Golpeada por la crisis del mercado energético, la producción de  biodiesel en Argentina cae a un mínimo en 10 años

Golpeada por la crisis del mercado energético, la producción de biodiesel en Argentina cae a un mínimo en 10 años

Buenos Aires, 13 noviembre (PR/20) –La producción de biodiesel de 1,1 millón de toneladas en lo que va del año es el volumen más bajo de la década.
Con un precio de referencia fijado en $ 48.533 la tonelada a partir de octubre, el diferencial entre biodiesel y aceite de soja
cayó a la mitad desde principios de año, sostuvo hoy un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, la producción de biodiesel de septiembre fue de 106.2014 toneladas,
con una caída interanual del 50% y el volumen más bajo para ese mes desde el año 2008.
La producción de biodiesel ha sido altamente volátil en Argentina, sujeta a cambios tanto en la política comercial
doméstica (como ser en el corte obligatorio) como externa, especialmente alteraciones en el acceso a los mercados
internacionales y competitividad respecto a los combustibles fósiles.
En este sentido, resulta claro que este 2020 la crisis del mercado energético le imprimió un duro golpe al sector, indicó el
informe.
Las medidas de confinamiento que buscaron contener el avance de la pandemia de Covid-19 significaban, en la práctica, que el movimiento de personas –y asimismo de muchas mercancías- se desplomase.
Los stocks de petróleo se acumularon hasta llenar todo espacio disponible de almacenaje y en abril se da el hito del precio de
referencia del petróleo crudo cayendo a terreno negativo.
Ese mismo mes, la producción de biodiesel en Argentina fue de apenas 44.0793 toneladas, el volumen mensual más bajo desde enero de 2009.
“Si se analiza ahora la producción acumulada mensual por año calendario, a septiembre de 2020 inclusive el output total alcanza 1,1 millones de toneladas, medio millón de toneladas por detrás del acumulado a la misma altura del 2019 y debajo también de los niveles mínimos de la última década”, añadió el análisis.
El cambio de patrón se produce en el mes de abril, ya que hasta marzo la industria venía trabajando a un ritmo superior al del año anterior.
Sin embargo, desde entonces no ha podido remontar el nivel de actividad y un único mes (julio) se superó la marca del mismo
período del 2019.
Del lado de los precios, a un valor de referencia establecido en $ 48.533 la tonelada a partir de abril, se observa una erosión
de la rentabilidad de la industria de biodiesel respecto a la evolución del precio del aceite de soja.
“Tomando los valores promedio del mercado interno en base a los datos volcados en SIO Granos y expresando ambos en dólares para una mejor comparación, puede verse que la brecha entre ambos se redujo un 50% en lo que va del año”, dijo la BCR.

Primicias Rurales

Autora: Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario

Crean gel de propóleos para tratar infecciones en la piel

Crean gel de propóleos para tratar infecciones en la piel

Tucumán, 10 noviembre (PR/20) — Elaborado por las abejas, el propóleo tiene una composición que depende de las plantas que rodean la colmena. Este insecto lo elabora de las resinas de los brotes y los emplea para sellar su colmena y protegerla de bacterias, hongos e insectos.

A partir de caracterizarlo y estudiarlo “pudimos determinar que el propóleo inhibe el crecimiento de bacterias Gram-positivas y Gram-negativas y, los niveles de concentración que se necesitan para producir la inhibición, son bajos”, explicó María Inés Isla, investigadora y directora del Instituto de Bioprospección y Fisiología Vegetal (INBIOFIV) dependiente del CONICET y de la Universidad Nacional de Tucumán, y docente investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo.

Los resultados expresados “sugieren que la formulación tópica podría usarse como un producto apiterapéutico, antioxidante y antibacteriano”, resaltó Luis Maldonado, jefe de grupo Agroindustrias, Agregado de Valor, Mercados y Socioeconomía del INTA Famaillá –Tucumán–.

Esta formulación tópica “mostró buenos resultados en el ensayo de liberación de los principios activos mediante el uso de la celda de Franz”, una prueba para medir la liberación del fármaco a partir de cremas, pomadas y geles, recientemente publicado por el equipo de profesionales en un artículo científico publicado en Journal of Apicultural Research.

Si bien el propóleos está incorporado en el código alimentario argentino como un suplemento dietario, “en la Argentina resulta un producto natural muy poco aprovechado a diferencia de lo que sucede en Brasil, que lo comercializa y exporta a diferentes lugares del mundo”, indicó Maldonado.

Además de caracterizarlo, “lo que nos propusimos era otorgarle un valor agregado y hemos alcanzado, entre otros desarrollos, este gel hidroalcohólico con propóleos argentinos”, señaló Isla. Al referirse a este hidrogel con extracto de propóleos que mantuvo su estabilidad química, física y microbiológica, así como sus propiedades biológicas durante más de 1 año de almacenamiento.

A partir de evaluar la actividad del propóleos en estudios in vitro y en diferentes tipos de ensayos conocidos como bioautográficos, los investigadores pudieron observar que tenía actividad frente a varios microorganismos.

Otros ensayos permitieron analizar la concentración necesaria del extracto de propóleos para inhibir el crecimiento de microorganismos o la concentración necesaria para eliminarlo. En lo que se conoce como concentración inhibitoria y bactericida mínima.

En el trabajo publicado por Isla y Maldonado, junto con Ana Lilia Salas, Iris Catiana Zampini, Myriam Arias, María Inés Nieva Moreno, Antonella Santillán Deiú, Walter Bravo, todos del INBIOFIV, CONICET, Facultad de Ciencias Naturales e IML – UNT, Florencia Correa Uriburu (becaria INTA-CONICET) y Virginia Salomón, del INTA Famaillá, se presentaron los resultados de desarrollo del hidrogel antibiótico y antioxidante que contiene extracto de propóleo nacional.

 

“Se buscará transferir este conocimiento en un desarrollo comercial que se trabajará y llegará al mercado a través de organizaciones presentes en la provincia, como es el caso de la Cooperativa Apícola Norte Grande”, indicó Maldonado.

Desde el INTA ya se avanza junto con la cooperativa y la universidad en la construcción de una planta piloto para la industrialización de éste y otros productos que esperan por su transformación y certificación sanitaria.

En lo que se conoce como la ecorregión del monte y exclusiva de la Argentina, por arriba de los 1.400 metros SNM, “nos encontramos con propóleos con calidad biológica excelentes”, dijo Isla.

En el caso del propóleos del Valle Calchaquí, se demostró que contiene los mismos compuestos químicos que la resina de la jarilla -chalconas, flavonoides y ácidos fenólicos- y, además, los investigadores encontraron en ellos la presencia de restos de tejidos vegetales de jarilla, lo cual confirma que las abejas usan la resina de esta planta para fabricar el propóleos. Con utilidad en etnobotánica y en prácticas tradicionales, actualmente se lo considera una fuente de fitoterapia.

Producto regional

Con la idea de regionalizar los efectos del producto el equipo de investigación utilizó bacterias Gram-positivas, como Staphylococcus aureus, y Gram-negativas presentes en la zona y que causan infecciones. Las muestras para el estudio fueron cedidas por el Hospital de Clínicas “Presidente Dr. Nicolás Avellaneda” de la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Cada nosocomio o región “cuenta con estos patógenos que son característicos y con determinado perfil de resistencia”, indicó Isla y agregó: “Los centros de salud nos ceden una muestra de esa cepa que presentan resistencia y que ocasionan infecciones intrahospitalarias”.

Esto permitirá que este desarrollo se aplique en “infecciones provocadas por bacterias que no son resistentes a antibióticos comerciales hasta aquellas que sí lo son”, destacó la investigadora y reconoció que ²los propóleos inhiben el crecimiento de un amplio espectro de aislamientos clínicos que causan infecciones de piel y de tejidos blandos”.

El propóleo que derivó en este desarrollo del gel hidroalcóholico pertenece a la región de Cuyo, más precisamente a la provincia de Mendoza, y forma parte del trabajo de caracterización que abarca a todo el país.

De manera que el propóleos estudiado presenta muy buenas propiedades y actividades, aunque no se trata del único con estas características, sino que existen otros que cuentan con potencialidades que “son iguales o mejores”, coincidieron los profesionales.

Se trata de un producto cuya calidad depende de la flora que visitan las abejas. Esto llevó a los investigadores a entender la caracterización de la calidad química y biológica para “poder asesorar a los apicultores y señalarles cuáles son las zonas que cuentan con una biodiversidad para la producción de propóleos de calidad”, resaltó Maldonado.

Cabe destacar que cada propóleos tiene una composición química diferente ya que son los metabolitos los que se las otorgan y pueden emplearse en desarrollos de productos como el gel hidroalcóholico.

Una investigación de 20 años

Esta línea de investigación “abarca la caracterización físico química de prácticamente los propóleos de todo el país”, resaltó Maldonado, dando a entender la importancia de un trabajo con énfasis en la actividad biológica de esos propóleos. La conformación de la propoleoteca es el resultado de más de 20 años de investigaciones y ensayos en distintas regiones país.

Tanto Maldonado como Isla coincidieron en que “es un producto que en Argentina no lo aprovechamos como sí sucede en otros países” que lo comercializan, ya no como producto crudo, sino como fitoterapéuticos o en otras presentaciones disponibles para el mercado.

“Si bien los propóleos se producen de forma natural en las colmenas, también existen métodos para producirlos y con mejor calidad ya que no están expuestos a posibles contaminantes”, explicó Maldonado.

Esta investigación cuenta con el apoyo del Consejo de Investigación de la Universidad Nacional de Tucumán, el CONICET, la ANPCyT y el Programa de Apicultura del INTA.

Primicias Rurales

Fuente: INTA Informa

Monitoreo en la red de trampas para la plaga picudo del algodonero en la provincia de Chaco

Monitoreo en la red de trampas para la plaga picudo del algodonero en la provincia de Chaco

Resistencia, Chaco, 10 noviembre (PR/20) – El monitoreo permanente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) en las 300 trampas de picudo del algodonero ubicadas en 9 departamentos de la provincia de Chaco, constató la baja presencia del insecto con respecto a años anteriores.

La situación es consecuencia de los trabajos de destrucción de rastrojos realizado por los productores, a lo que se agregan factores climáticos como las heladas y la intensa sequía que se produjo desde el otoño hasta fines de octubre.

Cada semana, agentes del Centro Regional Chaco-Formosa del Senasa monitorean las estaciones con las 300 trampas ubicadas estratégicamente en lotes de algodón que se encuentran en los departamentos O’ Higgins, Fontana, Comandante Fernández, Quitilipi, Independencia, Maipú, 9 de Julio, 12 de Octubre y Almirante Brown. Por mes realizan un total de 1200 monitoreos.

El comienzo de la nueva campaña algodonera en la provincia del Chaco se caracteriza por tener un vacío sanitario prolongado debido a que las lluvias recién llegaron a finales de octubre y allí comenzó de manera tardía la siembra del cultivo de algodón.

La fecha de siembra de algodón obligatoria en la provincia del Chaco es desde el 1 de octubre al 30 de noviembre, según lo establecido en la Resolución Senasa N° 74/2010, que fija además, la obligatoriedad de la destrucción de rastrojos.

Con esta medida se pretende lograr un vacío sanitario de 90 días sin cultivo en el lote para cortar el ciclo del picudo del algodonero, concentrar el ciclo del cultivo y de esta manera controlar al insecto.

“Las bajas precipitaciones durante el otoño, invierno y principios de primavera y las heladas tardías provocaron que no haya rebrote del cultivo, lo que generó un vacío sanitario más largo y que el picudo no disponga de alimentos para sobrevivir hasta esta campaña. Sin dudas que, la menor cantidad de individuos de picudo, es una ventaja de cara al nuevo ciclo que se está iniciando”, explicó Julio González, agente de la oficina Saenz Peña del Senasa.

Para evitar que las poblaciones de picudo aumenten en las próximas etapas del cultivo se recomienda a los productores: colocar trampas, monitorearlas de forma permanente y realizar controles donde exista presencia del insecto para disminuir las poblaciones y propiciar rendimientos significativos en la producción de algodón.

Primicias Rurales

Fuente: Senasa

Vinculan el cambio de uso de suelo a pérdidas de carbono orgánico

Vinculan el cambio de uso de suelo a pérdidas de carbono orgánico

Buenos Aires, 6 noviembre (PR/20) — El suelo es el sumidero terrestre de carbono más importante, ya que almacena casi tres veces más del carbono existente en la vegetación. Pequeños cambios en las reservas de carbono orgánico del suelo por unidad de superficie terrestre pueden tener una profunda influencia en el balance global de carbono atmosférico.

“El cambio de uso de suelo (CUS), tiene una gran influencia en el stock de carbono del suelo”, explicó Pablo Peri, quien formó parte del estudio como investigador del INTA Santa Cruz y de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) – CONICET.

En esta línea, confirmó las pérdidas de cambios de carbono orgánico del suelo a 1 metro de profundidad del suelo y aseguró que “estuvieron fuertemente asociadas con el cambio de uso del suelo”. Así, el investigador del INTA detalló que la transición de bosque a cultivo implicó un 18.5 % menos de carbono orgánico y los cambios de pastizal a cultivo y de bosque a plantación forestal representaron una reducción del 17.6 %.

“Este problema se convierte en la segunda fuente más grande de emisiones a la atmósfera, a través de la liberación de carbono almacenado en la vegetación y el suelo”, indicó Peri. Por el contrario, en el estudio se especificó que “los incrementos de carbono orgánico del suelo se asocian principalmente a los cambios de cultivo a bosque con un incremento del 28 % de carbono orgánico, del 23.2 % cuando se pasa de cultivo a pastizales y un 10.5 % más con el cambio de pastizales a bosque.

Para Peri, cualquier intento “de prevenir las pérdidas antropogénicas de carbono o secuestrar el carbono depende del comportamiento de la sociedad”.

El trabajo “Biophysical and socioeconomic factors influencing soil carbon stocks: a global assessment”, recientemente publicado en la revista internacional “Mitigation and Adaptation Strategies for Global Change”, partió de una base de datos con 817 sitios identificados, los cuales abarcan distintas gradientes ambientales y que representan los biomas existentes.

A su vez, se identificaron 8 tipos de transición de cambio de uso del suelo: pastizal a cultivo, pastizal a bosque, bosque a vegetación secundaria, bosque a pastizal, bosque a cultivo, bosque a plantación forestal, cultivo a pastizal, y cultivo a bosque.

Así, los especialistas lograron determinar los patrones globales de cambio en las reservas de carbono orgánico del suelo para diferentes transiciones en el cambio de uso del suelo -hasta una profundidad de 1 metro, y establecer la importancia relativa de los factores biofísicos y socioeconómicos.

De la investigación también participaron junto con Peri, Sandra Duarte-Gaurdia, Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) y German Baldi, Universidad Nacional de San Luis y CONICET.

Además, Wulf Amelung de la Universidad de Bonn de Alemania, Evert Thomas, Biodiversidad Internacional de Perú, Nils Borchard del Instituto de Recursos Naturales (Luke) de Finlandia, Annette Cowie de la Universidad de Nueva Inglaterra de Australia y Brenton Ladd de la Universidad Científica del Sur de Perú.

Una década de pérdidas

Si bien en los últimos 200 años los suelos perdieron alrededor de 133 petagramos de carbono de los primeros dos metros del perfil del suelo debido a cambios en el uso del suelo, los investigadores subrayaron que “en los últimos 10 años, el flujo neto global de carbono –debido a estos cambios– se encuentra entre 1.1 y 1.5 petagramos de carbono”.

En esta línea, en el estudio se detalla que, por ejemplo, una pérdida del 10 % en las reservas mundiales de carbono orgánico del suelo, corresponde a unos 30 años de emisiones antropogénicas.

En tal sentido, los investigadores advierten la necesidad de “mantener o, incluso, aumentar la cantidad de carbono almacenada en el suelo”, dado que puede desempeñar un papel importante en “la mitigación del cambio climático, como se promovió recientemente mediante la iniciativa internacional 4 por 1000”.

Al cambio de uso del suelo, se suma la hipótesis de que los factores sociales o económicos serían también importantes determinantes del cambio de carbono del suelo. En esta línea, Peri explicó que factores como la pobreza limitan la capacidad de invertir en el manejo del suelo, dato –hasta ahora– apenas considerado en la formulación de la política de secuestro de carbono a escala global.

De estudio surge que los sitios con niveles de más altos de pobreza poseen suelos más pobres o suelos que son más difíciles de manejar, como Vertisoles, Leptosoles, Arenosoles y Acrisoles.

Primicias Rurales

Fuente: INTA Informa

Se contribuye a la conservación de la sanidad forestal en municipios de la costa bonaerense

Se contribuye a la conservación de la sanidad forestal en municipios de la costa bonaerense

Mar del Plata, 2 noviembre (PR/20) – – Técnicos y profesionales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) monitorean las áreas forestadas de la localidad turística de Pinamar y municipios aledaños, con el fin de identificar y controlar plagas que las afecten.

Estas tareas se desarrollan desde 2013 en la jurisdicción del Centro Regional Buenos Aires Sur del Senasa, gracias a un acuerdo de colaboración con la División de Mantenimiento de Espacios Verdes y Arbolados municipal.

Las actividades están enmarcadas en el Programa Nacional de Sanidad Forestal que coordina el Senasa, el cual impulsa acciones para la preservación de los bosques a través de medidas que disminuyan los daños que ocasionan las plagas como también su dispersión.

“Desde entonces, los trabajos de monitoreo, trampeos, recolección y sistematización de datos, se focalizan en la determinación de la presencia de la avispa barrenadora de los pinos, Sirex noctilio, una de las plagas que afecta a las coníferas del género Pinus, que tiene gran relevancia mundial dado que el ataque de estos insectos ocasiona la muerte de los árboles”, explicó el profesional del Centro Regional Buenos Aires Sur del Senasa, Lucas Bacalov.

Las tareas que efectúa personal del Senasa y del municipio consiste en la prospección visual de sectores rurales y urbanos forestados, sobre los cuales se busca identificar sintomatología de ataque de plagas, para su marcación y georreferenciación.

Bacalov destacó que “desde el Senasa trabajamos en la incorporación de un biocontrolador de Sirex, el nematodo Beddingia siricidicola, en árboles previamente identificados por sintomatología de ataque y con la confirmación de presencia de larvas de la plaga.”

Cabe aclarar que este organismo es parásito de la avispa y produce la esterilidad de las hembras adultas del insecto. Es uno de los métodos de control biológico utilizado en plantaciones de pino, con más amplia distribución en el mundo, siendo completamente amigable con el ambiente ya que es específico atacando sólo a Sirex noctilio.

Estas acciones se replican en otras regiones como el noreste, centro y sur del país, donde el Senasa interactúa con otros organismos para fortalecer las acciones de monitoreo y control de plagas forestales.

Primicias Rurales

Fuente: Senasa

Aapresid y AAPA lanzan el sello ‘Algodón Responsable Argentino’

Aapresid y AAPA lanzan el sello ‘Algodón Responsable Argentino’

Buenos Aires, 2 noviembre (PR/20) — La Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y la Asociación Argentina de Productores Algodoneros (AAPA) lanzan Algodón Responsable Argentino: el primer sello nacional para certificar prácticas sustentables en el cultivo de algodón.

Las mismas incluyen prácticas agrícolas, ambientales, sociales y de calidad de fibra.

Así como un proceso de mejora continua que serán verificados por entes independientes en auditorías alineadas con los más altos estándares nacionales e internacionales.

Fruto del trabajo de dos instituciones conformadas por productores, el sello Algodón Responsable Argentino tiene fuerte foco en la producción primaria, pero con un impacto sobre el resto de la cadena algodonera.

En esa línea, las instituciones apuntan a lograr la homologación de ‘Algodón Responsable Argentino’ con el estándar internacional BCI (Better Cotton Initiative) que nuclea más del 15% de la producción mundial de algodón y se enfoca en el consumidor.

“Es una oportunidad de trabajar con toda la industria, partiendo desde la producción primaria, y alineados a requisitos internacionales. Creemos que la certificación nacional y una posterior homologación con BCI será la puerta de ingreso del algodón argentino al mercado global”, afirma Tomás Mata, gerente del Programa Certificaciones de Aapresid.

La implementación comenzará esta campaña con una prueba piloto que involucra 7 productores de Chaco, Santiago del Estero y Salta que suman unas 20.000 hectáreas. En 2021/22, el sello ‘Algodón Responsable Argentino’ se abrirá a todo productor interesado, sin importar escala o superficie.

Sin dudas la iniciativa tendrá un impacto significativo para el desarrollo sustentable de una de las economías regionales más pujantes, con una producción anual que ronda las 320 mil tn de fibra y la generación de 4000 puestos de trabajo en el norte argentino en 450.000 hectáreas.

“El sello de Algodón Responsable Argentino es un hito histórico para nuestro cultivo. Los productores adherentes están muy entusiasmados por evidenciar la sustentabilidad de sus prácticas y poder crear una marca país que acompañe al cultivo en su producción y comercialización” afirma Marcelo Falco, representante de AAPA.

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Fuente: Aapresid