La Universidad Nacional de Luján premiada por un avance clave en seguridad alimentaria

La Universidad Nacional de Luján premiada por un avance clave en seguridad alimentaria

Investigadoras de la UNLu desarrollaron una solución biotecnológica basada en virus naturales para combatir la Salmonella en la producción avícola.

Buenos Aires,  viernes 8 de mayo (PR/26) .-  El Departamento de Ciencias Básicas de la Universidad Nacional de Luján (UNLu) se consolidó como un referente en ciencia aplicada al recibir el premio al Mejor Trabajo Científico por parte de la Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA). El proyecto, que contó con el aval de CAPIA, propone el uso de bacteriófagos para controlar la bacteria Salmonella, un desafío crítico para la sanidad animal y la salud pública.

El equipo liderado por las doctoras Hebe Barrios, María Inés Gismondi y Xoana Ortíz, desarrolló la formulación «Bacteriófagos de Salmonella Gallinarum y Salmonella Enteritidis«. Estos virus actúan de forma selectiva, eliminando bacterias específicas sin afectar la flora intestinal de las aves, lo que representa una alternativa ecológica a los fármacos tradicionales. 🔬🐥

Hacia la transferencia tecnológica

Tras el galardón, el equipo aseguró un subsidio estratégico para iniciar pruebas de campo. Javier Prida, presidente de CAPIA, destacó: «Este logro marca un camino claro hacia una avicultura más sostenible y competitiva».

Beneficios clave del proyecto:

  • Control selectivo: Eliminación dirigida de la bacteria.

  • Sustentabilidad:  Reducción del uso de antibióticos.

  • Impacto económico:  Mejora los estándares para la exportación de carne y huevos.

 

Primicias Rurales

Fuente: CAPIA

La Agroecología como evolución: El fin de la «Minería de Suelo» y la necesidad biofísica

La Agroecología como evolución: El fin de la «Minería de Suelo» y la necesidad biofísica

Por décadas, el éxito agrícola se ha medido bajo una métrica engañosa: el rendimiento por hectárea. Sin embargo, autores como Santiago Sarandón y pioneros como Bill Mollison o Alwin Seifert nos invitan a mirar debajo de la alfombra de los récords de cosecha. Lo que encontramos no es una industria eficiente, sino una minería de suelo que opera bajo una quiebra energética y biológica inminente.

 

Buenos Aires, lunes 27 de abril (PR26) .-  El agronegocio actual celebra los «kilos por hectárea» mientras ignora una verdad termodinámica: un sistema que consume más energía de la que produce es, por definición, insostenible. Para sostener esos volúmenes, se requiere una inyección masiva de energía externa en forma de combustibles, fertilizantes de síntesis y pesticidas. La Falacia del Rendimiento: Un Sistema en Quiebra Energética

En contraste, la agroecología propone un cambio de paradigma: pasar del insumo al diseño de procesos. Al aprovechar la fotosíntesis, la fijación natural de nitrógeno y los ciclos minerales, se produce biomasa sin dependencia externa. Como señala Sarandón, cuando el modelo es agroecológico, los alimentos sobran, porque el diseño aprovecha el nicho ecológico de forma tridimensional y no lineal.

 

1. El Diálogo de Saberes: Contra la Ciencia de Laboratorio

Uno de los errores más costosos del modelo extractivista ha sido intentar que el campo se adapte a la parcela de ensayo mediante la química. La crítica es profunda: no se puede entender la vitalidad de la tierra en el vacío de un laboratorio aislado.

La agroecología no es un retorno romántico al pasado; es ciencia de vanguardia que incorpora el conocimiento local y los saberes campesinos. Estos actores poseen la «información de sitio» —ese contexto histórico y biológico— que un paper académico jamás podrá replicar. La verdadera ciencia es la que se adapta a la realidad del productor, no la que intenta dominar la naturaleza con fórmulas estandarizadas.

2. La Contabilidad Real: El Mito de la Rentabilidad

Si aplicáramos una contabilidad real que incluya las externalidades, el agronegocio se revelaría como la actividad más deficitaria del planeta. Los costos ocultos —erosión de suelos, contaminación de napas, pérdida de polinizadores y crisis de salud pública— son subsidiados por la sociedad y las generaciones futuras.

La ventaja de la agroecología reside en su resiliencia. Mientras que un monocultivo de millones de hectáreas es una bomba de tiempo biológica, la diversificación mediante policultivos crea un sistema capaz de resistir plagas y crisis climáticas. La resiliencia no es un lujo; es la póliza de seguro de nuestra seguridad alimentaria.

3. De la Minoría al Estándar: La Transición es Obligatoria

Es hora de abandonar la idea de que la agroecología es un nicho para minorías o un mercado de «comida sana para ricos». No es una opción ética; es la única estrategia de supervivencia. El objetivo final es que la etiqueta «orgánico» o «agroecológico» desaparezca, simplemente porque lo natural y lógico sea producir sin venenos.

Hoy vemos cómo el «Círculo Rojo» del agronegocio empieza a adoptar términos como «cultivos de servicios» o «biológicos». No lo hacen por una epifanía moral, sino por el colapso del propio sistema: las malezas ya no mueren con glifosato y el costo de los fertilizantes químicos es hoy prohibitivo.

Diagnóstico y Horizonte

No existe la coexistencia posible entre un suelo sano y un territorio inundado de biocidas. La agroecología es la evolución lógica de la agronomía, mientras que el agronegocio quedará registrado en la historia como una etapa prehistórica, ruidosa y costosa que alcanzó su límite biológico.

El futuro no es una opción que podamos elegir en una góndola; es una necesidad biofísica para garantizar que el diseño permanente de la vida continúe sobre la tierra

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Fuente: Santiago Sarandón: «La agroecología siempre avanza»  Ingeniero agrónomo y profesor titular de la cátedra de Agroecología en la Universidad de La Plata, Santiago Sarandón desarma el relato del agronegocio y muestra las ventajas de producir alimentos sin venenos ni transgénicos. La importancia de la mirada social, integral y el rol campesino e indígena.  y otros
El doctor Abel Albino fue categórico ante los diputados nacionales sobre la situación de la niñez en Argentina

El doctor Abel Albino fue categórico ante los diputados nacionales sobre la situación de la niñez en Argentina

El fundador de CONIN advirtió que la desnutrición infantil está hipotecando el futuro del país. «Si no preservamos el cerebro de los niños en los primeros mil días, tendremos una nación de débiles mentales», sentenció ante una Cámara de Diputados en silencio.

 

 

Buenos Aires, miércoles 22 abril (PR/26) — El reconocido pediatra y creador de la Fundación CONIN, Dr. Abel Albino, se presentó ante la Cámara de Diputados de la Nación para exponer un diagnóstico crudo y alarmante sobre la situación de la infancia en Argentina.

Con un discurso cargado de tecnicismos médicos pero también de una profunda urgencia social, Albino no dio lugar a eufemismos: “La principal riqueza de una nación es su capital humano, y nosotros lo estamos destruyendo”.

Durante su exposición, el médico mendocino explicó que el desarrollo cerebral ocurre de manera vertiginosa durante el embarazo y los dos primeros años de vida.

Albino detalló que un niño nace con un cerebro de aproximadamente 300 gramos, que al final del primer año ya pesa casi un kilogramo.

“Al año y medio se cierra la fontanela anterior y el cráneo se convierte en una unidad sellada. Lo que no se hizo en ese tiempo para estimular y alimentar ese cerebro, no se recupera más”, advirtió.

El pediatra criticó que, a pesar del paso de las décadas, la situación de la niñez en los barrios más vulnerables sigue siendo crítica. «Esto ya no depende de posibilidades financieras, es una cuestión de prioridad política», concluyó, instando a los diputados a legislar más allá de las banderas partidarias para evitar que Argentina siga perdiendo generaciones de ciudadanos plenos.

Abel Pascual Albino es un médico pediatra argentino, graduado en la Universidad de Tucumán y doctorado en la Universidad de Cuyo, que ha dedicado su carrera al estudio y combate de la desnutrición infantil.

Tras especializarse en Biología Molecular en la Universidad de Navarra, España, regresó al país con la convicción de que la pobreza estructural no se soluciona solo con asistencia alimentaria, sino con un abordaje integral que incluya afecto, estimulación cognitiva y condiciones de saneamiento básico.

En 1993, fundó en Mendoza la Cooperadora para la Nutrición Infantil (CONIN), siguiendo el modelo del Dr. Fernando Mönckeberg en Chile.

A través de esta fundación, ha implementado una red de centros de prevención que hoy se extiende por toda Argentina y varios países de América Latina.

Su labor ha sido reconocida internacionalmente, destacando su método de «centros de recuperación nutricional» donde se trabaja simultáneamente con el niño y su familia para romper el ciclo de la pobreza.

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Crisis profunda en IOMA: entre el colapso prestacional y el debate por la obligatoriedad

Crisis profunda en IOMA: entre el colapso prestacional y el debate por la obligatoriedad

La segunda obra social más grande del país atraviesa una emergencia sanitaria sin precedentes, marcada por la suspensión de cirugías, falta de insumos básicos y el corte de servicios en clínicas clave.

Miles de afiliados quedan a la deriva mientras la justicia acumula amparos y la oposición exige auditorías urgentes ante denuncias de corrupción y desfinanciamiento. Un sistema en terapia intensiva.

Buenos Aires, martes 21 abril (PR/26) — El Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA) enfrenta su hora más crítica. Lo que comenzó como demoras administrativas se ha transformado en un colapso logístico y financiero que afecta a más de dos millones de bonaerenses.

En puntos neurálgicos como La Plata y Mar del Plata, la red de prestadores se ha desgranado, dejando a los pacientes sin acceso a consultas básicas, tratamientos oncológicos o cirugías programadas.

La gestión de Homero Giles se encuentra bajo la lupa debido a la interrupción de la cadena de pagos con colegios de farmacéuticos y asociaciones médicas. Esta situación ha derivado en la suspensión de la entrega de medicamentos para enfermedades crónicas, insumos para diabéticos y pañales, obligando a los afiliados a costear de su bolsillo prestaciones que deberían tener cobertura total.

Homero Giles

¿La afiliación es obligatoria?

Uno de los puntos de mayor fricción es la naturaleza de la afiliación. Para los empleados públicos de la provincia de Buenos Aires, el aporte a IOMA es obligatorio. Esta «población cautiva» sostiene el sistema solidario, aunque en la práctica muchos agentes estatales terminan contratando una segunda cobertura privada ante la ineficacia de la estatal.

No obstante, el descontento ha escalado al plano legislativo: varios municipios bonaerenses han comenzado a votar ordenanzas para eliminar la obligatoriedad, permitiendo que sus empleados elijan libremente su prestador de salud, rompiendo así el monopolio que el Instituto mantuvo durante décadas.

Protesta médicos platenses

Lluvia de amparos y denuncias judiciales

La falta de respuestas ha trasladado el conflicto a los tribunales. IOMA enfrenta una catarata de juicios y recursos de amparo presentados por afiliados que exigen la continuidad de sus tratamientos.

La justicia ha tenido que intervenir en repetidas ocasiones para ordenar la provisión de fármacos oncológicos y prótesis, ante la negativa o demora de la obra social basada en auditorías internas o falta de presupuesto.

A esto se suman las denuncias por presunta corrupción y falta de transparencia.

Diputados provinciales han solicitado la interpelación de las autoridades y exigen una auditoría externa para determinar el destino de los millonarios fondos que recibe el organismo, mientras los prestadores de discapacidad denuncian atrasos de hasta ocho meses en sus honorarios.

El modelo de gestión en disputa

Mientras la oposición impulsa la declaración de emergencia sanitaria y económica, la conducción de IOMA apuesta por un modelo de centros propios y policonsultorios, prescindiendo de intermediarios como federaciones médicas.

Sin embargo, para los usuarios, esta reconfiguración sólo ha traído turnos lejanos y cartillas reducidas, profundizando una crisis que parece no haber encontrado aún su piso.

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Tucumán: Acciones de prevención ante posible presencia de caracol gigante africano

Tucumán: Acciones de prevención ante posible presencia de caracol gigante africano

El SENASA analiza muestras luego de una comunicación recibida por posible aparición de la plaga al sur de la capital provincial.
Buenos Aires, domingo 19 abril (PR/26) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) recibió una notificación sobre la posible presencia del caracol gigante africano (Lissachatina fulica) en un domicilio particular ubicado en la zona Sur de San Miguel de Tucumán, en el barrio de Ciudadela.

El aviso fue realizado por la Fundación Miguel Lillo y ante esta situación, personal del SENASA tomó una muestra que fue remitida al laboratorio oficial para su análisis.

Preventivamente el organismo sanitario nacional convocó a un encuentro en el que participaron investigadores del Instituto Miguel Lillo, representantes del Municipio de San Miguel de Tucumán y del Sistema Provincial de Salud (SIPROSA), donde se evaluó el estado de situación y las acciones a seguir en caso de que se confirme la presencia de la plaga.

Originario de África, este molusco terrestre es considerado una plaga global por su capacidad de adaptación, su rápida reproducción y su voracidad. Su presencia en el territorio tucumano plantea un riesgo concreto para una de las economías regionales más importantes del país.

Una amenaza silenciosa pero devastadora

El principal problema radica en su dieta. El caracol gigante africano es una especie polífaga: puede alimentarse de más de 200 tipos de plantas, incluyendo frutas, verduras, cultivos industriales y especies ornamentales. Esta amplitud lo convierte en un depredador difícil de controlar.

Productores locales advierten que, en caso de proliferación, podría afectar seriamente cultivos clave, generando pérdidas económicas significativas en cortos períodos de tiempo.

Reproducción fuera de control

A diferencia de otras especies, este caracol tiene una capacidad reproductiva extraordinaria. Un solo ejemplar puede poner hasta 10.000 huevos al año. Esta característica le permite colonizar rápidamente grandes extensiones, especialmente en ambientes húmedos y cálidos como los del norte argentino.

Sin depredadores naturales en la región, su expansión puede volverse exponencial.

Riesgos sanitarios

Más allá del daño agrícola, el caracol gigante africano representa un riesgo para la salud humana. Su baba puede transportar parásitos capaces de provocar enfermedades si entran en contacto con alimentos mal higienizados.

Esto no solo afecta la seguridad alimentaria, sino también la comercialización de productos, ya que la contaminación puede inutilizar cosechas enteras.

Impacto ambiental
La presencia de esta especie también altera los ecosistemas locales. Al competir con especies nativas, puede desplazarlas y modificar el equilibrio natural, generando efectos en cadena difíciles de revertir.

¿Cómo reconocer al caracol gigante africano?

Se trata de un molusco terrestre de gran tamaño, que puede alcanzar hasta 20 cm de largo y 10 cm de ancho.

Color: castaño o marrón, con bandas longitudinales claras y oscuras irregulares.

Forma: cónica, con un corte en la base de la columna.

Caparazón: el borde de la apertura es filoso, perceptible al tacto.

 

 

Recomendaciones:

-No tocar los caracoles.

-Evitar el contacto con la baba del caracol Lissachatina fulica, especialmente con ojos, nariz y boca.

-Lavar con abundante agua potable las verduras que se consumen.

-En caso de tocar un caracol, lavarse inmediatamente las manos con abundante agua y jabón desinfectante.

-También hacerlo luego de tocar las superficies que puedan haber estado en contacto con la baba de caracol.

-No comer caracoles.

-No utilizarlos como carnada, mascota o adorno.

-No utilizar venenos contra el caracol, ya que pueden afectar a niños, mascotas o fauna nativa.

-Eliminar del jardín restos de madera, materiales de construcción, tejas o cualquier elemento que pueda ser utilizado como refugio por el caracol.

-En caso de ser necesario, eliminar los caracoles utilizando guantes descartables para tomarlos, aplastarlos o tratarlos con sal común de cocina de forma que queden totalmente cubiertos y luego enterrarlos.

-No permitir que los niños participen de la captura y eliminación de los caracoles.

-No trasladar caracoles hacia otras zonas, ya que hay lugares que se encuentran libres de esta plaga.

-Tener precaución al trasladar plantas u otros elementos del hogar donde los caracoles o sus huevos podrían alojarse.

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Fuente: SENASA/La Gaceta

La amenaza silenciosa en las granjas porcinas: cómo la ileítis impacta en la productividad

La amenaza silenciosa en las granjas porcinas: cómo la ileítis impacta en la productividad

 

Esta enfermedad puede causar pérdidas de hasta US$17 por cerdo en la producción, un estudio en granjas porcinas reveló que más de la mitad de los establecimientos detectó la bacteria responsable de la enfermedad mediante análisis de laboratorio. La prevención y la vacunación emergen como herramientas clave para sostener la productividad y disminuir el uso de antibióticos.

 

Buenos Aires, jueves 16 de marzo (PR/26) .- En la producción porcina moderna, la sanidad intestinal se volvió un factor decisivo para sostener la eficiencia productiva. Entre los desafíos que enfrentan los establecimientos, la ileítis ocupa un lugar central por su impacto silencioso en el crecimiento de los animales, la conversión alimenticia y la uniformidad de los lotes. Un problema sanitario que, muchas veces, solo se vuelve evidente cuando los números productivos empiezan a deteriorarse.

La enteropatía proliferativa porcina (EPP), conocida en el campo como ileítis, es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Lawsonia intracellularis que afecta directamente el intestino de los cerdos[1]. Su presencia en los sistemas productivos es más frecuente de lo que muchas veces se percibe. Un estudio realizado en 22 granjas de una de las principales zonas porcinas del país mostró que el 90,9 % de los establecimientos tenía animales que habían estado en contacto con la bacteria, mientras que en el 57 % se detectó su presencia activa mediante análisis de laboratorio[2]. Un dato que confirma la amplia circulación de este patógeno en los rodeos y permite dimensionar la magnitud del problema, incluso en sistemas bien manejados.

“Uno de los mayores desafíos de la ileítis es que muchas veces pasa desapercibida en el campo”, señala Eugenia Proclemer, Directora de la Unidad de Porcicultura para MSD Salud Animal en Argentina. “Si bien puede presentarse con diarrea y signos clínicos evidentes, lo más frecuente es la forma subclínica, es decir, animales que aparentemente están sanos, pero que tienen alteraciones en el intestino que afectan la absorción de nutrientes y terminan impactando en el desempeño productivo”.

El resultado se traduce en pérdidas de ganancia: menor ganancia diaria de peso, peor eficiencia de conversión alimenticia y mayor variabilidad dentro de los lotes, aún sin manifestaciones clínicas visibles[3]. Esto hace que la enfermedad pueda pasar inadvertida durante largos períodos, mientras la pérdida productiva se acumula silenciosamente.

Desde el punto de vista económico, el impacto de la ileítis va mucho más allá del costo de un tratamiento puntual. La disminución de la eficiencia productiva se traduce en más días a faena o menor peso final en sistemas a tiempo fijo, mayor consumo de alimento por kilo producido y menor uniformidad de los animales al momento de la venta. Distintas revisiones sistemáticas y análisis económicos internacionales estiman que las pérdidas asociadas a ileítis pueden ubicarse en un rango aproximado de 5,98 a 17,34 dólares por cerdo comercializado, dependiendo de la severidad de la enfermedad y del sistema productivo[4].

En establecimientos porcinos de tamaño medio o grande, este impacto puede traducirse en pérdidas económicas relevantes a lo largo del año, incluso en situaciones donde no se observan brotes clínicos claros de la enfermedad.

“En este escenario, la prevención cumple un rol clave dentro de los programas sanitarios. La evidencia muestra que las estrategias basadas en vacunación permiten reducir la presión de infección en las granjas, estabilizar la performance productiva y disminuir la necesidad de tratamientos antimicrobianos. Estudios de campo realizados con vacunas contra Lawsonia intracellularis demostraron mejoras en parámetros productivos y una reducción significativa en el uso de antibióticos, lo que confirma que prevenir no solo es una decisión sanitaria, sino también económica y estratégica para el productor”, comenta Eugenia Proclemer.

En línea con este enfoque, distintos organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la Agencia Europea de Medicamentos y la Organización Mundial de Sanidad Animal, coinciden en la necesidad de avanzar hacia un uso más responsable de los antibióticos en la producción animal. En ese contexto, las estrategias preventivas como la vacunación adquieren un rol cada vez más relevante para mejorar la sanidad de los rodeos y contribuir a la reducción del uso de antimicrobianos[5]–[6]. La resistencia a los antibióticos es una de las 10 principales amenazas de salud pública a las que se enfrenta la humanidad[7].

Así, en un escenario donde la eficiencia productiva es cada vez más determinante, la sanidad intestinal se consolida como una pieza clave para sostener el desempeño de los sistemas porcinos y prevenir pérdidas que muchas veces pasan inadvertidas hasta que impactan en los resultados.

Acerca de MSD Salud Animal

A lo largo de más de un siglo, MSD, empresa biofarmacéutica líder en el mundo, ha desarrollado medicamentos y vacunas para una gran cantidad de enfermedades desafiantes a nivel mundial. MSD Salud Animal, una división de Merck & Co., Inc., Kenilworth, N.J., USA, es la unidad de negocio de salud animal global de MSD. A través de su compromiso con Science of Healthier Animals® “La Ciencia de los Animales Más Sanos”, MSD Salud Animal ofrece a Médicos Veterinarios, productores, propietarios de mascotas y gobiernos una gran cantidad de soluciones y servicios relacionados con productos farmacéuticos veterinarios, vacunas y manejo de la salud. MSD Salud Animal se dedica a preservar y mejorar la salud, el bienestar y el desempeño de los animales. La empresa invierte de forma intensiva en Investigación y Desarrollo, así como en una cadena de distribución moderna y global. MSD Salud Animal tiene presencia en más de 50 países y sus productos se encuentran disponibles en alrededor de 150 mercados. Para mayor información, favor de visitar la página https://www.msd-salud-animal.com.ar/ o establecer contacto con nosotros a través de las redes LinkedIn y Instagram .

 

Sobre ONE HEALTH

En sintonía con nuestra misión “La Ciencia de los Animales más Sanos”, MSD Salud Animal apoya la adopción de un enfoque “One Health” para mejorar la salud y el bienestar de los animales, las personas y el medio ambiente que nos rodea. Mediante la colaboración con las partes interesadas, la compañía trabaja para desarrollar nuevas estrategias, productos innovadores y soluciones tecnológicas para los principales desafíos sanitarios que afectan tanto a los animales como a las personas, incluyendo la resistencia antimicrobiana, las enfermedades zoonóticas y las enfermedades transmitidas por vectores, con el objetivo de garantizar un suministro de alimentos seguro y sostenible. Para más información, lee nuestro posicionamiento sobre One Health que se encuentra en msd-animal-health.com.  Además, visita la página www.msd-salud-animal.com.ar o ponte en contacto con nosotros a través de nuestros canales de LinkedIn e Instagram

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