Brasil pisó el freno tras agotar su cupo con China y quedar afuera de Europa, y esa retirada le abrió una ventana a la Argentina, que en agosto exportó más carne que en cualquier otro mes del año y aumentó su facturación un 29% interanual.
Rosario, domingo 27 septiembre (PR/26)– En los últimos dos meses la oferta de carne vacuna que llega al mundo desde el Mercosur muestra una contracción muy marcada, y el motivo principal tiene nombre propio: Brasil cambió abruptamente el ritmo de sus embarques.
Durante el primer semestre, los cuatro grandes exportadores del bloque -Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay- habían despachado un 8% más de producto que un año atrás, superando las 2,1 millones de toneladas de carne vacuna.

De ese total, Brasil puso el 70%, mientras que el 30% restante se repartió entre Argentina, Uruguay y Paraguay: la mitad para los argentinos y el resto, en partes casi iguales, para uruguayos y paraguayos.
El propio éxito brasileño fue el que le puso freno. Entre las cuotas que exige China, el inminente cierre del mercado europeo y una relación comercial inestable con Estados Unidos, Brasil aceleró tanto sus envíos que en menos de siete meses casi completó toda su cuota con el gigante asiático.
Hasta el primer semestre había exportado cerca de 1,5 millones de toneladas, un 16% más que en 2025, y casi al mismo tiempo quedó vedado de ingresar a la Unión Europea por diferencias en el manejo sanitario.

El resultado fue un frenazo: entre julio y agosto los embarques brasileños se desplomaron un 20% interanual, retirando de golpe más de 120 mil toneladas de la oferta global, un volumen que el resto del bloque no llega a compensar en tan poco tiempo.
Así, la oferta total del Mercosur en estos dos meses cayó un 16% interanual, y con eso se borró casi toda la ventaja que el bloque había acumulado en los meses previos.
En el acumulado de enero a agosto, los cuatro países despacharon juntos unas 2,8 millones de toneladas, apenas 100 mil toneladas más que un año atrás. De esa diferencia, Brasil explica el 85%, con 1,9 millones de toneladas exportadas, un 5% más que en 2025.

Pero Brasil no es el único que desacelera. Uruguay viene exportando por debajo de sus propios registros prácticamente desde comienzos de año: de enero a agosto embarcó 232.344 toneladas, un 12% menos que las 265.412 toneladas de 2025.
Paraguay muestra una caída todavía más pronunciada, con 186.140 toneladas embarcadas entre enero y agosto, un 24% por debajo de las 243.958 toneladas del año anterior.
La Argentina aprovecha el hueco que deja el gigante regional
En ese contexto de retracción regional, Argentina se despega claramente de la tendencia: mientras el resto del bloque afloja, sus exportaciones se afirman mes a mes.
Según el INDEC, en agosto la Argentina exportó 72.900 toneladas de carne vacuna, el mayor registro del año y una de las cifras más altas para un mes de los últimos seis años.
El volumen fue apenas un 0,4% superior al de agosto de 2025, pero en un mercado con menos oferta regional la facturación creció 29,1% interanual, una señal clara de mejores precios.
Agosto no fue un dato aislado: potenció una tendencia que ya venía creciendo. Entre enero y agosto, las exportaciones acumuladas llegaron a 476.725 toneladas por unos USD 3.290,8 millones, con un volumen 5,9% mayor y un ingreso de divisas 39,8% superior al mismo período de 2025.

China sigue siendo el principal comprador y concentró el 59,1% de los volúmenes exportados en agosto, aunque también crecen con fuerza los envíos hacia destinos europeos, dos mercados donde, ante la ausencia de Brasil, la Argentina debería consolidar su lugar en lo que resta del año.
Se trata, sin embargo, de una ventana de oportunidad muy breve, en la que el país podría operar con poca competencia. Por eso la estrategia de posicionamiento tendrá que ser precisa y rápida.
Brasil no se resigna y ya piensa en la cuota uruguaya
Brasil no se queda quieto. En las últimas horas trascendió, a través de un comunicado del propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva, la posibilidad de usar el remanente de cuota que Uruguay todavía tiene pendiente de ejecutar con China.
Todavía no hay versiones oficiales, pero no se descarta que China termine autorizando este tipo de intercambio de cuotas, algo que hasta ahora no estaba previsto dentro del actual esquema de salvaguardia.
A esta altura del año, el eventual uso del excedente uruguayo tendría un efecto limitado sobre 2026, por los tiempos que demandan la negociación, el envío y el tránsito de la mercadería hacia China.
Aun así, la noticia no es menor: sienta un precedente que, de confirmarse, podría cambiar las reglas del comercio mundial de carne vacuna hacia adelante.




















