Excombatientes de La Plata volvieron a las Malvinas: «Les debíamos una visita a los compañeros»

Excombatientes de La Plata volvieron a las Malvinas: «Les debíamos una visita a los compañeros»

Exsoldados conscriptos que combatieron durante la Guerra de Malvinas y que prestaron servicio en unidades con asiento en La Plata y en el Rompehielos ARA Almirante Irízar regresaron este septiembre a las islas en el marco de un viaje humanitario organizado por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata.

 

Buenos Aires, viernes 18 de septiembre (PR/26) .- El contingente estuvo integrado por Daniel Barsellini, Héctor Correia, José Luis García, Marcelo Lanatta, Alejandro Villanueva, Carlos Varde, Fernando Marino, Marcelo Martínez y Fabián Passaro, quienes emprendieron el viaje desde Aeroparque. El recorrido incluyó escalas en Santiago de Chile, Punta Arenas y Río Gallegos, antes de arribar a la base militar de Monte Agradable, ya en territorio isleño.

El regreso a Malvinas se encuentra respaldado por una política que lleva casi dos décadas. El viaje se enmarca en un convenio firmado en 2007 entre el CECIM La Plata y la Municipalidad de La Plata, refrendado por el intendente Julio Alak, que contempla un subsidio específico para este tipo de recorridos de carácter humanitario.

Uno de los primeros momentos del viaje estuvo marcado por la emoción y la memoria. Los excombatientes visitaron el Cementerio de Darwin, donde rindieron homenaje a los soldados argentinos que permanecen enterrados allí, en las 230 tumbas que conforman el predio.

Para el CECIM, la visita tiene además una importancia que trasciende el homenaje. Durante años, 122 tumbas permanecieron identificadas como NN, hasta que una acción judicial impulsada por la organización junto a familiares de la provincia del Chaco contribuyó a poner en marcha un proceso para determinar la identidad de los soldados.

El reclamo judicial presentado en 2011 derivó posteriormente en el Plan Proyecto Humanitario de la Cruz Roja Internacional, que permitió avanzar en la identificación de los restos. Para el CECIM, aquel proceso significó un paso fundamental en el derecho a la verdad y a la identidad de los soldados argentinos caídos durante la guerra.

El recorrido de los excombatientes también contempla el regreso a distintos puntos donde estuvieron desplegados durante 1982. Entre ellos se encuentran las posiciones defensivas ubicadas alrededor de Puerto Argentino, además de lugares emblemáticos del conflicto como Monte Longdon y las posiciones vinculadas al Regimiento 7.

Otro de los puntos observados durante el recorrido es la presencia militar británica en las islas. Desde el CECIM remarcan que alrededor de 1.500 efectivos de las Fuerzas Armadas británicas permanecen actualmente en el archipiélago y consideran esa presencia como una expresión de la ocupación que, según su postura, continúa vigente a 44 años de la guerra.

 

Primicias Rurales
Fuente: El Día
Sartre y la frase que todos citamos mal: la libertad no borra el pasado, lo transforma

Sartre y la frase que todos citamos mal: la libertad no borra el pasado, lo transforma

 

Una de las frases más citadas del existencialismo esconde una idea incómoda: «no elegimos lo que nos pasó, pero sí lo que hacemos con eso». Sartre llevó esa idea al límite al estudiar la vida de un escritor y ex delincuente. 

 

 

Buenos Aires, jueves 10 de septiembre (PR/26).- Hay frases filosóficas que, con el tiempo, se despegan del libro donde nacieron y empiezan a vivir por su cuenta. La de Jean-Paul Sartre sobre lo que los demás hacen de nosotros es una de ellas: hoy se usa para hablar de infancia, de heridas familiares, de relaciones y de la capacidad de cambiar.

Pero detrás de esa apariencia de consejo motivacional hay una pregunta mucho más incómoda: ¿hasta qué punto somos responsables de la persona en la que nos convertimos?

 

Un hombre es lo que hace con lo que hicieron de él

 

Sartre no decía que el pasado se pudiera borrar, ni que cualquiera tuviera una libertad ilimitada para reinventarse. Su punto de partida era justamente el contrario: todos llegamos al mundo dentro de circunstancias que no elegimos. La familia, la época, la posición social, la educación y la mirada de los demás forman parte de ese punto de partida que nadie escoge.

 

El pasado deja huella, pero no escribe todo el guion 

 

La frase completa aparece en Saint Genet, comédien et martyr, publicado en 1952. Ahí, Sartre pone el acento en algo puntual: lo decisivo no es solo lo que otros hicieron de nosotros, sino qué hacemos después con eso.

Ahí está la clave de todo. Sartre separa dos cosas: las circunstancias que recibimos y la respuesta que construimos frente a ellas. Nadie elige dónde nace, cómo fue educado o ciertas experiencias que le tocaron vivir. Aun así, el filósofo sostiene que esas condiciones no agotan lo que alguien es.

 

La reflexión de Jean-Paul Sartre sobre la identidad y el pasado: 'Somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros' | La Nación

 

Esto no significa que todos partan del mismo lugar, ni que superar una experiencia dolorosa dependa simplemente de “querer”. Las circunstancias pueden limitar, y mucho, el margen de elección. La libertad de la que habla Sartre es, en ese sentido, una libertad situada: siempre elegimos desde una realidad concreta, nunca desde el vacío.

 

“La existencia precede a la esencia”: nadie nace terminado 

 

La frase se entiende mejor si se la conecta con uno de los pilares del existencialismo sartreano: la existencia precede a la esencia. Para Sartre, ninguna persona nace con una identidad ya definida que determine de antemano quién será. Cada uno se va haciendo a través de sus actos, sus decisiones y sus proyectos.

Por eso, decir “soy así porque mi pasado me hizo así” es, para esta mirada, una descripción incompleta. El pasado explica una parte de la historia, pero no tiene por qué cerrarla.

La idea también trae una exigencia incómoda. Si existe un margen para elegir qué hacer con lo que recibimos, entonces aparece la responsabilidad. Sartre llevó esta cuestión hasta una de sus frases más famosas: el ser humano está “condenado a ser libre”. No se trata de poder conseguir cualquier cosa, sino de la imposibilidad de escapar a la necesidad de tomar posición frente a lo que nos pasa.

 

Jean Genet, el caso que Sartre llevó al extremo 

 

El contexto de Saint Genet es clave, porque Sartre no estaba escribiendo una reflexión abstracta sobre superación personal. El libro analiza la figura de Jean Genet, escritor y ex delincuente, y estudia cómo las etiquetas y los juicios sociales pueden intervenir en la construcción de una identidad.

 

Jean Genet: una tunda en el alma de la posguerra | La Lectura

 

La pregunta que plantea Sartre es qué pasa cuando alguien es definido una y otra vez por los demás y, a pesar de eso, termina encontrando su propia manera de relacionarse con esa identidad impuesta. No se trata de negar la influencia de la sociedad, sino de examinar qué puede hacer el individuo con aquello que recibió.

De ahí que la frase tenga una lectura más exigente que el típico “podés cambiar tu vida”. No promete que se pueda elegir el pasado. Lo que plantea es que la relación que tenemos con ese pasado también forma parte de lo que llegamos a ser.

 

El Nobel que rechazó por coherencia 

 

Sartre llevó esa idea de la libertad hasta su propia vida. En 1964 recibió el Premio Nobel de Literatura, pero decidió rechazarlo: no quería aceptar distinciones oficiales porque consideraba que podían convertir al escritor en una institución.

 

📖 ¿QUÉ APRENDEREMOS HOY? — SARTRE Y EL PESO DE LA LIBERTAD Jean-Paul Sartre fue uno de los filósofos más influyentes del siglo XX y el principal representante del existencialismo. Su pensamiento

 

La anécdota, por sí sola, no demuestra su filosofía, pero ayuda a entender su coherencia: para Sartre, las etiquetas externas no debían tener la última palabra sobre la identidad de una persona.

 

 

La cita no invita a negar las heridas, la educación ni las circunstancias que nos formaron. Invita a sumar una segunda pregunta: qué hacemos hoy con todo lo que recibimos. Y quizás ahí está la parte más poderosa de la frase: el pasado puede explicar de dónde venimos, pero no tiene por qué decidir, por sí solo, hacia dónde vamos.

 

Primicias Rurales
Fuente: La Razón

 

 

San Francisco de Bellocq abre sus puertas: la Fiesta del Turismo Rural vuelve a poner al pueblo en el mapa

San Francisco de Bellocq abre sus puertas: la Fiesta del Turismo Rural vuelve a poner al pueblo en el mapa

 

El 19 y 20 de septiembre, este pueblo de apenas 650 habitantes del partido de Tres Arroyos celebra su 3ra. Fiesta del Turismo Rural. Entre talleres de emprendedurismo, historias de inmigrantes y peñas folklóricas, Bellocq demuestra que el turismo comunitario puede ser el motor de una economía local.

 

 

Buenos Aires, miércoles 9 de septiembre (PR/26)– A 48 kilómetros de la cabecera de Tres Arroyos, el murmullo habitual de San Francisco de Bellocq, un pueblo de apenas 650 habitantes, se transforma por completo el fin de semana del 19 y 20 de septiembre.

La antigua estación de tren, testigo del pasado ferroviario del pueblo, vuelve a encender sus luces para convertirse en el escenario de la 3ra. Fiesta del Turismo Rural, un evento que llegó para quedarse y que ya marca un antes y un después en la región.

La Fiesta se consolida año tras año, pero lejos de ser sólo un evento de espectáculos o entretenimiento masivo, la celebración se distingue por un pilar fundamental: sus jornadas de capacitación y formación orientadas al desarrollo del turismo comunitario.

 

Un motor de gestión comunitaria

 

Nacida del esfuerzo conjunto entre la delegación municipal, las instituciones locales y los propios vecinos, la celebración es mucho más que un encuentro recreativo: es un verdadero motor de gestión comunitaria que busca visibilizar el potencial turístico y cultural de la localidad.

Durante dos jornadas intensas, el pueblo abre sus puertas para recibir a contingentes de todo el distrito y de partidos vecinos, combinando de manera equilibrada el aprendizaje y el festejo.

 

Sabes dónde queda BELLOCQ???? Los pueblos siempre nos sorprenden - Norte en Línea

 

Las mañanas suelen arrancar con un fuerte perfil académico: talleres y conferencias dictados por profesionales —incluyendo especialistas de la Universidad de Buenos Aires— que debaten sobre el arraigo, el rol de la comunidad en el turismo y la integración rural-urbana.

Los recorridos históricos y la puesta en valor del futuro museo local completan este viaje al corazón de la identidad bellocquera.

Al caer la tarde, el predio se impregna de aromas y canciones: la gastronomía típica y la pastelería artesanal acaparan la atención de locales y visitantes, mientras una nutrida feria de artesanos y productores de la agricultura familiar exhibe el talento local.

El cierre de las jornadas se traslada al escenario principal, donde conviven peñas folklóricas regionales, shows con niños y adolescentes junto a sus bandas musicales, músicos de gran convocatoria popular y el infaltable DJ Campero.

Con entrada libre y gratuita, la 3ra. Fiesta del Turismo Rural no solo impulsa la economía de Bellocq, sino que consolida el objetivo de desarrollar un verdadero turismo comunitario.

 

De lo académico a lo comunitario: un cambio de enfoque

 

Marcos Taboada, Delegado Municipal, cuenta que al principio la Fiesta incluía lo que se denominaban «jornadas académicas», una etiqueta que el comité organizador decidió modificar estratégicamente.

El término generaba cierta distancia con los vecinos y los jóvenes de la localidad, que percibían la propuesta como algo exclusivo para estudiantes universitarios. Por eso la organización cambió el perfil a «jornadas formativas», con el objetivo de convocar a especialistas pero también a los pobladores locales y de los pueblos vecinos.

La meta, según explica Taboada, es garantizar que cualquier persona se sienta invitada a participar, escuchar y aprender.

 

Sabes dónde queda BELLOCQ???? Los pueblos siempre nos sorprenden - Norte en Línea

 

«Este año, el eje central de las capacitaciones que se sucederán como parte de la Fiesta están estrechamente ligadas al emprendedurismo local«, explica Taboada.

«La meta es brindar herramientas prácticas para que los habitantes de Bellocq y de las localidades vecinas puedan desarrollar proyectos productivos y sustentables dentro del marco del turismo rural», agrega el delegado.

El evento contará con el respaldo y la disertación de especialistas de renombradas instituciones educativas, como la Universidad de Avellaneda (UNDAV) y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA).

Además, la directora de Producción y Sustentabilidad, Margarita Tourn, ofrecerá una exposición enfocada en el desarrollo de huertas comunitarias, sumando valor técnico y social a la jornada.

 

Cronograma y actividades complementarias

 

El perfil del pueblo como comunidad anfitriona se refleja en la planificación de sus actividades, pensadas para generar un impacto socioeconómico que perdure durante todo el año.

Aunque el grueso de las propuestas culturales y recreativas se concentrará entre el sábado 19 y el domingo 20, la jornada de formación se desarrollará íntegramente durante el día sábado.

Como antesala de los festejos centrales, la Comisión de Festejos y la biblioteca local impulsaron recorridos históricos por el pueblo: caminatas guiadas que utilizan fotografías antiguas para recrear el pasado de Bellocq, uniendo el rescate de la memoria colectiva con el potencial turístico actual.

 

🌿 Nos encontramos en la III Fiesta del Turismo Rural, Los días 19 y 20 de septiembre, San Francisco de Bellocq será nuevamente escenario de un encuentro para compartir experiencias, saberes y ...

 

Para la delegación local, el cierre de la fiesta marca el inicio de un calendario de trabajo continuo que busca posicionar a los destinos rurales bonaerenses.

 

Entre el campo y el mar

 

Lejos de las apps, de Instagram, de la velocidad 5G o de la Inteligencia Artificial, este pueblo rural hace honor a su historia, a sus inmigrantes libaneses, dinamarqueses y holandeses, entre otros, y cuida cada recuerdo como un tesoro que hijos y nietos recuperan como parte de su propia historia y la de su comunidad.

Es esa misma comunidad la que se impuso cuando llegó el trazado del ferrocarril para construir la Ruta 72 y quiso tirar abajo la Estación del Tren, donde un 19 de agosto de 1930 nació el pueblo, perteneciente al partido de Tres Arroyos.

 

Ubicado a 20 km del mar, entre Copetonas y Orense, San Francisco permanece a puertas abiertas, con sus ritmos de siesta y sus bicicletas sin candado.

Muchos de sus niños pasan por el Jardín de Infantes, hoy instalado en la vieja estación ferroviaria.

José Herrero Sánchez es el escultor del Monumento a la Madre que decora una de las calles principales de Bellocq.

 

Monumento a La Madre, El 20 de octubre de 1968 se inaugura el monumento a la madre, en San Francisco de Bellocq, El trabajo fue encomendado por la comisión pro monumento a la madre, de la escuela Nro ...

 

Esculpida en piedra dolomita traída desde las sierras de Olavarría, la obra es un homenaje a aquellas mujeres que, en una época adversa y siendo viudas, pusieron su esfuerzo en administrar las tierras donde finalmente se asentó el pueblo.

El Almacén de Ramos Generales Casa Chedrrese vendía todo tipo de mercaderías en la región, y cada mes de marzo, tras la cosecha, todos venían a pagar sus cuentas «para no perder el bigote».

 

El Almacén de Ramos Generales: En él se podía comprar desde un alfiler hasta un carruaje y era el centro económico social y hasta político de principios de siglo. Casi al mismo

 

El dueño del lugar, Gerardo Chedrrese, cuenta que nació en una de las habitaciones de esa tienda: «Aprendí a caminar sobre el mostrador. Mi padre, Pedro, me contaba que en aquellos tiempos se cumplía la palabra y que el crédito era sagrado».

«Quien no pagaba perdía el bigote, lo cual era grave en una época en que los hombres hacían culto a sus largos y grandes bigotes», recuerda Chedrrese.

Junto a Héctor Somovilla han puesto en valor una antigua casa lindera al almacén y abrieron La Primavera, un alojamiento de pocas habitaciones con baño compartido.

«No tiene una finalidad comercial, sino que la gente venga a visitarnos, tenga dónde quedarse y pueda sumergirse en nuestra historia», comenta Héctor.

En una sala del almacén también se ha conformado un pequeño museo donde atesoran artefactos, adornos y ropas antiguas que invitan a imaginar cómo se vivía en aquellas épocas duras, luchando contra el clima y dependiendo de la cosecha.

Con pocas comunicaciones, «uno se enteraba de lo que sucedía en el pueblo a través de parlantes instalados en el ya cerrado Hotel Ruiz», comenta Héctor.

San Francisco de Bellocq tiene ese encanto rural de la provincia más grande de la Argentina, donde los locales compartieron sus vidas con los inmigrantes y así forjaron y dieron carácter y fundamento a nuestra historia.

Es una invitación a observar esos cielos límpidos por la noche, rebosantes de estrellas, y a escuchar los sonidos de las aves y los animales silvestres de la zona.

Invita a conocer cómo era la vida por los años 30 y 40 del siglo pasado, y es una parada casi obligada para quienes llegan a disfrutar de las playas tresarroyenses: Reta, Orense y Claromecó.

Tan cerca del mar, sobre la Ruta Provincial 72 —que nace en Sierra de la Ventana y finaliza en Ramón Santa Marina, recorriendo parte de sus 272 km que cruzan varios partidos bonaerenses—, el pueblo es una pequeña joya intocada gracias a la fortaleza de una comunidad que no se ha ido, que regresa, que construye su día a día.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Prensa Turismo Tres Arroyos

 

 

Tres Fiestas Imperdibles para Sentir la Identidad Bonaerense: Salame Quintero, Asado Criollo y Marcha de los Bombos

Tres Fiestas Imperdibles para Sentir la Identidad Bonaerense: Salame Quintero, Asado Criollo y Marcha de los Bombos

 

Del salame quintero a la parrilla criolla, con el retumbar profundo del bombo legüero marcando el paso, la provincia de Buenos Aires celebra sus tradiciones este septiembre en Mercedes, Moquehuá y Moreno con tres festejos únicos e imperdibles.

 

 

Buenos Aires, domingo 30 agosto (PR/26)– Durante el segundo fin de semana de septiembre, la provincia de Buenos Aires despliega una auténtica cartografía de saberes y costumbres. En Mercedes, el salame quintero se consagra como rey indiscutido de las picadas tradicionales. Por su parte, en Moquehuá (Chivilcoy), el ritual milenario del asado criollo vuelve a reunir a la comunidad frente a las brasas encendidas.

En paralelo, el municipio de Moreno recupera las profundas raíces santiagueñas al pulso retumbante de una verdadera multitud de bombos. Tres propuestas profundamente diversas entrelazadas por un mismo espíritu festivo y federal: invitar a redescubrir la historia y la geografía provincial a través de sus sabores autóctonos, sus melodías emblemáticas y las vivencias de sus protagonistas.

 

Mercedes: El Secreto de la Receta que Nació en las Quintas

 

Existen ciertos sabores legendarios capaces de condensar el alma de una comunidad entera en un solo bocado. En la pintoresca ciudad de Mercedes, el indiscutido salame quintero encarna esa mística popular. Su elaboración artesanal se encuentra ligada históricamente a las antiguas chacras agrícolas que rodean el casco urbano y a las queridas familias inmigrantes italianas que arribaron durante el siglo XIX.

 

Sabores, bombos y tradiciones: tres fiestas para no perderse

 

Aquellos pobladores trajeron consigo sus recetas ancestrales, sus herramientas de trabajo y una singular manera de rendir culto al encuentro gastronómico. Si bien estas parcelas nacieron dedicadas al cultivo de frutas y hortalizas frescas, pronto se transformaron en el escenario ideal para la elaboración artesanal de chacinados orientados al autoconsumo. De esa maravillosa herencia culinaria surgieron exquisiteces como la bondiola, la morcilla, el chorizo y, muy especialmente, la joya de la casa: el afamado salame quintero mercedino.

Un exponente fundamental de esta tradición viva es la firma Sabores Mercedinos, una prestigiosa fábrica familiar que atesora más de dos décadas de trayectoria ininterrumpida. ’Comenzaron mis padres y nosotros continuamos con la tradición. Elaboramos distintos productos, entre ellos el salame quintero, además de salamín, chorizo, longaniza y salame picado fino’, rememora con entusiasmo el productor local Martín Velasco.

’Durante la fiesta también llevamos quesos y armamos generosas tablas de picadas, siempre acompañadas con la infaltable y tradicional galleta de campo. Si bien la temporada fuerte es el invierno, trabajamos intensamente durante todo el año, manteniendo viva una producción artesanal que forma parte de la historia y la identidad de nuestra familia’, destaca Velasco.

 

Sabores, bombos y tradiciones: tres fiestas para recorrer la identidad bonaerense – Multimedios Ensenada

 

El codiciado embutido guarda celosamente sus secretos de factura: una equilibrada combinación de carne de cerdo y vacuna, tocino firme picado estrictamente a cuchillo y pimienta en grano de primera calidad. El toque final queda reservado a la fórmula de cada elaborador, pues allí radica justamente la magia de estas valiosas recetas familiares transmitidas de generación en generación.

Los orígenes del festejo popular se remontan a fines de la década de 1960, cuando un entusiasta grupo de amigos reunidos en un almacén de ramo generales soñó con homenajear al producto estrella. Aquella simpática iniciativa comunitaria creció de forma imparable hasta convertirse, a partir de 1975, en una cita oficial ineludible del calendario bonaerense. La esperada edición número 51º Fiesta Nacional del Salame Quintero abrirá sus puertas del viernes 11 al domingo 13 de septiembre, desde las 10:00, en el arbolado Parque Municipal Independencia.

La inmensa carpa de los productores será el corazón palpitante del evento, ofreciendo degustaciones guiadas, picadas criollas y quesos de campo. El circuito festivo se complementará con un imponente patio gastronómico, variados puestos de artesanías regionales y un gran escenario con espectáculos musicales en vivo. Sin dudas, la gran atracción será el tradicional concurso de salames, donde reconocidos jurados premiarán a las mejores piezas para su posterior remate solidario a beneficio de instituciones locales.

 

Sabores, bombos y tradiciones: tres fiestas para recorrer la identidad bonaerense Del salame quintero a la parrilla criolla, con el sonido profundo del bombo legüero como banda sonora, la provincia de Buenos

 

’Fuimos premiados en tres oportunidades como mejor stand, algo que nos llena de un orgullo indescriptible. Nos fascina participar de la fiesta y ver cómo el público disfruta y se acerca a compartir con nosotros’, concluye entusiasmado el productor. De esta manera, Mercedes se prepara para brindar un paseo donde la buena mesa se eleva a la categoría de patrimonio cultural, rindiendo honores a aquellas familias pioneras que transformaron las quintas en su hogar definitivo.

 

Moquehuá: El Fuego Sagrado y la Pasión del Asado Criollo

 

En la pacífica localidad de Moquehuá, dentro del partido de Chivilcoy, la fiesta popular cobra vida al calor amigable de las brasas incandescentes. El gran protagonista de la jornada es el irresistible asado criollo, cocinado al asador con paciencia infinita para agasajar a vecinos, turistas y fervientes amantes de las costumbres camperas.

La ansiada 5º Fiesta del Asado Criollo tuvo su primera edición en el año 2022 y logró posicionarse en un tiempo récord dentro de la agenda regional. El imperdible encuentro tendrá como marco escénico el predio de la pintoresca estación de trenes, un lugar entrañable cargado de recuerdos para un pueblo cuya historia creció a la par del ferrocarril. La cita comenzará el sábado 12 a las 18:00 y continuará el domingo 13 desde las 8:00.

 

Tres fiestas para recorrer la identidad bonaerense Del salame quintero a la parrilla criolla, con el sonido profundo del bombo legüero como banda sonora, la provincia de Buenos Aires vuelve a encontrarse

 

’Todo comenzó con una charla informal entre amigos, soñando con crear una verdadera fiesta popular para nuestro pueblo de apenas 2.000 habitantes. Así nació esta hermosa locura’, rememora con enorme satisfacción Betty Díaz, integrante de la comisión organizadora del evento. ’En la última edición tuvimos la dicha de recibir a unas 30.000 personas, un número asombroso que nos llena de emoción’, agrega.

La celebración arranca bien temprano al compás del apasionante concurso de asadores, donde habilidosos costillares de distintas ciudades compiten amistosamente demostrando sus secretos culinarios. En esa lid cotidiana frente al fuego se ponen en juego la paciencia, el manejo exacto de los tiempos y aquellos valiosos tics criollos legados por los abuelos. Mientras la carne se dora al asador, el predio ferroviario florece en un vistoso desfile criollo colmado de jinetes, carruajes y vehículos de época.

’Elegir al asado criollo como estandarte no fue una casualidad en absoluto. Cuando debatimos qué celebración representaba mejor nuestra alma pueblerina, la respuesta fue inmediata’, reflexiona Díaz con profunda convicción. ’El asado sintetiza nuestra identidad bonaerense, nuestras costumbres más arraigadas y la hermosa cultura del reencuentro. Somos hombres y mujeres de campo y no había mejor forma de homenajearnos que alrededor de la parrilla’, destaca.

El festejo rescata además uno de los rituales más nobles de la ruralidad: la inmensa mesa compartida al aire libre. Allí, el humeante banquete funciona como la excusa perfecta para entablar largas charlas, intercambiar anécdotas campesinas y vibrar al ritmo de la música folclórica en vivo. ’Pasé toda mi vida defendiendo apasionadamente nuestra cultura criolla, que es sencillamente lo que amo con el alma’, sintetiza con emoción la organizadora moquehuense.

 

Moreno: El Latido del Bombo Legüero que Conecta Generaciones

 

En el conurbano bonaerense, la localidad de Moreno ofrece una propuesta fascinante donde el protagonismo gastronómico cede el paso a la vibración musical. La estrella indiscutida del encuentro es una tradición nacida en el corazón fértil de Santiago del Estero, provincia que mantiene una profunda e histórica huella cultural en todo el distrito oeste.

’La Marcha de los Bombos nació en julio de 2003 en Santiago del Estero para homenajear el aniversario de la fundación de la famosa Madre de Ciudades’, explica con orgullo Jorge Santucho, referente de la Asociación de Residentes Santiagueños de Moreno. ’Desde aquella gesta inicial, el evento convocó a miles de luthiers, bailarines y artistas populares, transformando las avenidas en un inmenso escenario al aire libre para celebrar la tradición folclórica’, rememora.

 

Sabores, bombos y tradiciones: tres fiestas para recorrer la identidad bonaerense | Zona Norte Visión

 

La esperada 3º Marcha de los Bombos en Moreno se desplegará el sábado 12 a las 16:00 y el domingo 13 desde las 11:00 en la céntrica Plaza San Martín. En esta magnífica experiencia comunitaria, el noble bombo legüero abandona los escenarios formales para convertirse en el pulso colectivo de una muchedumbre colorida que camina haciendo sonar sus parches por las calles.

Los lazos históricos entre ambas geografías resultan sumamente estrechos y reveladores. El prócer Amancio Jacinto Alcorta, ilustre santiagueño nacido en 1805, fue el generoso donante de las tierras donde en 1860 se erigió la estación ferroviaria que dio origen a la ciudad bonaerense. Con los años, contingentes de migrantes santiagueños echaron raíces definitivas en el municipio, enriqueciendo para siempre su tejido cultural y social.

’En Moreno albergamos una numerosa e importante comunidad de comprovincianos. En 2023 nos contactamos con las leyendas del folclore El Indio Froilán y La Tere para replicar este ritual maravilloso en nuestro distrito y convocar a todos los vecinos’, detalla Santucho con emoción. El nutrido programa incluye talleres de percusión, charlas temáticas, recitales en vivo, danzas nativas y una concurrida feria artesanal.

 

Salame, asado y bombos: las tres fiestas bonaerenses que llenarán septiembre de sabores y tradición | canal26.com

 

Durante la jornada central del domingo, los marchantes partirán desde la Plaza San Martín rumbo al emblemático parque de la Plaza Buján. El instrumento debe su célebre nombre a una antigua leyenda popular: su retumbo profundo podía escucharse con nitidez a una legua de distancia. En Moreno, esa sonoridad milenaria cobra un sentido nuevo al hermanar a viejas y nuevas generaciones alrededor de la mítica cultura santiagueña.

El impactante trayecto culminará en la Plaza Buján con recitales folclóricos en vivo, la presencia de destacados referentes nacionales y un multitudinario abrazo fraterno. Queda demostrado así que en la provincia de Buenos Aires la identidad también se descubre siguiendo aromas gastronómicos, sonidos nativos y memorias compartidas a lo largo y ancho del mapa.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: noticiasbaires.com
Tema, idea, proyecto…¿Por dónde se empieza? por Susana Tribiani

Tema, idea, proyecto…¿Por dónde se empieza? por Susana Tribiani

El relato narra cómo un pequeño pueblo de Entre Ríos logra transformar una antigua estación de trenes abandonada en un vibrante centro comunitario. Cuenta el proceso colectivo que transitan los vecinos, desde las charlas iniciales y el surgimiento de una idea inspiradora hasta la concreción de un proyecto real, sin mirar al pasado sino al futuro.

 

 Por Susana Tribiani

 

 

Buenos Aires, sábado 29 agosto, Primicias Rurales 2026

En ese lugar de Entre Ríos, los trenes habían dejado de pasar hacía tanto tiempo que nadie se ponía de acuerdo sobre cuándo había circulado el último.
Don Emilio decía que pasó en el 92. Berta decía que todavía hubo uno en el 93. Pascual repetía, siempre que podía, que un tren de carga cruzó por ahí en el 94. Discutían todo el tiempo y nunca lograban probar que alguno tuviera razón.
En realidad, el año no importaba mucho. El servicio simplemente se había detenido y la estación seguía allí, como si el tiempo no pasara para ella. Sus paredes estaban descascaradas. Tenía algunos vidrios rotos y la vegetación empezaba a cubrir los rieles. El letrero con el nombre del pueblo aún estaba en el andén. Bajo el techo, un asiento de madera seguía mirando hacia las vías.
Para los habitantes mayores, ese lugar no estaba vacío. Ahí se despidieron hijos que se fueron a estudiar. También se recibieron hermanos, parejas, cartas y periódicos. Hubo un tiempo en que la llegada de los trenes marcaba el ritmo de la comunidad. Para los niños, sin embargo, era diferente. Sólo veían una construcción vieja junto a dos barras de hierro oxidado. Nada más.

 

 

Todo empezó un sábado, en una reunión para planear el aniversario del pueblo. Mientras discutían sobre la comida, las sillas, la música y las mesas, Berta propuso lo siguiente:
Podríamos organizar una muestra de fotos antiguas.
  • ¿En qué lugar? preguntó alguien.
  • En la estación, contestó ella.
Algunos se rieron. Dijeron que primero tendrían que sacarla de entre la maleza. Desde ese momento, la conversación no paró. Hablaron de que el techo estaba roto, de que faltaban puertas y de lo triste que era verla así. Dijeron que alguien debía hacerse cargo, tal vez la provincia o el ferrocarril.
Finalmente, alguien propuso que era hora de hacer algo, y todos estuvieron de acuerdo. Cuando terminó la reunión, los vecinos volvieron a sus casas con la idea de que habían hablado de algo importante. Al día siguiente, la estación seguía igual. Habían encontrado un tema para conversar, pero nada más.
Días más tarde, Clara caminaba con su nieto Tomás por las vías. El niño, que vivía en Paraná, estaba allí de vacaciones. Mientras intentaba mantener el equilibrio sobre un riel, preguntó:
  • Abuela, ¿por aquí pasaban trenes de verdad?
  • Por supuesto, contestó ella.
  • ¿Con personas?
Clara rió. Con gente, equipaje, y encomiendas. Con todo.
Tomás se bajó del riel y miró hacia el horizonte. Clara trató de explicarle por qué el servicio había dejado de funcionar. Habló del cierre de líneas, decisiones tomadas en lugares lejanos, carreteras y camiones. Todos esos temas no le interesaban a un niño de nueve años.
Sin embargo, Tomás ya miraba la estación. ¿Y para qué sirve ahora?
Clara no dijo nada. No sabía qué decir.
Para nada, terminó diciendo.
El niño siguió caminando. Clara se quedó mirando el edificio. Durante semanas, la comunidad se había preguntado qué hacer con la estación abandonada. Nadie había hecho la pregunta de Tomás: ¿Para qué podría servir hoy?
Esa noche, ella llamó a Marta, la directora de la escuela.
Creo que estamos pensando de forma incorrecta, le dijo.
  • ¿Sobre qué cosa?
  • Sobre la estación.
Al día siguiente, se juntaron en el café de la plaza. Clara llevaba un cuaderno.
Queremos restaurarla porque antes pasaban trenes, dijo. Pero aunque la pintemos mucho, los trenes no volverán.
Marta escuchó en silencio. Clara escribió una frase y le mostró el cuaderno. Si ya no llegan trenes, hagamos que vuelva a llegar gente.
Marta la leyó dos veces. ¿Cómo lo hizo?
Clara sonrió. No tengo la respuesta todavía.
Había surgido una idea. Pronto entendieron que una idea es mucho más complicada que un tema. Un tema permite hablar. Pero una idea pide acciones.
Las ideas de Clara se difundieron por el pueblo. Cada persona quiso ayudar. Propusieron una biblioteca. Otros pensaron en un pequeño museo de trenes. Algunos sugirieron talleres. También hablaron de computadoras para los niños. Mencionaron una feria de productores. Otros ofrecieron clases de apoyo. Algunos propusieron un lugar para los jubilados.irió que también podrían poner un cine.
Don Emilio, que había estado callado, intervino.
  • Si seguimos sumando elementos, vamos a tener que construir otra estación.
Hubo risas. Luego todos pensaron. Tenía razón. Mientras todo era imaginación, no había límites. Pero pronto, alguien tendría que elegir qué era más importante. Ese momento llegó cuando Marta preguntó:
Bien, ¿quién investiga a quién pertenece el edificio?
Se hizo silencio. Esa pregunta cambió todo. Ya no importaba sólo lo bueno que sería recuperar la estación. Ahora había que llamar a alguien, buscar documentos, pedir permisos y saber cuánto costaría. Un vecino anotó una tarea. Otro puso una fecha. Otro se ofreció para ir a la municipalidad. Sin que nadie lo esperara, la idea empezó a cambiar.
Lo primero que descubrieron fue que no sabían quién era dueño de la estación. Después apareció un expediente, pero luego se perdió. Cuando por fin pudieron entrar, un arquitecto les dijo que antes de pensar en talleres o bibliotecas, tenían que arreglar el techo. Pidieron presupuestos. Sin embargo, los costos no fueron tan bajos como esperaban.
Por un tiempo, pareció que el proceso se iba a detener. Luego, organizaron una feria. Vendieron pastelitos, tortas fritas y empanadas. Los productores locales donaron productos. La cooperativa dio materiales. Un albañil retirado ofreció su trabajo. Los estudiantes de la escuela empezaron a entrevistar a los vecinos que todavía recordaban el ferrocarril.
Cada contribución era pequeña. Sin embargo, juntas tomaron otra dimensión. Ya había responsables, horarios, entradas y salidas de dinero, permisos, planos y decisiones. Ya no bastaba con decir que era una buena idea. Ahora debían decidir quién lo haría, cuándo, con qué recursos y cuánto costaría. En ese momento nació el proyecto real.
Pasaron casi dos años. Hubo debates y gestiones que duraron meses. Algunas personas se desanimaron y otras se sumaron después. Algunos sábados fueron veinte voluntarios con herramientas y pinceles. Otros sábados solo hubo cuatro. Pero siguieron adelante.
Una mañana, Don Emilio llegó con una caja de madera.
Encontré algo, dijo al abrirla. Dentro estaba la antigua campana de la estación, que había guardado durante décadas. Nadie preguntó por qué se la había llevado o por qué la devolvía en ese momento. La pusieron de nuevo junto al andén.
El día de la inauguración, Clara llegó temprano. Quería recorrer el sitio antes de que llegaran los invitados. Habían conservado la antigua boletería y varias fotografías antiguas. Una sala era una biblioteca. Otra tenía computadoras y mesas para talleres. Los sábados, el andén se usaría para los productores locales. No era exactamente lo que ella había soñado en aquel café. Era algo mejor. Ya no era sólo su idea, sino el resultado de los aportes, charlas y cambios de los demás.
Al salir al andén, vio a Don Emilio sentado en el banco viejo.
Quedó muy bien, le dijo Clara.
  • Sí, contestó él.
Se quedaron un momento mirando las vías.
  • ¿Extraña el tren?, le preguntó ella.
Don Emilio hizo una pausa antes de responder. No estoy seguro sobre el tren.
Clara lo miró. Entonces, ¿qué es lo que echa de menos?
El hombre sonrió. Esto pasaba cuando él llegaba. Siempre pasaba algo.
Meses después, Tomás volvió. Ya había crecido. Entró al edificio y vio a jóvenes leyendo. Vio a dos mujeres que organizaban la feria y a un hombre que daba clases de carpintería en el salón de atrás. Luego salió al andén con su abuela.
  • ¿Pasó un tren otra vez?
  • No, dijo ella.
Tomás miró las vías. Entonces, todavía es una estación sin trenes.
Clara casi lo corrigió, pero se detuvo. Miró la construcción. Todo empezó cuando los vecinos hablaron del abandono. Ese era el tema. Después, un niño hizo una pregunta y apareció otra forma de ver el problema. Esa fue la idea. Pero entre esa nota en el cuaderno y lo que tenían delante, hubo reuniones, permisos, dinero, errores y mucho trabajo. Eso fue el proyecto.
Clara miró de nuevo a su nieto.
  • Sí, respondió. Sigue siendo una estación sin trenes.
Tomás se quedó callado un momento. Pero ya no espera que el pasado vuelva.
En ese momento llegaron dos jóvenes en bicicleta. Dejaron sus mochilas en el banco y entraron rápido. La campana de Don Emilio se movió un poco por el viento. Clara recordó que una estación nunca fue sólo un lugar donde paran los trenes. Era un sitio donde algo llegaba. Después de tantos años, en ese pueblo de Entre Ríos, algo había vuelto a llegar.
Primero surgió un tema. Luego, una idea. Y cuando alguien se atrevió a asignar tareas, tiempos y personas, llegó el proyecto.