Ago 18, 2026 | Actualidad, Ganadería
Días nublados, lluvias continuas y brotes tiernos en los pastizales encienden las alarmas en el sector ganadero pampeano ante el peligro de graves desequilibrios nutricionales.
Buenos Aires, martes 18 agosto (PR/26)–El reciente temporal de lluvias, elevada humedad y días nublados transformó el paisaje rural de La Pampa. Aunque el verdor renaciente despierta entusiasmo, la Dirección de Ganadería advirtió que los rebrotes tiernos en pastizales naturales y verdeos de invierno ocultan serias amenazas para el rodeo.
El Ministerio de la la Producción de La Pampa, a través de la Dirección de Ganadería, emitió una alerta sanitaria y nutricional urgente para los productores ganaderos debido a las condiciones climáticas recientes.
La combinación de días nublados, precipitaciones y la aparición de rebrotes tiernos en las pasturas incrementa drásticamente el riesgo de enfermedades metabólicas y metabólicas letales en los rodeos bovinos.

El consumo abrupto de esta pastura joven desencadena cambios bruscos en la dieta ganadera, provocando desde deficiencias minerales severas hasta cuadros digestivos complejos. Entre los mayores riesgos identificados se encuentran la hipomagnesemia y la mortal enterotoxemia.
Desde el área especificaron que estas condiciones son propicias para la aparición de cuadros asociados al déficit de minerales, como la hipomagnesemia y la enterotoxemia en el ganado bovino.
Por este motivo, se recomendó a los productores consultar a su veterinario de confianza para tomar medidas preventivas y evitar inconvenientes mayores.
La hipomagnesemia es un desorden metabólico en los rumiantes vinculado a bajos niveles de magnesio (Mg) en la sangre, ya sea por una ingesta reducida o una mala utilización del elemento por parte del animal.
Prevención y clave profesional
Por otro lado, la enterotoxemia es una enfermedad causada por las toxinas de bacterias del género Clostridium que se multiplican en el intestino. Su aparición está ligada a cambios bruscos en la alimentación, como los que ocurren con el consumo de rebrotes de flechilla, pastizales naturales o verdeos de invierno. Esta modificación en la dieta incrementa la presencia de la bacteria, que comienza a secretar las toxinas responsables de la afección.
Para evitar pérdidas de animales y asegurar el bienestar de la producción, el Ministerio de la Producción de La Pampa insta a los productores a mantenerse alertas. Resulta imprescindible ajustar el manejo nutricional a tiempo y realizar las suplementaciones correspondientes antes de soltar la hacienda a los potreros.
Ante los primeros síntomas o dudas, la indicación principal es consultar de inmediato a médicos veterinarios. La prevención técnica y el monitoreo continuo son las herramientas más eficaces para proteger la rentabilidad y salud del rodeo en este escenario climático.
Primicias Rurales
Fuente: EL DIARIO digital / Ministerio de la Producción de La Pampa
Ago 14, 2026 | Actualidad, Agricultura, Informes Técnicos
Persisten las demoras en la cosecha de maíz y trigo debido a la elevada humedad ambiental y falta de piso. El girasol avanza con incertidumbre climática y el sorgo finaliza su ciclo productivo.
Buenos Aires, viernes 14 agosto (PR/26) — La cosecha de maíz ritmo lento y buenos rindes alcanzó el 77 % del área apta nacional, con un rendimiento promedio de 7.860 kg/Ha. La persistencia de humedad ambiental continúa demorando el secado de los granos.
Los mayores retrasos frente al promedio histórico se concentran en el sur del área agrícola y Centro-Norte de Córdoba. En estas zonas, el avance está entre 14 y 26 puntos porcentuales por debajo.
En Córdoba, los fuertes vientos recientes provocaron vuelcos puntuales en lotes de maíz tardío. A pesar de ello, la proyección de producción nacional se mantiene firme en 64 millones de toneladas.
Trigo: avance final y expectativas productivas
La siembra de trigo llegó al 99,6 % de los 6,5 millones de hectáreas proyectadas. El avance intersemanal fue de solo 0,6 p.p. debido a las inadecuadas condiciones de piso en el sur.
Actualmente, el 53,5 % del cultivo transita desde macollaje en adelante. La condición de humedad es adecuada a óptima en el 86,5 % del área sembrada a nivel nacional.
Los lotes más adelantados, ubicados en el norte del país, inician la etapa de espigazón. Más del 80 % de los lotes presentan una condición de cultivo de buena a excelente.
Girasol: inicio de siembra con incertidumbre
La siembra de girasol cubrió el 11,5 % de las 3 millones de hectáreas proyectadas, reflejando un adelanto de 4,6 p.p. respecto al promedio de las últimas cinco campañas (U5C).
Aunque las labores se ralentizan en sectores del norte por falta de piso, ya comenzaron las siembras en Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. El sur enfrenta elevada humedad y pronósticos primaverales inciertos.
Sorgo: finalización de la campaña
La cosecha de sorgo granífero está próxima a concluir, alcanzando el 97,9 % del área apta nacional. El rendimiento promedio relevado hasta la fecha es de 4.080 kg/Ha.
Las tareas ya finalizaron en gran parte del país. Los últimos remanentes se concentran en el centro y sur de Buenos Aires y el sur de La Pampa, manteniendo la proyección de 2,8 millones de toneladas.
Primicias Rurales
Fuente: Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Ago 10, 2026 | Agricultura, Clima, Informes Técnicos
Un julio inusualmente cálido y húmedo dejó casi la mitad del maíz tardío sin cosechar y aceleró el desarrollo del trigo antes de lo esperado. Con el regreso del frío y la luz solar, el campo empieza a respirar, aunque el riesgo de enfermedades no da tregua.
Buenos Aires, lunes 10 agosto (PR/26)–Después de semanas de cielos cubiertos, el panorama empieza a cambiar. El período que va del 6 al 12 de agosto arranca con una mejora sensible de las condiciones meteorológicas, que se sentirá desde la tarde del jueves.
El viento rotará al sector sur y se intensificará por unas horas, abriendo paso a varios días de estabilidad y buen tiempo en toda la zona GEA. El lunes 10 de agosto, además, vuelven las heladas, con mínimas que rondarán entre -2 y -4°C.
Según el consultor de la BCR Elorriaga, el flujo polar instalado en la Patagonia no logró, hasta ahora, imponerse sobre la circulación cálida y húmeda proveniente del noreste. Si el anticiclón del Atlántico finalmente cede terreno, podrían llegar condiciones mucho más propias del invierno.
El maíz tardío, contra las cuerdas
Mientras el trigo asombra por su buen aspecto, la verdadera urgencia del momento tiene nombre y apellido: el maíz tardío. Todavía falta cosechar un 47% del área, unas 150.000 hectáreas, que quedaron varadas por la imposibilidad de entrar a los lotes durante todo julio.

La preocupación es evidente entre los técnicos. En Alvear no disimulan la angustia: ya se ven lotes de sorgo brotado y nadie se anima a evaluar en qué estado se encuentra el maíz que aún espera ser levantado.
Un trigo que crece antes de tiempo
En simultáneo, el trigo sorprende por un marcado adelanto fenológico. En Corral de Bustos ya hay lotes a punto de comenzar a encañar, cuando lo habitual es que el primer nudo aparezca recién entre el 15 y el 25 de agosto.

Lo mismo ocurre en María Susana, donde los técnicos hablan de un aparente anticipo de encañado y todavía no saben si se trata de una buena o una mala noticia. Lo que sí reconocen es un fuerte desarrollo radicular, favorecido por la humedad, que le permite al cultivo llegar a horizontes más profundos y acceder a más nutrientes.
La sombra de las enfermedades
El clima nublado, húmedo y cálido no solo acelera el desarrollo: también crea el escenario ideal para que las enfermedades avancen. En Pergamino ya se detectan manchas por tizón bacteriano, y en distintas zonas los técnicos coinciden en que el ambiente es altamente predisponente a las infecciones.

El temor más grande pasa por el fusarium. Si se activa, advierten en Alvear, va a ser un problema serio, y ya empiezan a resignar expectativas hablando de conformarse con 35 quintales por hectárea si la sanidad se complica. La receta que piden todos es la misma: entre 15 y 20 días de frío y sol que permitan frenar el avance de los hongos.
Menos sol, pero el trigo no afloja
A pesar de todo, el cultivo muestra un vigor notable. En Marcos Juárez el trigo está en pleno macollaje, con buen número de macollos, sin que los días nublados hayan dejado huellas visibles. En Bigand la conformación llega a 500 y 600 macollos por metro cuadrado, un número que no despierta ninguna alarma.

Más al sur, en San Gregorio, el estado del cultivo es incluso mejor que el del año pasado, aunque los técnicos advierten que la falta de radiación podría estar impidiendo alcanzar la tasa de crecimiento máxima. En Pergamino destacan que la suba de temperaturas de fines de julio le sentó bien al trigo: aceleró su crecimiento, sumó biomasa y ganó uniformidad y color gracias a la absorción de nitrógeno.
Lo que dicen los números
El análisis de la red de estaciones GEA/BCR confirma lo que se ve a campo. Entre el 1° de junio y el 31 de julio, la región recibió entre un 20% y un 40% menos de radiación que en el mismo período de 2025.
Tomando la ventana del 1° de junio al 26 de julio, el ambiente radiativo y térmico fue un 21% menos favorable que un año atrás, con una temperatura media un 7% superior. Esa combinación reduce el llamado cociente fototermal, un indicador que integra radiación solar y temperatura y resume la calidad del ambiente para el crecimiento del trigo.

El deterioro no fue parejo: los valores más bajos se concentran hacia el sudeste de la región núcleo, justamente donde más preocupa la falta de crecimiento. En esta etapa, que va de la emergencia al macollaje, un menor cociente fototermal todavía no define el número de granos, pero sí empieza a marcar el potencial de espigas.
Con menos radiación, la fotosíntesis y la producción de biomasa se resienten, aumenta la competencia entre macollos y la planta prioriza el tallo principal, mientras las temperaturas altas apuran el desarrollo. El resultado posible: menos tiempo para sostener macollos y, eventualmente, menos espigas por metro cuadrado.
La buena noticia es que el rendimiento todavía no está definido. Si durante el período crítico predominan días de mayor radiación y temperaturas moderadas, el cultivo podría compensar este arranque, sumando más granos por espiga.
Julio se despidió con una tormenta
El último día de julio dejó una postal elocuente de lo que fue el mes. La combinación de una atmósfera cálida y sobrecargada de humedad, un sistema de baja presión y el ingreso de aire frío desde el sudoeste desató un intenso proceso de ciclogénesis, con caída de temperaturas, ráfagas fuertes y tormentas con lluvias muy concentradas en poco tiempo.
Las localidades del este cerraron el mes muy por encima de la media: Ramallo acumuló 79 mm, Baradero 65 mm y Rosario 58 mm. El resto del área, en cambio, terminó más cerca de los valores habituales para julio.
En promedio, la región cerró el mes con 22 mm, apenas por encima de la media histórica de 20 mm, pero muy lejos del récord del año pasado, cuando las lluvias más abundantes en 40 años dejaron un promedio de 52 mm.
Primicias Rurales
Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) – Informe GEA
Ago 9, 2026 | Actualidad, Clima
El especialista en agroclimatología Eduardo Sierra analiza cómo evolucionará “El Niño” durante la campaña 2026/2027, con lluvias desparejas, calores intensos y crecidas en los grandes ríos del Cono Sur.
Buenos Aires, domingo 9 agosto (PR/26) — El Océano Pacífico atraviesa el desarrollo de un nuevo episodio de El Niño que, según distintas fuentes, podría transformarse en uno de los más intensos de la historia reciente.
Sin embargo, hasta el momento el fenómeno se concentra sobre la costa americana, donde la anomalía térmica llega a los +3,2°C y da lugar al llamado El Niño Costero, que golpea a Perú y Ecuador.
En el centro del océano, la zona conocida como Niño 3.4, la anomalía es bastante más moderada: ronda los +1,5°C, un valor que se mantiene dentro de los parámetros típicos y que está lejos de justificar la etiqueta de evento “súper” que repiten muchos medios.

A esto se suma que lo que resta del invierno seguirá bajo la fuerte influencia de la circulación polar, con el clásico vaivén entre vientos húmedos del sudeste, que traen nubosidad y lluvias, y vientos fríos y secos del Pacífico, que limpian el cielo pero disparan el riesgo de heladas.
Por eso, todo indica que El Niño se impondrá de manera gradual, y que recién alcanzará su plena vigencia hacia el inicio de la primavera.
Invierno 2026: dos climas conviviendo en tensión
Durante este invierno, El Niño avanzó de a poco, sin lograr todavía imponerse sobre los factores locales que siguen marcando el ritmo del clima regional.
Las entradas de aire frío y húmedo desde el Atlántico dejaron cielos nublados y lluvias de intensidad variable sobre el este del Cono Sur, con los suelos ya saturados y numerosas zonas bajo anegamiento.
En paralelo, el aire frío que baja desde el sudoeste golpea primero la Cordillera y luego ingresa como Pampero, frío y seco, elevando el riesgo de heladas sobre buena parte de Argentina, Uruguay, el este de Paraguay y el sur de Brasil.

Recién en las últimas semanas empezaron a notarse los primeros efectos de El Niño, con nevadas más intensas en la Cordillera y lluvias importantes en la Alta Cuenca del Plata, que ya inician una tendencia de crecida en los grandes ríos.
A medida que avance la estación, la circulación tropical irá desplazando a la polar, aportando aire cálido y húmedo que reactivará las lluvias, sobre todo hacia el nordeste, aunque con menor fuerza en el oeste.
Primavera 2026: El Niño toma el control
Al arrancar la primavera, la circulación tropical terminará de imponerse y las tormentas cordilleranas perderán frecuencia e intensidad, lo que facilitará el ingreso de aire cálido desde el norte, aunque todavía podrían registrarse heladas tardías en el sur de la región Pampeana y Uruguay.
El foco de lluvias, ubicado sobre el norte de la Mesopotamia, se expandirá hacia el este de Paraguay, el Chaco, buena parte de la región Pampeana, el sur de Brasil y Uruguay, con posibilidad de aguaceros torrenciales.Esto complicará las labores en el campo, elevará la presión de plagas y enfermedades, y podría reactivar los anegamientos en la Cuenca del Salado, además del riesgo de crecidas en los grandes ríos.

Una particularidad de esta temporada es que, a diferencia de lo que suele ocurrir en El Niño, zonas como el NOA, el oeste de Paraguay, Cuyo y el oeste pampeano no recibirían lluvias por debajo de lo normal, sino registros normales o incluso por encima de la media, aunque con temperaturas muy elevadas que exigirán más agua a los cultivos y pasturas.La buena disponibilidad de humedad, en tanto, evitará que se adelanten los calores extremos.
Verano 2027: el pico del fenómeno
El verano será el momento de mayor fuerza de El Niño, con las tormentas cordilleranas en su nivel más bajo y una reducción del ingreso de aire polar hacia el continente.
Las lluvias se concentrarán en el sur de Brasil, el Litoral y el norte de la Mesopotamia, alimentando las cuencas del Paraná y el Uruguay con riesgo de fuertes crecidas e inundaciones ribereñas, mientras Cuyo y el sur pampeano recibirán aportes moderadamente superiores a lo normal, suficientes para agravar los anegamientos en la Cuenca del Salado. Las tareas de campo enfrentarán dificultades y la presión sanitaria será alta, aunque el buen nivel de humedad en el suelo mantendrá los calores en un rango moderado.

Otra vez, el NOA, el oeste de Paraguay y Bolivia se apartarán del patrón típico de El Niño, con lluvias cercanas a lo normal, aunque el fuerte calor elevará la demanda de agua y generará déficits moderados a altos.
Hacia el final de la estación, el regreso de los vientos polares traerá heladas tempranas, sobre todo en el oeste y en el sur de la región Pampeana y Uruguay.
Otoño 2027: el fenómeno se retira, pero deja su huella
El otoño marcará el comienzo del final de El Niño, aunque, por efecto acumulativo, sus consecuencias serán más intensas entre mediados y fines de la estación.
Las tormentas cordilleranas volverán a activarse, facilitando el ingreso de aire polar frío y seco, con riesgo de heladas en gran parte del área agrícola, mientras el reencuentro entre masas de aire tropical y marítimo podría generar temporales prolongados.

Las lluvias seguirán concentradas en el sur de Brasil, el Litoral y el norte de la Mesopotamia, con el riesgo de inundaciones ribereñas llegando a su punto máximo y fuertes complicaciones para la cosecha gruesa.
Cuyo y el sur pampeano continuarán con aportes moderados que podrían sostener los anegamientos en zonas bajas, mientras el NOA y el oeste de Paraguay seguirán con lluvias cercanas a lo normal; la baja estacional de las temperaturas, en cambio, ayudará a recuperar el equilibrio hídrico.
Un Niño fuerte, pero no el “fenómeno del siglo”
Todo indica que la campaña 2026/2027 transcurrirá bajo un episodio de El Niño de intensidad considerable, aunque circulan versiones alarmistas que lo comparan con los eventos más extremos de los últimos 140 años.
Por ahora, el fenómeno avanza con fuerza pero sin llegar a esos extremos, por lo que esas versiones lucen exageradas; de todos modos, al no existir indicadores concluyentes para confirmarlas o descartarlas, el consejo es mantener un monitoreo cuidadoso de su evolución.
Primicias Rurales
Fuente: Ing. Agr. Eduardo M. Sierra, especialista en Agroclimatología
Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Ago 9, 2026 | Actualidad, Agricultura, Clima
Ráfagas de más de 100 km/h derribaron lotes enteros de maíz listos para trillar en el centro cordobés. El temporal se suma a un atraso que ya venía golpeando la cosecha por el exceso de humedad de julio.
Buenos Aires, domingo 9 agosto (PR/26)–El jueves fue un día para el olvido en buena parte del centro cordobés. Ráfagas violentas recorrieron la zona y, en algunos sectores, superaron los 100 kilómetros por hora, justo cuando muchos lotes de maíz estaban a punto de entrar en cosecha.
Uno de los casos más impactantes se vivió en Capilla de los Remedios, donde un lote sembrado el 10 de diciembre quedó completamente tendido sobre el suelo después del temporal.

«No sé cómo trillar eso», resumió, casi sin vueltas, el productor afectado. Según contó, el viento hizo «desastres por la zona» y su caso está lejos de ser el único.
«Hay otro lote de unas 100 hectáreas igual que el mío, todo en el suelo», relató. Ahora el desafío pasa por encontrar la manera de levantar el cultivo sin que las pérdidas sigan creciendo.
Entre productores y contratistas ya circulan alternativas para intentar salvar lo que se pueda. Una de las ideas que más fuerza toma es cosechar en sentido contrario al vuelco de las plantas, adaptando la cosechadora con un molinete con brazos especialmente pensado para levantar el maíz caído.

«Me dijeron que lo cosechan en contra y al maicero le ponen un molinete con unos brazos. Voy a tener que probar de esa forma», señaló el productor, que además contó que el cultivo ya estaba prácticamente a punto: la humedad medida días atrás rondaba el 16% y no bajaba.
El temporal no distinguió provincias
Las estaciones meteorológicas provinciales confirmaron la magnitud del fenómeno: en el centro de Córdoba se registraron ráfagas de hasta 101 kilómetros por hora apenas pasado el mediodía.

El viento también provocó voladuras de techos y daños en distintas localidades cordobesas, y se hizo sentir con fuerza en Tucumán y Entre Ríos. En la zona de Rafaela, en Santa Fe, la tormenta llegó acompañada de lluvia, granizo y ráfagas cercanas a los 75 km/h.
Una cosecha que ya arrastraba atraso
El golpe del viento llega en un momento especialmente sensible para el maíz tardío de la zona núcleo. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), todavía resta cosechar el 47% del maíz tardío, unas 150.000 hectáreas, después de un julio en el que el clima no dio tregua.
La humedad excesiva empieza a generar cada vez más preocupación entre los productores. Desde la zona de Alvear, técnicos consultados por la entidad fueron directos: «hoy nuestra gran preocupación pasa por la cosecha del maíz tardío. Ya estamos viendo lotes de sorgo brotados. Nadie quiere ir a ver cómo están los maíces. Nos da realmente miedo».

En este escenario, los lotes derribados por el viento suman un nuevo problema operativo y económico. Además del riesgo de pérdidas por espigas en contacto con el suelo, los productores deberán repensar la estrategia de cosecha: velocidades más bajas, adaptaciones en los cabezales y, casi con seguridad, mayores costos.
Con el cereal ya en condiciones de ser levantado y una ventana climática que sigue siendo muy ajustada, el tiempo seco aparece hoy como la variable clave para que la situación no se siga complicando.
Primicias Rurales
Fuente: todoagro