Jul 6, 2026 | Agricultura, Cotizaciones, Economía / Economía del Agro, Opiniones
Primicias Rurales
Fuente: La Nación Campo
Jul 6, 2026 | Agricultura, Ferias, Exposiciones y Cursos
En Villa Giardino, Córdoba, Pioneer presentó los resultados de la campaña 2025/26 del programa Brechas. Los números confirman algo que muchos productores intuyen: no se trata de invertir más, sino de invertir mejor.
Buenos Aires, lunes 6 julio (PR/26)–Cada campaña, Pioneer reúne a asesores, productores y especialistas de distintas regiones del país en torno a una misma pregunta: ¿cuánto más se puede producir sin resignar rentabilidad?
El programa Brechas nació justamente para responder eso, y en su última edición, realizada en Villa Giardino, Córdoba, volvió a poner sobre la mesa datos concretos, comparables y aplicables a cualquier campo del país.

La dinámica del encuentro es simple pero potente: durante toda la campaña, equipos de asesores de distintas regiones ponen a prueba sus estrategias de manejo, compiten entre sí y comparten lo aprendido. El objetivo no es una competencia por la competencia misma, sino generar conocimiento colectivo que después cada productor pueda llevar a su propio lote.
Rendir al 52%: el diagnóstico que abre la charla
Uno de los momentos centrales del encuentro estuvo a cargo del Ing. Agr. José Andrade, investigador del CONICET y profesor de la Facultad de Agronomía de la UBA, quien expuso un diagnóstico que no deja de sorprender año tras año: los rendimientos promedio de la Argentina representan apenas el 52% del potencial en maíz y trigo, y el 63% en soja.

La cuenta que sigue es contundente. Si el país lograra llevar esos rendimientos al 80% de su potencial, la producción nacional de granos podría pasar de unos 125 a 170 millones de toneladas. Es, ni más ni menos, la brecha que le da nombre al programa: la distancia entre lo que se produce hoy y lo que el ambiente y la genética realmente permiten.
El dato que cambia la conversación: achicar la brecha también es rentable
Ese diagnóstico agronómico se completó con la mirada económica de Nicolás Udaquiola, economista de AZ Group, quien presentó un tablero interactivo que cruza la información de las dos ediciones anteriores del programa, Brechas I y Brechas II.
La herramienta permite comparar, cultivo por cultivo y región por región, rendimientos, costos, ingresos, márgenes, arrendamientos y gastos comerciales. Quedará disponible en el sitio web de Brechas para que cualquier productor o asesor pueda consultarla.

Y ahí aparece el dato que probablemente más interese a quienes toman decisiones en el campo: el 93% de los sitios de maíz y el 80% de los de soja mejoraron su margen bruto respecto del manejo habitual del productor. A nivel nacional, las estrategias de Brechas permitieron alcanzar el 81% del rendimiento potencial en maíz y el 69% en soja.
Pero el estudio también deja una advertencia importante. Cuando las estrategias se orientaron únicamente a maximizar el rendimiento, sin mirar el costo de lograrlo, esos porcentajes de mejora del margen cayeron fuerte: 36% en maíz y 47% en soja.

La conclusión es clara y Andrade coincide con ella: el desafío no pasa por invertir más, sino por invertir mejor, achicando la brecha de rendimiento con decisiones agronómicas que sean, al mismo tiempo, técnica y económicamente viables.
En maíz, en promedio, los módulos de Brechas lograron un rendimiento 17% superior al del tratamiento testigo, un número que resume bien el impacto de un manejo agronómico integral, apoyado en información real de campo.
Un año de trabajo en equipo, con premios para los que más se animaron
Como cierre de la edición 2026, Pioneer reconoció a los equipos que más se destacaron durante la campaña. Laboulaye se llevó los premios «Hipercreativos» y «Estrategia de Rentabilidad». Pehuajó ganó la Excelencia en Maíz y el tercer puesto general de la competencia. Monte Buey fue distinguido con la Excelencia en Soja.

Rojas recibió el premio «Comunidad Brechas», en reconocimiento al vínculo construido con la Universidad Nacional del Noroeste de Buenos Aires. Córdoba se llevó el premio «Referentes Brechas», elegido por el público a través del Instagram de Pioneer, en vivo durante el evento.
Paraná fue reconocido con el premio «Sold Out» por la convocatoria lograda en su jornada a campo, y además se quedó con el máximo galardón de la noche: «Brechas Oro», que incluye un viaje técnico a Estados Unidos.
Un espacio que crece campaña tras campaña
A lo largo de la jornada se compartieron los principales aprendizajes de la campaña 2025/26 y las experiencias desarrolladas en las distintas regiones agrícolas que forman parte del programa.
La propuesta de Brechas se sostiene en la generación de información a campo y en el intercambio entre asesores, productores y empresas, con una mirada integral que abarca genética, nutrición, manejo agronómico, agricultura digital y tecnologías aplicadas al agro.

La edición 2026 contó además con el acompañamiento de Precision Planting, Bunge, Stoller, D&E, Fusion y AZ Group, empresas que aportaron conocimiento y herramientas para pensar distintos aspectos del manejo y la toma de decisiones.
Desde Pioneer destacan que Brechas sigue consolidándose como un espacio de aprendizaje colectivo que favorece la generación de información local, el intercambio técnico y la construcción de soluciones adaptadas a cada región productiva.
Sobre Brechas
Brechas es una iniciativa impulsada por Pioneer que reúne a asesores y productores de distintas regiones agrícolas del país para compartir experiencias, analizar estrategias de manejo y generar conocimiento aplicado. A través del trabajo colaborativo y la validación de prácticas a campo, el programa promueve el intercambio técnico y la construcción de herramientas que contribuyan a una mejor toma de decisiones en los sistemas productivos.
Primicias Rurales
Fuente: Pioneer
Jul 5, 2026 | Actualidad, Agricultura
Especialistas de Canadá y Brasil advirtieron que el mejoramiento genético de la soja, basado durante años en cruzar siempre a los mismos materiales élite, achicó peligrosamente su base genética. La respuesta, dicen, está en volver a mirar hacia China, el lugar donde todo empezó.
Buenos Aires domingo 5 julio(PR/26)–Durante décadas, la soja fue una historia de éxito casi ininterrumpido. Cada nueva generación de variedades rendía más, se adaptaba mejor y resistía con más fuerza a las plagas.
Pero ese mismo camino, que llevó al cultivo a convertirse en uno de los pilares de la agricultura mundial, hoy empieza a mostrar una grieta: la pérdida de diversidad genética, un problema que los propios mejoradores reconocen y que ya está marcando la agenda de investigación para los próximos años.

El diagnóstico quedó planteado con claridad en el Seminario ACSOJA 2026, realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario, durante el panel «Innovación sin fronteras: mejoramiento genético y genómica», donde dos referentes internacionales, Istvan Rajcan, de la Universidad de Guelph (Canadá), y Ricardo Vilela Abdelnoor, de Embrapa Soja (Brasil), compartieron una misma preocupación: el futuro del cultivo depende de recuperar genes que quedaron en el camino.
Un problema que se repite en todo el mundo
El razonamiento de los mejoradores parece, a primera vista, de sentido común: si un material funciona bien, ¿por qué no volver a usarlo?
El problema es que esa lógica, repetida generación tras generación, terminó concentrando el mapa genético de la soja en muy pocos ancestros.
Rajcan lo explicó sin vueltas: los programas de mejoramiento suelen cruzar siempre a los mejores materiales disponibles, y eso, con el tiempo, reduce la variabilidad genética y limita la llegada de nuevos genes vinculados al rendimiento y a la resistencia frente a enfermedades emergentes.

Los números que presentó Abdelnoor sobre Brasil son elocuentes: de los 26 ancestros que participaron en el desarrollo de las variedades modernas, apenas cuatro explican más de la mitad de la base genética que se usa hoy. En Estados Unidos la foto es parecida: solo 17 ancestros representan cerca del 75% de la diversidad genética de los cultivares comerciales. «Brasil tiene una diversidad genética muy restringida», resumió Abdelnoor, una definición llamativa si se piensa que ese país produce alrededor de 180 millones de toneladas de soja y la cultiva prácticamente en todo su territorio.
La vuelta a China: buscar respuestas en el origen
Frente a este panorama, una de las estrategias que están ensayando los equipos de investigación es, literalmente, volver al principio: China, el centro de origen de la soja.
Rajcan contó que su equipo incorporó germoplasma proveniente de esa región para rescatar genes que habían quedado afuera de los procesos tradicionales de selección, evaluando alrededor de 200 genotipos con estudios de asociación genómica (GWAS), una técnica que permite identificar qué regiones del ADN están vinculadas a características agronómicas puntuales.

Los resultados sorprendieron para bien. El equipo detectó nuevos marcadores genéticos asociados al rendimiento, especialmente en el cromosoma 14, y confirmó que tanto los materiales canadienses como los chinos aportan alelos favorables para seguir elevando la productividad.
Más importante aún: el germoplasma asiático trajo variantes genéticas que prácticamente habían desaparecido de los programas modernos de mejoramiento.
Más diversidad, mejores defensas contra las enfermedades
Recuperar diversidad genética no es solo una cuestión de rendimiento: también es una herramienta clave para enfrentar enfermedades que hoy amenazan al cultivo.
Rajcan mostró avances concretos en la búsqueda de nuevas fuentes de resistencia al nematodo del quiste de la soja, considerado el patógeno más destructivo del cultivo a nivel mundial. Es un enemigo silencioso: ataca las raíces, reduce la absorción de agua y nutrientes, y muchas veces provoca pérdidas de rendimiento sin mostrar ningún síntoma visible en la parte aérea de la planta.
El equipo canadiense logró identificar un nuevo marcador genético asociado a la resistencia en materiales derivados de germoplasma chino, una alternativa que podría reemplazar a las fuentes tradicionales, cuya eficacia viene bajando después de décadas de uso.

En Brasil, el desafío tiene otra cara. Abdelnoor explicó que la expansión de la soja hacia regiones tropicales obligó a seleccionar variedades capaces de adaptarse a condiciones ambientales muy distintas, pero eso también las expuso a nuevas enfermedades, plagas y malezas.
Por eso, para el investigador brasileño, sumar nuevas fuentes de variabilidad genética será determinante para desarrollar cultivares capaces de adaptarse a escenarios productivos cada vez más complejos.
La próxima generación de variedades
Aunque trabajan en realidades climáticas y productivas muy distintas, Rajcan y Abdelnoor llegaron a la misma conclusión: el próximo gran salto del mejoramiento genético de la soja ya no va a depender solo de elegir a los mejores materiales disponibles, sino de animarse a ampliar de nuevo la diversidad genética del cultivo.
Buscar genes en materiales ancestrales o poco utilizados aparece hoy como una de las estrategias más firmes para sostener el crecimiento de los rendimientos y fortalecer la resistencia frente a las enfermedades que van a marcar la agricultura de las próximas décadas.
Las exposiciones de Rajcan y Abdelnoor formaron parte de las actividades previas a la Conferencia Mundial de Investigación en Soja, que se realizará del 4 al 7 de abril de 2027 en Rosario y reunirá a los principales referentes internacionales del cultivo.
Primicias Rurales
Fuente: TodoAgro
Jul 5, 2026 | Agricultura, Desarrollo Humano, Especial, Espiritualidad
En el corazón de la zona árida de Mendoza, un organismo vivo desafía las lógicas de la explotación agrícola moderna. Guiada por los ritmos de la espiritualidad de la tierra, el cuidado del suelo y una profunda comunión entre el ser humano y la naturaleza, esta finca lavallina transforma la escasez en abundancia, entregando al mundo alimentos y elixires para la salud que nutren no sólo el cuerpo, sino también el alma.
Buenos Aires, domingo 5 de julio (PR726) .- Para quienes fueron formados en la antroposofía y contemplamos el legado que el maestro Rudolf Steiner sembró en 1924, caminar hoy por la granja biodinámica Cosmos de Lavalle, Mendoza, es presenciar una sinfonía materializada.
Allí donde el pensamiento puramente materialista solo ve un desierto seco y hostil, la agricultura biodinámica ha sabido concebir una individualidad agrícola: un organismo vivo, cerrado y autosuficiente, donde el suelo, las plantas, los animales y el ser humano coexisten en perfecta armonía.
Esta finca mendocina no busca dominar la tierra con químicos de síntesis, sino revitalizarla desde adentro, reconectar el Cielo y la Tierra. Lo que nunca debió perderse en la producción de alimentos eso que nos alimenta no solo el cuerpo sino el espiritu.
Otro dato importante relacionado con lo social es que desde hace 5 años Finca Cosmos, junto a otros 8 agricultores, han formado un Sistema Participativo de Garantía (SPG) donde mediante encuentros mensuales (rotando por las fincas) se apoyan para optimizar las labores biodinámicas. Esto lo han logrado desde la Finca Cosmos Laura Manzao y su compañero Raimundo, ingeniero agrónomo.
Al cruzar sus límites, uno comprende de inmediato que no se trata de una empresa de producción en masa, sino de un ecosistema en equilibrio que ostenta con orgullo la estricta Certificación Demeter, el sello que garantiza la regeneración real del entorno y la máxima vitalidad en cada una de sus creaciones.

Un oasis de policultivo: Lo que la tierra entrega
Fiel al principio steineriano de la biodiversidad, la granja de Lavalle rechaza el monocultivo que agota los suelos. En su lugar, fomenta un ecosistema equilibrado mediante la integración de ganadería, hortalizas, frutales y la preservación de áreas silvestres de donde se rescata la sabiduría de la flora nativa:
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Vitivinicultura de Altura: Viñedos que hunden sus raíces en un suelo vivo, regalando uvas de una expresión territorial honesta, destinadas a vinos puros y vibrantes.
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Olivicultura y Frutales: Olivos centenarios y frutales integrados que conviven con pasturas y corredores biológicos.
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Plantas Medicinales y Flora Nativa: Cultivos de hierbas sanadoras y recolección respetuosa de especies del monte nativo, que aprovechan las condiciones de alta heliofania (luz solar) del desierto para concentrar sus principios activos.
El enorme valor agregado: alimentos y aitocosmética con alma

El verdadero tesoro de esta granja radica en su enorme valor agregado. Aquí, el valor no se mide en términos puramente financieros o industriales, sino en la cantidad de fuerza vital, intención y cuidado artesanal depositado en cada proceso.
Al procesar la materia prima dentro de la misma finca —evitando la dependencia de insumos externos— la granja transforma sus cosechas en bienes de una calidad superior. Su producción no se limita a la mesa, sino que se extiende al cuidado de la salud y la piel a través de la fitocosmética biodinámica:
El verdadero valor agregado: Vinos naturales que fermentan con sus propias levaduras; aceites de oliva extra virgen prensados en frío que conservan intactas sus propiedades; y una línea de cuidado personal que es pura medicina de la tierra.
Destacan sus cremas de caléndula, elaboradas con flores cargadas de la energía solar de Lavalle para calmar y regenerar la piel, y su champú a base de jarilla, que rescata las propiedades ancestrales y fortalecedoras de este arbusto nativo del monte mendocino.
A estos se suman aceites corporales de lavanda, bálsamos labiales de cera de abejas de la propia finca y extractos herbáceos que concentran las fuerzas terapéuticas de la naturaleza.
Actualmente tienen una bodega artesanal con capacidad para 12.000 litros de vino anuales que producen con uvas propias (2 hectáreas) y “levaduras indígenas”.
Las variedades de uva son criollas (criolla grande, criolla chica, cereza, Pedro Giménez, Torrontés), Bonarda y Syrah. “Las uvas criollas son una apuesta sobre todo de quienes estamos comprometidos con elaborar vinos naturales, donde se intenta rescatar desde una perspectiva histórica y cultural las variedades que se originaron en nuestras tierras a partir del cruzamiento con las que trajeron los españoles”, describe Raimundo.
Este valor diferencial se logra mediante la aplicación de las herramientas fundamentales del método:
1. Los preparados biodinámicos
En la granja se elaboran minuciosamente recetas medicinales para la Tierra. El célebre Preparado 500 (estiércol de vaca fermentado dentro de un cuerno enterrado durante el invierno) y el preparado 501 (sílice de cuarzo molido) son desenterrados y dinamizados —agitados vigorosamente en agua generando vórtices energéticos— para luego ser pulverizados. Esto despierta la biología del suelo, haciendo que las plantas medicinales crezcan con una potencia terapéutica inigualable.
2. Sintonía con los ciclos de la Naturales
Ninguna poda, siembra o cosecha en Lavalle se realiza al azar. La recolección de las flores de caléndula o de las hojas de jarilla se rige estrictamente por el calendario biodinámico. Al cosechar en los días correctos de «Flor» o «Root» según el movimiento de los astros, se garantiza que los principios activos y los aceites esenciales estén en su máxima concentración antes de ir al laboratorio de la finca.
Una invitación a despertar los sentidos
Consumir los productos o utilizar la cosmética de la granja biodinámica de Lavalle es un acto de consciencia. Nos invita a reconectarnos con los ritmos perdidos del cosmos y a apoyar una agricultura que, en lugar de herir a la Tierra, la sana.
Como bien nos recuerdan los asesores de Demeter, Anne y Rolf Bucher, trabajar con estas prácticas y preparados es una excelente manera de crear un vínculo profundo con el entorno. Quien busca estas creaciones no solo lleva a su hogar un champú, una crema o un vino libre de tóxicos; se lleva una porción de vida pura, nacida del desierto gracias a la voluntad humana y el amor por la Creación.
Primicias Rurales
Finca Cosmos es un emprendimiento familiar, ubicado en el departamento de Lavalle, al norte de la provincia de Mendoza.
Finca Biodinámica Cosmos
Jul 5, 2026 | Actualidad, Agricultura, Economía / Economía del Agro
Buenos Aires, domingo 5 de julio (PR/26) .- . Molinos Agro S.A. celebró este miércoles el décimo aniversario de su constitución como compañía independiente, un hito que refleja una década de crecimiento, transformación e inversión sostenida, construida sobre una trayectoria de más de cien años vinculada al desarrollo de la agroindustria argentina.
Desde su nacimiento, el 1 de julio de 2016, la compañía consolidó un proceso de expansión basado en la excelencia operativa, la innovación y el compromiso de sus colaboradores, fortaleciendo su posición como uno de los principales actores del complejo agroindustrial argentino.
El acto se realizó en las oficinas centrales de la compañía y fue transmitido vía streaming a todas las locaciones de Molinos Agro. Durante la celebración, Luis Perez Companc, Presidente de la Compañía, agradeció el compromiso y los valores demostrados por los colaboradores a lo largo de estos diez años y destacó el papel fundamental de las personas en la construcción del futuro de la empresa.
Pablo Noceda, Gerente General y CEO de Molinos Agro, hizo un repaso por los hitos fundamentales que marcaron la evolución de Molinos Agro:
· 2016: inicio de operaciones como compañía independiente, adecuando sus áreas estratégicas, incluyendo comercio exterior, finanzas, sistemas y operaciones.
· 2017: comienzo de la cotización de sus acciones en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires bajo la sigla MOLA.
· 2019: ampliación de la capacidad de almacenamiento para soja, cereales y harina de soja mediante la incorporación de nuevas celdas y silos, junto con la adecuación de una línea de molienda para procesar girasol o soja.
· 2024: adquisición de un predio de 220 hectáreas en la localidad de Timbúes destinado al desarrollo de futuros proyectos estratégicos.
· 2025: profundización del proceso de digitalización mediante la automatización del circuito logístico, mejorando la experiencia de clientes y transportistas e incrementando la eficiencia operativa.
· 2026: incorporación de prensas para molienda de girasol, que permitió incrementar en un 60% la capacidad de procesamiento de esta oleaginosa, posicionando a la Compañía como un actor relevante.
En el marco de la celebración, la compañía entregó un reconocimiento a representantes de los equipos que participaron en cada uno de estos hitos, resaltando
el trabajo de todas las personas que, con su profesionalismo y compromiso, hicieron posible el camino recorrido durante esta primera década.
Jul 5, 2026 | Actualidad, Agricultura
Los datos del 45º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, tomados del 16 al 30 de junio de 2026, muestran que la temperatura ha empezado a modular las poblaciones de la plaga, incluso antes de la llegada de la actual ola polar, cuyo impacto se empezará a registrar en el próximo relevamiento.
Buenos Aires, domingo 5 de julio (PR/26) .- . En el Centro-Norte y en el Centro-Sur es donde más se percibe el impacto, con disminución de las categorías de mayor abundancia y de los promedios de capturas, mientras que en el Litoral también, pero con menos contundencia.
En tanto, en las zonas endémicas se comienza a ver una estabilización o leve retracción, pero aún con mucha abundancia. “Estos resultados refuerzan la importancia de mantener activos los sistemas de monitoreo durante todo el año, ya que permiten seguir la evolución de las poblaciones, detectar cambios en su distribución espacial y anticipar escenarios de riesgo para las próximas campañas agrícolas”, subraya el informe.
En la región NOA, donde el 65% de las trampas se instalaron sobre maíces en estado de madurez fisiológica (R6), se observó un leve descenso en la categoría de máxima abundancia (>100 adultos por trampa), que, junto con localidades que registraron ausencia o bajo nivel de chicharritas, provocó una disminución del promedio regional de capturas.
No obstante, los niveles de población continúan elevados, con el 83% de las localidades en los mayores niveles de captura.

En el NEA, donde el 79% de las trampas se colocó en cultivos de maíz, predominantemente en R6, hubo un aumento de las localidades con la máxima categoría de capturas, aunque los niveles promedio se mantuvieron similares a los del informe anterior.
En el Litoral, donde el 40% de las trampas estuvieron instaladas en lotes de maíz, el 90% de las localidades registró presencia de chicharritas, aunque se sigue observando una retracción en los niveles poblacionales respecto de informes previos, por la menor proporción de localidades con más de 50 adultos por trampa, que cayeron del 35 al 17%.
Las mayores densidades poblacionales continuaron concentrándose en Entre Ríos y Corrientes.
En la región Centro-Norte, donde el 61% de las trampas se instaló en cultivos de maíz, el 94% tuvo capturas del vector, aunque con una marcada caída en la proporción de localidades con máxima abundancia, que se redujeron del 64 al 36% respecto del relevamiento anterior. Esto provocó una baja significativa en el promedio regional de capturas registradas.
En la región Centro-Sur, donde el 43% de las trampas se ubicó sobre maíz, también se dio una retracción en la dinámica poblacional: el 54% de las localidades relevadas no registró capturas, sólo el 1% tuvo máxima abundancia, y el promedio regional cayó significativamente.
Informe completo de la Red y el detalle por regiones: https://www.maizar.org.ar/vertext.php?id=1016
Acerca de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino: la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
Los objetivos de la Red Nacional de Monitoreo Dalbulus maidis son informar sobre la captura de adultos de esta especie con trampas cromáticas adhesivas en regiones donde se cultiva de maíz, y sobre el porcentaje de la infección estacional de estos adultos con Corn Stunt Spiroplasma (CSS), tarea a cargo del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA-CICBA (Conicet)
Primicias Rurales
Fuente: MAizar