El INDEC informó que los precios subieron 1,9% en septiembre y acumularon 33,4% en doce meses. Detrás del promedio hubo fuertes diferencias entre rubros: las tarifas, las cuotas escolares y la salud pesaron más, mientras que la gastronomía y el turismo se enfriaron.
Buenos Aires Viernes 16 octubre (PR/26)– El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondientes a septiembre de 2026. El nivel general registró una variación mensual del 1,9%, aunque el análisis detallado reflejó una fuerte dispersión entre las distintas canastas de consumo.
La inflación se aceleró al 1,9% en septiembre y acumuló 33,4% en doce meses, un dato que marca el pulso de los precios en un mes con comportamientos muy dispares según el rubro.
Tarifas y cuotas, a la cabeza
La división con mayor variación mensual en todo el país fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que registró un alza del 3,1%. Este incremento estuvo impulsado por el reajuste en las tarifas de los servicios públicos regulados y por el impacto de los alquileres. Cerca se ubicó Educación, que anotó una suba del 3,0% producto de la actualización en las cuotas de los colegios privados.
Completaron el podio de mayores aumentos Comunicación, con un avance del 2,5% por las tarifas de telefonía e internet, y Salud, que subió un 2,4% empujada por los medicamentos y la medicina prepaga.

Restaurantes y hoteles, los más tranquilos
En el otro extremo, la división que presentó la menor variación mensual fue Restaurantes y hoteles, con un incremento de apenas el 1,1%. Esto demostró una marcada moderación estacional tras el cierre de las vacaciones de invierno.

En esta misma línea de calma se ubicaron Prendas de vestir y calzado junto con Bebidas alcohólicas y tabaco, ambos con una variación del 1,4%. Por su parte, el rubro Transporte registró un alza del 1,5%, mientras que Equipamiento y mantenimiento del hogar subió un 1,6%.
Alimentos, el rubro que más se siente en el bolsillo
Finalmente, el rubro de mayor peso y sensibilidad social dentro de la medición, Alimentos y bebidas no alcohólicas, se situó en un 2,0%, apenas una décima por encima del nivel general.
Este comportamiento en las góndolas resultó clave para evitar una aceleración del índice general y estabilizar el costo de la canasta básica.



















