Dedicar tiempo a tres aspectos clave puede devolverle a un matrimonio la chispa de los primeros días. Es una técnica simple que propone mirar de nuevo a quien tenemos al lado.
Buenos Aires martes 29 septiembre (PR/26)– ¿Existe una regla para mantener viva la conexión con el paso de los años? Si buscas un matrimonio unido que se fortalezca día tras día, quizás sea el momento de hacer un ejercicio que los lleve de regreso a lo que los enamoró en un principio.
La regla de 3+3+3
El especialista en matrimonio y presidente de la asociación Edu Familia, Tomás Melendo, compartió una técnica que funcionó con las parejas que ha acompañado a lo largo del tiempo. Asegura que es muy sencilla y, sobre todo, necesaria para llevar a la práctica.
En uno de sus textos habla de volver a enamorar al cónyuge cada día. Su planteo es que la boda no es el punto final, sino el comienzo de una construcción que exige atención cotidiana.

Melendo insiste en que no alcanza con recordar por qué te enamoraste. También hay que aprender a reconocer por qué sigues eligiendo amar a esa persona hoy.
El ejercicio ayuda a que ambos recuerden por qué decidieron hacer una vida juntos. Está formado por tres pasos sencillos, en los que cada uno deberá traer a la mente lo siguiente.
Tres aspectos que te enamoraron de tu cónyuge
Al inicio de la relación, ¿qué fue lo que más te gustó de tu pareja? Anoten la respuesta en una hoja y traigan a su mente las primeras citas, así como aquella vez en que se hicieron novios.
Con el paso de los años, es fácil pasar por alto o convertir en rutina esas cualidades que alguna vez vimos en nuestro cónyuge.
Tres aspectos que les gustan del otro hoy
Ahora describan tres aspectos actuales que les guste del otro. Pueden referirse a su personalidad, su físico o sus talentos. La idea es poner en palabras qué hace único y especial a cada uno.
Tres momentos felices para recordar juntos
En esta parte, el ejercicio consiste en escribir y compartir tres momentos que recuerden haber vivido juntos y que hayan sido significativos para ambos. Pueden comprobar si coinciden en los mismos momentos o recordar aquello que habían olvidado, pero que en su momento representó mucho para los dos.

Un tip de oro: seguir construyendo
Desde Aleteia proponen un paso extra para sumar al ejercicio: conversar sobre una cosa que quieran seguir construyendo juntos. Cada uno puede proponer una distinta. Después, planeen cómo pueden lograrlo. De esta manera, seguirán creciendo juntos como pareja. La finalidad es ver la relación no solo con nostalgia, sino también como una oportunidad para descubrir la evolución de la pareja.
Volver a mirarse
A veces no necesitamos conocer de nuevo a nuestra pareja, sino volver a mirarla. Detrás de la persona con quien hoy compartimos cuentas, hijos, horarios y pendientes sigue estando aquella que un día nos llamó la atención, que nos hizo reír y con quien empezamos a construir una historia.
El ejercicio 3+3+3 puede ser una pequeña pausa para recordarlo y, quizá, para descubrir que todavía hay mucho que agradecer y mucho que seguir construyendo juntos.




















