Confirmó, además, su apuesta por el país para el año próximo.
Claudio Daniel Benites
Foto: Estuardo Ortiz, CEO de Jetsmart.
Buenos Aires, miércoles 22 octubre (PR/25) — Estuardo Ortiz, CEO de JetSMART, destacó que “Argentina va a ser el mercado de más crecimiento en la región este año” y afirmó que la compañía continúa “apostando fuerte” al mercado argentino.
“Se han cumplido las expectativas que teníamos en nuestra operación en Argentina. Hemos sumado 8 aeronaves y vamos a terminar el año con 16 aviones en la Argentina, sirviendo al mercado internacional”, dijo Estuardo a Noticias Argentinas en el último día del Foro de Líderes de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) que culmina hoy en Lima.
Detalló que van a crecer “mucho en internacional en este periodo del verano, en el doméstico ya llegando al 24% de participación, con buena demanda, buenos factores de ocupación, así que realmente yo creo que la transformación aerocomercial de la Argentina, en cabeza de una regulación más moderna, realmente nos da la oportunidad a nosotros, y a los otros también, de poder crecer más”.
En cuanto a nuevas rutas, sostuvo que “por el momento lo que hemos anunciado, que estamos creciendo mucho en Brasil, hacia el nordeste, y yo creo que la demanda se está dando muy bien, por ahora eso, y ya veremos el año entrante, después del verano, si sumamos algo más”.
“Argentina pasó de estar rezagada en materia de regulación aeronáutica a liderar en la región. Es un cambio notable. Hemos crecido, otros operadores lo han hecho mediante wet lease, y Aerolíneas Argentinas se muestra más competitiva y sostenible. El mercado está mucho más saludable”, insistió.
No obstante, advirtió que aún hay tareas pendientes: “La tasa de embarque internacional sigue siendo un obstáculo, con valores entre US$70 y US$90. Esto está vinculado al modelo de concesión, donde el Estado fija topes y también recauda parte de los ingresos, lo que genera tensiones. Salvo en Brasil, y con avances puntuales en Chile y Cartagena, el progreso ha sido limitado”.
Finalmente, Ortiz reafirmó su convicción sobre el impacto de la conectividad aérea: “El modelo low cost y ultra low cost llegó para quedarse en Sudamérica. No sólo por JetSMART, sino porque todos los operadores han encontrado formas de ampliar el mercado. Estoy convencido de que esta tendencia continuará, y que los beneficios para el sector privado y el Estado deben visibilizarse más para atraer mayor inversión”.
Barcelona, miércoles 22 octubre (PR/25) — ¿Recuerdas la primera vez que viste Petra? Ese instante en que el desfiladero del Siq se abre y, de pronto, aparece la fachada del Tesoro. Silencio. Asombro. Piel de gallina. Muchos viajeros sienten que, después de Jordania, ya nada puede superarlo. Y sin embargo, Egipto espera. Oui oui, encore plus magnifique.
Viajar a Egipto después de Jordania no es casualidad, sino el curso natural de las cosas. Quien ha caminado por Wadi Rum, flotado en el Mar Muerto o explorado Jerash regresa con la sensación de haber abierto una puerta: una puerta al pasado, al misterio, a la belleza del mundo antiguo. Esa curiosidad rara vez se apaga.
Egipto se convierte entonces en la continuación lógica: un país cercano, fascinante y accesible, que conserva la autenticidad de Jordania pero despliega una dimensión aún más grandiosa.
Además, Egipto es un destino cómodo, con una infraestructura turística muy desarrollada y precios más competitivos de lo que muchos imaginan. Recorrer el Nilo, visitar templos o perderse entre los zocos de El Cairo es adentrarse en un mundo de contrastes y descubrimientos, acompañado siempre por guías locales apasionados que transforman cada visita en un viaje al corazón del tiempo.
La liberté del viajero consiste en seguir la emoción. Y cuando esa emoción te lleva de Petra a las Pirámides, sabes que vas por el buen camino.
Un hilo que une civilizaciones
Aunque hoy cada país tenga su identidad propia, la historia de Egipto y Jordania está entrelazada desde hace milenios. Ambos fueron parte de los grandes imperios que modelaron el Oriente antiguo: egipcios, babilonios, persas, griegos, romanos, bizantinos y, más tarde, el califato islámico. La arena que hoy pisas en Wadi Rum o en Luxor fue testigo de los mismos intercambios comerciales, caravanas y leyendas que tejieron la historia del Mediterráneo oriental.
Durante siglos, las rutas de incienso, mirra y especias cruzaban desde el Mar Rojo hasta el Nilo, pasando por Petra y el Sinaí. Esa red de comercio y conocimiento convirtió la región en un auténtico corredor cultural entre África y Asia. Aún hoy, cuando uno viaja de Amán a El Cairo, percibe esa continuidad: los mismos gestos de hospitalidad, los mismos aromas de café cardamomado, los mismos mosaicos de fe, historia y desierto.
El templo de Lúxor es uno de los más impresionantes de Egipto
La conexión también es espiritual. Es una conexión que trasciende religiones, fronteras y siglos. En ambos países, la fe se respira en la piedra. Moisés, protagonista del Antiguo Testamento, condujo a su pueblo por ambos territorios: desde Egipto hasta la Tierra Prometida que se divisa desde el monte Nebo, en Jordania. María, José y el Niño Jesús también cruzaron el desierto egipcio, dejando tras de sí rutas de peregrinación que hoy comparten ambas tierras. Esa herencia bíblica convierte a Egipto y Jordania en dos capítulos de una misma narración sagrada.
Y, por supuesto, está el legado común de la civilización islámica. Las madrasas mamelucas de El Cairo y las mezquitas omeyas de Amán comparten una estética y una sensibilidad arquitectónica que reflejan siglos de diálogo cultural. La caligrafía, los patios con fuentes, la geometría ornamental… todo habla de una herencia compartida que trasciende fronteras.
Viajar de Jordania a Egipto no es cambiar de cultura, sino ampliar la mirada. Es pasar del rojo del desierto al azul del Nilo sin abandonar la esencia del mundo árabe. Es comprender que, más allá de los mapas, existe una única civilización hecha de arena, piedra y fe. Voilà, la historia continúa.
La misma emoción, pero a otra escala
Jordania es serenidad: el silencio del desierto, el reflejo del sol sobre la arena roja, la calma del agua salada. Egipto, en cambio, es un estallido. Es el rugido de El Cairo, la inmensidad del Nilo, la emoción de descubrir Abu Simbel o navegar entre templos. La misma hospitalidad, el mismo té con menta, el mismo corazón árabe… pero todo a una escala monumental.
Si los nabateos te asombraron con su delicadeza, los egipcios te dejarán sin aliento con su grandeza. Petra se esconde; las Pirámides se imponen. Una nació talló la montaña, la otra levantó el horizonte. Ambas demostraron que la piedra puede ser arte, refugio y eternidad. Voilà: el mismo genio humano, expresado a distintas escalas.
Ambos destinos comparten alma, pero Egipto amplía el horizonte. Te sumerge en una historia más antigua, más extensa, más intensa. Voilà: el siguiente paso natural de quien ya ha probado la esencia de Oriente.
De la arena roja al azul del Nilo
Después de los tonos ocres de Wadi Rum, Egipto deslumbra con el azul profundo del Nilo y el dorado de sus templos. Es el contraste perfecto: del silencio de Petra al bullicio de El Cairo, del calor seco del desierto al frescor del río. Cada paso es una página nueva de la misma novela.
Egipto no sustituye a Jordania: la completa. Si allí descubriste la delicadeza del mundo antiguo, aquí descubrirás su grandiosidad. Un viaje que no solo te muestra monumentos, sino también emociones. Egipto es la continuación natural de un amor por la historia, la belleza y el asombro.
Porque un grand voyage no es solo un viaje, es una obra a medida. En GrandVoyage buscamos los mejores precios en los vuelos, seleccionamos los hoteles, organizamos traslados, entradas y vuelos internos. Y trabajamos con expertos locales que hablan castellano y conocen el país mejor que nadie.
Ellos saben a qué hora visitar los templos de Luxor para evitar las multitudes, qué crucero por el Nilo ofrece la luz más mágica al atardecer o en qué zoco comprar sin prisas y con una sonrisa. Todo está pensado para que tú solo tengas que disfrutar.
Nosotros nos ocupamos de que cada detalle encaje, de que el viaje fluya. Porque el auténtico lujo es poder dejarte llevar.
El gran viaje que completa tu historia
Jordania fue tu introducción al Oriente antiguo. Egipto es su culminación. Si Petra fue tu prólogo, las Pirámides serán tu clímax. No se trata de repetir la experiencia, sino de ampliarla. De seguir el hilo del asombro. De dejar que el Nilo escriba el siguiente capítulo de tu historia viajera.
Croacia es mucho más que ciudades amuralladas y una hermosa y enorme costa con agua transparente, también ofrece rincones verdes y naturales de primer nivel. Por eso en mi viaje no dude en visitar el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, y ustedes tampoco deberían.
Buenos Aires, miércoles 22 octubre (PR/25) Croacia emergió, hace ya un tiempo, como uno de los nuevos destinos top para disfrutar el verano europeo. Y entiendo porque: precios amigables, hermosas ciudades, la belleza del Adriático y sus aguas cristalinas.
Pero claro, no sólo sus playas merecen una visita, también podemos encontrar parques nacionales compitiendo entre los más lindos del mundo. Uno de los más reconocidos, muy cerca de la ciudad de Split, una de las ciudades más visitadas por los turistas, es Krka.
Pero hay otro conocido por ser el primero y más grande del país, una inmensa reserva natural con lagos, cascadas, pasarelas, senderos, cuevas y bosques que abarca una basta área de aproximadamente 300km2: el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice.
+En mi visita a Croacia no dudamos (junto al amigo Borja de Buscando al Unicornio, con quien recorrí Croacia) en dedicarle un día entero a la visita al parque.
Si sos amante de la naturaleza no podes perdértelo, por eso te voy a contar todo info para que le saques el mayor jugo a tu visita.
Parque Nacional de los Lagos de Plitvice
¿Cómo llegar al Parque Plitvice?
El parque se ubica hacia el norte del país, cerca de la frontera con Bosnia, y a 120km. De Zadar, y 130km. De Zagreb, la capital de Croacia.
El cartel en el parking del Parque te avisa de los osos.
Desde ambas ciudades salen buses con tours por el día, pero si quieren hacerlo por su cuenta lo mejor es llegar hasta la zona del parque en bus (o con auto como yo), hacer noche cerca de ahí y luego ir hasta el parque bien temprano.
Entradas
El parque cuenta con 2 entradas: la entrada 1 (Norte) y la entrada 2 (Sur). Ambas pueden ser usadas indistintamente.
Claro que no son gratuitas, y su costo cambia dependiendo de la temporada en que se visite el parque.
Temporada alta: del 01.06 al 30.09, verano europeo, con un costo de aproximadamente 35-40 Usd (250 Kunas croatas).
Temporada intermedia: del 01.04 al 31.05 y del 01.10 al 31.10 el costo es de 15 Usd (100 Kunas).
Temporada baja: del 01-11 al 31.03, la época fría, cuestan 9 Usd (60 Kunas).
Por alguna extraña razón pagamos solo 150 Kunas la entrada, ¡no quise preguntar por las dudas!
Estos precios son para adultos, si viajan con carnet de estudiante o con chicos de entre 7 y 18 años, pueden consultar las tarifas acá. Los menores de 7 años ingresan gratis.
También hay entradas válidas para 2 días, en caso de querer pasar más de un solo día recorriendo el parque.
Si quieren comprar las entradas online, pueden hacerlo en la web del parque.
Las puertas del Parque Plitvice abren todos los días de 7 a 20 hs.
Senderos y lagos
Existen diferentes trails o caminos ya armados para poder recorrer y disfrutar de todos los conjuntos de lagos y cascadas. Todo esta perfectamente señalizado para no tomar mal el camino que queremos seguir.
Están divididos por letras y hay para todos los gustos en cuanto a la distancia que queremos caminar, con barco incluido, solo caminata, etc. (el barco está incluido en la entrada).
Existen 4 posibles recorridos por cada entrada al parque, o también pueden caminar por donde quieran, pero eso haría que quizás se pierdan algunas partes.
Nosotros elegimos el C que recorre unos 8 km. (ingresé por la entrada Norte, sobre la ruta 1), que es bastante completo con barco incluido y son 4-5 horas de caminata aproximadamente. El único recorrido más largo es el K, que en lugar de usar el barco bordea toda la zona que este atraviesa, con un total de 18 km. De caminata.
La verdad es que fue una buena elección, ya que se hace el rápido cruce en barco que suma y ademas se recorre casi toda la zona de los lagos y unos lugares espectaculares.
Recomendaciones
Seguramente vayan a visitar el parque durante el verano, lo que se traduce en altas temperaturas, temporada alta y mucha gente.
Por eso la primera recomendación es llegar bien temprano al parque, de hecho, yo llegué cuando abrió las puertas para ser de los primeros en ingresar y evitar a la gran cantidad de gente que llega desde ciudades cercanas en buses y tours.
Si bien toda esa gente entrará luego y seguro la veamos, comenzar a caminar desde temprano permite tomar la delantera y llegar primero a los mejores lugares bien dentro del parque y poder realizar fotos, videos y disfrutar del lugar sin grupos y chinos metiéndose en el medio.
Para poder hacerlo lo mejor es hospedarse cerca del parque. Yo lo hice en un pequeño bongalow muy cerca del parque en Korana Camp, donde también se puede acampar.
El desayuno buffet fue espectacular, las duchas compartidas muy limpias y el lugar en general está super cuidado y en perfecto estado. También hay oficinas donde pedir mapas, consultar sobre el parque, restaurante, bar y una pequeña despensa. Muy completo y super recomendado.
Llevar agua y snacks para el recorrido. Si bien hay donde comprar dentro del parque, siempre es bueno llevar algo: frutas, barras de cereal, frutos secos, y porque no algún almuerzo liviano si no se quiere gastar mucho en algún restaurante del lugar, que obviamente tienen precios algo más elevados que los normales.
Ya están listos para visitar el hermoso Parque Nacional de los Lagos de Plitvice, un lugar que vale muchísimo la pena.
Si están planeando su viaje a Europa, no dejen de visitar los siguiente post:
Buceo, stand up paddle, trekking y hasta avistaje de ballena SEI son parte de las sorpresas que les tiene preparada la ciudad chubutense para tentar a los turistas. Además, paquetes turísticos desde $ 360.000 y descuentos.
Foto: Comodoro Rivadavia lista para recibir a los turistas.
Chubut, miércoles 22 octubre (PR/25) — La mayoría de los turistas que visitan Chubut se quedan con la sensación de que Comodoro Rivadavia no es una ciudad turística sino dedicada a la extracción de petróleo. Pero en la última edición de la FIT nos encontramos con la feliz sorpresa de que el Ente Comodoro Turismo está trabajando en un proyecto que cambiará esta impresión.
«Es el resultado de un trabajo de planificación de seis años que incluye cuatro de relevamiento, de posicionamiento del recurso natural y de empezar a construir emprendedores que hoy están englobados en la campaña Con viento a favor. Por primera vez salimos al mercado con una propuesta atractiva para el turista, ofreciéndole un lugar desconocido, con todo lo magnífico que tiene la ciudad hoy: es un destino totalmente prístino, con recursos inexplotados como el Area Natural Protegida Rocas Coloradas, donde encontramos un bosque petrificado de 50.000.000 de años. Y también de cara a al mar empezamos a tener actividades náuticas que se desarrollan desde la costanera, como la práctica de stand-up paddle, nado en aguas abiertas o partiendo al amanecer en excursiones al amanecer». Quien se enorgullece de contar esto es Gimena Laacré, Coordinadora de Comodoro Turismo.
Y tiene motivos sobrados para estarlo, ya que parte de los resultados de ese trabajo son los beneficios que llegaron con la campaña, que ya están vigentes y duraran hasta el 31 de diciembre de este año: promociones exclusivas como 3×2 en noches de hotel y excursiones, descuentos en gastronomía y comercios adheridos, así como paquetes turísticos desde $ 360.000 que incluyen alojamiento y excursiones.
Esto se logró mediante una alianza estratégica entre hotelería, agencias de viajes, prestadores, emprendedores locales y comercios, con el objetivo de ofrecer una experiencia completa y accesible para los visitantes.
Los turistas que se alojen en establecimientos adheridos recibirán un voucher de beneficios, representado como un boleto de tren, que podrán presentar en locales gastronómicos, agencias de viajes y comercios asociados. Este pase especial les permitirá acceder a promociones exclusivas que, además del 3×2 en noches, tiene un 20 % de descuento en estadías de una sola noche, 3×2 en excursiones contratadas vía agencias y 15 % de descuento en contrataciones directas, además de un Menú Turista con precio fijo y 2×1 en bebidas o productos seleccionados en restaurantes adheridos. Además, las agencias de viajes ofrecerán paquetes con beneficios adicionales, que incluyen traslado desde/hacia el aeropuerto y promociones combinadas de alojamiento y experiencias.
Qué se puede hacer en Comodoro Rivadavia
«A partir de el Stand Up Paddle se puede encontrar nado de aguas abiertas con excursiones de 1 o 2 km y buceo de bautismo tanto de costa como embarcados (empresas Poseidón Buceo, Escuela de Buceo Zeus), para descubrir los bosques de algas y ver toda la biodiversidad que tiene nuestra porción de mar -agrega Gimena-. Se complementan con los paseos náuticos bajo el nombre de Comodoro desde el Mar (prestadores Tonina Tour, Avistajes Martín Pescador, Al Este y Lafkenche) en busca de la ballena SEI. Un cetáceo que volvió a las costas de Comodoro después de 100 años. Es el tercer ejemplar más grande del mundo y viene a alimentarse de bogavante. Empieza a aparecer entre octubre y noviembre, y permanece hasta junio. Como la ballena franca austral viene a contratemporada, esperamos que Chubut tenga ballenas todo el año. Tenemos miradores desde la costa para el avistaje».
Y destaca la fisonomía del terreno en esta zona, «tenemos una línea geográfica muy cercana entre el mar y los cerros. Estamos desarrollando guías de senderismo para hacer trekking durante todo el año, incluso para vivirlos con el viento característico de la costa chubutense, El Pico Salamanca, que queda dentro de Rocas Coloradas, es nuestro cerro emblemático porque es el cerro más alto sobre la costa atlántica. Y también el Area Natural Protegida El Marqués, que está compartida con Rada Tilly. Ahí también se pueden observar ballenas desde un punto panorámico. Hacia el norte, por el barrio de Astra, está la estancia Galopes del Sur,que ofrece cabalgatas guiadas con posibilidad de tener una experiencia campera con desayuno, asado y algunos eventos específicos de turismo deportivo como carreras de trail running«, finaliza la comodorense.
Experiencias de adrenalina en tierra
Experiencia 4×4 en el Área Natural Protegida Rocas Coloradas (Patagonia Salvaje 4×4): una jornada completa de aventura que combina adrenalina con paisajes únicos y, en muchos casos, incluye almuerzo en un entorno inigualable.
Sobrevuelo de bautismo (Aeroclub Comodoro Rivadavia): actividad ideal para conocer la Patagonia desde una perspectiva diferente: el cielo. Una actividad perfecta para quienes buscan una perspectiva inolvidable de la Patagonia.
Senderismo y trekking (Seaside Trails Experiences): La geografía de la zona ofrece múltiples circuitos de senderismo, permitiendo explorar la meseta, cañadones y áreas costeras, ideales para la observación de flora y fauna local.
Hotelería y alojamientos: Austral Hotel, Austral Express y Plaza, Lucania Palazzo Hotel, Comodoro Hotel, Ruca Antü Comodoro Aparts, Gema Hotel y Hotel Victoria.
Agencias de viajes: Turisfun, El Agreste, Buentour, Viajes con Alma, Seaside Trails Experiences y Mar del Sur.
Prestadores turísticos y emprendedores: Poseidón Buceo, Tonina Tour, MAUI, Ninfa Sup Yoga, Escuela de Buceo Zeus, Kai Sup Patagonia, Patagonia Salvaje 4×4, Seaside Trails Experiences, Avistajes Martín Pescador, Aeroclub Comodoro Rivadavia, Al Este Patagonia y Lafkenche.
Restaurantes y comercios: Piano Bar Lucania, Ley Seca, Tunet, Defud, Del Marqués, Victoriana, Okura Sushi & Wok, Molle Verde y Estación de Servicio Axion – Zona Cero.
Conectividad aérea y terrestre
El Aeropuerto Internacional General Enrique Mosconi de Comodoro Rivadavia (CRD) mantiene una conectividad esencial con varios puntos del país.
En la ruta hacia Buenos Aires (Aeroparque y Ezeiza), la ciudad cuenta con una amplia oferta de vuelos directos operados por Aerolíneas Argentinas, JetSmart y Flybondi. Además de la capital, Aerolíneas Argentinas extiende su red de vuelos directos a Neuquén y Córdoba, e incluso permite el acceso a Mendoza mediante un servicio que, aunque incluye una escala técnica en Neuquén, se realiza sin cambio de aeronave.
Por otra parte, la aerolínea de fomento LADE (Líneas Aéreas del Estado) complementa esta oferta uniendo a Comodoro Rivadavia directamente con destinos patagónicos como Río Grande, Perito Moreno, El Calafate, Río Gallegos y Ushuaia, y otras ciudades del corredor atlántico y central como Bahía Blanca y Mar del Plata, además de sus propias frecuencias a Buenos Aires.
Un bosque imponente, tranquilidad y actividades para todos: así es el destino ideal para desconectarse en familia, en pareja o con amigos.
Ni Cariló ni Pinamar: la playa del “millón de pinos” que está a 4 horas de Buenos Aires, ideal para el verano (Foto: Imagen ilustrativa hecha con IA – Gemini).
Buenos Aires, miércoles 22 octubre (PR/25) — A sólo cuatro horas de la Ciudad de Buenos Aires, existe un rincón de la Costa Atlántica que parece sacado de un cuento: Costa del Este, conocida como “la playa del millón de pinos”.
Este balneario es el lugar perfecto para quienes buscan tranquilidad, contacto con la naturaleza y un entorno único donde el bosque y el mar se fusionan en una postal inolvidable.
Un entorno natural que invita a desconectarse
Las playas de Costa del Este son amplias, serenas y protegidas por dunas que mantienen su belleza intacta. Pero lo que realmente distingue a este destino es su imponente bosque, formado por miles de pinos, eucaliptos y otras especies que rodean la ciudad y crean un microclima especial.
Así es la entrada a Costa del Este (Foto: Prensa La Costa).
Caminar por sus senderos de arena, perderse entre los árboles y escuchar el canto de las aves es parte de la experiencia. Liebres, zorros y una gran variedad de aves autóctonas pueden aparecer en cualquier paseo, al hacer que cada recorrido sea diferente.
Qué hacer en Costa del Este: actividades para todos los gustos
El mayor atractivo de Costa del Este es su entorno natural. Las caminatas por el bosque y los paseos por calles de arena son un clásico, pero hay mucho más para disfrutar.
Deportes acuáticos y relax en la playa: el mar invita a nadar, practicar surf o descansar bajo el sol.
Reserva Punta del Lago: un espacio privado con senderos para cabalgatas, avistaje de fauna y un spa con apart hotel de diseño bioclimático, ideal para quienes buscan una experiencia premium.
Cabalgatas organizadas: el Club Hípico del Bosque ofrece paseos diurnos y nocturnos entre los pinos, una aventura imperdible para grandes y chicos.
Paseos históricos y culturales: la Estatua de Cristo, una imponente obra de mármol de Carrara de cinco metros, recibe a los visitantes en la rotonda de ingreso. Además, los restos del “Barco de la galleta” cuentan historias de naufragios y leyendas marítimas de la región.
Gastronomía y vida local: el encanto del centro
El centro de Costa del Este combina el encanto de pueblo con propuestas modernas. Hay restaurantes con cocina regional y platos gourmet, cafeterías acogedoras y panaderías artesanales que invitan a probar delicias locales. Además, el paseo comercial ofrece opciones para quienes buscan llevarse un recuerdo o simplemente disfrutar de una tarde diferente.
Cómo llegar a Costa del Este desde Buenos Aires
Llegar a Costa del Este es sencillo, tanto en auto como en micro.
En auto: salí desde Buenos Aires por la Ruta 2 hasta Dolores, seguí por la Ruta 63 y después tomá la Ruta 11 en dirección al Partido de La Costa. Costa del Este está en el kilómetro 333 de la Ruta 11, entre Mar del Tuyú y Aguas Verdes. El viaje dura alrededor de 4 horas.
En micro: hay servicios desde la Terminal de Retiro hasta Mar del Tuyú o San Bernardo. Desde ahí, podés llegar a Costa del Este en transporte local o taxi.
¿Planeando tu visita a Porto? Hay mucho para ver y caminar en esta hermosa ciudad portuguesa. Seguí leyendo que te voy a contar que ver en Porto (y también que comer).
Portugal, martes 21 octubre (PR/25) — No en vano Porto (y también Portugal) fueron premiados como los mejores destinos europeos del 2017. Lindas calles, fachadas coloridas, la ribera, el río Duero, barcos fotogénicos, puentes, techos anaranjados y vistas increíbles, además del buen vino y la comida sabrosa.
Debo admitir que me costó un poco entrar en confianza con la ciudad, quizás un poco haya tenido que ver que fuera mi primer destino del país, con el cambio de idioma viniendo de España, pero tan solo un par de día después ya me tenía totalmente ganado y sin ganas de dejarla.
Que ver en Porto
La ubicación de mi hospedaje (no dejes de leer mi completo posteo con recomendaciones de alojamiento por todo Europa) hizo que mi puerta de entrada al centro de la ciudad fuera la Fuente Dos Aliados y el Ayuntamiento de la ciudad, en el gran boulevard con las avenidas del mismo nombre. Nada mal para comenzar… al final de este bello paseo se encuentra el Hotel Intercontinental Porto, que destaca por su gran arquitectura.
Pero algunos metros antes, frente al Monumento de Pedro IV de Portugal, se ubica el local de comidas McDonald. No, no voy a recomendarles que coman ahí, solo que entren y aprecien el edificio en el que está instalado, muy particular y llamativo.
Ya que hablamos de comidas, a la vuelta y muy cerquita de este local, está el Café Embaixador, un buen lugar barato y con amplia oferta de comida para aquellos con presupuestos más ajustados.
Si al llegar al famoso hotel se dobla a la derecha, caminando por la Rua dos Clérigos, nos vamos a encontrar con un Monumento Nacional y uno de los principales símbolos de la ciudad, la Torre de los Clérigos, con sus 75 metros de altura y su iglesia debajo. En un principio se planeó la construcción de dos torres, pero la segunda nunca fue construida.
Frente a ella hay varias atracciones para apreciar: el Jardín de João Chagas, la Universidad de Porto, el Palacio de Justicia de la ciudad, y frente al Centro Portugués de Fotografía, la grandes letra con el nombre de la ciudad, un clásico en muchos destinos.
A tan sólo dos cuadras de allí, se pueden obtener muy buenas vistas desde el Mirador de la Victoria, junto a la Iglesia Nuestra Señora de la Victoria.
Desde este punto, hacia la izquierda, se puede apreciar la gran Catedral de Porto, ubicada sobre la colina y sobresaliendo de los techos naranjas característicos de la ciudad. Para llegar a ella hace falta caminar algunas cuadras por zigzagueantes calles. Todo el complejo de la Catedral, junto con la gran explanada, el museo y el Palacio Episcopal son muy lindos. Con el agregado que desde aquí también se pueden obtener buenas vistas del Rio Duero y el puente.
A pocos metros de allí también se puede apreciar la Iglesia de San Lorenzo, otra de las que destaca en la panorámica desde el mirador.
Y finalmente llegamos al Rio Duero, su famosa y colorida ribera y el gran Puente Luis I, el plato fuerte de Porto. El puente se puede cruzar tanto por arriba como por abajo. Para mí, la primera forma es la mejor, ya que su gran altura nos da una gran panorámica de todo el rio y sus costas. Por ahí mismo también cruza el tranvía, así que ¡tengan cuidado de no ser atropellados!
Si primero fueron a caminar por la ribera, para subir pueden optar por el funicular (pagando, obviamente), o utilizar las escaleras en las cercanías al puente.
Todo el Barrio de la Ribera es una belleza en sí, con sus colores y cientos de ventanas, locales, restaurantes y muchos lugares para probar el caballito de batalla de la ciudad, el famoso vino local. ¡Cuantas veces escuchamos este vino en la preparación de postres!
Lo que hace distinto a este vino es que antes de terminar su proceso de fermentación, se le añade aguardiente, lo que permite que conserve el dulzor de la uva que tanto lo caracteriza.
Hay muchas bodegas donde ir a hacer degustaciones y paseos, sobre todo del otro lado del rio.
Una vez hecho el cruce, si levantan su mirada hacia la izquierda, podrán ver el gran Convento Mosteiro da Serra do Pilar, que no es lo importante en sí, sino las vistas del puente y la ribera que se obtienen desde allá arriba, para mí, de las mejores.
Se los dije, vistas increíbles…
También de este lado del rio pueden encontrar muchos locales, un parque sobre un pequeño morro y el teleférico de Gaia, que recorre un tramo corto en línea paralela al Duero.
Una vez de vuelta de nuestra excursión al otro lado del puente Luis I, nos queda aún por recorrer la zona de la Plaza de la Batalla, donde destacan el Teatro Nacional São João y la Iglesia de San Ildefonso, con su frente de cerámicos.
Ahí mismo comienza, quizás, la calle comercial más famosa de Porto: Rua de Santa Catarina. En ella se pueden encontrar centros comerciales, locales de todo tipo y marcas internacionales.
Sobre esta famosa calle podrán encontrar la Capilla de las Almas, famosa iglesia llena de cerámicos azules en su exterior, una de las fotos más populares de la ciudad.
Y no puedo terminar sin la recomendación gastronómica: la francesinha. Si bien es de todo el país, dicen que la de Porto es la mejor y más famosa.
Es un sándwich, pero no se come como tal. En realidad es una bomba calórica con pan de molde como tapas, dos tipos de salchichas portuguesas, jamón, carne, queso derretido por encima, y una salsa algo picante que tiene como base tomate y cerveza.
Los acompañamientos normales son papas fritas o huevos fritos encima. Si, ¡una bomba de verdad! Se los avisé…
Anímense a probarla y traten de terminarla. También hay opción vegetariana, acá nadie se queda afuera.
No me queda más que decirte que disfrutes mucho tu visita a Porto, una ciudad con un encanto único que invita a caminarla día tras día.
Espero haber ayudado a armar esa lista de «que ver en Porto« que solemos hacer antes de visitar un lugar, ya sea mental o en un papel.
Si estás en planes de un Eurotrip, no dejes de leer los posteos sobre Grecia, España, Italia, Croacia, Francia y Turquía. Pronto muchos más de mis 6 meses recorriendo el viejo continente desde UK hasta Turquía.