El «Efecto Alianza»: Por qué las legumbres pueden sellar el matrimonio agroindustrial definitivo entre Argentina y Brasil

El «Efecto Alianza»: Por qué las legumbres pueden sellar el matrimonio agroindustrial definitivo entre Argentina y Brasil

Mientras el gigante brasileño sufre baches de producción en lentejas, garbanzos y arvejas debido al clima y al auge de la alimentación plant-based, la capacidad de procesamiento y la escala de la agroindustria argentina aparecen como la pieza perfecta para un rompecabezas regional de valor agregado.

 

Buenos Aires, jueves 28 de mayo (PR/26) .- La geopolítica agrícola del Mercosur suele medirse en millones de toneladas de soja y maíz, una danza de gigantes donde Argentina y Brasil compiten y cooperan casi en partes iguales. Sin embargo, debajo del radar de los grandes commodities, un mercado más silencioso pero con un dinamismo feroz está exigiendo a gritos una integración estratégica: el de las legumbres secas.

Un reciente y exhaustivo informe de la Compañía Nacional de Abastecimiento de Brasil (CONAB) y el USDA encendió las alarmas y las oportunidades al mismo tiempo. Brasil es una potencia indiscutida en porotos tradicionales —supera los 3,5 millones de toneladas anuales para abastecer su sagrado plato diario de arroz y feijoada—. Pero el gigante tiene un talón de Aquiles: su clima tropical y la falta de escala invernal lo vuelven estructuralmente dependiente de la importación de garbanzos, lentejas y arvejas.

Es allí donde la capacidad agroindustrial argentina deja de ser la de un mero proveedor vecinal para convertirse en el socio estratégico indispensable.

El bache brasileño y la oportunidad del «Hecho en Argentina»

El mercado brasileño está cambiando. Aunque el consumo de poroto crudo cayó por los ritmos de la vida moderna, hay una contrarrevolución en marcha: el auge de los alimentos basados en plantas (plant-based) y la búsqueda de proteínas alternativas. La arveja, por ejemplo, pasó de ser un relleno de lata a la materia prima estrella de las hamburguesas veganas que copan los supermercados de San Pablo. Brasil procesa el alimento final, pero no tiene el grano.

Por otro lado, la dependencia brasileña de las lentejas es absoluta (le compra casi el 90% a Canadá) y en garbanzos, Argentina ya cubre el 90% del mercado en su variedad Kabuli.

La pregunta que se imponen los analistas de comercio exterior es obvia: ¿Por qué seguir mandando el grano en bolsa de arpillera cuando la zona núcleo argentina tiene la tecnología para transformarlo en origen?

El verdadero negocio de integración no es venderle materia prima a Brasil para que tape sus baches climáticos. El salto cuántico está en aprovechar la capacidad instalada de las plantas de molienda, clasificación y biotecnología de Argentina para exportar valor: aislados proteicos de arveja listos para la industria alimentaria paulista, o lentejas fraccionadas y pulidas bajo marcas propias que compitan por cercanía logística y arancel cero del Mercosur contra los productores norteamericanos.

«El verdadero salto cuántico no es venderle el grano en bolsa a Brasil, sino aprovechar la tecnología y molienda argentina para exportar proteínas listas para su góndola».

Innovación contra el reloj del consumidor

Otro dato crucial del informe revela que el consumidor brasileño ya no tiene tiempo de dejar los porotos en remojo durante doce horas; la transición nutricional exige productos listos para consumir (Ready-to-Eat).

Argentina posee una vasta experiencia y capacidad industrial en el sector de congelados, enlatados y empaques al vacío. Una alianza binacional permitiría que la materia prima argentina se transforme en platos listos, cocidos al vapor y adaptados al paladar brasileño, devolviéndole a las legumbres el protagonismo perdido en las mesas familiares por la falta de tiempo.

Un bloque fuerte hacia el mundo

Esta integración no solo mira hacia el interior del continente. Mientras Brasil expande sus exportaciones de especialidades como el poroto Vigna mungo hacia destinos exigentes como India y Pakistán (con un crecimiento del 30% en el último año), necesita liberar capacidad y cubrir sus propios baches. Argentina puede funcionar como su plataforma de complementariedad contracíclica.

En un mundo que demanda alimentos sustentables, con trazabilidad y alta densidad proteica, la alianza entre la capacidad de desarrollo genético del INTA o las AgTech argentinas, sumada a la capilaridad comercial y el mercado interno de Brasil, es el camino lógico. Las legumbres demostraron que el Mercosur no necesita inventar nuevas fronteras, sino aprender a procesar juntos lo que ya sabemos sembrar.

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Fuente: varias
La Argentina al revés

La Argentina al revés

El análisis de una realidad política donde los roles institucionales se confunden, la autoridad se dispersa en internas digitales y la épica del agravio empieza a desgastar la paciencia del votante clave.

 

 

Por Sergio Marcelo Mammarelli

Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva. Ex Titular de la Catedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia. Autor de varios libros y Publicaciones. Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut

Buenos Aires, martes 26 mayo (PR/26) — El que manda no lidera, el que ejecuta conduce, y un pastor desde California viene a salvar la patria. La épica del insulto comienza a cansarnos a todos.

Hay países que se gobiernan al derecho. En ellos, el presidente preside, el vocero vocea y la sociedad, cuando se enoja, es escuchada. La Argentina, en cambio, ha perfeccionado un sistema alternativo y propio: el presidente se inmola por el vocero, la que era ministra conduce desde el Senado, y un pastor evangelista radicado en California, que llena estadios con mensajes de fe y esperanza, es medido por las consultoras como posible presidente de la Nación.

Bienvenidos al reino del surrealismo político criollo, donde los roles están perfectamente intercambiados y nadie parece advertirlo o, peor aún, a nadie parece importarle.

Empecemos por el centro de la escena, que es también el centro del desastre. Javier Milei salió en televisión y, sacado, puso sus manos y su presidencia en el fuego por Manuel Adorni. Se encadenó al salvavidas de plomo: se obligó a sostenerlo en el cargo al precio de seguir despellejándose: “Ni en pedo se va”, declaró el Presidente con esa precisión quirúrgica que lo caracteriza cuando el lenguaje del llano reemplaza al del argumento.

El problema no es sólo Adorni. El problema es lo que esa defensa revela sobre el Presidente que la ejerce. Milei no lo respalda a través de voceros que podrían saltar como fusibles más o menos inocuos si las evidencias terminaran por condenar al investigado, sino que lo hace él mismo, eliminando de un plumazo todos los escudos que, según las máximas que rigen la política, se colocan delante del Jefe de Estado para protegerlo.

En la política convencional existe una sabiduría acumulada: los presidentes no mueren en la colina de sus subordinados. Milei, consecuente hasta el delirio, también rompió esa regla.

Lamentablemente, los números no mienten. El 79,9% considera que el caso Adorni afecta “mucho” o “algo” el principal argumento moral con el que Milei llegó al poder: ser una figura “anti casta” y “anticorrupción”. El 46,4% de los que votaron a La Libertad Avanza en el balotaje de 2023 afirman que el caso empeoró la imagen que tenían del Gobierno.

Dicho de otro modo: no es la oposición la que sangra al oficialismo. Es el oficialismo el que se autoinflige la herida y luego culpa al periodismo por haberla fotografiado.

Pero la Argentina al revés tiene un segundo protagonista, y este resulta aún más revelador. Patricia Bullrich, la mujer que durante años fue candidata presidencial sin ganar elecciones, luego fue Ministra de Seguridad sin terminar el mandato, y que hoy es Senadora con agenda propia y encuestas que envidiaría cualquier candidato en ejercicio, se ha convertido en la figura política con mejor imagen del país.

La exministra de Seguridad lidera la imagen positiva en Argentina con el 41%, desplazando por primera vez al Presidente Javier Milei, quien se ubica en segundo lugar con el 40%.

Vale aclarar que las mediciones más recientes muestran que la imagen de Milei parece haber encontrado, al menos transitoriamente, un piso: el índice de confianza al consumidor de la Universidad Di Tella subió 1,3% en mayo tras tres meses consecutivos de caída.

No es una recuperación. Es una pausa. Y esa diferencia, en política, importa: la macro retiene al votante pragmático justo en el límite; el estilo presidencial, en cambio, lo sigue empujando lentamente hacia otro lado.

Lo notable no es que Bullrich tenga buena imagen. Lo notable es por qué la tiene. Su figura aparece menos golpeada por la coyuntura inmediata; parece quedar más asociada a una idea general de orden, autoridad y cambio que a la gestión cotidiana del Gobierno. Es decir: Bullrich lidera precisamente porque no está gobernando.

Tiene autoridad moral porque no tiene que firmar decreto alguno. Es el liderazgo por sustracción, la influencia que nace del alejamiento estratégico. Es lo que ocurrió frente a un intento de Patricia Bullrich por abrir un debate sobre el caso Adorni en una reunión de gabinete, Milei se paró, saludó y se fue. El Presidente abandona la sala cuando la Senadora intenta razonar. En cualquier lectura de esa escena, los roles están perfectamente invertidos: la que debería obedecer es la que piensa, y el que debería conducir es el que se va.

Pero la política argentina nos ofrece otras escenas para este triángulo de lo insólito: Dante Gebel. Pastor evangélico, conferencista, influencer, actor, conductor televisivo y residente en Anaheim, California, Gebel ha sido instalado como potencial candidato presidencial para 2027. Está en tratativas con gobernadores, sindicalistas, empresarios y dirigentes de distintos partidos, y en su círculo aseguran que, si los planes de gobierno resultan viables para resolver los problemas del país, lanzará su candidatura.

El fenómeno Gebel no es anecdótico. La irrupción de Javier Milei rompió una barrera histórica: la posibilidad de que un outsider llegue al poder. Pero también dejó una enseñanza: sin estructura, el poder se vuelve inestable. Gebel parece haber tomado nota. La base de su proyecto descansa sobre una tríada que la Argentina ya conoce de memoria: fe, dinero y medios.

Sus dos principales armadores provienen de espacios políticos antagónicos: un sindicalista peronista y un ex fundador de La Libertad Avanza. Nótese la elegancia del dato: el hombre que se presenta como alternativa al sistema convoca a sus filas a los arquitectos del sistema.

Desde la Casa Rosada le bajan el precio: “Gebel no dice nada. No es disruptivo en nada. Milei, en su época de candidato, generaba cosas que llamaban la atención”, deslizó una fuente oficialista. La comparación es involuntariamente autodestructiva: Milei generaba cosas que llamaban la atención, y hoy lo que llama la atención es el caso Adorni. Quizás el problema no sea Gebel sino el listón.

La Argentina al revés de este modo podría sintetizarse con un presidente que achica su estatura política para proteger a un funcionario cuestionado; una senadora sin cartera que crece en imagen, audiencia y capacidad de daño; un pastor desde California que recorre gobernadores, visita a la CGT y evalúa si Dios lo tiene en sus planes presidenciales para 2027; y —como coronación de la semana— un asesor sin cargo que declara la guerra digital al Presidente de la Cámara mientras el Presidente de la Nación, congelado, fracasa en imponer una tregua entre sus propios “hermanos”. Curioso, no? ¿Qué nos dice de un sistema político el hecho de que sus figuras más convocantes sean una senadora que no gobierna, un pastor que no vive en el país, y un presidente que se encadena a sus propios errores con la convicción del mártir?

El triángulo de hierro y la autoridad dispersa

La semana que cierra este editorial aportó a la galería de lo absurdo su capítulo más grave. Santiago Caputo, asesor informal sin cargo oficial, pero con acceso irrestricto a los resortes del Estado, declaró la guerra digital a Martín Menem, Presidente de la Cámara de Diputados y hombre de confianza de Karina Milei. El detonante fue una cuenta anónima en X, @PeriodistaRufus, que atacaba al entorno de Caputo y cuya autoría el asesor atribuyó a Menem. En pocas horas, la tropa digital del asesor inundó las redes de acusaciones. La pelea se tomó el espacio público oficialista con una virulencia que ya no sorprende pero que sigue espantando.

Lo revelador no fue la pelea. Fue la reacción del Presidente. Milei intervino con un dictamen salomónico: a Menem “le habían plantado” la cuenta, y Caputo seguía siendo “como un hermano”. La tregua duró horas. El Gordo Dan, divulgador estrella de Las Fuerzas del Cielo y subordinado de Caputo, desacató abiertamente al jefe: “Estoy convencido de que la cuenta era de Menem. Creo que le mintieron al Presidente”. Agustín Laje —Presidente de la Fundación Faro, el think tank ideológico de La Libertad Avanza— sumó: “Cómo molesta constatar que le están mintiendo al Presidente”. Caputo cerró con una amenaza velada en clave Game of Thrones: “Winter is coming”. El árbitro había arbitrado en el vacío.

El diagnóstico más preciso de la semana lo formuló Carlos Pagni: el desafío del Presidente no es lograr que Karina y el “Mago” se lleven bien, sino “reabsorber la autoridad que dispersó”. Milei construyó deliberadamente un triángulo de hierro: cedió parte del poder a su hermana y parte a su asesor. Ahora ninguno de los dos le debe obediencia completa porque ambos son depositarios de una porción del poder que el propio líder les entregó. La crisis no es una pelea de subordinados: es el costo de una estructura de gobierno inestable desde el origen.

La frase más reveladora de la semana la pronunció, sin buscarlo, Martín Menem: “No subestimen al Presidente”. Cuatro palabras que prueban exactamente que alguien lo está subestimando —y que ese alguien no está en la oposición sino en el vestuario. En la Argentina al revés, el Presidente de la Cámara baja debe salir a pedir que los operadores del Presidente respeten al Presidente.

La épica del insulto y un votante que comienza a cansarse

 

El 14 de mayo el Presidente de la Nación camina por la calle entre dos estudios de streaming oficialistas, encadenando casi cinco horas de entrevistas afines, insultando con nombre y apellido a periodistas, llamando “lechón iraní” a una diputada de su propio bloque, denunciando un “intento de golpe” y, en el medio, defendiendo a un legislador que llegó al Congreso en una camioneta Tesla de doscientos cincuenta mil dólares. Todo esto mientras su Jefe de Gabinete está siendo investigado por enriquecimiento ilícito.

La lectura de lo acontecido no es fácil. Va desde el diagnóstico psiquiátrico a distancia hasta la indignación moral pura. Lo verdaderamente novedoso no es el estilo —ese estilo ganó una elección— sino el contexto en el que ese estilo se sostiene y las grietas que empieza a abrir.

Desde su llegada al poder, Milei construyó una arquitectura comunicacional con tres pilares: un círculo de medios afines —Neura, Carajo, La Misa— que funcionan como cámara de eco y plataforma simultánea; un repertorio de enemigos rotativos pero estructurales —el “Kirchnerismo”, “la casta”, “los zurdos”, ahora también los periodistas con apellido— que organizan el campo discursivo en términos amigo/enemigo; y una identificación constante con figuras externas —Trump, Musk, Bukele— que opera como certificación de pertenencia a un movimiento más amplio que la política argentina.

Ese diseño no es improvisado. Pero por qué esto funcionó, y por qué empieza a no funcionar?

Durante 2024 y buena parte de 2025, el método tuvo un soporte material indiscutible: la inflación bajó, el dólar se mantuvo previsible y la sensación de “estar saliendo” fue real para amplios sectores. Mientras eso ocurrió, los excesos verbales operaron como costo aceptable, casi como una excentricidad tolerable a cambio de la macro. El votante que en la segunda vuelta optó por Milei no lo hizo porque le gustaran las puteadas; lo hizo porque consideraba que el régimen kirchnerista era una amenaza mayor que el riesgo libertario. Esa coalición se sostenía sobre dos vigas: un enemigo en común y un programa económico que se prometía doloroso pero finito.

Hoy, dos años y medio después, las dos vigas crujen. El Kirchnerismo ya no es la amenaza inminente que era en 2023 y por tanto, el voto antikirchnerista deja de tener urgencia. El programa económico, por su parte, dejó de ser una transición y se volvió un estado.

Lo notable es que la maquinaria económica no se ha detenido. En marzo la actividad creció el 5,5% interanual —muy por encima de cualquier pronóstico—, en mayo la inflación apunta a cerrar en torno al 2,1%, el nivel más bajo desde la pandemia, y el país acumula 29 meses consecutivos de superávit comercial. El FMI aprobó la segunda revisión del programa y la semana próxima desembolsará US$1.000 millones adicionales. Los números acompañan. El problema es que, en 2026, ya no alcanzan para opacar lo que se ve en el plano político.

Es en ese vacío donde la épica del insulto deja de ser excentricidad y empieza a ser problema. Lo que en 2023 sonaba a sinceridad disruptiva, en 2026 empieza a sonar a obsesión. Lo que sonaba a coraje, empieza a sonar a falta de proporción. Y, sobre todo, lo que sonaba a guerra contra una “casta” abstracta, empieza a sonar a guerra personal contra periodistas, diputadas y opositores con nombre y apellido. Esa transición es la que está revisando, en silencio, una parte importante del votante de balotage.

El votante de segunda vuelta: quién es y qué está mirando

El votante decisivo de la segunda vuelta de 2023 no es el militante libertario que hoy puebla los streamings afines; es, más bien, el adulto urbano de clase media —empleado, comerciante, profesional, jubilado activo— que llegó a Milei sin entusiasmo doctrinario, empujado por la inflación de 2022-2023 y por la convicción de que el sistema político tradicional había agotado sus respuestas. Es un votante pragmático, no ideológico. Vota resultados, no consignas.

Ese votante hoy hace, en privado, una contabilidad doble. En el haber: una inflación que cedió —en mayo apunta al 2,1%, con mediciones semanales de núcleo que no se registraban desde la pandemia—, una actividad que en marzo creció el 5,5% interanual superando todas las estimaciones, un dólar que no estalló y 29 meses de superávit comercial acumulados.

En el debe: salarios reales que no recuperan, tarifas que pesan, un sistema universitario en conflicto, una clase política libertaria que empezó a mostrar los mismos vicios —ostentación, opacidad patrimonial, internas vergonzosas— que el ciudadano creyó haber sancionado en las urnas.

Y, sobre todo, ese votante no se reconoce en el tono. Siente que el cargo presidencial supone un registro distinto al de un panelista.

Hay otro elemento que merece análisis. El Presidente atribuyó a un “intento de golpe de Estado” el ataque especulativo sobre la moneda que siguió a la victoria de Adorni en las legislativas porteñas de 2025.

Esa lectura tiene una virtud táctica innegable: ofrece al núcleo duro un relato totalizante, sin fisuras, en el que cada noticia adversa se reinscribe como prueba del complot. Pero tiene también un costo estratégico creciente. Cuando todo es golpe, la palabra golpe pierde sentido. Cuando todo crítico es operador, los aliados moderados empiezan a sentirse incómodos compartiendo la trinchera. Y cuando el adversario es siempre el mismo —los periodistas, los economistas heterodoxos, los rectores, los obispos, las diputadas díscolas— el votante pragmático empieza a sospechar que el problema no está, quizá, sólo afuera.

La discusión no se reduce a si Milei llega o no competitivo a las presidenciales del año próximo. Esa es una pregunta política legítima, pero acotada. Lo que está en juego es algo más serio: si la cultura política argentina resiste un estilo presidencial que normaliza el insulto al periodismo, la persecución verbal a opositores con nombre y apellido, y la lectura conspirativa permanente como sistema operativo del Estado.

Qué tipo de país queremos vivir cuando esto termine

 

Cada vez más, en estas semanas, se van revelando votantes que aun cuando no cuestionen al rumbo económico, quieren otra cosa. Quieren que las decisiones se expliquen sin agravios. Que la investigación al Jefe de Gabinete se trate como lo que es —un asunto institucional grave— y no como una operación periodística. Que la diferencia entre un panelista y un presidente vuelva a ser visible. Esos votantes no son fanáticos. Es más, en noviembre de 2023 pusieron la cruz con la nariz tapada.

Es ese votante el que decide las elecciones argentinas. No el militante intenso, sino el ciudadano cansado. Y ese ciudadano, hoy, mira el espectáculo de los streamings con una mezcla cada vez menos disimulada de gracia decreciente y preocupación creciente. El Gobierno tiene todavía tiempo y puede corregir el rumbo de su comunicación sin renunciar a su programa.

Sino lo hace, esta Argentina al revés dará muchísimo que hablar de acá al 2027.

Primicias Rurales
Confirmado: El Gobierno no invitó a Victoria Villarruel al Tedeum del 25 de mayo

Confirmado: El Gobierno no invitó a Victoria Villarruel al Tedeum del 25 de mayo

Así lo informaron fuentes oficiales a la Agencia Noticias Argentinas.

Victoria Villarruel.
Fotografía: Agencia NA (Mariano Sánchez)

Buenos Aires, sábado 23 mayo (NA) — La vicepresidenta Victoria Villarruel no fue invitada por la Casa Rosada al Tedeum del 25 de mayo que se llevará a cabo este lunes en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, fue la encargada de cursar las invitaciones a través del área de ceremonial, según informaron fuentes oficiales a la Agencia Noticias Argentinas.

Según el protocolo, Presidencia envía las participaciones y se encarga del operativo de seguridad, más allá de que el evento se realice en la Catedral.

De esta forma, el Gobierno evitará las imágenes de Milei y Villarruel, y las especulaciones sobre si se saludan o no, además de las miradas puestas en la vicepresidenta y sus señales durante todo el encuentro.

El Tedeum es un evento tradicional del 25 de mayo, al que asisten el Presidente y su Vicepresidente. En general, el mandatario sale de Casa Rosada caminando junto a su comitiva, y atraviesa la Plaza de Mayo hasta llegar a la Catedral.

Villarruel había sido invitada en las ediciones anteriores, más allá de la tensión que desde que ambos asumieron fue creciendo con el correr de los meses.

Este año, la mala y nula relación entre Milei y su vice quedará evidenciada en la ceremonia religiosa, a la que directamente no fue invitada.

Se espera que sí participen funcionarios nacionales, diputados, senadores nacionales de La Libertad Avanza y aliados del PRO. Según supo NA de fuentes del Senado, sí fueron invitados legisladores de la Cámara alta y el presidente provisional del cuerpo, Bartolomé Abdala.

A principios de mayo se dio un último cortocircuito entre el Gobierno y Villarruel, en medio de la polémica por las denuncias por supuesto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La vicepresidenta publicó un posteo irónico sobre las refacciones de lujo que el titular de ministros realizó en su casa de un barrio cerrado, le deseó a un seguidor “una cascada de éxitos”.

Sin identificar al destinatario, Villarruel publicó en su cuenta de la red social X un posteo que solo dice: “Feliz cumpleaños atrasado!! Que tengas una cascada de éxitos este año!!”. 

 

Actividad del 25 de Mayo
El presidente Javier Milei asistirá este lunes al tradicional Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires junto a todo su Gabinete, en una ceremonia marcada por tensiones políticas y reclamos sociales.
⛪ La misa comenzará a las 10:00 en la Catedral Metropolitana y será encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien anticipó un mensaje centrado en la situación social y en la necesidad de mayor acompañamiento del Estado hacia los sectores más vulnerables.
🎶 La jornada patria comenzará a la medianoche con una cadena nacional para reproducir el Himno Nacional Argentino. Luego, cerca de las 9:40, Milei y sus ministros partirán desde Casa Rosada hacia la Catedral atravesando la Plaza de Mayo.

 

Fuent: #AgenciaNA 

Primicias Rurales

Caso Adorni: la estrategia que estudió Bullrich para presionar al jefe de Gabinete

Caso Adorni: la estrategia que estudió Bullrich para presionar al jefe de Gabinete

La senadora trabajó con su contadora en la declaración jurada que deberá presentar. Y la presentó y anticipó en contraste con Adorni.

 

 

Foto: El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con la senadora Patricia Bullrich.

Buenos Aires, jueves 21 mayo (PR/26) — En sintonía con el contrapunto que marcó la senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich, quien exigió que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anticipe la presentación de su declaración jurada, profundiza su postura

Patricia Bullrich, la senadora nacional de La Libertad Avanza, presentó este miércoles de forma anticipada su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción, tal como pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas.

La jugada, que se adelantó más de dos meses al plazo legal del 31 de julio, se da en medio de la tormenta judicial y política que salpica al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Y sin la presentación del documento que la propia Bullrich le reclamó al funcionario hace más de dos semanas en una entrevista televisiva.

La funcionaria no ocultó el mensaje entre líneas de este movimiento: fue un tiro por elevación para que el jefe de ministros imite el gesto, transparente sus bienes de inmediato y frene el desgaste que el caso le genera al Ejecutivo.

La jugada también dejó expuesto a Javier Milei. Porque el jefe de Estado, cuando Bullrich declaró contra Adorni, se apuró en señalar que la declaración del ex vocero presidencial iba a aparece en el corto plazo. Sin embargo, eso no sucedió.

Incluso, el jefe de Gabinete avisó, un día posterior a los dichos del jefe de Estado y la legisladora, que la senadora «lo spoileó» y confirmó que iba a despejar dudas. Pero los tiempos se dilataron y la DDJJ nunca apareció. Su entorno no confirmó todavía cuando aparecerá el documento.

Por estos días, enterados de la jugada, en La Libertad Avanza aparecieron sectores que se quejaron del movimiento de Bullrich. Tal como consignó este medio, en Casa Rosada sotuvieron: «No sorprende. Es dañina y hace cosas para lastimar». #AgenciaNA

El gesto esconde una nueva gestualidad por presionar al ministro coordinador que prometió anticipar los plazos.

Hace catorce días atrás, cuando el presidente Javier Milei salió a matizar las declaraciones de la jefa de bloque libertaria, Adorni asumió el compromiso de explicar su situación patrimonial.

Desde su entorno anticiparon que está involucrado en el tema y garantizaron que podría presentar el detalle de su patrimonio para los primeros días de junio. 

Más allá de la jugada, lo que queda en evidencia es la tensión existente entre la senadora y el funcionario que fue blindado por los hermanos Milei en más de una oportunidad.

Lo cierto es que el reciente estallido de la interna entre el asesor presidencial, Santiago Caputo, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en cabeza del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, parece darle aire al ministro coordinador que la semana pasada vivió momentos de tensión tras los movimientos en su causa a raíz de la declaración del contratista Mariano Tabar, quien realizó las refacciones de la casa ubicada en el country Indio Cuá.

Asimismo, luego de hacer público el contrapunto, Bullrich prometió desescalar la tensión y evitó nuevos reclamos sobre el tema. «Ya dejó en clara su posición. Ahora hace falta esperar un tiempo prudencial», sostuvieron desde su entorno.

Las tribus que coexisten en el Poder Ejecutivo parecen multiplicarse. Cansada de reclamar la intervención de Milei en la interna, Bullrich eligió tomar su propio camino.

La próxima semana, la administración libertaria organizó una serie de reuniones con intención de orden a la tropa y finalmente discutir las estrategias para retomar la agenda.

El lunes 25 de mayo, post Te Deum, se reunirá el Gabinete y al día siguiente la mesa política que incluye a varios funcionarios y legisladores enfrentados volverá a verse las caras.

El lunes será la primera vez que todos los actores vuelvan a reunirse luego de que Caputo acusara al entorno de los Menem de manejar una cuenta anónima de X con críticas al Gobierno. Además, comenzará a correr el plazo fijado por el ministro coordinador para presentar su declaración.

 

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas

Reunión de Gabinete: Milei volvió a respaldar a Adorni

Reunión de Gabinete: Milei volvió a respaldar a Adorni

Protagonismo de Patricia Bullrich durante un tenso cónclave.

El presidente Javier Milei recibió este martes al titular de la organización judía B’nai B’rith Internacional, Robert Spitzer. FOTO Agencia NA: Presidencia.
Foto: Agencia Noticias Argentinas/ Presidencia.

 

Buenos Aires, viernes 8 mayo (PR/26) — El presidente Javier Milei encabezó hoy en Casa Rosada una nueva reunión de Gabinete que tuvo dos características principales a lo largo de dos horas y media de duración. La primera fue que el Presidente volvió a ratificar delante de todos sus ministros a Manuel Adorni. Y la segunda fue que los miembros de la gestión libertaria conversaron y sobre el plan de gestión para lo que resta del año y el próximo.

El encuentro del elenco de trabajo del jefe de Estado, sin ausencias, estuvo marcado, de acuerdo a fuentes oficiales en contacto con Agencia Noticias Argentinas, por el buen clima.

En ese marco, Milei, ofreció un panorama general y le dio un fuerte respaldo al Jefe de Gabinete. Una muestra más de que el ex vocero presidencial no se moverá de su cargo y que cuenta con gestos y apoyos constantes de parte de la cúpula del partido libertario.

Su intervención duró media hora y luego partió para continuar con su agenda de trabajo en Olivos. Después, de la partida del economista, el ex vocero presidencial tomó el mando del conclave, quien agradeció a los equipos de cada ministerio por la asistencia para su informe de gestión del Congreso, que presentó el 29 de abril en la Cámara baja.

Hubo tiempo para exponer y dar cuenta de la marcha del plan de gestión de este año y el próximo, junto con detalles de la reestructuración presupuestaria que encaró el Poder Ejecutivo.

También, Adorni dio precisiones sobre los “retiros voluntarios y desvinculaciones en organismos públicos con objetivo a fines de mayo”, según informó Presidencia, y mencionó la necesidad de encarar una revisión de los acuerdos con organismos internacionales.

Para finalizar, Martín Menem, presidente de la Cámara baja, y Patricia Bullrich, la jefa del bloque libertario del Senado, hablaron de los proyectos legislativos que tendrán discusión parlamentaria.

Hablaron de la Ley Hojarasca, el súper Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y la Ley de Salud Mental, entre otras iniciativas que el oficialismo considera relevantes.

 

Fuente: #AgenciaNA

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¿No le sueltan la mano? Bullrich dijo que Adorni tiene que presentar su declaración de bienes de forma “inmediata”

¿No le sueltan la mano? Bullrich dijo que Adorni tiene que presentar su declaración de bienes de forma “inmediata”

Mientras que el presidente Javier Milei respaldó públicamente al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, remarcando que no dejará su cargo y culpó al kirchnerismo por las acusaciones que tiene en su contra.

 

Patricia Bullrich.
(Foto: Archivo NA)

 

Buenos Aires, miércoles 6 mayo (PR/26) – La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, sostuvo este miércoles que el jefe de Gabiente, Manuel Adorni, tiene que presentar su declaración jurada “de manera inmediata” porque sino “el proyecto sufre”, mientras que admitió que quiere “representar a los porteños”, aunque aclaró que no necesariamente desea hacerlo como jefa de Gobierno porteño, en medio de las versiones de su intención de suceder a Jorge Macri.

“Voy a estar donde quiera el presidente Milei. Los senadores son representantes de su pueblo. Quiero representar a los porteños. Si soy jefa de Gobierno porteño o no, no importa”, sostuvo la ex ministra de Seguridad en declaraciones al canal A24.

Sobre el caso Adorni, Bullrich dijo que que el funcionario tiene que presentar su declaración de ingresos y que debe hacerlo de forma “contundente y rápida porque sino el proyecto sufre, eso es lo más importante”.

 

Caso Adorni: la estrategia que estudió Bullrich para presionar al jefe de Gabinete

¿Bullrich apura la salida de Adorni?

“(Adorni) Tiene que hacer el esfuerzo para que esto se termine lo antes posible”, agregó sobre el ministro coordinador. “Porque nosotros queremos discutir los temas que nos van a traer inversiones”, argumentó.

“Estirar esto es algo que no tiene sentido, ya se abrió el plazo para la presentación de la declaración jurada de bienes”, insistió.

Por otro lado, Bullrich negó tensiones con la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, sobre una autonomía demasiado grande que ejercería la senadora, que le molestaría a la hermana del mandatario. Al respecto, Bullrich recordó que Karina Milei le dio “un like” a su último video en sus redes sociales.

En tanto, el presidente salió públicamente a respaldar a Adorni:

Al ser consultado en una entrevista en la señal de noticias La Nación+ sobre el futuro de Adorni, Milei sentenció: “Ni en pedo se va». 

«O sea, estoy perfectamente tranquilo que Adorni es una persona honesta y es un hombre de bien. Y que, digamos, entiendo la carnicería mediática, los números mal hechos con mala intención…”, completó el Presidente.

 

Fuente:  #AgenciaNA

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