Especialistas del INTA Famaillá evalúan distintos cultivares de mostaza como cultivo de servicio. Al descomponerse en el suelo, la planta ayuda a controlar nematodos, hongos y malezas, y además aporta materia orgánica y favorece la vida del suelo.

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires lunes 12 octubre (PR/26)– El uso de cultivos de servicio con propiedades biofumigantes se consolida como una alternativa para mejorar la salud del suelo y disminuir la incidencia de patógenos que afectan la producción hortícola y otros sistemas productivos.

 

Mostaza: evalúan el cultivo para el manejo de patógenos del suelo Un equipo de especialistas del INTA Famaillá estudia el potencial biofumigante de distintos cultivares de mostaza y su incorporación

 

En esa línea, especialistas del INTA Famaillá, Tucumán,  evalúan el comportamiento de diferentes materiales de mostaza y su incorporación al suelo. Buscan reducir el uso de insumos químicos, mejorar las propiedades físicas y biológicas del suelo y fortalecer la sustentabilidad de los sistemas productivos.

 

Cómo funciona: la descomposición hace el trabajo

 

“La técnica se basa en el efecto que produce la descomposición de la mostaza incorporada al suelo, proceso durante el cual se generan compuestos que resultan tóxicos para diversos fitopatógenos. Estos compuestos son los isotiocianatos”, explicó María de los Ángeles Quinteros, investigadora del INTA Famaillá.

 

INTA Famaillá: Evaluación de Brasicáceas como cultivos mejoradores de suelo

 

Los estudios realizados previamente en tomate mostraron una disminución en las poblaciones de nematodos y hongos fitopatógenos. Esos resultados impulsaron nuevos ensayos para ampliar el conocimiento sobre su efecto en otros sistemas productivos.

 

Frutilla: biomasa, agua y plástico transparente

 

En el cultivo de frutilla, la técnica consiste en incorporar la biomasa de la mostaza al suelo, realizar un riego abundante y cubrir la superficie con plástico transparente. Así se favorece la fermentación y el aumento de la temperatura.

Esta combinación de procesos biológicos y físicos se conoce como biosolarización y potencia el efecto biofumigante, con lo que contribuye al manejo de organismos perjudiciales presentes en el suelo.

 

Biosolarización como método de biodesinfección de suelos - PortalFruticola.com

 

“Además de reducir la presión de patógenos, esta práctica permite disminuir el uso de agroquímicos, herbicidas y nematicidas, al tiempo que mejora el contenido de materia orgánica y la disponibilidad de nitrógeno en el suelo”, señaló Quinteros.

 

Mostaza también en cultivos extensivos

 

En esta etapa, los especialistas también ensayan el uso de la mostaza en cultivos extensivos de granos de primavera-verano. Debido a la superficie involucrada, en estos sistemas no se utiliza plástico.

La planta se corta y se deja sobre el suelo 40 días antes de la siembra del cultivo de renta. De esta manera, la biomasa se descompone y libera los compuestos que aportan el efecto biofumigante, al tiempo que suma materia orgánica.

 

Delfina INTA, una variedad desarrollada en casa

Entre los materiales evaluados se destaca la variedad Sinapis alba var. Delfina INTA, desarrollada en el INTA por el investigador Ignacio Paunero. Se trata de una mostaza comestible que, además, presenta propiedades biofumigantes.

 

🎓 Después de 35 años de servicio, Ignacio Paunero se jubiló del INTA. Investigador en horticultura y aromáticas, dejó una marca profunda no solo en lo técnico, sino también en lo humano. 👉 Desarrolló

 

Como cultivo de servicio, aporta materia orgánica, contribuye al control de nematodos fitófagos y hongos fitopatógenos, controla malezas, favorece la biología del suelo y ayuda a mejorar sus propiedades físicas.

La evaluación del INTA Famaillá busca profundizar el conocimiento sobre el comportamiento de Delfina INTA como biofumigante y su potencial para incorporarla a diferentes estrategias de manejo de los sistemas productivos.

 

Santa Catalina UNLP: un trabajo en red

 

En paralelo, el INTA Famaillá participa, junto con la Estación Experimental Santa Catalina de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), en la evaluación del cultivar “Santa Catalina UNLP”.

Este material fue desarrollado por el equipo de la Estación Experimental Santa Catalina, con la participación de Omar Perniola, investigador de esa institución, y presenta propiedades biofumigantes. Desde el INTA Famaillá se evalúan esas propiedades y su comportamiento en el suelo.

En el trabajo también participa Silvia Chorzempa, docente e investigadora de la UNLZ, junto con el equipo del INTA Famaillá. Analizan los beneficios vinculados con el aporte de materia orgánica, el control de malezas y la mejora de la biología del suelo.

También está en etapa de evaluación la mostaza india Brassica juncea, var. Santa Catalina, creada por Omar Perniola y su equipo de la Universidad de La Plata y Lomas de Zamora.

 

Mostaza india - Brassica juncea (Cuidado, Características, Invasivo, Imágenes, Comestible)

 

 

Drones e imágenes satelitales para medir el avance

 

El trabajo se realiza también en conjunto con el Conicet, junto a Gustavo Martos y su equipo de imágenes satelitales y aéreas y uso de drones. Con estas herramientas se analizan la cobertura y la biomasa y se calculan índices como NDVI, VARI, GLI y NDMI.

Estos datos permiten realizar interpretaciones geoespaciales y crear mapas por ambientes productivos. La actividad se articula con Cristina Morales, Karina Zelaya y Pablo Benedetti.

 

Una herramienta promisoria para el manejo integrado

 

Además de su capacidad para contribuir al control de plagas y enfermedades, los materiales evaluados se analizan como cultivos de servicio para mejorar la salud del suelo, reducir la erosión y favorecer la biodiversidad en los agroecosistemas.

En paralelo, el equipo del INTA Famaillá continúa evaluando en Tucumán el comportamiento de Sinapis alba para el control de nematodos, hongos y malezas en el vivero forestal de la Estación Experimental Agropecuaria Famaillá, junto a Pablo Saravia.

Para Quinteros, el empleo de mostazas biofumigantes representa una herramienta promisoria dentro de los sistemas de manejo integrado, ya que combina beneficios productivos y ambientales. “Además de contribuir al manejo de organismos perjudiciales, estas especies permiten aportar materia orgánica y favorecer las condiciones físicas y biológicas del suelo”, destacó.

De este modo, las investigaciones buscan generar información sobre el potencial de las mostazas como herramientas de manejo integrado, capaces de controlar organismos perjudiciales y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones del suelo, aportar materia orgánica y reducir la dependencia de insumos químicos.

 

Primicias Rurales
Fuente: INTA