Agricultura impulsa el desarrollo de la acuicultura y la piscicultura en el territorio nacional

Agricultura impulsa el desarrollo de la acuicultura y la piscicultura en el territorio nacional

Buenos Aires, 3 de marzo (PR/21) .– La cartera agropecuaria nacional, a través de sus áreas de Acuicultura y Pesca Artesanal, realizó un relevamiento por emprendimientos de la provincia de Misiones, donde más de 4000 productores realizan la actividad. Apuntan a generar proyectos conjuntos para mejorar e impulsar las acciones de comercialización.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través de las Coordinaciones Nacionales de Acuicultura y de Pesca Artesanal, llevó adelante un relevamiento respecto al potencial productivo de emprendedores acuícolas y piscícolas de la Provincia de Misiones, donde más de 4 mil productores desarrollan la actividad.

En la recorrida, el coordinador de Acuicultura del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Guillermo Abdala, y el coordinador de Pesca Artesanal, Carlos Bertola dialogaron con referentes de cooperativas y productores dedicados al cultivo de Pacú, Tilapias, Bogas y Carpas, entre otras especies, de las localidades misioneras de 25 de Mayo, Campo Viera y Apóstoles.

“Esta recorrida es parte de una agenda de desarrollo que estamos impulsando por instrucción del Ministro Luis Basterra y el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman, anticipando lo que será el lanzamiento del Programa Nacional de Desarrollo Acuícola. En este sentido, estamos generando puntos de encuentro y diálogo con las contrapartes provinciales, en este caso con la Provincia de Misiones quien tiene un protagonismo relevante en el impulso de la actividad, para establecer mecánicas de desarrollo de la acuicultura a nivel nacional”, destacó Abdala durante la visita, y agregó que “Misiones se encuentra muy bien desarrollada, tiene una gran infraestructura y un horizonte a futuro de crecimiento de las especies, tanto del Pacú, como la Bogas y Carpas, entre otras especies”.

En la misma sintonía, Bertola expresó: “La acuicultura y la piscicultura tiene en Misiones un enorme potencial, cuenta ya con una muy buena infraestructura, con el conocimiento de los productores y con muy buenos resultados. Tienen todo para crecer”.

La visita responde a la decisión del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación de potenciar este sector productivo en el territorio nacional, a través de un trabajo coordinado entre la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura y la Secretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indigena, y en articulación con las provincias. En esta dirección, desde el Ministerio Nacional se realizó un trabajo conjunto con el ministerio del Agro y la Producción de la Provincia de Misiones para establecer experiencias que puedan replicarse en otras jurisdicciones y tender puentes con otros actores locales y regionales.

“La provincia ha tenido una política de Estado desde hace 20 años destinada a apuntalar la producción acuícola, la piscicultura en particular, como parte de esa diversificación de la matriz productiva de nuestros productores”, expresó el ministro provincial, Sebastián Oriozabala quien participó también de los encuentros con productores. “Es una gran decisión del gobierno nacional, avanzar en fijar una política de Estado para este sector”, agregó al destacar: “25 de mayo es un municipio ejemplo en la actividad”. En dicho municipio, Abdala, Bertola y Oriozabala, junto al intendente, Omar Wdowin, recorrieron una sala de faena de pescado y el centro de piscicultura intensivo de la Cooperativa Caul, donde se producen especies como carpas, tilapias, pacú y bogas.

Sobre los proyectos, el subsecretario de Desarrollo y Producción Animal del Ministerio del Agro y la Producción de la provincia, Sebastián Rodriguez explicó: “La acuicultura ocupa un rol fundamental en lo que respecta a producción animal y somos conscientes de que esta producción tiene que llegar a las góndolas y generar un beneficio al productor que está todo el año trabajando.”

En el mismo sentido, el director de Investigación y Desarrollo Pesquero, Guillermo Pfeiffer. señaló: “Trabajamos particularmente con dos grupos de productores para brindar asistencia técnica con recursos propios de la provincia, donde se está viendo el desarrollo de cultivos de diferentes especies para tener datos como el crecimiento, costos, y de esa manera poder tener un valor real del producto cuando llegue al mercado”.

“La idea de este trabajo es fortalecer la piscicultura de la provincia de Misiones con el apoyo del Ministerio de Agricultura de la Nación”, resaltó el funcionario provincial.

En diálogo con los productores y los referentes provinciales y locales, Abdala y Bertola destacaron que se observa en la provincia emprendimientos con objetivos claros y de enorme potencial productivo. En cuanto al panorama del crecimiento del sector acuícola, con proyectos que pretenden financiar junto con Nación, Abdala afirmó: “Lo que se está poniendo a disposición desde Nación es una estrategia política para reposicionar al entramado productivo acuícola como una actividad protagonista, y que permitirá un avance hacia la reactivación económica de diversas regiones, dinamizando las industrias locales y generando apertura hacia nuevos mercados con posibilidad cierta de generar empleo de calidad y aportando a la seguridad alimentaria de nuestro país”.

“Estamos trabajando muy bien con el Ministerio del Agro con la asistencia técnica del productor, porque tenemos una demanda muy insatisfecha de pescado y tenemos que aumentar la producción, y la asistencia técnica y capacitación es fundamental para eso. Tenemos una oportunidad como para poder desarrollarnos mucho más, pero hay que ir paso a paso: desde la construcción de la infraestructura del estanque, la capacitación, el manejo del agua y la comercialización”, señaló el productor local Rolando Frank.

Más tarde, ya en el municipio de Campo Vieira visitaron, junto al intendente, Germán Burgo, el paraje el Edén, donde se producen carpas y ofrecen servicios turísticos. “Tenemos capacidad como para expandir nuestra producción. Hoy todo lo que se hace se consume localmente”, expresó Burgo al explicar que están proyectando una planta de enfriado y ampliar las variedades de comidas que uno puede hacer debe ser una cultura diferente en cuanto al consumo”.

“Hemos recorrido emprendimientos de pequeños productores, el trabajo de una actividad que no tiene techo, que puede generar valor agregado, puestos de trabajo, arraigo territorial, pero que también necesita del acompañamiento, con políticas públicas que generen las condiciones para un desarrollo sostenido”, enfatizó Bertola.

Luego de los distintos encuentros con autoridades locales, provinciales y productores, en el lugar donde llevan adelante su labor diaria, y de relevar el desarrollo del sector y sus necesidades, las autoridades nacionales coincidieron en la necesidad de generar oportunidades para favorecer una mayor comercialización de sus producciones tanto a escala local como regional.

Primicias Rurales
Negocio criminal y daño monetario: una colosal flota de barcos asiáticos depreda el mar argentino

Negocio criminal y daño monetario: una colosal flota de barcos asiáticos depreda el mar argentino

Buenos Aires, 31 de enero (PR/21) .– La costa argentina es el hogar de una porción de la biodiversidad marina más valiosa del planeta. Las cálidas corrientes oceánicas de Brasil se encuentran con las aguas frías de las Islas Malvinas, sobre una vasta llanura de fondos marinos que se precipita abruptamente en el borde de la plataforma continental. Esto permite que la vida marina prospere.

Los estudios muestran un patrón de desplazamiento de las flotas depredadoras: arrancan pescando en medio del Pacífico por unas semanas; entre mayo, julio y agosto van a las islas Galápagos y a las costas de Colombia, Perú y Chile, y en estos momentos, se encuentran en la zona económica exclusiva argentina. En nuestro caso, la pesca ilegal tiene como principal incentivo el calamar illex, pero también merluza, rayas y tiburones.

La presencia de aproximadamente 300 barcos asiáticos, principalmente chinos, recrean una pesca no reglamentada que atenta contra el desarrollo del sector porque la industria nacional debe competir contra depredadores que, para abaratar costos, explotan recursos sin respetar procesos, ciclos ni regulaciones. Esto impacta negativamente en puestos de trabajo y en otras actividades conexas como la industria naval.

El IUU Fishing Index es un ranking que ayuda a conocer cómo las naciones se comportan en esta industria y los esfuerzos que hacen para mantenerla bajo regulación internacional. En 2020, Bélgica fue el país mejor calificado; China, el peor.

Esta actividad delictiva mueve sumas millonarias: es el sexto negocio criminal más lucrativo del mundo, con ingresos que oscilan entre los u$s 15.000 millones y los u$s 36.000 millones, según el Global Financial Integrity.

La flota de gran distancia china, que incluye barcos pesqueros, de transporte, apoyo y suministro, suma unos 17.000 buques, frente a los 300 de Estados Unidos. Según Greenpeace, es la mayor responsable de pesca ilegal desde Argentina a Senegal. Muchas veces esos mismos barcos se utilizan para traficar armas, drogas y personas. Las condiciones laborales de los tripulantes, muchos reclutados en Myanmar o Camboya, suelen ser en extremo precarias.

Mediante un comunicado, la Alianza Latinoamericana para la Pesca Sustentable y la Seguridad Alimentaria (Apescas), organización de la cual forma parte la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, dejó en claro su queja.

“Alpescas rechaza la reiterada amenaza que para nuestras pesquerías representan las flotas de países pesqueros de aguas distantes que, sin ningún control de parte de sus Estados de bandera, y abusando de la libertad de pesca en altamar, invaden nuestros caladeros”, señaló. Asimismo, le reclamó al conjunto de gobiernos latinoamericanos y a las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (OROP), en especial a la del Pacífico Sur (OROP-PS), que fortalezcan sus sistemas de manejo pesquero regional.

“La colosal flota de aguas profundas de China incurre en una amplia gama de conductas problemáticas en las aguas de América Latina, entre ellas la sobrepesca, la captura deliberada y accidental de especies protegidas, el uso de redes de arrastre y otras prácticas que aceleran el colapso de las pesquerías, la contaminación por plásticos y otros desechos, y la entrada y la pesca no autorizadas en las zonas económicas exclusivas y las zonas marítimas protegidas de la región”, resaltó Evan Ellis, analista y profesor asociado en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos.

El experto destacó además que “Pekín ha negado de manera continua la existencia de estas prácticas, por lo cual está dando la espalda a su responsabilidad para ponerles fin”. Al mismo tiempo reconoció que, “a pesar de que las violaciones al derecho internacional están bien documentadas y existen varios antecedentes sobre estas actividades en las costas de Ecuador y Argentina, la geografía hace difícil y costosa la protección de las aguas latinoamericanas de las incursiones chinas”.

La flota china se mueve en libertad ante las leves sanciones impuestas por la legislación argentina. Un pesquero operando en la zona económica exclusiva apenas es multado con u$s 150.000, cuando genera ganancias superiores a los u$s 4 millones por vuelta. Y cuando sus bodegas se llenan, aparece una embarcación auxiliar refrigerada conocida como “refrigeradora” o “nave nodriza” que descarga la pesca, y le permite seguir depredando. Este proceso es conocido como transbordo.

El Gobierno argentino acaba de crear una Unidad de Coordinación de Certificación de Capturas y Exportaciones de peces en el mar argentino, oficializada con la publicación, este viernes, de la Resolución 11/2021 en el Boletín Oficial. La Unidad apunta justamente a mejorar el control sobre esta actividad económica.

Mientras tanto, los diputados nacionales Juan Aicega, Francisco Sánchez e Ignacio Torres, presentaron un pedido de informes para que el Ejecutivo dé cuenta de las capturas realizadas por naves extranjeras y las sanciones que se les aplicaron.

Según la ley de Pesca, el 20% del Fondo Nacional Pesquero debe asignarse a equipamiento y tareas de patrullaje y control policial de la actividad.

Primicias Rurales

Fuente: Agrofy News

Agricultura fortalece el sistema de capturas y exportaciones en el sector pesquero

Agricultura fortalece el sistema de capturas y exportaciones en el sector pesquero

Buenos Aires, 29 de enero (PR/21) .– Se avanza así con una mayor sistematización de los controles en pesquería a través de la generación de instrumentos para prevenir y combatir la pesca ilegal.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación conformó la Unidad de Coordinación de Certificación de Capturas y Exportaciones a fin de establecer e implementar los sistemas de control necesarios y suficientes para determinar, con la mayor rigurosidad, las capturas en el mar territorial y la Zona Económica Exclusiva desembarcadas en puertos argentinos habilitados. Además con la medida se refuerza el seguimiento del cumplimiento y veracidad de las declaraciones juradas de captura.

Funcionará en el ámbito de la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura donde será la encargada de impulsar las acciones necesarias para el fortalecimiento y cumplimiento de los objetivos del “Sistema Nacional de Captura Legal” y del “Sistema de Control de Carga”.

La Unidad de Coordinación de Certificación de Capturas y Exportaciones tendrá las siguientes funciones generales y específicas:

a) Participar en la elaboración y ejecución de los instrumentos para prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.

b) Preparar toda la información atinente a las certificaciones de la actividad pesquera dentro de la Zona Económica Exclusiva (Z.E.E.).

c) Verificar todas las capturas, manteniendo los plazos de la operatoria comercial.

d) Certificar que las capturas, tanto las que correspondan a la jurisdicción nacional como provincial se hayan realizado de conformidad con las leyes y los reglamentos nacionales aplicables, así como con las medidas internacionales de gestión y protección.

e) Avalar los documentos, garantizar su validez, y verificar la información presentada por los operadores.

f) Mantener durante un mínimo de tres años el registro de las documentaciones emitidas.

g) Emitir y remitir por vía informática resúmenes trimestrales a requerimiento de las Autoridades nacionales e internacionales que lo soliciten.

h) Certificar las capturas y exportaciones de merluza negra capturada dentro de la Zona Económica Exclusiva (Z.E.E.) y dentro del área de la Convención para la conservación de los recursos vivos marinos antárticos.

i) Asesorar al Director Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera de la citada Subsecretaría sobre los posibles ajustes o modificaciones que requirieran los mencionado Sistemas, elaborando los informes periódicos que resulten necesarios.

j) Generar prácticas de comunicación para articular las distintas implementaciones de certificaciones de captura de la pesca legal, declarada y reglamentada.

La medida fue publicada hoy en el Boletín Oficial, a través de la Resolución Nº 11/2021.

Primicias Rurales
Con esta política la Argentina no recuperará la soberanía en Malvinas y el Atlántico Sur

Con esta política la Argentina no recuperará la soberanía en Malvinas y el Atlántico Sur

Buenos Aires, 21 de enero (PR/21) .- Algunos argentinos se vieron sorprendidos estos días con la comunicación de que pescadores gallegos, se aprestaban a partir con destino a Malvinas para capturar unas 45 mil toneladas de calamar. Seguramente, la Cancillería Argentina “indignada”, habrá hecho lo que hace (copia y pega) todos los años: “reclamar airadamente por esta pesca en nuestro territorio”. Y el gobierno ilegal británico en Malvinas “muy preocupado” reacciona anunciando el otorgamiento de licencias pesqueras por 25 años. Lo cierto que mientras nosotros seguimos contando cuentos de gallegos, ellos desde 1982 a la fecha, se llevan, asociados a los británicos y junto a coreanos y taiwaneses unas 250 mil toneladas anuales de pescados y calamares de Malvinas por un valor anual estimado en los mil millones de dólares, es decir unos 38 mil millones de dólares en los últimos 38 años.
Y, me pregunto:
¿Algún argentino duda que las Malvinas son argentinas y por tanto parte de su territorio nacional?
¿Quiénes son los responsables de que mientras en 1982 el Reino Unido ocupaba 11.410 Km2 hoy ocupe 1,6 millones de km2 de un territorio marítimo argentino inmensamente más rico que los archipiélagos?
¿Quiénes son los responsables que desde 1982 a la fecha ninguna empresa de las que pescan en Malvinas haya pagado multa alguna, pese hacerlo sin cumplir con la legislación vigente argentina, cuando debería penalizarse a quién captura sin la habilitación en todo el territorio nacional?
¿Quiénes son los responsables de que todos los productos extraídos desde 1982 del área de Malvinas con destino a la Unión Europea y otros países no hayan pagado derechos aduaneros de exportación con la consiguiente tipificación de contrabando de esas operaciones?
¿Quiénes son los responsables de la falta de Acuerdos con Uruguay para terminar con el refugio de la pesca ilegal del Atlántico Sur en sus puertos?
¿Quiénes son los responsables de que el Estado Argentino no haya reclamado a los empresarios pesqueros el resarcimiento económico por la extracción ilegal en Malvinas de recursos pesqueros desde 1982 a la fecha en el orden de los 38 mil millones de dólares, sin computar intereses, perdida de chance y pago de derechos?
Deberían rendir cuenta de ello, desde 1982 a la fecha los sucesivos Ministros de Relaciones Exteriores; los Ministros de Agricultura y Ganadería; los secretarios de Malvinas; los subsecretarios de Pesca; los Administradores de AFIP y de Aduana, entre otros, por la apropiación territorial y de los recursos pesqueros por parte de los británicos en Malvinas y sus socios los empresarios pesqueros españoles, sus joint Venture con británicos, etc. Los funcionarios citados por su inacción o su acción manifiestamente contraria a los intereses nacionales han impedido el crecimiento nacional; generando pobreza, indigencia, pérdida de salud, educación, vivienda y desigualdad entre los argentinos y, por cierto, aún en 2021 estamos tan desmalvinizados como en 1983 y, a casi 39 años de la guerra de Malvinas, con una gravísima pérdida de soberanía nacional en el Atlántico Sur y los territorios del litoral marítimo patagónico, con sus implicancias en el Río de la Plata y la hidrovía Paraná-Paraguay.
A pocos días de cumplir 39 años de la recuperación de Malvinas, están los argentinos que dieron la vida, los heridos y, los que lucharon por recuperar esta importante parte de nuestro territorio nacional; los funcionarios que se esconden detrás de los visillos y los que creemos que es otro el camino a seguir.
Entonces, fue por el aislamiento del mundo; la dependencia económica; las Convenciones, Acuerdos y Tratados que ataron al gobierno de pies y manos y, ahora, junto a todo ello, con el pretexto del coronavirus (vaya casualidad la denominación) los funcionarios no pueden pensar en otra cosa que no sea en esta pandemia y, están impedidos de juntarse y elaborar una estrategia, a la que llaman pomposamente “Políticas de Estado”, pero que para elaborarlas (¿?) utilizan un Zoom. Me imagino a los servicios de espionaje británicos, viendo a nuestros aburridos personajes, subidos al caballo de San Martín, luchando por su conectividad doméstica y con una austera cámara que, por suerte, los filma de la cintura para arriba. Tres reuniones desde la creación del “Consejo Nacional de Malvinas” parecen pocas para semejantes acciones de Estado, que deberían estar en cesión permanente. Señores tenemos ocupado el 52% de la Zona Económica Exclusiva Argentina y sus archipiélagos australes, un territorio dos veces más extenso que la República de Francia, que mantuvo en vilo a Charles de Gaulle y los aliados. Si el procedimiento y la dinámica puesta por los gobiernos argentinos en esta materia se hubiese aplicado durante la segunda guerra mundial, por temor a las bombas entonces y hoy al COVID, en otras manos estaría el poder hegemónico mundial. No se les paga a los funcionarios para dirigir simposios ni para resaltar las efemérides nacionales, sino para que con inteligencia, imaginación, coraje y contracción al trabajo cambien el destino de una Nación de rodillas.
Quién podría imaginarse recuperar Malvinas cuando no se tiene otra idea que promover el diálogo y desempolvar la gastada Res. 2065/65 de la Naciones Unidas en procura de que los británicos se sienten a negociar, con o sin el apoyo de la mayoría de los países del mundo. El diálogo en estos 55 años de espera, como Penélope, con o, sin relaciones carnales, fue absolutamente contrario a los intereses territoriales, económicos y sociales argentinos, como hemos enumerado sintéticamente al inicio de estas líneas. Los tiempos están todos agotados, a no ser que el mensaje de cambiar sea para que nada cambie.
Desde 1982 a la fecha podemos considerar acciones positivas la creación de la «Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur» (1986); la incorporación de la Disposición Transitoria Primera en la Constitución de la Nación Argentina (1994) que estableció: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional”; la suspensión de las Investigaciones Pesqueras conjuntas con el Reino Unido (2005); la ratificación de los derechos ante la ONU sobre la Plataforma Continental Argentina (2007); la sanción de la Ley 26.386 que restringe las acciones a las empresas pesqueras que operan en Malvinas (2008); la identificación o localización de los argentinos caídos en Malvinas (2008/2013/2016); el requerimiento por Decreto 256/10 del permiso de Tránsito a Malvinas (2010); las restricciones por la Ley Solanas (26.659) a las empresas petroleras que operan en Malvinas (2011); la recomendación de 351.633 km2 sobre 1.782.000 km2 reclamados ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (2016); la jerarquización de la Secretaría de Malvinas de la Cancillería Argentina (2020); la suspensión de las investigaciones pesqueras conjuntas con el Reino Unido de Gran Bretaña (2020); la creación del Consejo Nacional de Malvinas (2020) y la decisión de la Unión Europea de dejar afuera del Acuerdo del Brexit a todos los archipiélagos de ultramar (no solo Malvinas).
Con todo lo enunciado precedentemente no alcanzó ni alcanza. Denunciar todos los Acuerdos es el inicio de una lista de acciones proactivas económicas, operativas, de sur-americanización del Atlántico Sur y de ocupación de los espacios marítimos en la ZEE y alta mar, al margen de las acciones diplomáticas en todos los fueros para ratificar nuestros derechos.

Primicias Rurales

Fuente: DR. César Augusto Lerena

Experto en Atlántico Sur y Pesca

 

Brexit, Malvinas, pesca y estados de bandera

Brexit, Malvinas, pesca y estados de bandera

!El mejor deseo para los rioplatenses en 2021!

Buenos Aires, 1 de enero (PR/21) .- Ya me referí en varios escritos anteriores (César Lerena “El Malvexit frente al Brexit Británico, 4/10/2018 y, “Brexit, Pesca y Malvinas, ¡Camarón que se duerme se lo lleva la corriente!” 3/7/2020) a la oportunidad que se abría para la Argentina frente a la salida del Reino Unido de Gran Bretaña (en adelante R.U.) de la Unión Europea (en adelante U.E.) el próximo 1 de enero de 2021 y, desde entonces, he venido promoviendo la necesidad de que el gobierno argentino, entre otras cosas, actuase ante Bruselas para que, cualquiera fuese el Acuerdo al que se arribe, quedasen fuera de éste los llamados “territorios británicos de ultramar” Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur (en adelante Malvinas) que el R.U. tiene usurpados o sobre los que pretende su titularidad como en el caso de la Antártida.
Efectivamente, los territorios de ultramar han quedado afuera de las negociaciones del Acuerdo y varios medios han venido refiriéndose a ello, diciendo en general que «de acuerdo a fuentes oficiales y diplomáticas, el gobierno insistió en que las Islas Malvinas no sean contempladas como un territorio británico de ultramar en el futuro acuerdo que el viejo continente podría negociar con el Reino Unido para regular sus relaciones comerciales, basándose en la resolución de las Naciones Unidas que admite la existencia de una disputa de soberanía y las constantes recomendaciones del Comité de Descolonización de la ONU constantemente desoído por Londres. De respetarse la posición argentina, los malvinenses perderían las cuotas de acceso y la rebaja arancelaria por la que venían beneficiándose desde hace años, además de la asistencia financiera para desarrollar una economía que es extremadamente dependiente de la pesca, que equivale al 60% del PBI local» (Chabay, Ezequiel, El Cronista, 24/12/2020) y ello, es sólo parcialmente cierto y, hay mucho por trabajar, si lo que se pretende, es conseguir aislar comercialmente a Malvinas, comenzando por que la U.E. le aplique aranceles a los productos -en especial pesqueros- que se destinan en un 95% a Vigo (España) y desde ahí a toda Europa.
Recordemos que, en el año 2009, cuando se ratificó el Tratado de Lisboa, al votarse la aprobación de la Constitución de la U.E., se incluyó como Territorios Británicos de Ultramar a las Malvinas y a la Antártida. ¿Qué hizo la Cancillería Argentina en esa oportunidad para evitarlo? lo ignoramos, pero lo cierto, que españoles e italianos (dentro de los que se encontraban millones de argentinos con doble nacionalidad de esos países) votaron a favor de ello o simplemente ignoraron que tenían que hacerlo y votar en contra. Desde entonces, nada hizo la Argentina ante la U.E. para modificar esta irregular situación y, por el contrario, mantuvo activos todos los acuerdos firmados con el R.U. (Acuerdos de Madrid, etc.) y, grotescamente, también mantiene vivos el «Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre Gran Bretaña y el gobierno de Buenos Aires» que se firmó el 2/2/ 1825 (pese al cual el 3/1/1833 los británicos invadieron Malvinas) y, el «Convenio para la Promoción y la Protección de inversiones británicas en la Argentina» suscripto en Londres el 11/12/1990 y aprobado por la Ley 24.184 el 4/11/1992.
En un pasado artículo (César Lerena “¿quién ejerce el poder en el atlántico sur?” 3/6/2020) puse de manifiesto que el 22/1/2020, funcionarios y empresarios del sector pesquero español se reunieron en Madrid, manifestando el interés -acompañado por la European Fisheries Alliance (EUFA)- de mantener el acuerdo de libre comercio, el mutuo acceso a las aguas, el reparto de las cuotas de pesca y la gestión compartida con el R.U.; todas cuestiones que han sido reiteradas en cuanto fuero hubiese y, en las que están muy interesados los españoles que pescan tanto en el Atlántico Nordeste como en el Atlántico Sur con licencias ilegales del R.U. en Malvinas, incluso, como otros europeos, con bandera británica, en ambos Atlánticos.
España, en los prolegómenos del Acuerdo entre Londres y Bruselas acompañó la preocupación de los empresarios españoles que pescan en las aguas británicas y en Malvinas, acompañados, con una menor preocupación por sus pares de Alemania; los Países Bajos; Francia; Bélgica e Italia; pero el R.U. privilegió los intereses escoceses y de otros del Reino y, no atendió las fuertes presiones de los europeos e incluso los reclamos de los propios habitantes de Malvinas, quienes en este nuevo estado que se inicia, poco o nada pueden aportarle al déficit comercial del R.U. Con este Acuerdo se modificará la situación actual de que los barcos comunitarios puedan pescar hasta las 6 millas de la costa británica y, a partir del cual, ya no podrán hacerlo libremente dentro de las 200 millas británicas y se reducirán progresivamente las cuotas.
La pesca es un 0,1% dentro de la economía británica, carece de toda relevancia y no ha sido un dato menor a la hora de las negociaciones, ya que el R.U. se ha centrado en asegurarse la soberanía plena en sus decisiones y en satisfacer su política interna, en especial con Escocia; pese a lo cual, su primer ministra Nicola Sturgeon no está conforme con que haya una transición de 5,5 años, en lugar de los tres que esperaban y ya está argumentando que Escocia tiene derecho a elegir su propio futuro como un país independiente, vinculado a la U.E.
En este primer escenario, los españoles perderían cuotas en las aguas británicas del Atlántico Nordeste y, los productos extraídos por españoles o sociedades británicas-españolas en Malvinas, como dije, mayoritariamente destinados a Europa, pagarían aranceles. Pero esto no es tan así. Para que se apliquen aranceles a los productos pesqueros originados en capturas realizadas en el área de Malvinas, la Argentina deberá hacer otros deberes, porque de otro modo, ingresarán a la U.E. con bandera española o al R.U. con bandera británica. Por cierto, nada es gratis en el mundo de los negocios.
España, cualquiera sea el resultado, magnifica la situación. Sabe, que cuanto más dramática la muestre, más subsidios obtendrá de la U.E. Son expertos en Acting y, en especial, su vocero Javier Garat, el gran perdedor en este Acuerdo que esperaba una transición de 14 años (¿?) en las aguas británicas y solo consiguieron 5,5 años; un tiempo que nadie cree que transcurra.
En principio, habría que tener en cuenta que el Acuerdo prevé el libre comercio y acuerdos transitorios pesqueros con la U.E. (Capitulo 185), con algunas cláusulas relativas a cumplir ciertos parámetros, que no parece que el R.U. no vaya a cumplirlas (salvo las pesqueras) y, además, es lógico pensar que el R.U. profundizará sus negocios con el Commonwealth; Estados Unidos; a través del TMEC (México y Canadá); China y otros países, incluso con Argentina, para compensar sus eventuales pérdidas en la U.E. y mejorar su balanza comercial que, durante 2019, fue negativa en casi 200 mil millones de euros. ¡El imperio se apresta a cabalgar sobre las olas! Al menos es lo que ellos creen y sí no, hay que preguntarle a Cantieri.
Por otra parte, no es cierto que «la U.E. haya descartado a Malvinas en las negociaciones por la disputa que mantiene Argentina con el R.U. sobre estos territorios en las Naciones Unidas». Todos los llamados Archipiélagos Británicos de Ultramar, a excepción de Gibraltar, quedaron afuera del borrador de Acuerdo. El Capítulo 183º de éste aplica solo al R.U. y no a los Territorios de Ultramar, dado que «la U.E. no tiene competencia para negociar con ellos» y, en el Capítulo 184º establece que «el R.U., Gibraltar y España seguirán negociando acuerdos para buscar el mejor resultado posible para el pueblo de Gibraltar y la región circundante y, la Comisión confirmó que un acuerdo sobre Gibraltar es posible y que están dispuestos a examinar cualquier solicitud de España y el Reino Unido para llevar esto adelante».
¿Qué efectos vinculados con la Argentina podría finalmente provocar el Brexit?
Probablemente se debilitará en la U.E. la posición británica respecto a Malvinas y mejorará la postura argentina en los reclamos de soberanía e incluso en las negociaciones comerciales o relativas al equipamiento militar.
Además de ello, la Argentina debe cancelar (no suspender) los vuelos desde Malvinas a Chile y a Brasil y prohibir el uso del espacio aéreo y marítimo argentino para trasladar productos, personas, insumos, etc. relacionadas con la exploración o explotación pesquera, agropecuaria, hidrocarburífera o comercial en Malvinas, entendiendo que estas actividades no son pacíficas porque derivan de la explotación y ocupación ilegal de un territorio argentino.
Los isleños buscarán negocios fuera de Europa y necesitan más vuelos a terceros países, para lo cual, la Argentina -derivado del Pacto Foradori-Duncan- les otorgó un vuelo semanal a San Paulo que les abre las puertas al mundo (¡!) y a las relaciones con Brasil; incrementan la relación con Uruguay (stands en feria y otros) que les provee puertos para asegurar las operaciones de los buques extranjeros que pescan en el Atlántico Sur con o sin licencia británica y, que es sede, junto con Puerto Arenas, de la naviera inglesa SAAS cuyo buque portacontenedores hace tráfico comercial cada 14 días a las Islas; promueven el turismo; construyen puertos en Malvinas y Georgias del Sur para facilitar sus operaciones y profundizan las relaciones con empresas españolas a través de la constitución de joint venture.
En este estado de cosas, ¿qué otra cosa debería hacer la Argentina para mejorar su situación respecto al control en el Atlántico Sur y en especial, cambiar el estatus de Malvinas y, favorecer las exportaciones pesqueras nacionales a la Unión Europea? primero, promover Acuerdos (no negocios espurios) con todas las flotas españolas y asiáticas que operan en el Atlántico Sur y, segundo, en su caso, multar y considerar un delito penal la pesca ilegal, para desalentar la pesca en el área de Malvinas (ver César Lerena “la pesca ilegal es un delito penal”). En cualquier caso, los Acuerdos no pueden dejarse en manos de la Cancillería, de las empresas ni de los funcionarios de pesca. Debe constituirse una comisión de expertos de probada idoneidad técnica, honestidad y capacidad negociadora en favor de los intereses nacionales; Acuerdos, que deberían ser finalmente aprobados por el Congreso de la Nación y, como parte de éstos, la Argentina debería otorgar reembolsos a las exportaciones de productos pesqueros a la U.E., para equilibrar el cobro de aranceles a la importación de los productos argentinos en la U.E. y desalentar la pesca ilegal española en el Atlántico Sur.

¡Camarón que se duerme se lo lleva la corriente!

Dr. César Augusto Lerena
Experto en Atlántico Sur y Pesca, ex Secretario de Estado, ex Secretario de Bienestar Social (Ctes) ex Profesor Universidad UNNE y FASTA, Ex Asesor de la Cámara de Diputados de la Nación y en el Senado de la Nación, Consultor, autor de 25 libros (entre ellos “Atlántico Sur, Malvinas y Reforma Federal Pesquera”, 2019).

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Basterra participó del bautismo del flamante buque del INIDEP “Mar Argentino”

Basterra participó del bautismo del flamante buque del INIDEP “Mar Argentino”

Buenos Aires, 11 de diciembre (PR/20) .-  La nave ingresó al puerto marplatense el 25 de noviembre último y desde hoy inicia su actividad. Estará destinada a investigaciones pesqueras y de oceanografía física, química y biológica, vitales para el desarrollo de la actividad pesquera nacional

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, encabezó este viernes en el puerto de Mar del Plata el acto de bautismo del Buque de Investigación Pesquera y Oceanográfica “Mar Argentino” del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP).

“Trabajar para impulsar la ciencia y la investigación es trabajar para la soberanía de todos los argentinos, por todas sus implicancias para el conocimiento, el desarrollo humano y la producción”, destacó el ministro Basterra.

En la misma línea, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman, remarcó: “En este puerto se descargaron este año 30 mil toneladas más que el año pasado, teniendo que enfrentar esta pandemia el sector pudo sostener el empleo y las exportaciones, que significan ya más de 1.600 millones de dólares, y seguir generando alimento”.

Y en este sentido vinculó la investigación y la producción: “no podemos pescar si no podemos investigar. Por eso el “Mar Argentino” se suma como una pieza fundamental. Hacía mucho tiempo que la flota costera reclamaba que el Instituto pudiera volcar sus investigaciones en este ámbito, que le iba a permitir pescar mejor, que es lo que le da sustentabilidad a la actividad”.

El evento protocolar contó también con la presencia del subsecretario de Coordinación Política, Ariel Martínez; el director del INIDEP, Oscar Padin; el director General de la Diprose, Juan Manuel Fernández Arocena; la directora Nacional de Investigación del INIDEP, Claudia Carozza; la directora nacional de Gestión Ambiental del Agua y de los Ecosistemas Acuáticos, Gabriela González Trilla; el director Provincial de Pesca, Matías Nicolosi; el secretario de Desarrollo Productivo e Innovación de General Pueyrredón, Fernando Muro, y demás autoridades y técnicos.

La reconocida investigadora y profesora extraordinaria de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), María Berta Cousseau, fue la elegida como madrina del buque y procedió a la tradicional corte de cintas luego de la bendición religiosa. A lo largo de su carrera profesional, Cousseau publicó 93 trabajos científicos y 7 libros.

El “Mar Argentino” tendrá un rol preponderante para ampliar los conocimientos dirigidos a la sustentabilidad de las pesquerías.

Hasta el momento, la investigación costera estaba circunscripta fundamentalmente a la provincia de Buenos Aires, a partir de la nueva adquisición, se extenderá a otras áreas, propiciando la sinergia con otras instituciones con litoral marítimo de las distintas provincias. Por lo tanto, constituye un paso enorme en la ampliación de la interacción del INIDEP con otras instituciones abocadas a los estudios en el mar.

Características del “Mar Argentino”

La nueva embarcación reemplazará al antiguo buque “Capitán Cánepa” del INIDEP, construido en 1964 como pesquero y posteriormente modificado para la actividad científica.

En este sentido, la adquisición constituye un paso muy importante para la labor del Ministerio en materia de innovación aplicada a la actividad pesquera.

El “Mar Argentino”, así bautizado a través de una votación realizada por todo el personal del INIDEP, tendrá como objetivo trabajar en aguas costeras, muchas de las cuales cuentan con bajas profundidades, donde el conocimiento de los procesos biológicos que ocurren son trascendentales para el buen manejo y sustentabilidad de los recursos.

El buque tiene 36 metros de eslora y 8,5 metros de manga, y cuenta con propulsión diésel eléctrica, quilla retráctil y baja propagación de ruido al agua, cuya dotación está formada por 11 tripulantes náuticos y 8 científico-técnicos. Cuenta, además, con tres laboratorios en la cubierta principal (húmedo, multipropósito y de control de equipos e hidroacústica); guinches para pesca de arrastre de media agua y fondo; guinches para instrumentos oceanográficos y toma de muestras de plancton y bentos; equipamiento acústico.

El barco es eléctrico, lo que hace que la línea de propulsión no genere ruido al ambiente. Está equipado con la última tecnología en instrumental hidroacústico.
Vale destacar que la construcción y adquisición del “Mar Argentino” tuvo como punto de partida la formalización el “Acuerdo de subejecución entre el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través de la Unidad para el Cambio Rural y el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero”, en el marco del Programa de Desarrollo Pesquero y Acuícola Sustentable.

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