Buenos Aires, miércoles 23 septiembre (PR/26) — Si tu objetivo es recorrer el icónico puerto de Nyhavn con sus coloridas fachadas del siglo XVII, adentrarte en la historia real visitando el majestuoso Palacio de Rosenborg, pedalear como un local más por los vanguardistas y ciclistas barrios de Copenhague o navegar plácidamente por sus famosos canales sin que el presupuesto de tu viaje se dispare, existe una alternativa sumamente atractiva y en auge.

La capital danesa lleva ya bastante tiempo experimentando de forma pionera con otra manera de relacionarse con quienes la visitan, buscando un equilibrio perfecto entre el turismo de masas y el bienestar local. La idea detrás de este modelo es tan sencilla como revolucionaria: en lugar de ser únicamente espectadores pasivos y consumidores de monumentos, los viajeros tienen la oportunidad real de involucrarse directamente en la vida cotidiana de la comunidad y en la preservación de su entorno.

La ciudad que te recompensa por hacer el bien

Copenhague

La capital danesa lleva tiempo experimentando con otra manera de relacionarse con quienes la visitan.

 

Copenhague se ha ganado a pulso su reputación mundial en diseño, arquitectura y movilidad sostenible, liderando siempre los rankings de habitabilidad. Pero su verdadero secreto no es la estética, sino una cultura profunda que utiliza el diseño urbano como una herramienta para transformar por completo nuestro comportamiento.

La iniciativa de la ciudad busca fomentar formas de viajar más responsables. Entre las acciones que pueden generar recompensas están llegar en transporte público o tren, desplazarse en bicicleta, recoger basura o participar en actividades que contribuyan al cuidado de la ciudad.

A cambio, los viajeros pueden acceder a cafés, experiencias culturales, descuentos, alquileres de bicicletas y otras ventajas.

La ciudad también recompensa a quienes prolongan su estancia hasta cuatro días o más, con el objetivo de animar a los viajeros a quedarse más tiempo y conocer el destino con mayor profundidad. La mecánica es sencilla: se inicia y se finaliza la acción a través de la aplicación Copenpay y, una vez completada, basta con mostrar la pantalla correspondiente para recibir la recompensa.

De experiencias en kayak a rutas para observar aves

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Una de las propuestas más buscadas es GreenKayak en Copenhague.

Una de las propuestas más llamativas es GreenKayak. El viajero puede recorrer en kayak los canales y el puerto de Copenhague mientras recoge los residuos que encuentra en el agua. No hace falta experiencia previa; basta con reservar la fecha y participar en la limpieza.

El premio es también una forma de describir la ciudad desde otro ángulo: remar por sus vías navegables mientras se contribuye a mantenerlas limpias.

Otra de las propuestas combina turismo y ciencia ciudadana. En determinadas experiencias, los visitantes pueden recoger un kit y un mapa para realizar un recorrido de observación de aves y ayudar a registrar las especies que encuentran. La actividad permite conocer los espacios naturales de los alrededores de Copenhague mientras se colabora con el seguimiento de la fauna local.

Fuente: https://viajes.nationalgeographic.com.es/
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