Contextos generales en escenarios expirados, el USDA lo cambiará todo.

Contextos generales en escenarios expirados, el USDA lo cambiará todo.

Por Celina Mesquida – RJO’Brien

Como escribir sobre el reporte del USDA, sin que caduque la información al momento que estés leyendo esto. Básicamente esquivándolo. Sin embargo, el estado de quietud y deterioro del mercado en este momento puede cambiar drásticamente o mantenerse lateralizando algún tiempo más, todo dependerá de cómo se crucen los análisis técnicos con las ordenes estacionadas de los algoritmos al momento de la salida del USDA. Recuerden que la información nos hablará de dos velocidades diferentes, una del ciclo en curso y la otra del nuevo.
Observando la historia durante los últimos 14 años, 7 de ellos, el maíz tuvo una reacción alcista el día de este reporte y en 7 años bajista, en soja y trigo 8 años se evidenciaron a las alzas y 6 años a las bajas, y la  mayoría de las veces los movimientos entre maíz y soja fueron opuestos, lógicamente debido al reporte de área. Veremos el veredicto en breve si es que ya no lo asimilaste.
En otras notas, el progreso de la cosecha de Brasil de soja se encuentra al 67%, muy cerca del promedio de 70% a esta altura del partido, y con un pronóstico seco durante esta semana, por lo tanto, parece que el adelanto será permitido. Argentina comenzará su cosecha de soja en breve desacelerando un  poco el ritmo de la de maíz que avanza al 10%. El maiz de Safhrina al 98% de su siembra. Parece que China compró más de 3 mill de t de maíz desde Ucrania esta semana, pero el morbo es que China se surta desde USA y si bien lo ha hecho en compras anticipadas, China necesita embarcar desde USA al menos 750 mil toneladas semanales hasta fin de agosto para cumplir con sus encargues y no rolar al año siguiente. Aún les quedan por embarcar unas 15 mill de t de las 23 que tienen comprometidas al momento. Muy interesante seguir los embarques ya que el programa exportador de USA tanto de soja como maíz se encuentra por encima del 95%.
El aceite continúa siendo la estrella del mercado, pero ahora por lo estrellado, 3 días no corridos de
límites a las bajas y sin tener más explicación que fondos liquidando y desarmando el oilshare, dejamos el cuento de los aceites vegetales como está y le damos tela en otra ocasión. El margen de molienda en USA alrededor de 50 centavos con la caída del aceite y la harina que no hace mucho por acomodarlo. No hace una eternidad el spread de harina de mayo con julio estaba invertido y ahora acarreado. ¿Estas chequeando los spreads? ¿Observaste que los fondos en maíz están muy cercanos al récord neto comprado, pero en soja, en cambio, hay espacio?
La historia fundamental continúa siendo alcista, por lo tanto, cuesta explicar una secuencia lateral sin fuerza y de mucha volatilidad. Estamos llenos de información que a veces de poco sirve, nos matamos por informar lo que ya se sabe y con eso tratamos de adivinar el siguiente movimiento del precio. Lo importante es la interpretación de la información, el análisis y las acciones concretas que se tomen para cubrir los márgenes propuestos. El resto es carrera de Tweets por rapidez no por veracidad.

@celimesquida

“Imparable y obstinada”: quién es Lorena Elorriaga, la primera presidenta de la Asociación Rural de Salliqueló

“Imparable y obstinada”: quién es Lorena Elorriaga, la primera presidenta de la Asociación Rural de Salliqueló

Buenos Aires, 31 de marzo (PR/21) .– “Tengo que agradecerle a los hombres que siempre me han subestimado, porque cuando piensan que no podés hacer algo te dan 10 pasos de ventaja”, dice Lorena Elorriaga mientras le da de comer a la hacienda en el corral en el medio del campo. Así como ella hay cientos de mujeres que se dedican a las tareas agrarias, a veces, en el anonimato por estar dentro de un núcleo familiar, en el rol de emprendedoras o desde el lado de líderes, como es ahora su caso.

Esta semana Lorena fue elegida presidenta de la Asociación Rural de Salliqueló, es la primera mujer en ocupar ese cargo desde que se creó la entidad en 1949. La flamante dirigente, de 45 años, cuenta que desde hace 20 se dedica a la producción agropecuaria: es ingeniera agrónomaproductora y contratista. Desde los 15, relata, empezó su inquietud por las actividades agrarias con un apiario del que ella misma se encargaba para aprender sobre la actividad; con el paso de los años y, en paralelo a una reinvención de su familia compuesta sólo por mujeres, empezó a estudiar en un centro de formación profesional lo que más tarde se terminó por convertir en una carrera universitaria y su estilo de vida.

“No esperemos que las cosas sucedan, hay que salir a buscarlas y trabajar en consecuencia. En mi caso me enamoro de los problemas y no de la solución, cuando hay algo que resolver estoy más entretenida y veo que todo vaya sobre ruedas. Me gustan los desafíos”, asegura. Durante 20 años Lorena trabajó en una empresa donde, ella misma cuenta que lo que importaban eran los objetivos y no “si era hombre o mujer”. “A mí me pagaban por hacer un trabajo y no importaba si subía a la camioneta una mujer o un pibe”, precisa.

En Salliqueló, tierra de abundante producción lechera y cárnica, Lorena cultiva soja, maíz tardío, girasol y ganadería, además de ser contratista rural. El camino se lo ganó con trabajo, educación y determinación, dice. Estuvo siempre vinculada a las instituciones que promueven la agricultura sustentable, las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y el medio ambiente para impulsar comunidades más sanas. Ahora, en tanto, lo hará a través de la Asociación Rural local vinculada a Carbap, donde intercambiará ideas con líderes de todo el país.

El lugar de la mujer en el agro

“El campo es un lugar muy hostil, hay muchas mujeres trabajando de manera silenciosa, ya sea acompañando a su familia o desde un rol como me ha tocado a mí, pero hay que ir buscando los lugarcitos”, razona. Imparable, aguerrida y obstinada, como se califica, cuenta desde el medio del campo que “no hay nada” que la condicione. “Nunca me he frenado por mi condición de mujer, por el qué dirán por cuestiones de género; me convenzo a mí misma de conseguir las cosas”, asegura.

Sabe que en el sector, si bien cada vez son más, no hay muchas mujeres que ocupen puestos en lugares clave, y, si bien tiene una teoría definida sobre el tema, señala que “somos las mujeres las que tenemos que tender el puente” para encontrar los espacios. “Los hombres tienen un perfil más combativo y las mujeres somos más conciliadoras; a veces, tenés que ser combativo y duro para conseguir acuerdos”, dice del perfil que le tocó adquirir a lo largo de su carrera.

Para Lorena, la imposición de un cupo femenino dentro de una institución u organismo resta más de lo que suma a las verdaderas cuestiones de género. Así, observa, el lugar de la mujer debería ser ganado por su capacidad laboral. “Soy la primera que digo que la mujer tiene que estar; estoy convencida de que tiene la misma capacidad que el hombre y me enojo mucho con el tema del cupo y no ver la competencia. Siempre tiene que ser la mejor opción porque los lugares tienen que ser ocupados porque tenés la capacidad”, añade.

Su tenacidad y determinación se lo debe a su historia familiar: se crió en un mundo “matriarcal”, dice sonriente. “Vengo de una familia donde no había hombres, mi papá murió cuando yo tenía 3 años y las mujeres se hicieron cargo del campo para que no se vendiera, siempre han defendido lo propio. Me crié con mi vieja, mi abuela y mi hermana que en la época se hicieron cargo de todo”, narra y confiesa que Laura, su hermana, es la persona que más admira en el mundo.

Actualmente, la entidad ruralista cuenta con cuatro mujeres que dedicaron toda su vida a la producción agropecuaria y hoy ocupan cargos jerárquicos dentro de la comisión directiva por su trabajo en el sector. Para Lorena, ahora, es el momento de acompañar a los productores de la región desde un lugar distinto.

Primicias Rurales

Fuente: Agrofy News

¿Atilra cambia los números?

¿Atilra cambia los números?

Tomando sesgadamente un estudio del OCLA, el gremio se baja el precio frente a los costos de la industria lechera. 

Por Elida Thiery –

Buenos Aires, 29 de marzo (PR/21) .– Casi como la apertura informal de las paritarias, la semana anterior la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina hizo público un video en el que se intenta trasladar el mensaje de tener el sector un bajo costo laboral en la conformación del precio de los lácteos.
Todo esto también se puede mezclar con el apuntamiento que el Gobierno Nacional está haciendo sobre las alimenticias en cuanto a la suba de los precios. Entender que la inflación no nace en el costo de producción de los productos es un desafío fuerte para el Gobierno, que aún debe madurar cuestiones operativas de la economía que son las que realmente empujan el alza constante de los precios, que en un balance interanual da al mes de febrero del 40,7 por ciento. Sólo como ejemplo, los combustibles tuvieron ya 15 aumentos en 15 meses.
La comunicación de Atilra comienza explicando que “la incidencia del costo laboral en la industria láctea es realmente muy baja”. “Al momento de fijar salarios, acordar el precio de la materia prima con los productores tamberos, o pretender justificar el incremento de precios de productos lácteos, los sectores interesados argumentan de manera recurrente que la culpa es del costo laboral, utilizando al trabajador como un chivo expiatorio”.
El sesgo planteado no queda en un recorte de una publicación reciente del Observatorio de la Cadena Láctea donde simplemente se exhiben cifras. Se nombran algunos medios afines en los que se trasladó alguna interpretación poco concreta de lo que se explicó en un cuadro.
Con 11.113 millones de litros producidos en 2020 y un total de 26.846 empleados de la industria lechera, sin contar heladerías, se estima en 1.131 litros procesados por empleado por día.
De un costo laboral estimado bruto estimado en 180 mil pesos por empleado, se puede hacer un promedio en la categoría B, con 10 años de antigüedad, esposa y dos hijos de 147.742 pesos de salario. Esto se traslada en 5,22 pesos por litro de materia prima, mientras que en la salida de fábrica, para el mercado interno y la exportación, se calcula en 41,94 pesos el costo, mientras que en el litro de leche equivalente en ambos mercados se llega a los 63,40 pesos.
El OCLA muestra que el costo de mano de obra sobre el valor de salida de fábrica es del 12,4 por ciento y que la incidencia del costo de mano de obra sobre el valor final al consumidor se sitúa en el 8,2 por ciento. La mayor incidencia está en las empresas de menor productividad y las de generación intermedia de producto, mientras que claramente el gremio sólo toma cifras de las empresas con altísima productividad, que son las menos y que incluso se podría decir que abarcan a no más del diez por ciento de la materia prima en el país.
Lo que intenta explicar el locutor es que “por cada cien pesos que paga el consumidor final 36 van para el productor tambero y 32 para la industria. Ahora bien, tomando como ejemplo la producción de un litro de leche deduciendo el lógico margen de rentabilidad denominado mark up, el costo de inversiones, maquinarias, amortizaciones, mantenimiento de activos fijos, costos financieros, pagos de personal de dirección y fuera de convenio, energía, transporte, insumos, envases, ingredientes, componentes, seguros civiles, sistemas informáticos, de investigación, publicidad y asesoramientos, la incidencia de la mano de obra sobre el costo-producto a la salida de fábrica se ubica en un 4,5 por ciento en promedio, lo cual implica solo $1,60”.
Seguidamente, Atilra intenta explicar que sobre un litro de leche al consumo, que a finales de noviembre de 2020 costaba 60,35 pesos, la incidencia de la mano de obra representaba sólo 2,65 por ciento. “Esto desmitifica el argumento que los salarios generan inflación, impiden una mejora en el precio de la materia prima, o perjudican a doña Rosa cuando adquiere productos lácteos. Cuentas claras, juego limpio. Atilra, más de 75 años de trayectoria y conocimiento en el desarrollo productivo de la industria láctea”.
Concluido el video corresponde aclarar el cálculo, sin dejar de tener en el horizonte de una paritaria que cada año suma una exigencia más y no para los trabajadores, necesariamente, ya que en la última negociación en medio de bloqueos se consiguió una mejora superior a la inflación, al movimiento del dólar e incluso al pago a los tamberos, que venía con ímpetu en el inicio de 2020 y allí se pedía igualarlo, pero con el freno de la pandemia se olvidó ese pedido sindical.
La cuenta se puede hacer rápidamente para empresas promedio, no para las pocas superproductiva. De un litro de leche de 60 pesos, son 5,20 los que corresponden al costo laboral realmente, no menos de dos pesos y en porcentaje se puede oscilar el cálculo entre ocho y nueve puntos, no algo más de dos unidades porcentuales.
Cuando alguna empresa invierte en tecnología, se exige el ingreso de personal, por más que la maquinaria así no lo requiera. Esto lo logran muy pocas empresas a fuerza de condiciones especiales o por contar con otros convenios sindicales. Así se aleja Argentina no de las mejores condiciones para sus trabajadores, sino de la falta de competitividad en la comparación internacional.
En las seis empresas más grandes de Australia, que participan con el 87 por ciento de la recepción de leche, la productividad anual por empleado es de unos 771 mil dólares y 756 mil litros de leche, según datos de Productivity Commission de 2014.
Quiere decir esto que además de estar estancada la producción argentina de materia prima, la relación de los trabajadores por litros supera ampliamente el doble de lo que los líderes del sector consiguen, con salarios buenos, posibilidades de evolucionar en el sector y adaptación a nuevos mercados y condiciones, tales como la de la reciente crisis del coronavirus.
A pesar de haber tenido que tirar leche cruda hace poco menos de un año, en Estados Unidos hay actualmente 149.955 trabajadores, habiéndose expandido la cifra al 0,6 por ciento en el rango anual de 2016 a 2021. En el mismo rango se pasó de más de 96 mil millones de litros de leche cruda a 101.409 mil millones de litros. Esto da un promedio de 676 mil litros procesados.
En Argentina, en ese mismo período se siguió pendulando, cambiando año a año, de 9.711 millones de litros a 11.113 millones, sin superar este tope desde hace unos 20 años. Con la falta de rentabilidad y el alza de los costos de alimentación, no se descarta que para 2021 la producción vuelva a caer.

Primicias Rurales

Fuente: ElidaThiery por El Campo

El paradigma de las materias primas está siendo molido

El paradigma de las materias primas está siendo molido

Por Diego Hoter, cofundador y CEO de ucrop.it

Cuando buscas el término commodity en Google, se obtiene esta definición: “una materia prima o producto agrícola primario que se puede comprar y vender”. Y esto es cierto para todos los commodities durante los últimos siglos. Sin embargo, esto es lo gracioso de los paradigmas, pueden durar miles de años para luego desaparecer en unos pocos años mientras uno no se da cuenta y esto es exactamente lo que está sucediendo con los productos agrícolas en este momento.

Actualmente existe una necesidad de los mercados de comprender como se producen los cultivos para cumplir con los estándares sustentables y de seguridad alimentaria. Esta tendencia solo se fortalecerá en los siguientes años y a medida que los incentivos de los créditos de carbono (GEI) se generalicen y la Unión Europea y Estados Unidos alineen sus fuerzas para exigir más de los productores agrícolas a nivel mundial para reducir los GEI en la atmósfera.

Para hacerlo, los productores tendrán que hacer algo que no hicieron durante los últimos cien años o más en forma masiva, que es mostrar cómo producen sus ciclos de cultivo a un nivel de información muy granular: lote de cultivo, prácticas agrícolas y administradores de cultivos responsables de qué se está sembrando, qué se rocía sobre ellos y qué tan compatible y amigable es el manejo de cultivos para contribuir con una huella agrícola más sustentable.

Cualquier cambio cultural lleva tiempo, generalmente años; un lujo que el mundo no tiene cuando se trata del desafío de la sustentabilidad. Se requieren acciones a escala global para que tengamos alguna probabilidad de vivir y alimentar a decenas de miles de millones de personas sin agotar todos los recursos naturales de la tierra en el proceso. Aquí es donde la tecnología puede agregar un valor impresionante.

Como es obvio ahora, la información es el factor clave detrás de la descommoditizacion de las materias primas. La pregunta es: ¿cómo puede la tecnología ayudar a los agricultores a documentar en forma segura o incluso, informar a quienes ellos deseen sus ciclos de cultivo de forma sencilla, ordenada y eficiente para que cumplan con las nuevas expectativas y tendencias del mercado? O mejor aún, ¿hay alguna manera en que el mercado y los agricultores acuerden los objetivos de los ciclos de cultivo en forma segura, privada para asegurar que el cultivo sea sustentable desde el inicio de la semilla o incluso antes de plantar? Bueno, creemos que blockchain junto con otras tecnologías combinadas juegan un papel importante en lograr trazabilidad del ciclo del cultivo simple, ordenada, segura, criptica y en control del productor para compartir con quien desee la misma.

Por ejemplo, contar con un registro de cultivos seguro basado en una aplicación móvil con soporte en blockchain para documentar información del campo sobre los momentos del cultivo posibilita al productor y sus colaboradores registrar las prácticas sustentables de cultivo junto con sus firmas digitales respaldando la evidencia agrícola sobre cómo, cuándo y dónde se producen sus cultivos. ¿El resultado? Una bitácora del cultivo en poder del productor, registrada en blockchain, gratuita, simple, intuitiva y escalable que explica la historia del cultivo de cada agricultor desde la semilla hasta la cosecha e incluso más allá. Luego, los productores pueden optar por compartir su bitácora del cultivo con empresas dentro de la cadena de valor agrícola o del mercado para recibir un valor adicional en términos de premios, mejores condiciones comerciales o recompensas de precios por producir sus cultivos con prácticas de sustentabilidad.

Esto es bueno para los productores y los negocios de las empresas, ya que el mercado se está preparando para reconocer un valor adicional para quienes puedan acreditar prácticas sustentables dentro de sus procesos de producción agrícola. Lo vemos todos los días.

Recientemente el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido publicó un nuevo marco de política agrícola denominado “El camino hacia la agricultura sustentable: un plan de transición agrícola 2021 a 2024”. En esencia, el plan tiene la intención de eliminar los subsidios agrícolas en favor de las recompensas por prácticas de sustentabilidad para los productores que puedan acreditarlas.

Los productores agrícolas siempre han demostrado ser resilientes y grandes adoptadores de tecnología. Tenemos pruebas suficientes de ello desde la revolución verde durante los años 70 y las innovaciones genéticas de los 90 y principios de los 2000.

Es de esperar entonces que los productores agrícolas también adoptaran a un ritmo rápido las prácticas de cultivos sustentables para fomentar oportunidades que redunden en un mundo mejor en el corto y mediano plazo.  La posibilidad de tener éxito en los objetivos de sustentabilidad dependerá, como en el pasado y en gran medida, en que la tecnología ayude a los agricultores a pasar de un mundo de cultivos commodities a un mundo de cultivos basado en la información.

Primicias  Rurales

Fuente: Carolina Parossian

Los robots y la inteligencia artificial en la agricultura moderna

Los robots y la inteligencia artificial en la agricultura moderna

Por Hernán Ferrari*.
Buenos Aires, 17 marzo (PR/21) — La agricultura enfrenta un futuro próximo muy exigente.
La ONU estima que en 2050 la población mundial pasará de 9.800 millones a 11.200 millones, por lo cual, alimentar al mundo con cada vez menos recursos, menos tierras y con un clima con continuos cambios exigirá al productor aumentar la eficiencia y sustentabilidad, posible de alcanzar con la inteligencia tecnológica artificial.
En la actualidad, a nivel mundial, un agricultor produce en promedio 2.500 kilos de trigo por hectárea, según estudios de la FAO, por lo que la superficie cultivable debería aumentar un 3 % anual para cubrir la demanda del crecimiento poblacional.
Lo revelador radica en que, si al sistema actual se le suma robótica e inteligencia artificial, se podría triplicar la producción de alimentos, sin incrementar la superficie productiva y garantizando el suministro.
Por lo que el futuro con inteligencia tecnológica es alentador… El concepto de agricultura, anteriormente asociado con la imagen de un hombre conduciendo un tractor, ahora refiere a una actividad con alta tecnológica, digitalizada y moderna.
Aun así, es el segmento menos digitalizado de la economía mundial, lo cual es una gran oportunidad para que las empresas crezcan exponencialmente en el desarrollo de nuevas tecnologías.
Por lo que se registra en materia de innovación en el sector agrícola mundial, en los próximos años será abrupto el cambio tecnológico, con un impacto revolucionario.
Argentina acompaña ese camino ubicándose en el 13º lugar en desarrollos para el agro, entre 194 países que componen la ONU, posición subestimada por el bajo nivel de patentamiento que impide visualizar su nivel.
Siempre se destacó por su agricultura muy innovadora: es el 3º país del mundo en adopción de tecnologías de precisión, detrás de dos gigantes en el tema (Alemania y Estados Unidos).
La agricultura de hoy enfrenta desafíos como la migración del campo a la ciudad, la escasez de los recursos, los mayores costos laborales, el cambio climático, entre otros; e innovar es la única forma de mantenerse en pie y así alimentar al mundo.
Por eso, especialistas en robótica de todo el planeta trabajan en mejorar el futuro de la actividad. .
Actualmente cerca de 30.000 robots están efectuando tareas agrícolas en todo el mundo con más de mil en Argentina.
Según datos de la consultora IDTechEx, el mercado de drones y robots en la agricultura mueve alrededor de 3.000 millones de dólares al año y tan solo para el próximo año prevén que la cifra ascienda a 10 mil millones.
La robótica irrumpió fuerte en el territorio nacional. Los agricultores siempre requirieron varios datos e información para hacer crecer sus campos. Por esa razón, son clave la tecnología, el Big Data y la robótica para ayudar a la agricultura a innovar y convertirse en un negocio sofisticado, pero que además permita mejorar la calidad de vida de los agricultores.
Los robots están transformando los métodos de cultivo en procesos menos conservadores y más predictivos, con la inteligencia artificial al servicio de la agricultura para construir un sistema alimentario más sostenible, resiliente y productivo que atienda a la ansiada y necesaria seguridad alimentaria mundial.
El uso de los robots no está acotado solo a la actividad agrícola in situ, sino que su capacidad predictiva da enormes resultados en el campo de la ciencia genética.
Con ellos los científicos pueden recopilar la influencia de cientos de factores en el futuro de la planta: para identificar y clasificar los fenotipos o detectar aquellas con mejor rendimiento o mayor resistencia a enfermedades antes de iniciar su periodo de floración.
Esta tecnología podrá reducir a menos de la mitad el desarrollo de un nuevo cultivar con las características deseadas: de los nueve años que requiere obtener una variedad o híbrido nuevo por presión selectiva, a solo cuatro años usando inteligencia artificial.
Aunque pueden ser de diversos tamaños, la tendencia mundial es el uso de múltiples pequeñas unidades interconectadas que conforman equipos inteligentes que trabajan en simultáneo en monitoreo, control y cosecha, comandados por motores eléctricos auto recargables con energías renovables y, gracias a su bajo peso, no afectan el suelo por compactación.
En nuestro país, algunos robots cumplen funciones de monitoreo (relevan el desarrollo de plagas, enfermedades y estado nutricional de la planta), control (aplicaciones ultra selectivas de fitosanitarios, shock eléctrico, vapor y acción mecánica contra malezas) y cosecha (detectan el fruto y su madurez para la cosecha individual con brazos de alta precisión).
Los objetivos prometedores de los robots en el campo son el monitoreo individual de la planta, de los nutrientes que necesita exactamente y de cada reacción ante el entorno.
En consecuencia, actuar autónomamente para que cada planta se encuentre en una situación óptima que permita expresar su potencial productivo sin afectar el ambiente natural.
(*) – Ingeniero agrónomo, especialista del Grupo Mecanización Agrícola del INTA Concepción del Uruguay.

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NA

“Yo vengo del campo”: Facundo Manes aclaró su postura sobre el sector agropecuario

“Yo vengo del campo”: Facundo Manes aclaró su postura sobre el sector agropecuario

Buenos Aires, 11 de marzo (PR/21). — “La pampa húmeda tendría que tener 3 pisos para solucionar los problemas de déficit fiscal y pobreza estructural que tenemos”, destacó durante un webinar de Expoagro Digital.

El reconocido neurocientífico Facundo Manes participó de un webinar que se presentó en Expoagro Digital y aclaró los conceptos que recolectaron numerosas críticas. Esto tiene que ver con un fragmento de una entrevista que realizó Manes en donde hablaba de la economía argentina como “primaria” por la dependencia del sector agropecuario, responsable, entre otras cosas, de US$ 7 de cada US$ 10 que ingresan al país por exportaciones.

“Reconozco siempre el esfuerzo del trabajador del campo”, remarcó el neurocientífico que transitó su infancia en Arroyo Dulce, Salto (ciudad de la provincia de Buenos Aires). “Yo vengo del campo”, agregó.

En este sentido, destacó: “El campo argentino ha hecho mucho y es un ejemplo, porque instrodujo innovación y tecnología. aumentó la producción. Pero somos 45 millones y vamos a ser 50 millones y hoy no generamos riqueza para generar bienestar a todos”.

De esta forma, comentó que “hoy la matriz económica (de Argentina) es el campo”, e inmediatamente deslizó: “No le podemos pedir todo al campo. Estoy hablando a favor del campo. Ya hizo un gran trabajo y va a seguir haciendolo. Podemos hablar de países que se basan en exportaciones de alimentos, como Holanda. Pero tenemos que hacer un plan de país integral con otros sectores”.

Manes ejeplificó: “La pampa húmeda tendría que tener 3 pisos para solucionar los problemas de déficit fiscal y pobreza estructural que tenemos. Es imperativo invertir en otras áreas de conocimiento, hay que seguir la experiencia del campo. No es campo vs industria. Es campo e industria y servicios y más cosas”.

Bajo este marco, agregó que se necesita “un proyecto de país que apueste a la innovación y la ciencia junto a la producción”. “Tenemos que educar a todos los argentinos de que el sector agroindustrial es el gran pilar para exportar alimentos de calidad, con foco en la biotecnologia y bioeconomia”, explicó.

De hecho, de la presentación participó Fernando Vilella, director del programa de Bioeconomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que en reiteradas oportunidades destacó el rol de los nuevos consumidores y de las oportunidades que hay detrás del sector agropecuario.

Primicia Rurales

Fuente: Agrofy News