Ago 20, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
La plaza local de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) registró este miércoles un ritmo sostenido de negocios impulsado por la búsqueda de maíz y soja, acompañado por subas en el mercado de Chicago y mejoras en las condiciones de compra de las fábricas.
Rosario, jueves 20 agosto (PR/26) — El Mercado físico de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sostuvo que este miércoles la plaza local experimentó un ritmo sostenido de negocios, liderados por la búsqueda de maíz y soja. En paralelo, en trigo destacó un incremento en el nivel de actividad correspondiente a la campaña 2026/27.
En un escenario de subas tanto en el mercado de Chicago como en el tipo de cambio, a nivel local, los granos gruesos concentraron la atención de la demanda.
En este sentido, se sostuvieron los niveles negociados para el disponible de maíz, mientras que las fábricas locales ajustaron al alza sus condiciones de compra en su búsqueda por soja.
Por su parte, se observó un mayor dinamismo en las negociaciones por trigo del próximo ciclo comercial, cultivo que mostró referencias mayoritariamente estables entre sesiones.
Jornada teñida de verde para el mercado de Chicago. El trigo anotó una suba de 2,3%, sostenido por las crecientes disrupciones en las exportaciones del Mar Negro y la desaceleración de los embarques agrícolas de Ucrania.
El maíz encontró impulso en las menores perspectivas de rindes relevadas por Pro Farmer en Indiana y Nebraska y en el deterioro de las condiciones de los cultivos informado por el USDA. La soja, por su parte, también se vio respaldada por las dudas sobre los rindes en el Medio Oeste, a lo que se suman nuevas ventas a China y el elevado ritmo de procesamiento doméstico estadounidense.
Luego de las subas del martes, el girasol vio caer sus referencias frente a la sesión previa.
Ante un número estable de compradores que continúan focalizados en las entregas a cosecha, la oferta abierta y generalizada fue de US$ 440/ toneladas (t) para la entrega entre diciembre y marzo de 2027, implicando una merma de US$ 10/t entre sesiones.
El trigo encontró un mayor nivel de actividad frente a las ruedas previas, principalmente en los tramos correspondientes al próximo ciclo comercial.
En materia de precios, se volvieron a ofrecer abiertamente US$ 220/t para la mercadería disponible, aunque se esperaban negocios por encima de dicho valor.
En las posiciones diferidas, la tira comprendida entre septiembre y octubre fue ofrecida en US$ 230/t, aunque para octubre este valor solo correspondió a mercadería con un mínimo de 11% de proteína.
Respecto de la nueva cosecha, las ofertas abiertas se sostuvieron en US$ 220/t para la entrega entre noviembre y diciembre. Sin embargo, para dichos tramos se concertaron negocios en torno a US$ 225/t, según la información brindada por SIO-Granos. Finalmente, enero, febrero y marzo de 2027 se sostuvieron en US$ 225/t.
El maíz continúa con su buen ritmo de negociación, en una rueda de precios sostenidos para los tramos cortos de entrega, mientras que las posiciones forwards mostraron variaciones dispares.
La oferta abierta para la entrega inmediata trepó US$ 5/t hasta US$ 185/t, mientras que la entrega contractual fue ofrecida en US$ 190/t.
En paralelo, septiembre alcanzó US$ 190/t y octubre US$ 193/t, resultando en mermas de US$ 5/t y US$ 4/t, respectivamente. Para dichos tramos también hubo ofertas en moneda local de $ 285.000/t. Luego, la oferta fue de US$ 193/t para noviembre, US$ 195/t para diciembre y US$ 200/t para enero y febrero.
Para la campaña 2026/27, las propuestas se establecieron en US$ 195/t para la tira comprendida entre marzo y julio de 2027.
La cebada no se comercializó. En el mercado de sorgo, no se presentaron novedades relevantes.
Ante un recorte marginal en la cantidad de ofertas, las propuestas del día se sostuvieron en US$ 187/t tanto para la descarga inmediata y contractual como para el mes de septiembre.
Primicias Rurales
Fuente: BCR
Ago 20, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano, Especial
Diego Álvarez sistematizó 23 años de decisiones productivas en Nogoyá mediante inteligencia artificial. Su objetivo es asegurar que Santos y Juana no solo reciban la tierra, sino la sabiduría necesaria para gestionarla.
Buenos Aires, Jueves 20 agosto (PR/26)–¿Qué pasaría si todo el saber que un agricultor acumuló durante décadas pudiera conservarse intacto para las siguientes generaciones? Esa misma pregunta se planteó Diego Álvarez, un ingeniero agrónomo y productor radicado en Nogoyá, Entre Ríos.
Impulsado por esa inquietud, desarrolló un novedoso sistema basado en inteligencia artificial capaz de incorporar, procesar y asimilar la forma en que él toma decisiones día a día al frente del establecimiento familiar.

Su verdadera meta no busca desplazar la mirada ni el criterio humano, según explicó en diálogo con Expoagro. Por el contrario, su foco está puesto en resguardar un valioso conocimiento que históricamente se transmitió de boca en boca.
A menudo, gran parte de ese bagaje se diluye definitivamente cuando la persona que lo construyó ya no está. Con la mirada fija en el futuro de sus hijos, Santos y Juana, diseñó una plataforma digital integral.
Este espacio tecnológico reúne metódicamente la información, los valiosos aprendizajes, los desaciertos y cada uno de los logros cosechados a lo largo de 23 años ininterrumpidos de trabajo en la finca.
«Mi viejo me dejó la tierra, y yo quiero dejarles a mis hijos algo más: el conocimiento de cómo trabajarla bien», sintetiza con profunda claridad la esencia y el propósito detrás de su creación.
La herramienta permitirá que, al momento de hacerse cargo de las 420 hectáreas, sus hijos accedan no solo a los registros numéricos, sino también a la lógica exacta con la que su padre evalúa cada paso.
Contexto propio frente a las respuestas genéricas
Para Álvarez, el verdadero secreto de la propuesta no radica de forma exclusiva en la tecnología empleada, sino en la calidad y el contexto específico con el que fue entrenada.
Sostiene firmemente que un software generalista jamás conseguirá suplir la visión de un especialista porque opera a partir de datos universales y genéricos. «Si agarrás ChatGPT y querés manejar un campo solo con eso, te va a ir mal», remarca.
Por el contrario, su plataforma se nutrió minuciosamente con registros digitales de más de dos décadas de actividad, estructurados para que el sistema pueda interpretarlos y consultarlos con total soltura.

«La gran diferencia es que esta herramienta posee contexto real. No recurre a saberes externos, sino a los míos, los que yo le cargué previamente. Funciona como un cerebro artificial: busca, analiza y devuelve respuestas útiles», aclara.
De este modo, la tecnología no sustituye el discernimiento profesional, sino que aprende directamente de su historia productiva para replicar su estilo reflexivo frente a cada imprevisto del terreno.
En el aspecto eminentemente técnico, la arquitectura se fundamenta en un modelo de indexación denominado RAG (Retrieval-Augmented Generation), que ordena los datos de forma sumamente ágil.
«Llevó un tiempo considerable procesar tanto volumen, pero una vez integrado al sistema, la IA responde con el contexto exacto de mi propiedad», precisa Álvarez al explicar el procedimiento.
El programa evita por completo formulaciones estándar y se dedica a rescatar parámetros reales y recomendaciones personalizadas, totalmente alineadas con la trayectoria del establecimiento familiar.
Una herramienta colectiva que transforma la gestión agrícola
Álvarez confía plenamente en que este desarrollo tiene la capacidad de rebasar las fronteras familiares y transformarse en una solución valiosa para otros productores, empresas y consultores del sector.
De hecho, tras compartir públicamente su vivencia, recibió una enorme cantidad de mensajes de colegas que manifestaron sentirse plenamente reflejados en esa necesidad de resguardo.
«Muchos me expresaron que pensaban seguir el mismo camino porque experimentaban la misma angustia: cuando una persona querida se va, lamentablemente se lleva todo su saber», relata conmovido.
Más allá de la innovación conceptual, Álvarez insiste en que el verdadero cambio pasa por modificar la forma en que nos relacionamos con las nuevas tecnologías.
«No hay que tenerle ningún miedo a estos avances. No vienen a quitar puestos de trabajo; son simplemente una herramienta potente y depende de la creatividad de cada usuario», asegura.
Para graficar este salto cultural, traza un paralelismo directo con la histórica irrupción de las planillas de cálculo en las labores administrativas cotidianas.
«Es exactamente igual a cuando apareció Excel. Al principio bastantes seguían con lápiz, papel y calculadora, pero hoy ya nadie cuestiona su enorme utilidad práctica», argumenta.
A juicio del especialista, la incorporación de la informática avanzada desata múltiples horizontes en el campo, donde la única frontera real reside en la imaginación humana.
«Yo todavía no encontré el techo de este sistema, y si existe alguno, va modificándose constantemente porque surgen modelos más inteligentes día a día», concluye entusiasmado.
La enorme repercusión quedó patente cuando organizó un canal de diálogo sobre inteligencia artificial aplicada al agro, alcanzando rápidamente a más de 500 miembros activos en pocas horas.
Su iniciativa evidencia con solidez que la vanguardia digital puede constituir un puente fundamental para proteger la memoria productiva y edificar un legado perdurable en la tierra.
Primicias Rurales
Fuente: Expoagro
Ago 20, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano, Especial
La docente e investigadora Adriana Geymonat, la “Dama de la Cordillera”, celebró un nuevo aniversario del Paso a la Inmortalidad en Yapeyú y ya proyecta su desafío más ambicioso: recorrer España, Inglaterra, Escocia, Italia, Bélgica y Francia para cerrar, en Boulogne-sur-Mer, una investigación que empezó hace nueve años.
Buenos Aires, jueves 20 agosto (PR/26)–En la jornada de ayer, mientras todo el país recordaba el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, la platense Adriana Geymonat estuvo en uno de esos lugares donde la historia parece pisar distinto: Yapeyú, la tierra natal del Libertador.
Allí participó de los actos oficiales, izó la bandera en el templete que guarda los restos de la casa donde nació San Martín y, por la tarde, abrió el desfile junto a los Granaderos.
Para esta docente, investigadora y divulgadora de la historia, no fue una ceremonia más. Fue, en realidad, una parada dentro de un proyecto que arrancó hace casi una década y que ahora se prepara para cruzar un continente entero.
Rumbo a Europa: el próximo gran desafío
Seguir la huella sanmartiniana en Europa es, hoy, el objetivo que ocupa a Geymonat. El plan contempla llegar primero a España, para recorrer Palencia y Cervatos de la Cueza, donde vivieron San Martín y su familia, además de visitar los colegios donde estudió y los sitios ligados a su formación militar.
Después seguirá por Londres y Escocia, pasará por Milán, en Italia, llegará a Bruselas, en Bélgica, y cerrará el recorrido en Francia.
La última etapa tendrá un peso especial. Geymonat quiere llegar hasta Boulogne-sur-Mer, la ciudad donde San Martín pasó sus últimos años y murió el 17 de agosto de 1850. Allí planea dejar una bandera de los Andes que la acompaña desde 2016, cuando el Ejército de Montaña de los Andes se la entregó al enterarse de que una docente platense se preparaba para el Cruce del Bicentenario.

El proyecto, aclara, todavía depende de conseguir los recursos necesarios. “Si Dios me ayuda y San Martín me sigue guiando”, cuenta en diálogo con EL DIA, espera poder concretarlo el año próximo, aunque no descarta que se extienda hasta 2028.
A diferencia de otras expediciones, Geymonat no cuenta con un sponsor que financie los viajes: durante años sostuvo sus recorridos con sus propios recursos y con los ahorros de su trabajo como docente.
“Será el cierre de este proyecto, avalado a nivel nacional e internacional, de seguir la huella del General José de San Martín”, explica sobre lo que espera que sea el broche final de una extensa investigación vivencial.
Llevar la historia a las aulas
Para Geymonat, no se trata solo de llegar a los lugares donde estuvo el prócer. En cada viaje busca reconstruir la historia a partir del territorio y después trasladar esa experiencia a las aulas, escuelas, institutos de formación docente, colegios y escuelas de cadetes, donde suele ser convocada para dar charlas.
“Hay gente que quiere saber y está interesada por la historia, pero no se la saben contar”, sostiene. Ahí encuentra buena parte del sentido de su tarea: despertar curiosidad y acercar a San Martín más allá de las estatuas, los actos y las fechas patrias.

En ese camino hay también una mirada particular sobre el Libertador. Geymonat busca mostrarlo “no sólo en el bronce”, sino también como padre, esposo y abuelo, recuperando sus valores humanos y explicando qué hay detrás del personaje histórico que los argentinos conocen desde la escuela.
Mientras prepara el recorrido europeo, su agenda no se detiene: las invitaciones para hablar sobre San Martín siguen llegando desde distintos puntos del país. En Yapeyú, además, este año participó de las ceremonias con una réplica del poncho de San Martín que recibió en Mendoza en enero. En abril, la Legislatura mendocina también le otorgó un reconocimiento.
Su próximo gran viaje, sin embargo, tiene una meta precisa: reconstruir el último tramo de la vida del hombre al que hace años sigue de cerca.
Una historia que empezó en los Andes
La historia de Geymonat como “Dama de la Cordillera” comenzó en 2017, cuando participó del Cruce del Bicentenario y llegó a Chacabuco, Chile, el 12 de febrero de aquel año. Lo que iba a ser una experiencia única terminó convirtiéndose en una investigación de nueve años.
Después realizó los seis cruces utilizados por el Ejército de los Andes: Come-Caballos, Guana, Portillo, Planchón, Uspallata y Los Patos. A caballo, en mula, con temperaturas extremas, terrenos difíciles y, en ocasiones, acompañada por baqueanos, fue reconstruyendo los caminos de aquella campaña.
Pero el recorrido no terminó en los Andes. En 2023 viajó a Perú para continuar por tierra el derrotero de San Martín desde su desembarco en Paracas y recorrer los escenarios de la campaña de Arenales. Después llegó a Ecuador, siguiendo la huella hasta Guayaquil y el lugar del histórico encuentro entre San Martín y Bolívar.

Finalmente completó el recorrido americano en Uruguay, en Calera de las Vacas, donde vivió parte de la familia del Libertador.
Ese itinerario le valió, entre otras distinciones, el nombramiento de Abanderada de los Andes por el Instituto Nacional Sanmartiniano, en 2024, y el de Embajadora Sanmartiniana por el mundo, otorgado por el Instituto Sanmartiniano del Perú en 2023.
También fue nombrada Granadera Honorífica del Regimiento de Granaderos del General San Martín, un reconocimiento que, según explica, la convirtió en la única mujer civil con ese título.
Primicias Rurales
Fuente: EL DIA
Ago 20, 2026 | Actualidad, Agricultura, Clima
Un estudio destaca que el seguimiento del verdor de las plantas puede transformarse en una herramienta accesible para acelerar el mejoramiento genético y sostener la productividad frente al estrés hídrico. Un equipo de especialistas del Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales del INTA-Conicet determinó que el monitoreo de clorofilas aparece como una alternativa simple, rápida y de bajo costo para detectar materiales con mejor desempeño productivo.
Buenos Aires, jueves 20 de agosto (PR/26) — Durante los últimos 50 años, la agricultura global logró incrementos en el rendimiento de cultivos como la soja, el maíz y el arroz a partir de mejoras en la arquitectura de las plantas o la distribución de su biomasa, mediante el mejoramiento genético. Sin embargo, esas estrategias comienzan a acercarse a sus límites biológicos. Por esto, investigadores del Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales (IFRGV) del INTA-Conicet se enfocaron en la fotosíntesis —el proceso mediante el cual las plantas convierten la energía solar en biomasa— y evaluaron si el monitoreo de las clorofilas permite identificar cultivos más tolerantes al déficit hídrico.
“Si medimos las clorofilas que tiene la planta, podemos deducir su capacidad productiva bajo estrés”, señaló Mariela Monteoliva, especialista del grupo de Fisiología del Estrés Hídrico y Microorganismos (MEBA) del IFRGV, quien analizó resultados en distintas especies cultivadas y silvestres y concluyó que las clorofilas pueden funcionar como un indicador de tolerancia a la sequía. Según explicó, el monitoreo puede realizarse mediante medidores portátiles de mano, técnicas de laboratorio de alta precisión —como HPLC— e incluso sensores remotos.

En la mayoría de los cultivos, la falta de agua acelera la degradación de las clorofilas, reduce la tasa fotosintética y termina afectando el rendimiento final. Sin embargo, genotipos tolerantes de soja, papa y cereales son capaces de conservar niveles elevados de clorofilas aún bajo condiciones severas de déficit hídrico.
“Las plantas que conservan su verdor utilizan la energía lumínica de manera más eficiente”, señaló Carla Guzzo, investigadora del grupo. A partir de esta relación, se considera que el contenido de clorofilas podría utilizarse como criterio de selección en programas de mejoramiento genético orientados a desarrollar variedades más resilientes. Según remarcaron las especialistas, en cultivares tolerantes, la capacidad de una planta para mantener sus niveles de clorofila está directamente vinculada con su posibilidad de seguir produciendo granos o biomasa bajo estrés.
Además del potencial agronómico, el estudio pone el foco en la accesibilidad de la herramienta. El uso de medidores portátiles de bajo costo permite acelerar la identificación de materiales tolerantes sin necesidad de grandes infraestructuras ni equipamiento complejo, un aspecto especialmente relevante para regiones y países con escasos recursos tecnológicos. De hecho, “el monitoreo del contenido de clorofilas es una estrategia prometedora y, hasta ahora, subutilizada para identificar plantas tolerantes a la sequía”, expresó Guzzo.
La información generada también podría contribuir a mejorar la eficiencia de los sistemas productivos en un escenario climático cada vez más impredecible.

Ago 20, 2026 | Actualidad, Agricultura
Con un promedio que no llega a 70 sobre 100, hay un «liderazgo vacante» en la categoría. La clave está en integrar tecnología, redes sociales y ecosistemas digitales.
Buenos Aires, jueves 20 de agosto (PR/26) — Digital Index Lab (DIL), la metodología que Humo Rojo desarrolló para convertir datos de inversión digital en decisiones estratégicas, presentó «Estado de Madurez Digital de las principales marcas de semillas de Argentina», un análisis sobre las cuatro compañías más relevantes del sector.
El informe muestra que la industria ya dejó atrás la presencia digital básica, pero todavía faltan pasos que le impiden convertir visibilidad en demanda comercial. Ahí aparece la oportunidad: la marca que tome la iniciativa puede diferenciarse del resto.
La medición se realizó a fines de julio de 2026 y combinó análisis de engagement en redes sociales, auditorías técnicas de plataformas web y cruce con fuentes y benchmarks de la industria. Se evaluaron cinco pilares: social media, ecosistema digital, innovación digital y SEO + performance web.
«El índice promedio de la categoría se ubica en 69 sobre 100. Ninguna compañía logró consolidar un liderazgo absoluto, que exigiría superar los 85 puntos. La marca mejor posicionada llegó a 82, y la brecha con la última asciende a 22 puntos. Vemos un rendimiento fragmentado: cada empresa destaca en un área puntual, pero ninguna sostiene una estrategia integral», explicó Tata Varela, CEO y Founder de Humo Rojo.
Hallazgos del estudio:
Canales que no se hablan entre sí. Las marcas tienen web, redes y CRM, pero funcionan por separado. No hay un recorrido armado que acompañe al productor desde el primer contacto hasta el cierre de la venta.
Redes sociales, terreno disparejo. Los puntajes van de 42 a 93 según la marca. Ninguna de las cuatro está en TikTok, la plataforma que más rápido crece en engagement a nivel global (3,7%).
SEO sólido, pero defensivo. Es el punto más fuerte del sector, con 81 sobre 100 en promedio. El problema es que las marcas concentran sus esfuerzos en capturar búsquedas de su propio nombre y sus productos, y dejan sin disputar los contenidos educativos sobre problemas agrícolas más generales, terreno que podrían ocupar y no ocupan.
Performance web, el punto más débil. El promedio cae a 54 sobre 100. Sitios lentos y mal optimizados golpean la experiencia del usuario y encarecen la pauta en Google Ads, un problema que pesa más si se considera que más del 70% de las consultas llegan desde el celular, muchas veces desde el mismo lote.
IA e innovación, todavía verde. La mitad de las marcas apenas llega a 40 puntos en este pilar. Chatbots 24/7 y automatizaciones de marketing son la excepción, no la regla.
«Hay un liderazgo vacante, y se puede demostrar con números. Ninguna marca domina todas las dimensiones a la vez: una lidera en redes con 93 puntos y se hunde a 40 en innovación; otra encabeza el ecosistema digital con 84 puntos y cae a 42 en redes», agregó Varela.
El informe plantea empezar por los canales propios: convertir los sitios web en verdaderos asesores desde el celular, mejorar la velocidad de carga pensando en zonas con conectividad limitada, conectar herramientas interactivas al CRM y llevar el SEO hacia contenidos que resuelvan problemas agronómicos
concretos y finalmente eso funcione en AEO que está capturando más del 15% del tráfico de búsqueda.
También sugiere pensarle un rol a cada red en lugar de tratarlas todas igual: YouTube para capacitación técnica, LinkedIn para reputación B2B, WhatsApp para cerrar conversiones, TikTok para llegar a la próxima generación de productores. Sumarle chatbots y automatizaciones ayuda a sostener ese acompañamiento de punta a punta.
Las decisiones agronómicas se toman cada vez más desde el celular y en tiempo real. Frente a eso, la madurez digital deja de ser un tema de marketing y pasa a ser un factor de negocio. Quien logre integrar su comunicación digital va a poner la nueva vara competitiva de la industria de semillas en Argentina.
Informe disponible acá: https://bit.ly/DIL-Estudio_Agro
Acerca de Digital Index Lab (DIL)
DIL es la metodología de análisis de Humo Rojo, agencia crossmedia liderada por Tata Varela, que evalúa y compara la presencia digital de marcas a partir de indicadores de ecosistema digital, performance web, social media e innovación tecnológica, y convierte esos datos en información para la toma estratégica de decisiones.
Primicias Rurales
Fuente: Humo Rojo
Ago 20, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano, Especial
Marcela Caratozzolo y Jorge Moares transformaron su profesión para crear El Nuevo Agro, una plataforma técnica que impulsa a pequeños emprendedores, fortalece las economías locales y promueve alimentos seguros.
Buenos Aires, jueves 20 agosto (PR/26)–Ser ingeniero agrónomo suele asociarse al trabajo directo en el campo y entre cultivos tradicionales. Sin embargo, Marcela Caratozzolo y Jorge Moares decidieron desafiar ese estereotipo para llevar sus conocimientos hacia un horizonte totalmente diferente.
Desde 2018, ambos están al frente de El Nuevo Agro, una innovadora Escuela de Alimentos online que integra educación, agregado de valor, producción sostenible y tecnología moderna.
Como especialista en Desarrollo Rural y Educación Ambiental, Marcela siempre sintió una fuerte vocación por acompañar a los pequeños productores. Su recorrido profesional incluyó experiencias transformadoras junto a mujeres campesinas del norte argentino, participando en procesos desde la recolección de algarroba hasta su posterior procesamiento.
«De formación soy agrónoma, pero de vocación soy educadora», se define con total convicción. Esa poderosa combinación de saberes encontró su espacio ideal para florecer en la plataforma técnica que construyeron juntos.
El impulso de la pandemia y las herramientas a medida
Durante la pandemia, la necesidad colectiva de aprender a distancia aceleró el crecimiento de su propuesta. Con la incorporación paulatina de contenidos, notaron que su audiencia se dividía en dos perfiles bien marcados: familias buscando elaborar para el autoconsumo y pequeños emprendedores con ganas de profesionalizarse.
Junto a Jorge, experto en Gestión y Desarrollo, diseñaron una propuesta única caracterizada por brindar información técnica de calidad, explicada con sencillez y respaldada por valiosos recursos prácticos cotidianos.

Así surgieron herramientas clave como calculadoras de costos y precios, estimadores de rendimiento, guías para tablas nutricionales y soluciones concretas que ayudan a convertir una simple receta casera en un producto viable.
Formación integral con foco en el desarrollo local
La propuesta académica de El Nuevo Agro trasciende la simple enseñanza de recetas culinarias. Su objetivo esencial es que los alumnos dominen todo el proceso: técnicas, instrumentos, gestión comercial y consumo responsable.
A través de un equipo interdisciplinario, enseñan a elaborar alimentos con criterio, seguridad alimentaria y total autonomía. Los cursos son asincrónicos con acceso ilimitado, complementados con mentorías personalizadas y programas de acompañamiento continuo.
El núcleo temático incluye la elaboración de conservas, mermeladas, licores, hongos deshidratados y alimentos sin gluten. También abarca rotulado, control de calidad, higiene, saneamiento, marco regulatorio y gestión de compras.

Con el tiempo, muchos estudiantes transformaron la simple curiosidad inicial en emprendimientos familiares sostenibles. Esta evolución constante alimenta una de las mayores pasiones de sus fundadores: potenciar de manera genuina el desarrollo local.
El verdadero propósito es tender puentes directos entre quienes cultivan y quienes elaboran alimentos. Promover el trabajo asociativo y fortalecer las economías de cercanía mediante el concepto de kilómetro cero es su principal meta.
Calidad, confianza y una comunidad en permanente expansión
En una época donde los consumidores exigen saber con precisión qué comen, de dónde proviene la materia prima y cómo fue procesada, la calidad organoléptica y la inocuidad se vuelven pilares indispensables.
La plataforma capacita para garantizar procesos seguros, minimizando cualquier riesgo en la elaboración. La gente valora la responsabilidad técnica y busca adquirir herramientas reales para producir con total solvencia.
Con una destacada comunidad de más de 100 mil seguidores en Instagram, la escuela ya impulsó el nacimiento de proyectos emblemáticos como Amaranto en Luján y Atuelinas en Mendoza.
Marcela y Jorge encarnan dos perfiles muy distintos pero plenamente complementarios. Socios en la vida y el trabajo, lograron cuestionar la mirada tradicional de la agronomía para construir un espacio de desarrollo personal y profesional que los motiva día a día.
Primicias Rurales
Fuente: expoagro