La visita del Papa León XIV a Francia y al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes se convierte en el epicentro de la defensa de la vida humana y en un esperado encuentro directo con víctimas de abusos sexuales en la Iglesia, en medio de profundas controversias artísticas e institucionales.
Buenos Aires viernes 25 septiembre(PR/26)– La visita del Papa León XIV a Lourdes esta semana será clave para su mensaje de respeto a la vida humana en todas sus etapas y condiciones, un tema central que enmarca su viaje pastoral a Francia del 25 al 28 de septiembre.
Las conmovedoras imágenes del Pontífice encontrándose con peregrinos enfermos complementarán perfectamente el lema oficial de este viaje apostólico: “Para que el mundo tenga vida”.

Pero más allá del mensaje de fe, la visita al mundialmente famoso santuario representará también el momento cumbre en el que abordará de manera directa los abusos sexuales cometidos por miembros del clero.
Esta dolorosa crisis ha proyectado una profunda sombra sobre la Iglesia en Francia desde la revelación de un histórico y contundente informe sobre los abusos publicado en el año 2021. De este modo, Lourdes acogerá el 27 de septiembre un encuentro privado del Papa con víctimas de abusos, así como un discurso crucial ante los obispos católicos franceses que lidian con esta realidad.

El propio recinto sagrado se ha visto envuelto en agudas controversias recientes debido a la destacada presencia de obras de arte realizadas por un sacerdote católico acusado de graves abusos.
Ante este escenario complejo, una encuesta realizada en Francia antes del viaje mostró que la lucha contra los abusos y su prevención ocupa un lugar sumamente prioritario para la sociedad.
Inquietud ciudadana
Para el 15 % de los encuestados, erradicar y prevenir los abusos dentro de la Iglesia era el tema más urgente que el Papa debía abordar durante su paso por suelo francés. Esta inquietud ciudadana se situó como la segunda respuesta más elegida por los votantes, quedando únicamente por detrás de las preocupaciones sobre la paz y los conflictos internacionales.
No podemos olvidar que la Iglesia en Francia sigue afrontando las consecuencias estructurales de los abusos tras las revelaciones de una comisión independiente de gran rigor.
Dicha comisión determinó que probablemente cientos de miles de niños fueron víctimas inocentes de abusos atroces durante los últimos setenta años en el seno eclesial. La Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales en la Iglesia (CIASE) publicó en octubre de 2021 un informe masivo de casi dos mil quinientas páginas.
En aquel documento histórico se estimó que doscientos dieciséis mil niños sufrieron abusos por parte de sacerdotes, diáconos, religiosos o religiosas entre los años 1950 y 2020.
La comisión añadió un dato escalofriante al incorporar los abusos de trabajadores laicos: la cifra total estimada de víctimas infantiles asciende a trescientos treinta mil en todo el periodo.
Subrayando la importancia del momento, un grupo selecto de estas valientes víctimas participará en un encuentro estrictamente privado con León XIV el próximo 27 de septiembre. Según la Conferencia Episcopal Francesa, los siete participantes elegidos representan a personas que padecieron abusos siendo menores o adultos en muy diversos contextos, incluyendo escuelas.
Estas siete personas emitieron una valiente declaración conjunta difundida por la agencia AFP, en la que dejaron claras sus intenciones y posturas inquebrantables. “Entablar un diálogo con el Papa no significa dar nuestro respaldo incondicional. Ser recibidos no significa en absoluto renunciar a nuestras demandas de justicia”, afirmaron rotundamente.
Cinco de los firmantes decidieron hacer pública su identidad, destacando la presencia de Bertrand Virieux, víctima del difunto ex sacerdote Bernard Preynat, condenado en 2020.

Según explicaron, el grupo se reunió de forma previa para coordinar y compartir las preguntas fundamentales que plantearán directamente al máximo representante de la Iglesia. Sin embargo, este esperado encuentro ha generado fuertes tensiones y críticas entre varios colectivos franceses de apoyo a las víctimas por los criterios de selección y formato.
Un portavoz del colectivo de víctimas de Bétharram calificó la exclusión de organizaciones amplias como una muestra lamentable de desprecio institucional según medios especializados.

Ante este malestar palpable, los obispos franceses se comprometieron firmemente a organizar nuevas reuniones complementarias y a recibir todas las cartas de los afectados tras la visita.
En esa misma jornada clave, antes de su cita con los afectados, León XIV sostendrá un encuentro a puerta cerrada con la totalidad del episcopado francés.
Los analistas vaticanos coinciden en que, dada la gravedad de la crisis, el Papa dedicará palabras de profunda exigencia y llamado a la responsabilidad pastoral.
Lourdes y el dilema de los mosaicos
El célebre santuario mariano no solo será testigo del histórico encuentro con las víctimas, sino también el escenario de una pionera decisión respecto al arte sacro polémico.
En agosto, el Obispo de Tarbes y Lourdes, Jean-Marc Micas, anunció que los mosaicos del padre Marko Rupnik en la fachada de la basílica serían cubiertos.

“Mi papel es garantizar que el santuario acoja a todos, especialmente a los que sufren. Entre ellos están las víctimas de abusos”, declaró con firmeza el obispo. Las personas que acusan al exjesuita Rupnik celebraron efusivamente la medida a través de una emotiva carta abierta enviada al Santo Padre en vísperas del viaje.
Las firmantes calificaron la cobertura de los mosaicos como un gesto valiente y poderoso, inédito en su larga lucha contra la indiferencia institucional.
Las mujeres denunciaron la hostilidad sufrida tras alzar la voz y exigieron total transparencia sobre el proceso canónico que se sigue en el Vaticano contra el sacerdote. Finalmente, los controvertidos mosaicos de Rupnik también decoran la capilla de la Nunciatura Apostólica en París, donde pernoctará el Papa, aunque allí sin actos públicos.



















