En el Simposio Regional Fertilidad 2026, el especialista Martín Díaz Zorita destacó que la clave para sostener rindes en ambientes difíciles está en las raíces, la nutrición balanceada y una mirada de largo plazo sobre el sistema productivo.
Buenos Aires, viernes 22 de mayo (PR/26) .- “No hay que hacer producir solo el cultivo, hay que hacer producir el agua”. Con esa frase, el especialista Martín Díaz Zorita sintetizó uno de los conceptos más fuertes que dejó el cierre del Simposio Regional FERTILIDAD 2026, realizado en Santa Rosa, La Pampa, ante más de 350 asistentes vinculados al sector agropecuario.
El investigador de la UNLPam y CONICET puso el foco en un tema cada vez más determinante para la producción agrícola: cómo lograr cultivos más eficientes en el uso del agua en regiones semiáridas y subhúmedas, donde las lluvias son variables y las condiciones climáticas suelen ser extremas.
Lejos de hablar únicamente de fertilizantes o de mayores rindes, Díaz Zorita propuso mirar el sistema productivo de manera integral. “El manejo de la nutrición no puede pensarse solo desde una planilla de Excel o desde el resultado inmediato de una campaña”, sostuvo.
Más raíces, más agua disponible
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el rol del sistema radicular. Según explicó, muchas veces las mejoras productivas no provienen de cambios espectaculares en la planta, sino de pequeñas diferencias que terminan teniendo gran impacto.
“No cambió mucho la fisiología de la planta. Lo que tenemos son más raíces”, afirmó. Y ejemplificó: “Medio centímetro más de exploración radicular puede aportar medio milímetro más de reserva de agua, suficiente para sostener medio día adicional de crecimiento”.
En otras palabras, lograr raíces más activas y profundas permite que el cultivo aproveche mejor cada milímetro de lluvia, algo fundamental en zonas donde el agua es el principal factor limitante.
Pensar el campo a mediano plazo
El especialista también llamó a cambiar la lógica de las decisiones agronómicas de corto plazo. Advirtió que ahorrar hoy en nutrición o manejo puede convertirse en un problema productivo mañana.
“La visión tiene que ser de mediano plazo. Muchas veces, por ahorrar hoy, me doy un tiro en los pies para el año que viene”, expresó.
Incluso en sistemas agrícolas con campos alquilados, remarcó que cuidar el suelo y el funcionamiento del sistema termina beneficiando al propio productor. “No estamos cuidando solo el suelo del vecino: estamos cuidando el sistema”, señaló.
Diversificar para reducir riesgos
Otro concepto fuerte fue el de diversificación. Pero aclaró que no se trata solamente de cambiar cultivos.
“Diversificar también es modificar estrategias: fechas de siembra, densidades, ambientes y manejo”, explicó.
Para Díaz Zorita, en escenarios climáticos inciertos la clave es distribuir riesgos y evitar depender de una única receta productiva.
El lote no se entiende desde una computador
Durante la charla también cuestionó la excesiva dependencia de herramientas de escritorio para tomar decisiones agronómicas.
“El ambiente no se ve en un Excel. Se ve caminando, conversando y entendiendo qué queremos hacer en cada rincón del lote”, afirmó.
En ese sentido, insistió en la necesidad de combinar tecnología, diagnóstico y conocimiento práctico del campo para ajustar mejor cada manejo.
Anticiparse al clima
Otro de los ejes abordados fue la relación entre fertilización y dinámica del agua. Según explicó, en ambientes semiáridos muchas veces fertilizar tarde reduce la eficiencia porque el nutriente no llega a incorporarse correctamente al cultivo.
“Anticiparse no es un pecado”, resumió.
Por eso, planteó que el manejo agronómico debe diseñarse pensando en probabilidades climáticas y en cómo desacoplar las necesidades de la planta de las limitaciones ambientales.
“Todo empieza en las raíces”
En el cierre de su exposición, Díaz Zorita dejó una reflexión que resumió el espíritu del encuentro:
“Las decisiones que tomamos hoy sobre nutrición repercuten en el mañana. Todo empieza en las raíces, se sostiene en la cobertura del suelo y se consolida en la producción final”.
El Simposio Regional FERTILIDAD 2026 se realizó en el Hotel Mercure de Santa Rosa y reunió a técnicos, productores, empresas e instituciones vinculadas al desarrollo de sistemas agrícolas más eficientes y sustentables.
CREA dijo presente en un evento con legisladores nacionales organizado por la Fundación Barbechando. Diálogo informado entre el Congreso y el campo
Buenos Aires, viernes 22 de mayo (PR/26)–Integrantes de la Comisión Directiva y del equipo del área de Economía de CREA participaron en una reunión convocada por la Fundación Barbechando, en la cual legisladores nacionales de diferentes bloques partidarios pudieron acceder a información fresca sobre la situación presente y perspectivas futuras del sector agropecuario.
Esteban Barelli, líder de Economía de CREA, presentó el Reporte de Actualidad Agro basado en la Encuesta SEA CREA, que ofrece una radiografía integral sobre el estado de situación de las principales actividades agropecuarias.
El Índice de Confianza del Empresario Agropecuario marca recuperación
Uno de los primeros indicadores presentados fue el Índice de Confianza del Empresario Agropecuario (ICEA) de CREA, que actualmente refleja una recuperación respecto del complejo escenario atravesado durante el año anterior. Esta mejora se explica por una percepción de mayor estabilidad macroeconómica y una mejor valoración del contexto actual para realizar inversiones.
El negocio agrícola extensivo, bajo severa presión
La presentación fue contundente en relación con la situación del negocio agrícola extensivo. Ante un contexto internacional de precios volátiles de los granos y costos de producción crecientes, la elevada presión tributaria deja muy comprometidas a varias regiones agrícolas argentinas.
La presentación relativa a márgenes proyectados del ciclo 2026/27, considerando rendimientos históricos promedio y el costo de oportunidad de la tierra —como lo determinan las normas de gestión empresariales CREA—, fue confeccionada con los precios promedio de los granos del último tramo del mes de abril, tomando como referencia los valores de los contratos futuros del mercado A3.
Esa misma presentación actualizada con los valores medios negociados en A3 en lo que va del presente mes de mayo —con precios que experimentaron una mejora por subas en el mercado internacional— sigue arrojando zonas que, con los ingresos proyectados, no logran cubrir los costos de producción.
Uno de los focos centrales estuvo puesto en el incremento del precio de insumos clave, como los fertilizantes, particularmente la urea, impulsado por la crisis energética internacional derivada del conflicto en Medio Oriente.
La pérdida de competitividad del negocio agrícola es un factor común en muchas naciones, pero en la Argentina se agrava por la implementación de derechos de exportación, mientras que en otros países, como Estados Unidos y Brasil, parte de la brecha se cubre con ayudas oficiales.
Ganadería con viento a favor, lechería en zona de riesgo
El negocio ganadero atraviesa un mejor momento por el nivel de precios actual, aunque resulta fundamental contar con un escenario de previsibilidad e instrumentos financieros a largo plazo, ya que sin los mismos no puede asegurarse el crecimiento sostenible de la actividad pecuaria.
En contrapartida, la competitividad de la lechería presenta un marcado deterioro en los últimos tiempos. Con un mercado interno deprimido, la exportación adquiere un rol central para sostener precios y viabilidad económica en el rubro.
El RIMI: potencial prometedor, implementación compleja
En la presentación también se abordó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), destacando su potencial para promover incorporación tecnológica, riego, eficiencia energética y mejoras productivas. No obstante, el experto de CREA remarcó dificultades vinculadas a su implementación práctica debido a la relación de los promedios de facturación de las distintas categorías con respecto a los mínimos de inversión requeridos.
Proyecciones económicas de largo plazo con el modelo AGMEMOD
En la segunda instancia, Julio Calzada, Emilce Terré y Tomás Rodríguez Zurro, de la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, presentaron un estudio de proyección económica y fiscal basado en el modelo AGMEMOD, una herramienta de simulación utilizada por la Unión Europea y adaptada al caso argentino para evaluar escenarios productivos de largo plazo.
Una señal institucional: el Congreso escucha al campo
Miembros del Espacio Legislativo Interpartidario del Agro (ELIA), formado por diputados y senadores de todas las fuerzas políticas, fueron testigos de una jornada que reflejó una señal institucional significativa: el fortalecimiento del diálogo informado entre el Congreso y los sectores productivos resulta indispensable para abordar reformas estructurales y construir consensos duraderos.
Entre los legisladores nacionales que participaron se encontraban Agüero Guillermo (UCR-Chaco), Pablo Ansaloni (LLA-Buenos Aires), Martín Ardohain (PRO-La Pampa), Joaquín Benegas Lynch (LLA-Entre Ríos), Alicia Fregonese (PRO-Entre Ríos), Diógenes González (UCR-Corrientes), Daniel Kroneberger (UCR-La Pampa), Andrés Laumann (LLA-Entre Ríos), Marcelo Lewandowski (UXP-Santa Fe), Andrés Leone (LLA-CABA), Francisco Morchio (LLA-Entre Ríos), Lisandro Nieri (UCR-Mendoza), Luis Picat (LLA-Córdoba), Verónica Razzini (LLA-Santa Fe), Santiago Santurio (LLA-Buenos Aires), Silvana Schneider (UCR-Chaco), Alejandra Torres (Provincias Unidas-Córdoba), Victoria Tolosa Paz (UXP-Buenos Aires) y Gabriela Valenzuela (UCR-Corrientes).
Además, se encontraron presentes los equipos de la senadora Romina Almeyda (LLA-Entre Ríos), Beltrán Benedit (LLA-Entre Ríos), Maximiliano Ferraro (CC ARI-CABA), Daiana Fernández Molero (PRO-CABA), Javier Sánchez Wrba (PRO-Buenos Aires) y Eduardo Vischi (UCR-Corrientes).
Acerca de CREA
CREA es una organización sin fines de lucro conformada por empresarios agropecuarios que intercambian conocimiento, ideas y experiencias en una red colaborativa orientada a la mejora continua de la gestión empresarial, social y ambiental.
Con cerca de 2.200 empresas distribuidas en todo el país, el Movimiento CREA se sostiene sobre cuatro pilares fundamentales: la experimentación, la capacitación, la transferencia de conocimiento y la integración a la comunidad.
Su propósito es inspirar personas, potenciar empresas e impulsar comunidades para crear un mundo mejor.
Es un potente plaguicida biológico para un parásito silencioso que ataca las raíces y produce importantes pérdidas económicas en el cinturón verde de Río Cuarto. A partir de combinar hojas de brócoli y un hongo del suelo logran reducir hasta en un 98 por ciento los gusanos microscópicos que atacan las raíces de los tomates.
Río cuarto, Córdoba. viernes 22 de Mayo (PR/26). — Con un hongo del suelo y residuos de brócoli, logran reducir hasta 98% gusanos microscópicos que atacan tomates.
Los gusanos forman agallas —deformaciones— a nivel radicular que impiden el normal crecimiento de los vegetales. Se trata de los nematodos parásitos de plantas, diminutos e invisibles al ojo humano.
Un enemigo invisible que arruina cosechas enteras
Un equipo de científicos del Instituto de Ciencias de la Tierra, Biodiversidad y Ambiente (ICBIA), de doble dependencia UNRC-CONICET, desarrolló esta innovadora estrategia ecológica para controlar una de las plagas más dañinas y silenciosas que afecta tanto a cultivos hortícolas como extensivos.
Si bien los nematodos fitoparásitos atacan una gran diversidad de cultivos, esta investigación se focalizó en el tomate, cuya producción se ve severamente afectada por la presencia de estos patógenos, particularmente Nacobbus aberrans s.l., una de las especies más frecuentes y abundantes en la rizósfera, donde el tomate desarrolla su sistema radicular en asociación con una amplia diversidad de seres vivos micro y macroscópicos.
«Son unos enemigos invisibles. Los fitonematodos son organismos microscópicos de alta prioridad mundial que afectan más de 2.000 especies vegetales. Atacan las raíces, formando agallas o nudos que impiden a la planta absorber nutrientes», explicó la investigadora.
En Argentina, los del género Meloidogyne y Nacobbus son los más frecuentes. Causan pérdidas económicas millonarias, que hasta ahora se intentaban frenar con agroquímicos altamente tóxicos y costosos.
La solución: un ‘escudo natural’ de dos ingredientes
El estudio demuestra la efectividad de la aplicación integrada de estrategias biológicas y químicas biorracionales para el control efectivo del «falso nematodo del nudo» en plantas de tomate. Los investigadores realizaron con éxito ensayos de manejo mediante una estrategia combinada: una alternativa armónica con el medio ambiente, sostenible, sin químicos costosos, contaminantes y de eficiencia limitada. Un recurso que está al alcance de los productores.
La fórmula combina dos soluciones naturales que trabajan en equipo:
Un hongo protector: la cepa Purpureocillium lilacinum SR14, aislada de suelos de la región de Río Cuarto, que tiene la capacidad natural de nutrirse de huevos y larvas del nematodo.
Un extracto botánico: un concentrado natural de hojas de brócoli que actúa como un biofumigante seguro para el ambiente.
Resultados contundentes: más tomates, mejor cosecha
Los ensayos, realizados tanto en cámaras de cultivo como en invernaderos, arrojaron resultados contundentes. La aplicación conjunta de estas estrategias logró reducir la población de la plaga en un asombroso 98 por ciento.
El beneficio no fue sólo la eliminación de la plaga. Las plantas tratadas con esta fórmula ecológica mostraron una vitalidad superior:
Mayor cantidad de frutos: las plantas tratadas produjeron entre un 66% y un 184% más de tomates que las enfermas sin tratamiento.
Mayor peso de la cosecha: el tamaño de los frutos alcanzó niveles hasta nueve veces superiores a los de las plantas afectadas por el nematodo.
«Los resultados son alentadores, porque se logran más y mejores tomates«, destacó la doctora María Alejandra Passone, integrante del equipo de investigación del ICBIA.
Una herramienta real y de bajo costo para los productores
El uso integrado de P. lilacinum y extracto de brócoli no solo elimina casi por completo los nematodos parásitos de las plantas, sino que además genera un mayor crecimiento de las plantas y preserva la calidad del suelo, tratándose de una herramienta segura para el medio ambiente.
«Este avance de la UNRC representa una alternativa real y de bajo costo para que los productores hortícolas abandonen los químicos tóxicos, garantizando alimentos más sanos para la población y protegiendo la salud de quienes trabajan en estos sistemas productivos», subrayó Passone.
Próximos pasos: del laboratorio al campo
«Nuestro grupo continúa trabajando en esta línea de investigación, por un lado, realizando ensayos en quintas hortícolas con problemas de infestación con nematodos fitoparásitos y, por el otro, desarrollando la formulación comercial del producto«, informó la investigadora.
Los resultados de esta investigación fueron recientemente publicados en la revista científica Journal of Pest Science. La región de Río Cuarto, con su importante cinturón hortícola, es uno de los principales focos donde Nacobbus aberrans representa una amenaza constante para la producción de tomate.
En la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, también anunció retenciones cero por un año para la industria automotriz, petroquímica y maquinarias.
Buenos Aires, jueves 21 mayo (NA) — El presidente Javier Milei anunció hoy la baja de los derechos de exportación al trigo, la cebada y la soja hasta el 2028, y también retenciones cero a la industria automotriz, petroquímica y maquinarias por un año.
En el caso del trigo y la cebada, la alícuota de retenciones pasará «del 7.5% al 5.5% a partir de junio» de este año, detalló el jefe de Estado al encabezar el acto por el 172º aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
«A partir de enero de 2027, según venga la recaudación, vamos a bajar (las retenciones a la soja) entre un cuarto de punto y medio punto por mes de manera continuada hasta al año 2028 si nosotros reelegimos«, precisó.
«No solamente vamos a bajar retenciones al sector agropecuario. También le vamos a bajar a la industria a partir de julio 2026 hasta junio 2027; a la indsutria automotriz, a la industria petroquímica y maquinarias vamos a ir a cero», anunció.
En este sentido, afirmó que desde el Gobierno seguirán «bajando retenciones» y «achicando el tamaño del gasto público para poder devolverle a los argentinos de bien el dinero que les corresponde».
«Que se achique el Estado y se agrande el mercado para que podamos tener más prosperidad», exhortó.
El presidente volvió a sostener que «los impuestos son un robo» y que «nadie los paga por gusto».
«Entonces nuestra misión es achicar al Estado para bajar impuestos», declamó.
Advirtió que para hacerlo «de manera sostenible necesitamos equilibrio fiscal y crecimiento económico».
«El equilibrio fiscal ya lo tenemos y lo vamos a sostener hasta las últimas consecuencias. El crecimiento lo estamos construyendo y fue deliberadamente saboteado», advirtió.
«En medio de un programa que funcionaba con una economía que venía creciendo al 7% mensual y la inflación cayendo 1,5% mensual, la oposición nos tiró 40 leyes para romper el equilibrio fiscal. Generó pánico y provocó una dolarización del 50% de los pesos que circulan en nuestra economía», repasó.
En ese sentido, denunció que la oposición ejecutó un intento de «golpe de Estado» durante el año pasado.
«Básicamente lo que ocurrió es que ese intento de golpe de Estado coordinado entre la política con siete pedidos de juicio político, con intentos de descontrol en la calle, más algunos que se resisten al cambio y quieren mantener el statu que que hundió a los argentinos de bien con la complicidad de los medios», evaluó.
«Dada la aceleración en la tasa de inflación, eso disparó la tasa de interés, y eso cortó el sesgo de crecimiento que tenía la Arngeitna y mientras se frenaba la demanda tuvimos que enfrentar una corrida como nunca antes vista en la historia argentina», recordó.
Según Milei, «el tamaño del ataque» recibido «equivale a 70 mil millones dólares».
«Jamás en la vida se vio un ataque de semejante magnitud y jamás pudo la Argentina resistir como resistido gracias a este maravilloso modelo que diseño Toto Caputo», destacó.
«Sin embargo, no sólo que nos pusimos de pie sino que además no pudieron violentar el modelo cambiario», agregó.
«Argentina tiene la recesión mas loca del mundo porque acaba de mostrar un crecimiento del 5,5 interanual y 3,5 desestacionalizado rompiendo el máximo histórico de la variable», ironizó.
El presidente también hizo hincapié en «el crecimiento de las exportaciones que fue del 33%, haciendo un nuevo récord histórico».
«Nos tratan de crueles pero bajamos la pobreza a la mitad y sacamos de la pobreza a 14 millones de argentinos», remarcó, y señaló que «todo esto fue posible gracias al ajuste fiscal que hicimos».
Para Milei, «todas estas cosas demuestran que este Gobierno tiene tremenda gestión».
El presidente sostuvo que el miércoles en la Cámara de Diputados el oficialismo «le ganó 13 a 0 a los kukas», en referencia a la cantidad de votaciones en las que se impuso La Libertad Avanza.
«Ayer le ganamos 13 votaciones a los kukas y a los enemigos del progreso en la Cámara de Diputados. Eso también es gestión», resaltó.
«13 a 0 les ganamos. ¿Ustedes saben lo que es meterle 13 a los kukas?», preguntó al auditorio.
«Mi equipo de Gobierno son como los Rolling Stones, o como Gardel con la guitarra eléctrica», graficó.
Según auguró Milei, «va a haber una revolución de la riqueza» en Argentina.
«No vamos a parar hasta exterminar esa maldición que pesa sobre la Argentina que es la inflación», prometió.
El campo
En otro orden, el mandatario dijo que «es imperdonable lo que le hicieron al campo durante décadas».
En esa línea, denunció «un modelo sistemático de expoliación del campo para financiar al Estado, a los amigos de la política y a sus clientes».
Participaron del acto ministros del Gabinete como el de Economía, Luis Caputo, de Interior, Diego Santilli, y de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno; además de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Especialistas del INTA destacan la importancia de anticiparse y diseñar el manejo nutricional de los cultivos. Para esto, recomiendan combinar estrategias: diagnóstico, planificación por ambiente y manejo de la rotación para optimizar el uso de insumos y mejorar la eficiencia del sistema productivo.
Buenos Aires, jueves 21 mayo (PR/26) — Una correcta planificación de la fertilización permitirá sostener niveles productivos y acercarse a los rendimientos alcanzables, optimizando el uso de insumos en un contexto desafiante. Así lo entienden los especialistas del INTA Oliveros, Santa Fe, quienes brindan una serie de estrategias de manejo para mejorar la eficiencia del sistema productivo.
Según explicó Fernando Salvagiotti, coordinador del programa Ecofisiología y Agroecosistemas del INTA, “este año presenta como particularidad coyuntural el costo de los fertilizantes”, por lo que requiere un manejo de los nutrientes aún más eficiente.
“Entre las decisiones más importantes al momento de la implantación de los cultivos, la nutrición ocupa un lugar central, junto con la elección del cultivar y la fecha de siembra”, aseguró Salvagiotti, quien no dudó en destacar la relevancia de realizar un análisis de suelo porque —según explicó— permite conocer el punto de partida y definir una estrategia de manejo, acorde a cada situación.
Y, en este punto, reconoció que “los principales déficits que suelen observarse son las faltantes de nitrógeno, azufre, fósforo y micronutrientes como zinc, lo que obliga a planificar la nutrición de manera integral y en función de la secuencia de cultivos”.
En este sentido, la inclusión de cultivos de servicio o leguminosas, como vicia, arveja o lenteja, puede aportar nitrógeno al sistema. Por ejemplo, un cultivo de vicia puede contribuir entre 25 y 40 kilogramos de nitrógeno cuando el cultivo siguiente es maíz de siembra tardía.
Estos aportes complementan la fertilización nitrogenada de los cereales, pero no reemplazan la fertilización con otros nutrientes, especialmente en suelos con bajos niveles de fósforo o en cultivos con mayores demandas de nutrientes. “La clave está en combinar estrategias: diagnóstico, planificación por ambiente y manejo de la rotación, para optimizar el uso de insumos y mejorar la eficiencia del sistema productivo”, aclaró Salvagiotti.
En el caso del fósforo, si los niveles son bajos, será necesario aplicar dosis que permitan al menos sostener la demanda del cultivo, aun cuando no se logre recomponer el nivel del suelo.
Para el nitrógeno, la planificación debe ajustarse a la oferta disponible y a la relación insumo-producto, considerando que la dosis óptima económica puede ser menor. En este sentido, resulta clave mantener flexibilidad y evaluar la posibilidad de refertilizaciones en función de la evolución de los precios y del cultivo.
Es importante considerar que los cultivos de invierno, en su mayoría, forman parte de un esquema de doble cultivo con soja. Por lo tanto, “la estrategia de fertilización no debe pensarse solo para el cultivo individual, sino para el sistema en su conjunto”, destacó Salvagiotti.
Aunque siempre le echamos la culpa a la falta de lluvias por los bajos rendimientos, estamos ignorando un problema igual de grave: suelos desnutridos que derrochan el agua que reciben.
Buenos Aires, jueves 21 de mayo (PR/26) .- Cuando las cosechas no rinden lo esperado en zonas como el oeste de Buenos Aires, La Pampa o el sur de Córdoba, la explicación casi automática es la misma: «Faltó agua». Sin embargo, la realidad científica nos muestra una cara bastante diferente y más incómoda. El verdadero problema actual no es solo que llueve poco, sino que estamos manejando tan mal la nutrición de la tierra que el cultivo desperdicia la poca agua que tiene disponible.
Esta fue la gran señal de alarma que dejó el reciente Simposio Regional FERTILIDAD 2026 en Santa Rosa. Desde la perspectiva de la edafología (la ciencia que estudia el suelo) y la agronomía, la conclusión es tajante: un suelo sin nutrientes es un suelo ineficiente.
El Diagnóstico de los Expertos: ¿Qué Estamos Haciendo Mal?
El error conceptual más común es pensar que si el año viene seco, no vale la pena fertilizar. Es exactamente al revés. Las plantas necesitan nutrientes disueltos en agua para poder absorberlos; si el suelo está empobrecido, las raíces no se desarrollan con fuerza profunda. Al quedarse «cortas», no llegan a captar la humedad de las capas inferiores de la tierra.
El dato crítico: La última campaña de trigo en la región dejó una excelente cantidad de granos, pero con una caída alarmante en los niveles de proteína. ¿Por qué? Porque el cultivo absorbió el agua disponible pero no encontró el nitrógeno necesario en el suelo. Generamos volumen, pero perdimos calidad y vaciamos la «caja de ahorro» de la tierra.
Los principales focos rojos donde se está fallando hoy en día son:
El «olvido» de las pasturas: Mientras que el maíz o el trigo reciben algo de fertilización, los sistemas ganaderos sufren una deuda histórica. Las pasturas degradadas y desnutridas producen menos carne y degradan la estructura física del suelo.
Decisiones a ojo: Ante el alto costo de insumos clave como la urea (el principal fertilizante nitrogenado), muchos productores deciden recortar la fertilización sin un análisis previo. Esto es una ruleta rusa económica: sin saber qué le falta exactamente al lote, se gasta mal o se produce de menos.
Visión fragmentada: Se suele pensar en la agricultura y la ganadería como dos negocios separados, cuando en las regiones semiáridas deben funcionar de forma integrada para que los nutrientes roten y se reciclen de manera natural.
La Solución: Nutrir para Aprovechar Cada Gota
Para producir más en ambientes donde el clima limita los rindes, la clave del éxito se resume en un concepto: Eficiencia de Uso del Agua (EUA).
Un cultivo bien nutrido (con balances precisos de nitrógeno, fósforo y azufre) desarrolla raíces más profundas y fuertes, cierra mejor sus poros en momentos de calor extremo para no perder humedad y aprovecha cada milímetro de lluvia de manera óptima. Prácticamente «fabrica» más kilos de grano por cada litro de agua transpirada.
Frente a un panorama económico complejo, el desafío no es gastar más por el simple hecho de hacerlo, sino aplicar ciencia: hacer análisis de suelo obligatorios, diagnosticar lote por lote y agudizar el ingenio cooperando entre el sector científico, las universidades y los productores para dejar de empobrecer el recurso más valioso que tiene el campo: su propia tierra.