El Papa León XIV recordó la festividad de san Francisco de Asís en el marco de su año jubilar e invitó a los fieles a inspirarse en su legado espiritual para construir un camino de paz y fraternidad.

 

 

 

 

 

Buenos Aires, jueves 8 octubre (PR/26) — «Jesús le pidió a Francisco que reparara su Iglesia»: durante la oración del Ángelus de este domingo 4 de octubre de 2026, León XIV se refirió principalmente a la festividad de san Francisco de Asís, en este día que marca el punto culminante del año jubilar proclamado en Italia con motivo del 800.º aniversario de su muerte.

Desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano, el Papa invitó a los fieles a inspirarse en su legado espiritual para recorrer un camino de paz y fraternidad.

Reflexionando sobre la parábola de los labradores asesinos, propuesta por la liturgia del día, León XIV recordó en primer lugar la paradoja que subyace en el corazón de la misión de Cristo: el Hijo de Dios, enviado al mundo para traer la salvación y dar la vida, es rechazado y condenado a muerte por aquellos que deberían haberlo acogido. Esta violencia, subrayó, no puede, sin embargo, hacer fracasar el designio de Dios. «La piedra que desecharon los constructores se ha convertido en la piedra angular», citó del Evangelio según san Mateo.

 

Para el Papa, estas palabras revelan la forma en que Dios actúa en la historia: en su infinita justicia, es capaz de transformar el mal en obra de redención. «Dios nunca rechaza nuestra vida», insistió León XIV, invitando a reconocer en esta promesa un apoyo en las pruebas y los tropiezos.

La viña a la que se refiere la parábola se convierte así en la imagen de la Iglesia, a cuya «construcción o destrucción» contribuye cada uno con sus decisiones. En este contexto, el Papa mencionó a san Francisco de Asís, cuyo octavo centenario de la muerte conmemora este año la Iglesia. Francisco fue, según León XIV, un «trabajador» que laboró con fruto en la viña del Señor, respondiendo a la llamada que recibió de Cristo: «Repara mi Iglesia».

Pero esta restauración, explicó el Papa, comenzó con una conversión personal. Inspirado por el Crucificado, Francisco construyó primero su propia existencia «sobre el fundamento de Cristo», compartiendo su pobreza, su alegría y sus sufrimientos, hasta el punto de recibir los estigmas. Hombre de oración y caridad, guió a los primeros hermanos por este camino de ascesis y reforma.

Restauración mediante la fe

León XIV hizo especial hincapié en la dimensión fraternal de esta obra.

San Francisco no sólo contribuyó a renovar la Iglesia con su vida espiritual: la «restauró mediante su fe en el Señor Jesús», ayudando a sanar «las grietas de la discordia con el testimonio del amor fraternal».

En este año jubilar, León XIV ha hecho un llamamiento a pedir con perseverancia «el don de la paz» y a comprometerse sinceramente a construir la concordia entre los pueblos.

Según fuentes vaticanas, el Papa podría desplazarse a Asís el próximo 27 de octubre, con motivo de un encuentro interreligioso organizado por la Comunidad de Sant’Egidio, cuarenta años después del celebrado en 1986 en torno a Juan Pablo II.

Sería la tercera visita de León XIV a la ciudad de San Francisco desde el inicio de su pontificado, tras su encuentro con los obispos italianos el 20 de noviembre de 2025 y su visita el pasado 6 de agosto para un encuentro de la juventud franciscana.

Fuente: Aleteia
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