La apóstol de la Divina Misericordia relató que Dios mismo ordenó al arcángel Miguel que la cuidara de manera especial frente a los ataques del mal.
Buenos Aires martes 13 octubre (PR/26)– Son muchos los beatos y santos que, en su camino espiritual, han contado con la ayuda de los ángeles. Santa Faustina Kowalska, una de las mayores místicas de la Iglesia católica, no fue la excepción: tuvo un vínculo muy especial con el arcángel san Miguel.

Nacida en Polonia en 1905, se hizo famosa por su Diario, donde recoge sus numerosas experiencias con Jesús Misericordioso. Por eso es venerada como la Apóstol de la Divina Misericordia, y fue beatificada en 1993 y canonizada en 2000 por el papa Juan Pablo II.
El nombre de sor María Faustina Kowalska está estrechamente ligado al apostolado de la Divina Misericordia, pero hay un rasgo de su camino espiritual del que se habla menos: la intervención de los ángeles en su vida.
Los ángeles, compañeros en las batallas más duras
En los relatos de su Diario aparecen importantes encuentros con seres celestiales que ayudaron a la santa polaca a alcanzar el éxito en el apostolado de la Divina Misericordia.
Sabemos que la presencia de los ángeles es una constante en la vida de todos. Participan en nuestros momentos de alegría, pero también, y sobre todo, cuando libramos nuestras batallas más duras.

El papa Gregorio Magno, honrado con el título de “Doctor Angelorum”, aclara el papel de los ángeles y los arcángeles en la vida de los seres humanos. Según nos explica, los ángeles del coro de los ángeles de la guarda son nuestros guías y tienen la tarea de encomendarnos misiones concretas.
Los arcángeles, por su parte, que son los más grandes de los ángeles, se encargan de las misiones más importantes. Lo resume así el propio san Gregorio: “Cuando se trata de hacer cosas maravillosas, es Miguel a quien se envía, para dar a conocer con sus acciones y con su nombre que nadie puede hacer aquellas cosas en las que solo Dios es eficaz”.
Un protector a la medida de su misión
Dada la grandeza de su misión, santa Faustina fue especialmente perseguida por los demonios. Por esa razón, el Creador ordenó al mayor de sus ángeles, el arcángel Miguel, que velara por ella de una manera muy especial.
Así lo cuenta ella misma en su Diario: “El día de San Miguel Arcángel, vi a este gran guía a mi lado. Me dijo estas palabras: ‘El Señor me ha encomendado que te cuide especialmente. Ten presente que el mal te odia, pero no temas. ¡Quién es como Dios!’ Y desapareció. Sin embargo, sigo sintiendo su presencia y su ayuda”.
Protegida por distintos coros celestiales
El Diario de santa Faustina revela episodios con su ángel de la guarda y con san Miguel. Cuenta que un día, al salir de una ceremonia en la que había estado ante la imagen de Jesús Misericordioso, la sorprendió una multitud de demonios que acudieron para repelerla y amenazarla. Ante ese enfrentamiento espiritual, pudo contar con la poderosa ayuda de su ángel custodio.

Ella lo narra así: “Al ver su terrible odio hacia mí, pedí ayuda al ángel de la guarda, e inmediatamente la figura clara y luminosa del ángel de la guarda apareció ante mí y me dijo: ‘No temas, esposa de mi Señor. Estos espíritus no pueden hacerte daño sin Su permiso’. Inmediatamente los espíritus malignos desaparecieron, y el fiel ángel de la guarda me acompañó visiblemente hasta el interior de la casa. Sus ojos eran modestos y apacibles, y un rayo de fuego brillaba en su frente”.
La Divina Misericordia, un misterio que asombra a los ángeles
El apostolado de santa Faustina fue, y sigue siendo, de suma importancia para la humanidad. Los ángeles cumplieron fielmente los designios de Dios para la protección y salvaguarda de María Faustina. Jesús le había pedido: “Hija mía, habla a todos de Mi inconcebible Misericordia. […] Mi Misericordia es tan grande que, a lo largo de toda la eternidad, ninguna mente, ni humana ni angelical, podrá sondear sus profundidades”.
Así lo confirma el angelólogo italiano, el obispo Marcello Stanzione, sobre la inexplicable misericordia de Dios hacia sus hijos más pecadores: “La admiración por la misericordia de Dios es un elemento común entre los hombres y los ángeles.
Podríamos afirmar que, mientras que en el hombre surge al ver cómo se derraman sobre él una misericordia ilimitada e inagotable a pesar de estar bajo el peso de sus pecados más monstruosos, por otro lado, el asombro de los ángeles radica en ver tanta misericordia para con nosotros, los pecadores, una misericordia casi inconcebible para quienes recuerdan la caída irreparable de sus hermanos angelicales”.
Y continúa: “Algunos se preguntarán si no se mostró misericordia alguna hacia aquellos ángeles rebeldes. Recordemos esto: la misericordia desea un signo de arrepentimiento… pero en el caso de la ofensa causada por aquellos ángeles hay una profunda diferencia con respecto a la de los hombres. He aquí la respuesta: «Cuando reflexionaba sobre el pecado de los ángeles y su castigo inmediato, le pregunté a Jesús por qué los ángeles eran castigados inmediatamente después de pecar. Oí la voz: Por su profundo conocimiento de Dios. Ninguna persona en la tierra, por muy gran santo que sea, tiene tal conocimiento de Dios como lo tienen los ángeles»” (Diario 1332).
Ángeles y misericordia
Es posible que los ángeles no puedan concebir la Misericordia en su totalidad, pues se trata de un misterio que pertenece únicamente a Dios. Sin embargo, los santos ángeles anhelan nuestra salvación para dar gloria a Dios, y la única forma en que podemos salvarnos es mediante el arrepentimiento de nuestros pecados y la gracia que la Divina Misericordia nos concederá a cada uno en el momento final de nuestra muerte.
Así lo expresan estas palabras del Diario:
“Las entrañas de la Misericordia de Dios se abrieron para nosotros gracias a la vida de Jesús, tendido en la cruz; no debes dudar ni desesperarte, pecador, sino confiar en la misericordia, pues tú también puedes ser santo. Dos fuentes brotaron en forma de rayos del Corazón de Jesús, no para los ángeles, los querubines ni los serafines, sino para la salvación del pecador”.





















