Tras el rojo del primer trimestre, la cuenta corriente volvió a terminar en positivo gracias al salto de las ventas al exterior. Sin embargo, la deuda externa también creció y ya supera los US$ 327.000 millones.
Buenos Aires jueves 1 octubre (PR/26)– Las exportaciones marcaron un récord histórico y devolvieron el color azul a las cuentas externas: la cuenta corriente de la balanza de pagos cerró el segundo trimestre del año con un superávit de US$ 2.214 millones.
Ese resultado se explica por los saldos positivos del balance comercial de bienes, que aportó US$ 9.293 millones, y del ingreso secundario, con US$ 1.055 millones. Ambos fueron compensados solo en parte por los números negativos del ingreso primario (−US$ 6.032 millones) y de la balanza de servicios (−US$ 2.102 millones).

Los datos surgen del informe de balanza de pagos, posición de inversión internacional y deuda externa que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Las ventas al exterior, protagonistas del trimestre
En total, las exportaciones de bienes alcanzaron los US$ 27.557 millones, mientras que las de servicios sumaron US$ 4.942 millones. Al juntar ambos rubros se llega a US$ 32.499 millones, lo que representa un crecimiento de 28,2% frente al segundo trimestre de 2025.
El ministro de Economía, Luis Caputo, puso el foco en ese dato y destacó el fuerte aumento que tuvieron las exportaciones durante el período.
De un primer trimestre en rojo a un cierre en positivo
De esta manera, la balanza de pagos vuelve a cerrar con resultado positivo después de haber caído en el primer trimestre de 2026, cuando pesó la salida de dólares por turismo, transporte y pago de rentas al exterior.
El contraste es todavía mayor si se mira un año atrás: en el mismo período de 2025, la cuenta corriente había registrado un déficit de US$ 2.452 millones.

Según el INDEC, el cambio se explicó principalmente por tres factores: el aumento de las exportaciones de bienes (US$ 6.500 millones), un menor déficit en la cuenta de servicios (−US$ 330 millones) y una caída de las importaciones de bienes (−US$ 125 millones).
La cuenta de ingreso secundario también mejoró, con un incremento de US$ 177 millones. En sentido contrario, el déficit del ingreso primario subió US$ 2.466 millones en la comparación interanual, un movimiento originado casi por completo en la renta de la inversión.
La otra cara: la deuda externa siguió creciendo
No todas fueron buenas noticias. Al 30 de junio de 2026, el stock de deuda externa bruta totalizó US$ 327.855 millones, es decir, US$ 4.724 millones más que al cierre del primer trimestre. Más de la mitad, el 55,2%, corresponde al Estado.
El aumento estuvo influenciado por el mayor endeudamiento del Gobierno, que llegó a US$ 181.113 millones (+US$ 6.534 millones). También subió, aunque mucho menos, la deuda de las sociedades captadoras de depósitos, excluido el Banco Central, que alcanzó los US$ 5.606 millones (+US$ 85 millones).
En sentido inverso, la deuda de la autoridad monetaria bajó hasta los US$ 33.226 millones (−US$ 1.527 millones). Lo mismo ocurrió con la de las sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro que sirven a los hogares (ISFLSH), que pasó a US$ 106.243 millones (−US$ 321 millones) y representó el 32,4% del total.
Por su parte, el endeudamiento de las otras sociedades financieras cerró en US$ 1.666 millones, con una baja de US$ 48 millones.
El dólar, la moneda que domina la deuda
Si se la mira por monedas, el dólar concentra el mayor porcentaje de la deuda, con US$ 222.258 millones (67,8%). En segundo lugar aparecen los Derechos Especiales de Giro, con US$ 64.587 millones (19,7%), la mayor parte con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por US$ 57.705 millones.

Más abajo quedaron el yuan, con US$ 21.420 millones (6,5%); el euro, con US$ 12.103 millones (3,7%); el peso, con US$ 6.123 millones (1,9%); y, en último lugar, otras monedas, con US$ 1.364 millones (0,4%).
En cuanto a los pasivos del Gobierno con los organismos multilaterales, el primer lugar lo ocupa el FMI. Le siguen el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con US$ 18.806 millones, y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), con US$ 12.723 millones. El resto suma, en total, US$ 8.338 millones.




















