El Trapiche, el refugio puntano que enamora al mundo y compite por ser el pueblo más bello del planeta

El Trapiche, el refugio puntano que enamora al mundo y compite por ser el pueblo más bello del planeta

Con sus ríos cristalinos, historia viva y un arraigado compromiso con la naturaleza, esta joya de San Luis se convierte en finalista oficial de los Best Tourism Villages 2026 para llevar la esencia de la hospitalidad argentina a lo más alto del turismo global.

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires lunes 8 de junio (PR/26)–Hay rincones donde la naturaleza y la historia conversan en un susurro constante, y uno de ellos acaba de capturar la mirada del mundo entero.

El Trapiche ha sido elegido oficialmente como uno de los ocho finalistas que representarán a la Argentina en la edición 2026 de los Best Tourism Villages.

Este prestigioso certamen, impulsado por ONU Turismo, busca descubrir y premiar a aquellos pueblos rurales que son verdaderos tesoros ocultos en el planeta, celebrando su belleza, sus tradiciones y su alma.

La gran noticia se consolidó durante el último encuentro del Consejo Federal de Turismo (CFT) en Mendoza, desatando una inmensa alegría en la provincia de San Luis.

No es la primera vez que la región saborea este reconocimiento, ya que la vecina localidad de La Carolina alzó esta misma distinción en 2023. Ahora, el testigo pasa a este valle serrano que asume la responsabilidad de ser el gran embajador de Argentina ante los ojos del turismo internacional.

El latido verde de un destino ejemplar

 

¿Qué hace tan magnético a este rincón puntano? La respuesta se encuentra al caminar por sus senderos.

Ubicado a muy pocos kilómetros de la ciudad de San Luis, en el corazón de las Sierras Centrales, el pueblo despliega un paisaje cambiante y vivo que muta de forma espectacular con cada estación del año.

Sus balnearios naturales y sus ríos de aguas completamente cristalinas invitan a una desconexión total, combinando la paz serrana con una calidez humana que se siente en cada esquina.

Sin embargo, la nominación de ONU Turismo va mucho más allá de una postal bonita. El organismo valora profundamente a las comunidades que defienden su identidad cultural, protegen su biodiversidad y rescatan sus conocimientos ancestrales.

En este sentido, la localidad destaca por una alianza ejemplar entre el Estado, los emprendedores privados y los propios vecinos, quienes cuidan con orgullo su gastronomía regional, sus fiestas populares y un modelo de desarrollo sostenible que frena la despoblación rural y genera empleo genuino.

Una ventana al futuro del turismo rural

 

La iniciativa de los Best Tourism Villages nació en el año 2021, coincidiendo con la apertura de la primera oficina regional de la OMT en Riad, Arabia Saudita. Desde entonces, el programa se ha convertido en un motor global enfocado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, buscando equilibrar las oportunidades económicas con el cuidado absoluto del entorno natural.

Llegar a la final sitúa a este destino en una red global de intercambio de buenas prácticas, abriéndole las puertas tanto al prestigioso Sello Best Tourism Villages como a programas de actualización técnica y visibilidad internacional. El Trapiche no solo viaja para competir; viaja para demostrar que el turismo del futuro se escribe respetando el pasado, cuidando los recursos y abrazando a la comunidad con el corazón abierto.

Primicias Rurales
Fuente: ANSL / SANLUIS.GOV.AR
Día de la Escarapela: por qué se conmemora hoy

Día de la Escarapela: por qué se conmemora hoy

Este emblema nacional fue creado en 1812 por solicitud de Manuel Belgrano como distintivo en las Provincias Unidas del Río de la Plata.

 

Manuel Belgrano fue quien pidió autorización para usarla como distintivo patrio. Foto: Agencia NA (Archivo)

Buenos Aires, lunes 18 mayo (PR/26) La escarapela es uno de los símbolos patrios que distingue a los argentinos que usan  esta insignia del lado izquierdo del pecho en diferentes fechas, entre ellas este lunes que es cuando se conmemora su día.

Según un informe al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinasla escarapela fue creada en 1812 por solicitud de Manuel Belgrano durante el Primer Triunvirato como distintivo en las Provincias Unidas del Río de la Plata y tuvo como objetivo unificar los colores del ejército, distinguirse de los enemigos y fomentar la unidad nacional.

En 1935 el Consejo Nacional de Educación instituyó al 18 de mayo como el Día de la Escarapela, al considerarla uno de los emblemas patrios más representativos de los argentinos que, además de ese día, la utilizan durante toda la Semana de Mayo que se lleva a cabo desde este lunes hasta el próximo 25 de mayo, el Día de la Bandera que se conmemora el 20 de junio y el Día de la Independencia que se evoca el 9 de julio.

El Día de la Escarapela nos invita a reflexionar sobre los valores y principios que dieron origen a la nación argentina y este símbolo patrio nacido en los albores de la independencia, continúa siendo un emblema de unidad y orgullo nacional.

 

La creación de la escarapela y las diferentes versiones sobre su origen

 

 

El 13 de febrero de 1812 Manuel Belgrano propuso que se creara una escarapela nacional, ya que, hasta ese momento, los distintos cuerpos del Ejército utilizaban diferentes distintivos. Unos días después, el 18 de febrero, el Triunvirato, integrado por Manuel de Sarratea, Juan José Paso y Feliciano A.Chiclana, aprobó el uso de la escarapela nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata, de color blanco y azul celeste, colores que provenían de los colores borbónicos, de la casa de Fernando VII (rey ausente de España).

Una de las versiones indica que los colores blanco y celeste fueron utilizados por primera vez durante las invasiones inglesas -en 1806 y 1807- por el primer cuerpo de milicia urbana del Río de la Plata, y que luego empezaron a popularizarse entre los criollos.

Otra versión dice que la escarapela argentina fue utilizada por primera vez por un grupo de damas de Buenos Aires, cuando se presentaron a una entrevista con el entonces coronel Cornelio de Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, el 19 de mayo de 1810.

En el año 1935, el Consejo Nacional de Educación instituyó el 18 de mayo como Día de la Escarapela y en 1951 la fecha fue incluida en el calendario escolar.

 

 

Fuente: #AgenciaNA

Primicias Rurales

De polvo, praderas y pantallas: el cine rural estadounidense como espejo de una nación

De polvo, praderas y pantallas: el cine rural estadounidense como espejo de una nación

Un recorrido por la evolución del cine rural norteamericano, desde la construcción de mitos fundacionales hasta las miradas críticas de directores contemporáneos. La pantalla se convierte en un espejo que refleja las crisis, la resiliencia y la identidad de la «América profunda».

 

Por Gonzalo Fierro

Especial para Primicias Rurales. El autor es especialista en cine y médico.

Buenos Aires, viernes 8  mayo (PR/26) — El cine rural norteamericano ha sido desde sus orígenes una forma poderosa de contar la historia de Estados Unidos: sus mitos (el Oeste), sus fracturas sociales y las vidas cotidianas en el campo.

Es el país de las gasolineras solitarias, de los silos oxidados, de los pueblos con una sola calle principal y un cine que, cuando todavía existe, proyecta películas con tres semanas de retraso. Ese país la llamada América profunda que lleva más de un siglo siendo materia prima del séptimo arte. Y conviene detenerse a mirarlo, porque en sus imágenes se juega algo más grande que una estética: se juega el relato que una nación se cuenta a sí misma.

Para el público general, estas películas ofrecen tanto épica y aventura como retratos íntimos de pobreza, familia, trabajo y paisaje.

Los orígenes: cuando el cine descubrió el polvo

El cine estadounidense nació urbano, la primera proyección pública fue en Nueva York, en 1896, con el proyector de Thomas Alva Edison, pero se hizo adulto al salir al campo. En 1903, Edwin S. Porter dirigió El gran atraco al tren, apenas doce minutos que fundaron un imaginario.

 

 

Allí estaban ya, los caballos, los rieles perdiéndose en el horizonte, el forajido y el sheriff, los arquetipos de una ruralidad mítica que Hollywood explotaría durante décadas.

No es casualidad que la industria se asentara en el sur de California. Su clima templado y la variedad de sus paisajes, desiertos, sierras, llanuras, bosques; permitían rodar al aire libre durante todo el año. La geografía, literalmente, modeló la narrativa: el wéstern no existiría sin ese sol inclemente ni esos horizontes abiertos.

 

El nacimiento de una nación (D W Griffith, 1915)

Poco después, D. W. Griffith, discípulo de Porter, llevó el lenguaje cinematográfico a otro nivel con El nacimiento de una nación (1915), ambientada en el sur rural de la Guerra de Secesión. La película, técnicamente revolucionaria y moralmente indefendible por su visión racista, inauguró una tensión que acompañará al cine rural para siempre: la del paisaje idílico que esconde heridas profundas.

 

El wéstern, el melodrama y la fábrica de mitos

Durante la primera mitad del siglo XX, dos géneros construyeron el canon del cine rural: el wéstern y el melodrama. El primero mitificó la frontera se territorio donde, según el relato oficial, se forjaba el carácter americano; el segundo exploró la intimidad de las familias granjeras, los pueblos pequeños, los valores de religión, trabajo y patria.

El cine rural clásico funcionó, en palabras de los estudios culturales, como un vehículo ideológico: no solo entretenía, sino que enseñaba a los espectadores qué significaba ser estadounidense. Individualismo, autosuficiencia, desconfianza hacia el gobierno federal, comunidad basada en la iglesia y la familia: todos esos valores viajaron desde las pantallas rurales hasta el imaginario colectivo.

El reverso crítico, cuando el campo dejó de ser postal,

A partir de los años sesenta, una nueva generación de cineastas empezó a mirar la ruralidad estadounidense con ojos menos complacientes. El racismo estructural, la xenofobia, la pobreza y los conflictos de clase dejaron de ser paisaje de fondo para volverse tema central. Filmes como,

Viñas de Ira, (John Ford, 1940), filmada en el contexto de la etapa final de la gran depresión en EE.UU. No se puede dejar de mencionar este filme al hablar de cine rural de estadounidense. Reúne todas las características de esta clase de películas, ambientación rural que comienza en Oklahoma, en plena crisis agrícola del dust bowl, un desastre ecológico y social que ocurrió en Estados Unidos durante la década de 1930.

Viñas de ira (John Ford, 1940)

 

Consistió en una serie de tormentas de polvo masivas que afectaron principalmente las grandes llanuras.

Muestra granjeros expulsados de sus tierras y obligados a migrar. La familia protagonista representa al estadounidense promedio golpeado por la crisis. Aborda temas referido a valores y tensiones trabajo, dignidad, familia, pero también injusticia social y desigualdad.

 

 

Matar a un ruiseñor (Robert Mulligan,1962)                                       Misisipi en llamas (Alan Parker, 1988)

Matar a un ruiseñor (Robert Mulligan, 1962)

– En el calor de la noche (Norman Jewison, 1967)

– Mississippi en llamas (Alan Parker, 1988)

– El sendero de la traición (Costa-Gavras, 1988)

 

El infiltrado dl KKKlan (Spike Lee, 2018)

 

Y más recientemente Déjame salir (Jordan Peele, 2017) o El infiltrado en el KKKlan (Spike Lee, 2018), convirtieron los pueblos y condados rurales en escenarios donde se libra la batalla por los derechos civiles. El sur dejó de ser sólo magnolias y verandas: se mostró también como el lugar donde la promesa de igualdad sigue sin cumplirse.

Esta tradición crítica se ha reactivado con cada coyuntura política: las presidencias de Nixon o Trump, los debates sobre inmigración y el auge de los nacionalismos han reavivado un cine que interroga, más que celebra, a la América profunda.

 

El nuevo paisaje: Chloé Zhao y el cine de los márgenes

Si hay una cineasta que ha redefinido el cine rural estadounidense en el siglo XXI, esa es Chloé Zhao. Nacida en Pekín y formada en la NYU, Zhao construyó, casi por necesidad, cuando el financiamiento tradicional falló, un método propio: mezclar actores profesionales con no actores, filmar en locaciones reales, dejar que el paisaje sea un personaje más.

Su trilogía informal del medio oeste,

Songs My Brothers Taught Me (2015), en la reserva lakota de Pine Ridge,

– The Rider (2017), entre los jinetes de rodeo de Dakota del Sur,

– Nomadland (2020), con Frances McDormand recorriendo el Oeste en una furgoneta,

Nomadland, ofrece un retrato inédito del país, el de quienes quedaron fuera del sueño. Basada en el libro homónimo de Jessica Bruder, sigue a Fern, una viuda sexagenaria que, tras el cierre de la planta de yeso de Empire, Nevada, en 2011, se lanza a la carretera y sobrevive con trabajos temporales. La película fue multipremiada en importantes competencias y convirtió a Zhao en la segunda mujer y, primera mujer asiática, en llevarse OscarTM a la dirección.

 

La constelación contemporánea, Reichardt, Granik y Nichols

Otros tres cineastas han construido, película a película, un mapa alternativo de la América rural que merece un análisis detenido. Cada uno aporta una mirada distinta sobre el mismo territorio.

Certain women (Kelly Reichardt, 2016)
Kelly Reichardt, el minimalismo como ética

Si existe una heredera directa del neorrealismo italiano en el cine estadounidense contemporáneo, esa es Kelly Reichardt. Afincada en Oregón, ha construido una filmografía donde menos siempre, es más: menos diálogo, menos música, menos explicación. Y, paradójicamente, más verdad.

Sus películas prescinden de banda sonora invasiva, de giros dramáticos convencionales, de resoluciones catárticas. El espectador debe habitar el silencio.

En Meek’s Cutoff (2010) y First Cow (2019) usa el antiguo formato «Academy», un encuadre casi cuadrado que comprime el paisaje y transmite claustrofobia incluso en espacios abiertos.

Filmografía

Old Joy 2006 Bosques de Oregón Amistad masculina y distanciamiento

Wendy and Lucy 2008 Pueblo de Oregón Precariedad económica, vínculo con un animal

Meek’s Cutoff 2010 Desierto de Oregón, 1845 wéstern revisionista desde la mirada femenina

Night Moves 2013 Oregón rural Ecoterrorismo y consecuencias morales

Certain Women 2016 Montana Aislamiento femenino en pueblos pequeños

First Cow 2019 Oregón, década de 1820 Orígenes del capitalismo americano

 

Lo que aporta al cine rural:

Reichardt desmonta el mito de la frontera sin estridencias. No hay épica ni denuncia explícita: hay cuerpos cansados, caminatas largas, decisiones pequeñas con consecuencias enormes. Su cine demuestra que se puede hacer política con un plano fijo

Debra Granik, la dignidad de los Ozarks(son una región montañosa y de meseta ubicada principalmente en el estado de Missouri)

Si Reichardt mira al Noroeste, Debra Granik fija su cámara en otro territorio mítico y olvidado: los Ozarks de Missouri y los bosques del Pacífico. Formada en ciencias políticas en Brandeis y en cine en la NYU, Granik combina rigor investigativo con sensibilidad documental. Su método se parece más al de una periodista de largo aliento que al de una directora convencional.

Su método:

-Inmersión comunitaria: antes de rodar, Granik y su productora Anne Rosellini pasan años investigando las comunidades que retratan. Se consideran a sí mismas «periodistas de investigación» tanto como cineastas.

– Estética naturalista: luz natural, equipos mínimos, «huella pequeña» (impacto logístico reducido en el set). Es decir: menos equipo, menos gente, menos ocupación de espacio y menor complejidad para filmar en las locaciones. El paisaje no se embellece ni se dramatiza: simplemente se habita.

Filmografía esencial:

Down to the Bone 2004 Nueva York rural

Winter’s Bone 2010 Ozarks, Missouri | Pobreza, clanes, supervivencia adolescente. lanzó a Jennifer Lawrence al estrellato

Stray Dog (doc.) 2014 Missouri rural, veteranos, subcultura motera

Leave No Trace 2018 Bosques de Oregón/Washington Vida fuera del sistema, paternidad y trauma

 

Jeff Nichols, el gótico sureño del siglo XXI

Si Reichardt es el neorrealismo y Granik el periodismo narrativo, Jeff Nichols es la literatura sureña hecha cine. Su obra dialoga explícitamente con Faulkner, Flannery O’Connor y Cormac McCarthy: paisajes cargados de presagios, familias rotas por herencias de violencia, hombres comunes enfrentados a fuerzas que no comprenden.

Método y estilo:

– Sus películas construyen tensión con paciencia, acumulando detalles cotidianos hasta que la presión estalla en momentos de intensidad controlada.

– Mezcla drama familiar con thriller, ciencia ficción, wéstern o cine de juicios, sin que ningún género domine sobre el otro.

– Masculinidad bajo presión, sus protagonistas son padres, hermanos, esposos que cargan con responsabilidades que los superan. El heroísmo, en Nichols, no es épico sino doméstico: proteger a un hijo, mantener una casa, resistir la tentación de la violencia.

 

   Mud (Jeff Nichols, 2011)

 

Filmografía esencial:

Shotgun Stories 2007 Arkansas rural, Feudo fraternal, herencia de violencia

Take Shelter 2011 Ohio rural, visiones apocalípticas

Mud 2012 Río Arkansas historias del sur, mitología masculina

Midnight Special 2016 Sur profundo, carreteras, paternidad, lo sobrenatural, persecución

Loving 2016 Virginia rural, derechos civiles, matrimonio interracial

The Bikeriders 2023 Medio Oeste, Subculturas masculinas, transformación social.

Nichols devuelve al cine rural estadounidense su dimensión mítica y literaria sin caer en la nostalgia. Sus películas demuestran que el Sur y el Medio Oeste siguen produciendo historias con la densidad de una novela de Faulkner, pero ancladas en la precariedad económica y emocional del siglo XXI.

 

Un mapa común: lo que comparten estos cuatro cineastas

 

Wendy y Lucy (Kelly Reichardt, 2008)                        Nomadland (Chloé Zhao, 2020)

 

Pese a sus diferencias, el minimalismo de Reichardt, el periodismo de Granik, el goticismo de Nichols, el lirismo de Zhao, estos cuatro directores comparten un territorio ético y estético:

-Presupuestos modestos, ritmos lentos, finales abiertos, paisaje como personaje,

-Gente nómada, adolescentes pobres, inmigrantes, no actores, locaciones reales, investigación de campo. Derribar mitos como el sueño americano, la autosuficiencia, la familia nuclear. Y por último ambigüedad moral sin villanos claros, sin resoluciones fáciles.

Juntos, conforman lo que podríamos llamar un nuevo ruralismo cinematográfico, un cine que insiste en que las historias locales que precisamente por su especificidad, son universales.

El cine rural estadounidense de los años 2020 ha dejado atrás tanto la épica del wéstern clásico como el melodrama nostálgico. En su lugar emerge un realismo poscrisis.

Entonces:

El cine rural estadounidense nunca ha sido sólo cine rural. Ha sido y sigue siendo un campo de disputa sobre qué significa ser americano. Desde Porter hasta Zhao, desde el forajido a caballo hasta la viuda en una furgoneta, las pantallas han ido dibujando un país que se niega a caber en una sola imagen.

Quizá ésa sea la lección más honesta de este siglo largo de películas: que detrás de cada plano general de una llanura dorada hay una historia de trabajo, de pérdida y, a veces, de resistencia. Y que mirar esas historias de verdad, sin condescendencia ni mitología sigue siendo una de las formas más urgentes de hacer periodismo con una cámara.

The bikeriders (Jeff Nichols, 2023)                                   Winter´s bone (Debra Granik, 2010)

 

Por Gonzalo Fierro 

gfierro02@gmail.com
Especial para Primicias Rurales. El autor es especialista en cine y médico.

 

 

 

“ Cuando levantéis en alto al Hijo del Hombre, sabréis que “Yo soy” ”

“ Cuando levantéis en alto al Hijo del Hombre, sabréis que “Yo soy” ”

Lectura del santo evangelio según san Juan 8, 21-30

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
«Yo me voy y me buscaréis, y moriréis por vuestro pecado. Donde yo voy no podéis venir vosotros».

Y los judíos comentaban:
«¿Será que va a suicidarse, y por eso dice: “Donde yo voy no podéis venir vosotros”?».

Y él les dijo:
«Vosotros sois de aquí abajo, yo soy de allá arriba: vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. Con razón os he dicho que moriréis en vuestros pecados: pues, si no creéis que Yo soy, moriréis en vuestros pecados».

Ellos le decían:
«¿Quién eres tú?».

Jesús les contestó:
«Lo que os estoy diciendo desde el principio. Podría decir y condenar muchas cosas en vosotros; pero el que me ha enviado es veraz, y yo comunico al mundo lo que he aprendido de él».

Ellos no comprendieron que les hablaba del Padre.

Y entonces dijo Jesús:
«Cuando levantéis en alto al Hijo del hombre, sabréis que “Yo soy”, y que no hago nada por mi cuenta, sino que hablo como el Padre me ha enseñado. El que me envió está conmigo, no me ha dejado solo; porque yo hago siempre lo que le agrada».

Cuando les exponía esto, muchos creyeron en él.

Palabra del Señor 
“ Yo no vengo por mi cuenta ”

“ Yo no vengo por mi cuenta ”

Lectura del santo evangelio según san Juan 7, 1-2. 10. 25-30

 

En aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.

Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.

Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:
«¿No es este el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».

Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:
«A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».

Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.

Palabra del Señor