La suba de los fertilizantes generó un sobrecosto importador de USD 180 millones en el primer semestre de 2026

La suba de los fertilizantes generó un sobrecosto importador de USD 180 millones en el primer semestre de 2026

Por Franco Pennino – Bruno Ferrari – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
El impacto del conflicto en Medio Oriente y la suba de precios provocaron un sobrecosto de USD 180 millones en las importaciones de fertilizantes durante el primer semestre, mientras se proyecta un salto productivo local con el nuevo proyecto en Bahía Blanca.

 

 

 

Rosario, lunes 10 agosto (PR/26) — En el primer semestre, las importaciones de fertilizantes fueron las segundas más bajas desde 2019. Radiografía del mercado de fertilizantes tras el conflicto de Ormuz. Inversiones y potencial de Argentina en producción de urea.

 

1. La lupa puesta sobre los mercados globales de fertilizantes

El conflicto desatado en febrero de este año en Medio Oriente tuvo severas consecuencias sobre el mercado energético global, trasladándose a una crisis igual de profunda en el de fertilizantes. Tanto el cierre del Estrecho de Ormuz como los ataques a la infraestructura petrolera regional tuvieron impactos importantes en los precios globales de productos energéticos que son insumos claves para la producción de fertilizantes. A su vez, las restricciones de flujos implicaron una contracción importante de la oferta mundial de fertilizantes e insumos clave salidos desde el Golfo Pérsico.

Los nitrogenados en general y la urea en particular, fueron los más golpeados por la crisis. Previo al conflicto, por el Estrecho de Ormuz pasaba cerca de un quinto del comercio de gas natural del mundo y la cuarta parte del comercio de urea global. Siguiendo al petróleo, el GNL se disparó tras desatada la crisis, generando un efecto dominó sobre los mercados que dependen de los hidrocarburos como insumo clave (como lo son la urea, el amoníaco y el azufre). Debido al uso intensivo de GNL en la producción de urea, el efecto en los costos fue directo, encareciendo el producto final.

Las decisiones de grandes productores y exportadores de urea también tuvieron gran peso: India, uno de los principales productores y mayor importador de este producto, detuvo momentáneamente su producción debido a la escasez de gas; China, uno de los exportadores clave, restringió sus exportaciones temporalmente para asegurar su abastecimiento interno. De esta forma, el mercado global de nitrogenados sufrió un fuerte estrangulamiento de oferta. Por lo tanto, como efecto dominó, el cierre del canal marítimo puso en jaque a la cadena de suministro de la urea tanto desde la producción hasta la logística, resultando en un salto del precio en dicho producto de más del 100% respecto al mes de enero, considerando que los valores ya tendieron a normalizarse.

En comparación con los máximos vistos en 2022, el precio de la urea no llegó a superar este umbral. Según el Banco Mundial, se identifican varios factores que limitaron parcialmente las subas: por un lado, los países productores del hemisferio norte ya habían asegurado gran parte de sus necesidades de campaña; en segunda instancia, el GNL subió menos que durante la guerra ruso-ucraniana; por último, debido al redireccionamiento de los suministros por fuera del Estrecho de Ormuz, aunque afrontando mayores costos logísticos.

En el caso del mercado de fosfatados, los productos están siendo afectados por una combinación de factores. La creciente estrechez en la oferta de azufre —un insumo esencial para producir roca fosfórica — elevó significativamente los costos industriales. Según la FAO, cerca de la mitad del comercio mundial de azufre se concentra en la región afectada por el conflicto.

A ello se sumó la suspensión de la producción de amoníaco en Irán y de amoníaco y azufre en Qatar, luego de los ataques contra sus instalaciones. Como resultado, el precio del azufre llegó a duplicarse respecto de enero, contribuyendo a encarecer la producción de fosfatados. En ese período, el superfosfato triple (TSP) acumuló una suba del 39 %, mientras que el DAP aumentó un 27 %.

Sin embargo, el elevado nivel de precios del complejo fosfatado responde también a factores previos y de carácter más estructural. Desde fines de 2025, el mercado ya se encontraba bajo presión: en septiembre de ese año, el DAP había alcanzado valores incluso superiores a los observados durante la crisis reciente, mientras que el TSP posteriormente superó aquel máximo.

Esta situación se explica por una oferta comercial de azufre cada vez más ajustada, la creciente competencia de la minería por ácido sulfúrico y las restricciones chinas a las exportaciones de MAP y DAP, que redujeron la disponibilidad de producto en el mercado internacional. Sobre esa base, la crisis de Ormuz profundizó el desequilibrio y amplificó la reacción de los precios que se mantienen firmes en el mercado.

 

2. Las importaciones de fertilizantes en el primer semestre de 2026, muestran el segundo peor desempeño desde 2019

En el marco de un ajetreado primer semestre para el mercado de fertilizantes, los volúmenes importados por Argentina sufrieron la disparada de precios globales.

En conjunto, la importación de fertilizantes en el primer semestre tuvo su segundo peor año desde 2019. En el complejo nitrogenados, se compraron al exterior 437.000 t; en el rubro fosfatados, se adquirieron 767.000 t; en cuanto a los del tipo potásico, las importaciones fueron 39.000 t.

La urea fue el producto que más cayó en volumen, lo cual es lógico pensando en que su precio fue el que más se disparó durante el periodo. Los fosfatados se mantuvieron prácticamente sin cambios entre años.

Cabe destacar que, el mínimo de 2023 se debió a la fuerte sequía que experimentó el país en ese año. Como se explica en el Informativo Semanal N° 2141, el consumo ese año sufrió mermas muy importantes, al igual que las importaciones, al hacerse visibles los resabios del desastre climático.

Medido en términos de valor, el primer semestre de 2026 marcó el segundo registro más alto de la historia con USD 1.762 millones, impulsado principalmente por precios de importación más altos.

La crisis de precios en los mercados globales, como se ve, no fue neutral para la Argentina. Lo peor del conflicto se vio en los meses de abril y mayo, cuando el petróleo alcanzó máximos no vistos desde la guerra ruso-ucraniana. Como se observa, durante esta etapa los precios CIF de importación promedio también llegaron a máximos desde la explosión del conflicto en Europa.

En general, la suba de precios supuso un sobrecoste importante para el sector. Si tomamos los precios promedio de importación del primer semestre de 2025 por producto con las cantidades importadas en esta primera mitad de este año, se arriba a un sobrecoste teórico de USD 180 millones en lo que va del año. Esto sin considerar que la suba de precios también generó una contracción en las cantidades importadas.

 

El reflejo de los precios excesivamente altos se observa con claridad en los últimos datos mensuales de importación. La importación de nitrogenados para junio es la más baja desde 2015 y 60% inferior al promedio del último lustro. Para los fosfatados la situación es similar: el tonelaje más bajo desde 2018, 34% por debajo del promedio quinquenal.

Mirando hacia adelante, el desempeño importador en los meses que restan del año dependerá de lo que suceda con el conflicto en Medio Oriente. Argentina importa en promedio el 50% de su consumo de nitrogenados (en años de normalidad operativa) y el 80% en fosfatados.

Teniendo en cuenta que, en promedio, tres cuartas partes de la importación de nitrogenados se produce en el segundo semestre del año, en la antesala a la siembra de los granos gruesos, la normalización del comercio y precios relativamente en niveles promedio será esencial para asegurar una rentabilidad de aplicación aceptable para la gruesa 2026/27.

 

3. Nuevo RIGI: Argentina se encamina a dar un salto en producción de urea granulada

Por último, vale agregar que, en el sector agrícola los fertilizantes son un activo estratégico y fundamentales para garantizar la Seguridad Alimentaria en los países. En el caso de Argentina, se tiene una producción de fertilizantes entre 1,4 y 1,9 Mt según el año bajo consideración. En 2025, se alcanzó una producción de 1 Mt de nitrogenados, 0,4 Mt de fosfatados y 0,2 Mt de azufrados.

Sin embargo, los volúmenes de producción de fertilizantes a nivel doméstico no son suficientes para suplir toda la demanda interna, en línea con los importantes volúmenes de importaciones que realiza el país año tras año. Contemplando que el consumo de fertilizantes se ubica en torno a 5 Mt, se encuentra que solo el 30/35% se explica por producción local.

A esto se agrega que, dada la presión impositiva actual en el sector, existe un subconsumo para reponer los nutrientes que se extraen.

 

Es en este marco que, la aprobación de un nuevo proyecto de inversión RIGI para la construcción de una nueva planta de producción de urea en Bahía Blanca ante la mayor producción de gas de Vaca Muerta, es una noticia que agrega expectativas muy positivas en post de mejorar el abastecimiento doméstico de este insumo estratégico para el agro argentino.

Con una inversión por USD 2.700 millones, será la mayor planta de urea de Latinoamérica y una de las más grandes del mundo con la expectativa de aportar una producción anual de 2,1 Mt de urea.

Es decir, el país podría dejar de ser un importador neto de este insumo y dependiendo de diferentes factores, abastecer una demanda creciente a nivel o local o encontrar posibilidades de exportación a otros países como el caso de Brasil, el cual es clave como importador mundial de este producto.

Los exportadores argentinos de legumbres no la tienen fácil con competidores que se tornan cada vez más agresivos

Los exportadores argentinos de legumbres no la tienen fácil con competidores que se tornan cada vez más agresivos

Valor Soja

El negocio de las legumbres en Argentina atraviesa una etapa de transformación profunda marcada por la inversión tecnológica, la diversificación de destinos y los desafíos comerciales ante competidores globales cada vez más agresivos.

 

 

Buenos Aires, lunes 6 julio (PR/26) — El mercado de la arveja en la Argentina consolidó un crecimiento sobresaliente sustentado en un fuerte recambio genético.

“Vemos cómo los rindes del producto vienen incrementándose año tras año a partir de la incorporación de variedades fiscalizadas que dejaron atrás las viejas variedades tradicionales”, comentó Guido Zoppi de Agrosud durante un panel sobre mercados realizado esta semana en una jornada organizada en Salta por la Cámara de Legumbres (Clera).

La producción total dio un salto cuantitativo al pasar de 260.000 toneladas en la campaña 2024/25 a 385.000 toneladas en el ciclo 2025/26. Este incremento vino acompañado de una expansión del área sembrada y una mejora en el rendimiento estimado, que alcanzó 2800 kg/ha.

 

 

Zoppi dijo que la renovación genética no solo elevó los rendimientos, sino que erradicó problemas históricos de calidad como el “huevo de tero” o la “flor mora” para lograr un grano comercial óptimo.

A nivel comercial, el ciclo previo estuvo signado por el mercado chino, que tras restringir temporalmente las importaciones desde Canadá, demandó cerca de 50.000 toneladas de arveja argentina.

“Pese a que China restableció sus lazos con Canadá a partir de marzo de este año, el producto argentino demostró estar a la altura de las máximas exigencias globales”, afirmó.

De cara al futuro, y con un stock remanente proyectado en 274,000 toneladas para el fina de la presente campaña comercial, el desafío del sector radica en potenciar el consumo interno, ya sea como fuente de alimentación animal o con el desarrollo de harinas y snacks.

En lo que respecta al poroto Mung –con el cual se elaboran los denominados “brotes de soja”–, se registró en la última campaña un crecimiento récord en superficie argentina.

“El poroto Mung vive una campaña de expansión histórica en términos de superficie, registrando un incremento superior al 40% impulsado por el reemplazo de hectáreas de poroto negro y una fuerte adopción en las provincias de Santiago del Estero y Chaco, bajo esquemas de siembras tardías en rotación con girasol”, comentó Bárbara Wulff de Oscar Peman & Asociados.

En 2025/26 la siembra alcanzó las 105.000 hectáreas, logrando cosecharse 90.000, ya que parte del área se perdió por fuertes temporales ocurridos en la región chaqueña. La producción total se ubicó en 99.000 toneladas, con un rendimiento promedio de 1100 kg/ha.

Al no contar con un protocolo sanitarios habilitado para exportar de manera directa al mercado de China –proceso que se está gestionando a nivel diplomático–, los exportadores argentinos diversificaron sus operaciones, pisando fuerte en el sudeste asiático y Oceanía.

 

 

Gracias a la incorporación de tecnología y la expansión de nuevas áreas de siembra, India, que tradicionalmente producía Mung para consumo interno e incluso importaba el poroto, se transformó en los últimos años en exportador de la legumbre, lo que presiona a la baja del valor de la especialidad en la plaza asiática.

En lo que respecta al garbanzo, el mercado estuvo condicionado por una sobreoferta mundial acumulada en las últimas dos temporadas, lo que empujó los valores internacionales por debajo de la media histórica de la última década. No obstante, lluvias extraordinarias previas a la siembra entusiasmaron a los productores locales a mantener la superficie en niveles estables.

En 2025/26 se sembraron 96.900 hectáreas para generar una producción estimada en 124.000 toneladas, cifra que, sumado el stock remanente del ciclo previo, promovió la conformación de una oferta exportable de 113.000 toneladas para la presente campaña.

En ese marco, los valores de referencia se ubicaron en 600, 700 y 800 u$s/tonelada para los calibres 7, 8 y 9 milímetros de la variedad Kabuli, que es la que produce la Argentina. “Aquellos lotes destinados a la Unión Europea –que exige rigurosos controles de trazabilidad y pautas sanitarias– pueden capturar premios o plus de valor de entre 20 y 50 u$s/tonelada adicionales”, aclaró Lucas Género de Agrofín.

 

 

“En contraste, los mercados de volumen puro como Pakistán no penalizan tanto estas exigencias, aunque allí se compite directamente por precio contra la agresiva política comercial de Rusia”, añadió.

Pakistán lidera precisamente la demanda de garbanzo argentino, seguido de cerca por los mercados europeos de conservas como Italia  y España, completando el ranking con Brasil y Turquía.

“Los exportadores se mantienen expectantes ante una eventual resolución de los conflictos geopolíticos en Medio Oriente, lo que reabriría plazas históricas de alto valor como Arabia Saudita, Omán y los Emiratos Árabes Unidos”, resumió.

 

Primicias Rurales
Fuente:  Valor Soja
El calor en EE.UU. y las compras de China frenan la caída de los granos a la espera del informe del USDA

El calor en EE.UU. y las compras de China frenan la caída de los granos a la espera del informe del USDA

El mercado agrícola comienza a encontrar un sostén tras semanas de presión bajista. La combinación de pronósticos de altas temperaturas en Estados Unidos, el regreso de China al mercado de soja y la implementación del corte de biodiésel al 50% en Indonesia permitió una recuperación de los precios, aunque persisten factores financieros que limitan nuevas subas.

 

 

Rosario, martes 30 junio (PR/26)  – El mercado internacional de granos atraviesa un momento de alta volatilidad. Mientras el dólar alcanzó su valor más alto en 13 meses y el petróleo volvió a niveles previos al conflicto entre Estados Unidos e Irán, el foco de los operadores comienza a trasladarse al informe del USDA del 30 de junio, que actualizará las estimaciones de área sembrada y stocks en Estados Unidos.

«El contexto financiero sigue siendo negativo para los granos, pero el mercado empieza a encontrar algunos factores de sostén. El clima en Estados Unidos pasó a ser nuevamente una preocupación, China reapareció comprando soja y eso permitió un rebote de los precios«, afirma Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

El especialista explica que, tras varias semanas de buenas lluvias sobre los cultivos estadounidenses, los pronósticos ahora anticipan temperaturas muy superiores a las normales y menores precipitaciones, un escenario que vuelve a incorporar riesgo climático a los precios. A esto se suma la confirmación de compras de soja por parte de China y la decisión de Indonesia de implementar el corte obligatorio de biodiésel al 50%, una medida que fortalece la demanda de aceites vegetales.

Sin embargo, Romano advierte que el mercado continúa condicionado por la fortaleza del dólar y por la expectativa en torno al reporte del USDA. «Aunque el mercado estará muy atento al dato de área sembrada, históricamente este informe suele ajustarse en agosto, por lo que todavía puede haber cambios importantes«, señala.

Soja: China vuelve al mercado, pero las ventas argentinas siguen atrasadas

En soja, los fondos especulativos vendieron otras 2 millones de toneladas, llevando su posición neta vendida a 5 millones de toneladas en Chicago. Sin embargo, las compras chinas reactivaron el mercado y las exportaciones semanales estadounidenses alcanzaron 1,358 millones de toneladas, reflejando una demanda mucho más dinámica.

A largo plazo, Brasil proyecta una nueva expansión del área sembrada hasta 49 millones de hectáreas, aunque el crecimiento sería de apenas 0,9%, el menor incremento de las últimas dos décadas debido a márgenes ajustados y al riesgo climático asociado al fenómeno Niño.

En Argentina, la industrialización mantiene buen ritmo. La molienda de mayo alcanzó 4,18 millones de toneladas, un 8% más que un año atrás, impulsada por importaciones temporarias desde Paraguay, que representaron casi una cuarta parte de la soja procesada.

No obstante, las ventas de los productores continúan retrasadas. Hasta mediados de junio sólo se comercializó con precio el 24% de la producción, frente a un promedio histórico del 29%. «La industria todavía mantiene márgenes de molienda razonables, pero si quiere acelerar la originación de soja deberá convalidar precios más altos para convencer a los productores de vender«, sostiene Romano.

Maíz: el clima vuelve a dominar la escena internacional

El maíz continúa siendo el cultivo más sensible a la evolución climática en Estados Unidos. Aunque el 68% de los lotes mantiene una condición buena o excelente, el mercado vuelve a prestar atención a la posibilidad de una ola de calor durante etapas críticas del cultivo.

Al mismo tiempo, los fondos especulativos incrementaron sus apuestas bajistas al vender 3 millones de toneladas adicionales, acumulando una posición neta vendida cercana a 19 millones de toneladas.

En el plano internacional, el Consejo Internacional de Granos elevó la estimación de producción mundial hasta 1.310 millones de toneladas, mientras que Brasil mejoró su proyección de maíz safrinha a 115,8 millones de toneladas, aunque todavía por debajo del récord alcanzado el año pasado.

La situación europea aporta un factor de incertidumbre adicional. La intensa ola de calor que afecta a Francia y otros países podría reducir la producción de maíz, impulsando las cotizaciones en el mercado europeo MATIF y favoreciendo una mayor demanda de trigo como reemplazo para alimentación animal.

En Argentina, la cosecha de maíz tardío avanza lentamente y alcanza el 51,2%, afectada por los excesos de humedad. Esta demora, junto con una cola de embarques cercana a 2 millones de toneladas, está fortaleciendo los precios disponibles y de julio.

«Los compradores necesitan cumplir con los embarques y la oferta disponible sigue siendo limitada porque los productores mantienen un ritmo de ventas muy lento«, explica Romano.

Trigo: Europa aporta firmeza mientras Argentina demora la siembra

En trigo, la cosecha avanza con fuerza en el hemisferio norte. Estados Unidos ya recolectó el 40% del trigo de invierno, muy por encima del promedio histórico para esta época, lo que mantiene vigente la presión estacional de cosecha.

Sin embargo, la ola de calor en Europa comienza a modificar las expectativas. La Comisión Europea redujo su proyección de producción hasta 126,3 millones de toneladas, mientras crece la expectativa de una mayor utilización de trigo como reemplazo del maíz para alimentación animal.

En Argentina, la siembra alcanza el 65,8% del área prevista, con un retraso de siete puntos respecto del año pasado debido a las lluvias. No obstante, la mejora en la disponibilidad de humedad y la caída en los precios de los fertilizantes nitrogenados fortalecen las perspectivas productivas.

«Hoy seguimos proyectando una cosecha cercana a los 20 millones de toneladas. Las condiciones de humedad son muy buenas y la baja del costo de fertilización mejora las perspectivas del cultivo«, concluye Romano.

Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral
El agro mete 1 de cada 5 goles y aporta el 22% de nuestra economía

El agro mete 1 de cada 5 goles y aporta el 22% de nuestra economía

Las cadenas agroindustriales lideran la actividad económica nacional, superando al sector inmobiliario y al comercio. En un esquema similar a un mundial, 11 de 48 selecciones serían del campo. Datos, análisis de FADA y perspectivas de crecimiento para 2026.

 

 

Buenos Aires, lunes 29 junio (PR/26) — Si la economía argentina fuera un equipo de fútbol, el agro sería uno de los jugadores clave: las cadenas agroindustriales aportan el 22% de toda la actividad económica del país.

Esto significa que es el sector que más aporta al PBI nacional. “En otras palabras: uno de cada cinco ‘goles’ de la economía argentina los mete el agro”, destaca Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA.

En este ranking de aportes, a la agroindustria le sigue con el 14% el sector inmobiliario y con el 12% el comercio.

Siguiendo con las metáforas futboleras, “si vemos a la actividad económica como un fixture, de las 48 selecciones hay 11 que serían del agro”, agrega la economista.

Pensando hacia adelante, Pisani Claro advierte el impacto de esta tendencia: “Se espera que para este 2026 haya un crecimiento del 2,8% en toda la actividad económica argentina”.

El informe de FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), revela que las cadenas agroindustriales son el sector con mayor aporte dentro de la actividad nacional.

“¿Qué otros jugadores lo dan todo en la cancha?: segundo la actividad inmobiliaria (14%), tercero el comercio (12%), le siguen salud y educación (11%)«, detalla Antonella Semadeni, economista de FADA.

A estos sectores se le suman «la industria manufacturera no agropecuaria (9%) y, por último, otros rubros como construcción, transporte, logística y minería, que juntos suman el 32%”, agrega Semadeni.

“Cuando hablamos del agro no hablamos solamente del campo. Hay una enorme cantidad de actividades que se ponen en marcha a su alrededor”, explica la economista sobre el impacto del sector.

Estas incluyen rubros fundamentales como transporte, logística, industria alimenticia, servicios profesionales, comercio, tecnología y empleo directo en cientos de localidades de todo el país.

“Si la actividad económica, también llamada PBI, fuera un mundial de 48 selecciones, 11 serían del agro. La agroindustria tiene presencia en gran parte de la economía«, advierte Fiorella Savarino, economista de FADA.

Su impacto va mucho más allá de la producción primaria, ya que el valor también se genera fuera del campo: en el transporte, las industrias, el combustible, los comercios, administrativos, ingenieros y veterinarios.

«Es una gran rueda que va sumando trabajo e inversiones y mejorando exponencialmente las condiciones de vida de las familias argentinas”, remarca Savarino.

Ningún jugador gana un partido solo

“Detrás de cada producto agroindustrial hay una gran cantidad de personas trabajando en diferentes rubros, funcionando como una gran rueda de la economía», afirma Semadeni.

Por ese motivo de constante interconexión productiva, desde la fundación destacan un concepto clave: «Decimos que el agro no juega solo: juega junto a muchos otros sectores”.

En un contexto económico complejo, el estudio remarca que el crecimiento de la actividad económica es vital porque impacta directamente en la vida cotidiana de las familias argentinas.

Cuando la economía efectivamente se mueve, aumenta el consumo, aparecen nuevas inversiones, se genera empleo y se dinamizan distintas actividades en simultáneo.

“Así como en un equipo ningún jugador gana un partido solo, en la economía pasa algo parecido. Argentina necesita que todos los sectores puedan crecer y desarrollarse«, sostiene Savarino.

En esta dinámica de recuperación, el agro tiene un rol clave, pero el verdadero desafío es lograr que haya «un equipo completo empujando para el mismo lado”.

Perspectivas 2026

Según los datos revelados en el informe, se espera que la actividad económica en general crezca un 2,8% respecto al año 2025.

“Los motivos que impulsan este crecimiento pueden ser múltiples: las inversiones privadas, el gasto público, el consumo y el comercio internacional”, explica Semadeni.

El estudio detalla que, en lo que refiere puntualmente a los niveles de consumo, no hubo grandes mejoras en lo que va del año 2026.

Por el lado de las inversiones, se han aprobado proyectos relacionados al RIGI en minería e hidrocarburos, principalmente, y se encuentra en marcha el RIMI en niveles subnacionales.

En contrapartida, si observamos los números por el lado del gasto o las inversiones públicas, estos índices aún se encuentran contenidos.

Respecto al desarrollo del comercio internacional, la tendencia general de los mercados muestra que vienen aumentando las exportaciones y cayendo las importaciones.

“Si nos centramos en las exportaciones de nuestro país, la agroindustria genera 6 de cada 10 dólares actualmente«, avizoran los especialistas desde FADA.

Con este panorama, sumado al «contexto de cosecha récord y buenos precios internacionales en carne, podrían existir mejoras significativas para este 2026”.

Primicias Rurales
Fuente: FADA
Sector bovino argentino: valor récord de exportaciones y menor faena en el primer cuatrimestre de 2026

Sector bovino argentino: valor récord de exportaciones y menor faena en el primer cuatrimestre de 2026

El complejo bovino argentino logró un récord histórico de exportaciones al alcanzar los US$ 1.654 millones en el primer cuatrimestre, impulsado por mejores precios internacionales, a pesar de registrar la menor faena en diez años.

Por Franco Ramseyer – Emilce Terré – Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, jueves, 25 junio (PR/26) — El valor de las exportaciones del complejo bovino alcanza US$ 1.654 M (+36% interanual), nuevo récord histórico. La faena registra un mínimo de diez años, aunque el peso promedio de los animales faenados se mantiene firme.

La presente nota analiza la coyuntura del sector bovino argentino durante el período enero-abril de 2026, con foco en la faena y producción de carne, el comercio exterior, la dinámica de los precios internacionales y el consumo interno.

Se observa una contracción en la oferta doméstica sumada a un contexto internacional favorable para el sector exportador.

Faena y producción

El año pasado había cerrado con una faena de 13,6 millones de cabezas, lo que representó una contracción del 2,5% respecto de 2024 y del 1,6% frente al promedio de los cinco años previos. De este modo, la faena decreció por segundo año consecutivo luego de haber tocado un máximo relativo de 14,5 millones de cabezas en 2023, pico que había estado en gran medida impulsado por la severa sequía de ese año y su impacto negativo sobre las pasturas.

En el primer cuatrimestre de 2026 la tendencia contractiva se profundizó: con 3.935.598 de cabezas faenadas, la serie se ubicó en su registro mínimo en diez años para un primer cuatrimestre.

La disponibilidad hídrica y los buenos precios del kilogramo vivo incentivaron a los productores a extender el período de engorde, aumentando el peso de los animales previo al envío a faena.

 

En términos mensuales, la faena de febrero de 2026, con 925.235 cabezas, fue la más baja desde abril de 2017, y el dato de abril de 2026 (960.871 cabezas) se ubicó como el más bajo para dicho mes en los últimos nueve años.

 

Por el lado de la producción de carne, en el primer cuatrimestre de 2026, la misma se ubicó en 926.583 toneladas equivalente res con hueso, el menor registro en nueve años. No obstante, el dato más destacado es que el peso promedio por animal faenado ascendió a 235,4 kg en gancho, el valor más elevado en los registros para un primer cuatrimestre, con datos disponibles desde 1990.

Este indicador supera en 9 kg al promedio de los últimos 10 años para el mismo período (226,4 kg) reflejando una decisión productiva orientada a maximizar el rendimiento por animal en un contexto de precios favorables y oferta restringida.

 

Exportaciones: primer cuatrimestre récord en valor

De acuerdo con datos de INDEC, el valor exportado por Argentina en productos del complejo Carne y Cueros Bovinos durante el primer cuatrimestre de 2026 ascendió a US$ 1.653,7 millones, un 36% por encima del mismo período del año previo y un 39% por encima del promedio de los últimos cinco años para el mismo lapso, consolidándose como el máximo histórico para un primer cuatrimestre, con datos desde 2002.

 

Esto se vio apuntalado en buena medida por el aumento de los precios de exportación: durante abril de 2026, el precio promedio de exportación informado por SAGyP alcanzó los USD 5.490 por tonelada (eq. res con hueso), un máximo desde mayo de 2014.

Excluyendo el secreto estadístico, la distribución por destino muestra que el 39,1% del valor exportado tuvo como destino China, el 19,0% a Estados Unidos, el 12,9% a Israel, el 7,8% a Alemania, el 5,6% a Países Bajos y el 15,6% restante se distribuyó entre otros 35 destinos.

 

En términos de volumen, las exportaciones de carnes bovinas alcanzaron en el primer cuatrimestre 257.345 toneladas res equivalentes, un 10% superior al mismo período de 2025 y se un 2% por debajo del promedio de los últimos cinco años.

Se destaca un incremento en los despachos de carne a la Unión Europea, particularmente de carne fresca deshuesada. En el primer cuatrimestre, el volumen despachado ascendió a 15.580 toneladas (peso producto), siendo este el mayor volumen exportado al bloque de este producto desde el año 2009, para un primer cuatrimestre.

Desde luego, Estados Unidos también viene jugando un rol muy relevante, pero en este caso se destacan fundamentalmente las compras de carne deshuesada congelada, que suman 28.539 t, siendo el máximo registro histórico para un primer cuatrimestre.

El volumen de carnes despachado a China, si bien continúa liderando el podio, se presenta como el menor en los últimos seis años para un primer cuatrimestre, totalizando 128.698 t (p.p.). Cabe recordar, sin embargo, que Argentina cuenta con una cuota de 511.000 toneladas de carnes para enviar al gigante asiático durante el año en curso.

Detrás de los incrementos de exportaciones a la Unión Europea y a Estados Unidos, se encuentran el Acuerdo Mercosur – Unión Europea y la Proclama Presidencial presentada este año por EE. UU.

Con respecto al primero, se estableció que a partir del primero de mayo la alícuota de la cuota Hilton bajó de 20% a 0%.

Además, se creará una nueva cuota de 99.000 toneladas de carne bovina para el Mercosur, con un arancel preferencial del 7,5%, la cual está dividida en dos cuotas de carne congelada y enfriada de 54.450 y 44.550 toneladas, respectivamente, y de la cual todavía resta definirse la distribución entre los países miembros.

Todo esto permite pensar que haya un repunte las exportaciones al bloque europeo se mantengan en niveles elevados en el transcurso de 2026.

En relación con el acuerdo con EE. UU., cabe recordar se adicionaron 80.000 toneladas libres de aranceles para recortes de carnes magras, las cuales ingresan en cuatro tramos trimestrales de 20.000 toneladas durante el año 2026.

Este volumen se suma al acuerdo preexistente de 20.000 toneladas anuales que cuentan con un arancel preferencial. De este modo, durante el corriente año el volumen total con preferencias arancelarias asciende desde 20.000 hasta 100.000 toneladas.

Dinámica del consumo interno

En el primer cuatrimestre de 2026, el consumo aparente se ubicó en 681.209 toneladas equivalente res con hueso, un 11,7% por debajo del año previo y un 7,8% por debajo del promedio de los últimos cinco años para el mismo período. La caída responde a dos factores que operan de manera simultánea.

Por un lado, el incremento real de los precios minoristas que tuvo lugar en el transcurso del último año. En segundo lugar, el menor consumo es también consecuencia a una menor oferta de carne, resultado directo de los mínimos productivos mencionados anteriormente en el informe.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: BCR Informativo Semanal