La cosecha de soja de primera en su tramo final

La cosecha de soja de primera en su tramo final

Buenos Aires, 13 mayo (PR/22) El avance de cosecha de soja cubre el 64,9% de la superficie apta reportando un rendimiento medio de 3010 kilos por hectárea.

Durante la última semana el Centro-Norte y Sur de Córdoba y ambos núcleos dieron por concluida las labores de recolección de cuadros de soja de primera.

“Paralelamente, el 45,9% de la superficie apta de soja de segunda ya fue cosechada reportando un rendimiento medio de 2.480 kilos por hectárea por encima de nuestra estimación inicial. Mantenemos nuestra estimación de producción de 42 millones de toneladas (MTn)”, sostuvieron los técnicos del Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aiewa.

Mientras, la cosecha de cuadros de maíz con destino grano comercial no logra tomar ritmo en el centro y sur del
área agrícola nacional. A pesar de la mejora en las condiciones del tiempo, aún el porcentaje de humedad de los
cuadros tardíos del cereal se mantiene elevado.

Luego de relevar un avance intersemanal en las labores de sólo 0,8 puntos porcentuales, ya se recolectó el 25,8 % del área apta en todo el país. A la fecha el rinde medio nacional se ubica en 6730 kilos/Ha. Frente a este panorama, mantenemos nuestra proyección de producción para la campaña de maíz 2021/22 en 49.000.000 Tn”, afirmó el PAS.

Por último, la cosecha de lotes de sorgo granífero se concentra en sectores del este y norte del país. Gran parte de los cuadros recolectados se corresponden con planteos tempranos del cereal de verano. Los mayores avances se relevaron en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.

Ya se logró cosechar el 31,2 % del área apta a nivel nacional y una demora interanual en las labores de 1,1 puntos porcentuales, luego de relevar unprogreso interquincenal de 3,7 pp. La proyección de producción para la campaña 2021/22 se sostiene en 3.500.000 Tn, 0,1 MTn más que el ciclo previo (Producción campaña 2020/21: 3.400.000 Tn).

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Fuente: PAS

Cebada, un cultivo que no para de crecer en Argentina

Cebada, un cultivo que no para de crecer en Argentina

Buenos Aires, 13 de mayo (PR/22) .- La 11ª edición de A Todo Trigo dedicó un espacio importante a la cebada. ¿Cuál es el estado de este cultivo, qué perspectivas de mercados se avizoran en el plano nacional e internacional y cuáles son experiencias de dos colosos cerveceros que operan en la Argentina?
Ante un auditorio colmado -1700 personas participaron del primer día de A Todo Trigo 2022-, se desarrolló un panel dedicado a la cebada. En él se abordaron aspectos técnico/productivo —en un contexto marcado por crecimiento sostenido de superficie— y una coyuntura internacional favorable.
Así arrancó Iván Ullmann, asesor de mercados, que se volcó de lleno a analizar la realidad internacional. “Vivimos en un contexto global marcado por la guerra y el clima”, arrancó sin titubeos y consideró que la oferta mundial está muy afectada por el conflicto bélico entre Rusia a Ucrania (equivale al 30% de la cebada) pero también por la merma en la producción de Canadá (otro jugador importante), una Europa sin crecimiento productivo y una expansión de la demanda de China que no da tregua.
En este escenario, Ullmann consideró que hay condiciones “más interesantes” para que la cebada crezca en área y producción en la Argentina puesto que sus sistema productivo tiene potencial para captar espacios e ir “por programas de embarque ambiciosos”. Consideró que el productor debe hacer un cuidadoso diagnóstico, en un momento marcado por buenos precios pero también por los altos costos, principalmente de los fertilizantes nitrogenados y fosforados y advirtió que entre las amenazas latentes se encuentran la posibilidad del ingreso de cebada australiana a China (luego de una sanción) y, en el plano local, las siempre vigente incertidumbre política y económica argentina.
El asesor privado Mario Cattáneo destacó que la cebada experimenta un importante crecimiento. La cebada forrajera, por ejemplo, alcanza en la actualidad los 144 kg/ha por año. Esta realidad se produjo por varios factores, entre ellos el recambio varietal y la inversión tecnológica. Según este técnico, en la campaña 2021/22 la Argentina produjo un total de 5MT, de las cuales 1,2MT abastecieron la industria maltera local, mientras que 2,5MT se destinaron a las exportación forrajera y 1MT se comercializó al exterior como cebada destinada a la producción de cervezas.
En sintonía con su antecesor en el panel, Cattáneo consideró que la Argentina cuenta con condiciones agroecológicas y tecnologías de cultivo muy favorables para incentivar la producción de la cebada, aunque consideró que falta un abanico varietal más diversificado.
¿Pero qué sucede con los márgenes brutos? El asesor Fidel Cortese señaló que los cálculos para la zona de Tres Arroyos, por ejemplo, podrían alcanzar los 507,9 USD para la cebada de exportación, 490,8 USD para la cebada con destino a maltería y de 417 USD para la cebada forrajera. En tanto que para la zona de Bragado los márgenes serían menores y se ubicarían en los 307,6 USD para la cebada de exportación y con destino a maltería y los 260 USD para la cebada forrajera.
Luego llegó el turno de las malterías: INBEV-Quilmes, por un lado, y Boortmalt, por otro, dos gigantes cerveceros mundiales con ramificaciones en el país. Diego Caponi, de INBEV-Quilmes, destacó la enorme penetración que tienen en el mercado de cervezas con marcas emblemáticas como Quilmes, Stella Artoix y Patagonia, pero también destacó el rol social económico de estas compañía al emplear a 5.500 personas de manera directa y 130.000 de manera indirecta, con 6.000 proveedores (95% nacionales y muchos de ellos Pymes).

Primicias Rurales

Fuente: A todo trigo

La Bolsa de Cereales estimó una caída del 6 % en la producción de trigo y cebada para la nueva campaña 2022/23 a 25,9 millones de toneladas

La Bolsa de Cereales estimó una caída del 6 % en la producción de trigo y cebada para la nueva campaña 2022/23 a 25,9 millones de toneladas

Buenos Aires, 12 de mayo (PR/22) .- En el marco del Congreso “A Todo Trigo”, la Bolsa de Cereales realizó el Lanzamiento de la Campaña Fina 2022/23, donde presentó las primeras estimaciones para trigo y cebada. En un contexto de alta incertidumbre, tanto internacional como local, se estimó una superficie de cereales de invierno similar a la implantada durante el ciclo previo, de 7,9 millones de hectáreas; pero con una caída interanual del volumen de cosecha que resultaría en una disminución del aporte de las cadenas del trigo y la cebada a la economía argentina.

Describiendo las señales que recibieron los productores durante esta pre-campaña, Agustín Tejeda Rodríguez, Economista Jefe de la entidad, señaló que nos encontramos ante un escenario de alta incertidumbre, con precios internacionales en niveles históricamente altos, tanto de granos como de los principales insumos, debido a los efectos de la Guerra entre Rusia y Ucrania y disrupciones en las cadenas de suministros generadas por la reinstauración de cuarentenas estrictas, en un marco de bajos stocks mundiales. La suba de los costos afectó especialmente a aquellos cultivos más intensivos en el uso de tecnología, como son los casos del trigo y la cebada, que tendrían un aumento del 45% en los requerimientos de inversión este año.

En relación al escenario climático para la nueva campaña, Eduardo Sierra, especialista en agroclimatología aseguró que el estado de “La Niña” que se instaló durante la temporada 2020/2021 en gran parte del área agrícola nacional, y persistió a lo largo de la temporada 2021/2022, evolucionará hacia un “Neutral Frío”, contribuyendo a estabilizar la marcha del clima, en un nivel leve a moderadamente negativo. Las precipitaciones irán mejorando los niveles de humedad en el este del país a medida que nos acerquemos a la primavera. Además, afirmó que dicho escenario proveerá un ambiente favorable para la Cosecha Fina, ya que los cultivos invernales se adaptan bien a un ambiente sub-húmedo y fresco, que cubrirá sus necesidades de frío y reducirá la incidencia de enfermedades. En conclusión, se trata de una situación con riesgos manejables, que requerirá un planteo tecnológico/productivo prudente y riguroso en la campaña fina 2022/23.

Con este panorama, Esteban Copati, Jefe del Dpto. de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales, expresó que la superficie a ocupar con trigo durante este nuevo ciclo alcanzaría las 6,6 MHa, registrando una caída interanual ahora calculada en – 1,5 % (Superficie campaña trigo 2021/22: 6,7MHa), mientras que en el caso de cebada el área ascendería a 1,3 MHa, reflejando una expansión interanual del 8,3 %. Respecto a las proyecciones de producción en ambos cereales, la campaña podría presentar limitaciones en el uso de algunos insumos clave, como fertilizantes, ante una más desfavorable relación insumo/producto, lo que afectaría negativamente los rendimientos. En consecuencia, la proyección de cosecha ascendería a 20,5 MTn para el trigo, reflejando una merma interanual del -8,5%, mientras que en cebada se prevé una cosecha de 5,4 MTn, cifra que resulta en un incremento interanual del 3,8 %, explicado en mayor medida por la expansión del área sembrada.

Por su parte, Sofia Gayo, Analista del Dpto. de Investigación y Prospectiva Tecnológica, presentó los resultados del último Relevamiento de Tecnología Agrícola Aplicada. En la campaña 2021/22 el trigo alcanzó el 35% del área sembrada con un nivel alto de tecnología, relacionado principalmente a mejoras en la fertilización y el uso de productos biológicos para el

tratamiento de semillas. Luego, afirmó que aún queda trabajo por hacer para cerrar las brechas de nutrientes en el cultivo, que es lo que permitiría cerrar las brechas de rendimientos para alcanzar mayores niveles de producción. Por último, resaltó los desafíos para la campaña 2022/23, en la que el uso de ciertas tecnologías se vería restringido, por lo que el manejo técnico sería clave para hacer un uso más eficiente de insumos y recursos, lo que podría favorecer un mayor acercamiento a tecnologías 4.0.

Finalmente, al presentar las cifras de aporte económico de ambas cadenas, Tejeda Rodríguez destacó que se espera que las exportaciones disminuyan un 5% a USD 6.236 millones durante la nueva campaña, debido a la caída de las cantidades producidas, aunque se mantendrían muy por encima del promedio de los últimos años. Como consecuencia de la suba de costos, el Producto Bruto de ambas cadenas también se reduciría en un 10,5%, situándose en USD 6.354 millones, y se aportarían USD 1.782 millones en recaudación fiscal. Se indicó que este aporte estaría limitado por las actuales políticas agrícolas y comerciales y la expectativa de mayores restricciones. Con políticas más favorables a la producción, se podrían generar hasta USD 2.000 millones adicionales en exportaciones de trigo, cebada y subproductos. En este sentido, se señaló que Argentina está ante la oportunidad de consolidarse como un proveedor confiable de alimentos en tiempos inestables, lo que ofrecería una salida a la crisis actual y la posibilidad de un sendero de desarrollo. Para lograrlo, debemos repensar y priorizar la inserción internacional de las cadenas agroindustriales en la nueva geopolítica mundial, concluyó.

Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires

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Con un 8% menos de siembra, el trigo argentino va por una cosecha de 19 millones de toneladas

Con un 8% menos de siembra, el trigo argentino va por una cosecha de 19 millones de toneladas

Rosario, 12 mayo (PR/22) — Se estima una siembra triguera nacional de 6,35 millones de hectáreas (M ha),
550.000 ha menos que hace un año. La falta de agua y
el crecimiento de la cebada le bajan hectareaje al trigo
argentino.

Así lo estima la Guía Estratégica para el agro (GEA)

Trigo: el escenario de siembra arranca peor que en el
2020, pero hay potencial para lograr 19 Mt
Respecto del escenario de siembra del año pasado, hay
diferencias muy importantes, como señala la imagen de la
anomalía de las reservas de suelo para Argentina: el centro,
sur y sobre todo en el oeste de Buenos Aires y Entre Ríos
arrancan mejor que hace un año. Pero en el resto de
Argentina, las condiciones para el trigo en el primer
metro del perfil son notoriamente inferiores. El porqué
de esto está en abril del año pasado que dejó lluvias
muy importantes. Algunos recordarán el bombazo de
agua que hubo entre Santa Fe y Córdoba, con acumulados
de más de 250 mm: 230 mm en Marcos Juárez, 260 mm en
Montes de Oca. Comparando los acumulados
mensuales de abril 2021 vs los de 2022 hay diferencias
en la región pampeana que van de 50 a 150 mm.
Dónde más se nota la diferencia es en Córdoba que
arranca la siembra de trigo con toda la provincia en
niveles de seco y muy seco. Allí, las condiciones son
incluso peor que en el 2020, año de desastre para el
trigo cordobés: la media provincial fue de tan solo 15
qq/ha. Puede suceder que la campaña tome el rumbo
del 2021 y haya eventos de lluvias que mejoren el
escenario y, por ende, la intención de siembra. Pero con
falta de pronósticos de lluvias hasta el 20 de mayo, las
actuales condiciones de Niña y la posibilidad de tener un
tercer evento no puede descartarse el derrotero que
tomó el trigo en el 2020.

La primera estimación de intención de siembra de trigo refleja que el productor no
quiere dejar de hacer trigo pero que hay limitaciones:
la primera es climática y le siguen los problemas de los
altos costos y, por consiguiente, la menor fertilización
que se plantea hacer. El área sembrada estimada para el
nuevo ciclo es de 6,35 millones ha, 550.000 ha menos
que el año pasado, lo que resulta en una disminución
interanual del 8%. De esta manera quedaría
inmediatamente por debajo de la siembra del 2018/19
(6,47 M ha). Si el clima no se pone en contra del cultivo,
la cosecha podría alcanzar los 19 Mt. El volumen
estimado sale de tener en cuenta pérdidas de área en
torno a 200.000 ha y un rinde promedio nacional de los
penúltimos 5 años de 31 qq/ha. El último año, dónde el
cultivo tuvo un comportamiento excepcional y el rinde país
fue de casi de 34 qq/ha, queda descartado de la serie
porque la tecnología a aplicar este año será de inferior
nivel.
¿Cuáles son las provincias que más hectáreas bajan de
trigo?
Córdoba dejaría de sembrar unas 250.000 ha en esta
campaña, pasando de 1,35 a 1,1 M ha. La caída interanual
estaría en torno del 18%. Los cordobeses señalan en las
encuestas que este año no hay agua, ni ganas para hacer
trigo y los porcentajes de caídas están entre un 10 a 30%.
Le sigue Buenos Aires, donde se estima una baja de, al
menos, 140.000 ha, pasando de cultivar 2,69 a 2,55 M ha.
La baja sería del 5%, y, en general, esas hectáreas pasarían
a cebada; podrían terminar siendo más.

En el bastión triguero, el SO bonaerense, en general, coinciden en
decir que la caída triguera es del 5 al 10%, con un
aumento de la cebada en torno del 7 a 8%, tienden a bajar
maíz, subir girasol y mantener los niveles de soja del 2021.

También coinciden en que van a bajar tecnología por la
mala relación insumo/producto: “baja fósforo, un 15 a 20
% en monoamónico en suelos con Fósforo Bray de más de
10 ppm”, aclaran y lo dicen por qué van a bajar fertilización
en umbrales críticos para la zona. En urea la caída estaría
entre un 10 y 28%.

Subiría también el uso de la labranza
convencional para tratar de aumentar las tasas de
mineralización para aumentar los nutrientes
disponibles. Santa Fe, que sembró un récord de trigo el
año pasado con 1,32 M ha, bajaría 90.000 ha en el 2022
(6,8%). En el norte, como en Chaco y Santiago, la falta de
agua le quita entusiasmo al trigo: la baja estaría entre un 5
a 10%. “No hay interés por trigo, la bolsa de semilla bajó
entre 3 y 4 dólares en las últimas semanas, aunque cayó
300 dólares la urea”, señalan los técnicos. “Si no llueve
en los próximos 20 días, los ciclos cortos intermedios
no se van a poder hacer”, advierten.

La producción de soja 2021/22 en 41,2 Mt y con
algunas señales positivas.
A pesar de los contratiempos que generó la falta de
gasoil, la cosecha va más rápido que el año pasado por
la falta de lluvias. La recolección de soja va por delante
de la campaña pasada en 10 puntos porcentuales.

El avance nacional de cosecha es del 75%. Algunos
resultados que se están viendo en los rindes de zonas
de Chaco, Santiago, Córdoba y sojas de segunda que
pese a la helada muestran algunos quintales más de las
expectativas podrían hacer posible un ajuste positivo
en la producción cerca del cierre de la cosecha.

Por ahora se mantienen los guarismos estimados en abril: un
rinde nacional de 27,0 qq/ha y un área sembrada de 16,11
M ha. La soja ha tenido un duro año: las lluvias han sido
muy acotadas, sobre todo en la región núcleo, y se estima
un área pérdida, casi toda soja de segunda malograda por
estrés termo hídrico de 870 mil ha. Así y todo, con tres
cuartas partes cosechadas se afirma una producción
nacional de 41,2 Mt.

 

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Fuente: GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario

Nuevo plazo para la validez del Documento de Tránsito Vegetal electrónico

Nuevo plazo para la validez del Documento de Tránsito Vegetal electrónico

Buenos Aires, 11 mayo (PR/22) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informa que a partir del lunes 16 de mayo la validez del Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e) será de 5 días corridos para los diferentes tipos de movimientos que amparan el traslado de frutas y hortalizas. Durante la Pandemia por COVID-19, el mismo constaba con una validez de 8 días.

El cambio se da en el marco de la evolución favorable de la situación sanitaria, según la Resolución N° 58/2022 de la Secretaría de Gestión y Empleo Público de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación, con la autorización de la Dirección de Inocuidad y Calidad de Productos de Origen Vegetal del Senasa y la adhesión de la Jefatura del Departamento del Sector de Servicios de la Dirección de Análisis de Fiscalización Especializada de la AFIP.

El trámite se realiza por medio del Sistema Integrado de Gestión del Documento de Tránsito Vegetal (SIG-DTV) , para lo cual los productores deben estar inscriptos en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) del Senasa y con la habilitación al día.

¿Cuándo y en qué circunstancias se emite?

El DTV-e se emite obligatoriamente antes del traslado de productos vegetales, siempre que el producto esté comprendido entre ellos. El documento debe acompañar a la mercadería durante todo su trayecto hasta el destino, donde será recibido junto a la carga por el destinatario. Posteriormente, el destinatario deberá dar cierre al movimiento.

Además puede ser solicitado, requerido, revisado y/o intervenido durante el traslado, o incluso luego de haber sido cerrado por cualquier organismo de control oficial. El Documento deberá acompañar la carga en todo momento, desde el origen al destino.

 

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Fuente: Senasa

“Con recursos limitados desarrollamos tecnología de punta”

“Con recursos limitados desarrollamos tecnología de punta”

Santa Fe, 10 mayo (PR/20) — Para la Dra. Raquel Chan, la reciente aprobación de la soja y el trigo HB4 en China y Australia es un “hito” nacional por varios motivos. Porque Argentina deja de ser sólo exportador de granos y pasa también a vender tecnología de punta al mundo. Y además porque el éxito se consiguió en una asociación público-privada, con muchos menos recursos de los que disponen las grandes empresas que lideran el negocio de las semillas.

Vale recordar que Chan lideró el equipo de científicos de UNL-CONICET que inició los trabajos de laboratorio para crear cultivos tolerantes a la sequía, en asociación con la empresa de productores argentinos Bioceres. El proceso duró más de una década y media, hasta lograr la aprobación de la soja HB4 en China, el 29 de abril, paso final para el inicio del uso comercial del nuevo germoplasma. En trigo, Australia -uno de los productores más importantes del mundo- avaló el 6 de mayo la utilización de harina y derivados, mientras se espera la adaptación de genéticas locales para habilitar su cultivo.

“Yo estoy contenta hace rato”, dijo a Campolitoral la directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL), quien fue recibida por el Presidente de la Nación tras el aval chino. “Con recursos limitados, respecto de los que tiene una multinacional, es una alegría enorme llegar a tener tecnología de punta”, afirmó.

Luego de superar estas fases regulatorias, ahora se espera el “éxito comercial”. O sea, que los productores elijan estos materiales para cultivarlos en sus campos. La subida de 26% en las acciones de Bioceres tras la noticia de la aprobación en China sugiere que ese objetivo es posible. Cuando ocurra, dijo Chan, tendrá “varios impactos” para el país. Uno, concreto y simbólico a la vez, es que Argentina “deja de ser un exportador de granos con tecnologías generalmente de multinacionales, para salir a vender una tecnología propia”. Y además con un desarrollo conjunto entre un organismo público y una empresa formada por productores. “Es un hito, sobre todo en agro, porque es el primer transgénico argentino”, celebró.

Si bien remarcó que “todavía hay que sembrar, cosechar y vender”, significará un ingreso de divisas muy interesantes por impuestos y también por las regalías, que cobrarían UNL, CONICET Y Bioceres. “Que no son nada despreciables”, dijo, aunque “el grueso pasa por otro lado”.

Trigo limpio

El trigo HB4 está desandando un camino distinto al de la soja, debido a reticencias que despierta en grupos ambientalistas y también entre los acopiadores argentinos. Los primeros lo cuestionan por ser transgénico, especialmente por la tolerancia a herbicidas en base a glufosinato de amonio. Mientras que los cerealistas temen que una posible “contaminación” de granos convencionales ocasione cierre de mercados en países que no lo hayan aprobado.

“El trigo tuvo más problemas”, admitió la científica santafesina. “Pero no de regulación sino del público”, aclaró. “En soja es como que ya están todos vacunados y en Argentina como no se consume es como que no importa, total la consumen otros”.

Al respecto interpretó que la mayoría de los ambientalistas critican el uso de herbicidas, porque sostienen que se va aumentar el volumen de agroquímicos en el campo. “Algo que no es necesariamente cierto”, básicamente porque ya se usan herbicidas en el trigo convencional. Y a pesar de que, como tantos otros, son productos que deben usarse con cautela, “todavía la ciencia no aportó alternativas”.

En cambio, la tolerancia al estrés hídrico implica, para Chan, es beneficiosa para el medioambiente. “El menor uso de agua para la fijación de más dióxido de carbono tiene un impacto positivo”, dijo, aunque aclaró que existen opiniones en contrario.

De todos modos reveló que recientemente en California un grupo de investigadores, en base a datos satelitales, publicó un trabajo sobre el trigo HB4 que demuestra un “impacto ambiental muy positivo en la disminución de la huella de carbono”.

Sobre la aprobación del trigo en Australia también explicó que no se hizo el camino regulatorio para sembrarlo porque hay que adaptar a variedades locales “que ya son variedades aceptadas” por los productores. “No es que nos hayan negado lo otro (el uso comercial), es que no se pidió”.

Lo que viene

Sobre los trabajos que actualmente realizan en el IAL, adelantó que su grupo desarrolló un maíz tolerante a inundaciones con mayor producción. “Con otro gen, otra tecnología, que está más retrasada que HB4, pero que está andando muy bien y probablemente en un tiempo de que hablar, porque está siendo exitosa a nivel científico o técnico”.

Otro proyecto que avanza está enfocado en la agricultura familiar y apunta a aumentar la producción de cultivos como tomate o pimiento. “En realidad es un conocimiento que surge de los transgénicos pero que no utiliza transgénesis, sino un peso que se aplica a las plantas en un período particular de su desarrollo por dos días y aumenta muchísimo la producción”, detalló.

Y agregó que con la provincia están desarrollando una escuela de biofábricas. “Espero que antes de fin de año lo podamos largar”, sostuvo. Se trata -explicó- de enseñar a hacer cultivos por tejidos, para multiplicar plantas que no se pueden por semillas. “Se cultivan tejidos, se hace como clones de las plantas en frasquitos”, graficó. La idea es enseñar para que haya emprendimientos en otros lugares y “la intención es empezar con las escuelas agrotécnicas para tal vez seguir con otros actores; podría servir para que en lugares más pequeños produzcan sus propios alimentos”.

Cuando el equipo de Chan detectó y experimentó con el gen hahb-4 del girasol lo hizo en las instalaciones de la Facultad de Bioquímica de la UNL. Más tarde, en 2014, se mudaron al IAL, lo cual les permitió “hacer muchas cosas que no podíamos hacer”, como ensayos a campo y en un invernadero. “Somos muchos más ricos que antes, porque tenemos un edificio propio, laboratorio, el campo, un invernadero y eso nos permite hacer mejor ciencia”, celebró.

Juan Manuel Fernández | jmfernandez@ellitoral.com

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Fuente: Campo Litoral