Tras el fuerte discurso del presidente Javier Milei en la ONU criticando a los organismos internacionales y ratificando el reclamo por Malvinas, el Reino Unido respondió defendiendo su soberanía sobre las islas y la legitimidad en la explotación de hidrocarburos.
Buenos Aires, jueves 23 septiembre (PR/26) — El Reino Unido salió a responder el discurso del presidente Javier Milei en la Asamblea General de la ONU, donde volvió a poner énfasis en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, y sostuvo que el desarrollo de los hidrocarburos en el archipiélago «es legítimo».
“El Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur, y las zonas marítimas circundantes de ambos territorios”, sostuvieron en un comunicado los representantes británicos ante las Naciones Unidas.
Y agregaron: “La relación del Reino Unido con las Islas Malvinas y todos sus Territorios de Ultramar es moderna y se basa en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes de cada territorio a determinar su propio futuro. Argentina sigue negando que este derecho humano fundamental se aplique a los habitantes de las Islas Malvinas y busca activamente oportunidades en foros internacionales para hacer valer su reivindicación de soberanía».
«Este comportamiento es totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y no es el comportamiento que esperamos de una democracia”, insistieron en el documento.
Sin embargo, notificaron formalmente que no negociarán la soberanía de las Islas Malvinas sin el consentimiento de sus habitantes, los kelpers, basados en el principio de autodeterminación. De esta manera, el Gobierno británico sostuvo que el apoyo por los ciudadanos de las Islas permanece «inquebrantable», al igual que la defensa sobre sus derechos de decidir su futuro.
Esta confirmación fue presentada por Downing Street, a través del secretario de Asuntos Exteriores británico es Ed Miliband, luego de que Milei, ratificara el reclamo de soberanía nacional en el discurso emitido en la Asamblea General
Milei: “La prioridad es que la economía siga creciendo, que la inflación continúe bajando y que la pobreza siga cayendo”
Conflicto por el petróleo
La tensión actual se enfocó en el proyecto petrolero Sea Lion, luego de que el Gobierno Nacional implementara sanciones y enviara al Congreso un paquete legislativo con el objetivo de penalizar a las empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos en las Islas, de manera ilegal, es decir, sin autorización argentina.
Esa postura provocó el rechazo británico y que calificaran las medidas de la gestión argentina como un hecho «inaceptable» por ejercer jurisdicción extraterritorial hacia el libre comercio internacional.
Por su parte, la Cancillería argentina instó nuevamente al Reino Unido para que cumpla con sus «obligaciones internacionales de descolonización«, y subrayó la importancia de reanudar el diálogo «de manera pacífica«.
Milei en la ONU
El presidente Javier Milei brindó un encendido discurso ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, a la que calificó de «inútil» y expresó que «solo sirve para alimentar a una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados».
«Los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África«, denunció el mandatario.
Asimismo, reiteró el planteo por la soberanía por las Islas Malvinas, la que calificó como «causa nacional» y solicitó a Reino Unido la necesidad de retomar el diálogo para «reanudar las negociaciones» con el objetivo de encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
«Como si fuera poco, una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes«, precisó en torno a la ONU.
Para Milei, la causa de Malvinas es una prueba «de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar».
«No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad. Bajo esta realidad, quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo, mientras que los que incumplen no reciben la menor represalia«, aseveró el libertario.
El Presidente también cuestionó a Reino Unido por realizar una interpretación «selectiva» del principio de libre determinación de las islas y pidió una explicación sobre la conciliación del criterio con los debates sobre autodeterminación existentes dentro de su propio territorio.
En otro pasaje del breve, pero duro discurso, Milei planteó: «Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva. La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto».
«Ya perdimos demasiado. No queremos volver a perder por eso abrazamos el capitalismo de libre empresa», expresó al tiempo que reafirmó el alineamiento de la Argentina con Estados Unidos e Israel.
Por su parte, también cuestionó la defensa de la ONU a la Agenda 2030, marcada por la regulación económica y las cuestiones de género, debates ambientales y lo que calificó como la «inmigración descontrolada», y vaticinó que la Agenda 2045 también fracasará.
«Cada vez que fracasaron, en lugar de revisar el modelo o pedir disculpas, redoblaron la apuesta, como ya están haciendo ahora con la Agenda 2045, la cual, adelanto que va a fracasar. Pero el ejemplo más grave, el que debería avergonzar a esta organización es el manejo de la pandemia«, denunció.
Pese a las críticas, el mandatario aseguró que la Argentina integrará los foros multilaterales, aunque pidió no confundir «cooperación con subordinación». «Creemos en las alianzas y en las naciones. Conocemos el costo del aislamiento, el costo de destruir una moneda, de convertir al Estado en un obstáculo permanente para la iniciativa humana», remarcó además.
Por último, destacó el desarrollo de la Inteligencia Artificial, al sostener que será «la fábrica de alfileres del siglo XXI, y rechazó su regulación. «Puede transformar nuestras economías, nuestra medicina, nuestra educación e incluso nuestra forma de gobernar. ¿Eso exige prudencia? Sí. Pero prudencia no significa miedo, y es más, el miedo bajo ningún punto de vista debería convertirse automáticamente en obediencia», remarcó.
«Ante la Inteligencia artificial, la Argentina se ubicará en la vanguardia de la libertad. Queremos ser el lugar más competitivo al mundo para desarrollarla, con un marco jurídico de vanguardia, el compromiso de no regular de manera preventiva, responsabilidad limitada para las empresas que operen con agentes de IA y beneficios fiscales», concluyó el libertario.
Fuente: Agencia NA
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