La Fundación Red Madre evitó el aborto en España de más de 50.000 bebés en 2025

La Fundación Red Madre evitó el aborto en España de más de 50.000 bebés en 2025

Algunas de las mujeres atendidas por Red Madre, 437, además estar en riesgo de aborto, expresaron sufrir maltrato psicológico (63%) y físico (20,82%); el 16,02% fueron derivadas a recursos especializados.

España, viernes 18 septiembre (PR/26) — La Fundación Red Madre en España ayudó logró que más de 50.000 madres en riesgo de aborto aceptaran la ayuda que les ofrecieron para apostar por la vida de sus bebés, según se refleja en su memoria de actividades correspondiente al año 2025.

Estas madres representan el 85,4% de las más de 60.000 mujeres embarazadas a las que atendió la fundación a lo largo del pasado año, a través de una red de 50 sedes situadas en diferentes puntos del país. Siete de cada diez de estas mujeres estaban desempleadas y casi el 80% son extranjeras, en una tendencia al alza en los últimos años.

En cuanto a las edades, el grupo mayoritario se sitúa entre 30 y 39 años (47%), seguido de las jóvenes de 18 a 29 años (44,22%). De ellas, 6 de cada 10 contaban con apoyo familiar o de su pareja.

En el último año, Red Madre ha gestionado peticiones de ayuda recibidas a través de más de 6.500 llamadas telefónicas, más de 2.000 correos electrónicos y cerca de 7.000 mensajes de WhatsApp.

Para desempeñar esta labor cuentan con más de 1.000 voluntarios organizados en diferentes equipos: alianzas, para contractar con grandes donantes; empleabilidad, para dar opciones laborales a las mujeres embarazadas; colegios, para campañas de formación y recogidas de enseres; proyectos, para elaborar los documentos que se presentan a instituciones públicas y privadas para la obtención de fondos; y el conocido como Sede, dedicado a labores administrativas y la organización de eventos y campañas.

Amaya Azcona, directora general de Red Madre, señaló en un comunicado que la evolución de la fundación a lo largo de 18 años, en los que han acompañado a 502.889 madres, “muestra que los apoyos públicos a la mujer embarazada, y en especial a la que se encuentra en situación de vulnerabilidad, son insuficientes”. Por tal motivo, reiteró la petición a las administraciones públicas para que “hagan un análisis profundo de la maternidad y generen medidas de apoyo realistas, concretas y eficaces”.

Entre las principales necesidades se encuentran la orientación e información sobre el aborto, el acompañamiento emocional, el acompañamiento en el trauma post aborto y el apoyo en la búsqueda de empleo. Más de la mitad necesitó pañales y algo menos de un tercio, productos de alimentación.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: ACI Prensa

 

 

“Acompañado por los Doce y por algunas mujeres”

“Acompañado por los Doce y por algunas mujeres”

Hoy, y a lo largo de los siglos, no podemos olvidar dentro del camino del seguimiento de Jesús, el papel que las mujeres han desempeñado, sirviendo al Señor, a los hermanos, anunciando su Palabra, desde la sencillez, la ternura, la valentía, la proximidad.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 8, 1-3

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 12-20

 

Hermanos:
Si se anuncia que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos de entre vosotros que no hay resurrección de muertos?

Pues bien: si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo ha resucitado. Pero si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación y vana también vuestra fe; más todavía: resultamos unos falsos testigos de Dios, porque hemos dado testimonio contra él, diciendo que ha resucitado a Cristo, a quien no ha resucitado… si es que que los muertos no resucitan.

Pues si los muertos no resucitan, tampoco Cristo ha resucitado; y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido, seguís estando en vuestros pecados; de modo que incluso los que murieron en Cristo han perecido.

Si hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solo en esta vida, somos los más desgraciados de toda la humanidad.Pero Cristo ha resucitado de entre los muertos y es primicia de los que han muerto.

 

Salmo de hoy

Salmo 16, 1. 6-7. 8 y 15 R/. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor

 

Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R/.

Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu misericordia,
tú que salvas de los adversarios
a quien se refugia a tu derecha. R/.

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. R/.

 

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Lucas 8, 1-3

 

En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, proclamando y anunciando la Buena Noticia del reino de Dios, acompañado por los Doce y por algunas mujeres, que habían sido curadas de espíritus malos y de enfermedades:

María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes; Susana y otras muchas que les servían con sus bienes.

Palabra del Señor

 

 

 

Reflexión del Evangelio de hoy

«Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor»

El texto de hoy se enmarca en la situación que vive la comunidad de Corintio en torno a la resurrección de Cristo, entre otras cuestiones.

La comunidad, a la cual se dirige Pablo, estaba formada por cristianos de origen griego y de origen judío.

Corintio, ciudad griega era una ciudad culta e importante económicamente. La corriente filosófica comúnmente aceptada era el dualismo de Platón. El cuerpo es malo en oposición al alma inmortal que es la que resucita.

A esta comunidad de origen griego les resultaba muy difícil creer en la resurrección del cuerpo.

Por otra parte, en esta comunidad también hay judíos, si bien el judaísmo se encontró dividido en cuanto a la resurrección, ya en tiempo de Pablo aceptaban mayoritariamente la resurrección total de la persona, cuerpo y alma.

Pablo quiere comunicarles a los cristianos corintios que creer en la resurrección – la de Cristo y la de creyentes – es parte fundamental de la fe cristiana, ya que a sus oídos llegaron las discusiones entre la comunidad por esta cuestión vital, núcleo de la fe cristiana.

Releyendo de nuevo el texto se entiende todo el esfuerzo de Pablo en su argumentación para que, los más reticentes, “entiendan” bien el significado y las consecuencias de la resurrección de Cristo. “Si Cristo no hubiera resucitado vana sería nuestra fe”

Hay un cuerpo de doctrina a creer, es lo que con tanta argumentación explica Pablo. Pero la fe hay que pasarla por el corazón.” Porque confiamos en Ti, Señor”

La fe, que es confianza amorosa en Su Palabra, la fe que cambia nuestra vida es adhesión personal a Jesús, a su Palabra, a su Vida.  Por eso la fe es un don, don que da sentido a toda nuestra vida. Don que afecta a la inteligencia, al corazón, a las actitudes y vida de cada cristiano.  Don que hay que cuidar con mimo. “Guarda mi fe del enemigo…” dice un himno de la Liturgia de las Horas.

Pues amigos, sigamos agradeciendo y cuidando nuestra fe para que sea una fe viva, alimentada por la formación, el encuentro con Jesús y su Palabra, capaz de transformar nuestra vida y de interpelar a las personas de nuestro entorno.

Y como San Pablo, unas veces será nuestras palabras, otras nuestra vida, las que vaya sosteniendo a los seguidores de Jesús, a nosotros mismos. “Envíame, Señor, tu luz y tu verdad”.

Quisiera terminar con la aclamación del salmo responsorial que expresa fe y confianza en las palabras de Jesús. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor

Le acompañaron los doce y algunas mujeres

Todos nosotros que escuchamos, profundizamos e intentamos vivir la Palabra, no nos sorprenderá ver, una vez más, cómo el evangelista Lucas destaca en su evangelio la presencia de algunas mujeres que siguen a Jesús, anotando las distintas tareas que ellas realizaban dentro de la comunidad.

Jesús estableció un orden nuevo rompiendo la visión del mundo cerrada y legalista. Su mirada y sus acciones a favor de los pobres, débiles, discriminados de la sociedad, las mujeres, escandalizan a sus contemporáneos.

Frente a una sociedad que marginaba a la mujer, Él les otorgó dignidad y las reconoció como iguales, incluyéndolas como discípulas itinerantes, encomendándoles diferentes tareas en la misión. Esta actitud de Jesús hacia las mujeres le enfrentaba con las costumbres de su tiempo.

Recojo unas palabras del Papa Francisco pronunciadas en una audiencia en abril de 2015. “Es indudable que debemos hacer mucho más a favor de la mujer, si queremos dar más fuerza a la reciprocidad entre hombres y mujeres. Es necesario de hecho, que la mujer no solamente sea más escuchada, sino que su voz tenga un peso real, un prestigio reconocido en la sociedad y en la iglesia. Jesús la considera de una manera que da una luz potente que ilumina un camino que lleva lejos, del cual hemos recorrido solamente un tramo. Aún no hemos entendido en profundidad cuales son las cosas que nos puede dar el genio femenino de la mujer en la sociedad. Es un camino que es necesario recorrer con más creatividad y más audacia«. (Audiencia de S.S. Francisco, 15 de abril de 2015).

Sin duda ninguna somos conscientes del camino que se va recorriendo en la Iglesia, continuado, con nuevo impulso, por León XIV, incorporar la visión y el modo de hacer, en el seno de estructuras de gobierno y reflexión dentro de la Iglesia.

Hoy, y a lo largo de los siglos, no podemos olvidar dentro del camino del seguimiento de Jesús, el papel que las mujeres han desempeñado, sirviendo al Señor, a los hermanos, anunciando su Palabra, desde la sencillez, la ternura, la valentía, la proximidad.

Testimonio de entrega, de servicio, de luz y testimonio, sin importar demasiado el reconocimiento, pero si con un grado grande de generosidad y humildad, acompañando a Jesús en los pobres, a veces en contextos difíciles.  ¡Gracias!

 

En este camino recorrido la Iglesia, cómo me siento: ¿agradecido, receloso?

Señor ayúdame a descubrir tu verdad, guía mis pasos, purifica mi mirada para avanzar en la misión evangelizadora a la cual nos llamas.

 

 

Hna. Mariví Sánchez Urrutia

Hna. Mariví Sánchez Urrutia
Dominica de la Anunciata
Soy una religiosa Dominica de la Anunciata nacida en Bilbao hace bastantes años y fui alumna de las Dominicas y catequista en mi parroquia. Ingresé en la congregación siendo bastante joven. Como Licenciada en Ciencias Químicas me he dedicado a la educación con vocación y pasión. He desarrollado tareas directivas tanto en los centros de enseñanza como dentro de la Vida Religiosa. He disfrutado de la vida a través de la misión que he desempeñado y los medios que Dios puso en mis manos y también me gusta disfrutar de la música y el deporte.
¡Ya es demasiado tarde para frenar la amenaza de la IA !: ahora deben cooperar las dos superpotencias

¡Ya es demasiado tarde para frenar la amenaza de la IA !: ahora deben cooperar las dos superpotencias

En este artículo, el columnista Thomas Friedman deja en claro que es «demasiado tarde», la IA y sus peligros para la supervivencia de la humanidad ya están aquí. La IA llegó imprevistamente y está adquiriendo vida propia. La próxima cumbre de los presidentes de China y Estados Unidos podrían poner algún tipo de freno. No todo, algo. 

 

Por Thomas Friedman THE NEW YORK TIMES, publicado por La Nación

 

 

 

 

Una explosión de incoherencia en las políticas sobre inteligencia artificial se ha desatado en las últimas semanas. Es una reacción al hecho de que agentes de IA se estén rebelando contra sus desarrolladores, de que actores maliciosos comiencen a usar sistemas de IA para crear armas más sofisticadas y de que los propios desarrolladores de IA nos digan que necesitan desacelerar el avance de la tecnología, aunque advierten que no pueden hacerlo si China no hace lo mismo, e incluso que quizá no deberían hacerlo porque las ventajas de liderar este campo son demasiado grandes.

 

Al menos un dirigente tiene una posición clara. El presidente Donald Trump declaró: “El único control o las únicas ‘barandillas de seguridad’ que necesita la IA es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡con alto coeficiente intelectual!), y Estados Unidos tiene eso de sobra”.

 

Todo esto me ha llevado a preguntarme: ¿los bots de IA ya tienen sentido del humor? Porque, si lo tienen, deben de estar riéndose tanto de nosotros que podrían reventar una o dos redes neuronales. Nos hemos convertido en un auténtico caos tratando de descubrir cómo gestionar esta nueva especie de IA que hemos creado.

 

Antes de presentar, con la ayuda de mi amigo y tutor tecnológico Craig Mundie, exdirector de estrategia e investigación de Microsoft, algunas recomendaciones para enfriar esta situación con el menor daño posible, adelanto la conclusión principal: ya es demasiado tarde para pensar que un mayor control sobre los futuros modelos de IA de Estados Unidos y China solucionará los desafíos actuales derivados de los modelos peligrosos que ya están ahí fuera, circulando libremente y sin posibilidad de ser retirados. Lo que necesitamos acordar de inmediato es cómo trabajar juntos para defendernos de amenazas que ya existen y que pueden causar enormes daños e inestabilidad social tanto en Estados Unidos como en China.

 

 

Para entender por qué, hay que pensar en los cuatro pilares fundamentales para comprender la IA.

 

Pilar número 1: la IA es lo que he venido llamando la primera tecnología de uso cuádruple del mundo. Quizá haya oído hablar de las tecnologías de doble uso. En el viejo mundo, una persona con un taladro eléctrico podía usarlo tanto para construir su casa como para destruir la de su vecino. Eso es doble uso. Del mismo modo, si hoy tuviera un robot con IA equipado con un taladro, podría pedirle que construyera mi casa o que destruyera la de mi vecino. Pero ahora tenemos un nuevo problema: ese robot impulsado por IA podría decidir por sí mismo si mejora mi casa o la destruye, y también podría decidir hacer lo mismo con la casa del vecino. Voilà: uso cuádruple. Y ese es un problema extremadamente difícil de gestionar.

 

¿Cree que exagero? Lea el resumen del periodista Kevin Roose sobre lo ocurrido este verano, cuando un grupo de agentes de inteligencia artificial creados por OpenAI hackeó por su cuenta la empresa de infraestructura de IA Hugging Face. A partir de mayo, un conjunto de agentes de IA pertenecientes a un modelo de investigación aún no publicado de OpenAI recibió instrucciones para resolver una serie de desafíos de ciberseguridad. El modelo debía hacerlo sin acceso a internet. “Pero rápidamente descubrieron que algunos de los desafíos eran imposibles de resolver, por lo que comenzaron a buscar formas alternativas de hacerlo”, explicó Roose.

 

Esto ocurrió realmente. Y eso nos lleva al pilar número 2, resumido por Mundie en tres palabras: “Ya es demasiado tarde”.

 

Reducir el ritmo del desarrollo de sistemas avanzados en Estados Unidos o desacelerar el desarrollo chino no resolverá nuestro problema inmediato. “Las capacidades peligrosas de la IA ya están circulando libremente”, explicó Mundie. Esto ocurre por dos razones principales: la difusión de modelos de peso abierto desarrollados tanto en Estados Unidos como en China, cuyos componentes fundamentales son públicos y pueden ser descargados y modificados por cualquier desarrollador, y el acceso ilegal de actores maliciosos a modelos propietarios de empresas como Anthropic y OpenAI debido a errores humanos que permiten filtraciones.

 

Informe

 

En su informe más reciente sobre detección y prevención del uso indebido de la IA, Anthropic señaló que identificó y bloqueó varios intentos de utilizar sus modelos en investigaciones que podrían contribuir al desarrollo de armas biológicas.

 

“Sin las salvaguardas adecuadas, estas capacidades podrían tener consecuencias catastróficas”, afirmó el informe. También describió el caso de un actor vinculado a Irán, probablemente los hutíes, que utilizó Claude, el modelo de Anthropic, para recopilar información sobre posibles objetivos relacionados con buques de guerra de la Marina estadounidense en Medio Oriente. El documento también mencionó un grupo separado en el norte de Yemen controlado por los hutíes que utilizó el modelo para trabajar en sistemas de guiado de misiles balísticos e hipersónicos. Anthropic aseguró que bloqueó las cuentas involucradas y desarrolló mecanismos para reducir riesgos futuros.

 

Si eso no muestra qué clase de herramientas ya se han filtrado y qué efectos pueden producir los modelos de IA poderosos, o incluso los modelos abiertos más pequeños, cuando quedan fuera de control, entonces no sé qué podría hacerlo. Y eso nos conduce al pilar número 3.

 

Lo mejor que podemos hacer ahora no es enredarnos tratando de lograr un gran acuerdo entre empresas estadounidenses y chinas para desacelerar el desarrollo de sus modelos más avanzados. Eso simplemente no ocurrirá en el corto plazo.

 

Lo mejor que podemos hacer es que las dos superpotencias de la IA, Estados Unidos y China, trabajen junto con sus empresas para desarrollar una defensa común frente a las amenazas ya demostradas por actores maliciosos que han obtenido herramientas de IA y frente a los comportamientos impredecibles de sistemas de IA que ya existen.

 

Debemos hacerlo, advirtió Mundie, antes de que estos modelos cada vez más poderosos se instalen de forma permanente en internet y se conviertan en una amenaza imposible de contener, distribuyendo agentes por servidores privados y nubes públicas, donde podrían sobrevivir como amenazas persistentes avanzadas.

 

Y eso nos lleva al pilar número 4. Tras una reciente visita a China, Mundie recordó una pregunta que le formuló un funcionario chino: “Si algún día un robot humanoide impulsado por IA y fabricado en China llegara a Estados Unidos, ¿necesitaría una visa?”. Ya sabe cómo suele ocurrir: muchas veces la verdad se expresa en broma. La realidad, sostiene Mundie, es que “la IA no es simplemente una nueva tecnología. Es una nueva especie, basada en silicio y no en carbono como nosotros. Es como una nueva clase de inmigrantes que ha llegado a nuestras costas en grandes cantidades, con capacidades completamente nuevas, y que tendremos que absorber en nuestras sociedades y aprender a coexistir con ella”.

 

Gestionar esa convivencia de manera efectiva es un desafío de escala planetaria que solo puede abordarse mediante la cooperación entre las dos superpotencias de la IA.

 

En resumen, dice Mundie, debemos avanzar por tres caminos paralelos.

Primero, aunque a largo plazo debemos aspirar a un mayor control sobre el desarrollo de los sistemas más avanzados, hoy debemos concentrarnos en construir defensas para nuestras infraestructuras críticas.

Segundo, debemos desarrollar un sistema global capaz de controlar inteligencias artificiales cada vez más poderosas, sin importar su origen.

Tercero, para recordar continuamente a la población por qué la IA sigue siendo importante, Estados Unidos y China deberían embarcarse desde ahora en un proyecto conjunto destinado a acelerar avances globales en biología y medicina que beneficien a toda la humanidad. No sería una estrategia sin precedentes. Competidores estratégicos, tanto empresas como países, tienen una larga historia de cooperación cuando eso favorece sus intereses.

 

Friedman, no lo entiendes. Estados Unidos y China son hoy rivales geopolíticos y geoeconómicos mucho más directos, y siempre lo serán. Nunca aceptarán la clase de cooperación sobre IA que propones, ni a corto ni a largo plazo.

 

No, USTED NO LO ENTIENDE. La IA nos está impulsando hacia una etapa completamente nueva de la historia humana. Como dice Mundie, la IA “va a cambiar todo acerca de todo”, incluida la geopolítica. Por su propia supervivencia, estabilidad y prosperidad, Pekín y Washington se verán obligados a replantear profundamente la competencia geopolítica.

 

Pueden comprenderlo pronto o hacerlo tarde. Pueden hacerlo antes de una crisis global o después de ella. Pero terminarán comprendiéndolo. Y Mundie y yo esperamos que ese proceso comience en Washington el próximo 24 de septiembre, cuando los presidentes Xi Jinping y Donald Trump se reúnan en lo que seguramente será recordado como la primera cumbre de las superpotencias de la inteligencia artificial.

 

Si quiere leerlo en inglés:

Original article: https://www.nytimes.com/2026/09/15/opinion/ai-china-us-tech-future.html

 

Investigación María Marta Cafiero:

 

 

Primicias Rurales / La Nación
Buenos Aires, jueves 17 septiembre (PR/26) 
Hoy celebramos a San Roberto Belarmino, apasionado defensor de la verdad y de la Iglesia

Hoy celebramos a San Roberto Belarmino, apasionado defensor de la verdad y de la Iglesia

 

 

Buenos Aires, jueves 17 de septiembre (PR/26) .- Cada 17 de septiembre la Iglesia recuerda a San Roberto Belarmino (1542-1621), arzobispo y cardenal, hombre de gran celo apostólico y sabiduría, quien enfrentó con singular firmeza algunos de los momentos más difíciles por los que ha pasado la Iglesia a lo largo de su historia.

Solo hace unos años, en 2021, se celebró el cuarto centenario de su muerte, acontecida el 17 de septiembre de 1621; así como los 90 años desde que fue incluído en la lista de Doctores de la Iglesia, el 17 de septiembre de 1931.

Por el camino estrecho

“Considera auténtico bien para ti lo que te lleva a tu fin, y auténtico mal lo que te impide alcanzarlo”, escribió alguna vez Belarmino, dejando entrever la importancia de buscar siempre los designios de Dios para la propia vida, de manera que el alma pueda recorrer el camino dispuesto por Dios para alcanzar la felicidad, la plenitud y la santidad.

San Roberto fue un valiente defensor de la Iglesia Católica ante quienes quisieron destruirla o dañarla. Eran los tiempos de la Revuelta Protestante, y, contra lo que generalmente se piensa, puede que los enemigos más peligrosos no estuvieran “fuera de la Iglesia” sino dentro. Una profunda crisis del clero y de buena parte de la jerarquía debilitaba el catolicismo desde su propio centro.

No hay mayor tesoro que Cristo

Ya ordenado, se desempeñó como profesor y formador de novicios. Belarmino se sentía muy a gusto como jesuita pues le permitía dedicarse a sus dos grandes pasiones: la oración y el estudio. Pensaba, para sus adentros, que así podría evitar pesados cargos eclesiales o jerárquicos; aunque, como después quedaría en evidencia, ya Dios tenía pensado otro camino para él.

El joven Padre Belarmino amaba profundamente el saber y gustaba mucho de la prédica. Dadas sus dotes naturales para esos menesteres, se afanaba por hacer de sus escritos y homilías auténticas piezas de erudición -manejaba muy bien a los clásicos y era un gran conocedor de la Biblia- hasta que descubrió que la riqueza del mensaje de la Iglesia no reside en los adornos o exuberancias retóricas, sino en mostrar con sencillez y profundidad a la persona de Cristo. Precisamente, con ese espíritu humilde escribió algunas de las versiones más acabadas que existen del catecismo.

Contra el error, la caridad

San Roberto combatió varias herejías y se convirtió en uno de los más fuertes impulsores del movimiento de la Contrarreforma. Lo suyo no fue precisamente lo que hoy llamaríamos “corrección política”: a los protestantes los trataba simplemente de “herejes”; mientras que sus afanes por dar a conocer la recta doctrina no brotaron ni del desprecio del otro, ni de una falsa conciencia superior. Belarmino solo tenía un “problema”: al error le llamaba “error”, sin ambages ni escrúpulos.

Entre otras responsabilidades, el P. Belarmino sirvió en la curia romana como consultor y prefecto en varios dicasterios. De hecho, debido a sus cargos tomó parte en los procesos que se les siguieron a Galileo Galilei (1564-1642) y Giordano Bruno (1548-1600), en los que actuó con prudencia, caridad y celo por la verdad.

Buen hijo, buen siervo de la Iglesia

Las enseñanzas de su madre en torno a la humildad y la sencillez repercutieron en su forma de ser, especialmente cuando Roberto entendió de veras que su tesoro estaba en Cristo y no en el reconocimiento o el aplauso de la gente.

Si desde un punto de vista humano podría decirse que sus talentos lo ubicaron en una posición ‘ascendente’ o ‘expectante’ -formado por el mismísimo San Francisco de Borja, luego ordenado con celeridad y, a pedido del Papa, puesto a cargo de la preparación de los sacerdotes de Roma para que aprendieran a enfrentarse a los enemigos de la fe-, sobre su corazón siempre pesaron más las invocaciones de su madre para que pusiera todo de sí, al servicio de quien más lo necesita.

Con la mirada puesta en Roma

Como fruto del encargo papal, Belarmino publicó Controversias, libro que llegó a ser de lectura obligatoria para apologistas y teólogos deseosos de esclarecer las confusiones doctrinales que la expansión de las Iglesias protestantes trajo consigo. Entre quienes se reconocieron influenciados por este notable texto estuvo nada menos que San Francisco de Sales (1567-1622).

San Roberto dirigió una edición revisada de la Biblia (Vulgata) y redactó dos versiones del Catecismo de la Iglesia Católica: el Catecismo resumido y el Catecismo explicado. Ambos textos fueron traducidos a varios idiomas y se les consideró de uso común hasta el siglo XIX. Asimismo, el santo se desempeñó como director espiritual por años sirviendo a distintos tipos de personas. Quizás el más célebre de sus dirigidos haya sido San Luis Gonzaga (1568-1591).

Por razones como esta, San Roberto Belarmino, a pesar de pertenecer a la Compañía de Jesús y haber prometido no aspirar a cargos eclesiales, fue nombrado arzobispo; y no solo eso, sino que años más tarde llegaría a ser creado cardenal.

El Papa Clemente VIII, el 3 de marzo de 1599, declaraba frente a la curia: “Hemos elegido a este hombre porque no hay en la Iglesia de Dios alguien que se le iguale en deseo de aprender”.

Belarmino le había rogado a sus superiores que impidieran que los deseos papales se realicen, pero el Papa no se dejó persuadir y le ordenó -cuenta la leyenda, bajo amenaza de excomunión- que permaneciera callado durante la ceremonia en la que fue creado cardenal.

“He combatido el buen combate” (2 Tim 4, 7)

Poco antes de morir, el santo escribió en su testamento que sus pertenencias deberían ser repartidas entre los pobres; aunque la verdad era tan poco lo que tenía que al final lo dejado solo alcanzó para costear su funeral. Al momento de su muerte, San Roberto se hallaba retirado en el noviciado de San Andrés en Roma. Desde allí partió a la Casa del Padre el 17 de diciembre de 1621.

El Papa Pío XI lo beatificó en 1923 y lo canonizó en 1930. El 17 de septiembre de 1931 -un año después de su canonización- fue declarado Doctor de la Iglesia por el mismo Pontífice.

La obra de San Roberto Belarmino es extensísima, solo comparable con la de santos como San Agustín de Hipona o Santo Tomás de Aquino.

No obstante, al margen de tan llamativa consideración, el santo escribió en su libro De ascensione mentis in Deum (Sobre la elevación de la mente a Dios): “El sabio no debe ni buscar acontecimientos prósperos o adversos, riquezas y pobreza, salud y enfermedad, honores y ultrajes, vida y muerte, ni huir de ellos de por sí. Son buenos y deseables sólo si contribuyen a la gloria de Dios y a tu felicidad eterna; son malos y hay que huir de ellos si la obstaculizan”.

¡San Roberto Belarmino, ruega por nosotros!

Si deseas conocer más sobre San Roberto Belarmino, te recomendamos este artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/San_Roberto_Bellarmine.

Más información:

 

Primicias Rurales
Fuente: Aciprensa
“¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?”

“¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?”

A Jesús le importa la persona, Él no tiene en cuenta nuestros pecados, ve el fondo del corazón y cuando percibe un corazón humillado y arrepentido, como lo vio en esta mujer, se deja tocar, besar los pies con nuestras miserias, para darle la paz, el amor y el perdón que buscaba. La mujer sabía muy bien que la misericordia de Jesús es más grande que todos sus pecados y que en Él encontraría su paz y descanso y su única esperanza.

 

 

 

 

Lectura del santo evangelio según san Lucas 7, 36-50

 

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él y, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. En esto, una mujer que había en la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas, se los enjugaba con los cabellos de su cabeza, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo:
«Si este fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que lo está tocando, pues es una pecadora».

Jesús respondió y le dijo:
«Simón, tengo algo que decirte».

Él contestó:
«Dímelo, Maestro».

Jesús le dijo:
«Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de ellos le mostrará más amor?».

Respondió Simón y dijo:
«Supongo que aquel a quien le perdonó más».

Le dijo Jesús:
«Has juzgado rectamente».

Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón:
«¿Ves a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de paz; ella, en cambio, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco».

Y a ella le dijo:
«Han quedado perdonados tus pecados».

Los demás convidados empezaron a decir entre ellos:
«¿Quién es este, que hasta perdona pecados?».

Pero él dijo a la mujer:
«Tu fe te ha salvado, vete en paz».

Palabra del Señor

El peor desastre educativo de la historia, pero con Base Naval en Tierra del Fuego

El peor desastre educativo de la historia, pero con Base Naval en Tierra del Fuego

PISA 2025 dejó a la Argentina en su peor marca en dos décadas y una dirigencia que, antes de que nadie terminara de leer el informe, ya sabía a quién echarle la culpa. Nadie preguntó, en cambio, si seguimos tomando el examen correcto.

“Las ideas no se degüellan.” — Domingo Faustino Sarmiento

 

Por Sergio Marcelo Mammarelli

Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva.
Ex Titular de la Cátedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia.
Autor de varios libros y publicaciones.
Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 16 septiembre (PR/26) — Esta semana, mientras un funcionario explicaba por radio que la responsabilidad de doce años de aprendizajes perdidos correspondía a gestiones que ya no gobiernan, en algún dormitorio del conurbano o de esta Patagonia un chico de trece años le pedía a una aplicación gratuita que le resolviera exactamente el tipo de ecuación que ese funcionario acababa de citar como prueba del desastre nacional. La aplicación tardó cuatro segundos.

El funcionario, cuatro párrafos, para decir lo mismo que dice cualquier funcionario desde hace veinte años: yo no fui. Esa simultaneidad es la fotografía exacta de la Argentina que hoy discute su fracaso educativo, y también, aunque todavía no lo sepa, de la Argentina que viene.

Conviene mirar la cifra desnuda antes de que la política la vista con su relato preferido. La Argentina obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 puntos en Lectura y 393 puntos en Ciencias, reflejando el peor resultado desde que el país participa de la evaluación internacional. La caída representa un desplome de entre once y trece puntos respecto de 2022, configurando la baja más pronunciada en veinte años de mediciones continuas.

El 76% de los adolescentes de quince años no logra resolver un problema matemático elemental, mientras que apenas el 7,8% alcanza el piso mínimo de competencia en las tres áreas evaluadas de forma simultánea. En el plano regional, el país quedó ubicado en el puesto octavo entre trece países latinoamericanos, quedando por detrás de naciones como Uruguay, Chile, Costa Rica, México, Colombia, Brasil y Perú.

Espejos internacionales: Lo que otros países sí resolvieron

Vale la pena resistir la tentación de la fatalidad, porque no estamos ante un problema irresoluble ni de carácter exclusivamente argentino. Estonia, con un gasto por alumno bastante inferior al de buena parte de Europa occidental, se consolidó en la década pasada como el sistema educativo mejor evaluado del continente.

Portugal, que a comienzos de siglo compartía con nosotros un diagnóstico de estancamiento y desigualdad territorial, revirtió la tendencia en poco más de diez años con alfabetización temprana, evaluación docente sostenida y, sobre todo, con la voluntad de no reinventar la política educativa cada vez que cambiaba el color del gobierno.

Ninguno de los dos países hizo un milagro. Hicieron, con disciplina aburrida, lo que la Argentina lleva veinte años prometiendo en cada campaña y abandonando apenas asume el que prometió lo contrario. El modelo estonio combina una alta exigencia curricular con una autonomía de aula que en la Argentina sonaría completamente revolucionaria.

Por su parte, Portugal logró revertir un diagnóstico idéntico de estancamiento y desigualdad territorial mediante alfabetización temprana y evaluación docente sostenida.

Mucho más que la pandemia: Un cuarto de siglo de estancamiento

El reflejo más cómodo de la política consiste en fechar absolutamente todos los males en el año 2020 y las restricciones sanitarias. Si bien la pandemia agravó los daños al erosionar la presencialidad, los hábitos de estudio y el vínculo escolar, la crisis responde a una tendencia estructural previa.

La serie histórica oficial resulta implacable y muestra 388 puntos en Matemática en el año 2000, 388 en 2012, 378 en 2022 y los actuales 367 puntos. Se trata de un cuarto de siglo de parálisis coronado por un final previsible donde, históricamente, se cuestiona la medición antes que la propia realidad.

La velocidad de la culpa y la trampa del relato oficial

Lo verdaderamente notable no es que el Gobierno nacional haya respondido con rapidez, sino que lo hizo antes de que nadie terminara de leer el informe. La Secretaría de Educación atribuyó el colapso a una cultura instaurada por los gobiernos kirchneristas, apuntando contra dos décadas de distribucionismo.

Aritméticamente los funcionarios tienen razón, ya que la trayectoria escolar evaluada en 2025 atravesó distintas administraciones nacionales. Sin embargo, el discurso oficial evita cuidadosamente asumir el tramo temporal propio, el recorte al financiamiento universitario y los persistentes conflictos presupuestarios.

La descentralización de las excusas y la responsabilidad gremial

Limitar la responsabilidad a quien ocupa circunstancialmente un despacho nacional es exactamente la trampa que debemos evitar. Los distintos espacios políticos comparten el defecto de no haber construido jamás un acuerdo educativo capaz de sobrevivirle a los cambios de gobierno.

Además, la educación obligatoria es estrictamente provincial, por lo que los gobernadores administran los colegios, pagan sueldos y toleran el ausentismo sin consecuencias. Por su parte, una parte de la dirigencia sindical redujo el debate al plano salarial, resistiendo los mecanismos de evaluación y protegiendo un estatuto que iguala al docente sacrificado con el ausente.

Inclusión ficticia y la estafa de certificar lo que no existe

El dato más incómodo de todos no es la caída en los puntajes, sino la alarmante convivencia con una matrícula que se mantiene alta. La Argentina contemporánea ya no expulsa masivamente a los chicos de las escuelas, sino que los retiene, los promociona de año y les entrega un título formal.

El verdadero problema radica en que una porción creciente de esos títulos certifica saberes que no existen, configurando una inclusión ficticia. Cuando la institución escolar certifica aprendizajes vacíos, no está solucionando nada, sino administrando la desigualdad social con los papeles formalmente en regla.

Autor: Sergio Mammarelli

La velocidad de la culpa

Lo notable no es que el Gobierno haya respondido rápido. Es que respondió antes de que nadie terminara de leer el informe. La Secretaría de Educación, dependiente del Ministerio de Capital Humano, salió el mismo mediodía a sostener que “el estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema”, y el secretario Carlos Torrendell habló de dos décadas de “distribucionismo” antepuesto al aprendizaje. Aritméticamente tienen razón: la trayectoria escolar de un chico evaluado en 2025 empezó en 2013 y atravesó a Cristina Fernández de Kirchner, a Mauricio Macri, a Alberto Fernández y, en su tramo final, a Javier Milei.

Lo curioso es que la explicación oficial se detiene exactamente dónde empieza a incomodar: el propio Torrendell aclaró que la prueba se tomó “un año y medio” atrás, es decir, ya bajo esta gestión, y ni el comunicado ni el discurso mencionaron el recorte al financiamiento universitario ni el conflicto con las universidades públicas que este mismo Gobierno protagonizó en el tramo que sí le pertenece. Hasta un aliado mediático de la Casa Rosada, Eduardo Feinmann, se salió del libreto para calificar el resultado de “una tragedia” y advertir, con una frase que vale más que diez discursos ministeriales, que “Sarmiento se vuelve a morir”. Cuando la propia tribuna abandona el operativo clamor, es porque el operativo clamor ya no alcanza.

Veinte años sin firma

Pero limitar la responsabilidad a quien ocupa hoy un despacho es exactamente la trampa que este editorial se niega a pisar. Kirchnerismo, Macrismo, el breve interregno de Alberto Fernández y ahora el Mileísmo comparten algo más profundo que la alternancia: los cuatro gobernaron conociendo los números y ninguno construyó lo único que un problema de veinte años necesita, que es un acuerdo capaz de sobrevivirlos. Y hay un tercer actor que nunca figura en la conferencia de prensa: los gobernadores.

La educación obligatoria es provincial. Cada mala PISA genera una declaración presidencial y ninguna pregunta a los ministros de Educación de Buenos Aires, Chubut, Santa Cruz o San Luis, que administran las escuelas, pagan los sueldos y deciden cuántos días de clase se dictan de verdad, cuánto ausentismo docente se tolera y qué establecimientos llevan una década fracasando sin consecuencia alguna.

La descentralización educativa argentina terminó siendo, en la práctica, una descentralización de las excusas: la Nación culpa a las provincias, las provincias a la Nación, los sindicatos al presupuesto y el presupuesto a los sindicatos. Mientras el círculo gira, nadie adentro de ese círculo aprende nada, salvo a girar mejor.

La responsabilidad que nadie factura

Hay una cuota de responsabilidad más, incómoda por motivos distintos, que rara vez entra en el editorial de nadie. Una parte de la dirigencia sindical docente redujo durante años la discusión educativa casi exclusivamente al salario y al conflicto laboral, resistiendo cualquier mecanismo de evaluación como si medir fuera, en sí mismo, un acto de hostilidad hacia el gremio.

La distinción hay que hacerla con cuidado, porque simplificarla sería injusto: la inmensa mayoría de los docentes argentinos sostiene, en condiciones muchas veces heroicas, escuelas que el Estado abandonó, contiene emergencias sociales y familiares que exceden largamente su función, y no tiene responsabilidad alguna en el diagnóstico de hoy. Pero un sistema que iguala en el mismo estatuto al maestro que se desvive y al que falta sistemáticamente termina castigando al primero y protegiendo al segundo, y eso también es una forma de fracaso.

Detrás de ambos hay, además, un eslabón que nadie audita: los institutos de formación docente, miles en todo el país, con niveles dispares y escaso control de resultados, que forman a los maestros de mañana con las mismas carencias en comprensión lectora y matemática que esos maestros terminarán heredándoles, sin saberlo, a sus propios alumnos.

No se puede enseñar con solvencia lo que uno mismo nunca terminó de aprender. Ese eslabón no genera un titular, pero es el que explica por qué los diagnósticos bien escritos de cada gestión rara vez sobreviven al primer año de aula.

Incluidos, no educados

El dato más incómodo de todos no es la caída: es con qué convive la caída. Una matrícula que sigue siendo alta. La Argentina no expulsa chicos del sistema con la brutalidad de otras épocas; los retiene, los pasa de año, les entrega un título. El problema es que una porción creciente de esos títulos certifica algo que no existe.

Bajar la exigencia, multiplicar las instancias de recuperación y flexibilizar la evaluación puede evitar la deserción, pero sin tutorías reales, produce lo que hay que llamar por su nombre: una inclusión ficticia. Eso no es una estafa contra las familias que pueden pagar una escuela privada de calidad o una maestra particular cuando el boletín falla.

Es una estafa específicamente contra las que no pueden, porque la escuela pública era, por diseño, la única institución encargada de compensar lo que esos hogares no podían ofrecer. Cuando esa institución certifica sin enseñar, no está fallando: está administrando la desigualdad con los papeles en regla.

El gimnasio que nadie pidió

Y acá aparece el giro que ningún comunicado de ayer se animó a nombrar. La palabra escuela viene del griego skholé, que no significa instrucción: significa tiempo libre, el rato que una sociedad decidía sustraer a la urgencia de producir y regalarle, por igual, a cada chico —un teorema, un poema, una célula—, para que el mundo se volviera, por un momento, interesante.

Ese fue siempre el contrato original, mucho antes de que la escuela se convirtiera en la cañería por la que baja información escasa y el docente en el único grifo del saber.

La inteligencia artificial no rompió ese contrato: rompió la cañería, que ya estaba vieja y oxidada. Una IA puede responder cualquier pregunta, pero no puede lograr que a un chico le importe la pregunta; satisface el interés que ya existe, jamás lo enciende. Confundir las dos cosas —creer que alcanza con administrar mejor el flujo de respuestas correctas— es la trampa en la que puede caer hasta la reforma mejor intencionada.

Supongamos, por un segundo, el milagro: que gobernadores, gremios, institutos de formación y los cuatro últimos presidentes firman mañana el acuerdo educativo que se deben desde hace veinte años. Estarían arreglando, con dos décadas de atraso, una máquina que sus propios usuarios ya empezaron a jubilar. Según la encuesta Kids Online de UNICEF, dos de cada tres estudiantes argentinos ya usan inteligencia artificial para resolver sus tareas: no están esperando ninguna reforma, la hicieron solos, en sus teléfonos, sin pedirle autorización a ningún ministerio.

Un estudio del MIT Media Lab sobre escritura asistida encontró que el 83% de quienes redactan un texto con ayuda de una IA no puede, minutos después, recordar una sola frase de lo que “escribió”: le llamaron deuda cognitiva, la versión mental de comer sin masticar.

Nadie va al gimnasio porque falten máquinas capaces de levantar el peso por uno; va precisamente porque delegar ese esfuerzo lo dejaría débil. La escuela argentina, mientras discute cómo mejorar la puntería en un examen de 2025, ni siquiera empezó a preguntarse cómo se construye el criterio de un adolescente que ya tiene, en el bolsillo, una respuesta correcta para cada pregunta y ninguna razón propia para desconfiar de ella.

PISA mide si un chico puede resolver un problema sin ayuda. Todavía nadie mide si puede querer resolverlo. Y ahí está el verdadero peligro, que no es de ciencia ficción ni tiene fecha de estreno: no que la máquina reemplace a la escuela, sino que una sociedad hipnotizada por la eficiencia termine decidiendo que la parte más cara de educar —la humana, la que forma criterio, la que tarda años y no acepta atajos— es prescindible, y quede reservada a quien pueda pagarla, mientras el resto recibe una sucesión infinita de respuestas correctas y ningún adulto que le enseñe a desconfiar de ellas.

La desigualdad que la vieja escuela pública nació para corregir podría volver, siglo y medio después, disfrazada de innovación y actualización tecnológica, entrando por la puerta discreta del algoritmo.

Sarmiento no prometió más escuelas coloniales: miró el sistema de su tiempo, lo declaró insuficiente en voz alta y construyó otro. Ciento cuarenta y dos años después de la Ley 1420, la dirigencia argentina volvió a hacer ayer lo único que domina con destreza olímpica frente a una mala noticia educativa: repartir el pasado entre los presentes y declararse, una vez más, inocente por comparación.

Nadie preguntó qué examen deberíamos estar tomando en 2026. Esa pregunta, la única que importaba, quedó afuera del comunicado, afuera de la radio, afuera de la nota. Esta misma noche, en algún dormitorio, un chico de trece años va a volver a preguntarle a una máquina lo que hace rato dejó de preguntarse.

Por Sergio Marcelo Mammarelli
Primicias Rurales