Récord en la siembra de trigo y rendimientos históricos que impulsan la campaña agrícola nacional

Récord en la siembra de trigo y rendimientos históricos que impulsan la campaña agrícola nacional

El trigo acelera su implantación con un tercio del área cubierta, mientras la soja acaricia el segundo mejor registro de la historia y el maíz alcanza rindes récords en zonas clave.

 

 

 

🌾 Buenos Aires, sábado 6 junio (PR/26) — La siembra de trigo para el ciclo 2026/27 continúa avanzando con fuerza sobre prácticamente todo el centro y norte del área agrícola argentina.

Las labores alcanzaron un notable progreso intersemanal de 18,2 puntos porcentuales, logrando cubrir a la fecha el 32,4 % de la superficie proyectada.

La excelente oferta hídrica permite que los trabajos se lleven a cabo a velocidad acelerada, superando ampliamente el máximo de la curva histórica.

El avance se ubica 12,4 puntos porcentuales por encima del promedio del último quinquenio y unos 8,8 puntos porcentuales por sobre el ciclo previo.

La actividad de las sembradoras se concentró de forma prioritaria en las regiones agroecológicas del NEA, el Centro-Norte de Córdoba y el Núcleo Norte.

Estas tres zonas productivas registraron progresos regionales muy destacados de entre 27 y 41 puntos porcentuales durante la última semana.

A su vez, dentro de este panorama positivo, se destaca de manera especial el avance de la siembra en el sudoeste agrícola nacional.

En esta región, la implantación de los cuadros ya supera el 20 % a esta altura del año, repitiendo la tendencia del ciclo anterior.

🌱 Cosecha de soja con rindes que rozan el máximo histórico

 

Luego de registrar un progreso intersemanal de 7 puntos porcentuales, la cosecha de soja nacional alcanza el 91,7 % de la superficie apta.

El avance mantiene un adelantamiento de 11 puntos porcentuales respecto a la campaña previa y de 7,4 puntos frente al promedio de los últimos cinco ciclos.

A la fecha, el rendimiento medio se ubica en 3.200 Kg/Ha, superando en un 2 % el promedio de las cinco mejores campañas de la serie PAS.

Este excelente desempeño de las productividades por hectárea posiciona a la actual campaña de la oleaginosa como el segundo mejor registro histórico.

Las tareas de recolección se concentran actualmente sobre el sector sur del área agrícola, donde los rendimientos parciales se ubican por debajo de la media.

Por motivos climáticos las labores continúan demoradas en esa región, mientras que en la zona norte los resultados se mantienen sobre el promedio.

Con respecto a la soja de segunda, que presenta un avance de cosecha del 81 %, su rendimiento medio se ubica en 2.650 Kg/Ha.

Bajo este escenario productivo descripto, se mantiene firmemente la proyección de producción total nacional en 50,1 millones de toneladas.

🌽 El maíz sostiene su marcha con picos de productividad

 

La cosecha de maíz con destino a grano comercial avanza firmemente sobre el 40,6 % del área apta a nivel nacional en todo el país.

El cultivo consolida un rendimiento medio de 8.270 Kg/Ha, apuntalado por los excelentes resultados de las principales provincias productoras.

Los mayores rendimientos se registran en las regiones del Núcleo Norte, el Núcleo Sur y el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires.

En esos sectores los promedios locales oscilan de manera general entre los 9.400 Kg/Ha y los 10.000 Kg/Ha al cerrar los lotes.

Particularmente, el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires registra un promedio de 9.460 Kg/Ha, estableciendo un récord absoluto de la serie PAS.

En cuanto a los planteos de fechas tardías, el 96 % del área ya ha alcanzado de forma completa la madurez fisiológica.

Mientras tanto, continúa reduciéndose gradualmente el porcentaje de humedad de los granos para permitir el ingreso seguro de las cosechadoras.

De mantenerse las condiciones climáticas actuales, se espera una mayor incorporación de superficie a cosecha durante las próximas semanas de trabajo.

Frente a este escenario, los analistas mantienen la proyección de producción nacional de grano comercial en 64 millones de toneladas.

🌾 El sorgo define sus últimas hectáreas con buenos números

 

La cosecha de sorgo granífero continúa avanzando a paso firme en los campos y, luego de un progreso interquincenal de 14,5 puntos, alcanza el 49 %.

El rendimiento promedio para este cultivo se ubica actualmente en 4.460 Kg/Ha, sosteniendo con firmeza las estimaciones previas para la actual campaña.

A medida que se extiende la recolección sobre las principales regiones, los resultados obtenidos continúan respaldando la proyección final de producción.

En cuanto al desarrollo en los lotes, casi la totalidad del área remanente se encuentra ya en la etapa de madurez fisiológica.

Los productores aguardan por la llegada de condiciones adecuadas de humedad ambiental y del grano para avanzar con las labores finales de trilla.

Fuente: Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales
Primicias Rurales

Ni ideales, ni rígidas, ni simples: ¿cómo repensar rotaciones ante un escenario incierto?

Ni ideales, ni rígidas, ni simples: ¿cómo repensar rotaciones ante un escenario incierto?

Los cultivos de servicios ampliaron las alternativas para salir de esquemas simplificados, pero también volvieron más compleja la toma de decisiones. La necesidad de caracterizar cada ambiente y adaptar los planteos gana peso frente a los desafíos productivos y climáticos. 

 

 

Buenos Aires, jueves 4 de junio (PR/26) .- La agricultura deja atrás el recuerdo del monocultivo y, tras el “boom sojero” de la década pasada, el nuevo mapa productivo plantea nuevas rotaciones más intensificadas.

En la previa del Congreso Aapresid con la fuerza de Expoagro 2026, que se llevará a cabo los días 4, 5 y 6 de agosto en la ciudad de Rosario, especialistas del sector describieron el cambio de sentido de esta práctica tan extendida en la agricultura.

Frente a la incertidumbre climática, económica y productiva, las rotaciones abandonan las recetas únicas y los modelos ideales y se tornan decisiones estratégicas muy dispares, que deben ser diseñadas específicamente para cada lote y ambiente.

Hacia un modelo más complejo

“Las rotaciones son la base de cualquier planteo de agricultura sustentable y regenerativa”, evaluó el investigador Fernando Salvagiotti, coordinador del programa de ecofisiología y agroecosistemas del INTA, y especialista del Conicet que hará su paso por el próximo Congreso Aapresid, “Nuestro Suelo nuestra voz”, para hablar de las oportunidades en cada región en el diseño de rotaciones.

Si bien a lo largo de la historia productiva se han alternado cultivos para evitar el agotamiento del suelo y reducir la proliferación de plagas y enfermedades, el especialista asegura que la estrategia ha cobrado mayor relevancia en los últimos 15 años, cuando empezó a percibirse más claramente cómo la simplificación atenta contra la sustentabilidad de los sistemas productivos.

“Muchas veces las cuestiones coyunturales o económicas provocaron que se haya hecho un abuso de monocultivo de soja, como lo que se observó con fuerza hasta el 2015. Pero, casi en paralelo, surgieron nuevas propuestas para fortalecer la rotación y salir del esquema simplificado, como los cultivos de servicios”, especificó Salvagiotti.

Cuando se trata de cobertura, las especies elegidas tienen diferentes propósitos. En el caso de las leguminosas, como la vicia o los tréboles, permiten fijar nitrógeno de la atmósfera; las gramíneas, como el centeno y la avena, generan gran volumen de biomasa, y aportan carbono y estructura; y las crucíferas ayudan a descompactar el suelo y combatir enfermedades y plagas.

“En su mayoría, son cultivos que no se usan para granos sino solamente para el aporte de carbono y nutrientes, y esa es una novedad con respecto a las rotaciones típicas, entre soja, maíz y trigo, en las cuales solamente se buscaba la renta”, agregó el experto.

En otros casos, como el del girasol en verano, y las oleaginosas de invierno -colza, carinata y camelina- en invierno, también se les ha encontrado un valor económico muy relevante por fuera de su impacto positivo en términos ambientales.

Sin recetas únicas

“Alternativas hay varias, lo importante es planificar qué es lo queremos hacer”, explicó Salvagiotti, que asegura que los aspectos más destacados a evaluar al momento de elegir la rotación son la disponibilidad de agua en el suelo, la región geográfica y los cultivos de renta que allí se realizan.

“Se deben tomar decisiones en base a información certera”, observó, e hizo eco de la sobrada evidencia del efecto que tiene evaluar la lógica de la rotación de acuerdo al contexto: “La soja de primera que está en una adecuada rotación puede tener un rendimiento de hasta 400 kilos más por hectárea que la soja que viene de monocultivo”, ejemplificó.

Del mismo modo, el investigador se detuvo en los desafíos que abren algunas producciones en ciertas regiones, como el maní en Córdoba o la papa en el sur bonaerense; que muestran la importancia de estudiar cada esquema por separado. “Son cultivos que, por su forma de cosecharse y su demanda en nutrientes, pueden degradar el suelo si no se planifican estrategias que ayuden a recuperar y sostener el recurso. Allí también las rotaciones juegan un rol importante”, aseguró.

El aporte de la genética

Las rotaciones ya no son ideales, rígidas ni sencillas, pero sí demuestran ser fundamentales en términos productivos y, cada vez más, una decisión irreemplazable. Eso tiene efectos sobre la propia industria semillera, que tiene ante sí el desafío de adaptar su genética a un contexto de mayor cantidad de cultivos y menos tiempo de barbechos.

“En el caso de los cultivos de servicios como nuevos actores dentro de las rotaciones, son una práctica que llegó para quedarse. En general todos los híbridos de maíz, girasol y cultivares de trigo y soja se han adaptado muy bien a funcionar con cultivos de servicios como antecesores”, evaluó Fernando Mrozek, jefe de Desarrollo de Semillas de ACA.

En ese sentido, Mrozek destacó la importancia de contar con una buena genética para aprovechar el perfil sanitario y los nutrientes generados en la rotación, de modo tal que esas ventajas obtenidas se expresen en una mejora productiva.

“En general, los distintos materiales responden de manera positiva aumentando o manteniendo sus rendimientos luego de la siembra de un cultivo de servicios”, señalaron, por su parte, desde Bayer. Esta respuesta, aseguraron, se explica por una mayor eficiencia en el uso de nutrientes y del agua, junto con una mayor exploración radical, que permite aprovechar las mejoras generadas en las propiedades del suelo.  

 

Primicias Rurales
Fuente: Aapresid – Expoagro
Financiación en pesos, dólares y gestión 100% digital: la propuesta de Galicia para productores en Agroactiva 2026

Financiación en pesos, dólares y gestión 100% digital: la propuesta de Galicia para productores en Agroactiva 2026

Con una propuesta enfocada en simplificar la operatoria y acompañar las decisiones productivas, Galicia participa en Agroactiva 2026 con soluciones de financiación para maquinaria, insumos, hacienda y capital de trabajo, además de iniciativas que impulsan prácticas más sostenibles. 

 

 

Buenos Aires, miércoles 3 junio (PR/26)  — En un contexto en el que el productor combina necesidades de corto plazo con decisiones de inversión de más largo alcance, la entidad busca ofrecer herramientas adaptadas a cada etapa del negocio.
“Hoy vemos una demanda que combina financiamiento para el ciclo productivo, como insumos, hacienda y capital de trabajo, con decisiones de inversión en maquinaria cuando aparece una oportunidad concreta de ganar eficiencia y productividad. En ese proceso, cobra relevancia contar con plazos acordes al ciclo productivo, la posibilidad de elegir la moneda adecuada y acceder a una operatoria simple y ágil. Por eso buscamos ofrecer herramientas digitales y soluciones alineadas con la realidad de cada cliente”, señaló Hernan Busch, Gerente de Agronegocios de Galicia.
La propuesta incluye financiación para maquinaria nueva y usada, tanto en pesos como en dólares, con acuerdos con marcas líderes como John Deere, PLA, CASE, New Holland, Massey Ferguson, Valtra, Mercedes Benz, Volkswagen, IVECO y Scania.
En términos de demanda, hoy conviven ambas monedas, aunque con una mayor incidencia de las operaciones en dólares, especialmente cuando se trata de inversiones vinculadas a eficiencia y productividad.
Para insumos y hacienda, Galicia canaliza alternativas a través de Nera, con líneas en pesos y dólares y una operatoria 100% digital. En este marco, presentará nuevas opciones de crédito basadas en activos reales digitalizados, que permiten convertir granos, hacienda y contratos forwards en financiamiento a través de la tecnología de SiloReal integrada a la plataforma Nera
Esta alianza permite al productor ampliar su financiación con líneas adaptadas a su actividad comercial, mejorar la planificación financiera y optimizar la gestión de sus activos productivos.
Además, contará con un espacio dedicado al sector ganadero con alternativas personalizadas para financiar la compra de reproductores, la retención de vientres, instalaciones y otras inversiones clave del proceso productivo, así como los remates de la exposición, con líneas exclusivas y financiamiento de largo plazo con garantía sobre hacienda.
En materia de capital de trabajo, pone a disposición herramientas como el descuento de cheques con plazos de hasta 360 días, el préstamo inmediato y financiaciones con aval de SGR, para resolver necesidades del día a día.
En paralelo, Galicia continúa mejorando la experiencia crediticia de los productores a través de iniciativas como el Plan Productivo Agropecuario y el Legajo Único Financiero y Económico.
En la práctica, estas herramientas aportan más previsibilidad y agilidad al proceso de calificación, al integrar información productiva y financiera actualizada para tomar decisiones con mayor claridad. En el caso del Plan Productivo, la incorporación de datos de SISA (IP1 e IP2) y del SIGSA de SENASA permite contar con información relevante del cliente y evaluar cada caso con base en su realidad productiva.
La digitalización es otro eje central de la propuesta: con la App Galicia Office, abrir una Cuenta Rural es más simple y rápido, en minutos y 100% online, facilitando el acceso inmediato a financiaciones exclusivas y una gestión más ordenada del proceso crediticio.
En línea con su estrategia de sustentabilidad, Galicia suma acuerdos para impulsar prácticas productivas responsables. A través de Nera, cuenta con alianzas orientadas a facilitar el acceso a insumos biológicos con condiciones preferenciales y, además, ofrece una Línea de Financiamiento Sostenible para PyMEs destinada a proyectos de impacto ambiental y/o social (energías renovables, eficiencia energética, gestión de residuos, certificación de buenas prácticas), reforzando su compromiso de acompañar la transición hacia modelos de negocio más sostenibles.
Agroactiva pone en evidencia una dinámica en la que conviven las necesidades de la campaña con proyectos de inversión orientados a ganar eficiencia y productividad. De cara a lo que resta del año, se prevé que el productor seguirá priorizando herramientas que aporten previsibilidad, tanto para sostener la producción como para encarar nuevas inversiones.
Primicias Rurales
Fuente: Banco Galicia
Argentina y Brasil: la oportunidad histórica de dejar de competir y empezar a liderar

Argentina y Brasil: la oportunidad histórica de dejar de competir y empezar a liderar

 Mientras el mundo enfrenta tensiones geopolíticas, desafíos energéticos y una creciente demanda de alimentos, Argentina y Brasil tienen en sus manos una oportunidad única. Sin embargo, para transformarse en una potencia exportadora global deberán resolver problemas internos que llevan décadas frenando su desarrollo.

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 3 de junio (PR/26) — Durante años, Argentina y Brasil fueron presentados como rivales naturales en el negocio agropecuario. Soja, maíz, carne, lácteos y biocombustibles parecían ubicar a ambos países en una competencia permanente por los mismos mercados.

Sin embargo, la discusión planteada en el CAMBRAS Business Day dejó una idea mucho más interesante: el verdadero potencial de la región no está en competir, sino en complementarse.

La oportunidad es enorme. Juntos, Argentina y Brasil reúnen algunas de las tierras agrícolas más productivas del planeta, abundancia de agua dulce, capacidad tecnológica creciente y recursos energéticos estratégicos.

A ello se suma un contexto internacional favorable: una población mundial que superará los 9.700 millones de habitantes hacia mediados de siglo y una demanda creciente de alimentos, energía y materias primas sostenibles.

Pero los datos revelan que el potencial no siempre se traduce en resultados.

Uno de los ejemplos más contundentes surgió durante el panel agroindustrial. Argentina produce prácticamente el mismo volumen de leche que hace tres décadas. En ese mismo período, Brasil logró triplicar su producción.

La diferencia no radica únicamente en las condiciones naturales o en la productividad de los productores. Según los empresarios del sector, la clave estuvo en la previsibilidad de las políticas y en una visión estratégica orientada a la exportación.

La lección es simple: ningún comprador internacional construye relaciones comerciales de largo plazo con proveedores que pueden cerrar exportaciones cada vez que los precios internacionales suben. La confianza también es una ventaja competitiva.

Otro dato que expone una brecha significativa está relacionado con la innovación. Mientras en Brasil ocho de cada diez productores pagan por la tecnología que utilizan en sus cultivos, en Argentina apenas tres de cada diez lo hacen.

Esta diferencia impacta directamente sobre la capacidad de las empresas para reinvertir en investigación y desarrollar nuevas semillas, herramientas biotecnológicas y mejoras productivas.

Y la tecnología será cada vez más determinante. Los avances en análisis genómico, inteligencia artificial, robótica y edición génica están reduciendo drásticamente los tiempos necesarios para desarrollar nuevas variedades vegetales.

Lo que antes demandaba entre ocho y doce años hoy puede lograrse en apenas dos a cuatro años. En un mercado global donde la productividad define la competitividad, quedarse atrás ya no es una opción.

A este escenario se suma un factor que pocos países poseen: la energía. La expansión de Vaca Muerta puede convertirse en un complemento estratégico para el agro regional, reduciendo costos, fortaleciendo la competitividad exportadora y generando nuevas cadenas de valor.

La trazabilidad aparece como otro de los grandes desafíos y oportunidades. Los consumidores internacionales ya no solo compran alimentos; también exigen conocer su origen, su impacto ambiental y las condiciones bajo las cuales fueron producidos. En este terreno, Argentina y Brasil podrían construir estándares comunes que transformen la transparencia en una ventaja competitiva regional.

Además, el contexto geopolítico agrega un elemento inesperado. La creciente disputa tecnológica entre Estados Unidos y China abre espacios para que Sudamérica actúe como un socio confiable y estable para ambos bloques.

En un mundo fragmentado, la región puede convertirse en un puente para el desarrollo tecnológico aplicado al agro.

La conclusión es tan simple como desafiante. Argentina y Brasil ya tienen recursos naturales, conocimiento, empresas competitivas y mercados para abastecer. Lo que aún falta es construir reglas estables, incentivos adecuados y una visión compartida de largo plazo.

El mundo demanda más alimentos y más energía. La pregunta ya no es si la región tiene condiciones para convertirse en una potencia exportadora global. La verdadera pregunta es si será capaz de aprovechar una oportunidad que quizás no vuelva a repetirse con la misma magnitud.

 

 

Primicias Rurales

Fuente: CAMBRAS

Producción responsable: cómo responder a las nuevas exigencias y avanzar hacia cadenas bajas en carbono

Producción responsable: cómo responder a las nuevas exigencias y avanzar hacia cadenas bajas en carbono

Referentes de la soja en América Latina se reunieron en Buenos Aires para debatir sobre trazabilidad, certificación y reducción de emisiones ante las crecientes demandas de los mercados internacionales.

 

 

 

Buenos Aires, martes 2 de junio (PR(26) .-   Más de 100 referentes de la cadena de valor de la soja de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile y Perú se dieron cita en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires para participar del Punto de Encuentro Regional LATAM.

Organizado por la Mesa Redonda de Soja Responsable (RTRS), el evento fue el escenario clave para analizar cómo escalar la producción sustentable y avanzar hacia cadenas de suministro bajas en carbono en un contexto global cada vez más exigente.

Durante la apertura del encuentro, Marina Muscolo, directora ejecutiva de RTRS, subrayó la importancia de la articulación sectorial al afirmar que “la transformación del sector solo es posible a través del trabajo colectivo”. En ese sentido, destacó la misión de la organización para congregar a productores, industrias, comercios, entidades financieras y a la sociedad civil en pos de metas comunes.

Por su parte, Mariela Montoya, gerente de Desarrollo de Mercado para LATAM de RTRS, expuso los indicadores actuales y reveló un crecimiento sostenido de la soja certificada, la cual ya supera los 8 millones de toneladas a nivel global.

A nivel regional, la superficie certificada en América Latina registró un incremento interanual del 42%, superando las 440.000 hectáreas. Argentina se consolidó como el principal referente del área, acompañada por notables avances en Paraguay y Uruguay

Montoya detalló además que existen más de 84.000 productores certificados en el mundo —en su mayoría pequeños agricultores— y que la estrategia de la organización se focaliza en tres pilares: ampliar la base de producción certificada, potenciar mercados estratégicos (como la alimentación animal, biocombustibles y acuicultura) y acelerar la demanda alineada a la agenda global de carbono.

Desafíos e incentivos económicos

 

Uno de los paneles centrales estuvo dedicado a las alianzas estratégicas, donde se presentaron herramientas de trazabilidad, sistemas de homologación de certificaciones y programas de capacitación técnica diseñados para facilitar la adopción de estas normativas en el campo.

Si bien productores y empresas coincidieron en que la certificación optimiza la gestión interna, la trazabilidad y la toma de decisiones, también advirtieron sobre las dificultades actuales. Los participantes señalaron que el diferencial económico que ofrece el mercado no siempre logra compensar los costos del proceso de certificación, un impacto que se siente con mayor fuerza en los productores de menor escala.

Ante esto, los especialistas enfatizaron la necesidad de emitir señales de mercado más claras, construir mejores incentivos y profundizar el trabajo conjunto entre todos los eslabones comerciales.

En sintonía, los exportadores y operadores del comercio internacional ratificaron que el gran desafío de la industria global no es solo exigir trazabilidad, sino transformar de manera efectiva esas demandas en beneficios económicos reales para quienes producen.

El rol de la soja en la acuicultura

 

 

 

El encuentro también reservó un espacio para analizar el impacto de la soja en la descarbonización de industrias específicas como la acuicultura.

Los expertos indicaron que una parte sustancial de la huella de carbono en la producción de alimento para salmón proviene de las materias primas vegetales. Por este motivo, la cadena de suministro de la oleaginosa se vuelve una pieza fundamental para reducir las emisiones globales del sector.

Hacia el cierre de la jornada, Helen Estima Lazzari, consultora en agricultura regenerativa y carbono de RTRS, introdujo un proyecto piloto que se está implementando en Argentina.

Esta iniciativa busca desarrollar soja baja en carbono destinada a la acuicultura mediante la recopilación de datos directos a campo, con el objetivo de estructurar un modelo replicable que logre validar y valorizar el carbono como un atributo comercial dentro de la cadena de valor.

Primicias Rurales
Fuente: Paula Vázquez
Alfalfa en rollos: una apuesta rentable que supera a los cultivos tradicionales

Alfalfa en rollos: una apuesta rentable que supera a los cultivos tradicionales

La alfalfa para rollos se posiciona como una alternativa estratégica frente a la caída de precios de cereales y oleaginosas. Con alta calidad forrajera, retorno de inversión en cuatro años y márgenes superiores a los cultivos tradicionales, la leguminosa gana terreno en el campo argentino.

 

 

 

 

 

Por Dante Garciandía,comerciante y productor agropecuario, Carlos Tejedor.

 

Buenos Aires, lunes 1° de junio (PR/26)– En un contexto donde los precios internacionales de los cereales y oleaginosas atraviesan un momento difícil, la alfalfa destinada a la confección de rollos emerge como una opción más que atractiva. Así lo analiza Daniel “El Vasco” Garciandía, comerciante y productor agropecuario de Carlos Tejedor, quien destaca que el cultivo sobresale por sus atributos de calidad forrajera y los beneficios productivos y económicos que aporta al sistema ganadero.

Según Garciandía, la alfalfa se consolida no solo por su valor nutricional para el ganado, sino también como fuente de ingresos directos a través de la venta de rollos. “En un escenario donde la agricultura tradicional atraviesa momentos difíciles debido a los bajos precios internacionales, la alfalfa se convierte en una apuesta segura, con retorno sobre la inversión a mediano plazo”, afirmó.

 

 

Alta inversión inicial, amortizable en cuatro años

 

El especialista reconoce que el cultivo requiere una inversión inicial elevada, pero subraya que esta se amortiza en un plazo mínimo de cuatro años, durante los cuales el lote sigue produciendo. La clave, según él, está en tratarlo como un cultivo agrícola más: con planificación, tecnología adecuada y gestión profesional.

Los rollos se comercializan actualmente entre $ 95.000 y $ 120.000 por unidad, según su calidad y tamaño. “Si la inversión está bien planteada y ejecutada, compite fuertemente y se puede decir que les pasa el trapo a los cultivos agrícolas tradicionales”, aseguró Garciandía.

 

 

 

 

Calidad forrajera y paquete tecnológico: los pilares del éxito

 

El cultivo exige un equilibrio fino entre calidad y cantidad. Implica elegir el cultivar y grupo según el ambiente, aplicar un paquete tecnológico adecuado —que incluye el antecesor ideal, control de malezas y fertilización correcta— y contar con prestadores de servicios en la zona para la confección de rollos.

Uno de sus puntos fuertes es su resistencia a condiciones climáticas extremas: en años adversos, lo que no puede cortarse para rollos igual es aprovechado por el ganado. La variable crítica a monitorear es el exceso de lluvias, que deteriora los caminos rurales y puede impedir el ingreso de maquinaria al lote.

 

 

Los números hablan: la leguminosa supera a los granos

 

En una comparación directa de márgenes, la alfalfa para rollos muestra una relación económica claramente favorable frente a los cultivos convencionales. “No vamos a pasar el 100% de los lotes para confeción de rollos, pero sí es algo a tener muy en cuenta”, advirtió Garciandía.

 

 

 

En resumen, la alfalfa en rollos aporta doble valor al productor: calidad nutricional para el ganado y rentabilidad económica sostenida. Para Garciandía, la conclusión es contundente: “En lo que hace a calidad del forraje y rentabilidad, le corre a cualquiera”.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: TodoAgro