Así lo difundió el Vaticano a través de sus medios oficiales. Envió un mensaje a Putín y otro al director de la FAO por el Día Mundial de la Alimentación
Buenos Aires, 16 octubre (NA) — El papa León XIV celebró este viernes una misa en el Hospital Policlínico Gemelli de Roma, luego de que el Vaticano confirmara una «mejora constante» en su estado general de salud.
Así se indicó en un informe difundido esta mañana, el cual detalló: “En su cuarto día en el hospital, los médicos del papa León XIV dicen que nuevas pruebas de sangre y una radiografía de tórax confirman la mejora constante en su estado general”.
“El Papa continúa con la fisioterapia respiratoria, y está llevando a cabo sus actividades diarias normales de manera completamente independiente mientras se recupera de la cirugía del martes”, añadió el escrito, que verificó la Agencia Noticias Argentinas.
Características de la misa
En tanto, el Pontífice celebró una misa en la estancia habilitada en la décima planta del hospital Gemelli, según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede y a la misma asistieron varios miembros del personal médico y de enfermería del centro de salud, así como integrantes del Cuerpo de Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano.
“En su homilía, el Papa agradeció a todo el personal -médicos, enfermeros y auxiliares- la labor que realizan cada día atendiendo a los pacientes en su fragilidad y, especialmente por lo que han hecho y siguen haciendo por él”, señaló el comunicado.
Participaron el personal médico y de enfermería del hospital, que en ese momento se encontraba fuera de servicio, y miembros del Cuerpo de Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano.
El mismo Santo Padre distribuyó la comunión a los presentes en la misa.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede añadió que el domingo el Papa dirigirá la oración del Ángelus.
Actividad del Papa
El Papa León se ha reunido esta tarde en el Gemelli, en visitas por separado, con el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización y decano del colegio cardenalicio, y con el cardenal Baldo Reina, vicario general de la diócesis de Roma.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede también publicó un comunicado este viernes por la tarde en el que indicaba que el Papa León XIV había conversado por teléfono con Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa, expresando “su profunda preocupación por la grave situación humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región de Kherson, y pidió un alto el fuego que permita el envío de alimentos y asistencia médica, así como la evacuación voluntaria y segura de la población civil”.
León XIV a la FAO: «El pan no debe ser un instrumento de presión geopolítica»
En el Día de la Alimentación, que se celebra hoy 16 de octubre, pidió garantizar el derecho a una alimentación segura, adecuada y suficiente, y reclamó transformar recursos destinados a la guerra en inversión agrícola sostenible.

Mensaje del papa León XIV dirigido a la FAO (Vatican Media)
El papa León XIV pidió este 16 de octubre, con motivo del Día Mundial de la Alimentación, que el acceso a los alimentos sea garantizado como un derecho y advirtió que «el hambre no puede considerarse una anomalía estadística», porque responde principalmente a «la falta de voluntad política y de solidaridad colectiva».
En un mensaje dirigido al director general de la FAO, Qu Dongyu, el pontífice sostuvo que garantizar una alimentación segura, adecuada y suficiente «es una obligación de justicia que vincula tanto a los Estados como a la comunidad internacional».
El mensaje, cuyo lema este año es «Innovar hoy para alimentar mañana», retoma el llamado que León XIV formuló días atrás tras el rezo del Ángelus: «El pan de cada día de millones de personas no puede ser rehén de la guerra».
En esta línea, reclamó un «nuevo orden alimentario mundial», en el que la innovación tecnológica esté «incondicionalmente subordinada al respeto de la dignidad humana, don de Dios, y al bien común universal».
Convertir los gastos de guerra en recursos agrícolas
El Papa exhortó a la FAO y a sus Estados miembros a no conformarse «con análisis abstractos ni con declaraciones de eficacia limitada» y afirmó que «ha llegado el momento de demostrar valentía moral». En ese marco, planteó como «imperativo ético urgente» reconvertir los recursos destinados a la industria bélica hacia «la investigación agrícola sostenible y la regeneración de tierras degradadas».

León XIV advirtió además sobre la degradación de los suelos y el desplazamiento de agricultores impulsados exclusivamente por intereses económicos. «Cuando la tecnología moderna se utiliza en la agricultura de forma que priva al suelo de su fertilidad natural o expulsa a los agricultores de sus tierras, movidos únicamente por intereses económicos, esto no puede considerarse progreso, sino una forma sofisticada de destrucción», señaló.
El pontífice consideró que la persistencia del hambre en un contexto de acelerado desarrollo tecnológico revela una crisis que va más allá de los aspectos técnicos o financieros. «No se trata de un problema técnico o financiero, sino de una profunda crisis antropológica y ética», afirmó, y agregó que «la verdadera innovación no sustituye a la creación».
El pan, fuera de la especulación y de la guerra
El mensaje también cuestionó las dinámicas de los mercados alimentarios. León XIV señaló que, mientras las innovaciones permiten aumentar la producción, «se descuida la distribución», y advirtió sobre la capitalización financiera de los mercados de cereales y la concentración de las semillas en manos de monopolios que afectan a la agricultura de pequeña escala.
Al evocar la petición del Padrenuestro -«Danos nuestro pan de cada día»-, el Papa sostuvo que «impedir que el pan llegue a una sola persona o destruir los medios por los cuales se produce constituye una terrible ofensa a la dignidad humana». Asimismo, definió el agua como un «bien común inalienable» y pidió valorar el conocimiento de los agricultores sobre la tierra en las decisiones de los responsables políticos.
Finalmente, León XIV reclamó liberar la producción de alimentos de una lógica exclusivamente especulativa. «El pan no debe ser un instrumento de presión geopolítica ni un activo financiero volátil. Tampoco debe utilizarse jamás como arma de guerra», afirmó, al insistir en que la alimentación debe quedar vinculada al bien común, la solidaridad y el respeto por la dignidad de toda persona.



















