El economista Diego Piccardo consideró que la desocupación no aumentó en el segundo trimestre de 2026 tal como informó el INDEC, sino que el alza es producto de que hay más personas buscando empleo.

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 7 de octubre (PR/26) —  “La desocupación se ubicó en 7,9% en el segundo trimestre, tres décimas por encima del mismo período del año pasado. Son 73.000 personas más buscando trabajo sin encontrarlo. La lectura inmediata, que la economía está expulsando gente del mercado laboral, es, sin embargo, equivocada”, afirmó Piccardo.

En comunicación con Agencia Noticias Argentinas señaló que “la aritmética del trimestre lo refleja claramente” porque “se incorporaron 338.000 personas al mercado de trabajo y 265.000 consiguieron ocupación”.

 

 

 

“La diferencia, 73.000, es exactamente el aumento de la desocupación, con lo cual hubo creación neta de empleo, pero insuficiente para absorber a quienes decidieron salir a buscarlo”, añadió.

Piccardo sostuvo que “el desempleo subió por el numerador de la oferta, no por el colapso de la demanda” y agregó que “el problema aparece cuando se mira la composición de esos puestos”.

“La tasa de informalidad trepó 1,8 puntos porcentuales hasta 45%, lo que equivale a 348.000 empleos informales nuevos”, precisó y evaluó que “contra 265.000 ocupados adicionales en total, la implicancia es incómoda porque el resto de las categorías ocupacionales se contrajo en torno a 83.000 puestos”.

En este contexto, Piccardo sostuvo que “el mercado de trabajo no está creando empleo; está recomponiendo su estructura hacia abajo”.

“Con empleo privado registrado en retroceso, compensado por monotributistas y trabajos informales, el ingreso del hogar deja de alcanzar con un solo perceptor”, afirmó, con lo cual consideró que “la respuesta racional de la familia es enviar a un segundo o tercer integrante al mercado laboral”.

“La participación sube por necesidad, no por optimismo. Y si la creación de empleo genuino no acompaña ese aumento de la oferta, la desocupación sube, aunque la tasa de actividad no caiga”, concluyó.

El núcleo del planteo de Piccardo es que la suba estadística de la desocupación no responde a despidos masivos o destrucción neta de puestos, sino al fenómeno de la «población activa» en expansión.
  1. Ingreso masivo al mercado: Durante el trimestre evaluado, unas 338.000 personas se sumaron al mercado laboral para buscar activamente un sustento. Muchas familias se vieron empujadas a volcar un segundo o tercer miembro a la búsqueda de ingresos para compensar el presupuesto familiar. [1
  2. Creación neta de puestos: De ese total de nuevos buscadores, la economía logró absorber a 265.000 personas que consiguieron empleo. Como la cantidad de nuevos trabajadores (338.000) superó a los puestos generados (265.000), el excedente matemático amplió el número final de desocupados.
  3. El factor «necesidad»: El economista destaca que el incremento en la tasa de participación civil ocurre por urgencia económica y no por un clima de optimismo en el mercado.
El Deterioro de la Calidad del Empleo
El problema principal que advierte el informe de la fundación no es la falta de ocupación en sí, sino el tipo de trabajo creado:
  • Precarización laboral: El empleo privado registrado mostró un claro retroceso.

 

  • Avance de la informalidad: La mayor parte del empleo generado fue informal o por cuenta propia. La tasa de informalidad laboral escaló hasta ubicarse en torno al 45%, sumando cerca de 348.000 puestos no registrados en un año.
Diego Piccardo Economista en Jefe
Fuente: Libertad y Progreso
Primicias Rurales