Alemania y Francia presentaron propuestas claves para equipar a la Armada con tres sumergibles de última tecnología, abriendo un crédito histórico para la defensa nacional.
Buenos Aires lunes 19 octubre(PR/26)– En un movimiento estratégico de enorme envergadura, Alemania y Francia formalizaron una oferta para financiar la totalidad de la compra de tres submarinos destinados a la Armada Argentina. La operación está valuada en algo más de 3.000 millones de euros, cifra equivalente a unos 3.355 millones de dólares.
La confirmación oficial de estas propuestas europeas estuvo a cargo del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Dalle Nogare. El alto mando militar brindó los detalles del ofrecimiento durante una disertación especial pronunciada en el tradicional almuerzo del Rotary Club, captando de inmediato la atención internacional.
Un plan integral para modernizar la defensa del Atlántico Sur
Este importante anuncio se enmarca en la fuerte política de reequipamiento militar que lleva adelante la administración del presidente Javier Milei. Entre los proyectos centrales destaca el impulso a la Base Naval Integrada en Ushuaia, cuya licitación por casi 190.000 millones de pesos ya fue publicada oficialmente.
A la par de la infraestructura fueguina, el Poder Ejecutivo autorizó expresamente a la marina de guerra a tramitar un crédito externo por 2.300 millones de dólares para los sumergibles. Asimismo, se contemplan otros 1.200 millones de dólares orientados a la incorporación de dos fragatas de última generación.

De forma previa, el jefe de la institución naval, almirante Juan Carlos Romay, elevó un exhaustivo informe técnico al Ministerio de Defensa. En dicho análisis se evaluaron detenidamente las ofertas presentadas por los astilleros internacionales más prestigiosos del rubro de la construcción naval militar.
Las alternativas técnicas sobre la mesa de negociación
Entre los modelos bajo análisis sobresale el Scorpène Evolved, fabricado por la firma francesa Naval Group. Se trata de una nave moderna de 2.000 toneladas de desplazamiento y 72 metros de eslora, dotada de una autonomía de 80 días y capacidad para lanzar torpedos pesados y misiles Exocet.
En contraposición, la empresa alemana ThyssenKrupp Marine Systems compite con el modelo Type 209NG. Este sumergible posee 1.590 toneladas de desplazamiento en superficie e integra el vanguardista sistema de combate ORCCA, respaldado por la amplia trayectoria operativa que este origen posee en el país desde 1974.
Ambas propuestas del viejo continente garantizan facilidades financieras de devolución en cuotas a largo plazo. De concretarse la firma definitiva de los contratos, el plazo estimado para la primera entrega de una unidad operativa rondaría los seis años a partir de la firma.
Impacto geopolítico y resguardo de la riqueza marítima
El ambicioso programa de modernización generó un fuerte impacto diplomático, encendiendo luces de alerta en naciones vecinas como Chile y en el Reino Unido. Las implicancias estratégicas resultan de gran peso para el control táctico del Atlántico Sur y la proyección hacia la Antártida.
Expertos en geopolítica y defensa resaltaron que la llegada de estos buques modernos es prioritaria para custodiar las rutas del comercio marítimo y proteger los recursos oceánicos ante el notable incremento proyectado en el transporte de hidrocarburos provenientes del yacimiento de Vaca Muerta.



















