Un ingeniero agrónomo cordobés compró 100 hectáreas en el Valle Medio de Río Negro y logró en su primera cosecha rindes de 125 quintales. Ahora va por la estabilidad: entre 120 y 140 qq/ha con riego.
Buenos Aires martes 13 octubre (PR/26)– El ingeniero agrónomo Hugo Lattanzi compró en 2024 un campo de 100 hectáreas en Lamarque, en el Valle Medio de Río Negro, y en su primera cosecha logró 125 quintales de maíz por hectárea. Ahora busca estabilizar rindes de entre 120 y 140 qq/ha con riego y un manejo ajustado a las condiciones de la Norpatagonia, según informó LA NACION en una nota de Paz García Pastormerlo.
Una idea que nació en las aulas
La apuesta empezó mucho antes de la compra. Lattanzi nació en Río Gallegos en 1982, vive hoy en Camilo Aldao, Córdoba, y estudió ingeniería agronómica en la Universidad Nacional de Córdoba. Mientras cursaba y administraba 400 hectáreas en la zona núcleo, una materia de Hidrología le despertó la curiosidad por los valles productivos de la Patagonia.

Más tarde visitó el INTA Alto Valle y recorrió la región durante 2009 y 2010 junto con otros profesionales. Fue entonces cuando empezó a analizar en serio el potencial de los cultivos estivales bajo riego en Río Negro.
“Siempre vi la zona con mucho potencial. Conocía el Alto Valle por mi familia y luego trabajando con otros ingenieros agrónomos, como Hugo Ghío, que fue pionero en apostar por el sur. Desde 2009 estuve mirando campos en la zona, buscándole la vuelta hasta terminar invirtiendo hace dos años”, explicó Lattanzi.
Tres hectáreas por cada una de Córdoba
La oportunidad se concretó en 2024, cuando adquirió un establecimiento de 100 hectáreas en Lamarque. Uno de los factores que pesó en la decisión fue el valor de la tierra: según el productor, una hectárea en Córdoba equivalía aproximadamente a tres hectáreas en Río Negro.
Además, el Valle Medio ofrece condiciones que favorecen al maíz: elevada radiación solar, noches frescas y amplitudes térmicas que contribuyen al llenado del grano.

A eso se suma el agua del río Negro, que permite producir con riego por manto y reduce la dependencia de las precipitaciones. La región también tiene demanda de maíz ligada al desarrollo de la actividad ganadera.
De inquilino de su propio campo a productor
La incorporación del establecimiento fue gradual. Durante los primeros dos años, Lattanzi alquiló el campo a un ingeniero agrónomo de la zona, mientras avanzaba con la adecuación de los lotes, el lavado de suelos salinos en los sectores bajos y las primeras siembras.

Los resultados iniciales marcaron el potencial del proyecto: en la primera cosecha se obtuvieron 125 quintales por hectárea de maíz seco, con híbridos de YPF Agro e Illinois. Después de esa experiencia, decidió asumir directamente la producción e incorporó maquinaria propia, entre tractores, sembradoras y discos. En 2026 transita el tercer año consecutivo de maíz en el establecimiento.
Hoy trabaja sobre unas 60 hectáreas efectivas y realiza relevamientos topográficos y mejoras en los canales. El objetivo es llegar a entre 70 y 80 hectáreas productivas cuando termine la nivelación del terreno.
El desafío: acortar la brecha con el potencial
El margen para seguir creciendo es uno de los pilares de la estrategia. Los estudios citados para el Valle Medio ubican el potencial máximo en hasta 190 quintales por hectárea bajo riego optimizado.
Por eso Lattanzi busca estabilizar resultados de 120 a 140 qq/ha, con ajustes en la densidad de plantas, la fecha de siembra y la fertilización.
Para achicar la distancia entre los rindes actuales y el potencial del ambiente, impulsó la llegada a Río Negro del Proyecto Brechas, una iniciativa global de la Universidad de Nebraska adaptada localmente por Pioneer. La propuesta busca medir y mejorar la eficiencia técnica y económica de los cultivos bajo riego por manto en la Patagonia.
Más allá del maíz
El proyecto productivo no quedará limitado al maíz. Lattanzi analiza incorporar alfalfa, cebolla y verdeos de invierno, junto con un esquema de producción ganadera.
La idea es trasladar a Río Negro el modelo de recría bovina a pasto que ya utiliza en Córdoba mediante Pastoreo Racional Voisin (PRV), con aguadas distribuidas por lote y períodos cortos de pastoreo.
Con los primeros resultados en mano, Lattanzi sigue evaluando inversiones en otros campos del Valle Medio. Su experiencia refleja el avance de nuevos proyectos agrícolas en una región donde el riego, la disponibilidad de tierras y las condiciones ambientales abren alternativas para expandir la producción de granos y diversificar los sistemas productivos de la Patagonia.





















