Jul 4, 2026 | Agricultura, Economía / Economía del Agro
El cereal sigue cotizando por encima de lo que teóricamente puede pagar la exportación, y ese dato explica por qué el productor está haciendo caja sin sobresaltos. En una rueda con más calma que las anteriores, las declaraciones juradas de venta al exterior volvieron a engrosarse: Bunge, ADM y Aceitera General Deheza sumaron ayer casi 776.000 toneladas nuevas al tablero.
Buenos Aires sábado 4 julio(PR/26)–Después de varias jornadas en las que la presión de la demanda había marcado el rumbo de los precios, este miércoles la exportación y la industria finalmente dieron un respiro. Los futuros de soja en Rosario cerraron con bajas intradiarias, a contramano de la suba que se registraba en Chicago. El maíz, en cambio, tuvo un comportamiento más mixto: solo la posición Julio 2026 cayó, mientras que el resto de los contratos operó con subas, en línea con lo que marcaba el CME Group.
El maíz, otra vez por encima de lo que puede pagar la exportación
Más allá de los vaivenes propios de cada rueda, el dato de fondo es otro: el maíz sigue siendo el gran protagonista de la campaña gruesa argentina 2025/26, con precios que continúan superando la capacidad de pago teórica de la exportación.
Con un FOB oficial de 205 u$s/tonelada para embarques hasta septiembre, el FAS teórico quedó prácticamente igualado con lo que se negoció hoy en el contrato Maíz Julio 2026, que promedió 178,5 u$s/tonelada. La posición Septiembre 2026, en tanto, cerró en 182,8 u$s/tonelada.

En el mercado disponible, el maíz con entrega en el norte del Gran Rosario, según la plataforma Sio Granos, cerró hoy en 265.472 $/tonelada (equivalentes a 179,3 u$s/tonelada al tipo de cambio BNA divisa comprador), apenas por encima de los 264.018 $/tonelada de ayer martes.
Los productores hacen caja sin sobresaltos
Quizás la noticia más relevante de este ciclo no esté en los números de una rueda puntual, sino en algo más silencioso: gran parte de los productores argentinos está vendiendo su maíz y haciendo caja sin la urgencia ni la presión que en otras campañas terminaba en una verdadera «carnicería» comercial en plena cosecha.
Bunge y ADM lideran el nuevo lote de embarques
La contracara de ese fenómeno hay que buscarla en el ritmo de los embarques. Este miércoles se sumaron nuevas DJVE (declaraciones juradas de venta al exterior) por 775.978 toneladas.
Bunge declaró 350.000 toneladas para embarcar durante julio; ADM anotó 400.000 toneladas con despacho entre agosto y septiembre; y Aceitera General Deheza sumó 25.000 toneladas de embarque más próximo en el tiempo.

Con estos registros, el maíz lidera con comodidad el ranking de embarques programados de julio, con 2,50 millones de toneladas en DJVE acumuladas. Detrás aparece la harina de soja, con 1,80 millones de toneladas.

Primicias Rurales
Fuente: Valor Soja
Jul 3, 2026 | Actualidad, Agricultura, Informes Técnicos
El sector agrícola avanza con la siembra de trigo, que cubre el 80,9 % del área proyectada, mientras culmina la recolección de soja, maíz y sorgo con rendimientos récord y alta humedad en el centro y sur de Buenos Aires.
Buenos Aires, viernes 3 julio (PR/26) — La siembra de trigo avanzó sobre el 80,9 % de los 6,5 millones de hectáreas proyectadas para el ciclo 2026/27, indicó el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Tras una semana con escasas lluvias en toda el área agrícola, se recuperó el ritmo de siembra, logrando un progreso intersemanal de 15,1 puntos porcentuales.
Sectores del centro y sur del área agrícola aún presentan falta de piso, a la espera de mejores condiciones climáticas durante el mes de julio. El objetivo es cumplir, dentro de la ventana óptima, con la siembra del remanente destinado a ciclos intermedios y cortos.
La totalidad del área en pie presenta una condición de normal a excelente, respaldada porque el 92,9 % del trigo se desarrolla sobre condiciones de humedad adecuada a óptima. Respecto a la fenología, las bajas temperaturas demoran la emergencia, con un 26,3 % en expansión foliar y un 4 % iniciando el macollaje en el norte y centro-este.
La cosecha de soja alcanza el 99,1 % de la superficie apta a nivel nacional, con un rendimiento medio de 3.140 kg/ha. Si bien las labores están finalizadas en gran parte, resta avanzar en el sur del área agrícola, donde la falta de piso ha dificultado el ingreso de las cosechadoras.
En soja de segunda, la recolección avanzó al 97,8 % del área apta, con un rendimiento promedio de 2.590 kg/ha. Este valor resulta un 22 % superior al promedio de las últimas cinco campañas y un 5 % superior a la previa.
En la región Norte de La Pampa–Oeste de Buenos Aires se alcanzó un récord de rendimiento para la serie histórica PAS, con un promedio de 3.130 kg/ha, un 9 % por encima del máximo previo. Bajo este contexto, se mantiene la proyección de producción nacional en 50,1 millones de toneladas.
La cosecha de maíz con destino a grano comercial alcanza el 52,9 % del área apta nacional, con un rendimiento promedio de 8.150 kg/ha. Las labores mantienen un ritmo acotado debido a los elevados contenidos de humedad presentes tanto en el grano como en los lotes, lo que retrasa la recolección en el centro y sur de Buenos Aires.
Tras las heladas registradas recientemente en el sur bonaerense, se espera que el descenso en la humedad de los granos contribuya a acelerar el avance de la cosecha en las próximas semanas. Siempre que las condiciones ambientales permitan el acceso de la maquinaria agrícola, se mantiene la proyección de producción nacional en 64 millones de toneladas.
Dicha cifra representa un aumento del 30,6 % en comparación con el ciclo anterior, donde la producción de la campaña 2024/25 alcanzó las 49 millones de toneladas.
La cosecha de sorgo granífero continúa su avance y alcanza el 69 % del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 4.270 kg/ha. Entre las principales regiones productoras, continúa destacándose el Centro-Norte de Córdoba, donde el rendimiento medio asciende a 5.650 kg/ha.
Asimismo, tanto el Núcleo Norte como el Núcleo Sur presentan rendimientos de 5.330 kg/ha y 5.390 kg/ha, respectivamente, manteniéndose en línea con lo proyectado. Frente a este escenario, se sostiene la proyección de producción nacional en 2,9 millones de toneladas.
Primicias Rurales
Fuente: PAS
Jul 2, 2026 | Actualidad, Agricultura, Nutricion vegetal y animal
Al inicio del Seminario ACSOJA 2026, que se realiza en la Bolsa de Comercio de Rosario, referentes de FERTILIZAR Asociación Civil y la EEA Obispo Colombres de INTA, coincidieron en que existe un amplio margen para incrementar la productividad del cultivo mediante una adecuada nutrición y estrategias preventivas frente al avance del picudo negro de la vaina.
Buenos Aires, jueves 02 de julio (PR/26) .- La nutrición del cultivo y el manejo integrado de plagas fueron los ejes de la charla técnica «Nutrición y plagas en soja: estrategias de manejo que potencian rendimientos», que reunió a especialistas de FERTILIZAR AC y de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), con la moderación de Juan Martín Enrico de INTA.
Roberto Rotondaro y Matías Saks de FERTILIZAR AC. expusieron sobre las claves de la nutrición en soja, mientras que Matías Medrano, investigador de la EEAOC, presentó los avances en el conocimiento y manejo del picudo negro de la vaina (Rhyssomatus subtilis), una plaga que dejó de ser un problema regional para convertirse en un desafío para las principales zonas sojeras del país.
Con la nutrición como herramienta para capturar rendimiento, Rotondaro destacó que uno de los principales desafíos de la producción argentina continúa siendo reducir la brecha entre el rendimiento potencial y el efectivamente alcanzado.
Según comentó, actualmente la soja presenta una brecha promedio de 880 kg. por hectárea, equivalente al 28% del potencial productivo en condiciones de secano. «Lo que el suelo necesita no se negocia. El fósforo sigue siendo el nutriente que marca la diferencia para construir rendimiento y aprovechar el potencial del cultivo», afirmó.
En esta línea los especialistas explicaron que el fósforo no sólo impacta directamente sobre la productividad sino también sobre la fijación biológica de nitrógeno, proceso que aporta una parte fundamental de los requerimientos del cultivo. Cuando el fósforo resulta limitante, disminuye la capacidad de formar nódulos, y se restringe la capacidad de la planta para incorporar nitrógeno atmosférico, generando pérdidas de rendimiento. El umbral crítico se ubica por debajo de 14 ppm de fósforo disponible, nivel a partir del cual comienzan a registrarse pérdidas significativas.
A su vez, señalaron que aproximadamente el 60% de los lotes argentinos presentan niveles de fósforo cercanos a la insuficiencia, mientras que los balances de nutrientes continúan siendo negativos, particularmente en soja, cultivo que extrae mucho más de lo que se repone.

En cuanto a otros nutrientes, los oradores expresaron que, si bien se ha mejorado levemente el uso de las tecnologías de fertilización, alrededor de un 50-60% de nitrógeno y fósforo, y un 35% de azufre, en relación con países competidores como Brasil, Argentina está muy lejos y en estado de riesgo.
Entre los beneficios de una nutrición balanceada, Saks destacó que la fertilización permite incrementar hasta un 37% la eficiencia en el uso del agua, transformando cada milímetro de lluvia en mayor producción, aspecto especialmente relevante para los planteos de secano. «Una adecuada nutrición no sólo aporta más rendimiento; también hace que el cultivo utilice mucho mejor el agua disponible y contribuya a mejorar la calidad del grano», sostuvo.
Pese a estos datos, la adopción de la práctica aún resulta limitada. Durante la campaña 2025 sólo el 48% del área de soja de primera y el 17% de la soja de segunda se fertilizaron, con dosis en general bajas, por debajo de otros cultivos como trigo y maíz, donde la adopción supera el 80%.
En respuesta a la consulta del moderador sobre cómo reducir esta brecha tecnológica, Rotondaro enfatizó: «La fertilización debe consolidarse como uno de los pilares de la agricultura sostenible, junto con la siembra directa y la rotación de cultivos. Difundir sus beneficios es fundamental para producir más, cuidar los recursos y mejorar la rentabilidad».
El picudo negro: un desafío que se expande

En la segunda exposición, Matías Medrano analizó la expansión del picudo negro de la vaina, una plaga que durante la última campaña amplió significativamente su distribución, desde el NOA hacia otras provincias productoras.
Según indicó, además de su histórica presencia en Santiago del Estero, durante la última campaña se registraron daños en Córdoba y Santa Fe, con pérdidas que oscilaron entre el 10% y el 100% del rendimiento. «El picudo negro dejó de ser un problema regional para transformarse en un desafío nacional. La mayor ventaja que tienen las nuevas zonas afectadas es la posibilidad de anticiparse aprovechando toda la experiencia acumulada en el NOA», señaló.
En cuanto a las particularidades del insecto, Medrano explicó que la especie presenta una generación por año, aunque posee una emergencia prolongada, con adultos que emergen durante aproximadamente 190 días, sincronizando su ciclo con las etapas reproductivas del cultivo.

Entre los estados R5 y R6 se da el momento crítico en el que las hembras depositan los huevos dentro de las vainas y las larvas consumen posteriormente los granos, afectando tanto el rendimiento como la calidad comercial.
Frente a este escenario, el investigador remarcó que el monitoreo oportuno constituye la base de cualquier estrategia de manejo.
Las recomendaciones incluyen monitoreo de suelo antes de la siembra, utilización de paño vertical durante el cultivo, rotaciones con gramíneas que no son susceptibles a esta plaga por lo que incluirlas en rotaciones puede cortar el ciclo de la plaga. Además de tratamientos de semillas en situaciones de riesgo y aplicaciones foliares cuando el monitoreo lo justifique.
Medrano también destacó la importancia de evitar la dispersión del insecto mediante la limpieza de cosechadoras, camiones y otros equipos de transporte, además de considerar prácticas de laboreo que reduzcan parcialmente la población hibernante.
«El manejo integrado combina monitoreo, rotación, tratamientos preventivos y buenas prácticas de logística. Evitar la dispersión de la plaga es clave para proteger las nuevas regiones sojeras», concluyó.
El panel cerró con un intercambio entre los especialistas sobre alternativas de manejo y las oportunidades que existen para seguir incrementando la productividad de la soja argentina mediante mejora de la fertilización y mayor difusión de tecnologías de procesos sustentadas en información técnica.
Primicias Rurales
Fuente: Paula Vázquez
Jul 1, 2026 | Actualidad, Agricultura, Especial
La medida se enmarca en la agenda de simplificación administrativa y modernización del Estado, y busca fortalecer un marco regulatorio de vanguardia, claro, previsible y eficiente para acompañar el desarrollo de herramientas tecnológicas aplicadas al sector agropecuario y agroindustrial.
Buenos Aires, miércoles 1 julio (PR/26) — La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación actualizó los procedimientos para la presentación y evaluación de Microorganismos Genéticamente Modificados (MGM). La nueva normativa busca simplificar trámites, reducir cargas administrativas y fortalecer el marco regulatorio vigente.
A través de la Resolución N°96/2026, se establecen un Reglamento y un Formulario Único que ordenan las solicitudes en tres tipos de procedimientos específicos. Este cambio elimina la duplicación de información y facilita la gestión para investigadores y empresas del sector.
La medida contempla la autorización de ensayos, la evaluación de riesgos para fines comerciales y la determinación de ausencia de MGM viable en productos. El nuevo esquema se adapta a cada etapa del proceso de manera eficiente y ágil.
El sistema incorpora un formulario electrónico inteligente que guía al usuario y minimiza errores en la carga de datos. Se mantienen los criterios técnicos de evaluación de riesgos, garantizando un análisis riguroso y caso por caso.
La normativa asegura la coherencia regulatoria al articularse con otros marcos sobre insumos biológicos y fitosanitarios. El enfoque integral protege la inocuidad y evita superposiciones, consolidando la seguridad del sistema.
Cabe destacar que en los últimos dos años se autorizaron 22 microorganismos clave para la producción de bioetanol y vacunas animales. Con esta modernización, el Estado busca potenciar el desarrollo tecnológico y mantener a Argentina como referente mundial, según se informó en un comunicado.
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
Primicias Rurales
Jun 30, 2026 | Actualidad, Agricultura
Investigadores del INTA evalúan 12 variedades de pitahaya para identificar cuáles se adaptan mejor a las condiciones del norte argentino y acompañar a productores que ya empezaron a comercializar este fruto tropical de alto valor.
Buenos Aires, martes 30 junio (PR/26)–Hace apenas unos años, la pitahaya era casi un misterio para la mayoría de los argentinos. Hoy, este fruto tropical de piel escamada y pulpa vibrante —conocido en todo el mundo como fruta del dragón— está ganando terreno en las chacras de Jujuy, Salta, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos. Y con él, crece también el interés de productores que ven en este cultivo una oportunidad real de negocio.
Proviene de un cactus trepador y destaca por su piel vibrante, su pulpa jugosa repleta de pequeñas semillas comestibles (similar al kiwi) y su sabor suave y dulce.
Un cactus que puede transformar el mapa productivo regional
La pitahaya pertenece a la familia de las cactáceas: es perenne, rústica y capaz de adaptarse a distintos ambientes. Pero hay una trampa. “A pesar de ser un cactus que tolera la sequía, para producir necesita calor, humedad y alta luminosidad. Si no tiene esas condiciones puede sobrevivir, pero no florece ni produce frutos”, advierte Carina Armella, especialista del INTA Yuto. En otras palabras: sobrevive con poco, pero para dar frutos de calidad exige lo mejor.

En el norte argentino esas condiciones existen, y el INTA lo sabe. Por eso, desde la Estación Experimental de Yuto, en Jujuy, un equipo de investigadores trabaja para generar la información técnica que los productores necesitan antes de dar el salto a este cultivo emergente.
12 variedades bajo la lupa: la ciencia al servicio del productor
Actualmente, el INTA evalúa 12 variedades pertenecientes a cuatro especies del género Selenicereus: S. monocanthus, S. undatus, S. megalanthus y S. purpusii. Entre ellas hay pitahayas de pulpa blanca, pulpa roja o fucsia y la variedad amarilla tipo palora, cada una con particularidades bien distintas en cuanto a planta, calidad de fruta y rendimiento.
Uno de los aspectos más críticos que se está analizando es la compatibilidad para la fecundación. Algunos clones son totalmente autoincompatibles: sin polinización cruzada, directamente no fructifican. Otros son parcialmente compatibles, pero producen pocos frutos y de bajo peso. Y los más buscados son los completamente autofértiles, que presentan mayor porcentaje de cuajado sin depender de polinización manual.

El problema es que esta característica no se puede detectar a simple vista. Dos plantas de la misma especie pueden verse idénticas y comportarse de manera completamente distinta a la hora de producir. Por eso Armella insiste en la importancia de adquirir plantas certificadas y contar con evaluaciones previas antes de escalar el cultivo.
La luz, la temperatura y el truco del LED para extender la cosecha
Para que la pitahaya florezca, necesita aproximadamente 12 horas de luz, temperaturas diurnas en torno a los 30 °C y nocturnas de 20 °C. En Jujuy, esas condiciones se dan durante la primavera y el verano. Cuando el otoño avanza y las horas de luz disminuyen, la planta interrumpe su floración.

Para ganarle tiempo al calendario, el INTA ensaya el uso de iluminación artificial con luces LED. La estrategia permite prolongar la floración durante algunas semanas más en otoño, hasta que las temperaturas caen por debajo de los 15 °C, punto en el que la planta reduce su actividad fisiológica de manera natural. Un pequeño margen que, en términos comerciales, puede marcar una diferencia importante.
Del nicho asiático al mercado nacional: una demanda que crece
La pitahaya ya no es un producto exótico reservado a mercados de Buenos Aires frecuentados por comunidades asiáticas. Hoy, productores jujeños están comercializando pitahaya en distintos puntos del país y cada vez más interesados se suman a la cadena, buscando incorporar nuevas variedades para ampliar la diversidad y extender la época de cosecha.
El trabajo del INTA apunta precisamente a reducir la incertidumbre en ese proceso. Con información técnica sólida sobre biología floral, comportamiento en cruzamientos y calidad de frutos, la institución busca que los productores del norte argentino puedan tomar decisiones informadas y convertir a la pitahaya en un cultivo rentable y sustentable a largo plazo.
Primicias Rurales
Fuente: INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria)
Jun 28, 2026 | Actualidad, Agricultura, Informes Técnicos
La molienda de girasol alcanzó las 2,32 millones de toneladas entre enero y mayo, registrando su nivel más alto desde el año 2000. En contraste, el procesamiento de soja avanza por debajo de las expectativas debido a una comercialización más lenta y a la fuerte liquidez de los cereales.
Por Ana Rubicondi – Franco Pennino – Matías Contardi – Bruno Ferrari de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Rosario, domingo 28 junio (PR/26) –Se procesaron más de 2,3 millones de toneladas (Mt) de girasol, máximos en participación desde el 2008. La molienda de soja por debajo de las expectativas para esta altura. Hay 3 veces más cereales con precio que soja. Las compras chinas le dan sostén a la soja en Chicago.
1. Molienda de oleaginosas: el girasol crece en participación y la soja deja gusto a poco
La campaña 2025/26 de las principales oleaginosas ya está transitando sus picos estacionales tras el ingreso de las cosechas al mercado. Al centrar la mirada en la soja y el girasol, este último supo tener un gran protagonismo a finales de los noventa que fue perdiendo ante la predominancia de la soja, pero en los últimos años el nivel de oferta está repuntando positivamente y con ello los niveles de industrialización.
En lo que va del año calendario hasta mayo, la molienda de girasol fue de 2,32 millones de toneladas, siendo el registro más alto desde el año 2000 a igual fecha, de acuerdo con cifras de SAGyP. Por su parte, la molienda de soja para igual período se ubica en 15,6 Mt, por debajo de las 16,1 Mt de 2025 y por debajo del promedio del último lustro.
Al considerar la molienda conjunta de ambas oleaginosas, la participación del girasol viene creciendo en los últimos años hasta alcanzar el 12,9% del volumen procesado entre enero y mayo de 2026, el share más alto desde 2008 para igual período.
Por otro lado, al hacer foco en la soja y la coyuntura del mercado, en lo que va de la campaña 2025/26 entre abril y mayo se procesaron 7,7 Mt, ritmo de industrialización que está por debajo del promedio dejando de lado la campaña 2022/23 que fue totalmente atípica. Al mismo tiempo, se observa que el tonelaje procesado visto como porcentaje de la molienda anual proyectada es un 18%, una proporción que está entre las más bajas de la última década.
Vale destacar que, este ritmo de procesamiento para el primer bimestre de campaña responde a una cosecha de soja que tuvo el arranque más lento de por lo menos el último lustro y una comercialización que para los primeros meses tampoco registró un ritmo acelerado, dado que el foco estuvo en la venta de maíz, trigo y otros cultivos.
Se agrega que, se viene de un nivel de stocks iniciales de soja bajos por la alta absorción de la última campaña tanto por exportaciones de poroto como de industrialización, sumado que en el primer bimestre de la actual campaña 2025/26 se exportaron 1,69 Mt de soja sin procesar, un máximo desde la 2019/20 a igual fecha.
Esto fue compensado parcialmente con un ritmo acelerado de importaciones, dado que se ingresaron del exterior 2,05 Mt de soja en el primer bimestre de campaña, marcando el segundo total más alto de la historia solo por detrás de lo visto en el ciclo 2022/23 (2,6 Mt), que estuvo atravesado por una sequía histórica.
2. Hay tres veces más cereales con precio que soja
En el mercado interno de granos hay 3,4 veces más cereales con precio que soja, algo que solo había ocurrido una vez en los últimos treinta años. En promedio, el volumen de cereales con precios a esta altura solo es un 50% mayor que el de la oleaginosa, pero actualmente esa diferencia más que se duplicó.
Hay 11,8 Mt de soja con precio en el mercado físico, lo que representa 23% de la producción estimada para esta campaña, 14 p.p. por debajo del promedio histórico y mínimos en más de veinte años. Al mismo tiempo, hay 33% más trigo cubierto en el físico que el año pasado y 23 Mt de maíz. En este último caso, aunque se tiene una campaña productiva extraordinaria, en proporción a la oferta esperada representa el máximo en cinco años.
Dadas las impresionantes cosechas de este año para maíz, trigo, girasol y cebada, esta campaña es muy diferente a las anteriores, con un altísimo nivel de liquidez para los granos más allá de soja. Este hecho ha llevado a marcar un ritmo comercial atípico, inclusive a pesar de que, en términos relativos, el precio por la oleaginosa es más alto.
Como es de esperar con los actuales niveles de oferta relativa, el precio disponible por soja en el mercado interno es 60% más alto que el del trigo, máximos en una década; mientras que para maíz es 80% más alto, máximos desde 2023.
Por el lado de la última semana, las cotizaciones locales se estuvieron revalorizando en pesos, siguiendo la evolución del tipo de cambio.
Las ofertas de compra por soja alcanzaron AR$ 480.000/t, en el máximo desde el 18 de mayo ajustando por inflación.
Al mismo tiempo, tanto el maíz como el trigo subieron en pesos nominales, pero solo para mantener el mismo poder de compra de las últimas semanas. Los cereales están presionados a la baja en Chicago, sobre todo en maíz, donde alcanza mínimos desde agosto del 2025.
En el caso puntual de la soja, el mercado no logra traccionar un gran volumen con promedios diarios concertados en torno a 150.000 toneladas, con foco en el precio firme, pero por debajo de lo visto en las últimas semanas.
Claramente, la tendencia de Chicago está afectando los precios locales, pero los compradores están activos con intención de hacer volumen para el tramo corto de negociación.
Como se mencionó anteriormente, se vieron algunos repuntes en las cotizaciones en pesos ante un tipo de cambio más presionado al alza, factor que hay que ver cómo termina impactando en la concreción y fijación de negocios de la oleaginosa y el resto de los productos.
3. Se reactivan las compras chinas de soja estadounidense y el mercado busca encontrar un piso de precios
Las cotizaciones de los commodities agro han estado presionadas en Chicago fruto del abrupto desarme de posiciones de los fondos especulativos que, desde principios de mayo, acortaron 98% su posición comprada en agro.
El maíz fue el que más sufrió, llegando a mínimos de agosto del 2025, el trigo cayó 12% mientras que la soja y sus derivados ajustaron entre 7% y 8% desde el pico de mayo.
Sin embargo, esta semana se sumó un fundamento alcista para la soja que, en este escenario de desarme de posiciones, perspectivas climáticas relativamente favorables y caída en las cotizaciones del petróleo, viene a sostener el nivel de precios para la oleaginosa.
En medio de nuevas ventas anunciadas a destinos desconocidos, se reveló que China estaría reactivando las compras de poroto estadounidense, anunciándose esta semana compromisos por 200.000 toneladas de campaña nueva.
Esta noticia genera impacto, en especial cuando vemos que, para la próxima campaña estadounidense de soja 2026/27, el porcentaje de avance sobre el programa exportador se encuentra entre los niveles más bajos en 10 años.
Esto acontece en un contexto donde el mercado de soja norteamericano viene consolidando un cambio estructural en sus fuentes de demanda.
En general se identifican dificultades para sostener los volúmenes de exportación de poroto de soja, en parte debido al boom del sector de los biocombustibles, que llevó a que EE. UU. destine una mayor porción de su producción a la industria interna.
A esto se agrega que, China está diversificando destinos y Brasil registra un buen nivel de competitividad comparada, lo cual afecta a la demanda de soja estadounidense.
A pesar de ese escenario más estructural, en la coyuntura inmediata uno de los factores de demanda que tiene fuerte impacto en precios son las noticias vinculadas sobre si China va o no va a comprar soja estadounidense y en qué volumen.
Para la campaña 2025/26, EE. UU. ya tiene cubierto más del 88% de sus exportaciones proyectadas y en línea con el promedio, mientras que para la próxima apenas 5,1%. Si bien este valor es el mayor de los últimos 3 años, el mismo se encuentra muy por debajo del promedio de la última década para campañas próximas a esta altura.
En esta línea, la noticia de que China compró 200.000 toneladas de campaña 2026/27 tuvo un impacto positivo en precios, dado que es la primera vez desde 2024 que fija compras de campaña próxima estadounidense a esta altura del año.
Sin embargo, este valor es muy inferior al promedio 2020-2023 cuando China tenía una participación de las compras totales de campaña nueva del 54,5% total comprado.
Primicias Rurales
Fuente: BCR Informartivo Semanal