero si vemos la relación con trigo como comentaba anteriormente puede ser paralela a la cosecha pasada con un trigo en momento de cosecha con techo de 170 dólares, la necesidad de fabricar precios para calzar insumos es interesante para podes limar los costos.

 

Perspectivas y Claves para el Próximo Trimestre

¿Qué monitorear?

  • El Estrecho de Ormuz: Cualquier cierre total disparará el petróleo por encima de los USD 120, lo que impulsará automáticamente los precios de la soja y el maíz por el canal de los biocombustibles.
  • La Cosecha en EE. UU.: En pocas semanas comenzará el planting en el hemisferio norte. Con los costos de fertilizantes actuales, es posible que los farmers estadounidenses migren área de maíz hacia soja, el último informe de USDA dio estos números. La sorpresa el aumento de stock de trigo y el diferencial de Maíz en Argentina tomado por las bolsas.
  • Logística del Paraná: El nivel del río sigue siendo aceptable, pero la congestión en los puertos del Gran Rosario requiere una planificación de cupos muy estricta para evitar sobrecostos por estadía de camiones. La planificación de ventas sobre otras posiciones parece lo más acertado, por pase de precios y por logística complicada, el esquema de precios de los fletes es el problema, nueva tarifa de Catac y costos muy difíciles.
Por Sergio Juve

Fuente: Agroeducación

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