Jul 17, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano, Especial, Espiritualidad
La selección de Brasil el día del partido que perdió con Noruega por 2 a 1 , en los octavos de final del Mundial, el 5 de julio. Crédito: Rafael Ribeiro / CBF.
Una teoría bastante curiosa ha cobrado fuerza en las redes sociales y los medios de comunicación desde la eliminación de Brasil del Mundial: dicen que el equipo perdió porque la gran mayoría de sus jugadores se identifican como evangélicos, a diferencia de los equipos que ganaron la Copa del Mundo cinco veces.
La hipótesis se basa en una especie de geopolítica religiosa del fútbol: de los 22 títulos de la Copa del Mundo disputados hasta ahora, sólo los cuatro de Alemania y el único de Inglaterra fueron ganados por países con mayoría protestante.
Los demás fueron para Brasil (5), Italia (4), Argentina (3), Uruguay (2), Francia (2) y España (1), todos países que alguna vez tuvieron mayoría católica.
Se viene un duelo de oración
El próximo domingo se enfrentarán Argentina y España, dos pa+íses católicos y por la final.
Será un duelo de oración porque desde el capitán de la albiceleste, Lionel Messi, considerado el mejor jugador de fútbol del mundo, que atribuye su don y sus logros a Dios hasta el técnico español, Luis de la Fuente quien confirmó que reza todos los días, otros integrantes también oran.
O bien creen tanto en la Virgen María como el jugador argentino Lautaro Martínez que entra a la cancha con estampas de la Patrona de su país, la Virgen de Luján, en sus piernas y el partido revierte a su favor.


Técnico español: «Yo rezo»
¿En tanto qué pasa en Brasil?
La idea, que surgió en blogs católicos de Europa y Estados Unidos, llegó al periódico británico The Times y desde allí captó la atención mundial. En Brasil, el tema está prácticamente ausente de los interminables análisis y mesas redondas sobre el pobre desempeño de Brasil en el Mundial.
Según los editores ingleses de The Times, los jugadores brasileños han dejado de ser rebeldes, reacios al entrenamiento, mujeriegos y bebedores empedernidos, como supuestamente lo eran las estrellas del pasado.
Según una encuesta realizada por la columna GENTE de la revistade la revista Veja, al menos 20 de los 26 jugadores convocados por Carlo Ancelotti se identifican como cristianos evangélicos. Las oraciones en círculo antes de los partidos, las expresiones públicas de gratitud a Dios y los mensajes religiosos en las redes sociales forman parte de la rutina de muchos de los jugadores de la selección nacional.
Supuestamente, la selección nacional estaba dominada por una «ética de trabajo protestante» que privaba al fútbol brasileño de su espontaneidad y «alegría».
“Es muy prematuro” establecer un vínculo directo
«Es muy prematuro establecer una conexión directa entre perder un partido o perder una Copa del Mundo y la afiliación evangélica», declaró Gabriel Marquim, doctor en Estudios Religiosos, a ACI Digital, agencia en portugués de EWTN News.
Según Marquim, «la religión juega un papel fundamental en la construcción de identidades» y «la experiencia de fe que se está apoderando de los jugadores de la selección brasileña es una corriente religiosa neopentecostal».
Según él, «el neopentecostalismo ha surgido dentro de la iglesia evangélica desde la década de 2000. En Brasil, sin duda, tiene un gran impacto social, especialmente en las comunidades más pobres, y existe una relación directa entre el neopentecostalismo brasileño y el neopentecostalismo norteamericano».
Marquim afirma que el neopentecostalismo reúne tres características centrales: una experiencia de Dios «que necesariamente pasa por los sentidos y las emociones»; la valoración de la experiencia individual por encima de la experiencia comunitaria, que él define como «individualismo exacerbado»; y la teología de la prosperidad, que vincula la fe con el éxito financiero.
Marquim ve reflejos de esta forma de entender la fe en cómo algunos atletas interpretan las victorias y las derrotas. «Hay una falta de responsabilidad personal», afirma el académico. «Si me fue muy bien en un partido, fue porque Dios lo quiso. Si me fue muy mal, también fue porque Dios lo quiso».
Tras la eliminación contra Noruega, por ejemplo, el delantero Endrick reconoció haber fallado una oportunidad de gol, pero añadió: “Fue un momento en el que podría haberlo hecho mejor. No lo hice, pero le doy gracias a Dios por la oportunidad”. En otro mensaje publicado en redes sociales, volvió a agradecer a Dios la oportunidad de jugar en el Mundial.
Un cambio real en el perfil religioso de Brasil
El debate surge a raíz de una transformación real documentada por el Censo Demográfico de 2022, según el cual la proporción de católicos descendió del 65,1 % de la población brasileña en 2010 al 56,7 % en 2022.
Durante el mismo período, los evangélicos crecieron del 21,6 % al 26,9 %, mientras que el número de brasileños sin religión también aumentó.
La propia Conferencia Nacional de Obispos Católicos de Brasil (CNBB, por sus siglas en brasileño) reconoce este cambio en las Directrices Generales para la Acción Evangelizadora de la Iglesia en Brasil 2026-2032.
En los números 35 y 36, el documento afirma que está creciendo una experiencia religiosa marcada por la valoración de la autonomía personal, una ruptura con las tradiciones recibidas y formas más individualizadas de vivir la fe.
La perspectiva de quienes no asisten a la iglesia y una interpretación «libre» de la fe
El teólogo Raylson de Araújo declaró a ACI Digital que el cambio religioso en Brasil es un fenómeno real, pero considera que la tesis es una mera «conversación de bar» que simplifica en exceso esta transformación. Según él, «ignora un punto importante»: el crecimiento de los llamados «evangélicos no practicantes».
Según él, el cambio principal no es simplemente el aumento del número de jugadores evangélicos, sino la transformación en la forma en que muchos de ellos viven su fe.
Raylson analiza la presencia de los llamados Atletas de Cristo, como Kaká y Luizão, en el equipo que ganó el último título mundial de Brasil en 2002. «Los Atletas de Cristo en los equipos campeones eran, de hecho, Atletas de Cristo. Había católicos no practicantes jugando junto a evangélicos con fuertes lazos religiosos. Ahora el panorama ha cambiado. Tenemos muchos jugadores evangélicos no practicantes», afirmó.
Raylson afirma que muchos de los atletas actuales del equipo nacional expresan públicamente su fe, pero sin orientación pastoral ni participación constante en una comunidad eclesiástica.
«No reciben formación espiritual por parte de sus pastores. Por lo tanto, terminan haciendo una lectura casi ‘libre’ de la Biblia y también de la teología».
Fuente: Artículo publicado originalmente en ACI Digital. Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa. Por Nathália Queiroz
Y adaptado por Matilde Fierro, editora de Primicias Rurales.
Jul 12, 2026 | Actualidad, Espiritualidad
Un sacerdote peruano sueña con que León XIV bendiga la histórica Cruz de la Conquista durante su esperada visita a Perú. La reliquia, ligada al desembarco de Pizarro en 1532, pasó casi siglo y medio lejos de su tierra antes de regresar a Tumbes.
Buenos Aires domingo 12 julio(PR/26)–Todo comenzó como un reencuentro familiar sin mayores pretensiones. Pero terminó convirtiéndose en el sueño de todo un pueblo: que el Papa León XIV bendiga, durante su anunciada visita a Perú, una de las reliquias más antiguas y menos conocidas del país.
El impulsor de esta iniciativa es el sacerdote peruano Juan Carlos Silva Yacila, párroco de la parroquia San Leonardo de Puerto Maurizio, en las afueras de Roma. Su pedido tiene un nombre propio: la Cruz de la Evangelización, también llamada Cruz de la Cristiandad o Cruz de la Conquista.

Según la tradición histórica de Tumbes, esta cruz está unida a los primeros pasos de la evangelización en territorio peruano y al despertar de la fe dentro del propio Imperio Inca.
Una oración que se transformó en misión
El padre Silva no oculta la emoción que sintió al estar frente a la reliquia. “Tuve la gracia de tocar la Cruz, de rezar ante ella y contemplarla”, contó a ACI Prensa.
De manera espontánea, comenzó a orar por su gente: las familias, los enfermos, los niños, los pescadores y agricultores, y por todos los que cada día construyen, según sus palabras, un Tumbes más fraterno y más justo.

Fue entonces cuando surgió la pregunta que todavía lo acompaña: ¿cómo lograr que el mundo conozca la cruz que su pueblo custodia desde hace casi 500 años? Muchos tumbesinos, admite, ni siquiera saben que existe.
El primer signo del Evangelio en el Tahuantinsuyo
La historia de la cruz se remonta a 1532, cuando, según la tradición oral transmitida por generaciones, Francisco Pizarro y sus hombres desembarcaron en lo que hoy es el distrito de La Cruz, tras los combates conocidos como la Batalla de los Manglares.

Fue en el cerro Buenaventura donde, se cree, se levantó por primera vez una cruz cristiana en el territorio del antiguo Tahuantinsuyo: uno de los primeros signos visibles de la llegada del cristianismo a estas tierras.
Un viaje de casi siglo y medio lejos de casa
Durante más de tres siglos, la cruz permaneció en el mismo cerro donde, según la tradición, había sido colocada. Pero en 1842 fue trasladada a la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, en Piura, para protegerla de la humedad y el paso del tiempo.
Años más tarde, en 1907, el entonces presidente José Pardo y Barreda conoció la existencia de la reliquia durante una visita a Tumbes y ordenó su traslado al Museo Nacional de Historia, en Lima, donde quedó bajo custodia del Estado.

Así, durante casi siglo y medio, la cruz permaneció lejos del lugar donde había comenzado su historia. Recién el 18 de agosto de 1990, tras numerosas gestiones de autoridades y vecinos, regresó a Tumbes, poniendo fin a 148 años de ausencia.
Hoy la reliquia se conserva en la Biblioteca Municipal Víctor Andrés Belaúnde, en el distrito de La Cruz, donde puede ser visitada por fieles, peregrinos e investigadores.
“Sus hijos esperan su bendición”
El padre Silva aprovechó un encuentro con el Papa León XIV, el pasado 24 de junio, para entregarle una camiseta con una ilustración de la cruz, obra de su sobrina Valeria Stigler Silva.
“Sentí que llevaba a todo mi pueblo entre las manos”, recuerda el sacerdote, quien le dirigió al Pontífice un pedido breve y directo: que no se olvide de la Cruz de la Conquista de Tumbes.

Aunque el Vaticano todavía no confirmó oficialmente el viaje a Perú ni su programa, distintas versiones apuntan a una posible visita durante el mes de noviembre. Si el Papa finalmente no llegara hasta Tumbes, el sacerdote propone llevar la cruz a alguna celebración que presida en el norte del país.
Cinco siglos después de haber acompañado los primeros pasos del cristianismo en estas tierras, la cruz sigue siendo, para miles de tumbesinos, mucho más que una pieza histórica: un signo vivo de fe, identidad y esperanza.
Primicias Rurales
Fuente: ACI Prensa
Jul 10, 2026 | Actualidad, Especial, Opiniones
El capitán de la Selección ofrece una visión de liderazgo generativo y colectivo, donde el éxito no depende del brillo individual sino de la construcción de un proyecto común y confiable.
Por Felipe Rilova Salazar, psiquiatra
Buenos Aires, viernes 10 julio (PR/26) —Lionel Messi ofrece un ejemplo extraordinario porque muestra algo muy poco frecuente: la capacidad de fracasar sin quedar definido por el fracaso. Falla un penal, lo cual hiere el narcisismo de cualquiera.
Pero unos minutos después entrega una asistencia perfecta al Cuti Romero. Luego convierte el empate y termina siendo decisivo otra vez. No intenta reparar su error haciendo una heroica individual.
Sigue jugando para el equipo. Eso habla de alguien cuyo deseo no depende del brillo narcisista sino del objetivo común. El narcisismo pregunta: “¿Cómo quedo yo?”.
El deseo, en cambio, pregunta: “¿Qué reclama ahora la situación?”. Messi parece desplazarse permanentemente hacia esta segunda pregunta, lo que tiene consecuencias enormes para el resto del equipo.
Porque el liderazgo deja de ser exhibicionista para transformarse en generativo. No obliga a los demás a servir al líder; hace que todos quieran dar algo más.

“Ser persona —dice el psiquiatra argentino Jorge Saurí— no es ‘ser’ sino ‘ser siendo’ e irse haciendo con otros y en situación”. No hay un Messi aislado.
Existe un “nosotros” que modifica incluso el rendimiento individual. Es difícil imaginar esta versión de Enzo, Julián, Mac Allister, De Paul o Cuti Romero sin el tipo de clima humano construido por Scaloni y Messi.
En términos de neurociencias sociales podríamos decir que existe una regulación afectiva colectiva. Cuando uno cae, los otros sostienen. Cuando uno falla, el grupo conserva la confianza.
Eso reduce el miedo y permite pensar. La angustia reduce el horizonte: hace creer que “ya está”, que “todo terminó”. Lo extraordinario de la Argentina es que jugó como si el partido nunca estuviera definitivamente perdido.
No negó la realidad, pero se opuso valerosamente al fatalismo y la diferencia fue enorme. Esto explica por qué esta Selección produce algo que excede al fútbol.
En una sociedad donde predomina la sospecha, el cinismo y la corrupción, este equipo ofrece una experiencia inhabitual: la confianza vuelve a ser racional.
No porque sean perfectos, sino porque el esfuerzo parece auténtico. Porque trabajan. Porque ninguno parece querer ser más importante que el proyecto.
En un país acostumbrado a desconfiar, eso conmueve. No casualmente tantas personas hablan de “admiración”. La admiración aparece cuando sentimos que algo representa valores que quisiéramos conservar.
Por Felipe Rilova Salazar, psiquiatra
Primicias Rurales
Jul 8, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano
Noruega hizo historia al eliminar a Brasil y meterse por primera vez en cuartos de final del Mundial. Pero el verdadero relato no está solo en la cancha: está en una nación pagana que, hace mil años, se convirtió al cristianismo y hoy lo lleva, orgullosa, sobre el pecho.
Buenos Aires miércoles 8 julio(PR/26)–Noruega venía de 28 años sin pisar un Mundial. El domingo, en Nueva York, se sacó esa mochila de encima eliminando a Brasil por 2 a 1, con un doblete de su goleador estrella. Fue la primera vez en la historia del país que la selección alcanza unos cuartos de final.
Apenas terminó el partido, jugadores e hinchas se sentaron en el campo y repitieron una escena que ya recorrió el mundo: la «remada vikinga». Al ritmo de un tambor, todos mueven los brazos hacia atrás, como si remaran juntos un mismo barco.

El gesto, nacido entre los propios hinchas, se volvió una postal del torneo: se replicó en estaciones de tren, plazas y hasta en el Parlamento noruego. Un país entero remando al compás del mismo tambor.
El goleador estrella (en la foto) de la selección de Noruega se llama Erling Haaland. El delantero del
Manchester City atribuyó su extraordinaria eficacia frente al arco y su olfato goleador a «un don de Dios» (como Lionel Messi) tras anotar un doblete histórico que eliminó a Brasil en el Mundial de 2026.
El atacante noruego, también conocido como «El Androide» por su potencia física, reconoció la influencia divina en sus goles durante el torneo. Tras convertir en momentos decisivos, Haaland destacó que su capacidad para que el balón entre perfectamente pegado al poste es un regalo divino.
Sus actuaciones recientes han llevado a
Noruega a instancias sin precedentes en la Copa del Mundo, consolidándolo como una de las máximas figuras del torneo.
Vikingos, pero cristianos
Y acá aparece lo más interesante de esta historia, algo que pocos recuerdan: los vikingos no desaparecieron. Fueron evangelizados.

Entre los siglos X y XI, Noruega vivió una conversión masiva al cristianismo que transformó de raíz una cultura pagana en una nación profundamente cristiana. No fue un borrón: fue un punto de encuentro.
Esa memoria, lejos de perderse, sigue viva. Y esta vez apareció donde menos se la esperaba: en la camiseta de la selección que juega este Mundial.
Una cruz tejida con siglos de historia
La nueva casaca, diseñada por Nike, no es solo un lindo diseño. Sobre el fondo rojo tradicional se despliega una gran cruz azul que reproduce exactamente la de la bandera noruega.
Pero el detalle está adentro: la cruz está rellena con un patrón tejido, no estampado, inspirado en la iglesia de madera de Urnes, construida hacia 1130 y hoy Patrimonio de la Humanidad.

Urnes es, justamente, uno de los símbolos más fuertes de aquel encuentro: una iglesia cristiana construida con las mismas manos y la misma estética que antes tallaban dragones en los barcos vikingos.
Identidad que no se esconde
Mientras muchos países prefieren borrar sus raíces para no incomodar a nadie, Noruega eligió lo contrario: llevarlas orgullosamente sobre el pecho, tejidas en cada camiseta.
La historia de este país recuerda algo que suele olvidarse: el cristianismo no destruyó la identidad de los pueblos. La elevó y la transformó. Los vikingos siguen ahí, remando al ritmo del mismo tambor de siempre, sólo que ahora también rezan.
Primicias Rurales
Fuente: Marta Cafiero para PR
Jul 6, 2026 | Ferias, Exposiciones y Cursos, Vitivinicultura
En la previa de la 23ª edición de la Fiesta del Vino de la Costa, tres productores berissenses cuentan cómo trabajan la tierra, la vid y la memoria familiar para sostener una tradición que llegó a la ribera hace más de un siglo y medio.
Buenos Aires, lunes 6 julio (PR/26) – Falta poco para que Berisso vuelva a llenarse de aroma a uva y madera. Del viernes 10 al domingo 12 de julio, el Gimnasio Municipal será otra vez el escenario de la Fiesta del Vino de la Costa, un encuentro que ya lleva 23 ediciones y que sigue siendo, para muchas familias de la zona, mucho más que una celebración: es la forma en que la comunidad le pone nombre a su propio trabajo.

BerissoCiudad recorrió los días previos a la fiesta y habló con quienes hacen posible que esa tradición siga en pie: Carlos Ruscitti, Andrea Ruscitti y Argentino Verón, productores que combinan trabajo artesanal, historia familiar y un vínculo muy fuerte con la tierra de la ribera.
Un mes entero preparando la fiesta a pura mano
Carlos Ruscitti fue el primero en contar cómo se vive la previa. Según explicó, llevan un mes de trabajo intenso para llegar con todo listo: envasando, embotellando y pegando etiquetas, uno por uno, sin apuro pero sin descanso.

Lo que más marcó, sin embargo, fue el modo en que se produce. “Casi todo se hace a mano”, contó, y detalló dos tareas clave en el viñedo: el zanjeo, fundamental para que las vides no se encharquen y sus raíces no mueran, y la poda de postes vivos, que le da estructura y sostén a cada planta.
La quinta que nunca deja de dar frutos
Andrea Ruscitti, al frente de La Quinta de Miguel, en Isla Paulino, sumó otra mirada: la de la variedad.
Se trata, según remarcó, de la única quinta histórica productiva que sigue en pie en la isla desde la década del 50, donde el trabajo se sostiene bajo una lógica agroecológica y completamente artesanal.

Allí se elaboran dulces, licores, vino y escabeches, además de conservas hechas con la fruta y la verdura que da la propia tierra. La producción frutal, de hecho, es enorme: hay 52 plantas de higos y también ciruelas, manzanas, peras, membrillos, duraznos, damascos y pelones.
Una cepa que llegó hace más de 150 años y todavía sigue viva
Argentino Verón, por su parte, puso el foco en el trabajo colectivo que sostiene toda la actividad. Contó que son 16 productores, la mayoría ubicados en la costa del Río de la Plata, y recordó el origen de la cepa que hoy se sigue cultivando: llegó con los primeros migrantes, que la trajeron para poder producir y consumir su propio vino.

Esa continuidad colectiva, señaló, es la que mantiene viva la actividad hoy en día, gracias a un rescate productivo que le devolvió impulso al vino de la costa en Berisso.
Con el correr de los años, la fiesta dejó de ser solo una muestra de productos para convertirse en algo más: una expresión concreta del trabajo local, de la memoria productiva de Berisso y del vínculo profundo entre el territorio y quienes lo habitan.
Y en esa construcción de años, los productores siguen sosteniendo una tradición que combina trabajo manual, transmisión familiar y pertenencia a Berisso.
Ubicación
Berisso queda en la provincia de Buenos Aires, Argentina, y es la ciudad cabecera del partido homónimo. Se ubica en la zona sur del Gran La Plata (área metropolitana de la capital provincial), asentada sobre la costa del Río de la Plata.
Límites geográficos
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- Al Noreste: Costea el Río de la Plata.
- Al Noroeste: Limita con el partido de Ensenada, separados por el Dock Central del Puerto La Plata.
- Al Sudoeste: Limita directamente con el partido de La Plata.
- Al Sudeste: Linda con el partido de Magdalena. [1]
Distancias de referencia
- Se encuentra a solo 6 kilómetros del centro de la ciudad de La Plata.
- Está ubicada a unos 70 kilómetros hacia el sureste de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA
Primicias Rurales
Fuente: Berisso Ciudad